Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


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7 ago 2013

EL DESPERTAR DEL CUERPO/MENTE


La verdad, la Realización, la Comprensión, el Sí mismo, son todos Uno, a-dvaita, no-dos. Pero la expresión que adopta la enseñanza (consistente en indicadores que apuntan hacia la Comprensión) puede variar mucho en función del «maestro» o «sabio» a través del cual aquella se manifiesta. Tal expresión estará determinada en un grado significativo por la programación y el condicionamiento del organismo cuerpo/mente en el cual la enseñanza se manifiesta. En concreto, el corazón de la enseñanza -su «fundamento» o núcleo irreductible- Hallará una expresión única en cada cual donde haya sucedido la apercepción. Y tal expresión única es, en gran medida, configurada por la vía, la manera, el contexto, las circunstancias bajo la cuales haya ocurrido el evento del Despertar en cada caso.

Quizá sea más sencillo ilustrar esto que explicarlo.

A Ramana Maharshi el Despertar le sucedió cuando era un muchacho. Teniendo la abrumadora sensación de que iba a morir, se tumbó en el suelo y dejó que le sucediera una experiencia de muerte, la cual le llevó a sentir vívidamente lo que ocurre cuando cesan las funciones corporales y mentales al morir. Tras este suceso, tuvo la percatación de que el «yo» que uno piensa que es muere con el cuerpo y la mente; y sin embargo, a pesar de que desapareció tanto este falso «yo» como todo lo demás, aún permaneciá un sentido de pura existencia: la conciencia «Yo Soy». Comprendió entonces que Eso es lo que verdaderamente es el «yo»; no el cuerpo o la mente o la personalidad o el sentido de ser un yo separado, todo lo cual muere, sino el «Yo-Yo» que es eterno. En el caso de Ramana Maharsin, esta fue la comprensión central; y su enseñanza reflejaba esta comprensión central, de modo que Ramana decía a sus oyentes: «simplemente sean», «busquen el Yo soy» o «permanezcan en el Yo»

Muy distinto es el relato que hace Nisargadatta Maharaj acerca de cómo sucedió la Realización. Cuanta que su gurú le dijo que él (Nisargadatta) no era quien pensaba que era, que él no era el cuerpo, sino que en verdad era nada menos que lo Absoluto. Nisargadatta cuenta que él creyó a su gurú, llevó estas palabras a su corazón y, tras meditar y concentrarse en ellas durante tres días, la Comprensión se completó. Así que este es el punto en el que se centraban todas las enseñanzas de Maharaj, y por tanto se dirigía a sus alumnos hablándoles, siempre y sin excepción, en primera persona como lo Absoluto, «Yo soy Eso», y no como un individuo separado; e insistía en que no se hiciera ninguna pregunta que estuviera basada en la identificación con el cuerpo.

De alguien que haya estudiado con un maestro o un gurú antes de sucederle el despertar, lo más probable es que surja la enseñanza de que la vía para por tener un maestro o un gurú, A quien le haya sucedido el despertar de manera espontánea, sin maestro alguno, puede que le surja la idea de que no es necesario ningún gurú. Aquel cuyo despertar se encuentre inextricablemente vinculado con una poderosa experiencia mística que haya sucedido inmediatamente después de un intenso período de meditación, puede muy bien centrar su enseñanza en el misticismo y la meditación.


Se puede hallar más ejemplos leyendo a maestros de antaño, como Huang Po, Hui-Neng y otros, o a instructores modernos tales como Tony Parsons o Adyashanti. Puede que parezca que estas expresiones de la enseñanza nuclear, aquello que se reitera constantemente por tratarse de su fundamento, varían mucho o, al menos, poseen énfasis muy diversos. Y esa diferencia se debe en su mayor parte a los diversos antecedentes, culturas, tendencias, circunstancias y experiencias de cada uno de los instrumentos cuerpo/mente, y particularmente a la peculiaridad del propio evento del despertar en cada uno.

En el caso de lo que he venido en llamar, con algún afecto, «la cosa david», el núcleo irreductible de la Comprensión cobró expresión en el primer pensamiento que se formó cuando sucedió ese súbito cambio de percepción ya referido y se vio claramente que «¡no hay nadie en casa!». Hay Presencia, Ser, Conciencia. Hay este aparente cuerpo/mente en el cual, y como el cual, la Presencia fluye, funciona, experimenta. Y eso es todo; no hay un yo individual o entidad o persona separada, excepto como un mero constructo mental.

