El hombre percibe erróneamente la multidividencia racional como una ley irrevocable. Sin embargo , esa ley es una farsa y se la puede «forzar». En nuestra vida frecuentemente ocurren «milagros» inexplicables.
Entonces, ¿por qué no admitir que uno de éstos entre en tu vida? Sólo necesitas permitirte tener todo lo que tu alma quiere. Si te quitas la telaraña de los prejuicios y limitaciones en la que te enredaron los péndulos, creerás sinceramente que eres digno de tu sueño y te permitirás a ti mismo tener lo deseado: lo tendrás. Permitirse tener es la principal condición de la realización de un deseo.
Vadim Zeland
(Reality Transurfing II)
