Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


30 abr 2012

UNA ACTITUD INOCENTE


Nuestras ideas sobre la meditación suelen estar afectadas por nuestros antiguos condicionamientos: lo que hayamos aprendido al respecto, nuestras creencias, hacia dónde creamos que debiera llevarnos la meditación. Ésta puede servir para un montón de cosas diversas. Algunas personas meditan para conseguir mejor salud física o mental o para aquietar el cuerpo o la mente. Otras meditan para abrir en su cuerpo ciertos canales sutiles de energía, generalmente conocidos como chakras. Algunas personas meditan para desarrollar amor, para desarrollar compasión. Otras meditan para alcanzar estados alterados de conciencia. Otras para intentar adquirir determinados poderes espirituales o psíquicos, llamados siddhis. Y luego tenemos la meditación que sirve para alcanzar el despertar espiritual y la iluminación. Ésta es la meditación que realmente me interesa ( la que sirve para alcanzar el despertar espiritual y la iluminación). La Meditación Auténtica versa sobre esto.

Puedes ser completamente nuevo en la meditación o puedes llevar mucho tiempo meditando, da lo mismo. Lo que importa es la actitud con la que nos pongamos a meditar. A la hora de acercarnos a la meditación, lo más importante es hacerlo desde una actitud abierta, desde una actitud realmente inocente, y lo que quiero decir con eso es que esa actitud no esté afectada por el pasado, por lo que hayamos podido entender de la meditación a través de la cultura, de los medios de comunicación o de las diversas tradiciones espirituales o religiosas que sigamos. Tenemos que acercarnos al concepto de meditación con inocencia y frescura.


Como maestro espiritual, he conocido a una gran cantidad de personas que se han pasado muchísimos años meditando. Una de las generalidades que comentan es que, a pesar de haber meditado durante todo ese tiempo, no sienten ninguna transformación esencial. A muchas personas se les escapa la profundo transformación interna que ofrece la meditación (la revelación espiritual), incluso a los practicantes veteranos. La verdad es que existen razones específicas por las que algunas prácticas meditativas, entre las que se cuenta la que yo seguía, no conducen al prometido estado de transformación. La explicación principal es extraordinariamente sencilla y, por tanto, es fácil perdérsela: nos ponemos a meditar con una actitud equivocada. Asumimos una actitud de control y de manipulación, y por eso nuestra meditación nos conduce, aparentemente, a un callejón sin salida. El ser en estado despierto, el ser en estado iluminado, también es conocido como el ser en estado natural. ¿Es que acaso podríamos alcanzar nuestro estado natural mediante la manipulación y el control?


Adyashanti
(Meditación Auténtica)


27 abr 2012

LO QUE SIEMPRE EXISTE AQUÍ


No hay mundo ahí afuera. El mundo entero está aquí: tecleando. Esto es el mundo. No hay mundo ahí afuera.

Respiración, respiración. Silencio. Es maravilloso cómo se va desarrollando, momento a momento.

Ningún control: el cuerpo respira al ritmo perfecto; los ojos parpadean al ritmo perfecto. Los dedos teclean, cada uno pulsa la tecla correspondiente en el momento perfecto. No hay nadie en mí que los controle.

¡Hola! ¿Hay alguien ahí?

¿Quien pregunta? ¿Quién teclea?

¿Qué es el yo?


Pero ¿quién pregunta? ¡La respuesta es la pregunta! ¡La respuesta que se da por sentado! La pregunta debe morir en el momento en que se plantea. Es algo falso, se funda en una mentira, en una falacia. Da por sentado una respuesta. La pregunta y la búsqueda de respuesta surgen al mismo tiempo. Hay una pregunta porque se da por sentado que hay una respuesta, y hay una respuesta, una contracción de esto.

¿Qué es el yo?

¡Cuatro palabras y unos signos de interrogación! Eso es todo. No hay respuesta alguna. No hay ninguna respuesta y, por ende, ninguna pregunta ni ninguna respuesta, lo cual te hace regresar a esto, a lo que nunca ha dejado de existir aquí, a lo que siempre existe aquí. ¿Por qué intentas encontrar una respuesta a la pregunta cuando la pregunta queda sencillamente aclarada en el momento?


Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)


25 abr 2012

PRESENTES EN LA VIDA COTIDIANA


Para mantenerse presente en el vida cotidiana resulta útil estar profundamente arraigado en uno mismo porque, de lo contrario, la mente, que tiene una enorme inercia, te arrastra como la crecida de un río.

Mantenerte presente significa habitar tu cuerpo plenamente. Tener siempre parte de tu atención en el campo energético interno de tu cuerpo. Sentir el cuerpo por dentro, por así decirlo. La conciencia corporal te mantiene presente. Te ancla en el ahora.

El cuerpo que puedes ver y tocar no puede llevarte al Ser. Pero este cuerpo visible y tangible sólo es un caparazón externo o, más bien, una percepción limitada y distorsionada de una realidad más profunda. En tu estado natural de conexión con el Ser, esa realidad más profunda puede sentirse a cada momento como el cuerpo interno invisible, la presencia interna que te anima. Por tanto, "habitar el cuerpo" es sentirlo desde dentro, sentir la vida dentro del cuerpo y así llegar a saber que eres más allá de la forma externa.


Estarás desvinculado del Ser mientras tu mente consuma toda tu atención. Si te ocurre esto -y a la mayoría de la gente le sucede continuamente-, significa que no estás en tu cuerpo. La mente absorbe toda tu conciencia y la transforma en materia mental. No puedes dejar de pensar.

Para hacerte consciente del cuerpo, necesitas reorientar tu conciencia mental. Ésta es una de las tareas más esenciales del camino espiritual porque libera enormes cantidades de conciencia que habían quedado atrapadas en el pensamiento inútil y compulsivo. Una manera eficaz de hacerlo es retirar el foco de atención del pensamiento y dirigirlo hacia el cuerpo, donde, al principio, podremos sentir el Ser como un campo energético invisible que da vida a lo que percibimos como nuestro cuerpo físico.


Eckhart Tolle
(Practicando El Poder Del Ahora)

23 abr 2012

TAO TE KING XXVII


Un buen caminante no deja huellas.
Un buen orador no se equivoca ni ofende.
Un buen contable no necesita útiles de cálculo.
Un buen cerrajero no usa barrotes ni cerrojos, y nadie puede abrir lo que ha cerrado.
Quien ata bien no utiliza cuerdas ni nudos, y nadie puede desatar lo que ha atado.


Así, el sabio que siempre ayuda a los hombres, no los rechaza.
El sabio que siempre conserva las cosas no las abandona.
De él se dice que está deslumbrado por la luz.
Por esto, el hombre bueno no se considera maestro de los hombres; y el hombre que no es bueno estima como buenas las cosas de los hombres.

No amar el magisterio ni la materia de los hombres, y aparentar ignorancia, siendo iluminado, éste es el secreto de toda maravilla.


Lao Tse
(Tao Te King)


20 abr 2012

TAO TE KING III

No ensalzar los talentos para que el pueblo no compita.
No estimar lo que es difícil de adquirir para que el pueblo no se haga ladrón.
No mostrar lo codiciable para que su corazón no se ofusque.

El sabio gobierno de modo que vacía el corazón
llena el vientre, debilita la ambición,
y fortalece los huesos.

Así evita que el pueblo tenga saber ni deseos,
para que los más astutos no busquen su triunfo.
Quien practica el no-obrar todo lo gobierna.


Lao Tze
(Tao Te King)



18 abr 2012

SUFISMO: DESPERTAR DEL CORAZÓN


El sufismo es el camino del amor, del sentimiento. Si le hubieran preguntado a Bodhidharma, él hubiera contestado "¿Cuántos son conscientes de ello?". Él hubiera usado la palabra "conscientes" no "sienten". Ningún maestro zen usaría la palabra "sentir"; es la diferencia básica, aparte de esa no hay ninguna otra diferencia.


El sufismo es un despertar del corazón: el despertar de los sentimientos. El Corán dice: "No son los ojos los que están ciegos sino el corazón". Cuando dice "corazón" se refiere a la facultad de percibir lo trascendente, lo amado. A los sufíes se les conoce como aquellos que tienen corazón. Dice al-Hillaj Mansoor: "He visto a mi señor con el ojo del corazón. Le pregunté: "¿Quién eres tú?", y el respondió: "Tú"". El ojo del corazón...