Por tanto, la expresión aquí gira necesariamente en torno a este fundamento y se regresa siempre a esto mismo, a saber: que es el sentido de ser un yo individual lo que constituye la ilusión, el «cautiverio», el «oscurecimiento» esencial. Cuando este sentido de yo individual se ve como ilusorio, se desvanece, y entonces sucede el despertar del sueño de ser una mismidad individual y separada y queda simplemente Lo Que Es.

Eso a lo que se despierta, eso que es Comprendido, es solo Uno. Pero la expresión en cada instrumento cuerpo/mente es diversa debido a las infinitas variables existentes en la programación y en el condicionamiento de cada instrumento, así como en el guión o la parte o el «destino» que cada cuerpo/mente juega en el infinito despliegue que acaece en la Conciencia. Así, cada personaje posee un diferente sabor y pone un énfasis diferente.


David Carse
(Perfecta Brillante Quietud)


21 feb 2012

ADYASHANTI

 El estilo de enseñanza de Adya (estilo también conocido como satsang) ha sido comparado al de algunos maestros chinos del primer Chan (zen) y al de los maestros indios del Vedanta Advaita (no dualismo). Él se siente muy afín al último sabio del Advaita, Nisargadatta Maharaj, así como a otros maestros iluminados de tradiciones orientales y occidentales. Aunque sus retiros son una mezcla de meditación silenciosa, enseñanzas de dharma y conversaciones con sus estudiantes, no se centra en el desarrollo de prácticas espirituales para llegar a despertar, sino en la disolución y deconstrucción de la identidad personal.

Al igual que muchos de sus estudiantes, yo también experimenté un poderoso despertar en la presencia de Adyashanti. A pesar de que había dejado de interesarme por la idea de un maestro años antes de conocernos, y aunque había dejado de buscarlo, ese despertar me hizo ver que él era mi maestro. Entonces descubrí que un maestro/guía puede indicar a la mente la puerta de salida y abrir el corazón al amor y al radiante vacío que subyace a la existencia.


Es una experiencia extraordinaria, profunda e indescriptible, que anula todo interés adicional en la búsqueda espiritual. Aquellos que tienen esta experiencia permanecen conectados a un lugar extraordinariamente sencillo, tranquilo y abierto de su interior. Yo había estudiado seriamente las enseñanzas espirituales orientales de varias tradiciones y había sido profesora y terapeuta de buscadores espirituales, sin embargo, hasta que no descubrí a  este maestro, el maestro que me hacía vibrar, no vi con claridad el poder de la extraordinaria relación entre estudiante y maestro. Me siento profundamente agradecida por este afortunado encuentro.

Adya ejemplifica las infinitas posibilidades de una vida espiritual realizada, así como la sencillez de lo ordinario. A mi parecer, él vive en la plenitud del vacío y la libertad, demostrando la relación dinámica que existe entre la fuente y la espontaneidad, entre el corazón y el humor, apreciando los aspectos formales y no formales de la existencia.


Bonnie Greenwell (editora)
(La Danza Del Vacío)


27 oct 2011

DESENVOLVIENDO CARAMELOS

Entonces, si seguimos con la analogía de la pantalla de cine, podríamos decir que puedes contemplar todos los problemas en esa pantalla pero ya no son tuyos.

Exacto.

Lo que pasa es que, aunque se esté viendo una película, uno puede seguir empatizando e identificándose con lo que ve.

Te puedes involucrar completamente y, por esa razón, parecer que son "tus" problemas.

O sea que es como si, cuando estás en el cine, te metes tanto en la película que te olvidas de ti mismo.

Si.

Te "metes" completamente en la película pero, a veces, puedes "salirte" mentalmente y pensar: "Acuérdate de que estás viendo una película", como cuando alguien desenvuelve un caramelo o lo que sea, y el ruido del papel te saca de la película.

Así es, exactamente. ¡Eso es lo que está pasando hoy aquí, que has ido al cine y hay alguien que no para de hacer ruido desenvolviendo caramelos! (Todos ríen.)

Entonces, ¿cómo podemos acordarnos de hacer ruido desenvolviendo los caramelos?

"Tú" no te puedes acordar. Ese "tú" es el embelesamiento que desaparece cuando se produce el ruido al desenvolver el caramelo y eso se introduce en la película del reconocimiento de tu verdadera naturaleza; en otras ocasiones, estás inmersa en ella. El hecho de desenvolver los caramelos sucede cuando sucede: no se puede escoger cuándo.


Supongo que la pregunta, en cierto modo, es: "¿Qué es lo que lo convierte en permanente?".

