Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


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14 jun 2010

ESPEJISMO


EL MILAGRO

Ver sin el sujeto vidente, sin el espejismo, eso es el milagro. Sin embargo, hablar del milagro también forma parte del espejismo, ya que hablar del milagro implica la existencia de alguien que habla y de algo de lo que se habla -precisamente de esa dualidad de la que el milagro constituye el fin.


No obstante, decir que se puede acabar la dualidad implica la existencia de un camino hacia su fin. No hay un final para el espejismo. La idea misma de un camino que conduzca al final del espejismo forma parte del espejismo mismo. No hay comino, no hay final del espejismo porque el espejismo nunca comenzó, lo cual equivale a decir que el milagro no terminó nunca. El milagro está presente, ahora en este momento: basta con que dejes de buscarlo, basta con que dejes de buscar un final para el espejismo

El concepto mismo de espejismo y es espejismo; el concepto de un final del espejismo es espejismo. ¿Qué no es espejismo?


Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)


19 abr 2010

MILAGROS


La vida entera es milagrosa,
pero no lo estás reconociendo.

En cambio, quieres traer lo milagroso a lo mundano
siempre para resolver lo trivial; y es así
como te pierdes lo Glorioso.

Tenemos corta memoria para el milagro,
pero larga para lo irreal y lo penoso.



Mooji
(Palabras Surgidas Del Silencio)