Osho
(Sufíes: La Gente Del Camino)


16 abr 2012

LA CONCIENCIA ES SUFICIENTE


No discutas los defectos de los demás, no discutas tus defectos. Toma nota y nada más. Atisha dice que la conciencia es suficiente, no se necesita nada más. Si eres totalmente consciente de algo el fuego de la conciencia lo quema. No se necesita ningún otro remedio.


Osho
(El Libro De La Sabiduría)

13 abr 2012

LA INSPIRACIÓN


En una ocasión tuve una experiencia interesante. Estaba resfriado, pero tenía que ver a mis pacientes porque ya había concertado las visitas. Me encontraba mal a causa del resfriado, así que al clarear el día me senté en una silla. Me vi a mí mismo ejecutando la danza de la espada. De repente, comprendí que era el remedio para curar el resfriado. Así que la hice, para sudar un poco y eliminar el virus; después me sentí mucho mejor y fui a trabajar.


Recibo la misma clase de inspiración para mi trabajo, escritos u otras actividades. Una persona con una mente positiva siempre puede recibir ayuda espiritual si aquieta su mente para escuchar el consejo en silencio. La actitud de andar siempre apresurados no hace sino retardar el cosechar buenos resultados.


Hua-Ching Ni
(El Tao De La Vida Cotidiana)

11 abr 2012

ERRORES Y DEFECTOS


Es difícil aceptar los defectos ajenos y más todavía los propios.

Muchos tratan de ocultar o ignorar sus propios defectos lo cual significa ya un rechazo o negación de los mismos. No hay peor ciego que quien no quiere ver.

Una plausible aunque rara y escasa virtud es reconocer los propios defectos descarnadamente, sin atenuantes, sin tapujos.

Pero ¡cuidado! Un sutil y disimulado orgullo se esconde tras algunas sinceras confesiones públicas o privadas, de los propios errores.


La humildad es la verdad. Pero no siempre la verdad se dice con humildad. Y la verdad que no se reconoce y expresa humilde y sencillamente, no es verdad auténtica sino disminuida o distorsionada.

¿Por qué será tan difícil ser humildemente veraz y verazmente humilde?

Quienes se enojan consigo mismos por sus propios defectos y debilidades, deberían saber que todos nuestros errores son las piedras y abrojos del camino, que nos enseñan a caminar siempre con los ojos abiertos y a  no creer que estamos libres de tropiezos y caídas.

Es mejor caer o haber caído, que considerarse inmune a errores y dislates.


Darío Lostado
(Tu Vida Tiene Sentido)


9 abr 2012

TAO-TE-KING LXII


El Tao es lo más profundo de todos los seres.
Es el tesoro del hombre bueno,
y el amparo del que no es bueno.

Las bellas palabras ganan honores,
los bellos actos elevan al hombre.


Así, al coronarse un emperador,
y nombrar a sus tres ministros,
mejor que llevar jade en las manos,
y presentar la cuadriga,
vale más cumplir con Tao.

Los antiguos estimaban a Tao porque quien busca su
posesión, aleja la culpa.
Pero esto, es lo más valioso del mundo.


Lao-Tse
(Tao-Te-King)

6 abr 2012

TODO SALE DE LA NADA


· ¿Qué es lo que te motiva? ¿Qué es lo que te moviliza a dar charlas y escribir libros?

La verdad es que no lo sé. Si he de serte sincero, siento que todo ocurre sin mi intervención. Todo está más allá de mi control. Jeff jamás podría haber hecho esto. Estoy seguro de que, en el mismo instante en que lo hubiese intentado, habría fracasado miserablemente. Y, por más que parezca que, diciendo esto, estoy tratando de ser inteligente, eso es, de hecho, lo que siento. Se trata de algo que ocurre sin necesidad de realizar el menor esfuerzo. Todo se despliega y evoluciona y uno no sabe cómo ni por qué, pero lo cierto es que está ocurriendo. Y siempre resulta sorprendente que esta expresión de la no-dualidad salga de esta boca.


· Antes has dicho que eras muy vergonzoso. ¡Si no recuerdo mal, estudiaste astrofísica en la Cambridge University en parte para no tener que comunicarte con la gente! ¡Y ahora estás hablando sin el menor problema!