Nada lo convierte en permanente.
Dentro de la película, la búsqueda de la "permanencia" se traduce en una agitación que parece impedir dicha permanencia. Ni tú ni nadie hace nada ahí: todo sucede espontáneamente.

¿podemos reconocer nuestra propia naturaleza leyendo este mensaje en un libro o escuchándolo en una grabación a tres mil kilómetros de aquí?

Por supuesto, no hay ninguna necesidad de estar en la habitación en la que un personaje está diciendo todo esto, aunque puede dar la sensación de que eso constituye una ayuda. Con respecto a la película, no parece que la lectura de todos esos libros sobre la no dualidad, el advaita y demás, ofrezca tantas "ventajas" como el hecho de interactuar directamente con alguien. Desde el punto de vista del que está identificado con el personaje, el libro puede pasar a ser, perfectamente, un elemento más del relato del "yo" hasta el punto de pensar: "Me he iluminado" o "He despertado".
Sin embargo, cuando estamos en una habitación, en ese cien en el que se escucha el ruido de los envoltorios de los caramelos, no resulta fácil que pase a constituir un elemento más del relato como en el caso del libro porque, aquí, siempre se te recuerda tu verdadera naturaleza de forma directa. Se da la vuelta a todas las preguntas para apuntar hacia la Unidad, hacia el presente: las preguntas suelen incluir un componente del "yo" pero las respuestas que se obtienen no provienen de ese punto de vista. El hecho de apuntar hacia algo de forma directa e inmediata siempre consigue socavar al "yo".


Nathan Gill
(Ya estás despierto)


12 oct 2011

EL MÉTODO ADVAITA


*Buena parte del tiempo siento que me aferro a este sueño porque tengo miedo de las consecuencias que tendría soltarlo. De modo que hay una especie de proceso de pensamiento, los pensamientos que parecen ocurrir constantemente. Da la sensación de que es algo que está resolviendo algo; ya sabes, el parloteo constante.


Absolutamente. Es la mente protegiéndose a sí misma e intentando llegar allí. Pero la ignorancia es que ella cree que hay un lugar al que llegar. Ésa es la función de la búsqueda..., algo separado, tú, y hay un lugar donde llegar. Hay un método, sabes, la gente lo llama "el método Advaita". ¿Cómo puede haber un método Advaita? Advaita significa unidad, o no-dos, o ser. ¿Cómo puede haber un método de acercamiento al ser? ¿Cómo puede haber un acercamiento a eso que ya es? El método de acercamiento es ser. No hay nadie que pueda aproximarse. Todo lo que hay es seidad.





*¿Incluyendo la sensación de que tienes que hacer algo al respecto?


Sí, incluso ese sentimiento es el ser sintiendo la necesidad de hacer algo para ser. El método de acercamiento es el ser haciendo el aparente acercamiento.



Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)


13 ene 2011

EL OBSERVADOR ES LO OBSERVADO


Este aspecto de las enseñanzas del Advaita, que el observador es lo observado, que todos los objetos dentro de la totalidad de la manifestación son la expresión de la única Realidad subjetiva, es la base misma de la enseñanza y el aspecto más difícil de aceptar para la mente/intelecto. En mi experiencia la imagen que doy a continuación ha sido efectiva en muchos casos para ilustrarlo: supongamos que te hacen diez fotografías con diez disfraces distintos, cada uno de ellos acompañado por el maquillaje apropiado. El observador que no tanga conocimiento de esto creerá naturalmente que se trata de diez fotografías de diez personas distintas. Pero tú sabes que en todas las fotos la persona retratada eres realmente sólo tú mismo. Igualmente, todo lo que ha sucedido en este mundo viviente es que la Consciencia ha creado a los miles de millones de objetos (como representaciones de Sí misma) que constituyen la totalidad de la manifestación.



La Consciencia ha imbuido algunos de estos objetos (animales y seres humanos) con un aspecto de Sí misma llamado "sensibilidad" o "consciencia". Esto les da un sentido de presencia individual por medio del cual se consideran a sí mismos como entidades. En realidad todos los objetos son representaciones tridimensionales de la Consciencia, con diferentes formas y tamaños, cada uno con características inherentes distintas y en una variedad infinita.


Ramesh S. Balsekar
(Un Dueto De Uno)


1 oct 2010

ADVAITA SEGÚN MOOJI



Interlocutor: Su propio Maestro, Papaji, es a menudo llamado maestro Advaita. A Sri Ramana, que es el Guru de Papaji, muchos le han atribuido el hecho de que se haya reavivado esta antigua filosofía no-dual en los tiempos modernos. ¿Puedo preguntarle de qué trata todo esto del Advaita?