(risas) ¿Sí, ya lo sé! Me parece sorprendente. Y lo cierto es que tampoco sé por qué es así. Me siento, empiezo a hablar y es como si las palabras salieran solas. Si tuviese que expresarlo verbalmente, diría que me siento a observar el surgimiento de las palabras. Y a veces me sorprenden, de algún modo, me sorprende lo que sale. A veces tengo la sensación de que "yo no podía haber hecho esto o de que yo no podría haber dicho eso".


· Los genios de nuestro tiempo, los einsteins de este mundo, suelen decir que, en realidad, ellos no han sido los artífices de sus ideas, que brotaron simplemente de la nada.

Todo sale de la nada.


· Y uno no es más que una especie de vehículo.

Pero eso no tiene absolutamente nada que ver "conmigo". Es como si todo brotase sin necesidad de realizar el menor esfuerzo. ¡Es como hablar de uno mismo! ¡No es necesario hacer ningún esfuerzo para hablar de eso, porque no hay nada de lo que hablar! De lo que estamos hablando aquí es de la nada. Y, como no hay ahí ningún objeto, nada puede ser señalado. En el mismo momento en que pronunciamos una sola palabra al respecto, nos sumimos en el sueño. Pero, cuando vemos esto con claridad, cuando nos damos cuenta de que no es posible hablar de ello, las palabras brotan de nuevo libremente ¡No me preguntes cómo! Parecen salir solas. Y, si tuviera que decirlo con palabras, diría que me detengo, observo y siento cómo brotan las palabras sin saber siquiera cuál será la siguiente.
Mucho artistas dicen que, cuando entran en estado de "flujo", es decir, cuando están realmente sumidos en lo que hacen, el arte brota de la nada, se crea por sí mismo y sale de ningún lugar. Es como si, en  tal caso, se hallaran en el punto de la creación y al mismo tiempo de la destrucción desde el que todo sucede. Ésa es la creación y la destrucción, y no puede ser conocida.
Y ésa es también la belleza, Si pudiese ser comprendida, sería una cosa, sería un concepto. Pero éste es el puro no-conocimiento. En ausencia de buscador, el misterio se revela y no sólo en las palabras, sino en todo, absolutamente en todo, en esas flores, en este suelo, en esta silla y en esta mesa. Todo es el misterio.
Es algo que viene de la nada. El mismo hecho de que esto esté ocurriendo es todo un milagro.


Jeff Foster
(Una Ausencia Muy Presente)




31 mar 2012

TODO LO QUE HAY ES NADA.


· Entonces, ¿es la vivacidad tan real como la nada?

La vivacidad es la nada siendo algo, de modo que la vivacidad es tanto real como irreal; la nada apareciendo como si estuviera viva.

Esto es nada {da una palmada} dando una palmada. Tendemos a pensar que podemos estar en un lugar llamado "liberación" o como más te guste, o incluso en un lugar llamado "ser". El ser está en esto {da una palmada}, todo es ser. Es tan simple e inmediato como eso. Lo que está ocurriendo es esto: vivacidad, ser. No puede ser conocido y no necesita ser conocido ni que nos aferremos a ello.

· Hace años leí un libro de un sanador que decía que está más cerca, más cerca que la respiración, más cerca que las manos y los pies, de modo que está aquí mismo.

Ni siquiera está cerca. Ni siquiera está "aquí mismo"; es todo lo que hay, y no es. Lo que estamos buscando ya está constantemente en lo que es, vivacidad, en lo que está ocurriendo. Es constantemente todo lo que es... y no es.

· No sé si alguien más ha experimentado esto. Un par de veces he estado haciendo algo muy ordinario, como secarme las manos, y de repente he mirado hacia abajo, como si estuviera viendo mis manos por primera vez. Ha sido tan diferente de todas las demás veces que las he visto, que simplemente no podía pasar a otra cosa, quería...; digamos que dejé mis manos ahí hasta que pasé a otra cosa.

Sí, es sorprendente; es la inmediatez de esto, eso está donde está, el secreto está en la esencia de la vivacidad.


· Lo pasamos por alto totalmente, no es así, ¿ya ni siquiera lo vemos?

Oh, no lo notamos en absoluto, siempre estamos esperando lo que va a venir a continuación. Siempre estamos mirando ahí fuera cuando en realidad está justo a nuestro lado, justo en esto. Estamos sentados sobre ello.