Mooji: Advaita trata de Ti; de quién o qué eres. La gran ventaja del Advaita radica en que no necesitas ninguna base religiosa. No necesitas creer en nada en absoluto. Gente que sigue todo tipo de tradiciones vienen al Advaita y son bien recibidos. Sólo un anhelo en el corazón por conocerte a ti mismo, o de estar libre de sufrimiento, debe estar ahí para que se realice la Verdad de lo que esta antigua y práctica filosofía señala.

El Advaita es directo, señala hacia la Verdad inmediatamente, desde el primer instante. Primero, señala que tú eres completo tal como eres; luego comienza a guiarte fuera del sufrimiento.

No hay camino. Esta es la Verdad absoluta. A medida que este entendimiento se hace más profundo, se produce un gran alivio. Aquí no se te dice cómo debes prepararte para este viaje: que debes meditar diariamente, estar comprometido o ser fuerte. Lo que hacen este tipo de consejos es ponerte en frente una serie de tareas antes incluso de que hayas comenzado tu indagación. La ausencia de toda práctica espiritual en Advaita es la principal diferencia cuando lo comparamos con muchas otras vías que empiezan con la asunción de que tú eres tu mente, que estás limitado y que tienes que hacer algo para liberarte. Advaita te enseña desde el principio que quien eres realmente, siempre ha sido libre. Se te señala directamente hacia la siempre perfecta y no cambiante realidad del Ser, tu Ser. Primero, descubre la Verdad, luego haz lo que plazca a tu corazón.


Interlocutor: Entonces, en esa Libertad, ¿cómo se ven y se manejan las emociones?

Mooji: Las emociones son sólo la expresión de un Ser universal. Todo, no sólo las emociones sino toda acción, cada pensamiento, cada movimiento; todo se incluye en esta maravillosa expresión de la Eseidad. Advaita no interpreta ni se enfoca sobre ningún movimiento en particular. La poca o la mucha atención se pone en este “juego de olas”. A las emociones se les da espacio para que se expresen, para agotar su expresión y encontrar de nuevo la paz en el Ser.

La presencia y el juego de las emociones no son una medida de la pura Consciencia que eres. Quien ha despertado a la Verdad, ya no se identifica con ningún objeto, pensamiento, persona o emoción. No sufren decepciones porque están libres de expectativas. Son uno con el flujo natural de la manifestación, con la danza natural de la energía cósmica que aparece en estos cuerpos. Aunque el condicionamiento pueda manifestarse todavía, no hay una asociación interna con eso. Así, permanecen naturalmente libres. Sin identificarse con la memoria personal, todo este ruido del condicionamiento se disuelve. El mismo concepto de condicionamiento, reconocido como mero pensamiento, se desvanece en el tiempo gradualmente.

Interlocutor: Mi experiencia es la del yoga y la meditación. Estar en satsang y leer sobre Advaita, de alguna forma me confunde.

Mooji: Eso es natural. La mente está confusa porque la mente siempre está intentando conseguir algo, entender, tener la sensación “yo sé esto”, “yo entiendo esto”, “yo sé a dónde voy”. La mente está muy enfocada en una proyección lineal y progresiva. Por eso, inicialmente, cuando choca con algo tan simple como la no dualidad, donde no hay ningún sitio al que “ir”, nada que atrapar, la mente condicionada se vuelve muy confusa, realmente muy confusa.

Interlocutor: Entonces, es realmente muy sencillo.

Mooji: Es incluso más sencillo que sencillo. Sencillo implica que hay algo que necesitas hacer que no es difícil, pero Esto existe incluso antes de que se piense que es sencillo. Se experimenta como difícil porque no puedes deshacerte en tu mente de la noción de que eres limitado.

La mente recoge incontables conceptos, y al aferrarnos a los que no son verdaderos, sofocamos nuestra espontaneidad, el reconocimiento de nuestro Ser inherente. Así es que, la mente que dice “¡no entiendo!” ¿cómo puede entender la total simplicidad cuando su naturaleza es volver complejo lo que es natural?

Interlocutor: ¿Qué es la auto indagación?

Mooji: La auto indagación es el espejo en el que lo Eterno se reconoce a Sí mismo. Al mirar con la ayuda de este espejo, llegas a saber instantáneamente quién eres realmente; no quién es tu cuerpo, no quien piensas tú que eres o quien otros dicen que eres; no, a través de este mirar, una percepción directa no-dual de tu Ser, se revela.