Pero lo sorprendentemente paradójico es que lo que distrae al buscador también es el ser inmaculado.

· Tu ejemplo es perfecto cuando das una palmada, porque eso es exactamente lo que es. Es sólo aplaudir, sólo un momento de sorpresa, como soltar una expresión de asombro. Es tan ordinario, tan completamente común, pero es muy bello.

Bien, como dice mi esposa, es una expresión de asombro repentina que se convierte en otra expresión de asombro más delicada, sutil y constante.


Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)


29 mar 2012

SIMPLEMENTE EXISTENCIA


· Por una parte, es como si yo hubiera escogido venir aquí hoy pero, al mismo tiempo, es como si supiera que eso ha sucedido por sí solo.

Todo sucede, simplemente: la película se proyecta sobre la pantalla, incluido el relato mental. Por eso, da la sensación de que existe un "yo" que escoge venir hoy aquí aunque, en realidad, no existe más que el suceso automático de llegar aquí hoy y el relato mental que se va produciendo también de forma automática. No hay un individuo ahí que esté pensando esos pensamientos: esos pensamientos simplemente surgen en la consciencia. Todo se constata en este momento: la consciencia está constatando el contenido de la consciencia. Si nos centramos en el relato mental, da la sensación de que se toman decisiones aunque, en realidad, todo eso es algo completamente espontáneo todas estas cosas que aparecen en este momento no son nada.

· Entonces, ¿no hay un proceso de elección?

En la película hay una elección aparente. Cuando alguien te pregunta: "¿Quieres un té?" y tú respondes: "Sí"... Si fuésemos capaces de desconectar un solo minuto la banda sonora de esta película, veríamos que ahí delante hay una persona y que, un minuto después, llega una taza de té y que, más tarde, se produce el acto de bebérselo. Lo que pasa es que a todo eso se le añade una banda sonora en la que se incluyen los pensamientos de si escojo tal o cual cosa, etc. Todo funciona con el piloto automático pero, aparentemente, existe un proceso de elección... que es la gracia de este asunto.

Estando sencillamente presente, toda esa preocupación por las opciones desaparece. Cuando se produce la identificación con el personaje, todo este filosofar nos "distrae" del presente. Surgen pensamientos sobre qué hay que escoger, pensamientos que implican cierta distracción. Todo lo que surja dentro del contenido -ya sea una conversación acerca de las distintas opciones, pensamientos sobre esas opciones o cualquier otra cosa- es lo que tiene de entretenido esta película, desaparece por completo cualquier deseo de que algo de esto cambie. En ese momento, lo que hay es lo que es.

· Simplemente existencia.

Sí, sin ninguna preocupación por nada de todo esto. Mientras exista ese identificarse y ese dejarse de identificar con el personaje, este tipo de conversaciones seguirá teniendo validez pero, cuando todo eso empieza a desaparecer -toda esa escenificación de la búsqueda- y se va "recordando" que nuestra verdadera naturaleza es Unidad, sencillamente, sólo existe "vivir en el presente".

· Entre otros personajes aparentes.

Sí, uno ya no se preocupa de plantear hipótesis, ni de si hoy o no elección y todas esas cosas. En este "saber" innato, se vive una vida corriente. Por tanto, no es que se tenga que sentir necesariamente una dicha suprema aunque hay un "desahogo", una "facilidad". La búsqueda desaparece; desaparece la agitación que conlleva la búsqueda.

· Entonces, ¿qué sentido tiene la vida?

La vida no tiene un sentido determinado: esta película de la vida es el pasatiempo cósmico. Esa pregunta surge desde el punto de vista del "yo", de la identificación con el personaje de la película. Al mantener la identificación con el personaje, también se mantiene una búsqueda constante de una razón de su existencia, de un sentido; parece que el sentido "supremo" de la vida es lo que suele denominarse el "Despertar": volver a despertar en la Unidad.

Pero la Unidad ya existe. Ese "estar despierto" ya existe plenamente y, cuando se deja de tomar en serio el relato mental, lo que hay en el presente es lo que es. No hay nada fuera del presente. Este personaje no tiene ni pasado ni futuro. Puede que el cuento se mantenga pero se deja de tomar en serio.