Tu Ser no es un objeto, ¿cómo puede la mente encontrar o alcanzar lo que no es un objeto? No me refiero sólo a objetos físicos. Un pensamiento es un objeto de percepción tanto como lo pueda ser cualquier cosa material, y también lo son los sentimientos, imágenes, recuerdos y sensaciones. Brevemente, todos los fenómenos son objetos. La mente está acostumbrada a interpretar y medir los fenómenos. Entonces, ¿cómo puede descubrir la mente eso que es consciente de los fenómenos, que es tu propio Ser, la única Realidad?

Eres consciente de todo lo que aparece frente a ti en la pantalla de la Consciencia. ¿Dónde está el mundo sin ti? ¿Dónde y qué son los pensamientos sin ti, el que los percibe? ¿Dónde están las experiencias sin ti, el único que las percibe? Tú eres la raíz y la fuente de toda experiencia. No puede haber ninguna experiencia sin ti.

Interlocutor: Me han dicho que Advaita Vedanta es la enseñanza espiritual más elevada.

Mooji: Real y verdaderamente, Advaita no es una enseñanza. Yo no lo llamaría una enseñanza. Una enseñanza requiere de alguien que va a estudiar y a aprender. Advaita va directo y dice: “¿Quién es ese que va a aprender? ¿Puedes aprender a ser tú?”

Interlocutor: Más y más gente, creo, está buscando libertad.

Mooji: Para ser honesto, una vez creí lo mismo, pero entonces vi que la mayoría de la gente está buscando satisfacer sus proyecciones. Que realmente viven en sus mentes y la mente sólo pretende querer libertad. De hecho, la mente no quiere Libertad en absoluto. Es lo último que quiere porque la Libertad mata a la mente condicionada. Pero sí, hay una atracción creciente hacia el descubrimiento espiritual. Esto es bueno, aunque inicialmente uno empieza de una forma indirecta. Tú estás navegando. Podrías cambiar de una balsa a un aerodeslizador y luego pasarte a un barco, pero aún sigue siendo algo bueno, aunque no estás en el agua, al menos estás sobre el agua. Pero no me preocupo demasiado por todos estos movimientos que se dan en la Consciencia universal, porque hay muchos malentendidos sobre lo que realmente significa y Es la Verdad. Por la Verdad tienes que dejar todo a un lado y desnudarte de todas tus proyecciones, condicionamientos y conceptos, y entonces, cuando estás totalmente desnudo, no coges otros nuevos, permaneces desnudo.

Interlocutor: ¿El Advaita puede ayudar a hacer un mundo mejor?

Mooji: Cuando estás libre de la influencia hipnótica de tus propios conceptos, tu condicionamiento mental y proyecciones vanas, eres verdaderamente accesible para tu propio Ser. No habrá ninguna energía interna restrictiva o ninguna necesidad de manipular a otros para satisfacer tus proyecciones. De alguna forma, tu entorno mejora automáticamente con tu presencia. De la misma forma que los árboles nos proveen de oxígeno para respirar, lo que nadie les agradece, los seres humanos que han despertado a la Verdad irradian una gran paz, comunión y amor sin hacer ningún esfuerzo consciente para ello. La paz es su verdadera naturaleza. Hay un dicho, “Si tengo un trozo de pan y te doy la mitad, me he quedado sin la mitad, pero si te doy todo mi conocimiento y amor, todavía tengo todo el conocimiento y el amor que he dado.” Y esto es lo que es compartir la Verdad. No estás compartiendo objetos, es compartir un Sujeto, y el Sujeto no puede ser dividido. Tú eres Eso.

Así es que, para responder a tu pregunta, ¿puede el Advaita, que significa la verdadera comprensión y experiencia de la Verdad, ayudar al mundo? ¡Por supuesto que puede! Incluso con tu misma búsqueda de la Verdad, no estás ayudándote sólo a ti mismo sino que se está ayudando a otros seres automáticamente también. Cuando tu mente se vuelve hacia la Justicia, la Paz, simultáneamente habrá una búsqueda para eliminar el odio, el miedo y el deseo, que son todos formas de ignorancia. Tu búsqueda es sagrada porque vuelves tu rostro hacia la Verdad y la gente es atraída a esta Verdad, que es otro nombre para quienes somos.


Traducido de "Breath of the Absolute" (El Hálito del Absoluto) por Asun Aparicio.


Muchísimas gracias a mi amigo José Manuel de: moojispanish.blogspot.com



29 sept 2010

LA FALSA IDENTIFICACIÓN ES LA "ESCLAVITUD"


Cierto visitante formuló a Maharaj una pregunta, titubeando bastante. Después de decir que no sabía si su pregunta podía parecer muy elemental, expuso que si el problema de la "esclavitud y la "liberación" procedían, en esencia, del sentido de identificación con el cuerpo, ¿cómo y por qué se producía esta identificación? Añadió, además (quizá decidiendo que "una vez perdido, merecía la pena echarse al río"), que no entendía por qué tiene que tener uno siquiera un conocimiento espiritual, si al final de nuestra vida el resultado es el mismo, tanto para el jñani como para el ignorante: el cuerpo vuelve a los cinco elementos y la consciencia se convierte en nirguna.

Maharaj escucha a veces a los consultantes con los ojos cerrados, sobre todo cuando le hablan en marathi. Maharaj escuchó también a este visitante con los ojos cerrados, pero mientras escuchaba iba cambiando la expresión de su cara. Parecía severo, y pensé que iba a replicar diciendo: "¿Qué pregunta es ésa?" Pero la severidad se tornó en seguida en un gesto dulce y razonable, y Maharaj sonrió.

Empezó entonces a hablar con suavidad, con los ojos todavía cerrados. "Vamos a empezar por lo fundamental en la consciencia. Si no eres consciente el mundo no existe para ti, ya que no puedes conocer nada. Esta consciencia (en la que uno conoce el universo fenoménico) es todo lo que somos. Mientras estamos en el mundo fenoménico, sólo podemos percibir eso; no podemos ser eso-que-somos hasta que nos despertemos del sueño de lo fenoménico, comprendamos que el sueño es sueño y dejemos de conceptualizar y objetivizar. Éste es el principio esencial básico: el noúmeno es la sustancia, el fenómeno es simple reflexión... los dos son no-diferentes.
El punto siguiente que debes entender es éste: en el mundo fenoménico, cuando "tú" ves a "él", ambos son objetos que se ven mutuamente como apariencias en la consciencia. Pero entiende esto: no hay ningún sujeto que vea al otro como objeto. Sólo hay el acto de ver, que funciona como un aspecto concreto del potencial del noúmeno. Esto se aplica también a todos los demás actos de oír, tocar, gustar, etcétera. Todo ello es, en esencia, "funcionamiento".
Sigamos adelante. Este "funcionamiento" tiene lugar por medio de la física, del aparato psicosomático que como fenómeno, en sí mismo no es más que una manifestación y, por tanto, también es un aspecto del noúmeno, como la sombra lo es de la sustancia. Mientras no haya una entidad individual que pretenda tener libre elección de acción todo funcionamiento fenoménico tiene lugar espontáneamente y no surge la cuestión de la "esclavitud" y de la "liberación".



Pero lo que sucede es que el núcleo funcional de una forma psicosomático (podríamos llamarlo, a efectos de nuestro análisis, la consciencia "personal", a pesar de que la consciencia como tal no se puede dividir) se reviste de una subjetividad espuria como entidad separada, aunque en sí mismo no es más que un objeto, ya que el noúmeno es el único sujeto. Así se crea la pseudoentidad que se supone que nace, vive y muere. También se supone que esta pseudoentidad tiene autoridad independiente para elegir y decidir; y, con esta supuesta autoridad independiente, también se asume la responsabilidad de todo lo que sucede en el funcionamiento del mundo manifestado, es decir, los sufrimientos de este mundo, los pecados y los méritos esperados, y la consiguiente "esclavitud" y necesidad de "liberación".
¿No queda ahora clara la situación? Lo-que-somos se identifica erróneamente de manera relativa con lo-que-no-somos, y esto último es la pseudoentidad. La "esclavitud" surge de esta identificación. Es esta pseudoentidad la que sufre culpabilidad y esclavitud y la que busca liberación. "Yo" no puedo sufrir de ninguna manera, porque "Yo" no está dotado de ningún instrumento para experimentar sensaciones. Toda vivencia, agradable o desagradable, sólo la puede experimentar ese objeto fantasma, producto de una identificación errónea, llamado "yo".
Ahora, finalmente, comprende lo que sucede en el caso del jñani. El jñani ha apercibido la ilusión básica del universo manifestado, así como su papel aparente como fenómeno mientras éste sigue su viaje asignado de la vida, y "vuelve a casa" después. Parece como si viviera la vida como cualquier otro hombre, pero la diferencia significativa es que se ha desidentificado a sí mismo de la pseudoidentidad y por tanto, no padece sufrimientos.
En el caso de la persona ignorante, la pseudoidentidad (que es, en sí misma una ilusión) sigue por el mundo soñado, que es la manifestación, creyendo que es una entidad independiente con aparente voluntad. Y sufre, porque se ve envuelta en la noción de la causalidad, llamada karma, que incluye también el concepto del renacer.
Lo Nouménico Absoluto se manifiesta por medio de millones de formas que se crean y se destruyen a cada momento, y en este funcionamiento espontáneo no hay ningún lugar para el concepto de ninguna entidad. Por tanto, cualquier acción (positiva o negativa) que se base en el concepto de una entidad autónoma e independiente supone que no se han captado los fundamentos esenciales del Advaita. Mientras haya una pseudoidentidad que se considere a sí misma un buscador espiritual que trabaja para conseguir la "liberación", seguirá la "esclavitud". Debe percibirse de manera profunda, intuitiva, que el buscador es lo buscado. Cuando esto sucede, el buscador desaparece."