· ¿Es correcto decir entonces que los pensamientos siempre se refieren al pasado y al futuro?

También puede haber pensamientos sobre el presente.

Pero, cuando se trata del presente, en realidad lo experimentamos, más que pensar en él...

El relato mental puede aparecer -o no- simultáneamente con otras imágenes, y puede haber pensamientos sobre esas imágenes, en lugar de sobre otras cosas que nos distraigan de ellas. Todos y cada una de los pensamientos surgen en el presente, y muchos de ellos nos distraen del presente. Algunos de esos pensamientos sobre el presente constituyen lo que se denomina "comprensión intelectual", que es el reflejo del "saber" innato que surge en forma de pensamiento. Se nos recuerda nuestra verdadera naturaleza a base de pensamientos pero, como los pensamientos (como parte del contenido de la consciencia) son fugaces -siempre aparecen y se van-, cuando surge un recordatorio -que denominamos "comprensión intelectual"- se puede volver a "olvidar", es decir, ese recuerdo puede desaparecer; sin embargo, cuando se quita la más cara de los pensamientos, se percibe que ese "saber" innato es nuestra verdadera naturaleza, y ya no se necesitan pensamientos: el acto de comprender queda obsoleto.

· Lo que resulta realmente extraño es que a veces siento muy claramente que, simplemente, existo en un espacio sin pensamientos; sencillamente, "sé" que esto es Lo-Que-Es, que esto es el presente. Sin embargo, se mantiene una expectativa muy sutil de que tiene que haber algo más.

Sí, pero eso sigue siendo el fenómeno del embelesamiento aunque, como bien dices, sea algo sutil: la idea de que la Unidad se puede encontrar como parte del contenido de la consciencia o si uno se desliga de él. El recuerdo de nuestra verdadera naturaleza -o el surgimiento del "saber" innato- interrumpe inmediatamente la búsqueda dentro del contenido o neutraliza el motivo para escapar de él. Nuestra verdadera naturaleza es Unidad -no es ni exclusivamente contenido de consciencia ni exclusivamente consciencia- pero puede seguir produciéndose el juego de identificarse y dejarse de identificar con el personaje una y otra vez, por sutil que sea.

A menudo, se reconoce que nuestra naturaleza es Unidad pero el juego de la "espera", que consiste en esperar a que se produzca el acontecimiento final, el evento final, se mantiene muy sutilmente. Cuando el "saber" innato se introduce en el guión, se revela ese "desahogo", esa "facilidad". Es entonces cuando la búsqueda desaparece progresivamente y ese "esperar" tan sutil queda cada vez más socavado.

· Por eso, da la sensación de que se trata de algo progresivo...

Por supuesto. La Conciencia mantiene en funcionamiento una infinita cantidad de posibilidades. Esa idea tradicional de que se limita al juego del "acontecimiento final" resulta algo anticuada. Como en el presente sólo existe lo que es, todo lo que suceda -incluida esa sensación de que se trata de algo progresivo- y es eso de por sí.


Nathan Gill
(Ya Estás Despierto)


25 mar 2012

FRACASO


No podéis ser un fracaso; la vida no permite ningún fracaso.
Y como no hay un objetivo, no podéis veros frustrados.

Si os sentís frustrados es por el objetivo mental que habéis impuesto sobre la vida. Cuando habéis alcanzado dicho objetivo, la vida lo ha abandonado... de los ideales y objetivos solo queda un caparazón vacío y de nuevo os veis frustrados. La frustración la creáis vosotros.

Cuando comprendáis que la vida jamás estará confinada ni orientada a un objetivo, entonces fluiréis sin temor en todas la direcciones. Como no hay fracaso, tampoco hay éxito... ni frustración. Cada momento se convierte en un momento intrínseco en sí mismo; no conduce a ninguna parte, no ha de ser empleado como un medio para alcanzar un fin... posee un valor intrínseco.


Cada momento es un diamante, y pasáis de un diamante a otro... pero nada tiene un final. La vida permanece viva... no hay muerte. El final significa muerte, la perfección significa muerte, alcanzar un objetivo significa muerte. La vida no conoce la muerte... no deja de cambiar de formas. Es un infinito, pero sin objetivo.


Osho
(Día A Día)