Ramesh S. Balsekar
(El Buscador Es Lo Buscado)


1 jun 2010

EL ADVAITA EN TIEMPOS DE CRISIS.


Vídeo completo del diálogo HACIA UNA VOLUNTAD SOSTENIBLE: CÓMO VIVIR PSICOLÓGICA Y EMOCIONALMENTE EN UN TIEMPO EN CRISIS entre los escritores ALEX ROVIRA y SESHA, moderado por XAVIER GUIX, que tuvo lugar el 9 de mayo en L’Auditori de Barcelona.

Este es el enlace al vídeo de la entrevista:

http://www.inspiraconsciencia.org


27 may 2010

ADYASHANTI


UN MAESTRO EXTRAORDINARIO


El estilo de enseñanza de Adya (estilo también conocido como satsang) ha sido comparado al de algunos maestros chinos del primer Chan (zen) y al de los maestros indios del Vedanta Advaita (no dualismo). Él se siente muy afín al último sabio del Advaita, Nisargadatta Maharaj, así como a otros maestros iluminados de tradiciones orientales y occidentales. Aunque sus retiros son una mezcla de meditación silenciosa, enseñanzas del dharma y conversaciones con sus estudiantes, no se centra en el desarrollo de prácticas espirituales para llegar a despertar, sino en la disolución y deconstrucción de la identidad personal.

Al igual que muchos de sus estudiantes, yo también experimenté un poderoso despertar en la presencia de Adyashanti. A pesar de que había dejado de interesarme por la idea de un maestro años antes de conocernos, y aunque había dejado de buscarlo, ese despertar me hizo ver que él era mi maestro. Entonces descubrí que un maestro/guía puede indicar a la mente la puerta de salida y abrir el corazón al amor y al radiante vacío que subyace a la existencia.

Es una experiencia extraordinaria, profunda e indescriptible, que anula todo interés adicional en la búsqueda espiritual. Aquellos que tienen esta experiencia permanecen conectados a un lugar extraordinariamente sencillo, tranquilo y abierto de su interior. Yo había estudiado seriamente las enseñanzas espirituales orientales de varias tradiciones y había sido profesora y terapeuta de buscadores espirituales; sin embargo, hasta que no descubrí a este maestro, el maestro que me hacía vibrar, no vi con claridad el poder de la extraordinaria relación entre estudiante y maestro. Me siento profundamente agradecida por este afortunado encuentro.

Adya ejemplifica las infinitas posibilidades de una vida espiritual realizada, así como la sencillez de lo ordinario. A mi parecer, él vive en la plenitud del vacío y la libertad, demostrando la relación dinámica que existe entre la fuente y la espontaneidad, entre el corazón y el humor, apreciando los aspectos formales y no formales de la existencia.


Bonnie Greenwell (editora)
(La Danza Del Vacío)


4 may 2010

LA NO-DUALIDAD EN "LA CONTRA" DE "LA VANGUARDIA".


Ivan Oliveiros (Sesha), maestro de vedanta advaita, una rama del induísmo.

"Atrévase a estar presente sin preguntarse adónde le llevará"

49 años. Nací en Bogotá y vivo en Valencia. Estoy licenciado en Ingeniería Mecánica y estudié Filosofías Orientales. Separado y con tres hijos. Hacemos el mundo con nuestras actitudes y con nuestros pensamientos. El ser humano está integrado en un todo inteligente
¿La conciencia es innata al ser humano?
Sí, es una red de interacción en la que el ser humano está integrado y que produce en sí misma una condición profundamente inteligente. Desde este prisma no tienes que echar mano de un ser más inteligente, de un creador.

Ese es su tema: la no dualidad.

Cuando interpretas el mundo con el marco de la dualidad, determinas que una cosa es el que percibe y otra lo percibido.

Yo, y todo lo demás.

Exacto. Pero en Oriente hay otras formas de percepción, que se establecen creando nuevos estados de conciencia en los que la relación observador y observado cambia.

Tradúzcamelo a lo práctico.

Cuando conduces, si no reaccionas a cada curva te estrellas. De igual manera, en la práctica, estos estados de percepción se traducen en no estar en Babia, en no estar en las nubes, en estar presente, en vivir acorde con la intensidad de cada instante, en convertir cada momento en único.

Bueno, todos lo pretendemos.

El problema no es pretenderlo, sino lograrlo. Cuando ves una película y estás absorto en ella, no te das cuenta de que tú estás ahí, estás sin pensarlo. La atención constante a un objeto diluye tu sentido del yo; entonces surge una percepción diferente que se traduce en estar atento, vivo. Eso se llama no dualidad, y aflora la sabiduría y la intuición.

Nos lo han explicado muchas veces, pero en la práctica se escapa.

La mente, tal como funciona, está constituida de hábitos, y esos hábitos producen condicionamientos. Le es muy difícil a una persona salirse de esa forma habitual de percibir e interpretar las cosas. Intente por un instante no ser consciente de nada.

Imposible, ¿verdad? Incluso se es consciente de que se está distraído. Hay una condición en usted que es permanente: la conciencia. La conciencia es un don que poseemos, una fuerza inherente de saber. Su capacidad de cognición está siempre presente y se puede experimentar de manera diferente.

Bien, ¿de qué manera?

Siendo simultáneamente objeto y sujeto de percepción, eso le hará libre.

No entiendo nada.

Cuando usted percibe el mundo, lo percibe desde usted; lo que no es usted lo llama mundo. El mundo es su objeto y usted el sujeto, y desde ahí interpreta el mundo: yo y todo lo demás. Bien, pues le haré una pregunta.

Cuando lee un libro y está absorta en él, ¿dónde está usted en ese instante?

Leyendo el libro.

Sí, de acuerdo, ¿pero Ima reconoce que es Ima la que lee el libro?

No, Ima está absorta en el libro.

Exacto, si estás absorto en algo interesante o bello, estás perdido en ese momento en la percepción misma, en el presente. Y en ese instante no puedes catalogarte como yo, ya que no tienes conciencia de ti mismo.

De acuerdo, ¿y?

Cuando estás absorto, concentrado, ocurre algo mágico y misterioso: no tienes conciencia de ti pero sí del mundo que percibes, y reaccionas ante él. ¡Eso es tan grato!

Pasa el tiempo volando, cierto.

Es la pérdida del sentido de dualidad, pero no ocurre voluntariamente. Ahora plantéese otra cuestión: ¿cómo prefiere vivir: así o pensando?... Si pudiera vivir como cuando está absorta, desde ese estado de sabia percepción, si pudiera caminar, cocinar, sentir, dormir, querer así, sería todo diferente.

¿Qué hay en esa entrega total?

Está el mundo.

... Casi lo entiendo.

La mente trata siempre de replegarse a cosas que ya ha pensado o sentido porque así se siente segura, e invade el presente con esos sentimientos y pensamientos. Cuando aprendes a estar presente, gozas de la condición de permitir a las cosas nacer y darles tiempo a morir, y gozarlas con intensidad.

Simplemente, estar presente.

Sí, y esto que parece una simpleza descarga la psique y el sistema nervioso y permite una calidad de vida superior. La presencia es conciencia, y te permite ver el mundo como es. Se trata de convertir lo que vives en lo fundamental, en el momento válido.

¿Y cómo se consigue?

Estamos acostumbrados a que las cosas se consiguen con esfuerzo, pero ¿qué esfuerzo hace usted para existir?

Ninguno.

El problema es que usted quiere conseguir algo que con los atributos que ya conoce es imposible alcanzar. Entonces, lo que yo le digo es: atrévase, simplemente experimente el mundo, atrévase a estar presente sin saber si eso la lleva a otro sitio o no; la suma de esos pequeños momentos la conducirá a esa forma de percepción libre.

¿Coleccionar instantes de presente?

Cuando alguien tiene el don de la escritura, escribe sin dudar, como si alguien le dictara, y eso provoca que el lector se pierda en ese mundo, se convierta en eso. Si tu don es ese, resta en esa perspectiva y fluye en ella, eso te arrastra al presente de manera innata.

Y cada persona tiene un don.

Sí, aproveche su don, aquello en que no duda. A lo mejor es amar, cuidar, trabajar, pescar, cocinar; advierta aquello que por don tiene de natural y en ello sumérjase, la ayudará. Aunque existir en sí ya es un don.

IMA SANCHÍS - 04/05/2010