Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


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2 jun 2013

ENERGÍA SEXUAL


El sexo es lo más divino en este mundo. Pero ¿por qué lo llamas pecado? Porque desde un principio te han enseñado que es un pecado. Te has olvidado completamente de que saliste de él. Y has disimulado el hecho de que cuando la energía sexual se acabe en ti, morirás. La vida es la energía sexual latiendo dentro de ti.


Por eso un joven está más vivo, y un viejo está menos vivo. ¿Qué diferencia hay entre un joven y un viejo? En los jóvenes, la energía sexual está crecida. En el viejo, el aprovisionamiento ha desaparecido, la corriente está bajando. Se ha convertido en un chorrito. En cuanto la energía sexual desaparece, estás muerto.

El sexo es vida, y hemos hecho de él el mayor pecado.


Osho
(Ni Agua, Ni Luna)

9 jul 2012

LA VOLUNTAD DE DIOS

Ramesh: La voluntad de Dios prevalece en todo, desde la cosa más pequeña hasta el acontecimiento más grande. Ése es mi concepto. Ayer un misionero australiano y sus dos hijos fueron inmolados dentro de un carro. ¿Leyeron los comentarios de la viuda? Me conmovieron profundamente. Dijo: "Todo ser humano tiene un lapso de vida otorgado por Dios, nadie puede cambiarlo". Y dijo esto al sucederle esta tragedia no a alguien ajeno a ella, sino a su esposo y a sus hijos.  Me quedé asombrado por lo profundo de la comprensión, desde el corazón. Lo que ella estaba indicando es que el lapso de vida de todo organismo cuerpo-mente es otorgado por Dios, y nadie puede cambiarlo.
Así que lo que estoy diciendo es que la voluntad de Dios prevalece en las cosas más pequeñas y en los acontecimientos más grandes. La voluntad de Dios prevaleció cuando ocurrió la manifestación, y será la voluntad de Dios cuando la manifestación desaparezca en la nada nuevamente.

Karen: Mi pregunta es acerca de lo que sucede al morir. ¿Qué es la muerte?

Ramesh: Lo que sucede es que aquello que existía antes del nacimiento continúo existiendo después de la muerte del objeto cuerpo-mente. Un objeto creado. Un objeto destruido.

Karen: ¿Hay consciencia antes de nacer y después de morir?

Ramesh: Así que esa Consciencia es la Fuente. La Fuente siempre ha estado allí.


Karen: Lo que creo que está diciendo es que a usted la da lo mismo el estar vivo o muerto.

Ramesh: Sí. Exactamente. Da lo mismo. Da lo mismo quién está vivo o muerto. Un objeto es creado y un objeto será destruido. La Fuente crea un objeto y la Fuente destruye el objeto. El lapso de vida de un objeto es determinado por la Fuente.

Karen: Esto es peliagudo, porque a usted no la importa.

Ramesh: Todo lo que hay es Consciencia. Todo lo que hay es la Consciencia. El verdadero problema es: ¿"quién" quiere saberlo? Todo lo que hay es la Fuente. Así que, ¿"quién" es éste que quiere saber nada? Si la Fuente es todo lo que hay, ¿"quién es éste que quiere saber nada? Es únicamente el ego, y el ego es una ficción, Hipnosis Divina. El ego es creado por la Fuente a través de la hipnosis Divina para que puedan ocurrir las interrelaciones humanas entre los egos y para que la vida, tal como la conocemos, que se describe como una ilusión, pueda ocurrir. Todo lo que hay es la Fuente. Todo lo demás es una aparición, una ilusión. Y esta "Karen" que desea saber es parte de la ilusión.

Karen: La fuente no tiene el deseo de saber...

Ramesh: ¿Qué puede saber la Fuente? Para que algo pueda ser conocido, tiene que haber un sujeto y un objeto, y la Fuente es todo lo que hay. ¿Así que dónde está el objeto para que la Fuente, o como quieras llamarla, pueda conocerlo?


Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa!)

25 mar 2012

FRACASO


No podéis ser un fracaso; la vida no permite ningún fracaso.
Y como no hay un objetivo, no podéis veros frustrados.

Si os sentís frustrados es por el objetivo mental que habéis impuesto sobre la vida. Cuando habéis alcanzado dicho objetivo, la vida lo ha abandonado... de los ideales y objetivos solo queda un caparazón vacío y de nuevo os veis frustrados. La frustración la creáis vosotros.

Cuando comprendáis que la vida jamás estará confinada ni orientada a un objetivo, entonces fluiréis sin temor en todas la direcciones. Como no hay fracaso, tampoco hay éxito... ni frustración. Cada momento se convierte en un momento intrínseco en sí mismo; no conduce a ninguna parte, no ha de ser empleado como un medio para alcanzar un fin... posee un valor intrínseco.


Cada momento es un diamante, y pasáis de un diamante a otro... pero nada tiene un final. La vida permanece viva... no hay muerte. El final significa muerte, la perfección significa muerte, alcanzar un objetivo significa muerte. La vida no conoce la muerte... no deja de cambiar de formas. Es un infinito, pero sin objetivo.


Osho
(Día A Día)


25 ago 2011

MIEDO A MORIR


Sabemos que moriremos, pero pensamos: "¡A mí eso no me ocurrirá!". La muerte, para la mayoría de nosotros, es algo que queda lejos, muy lejos.

Sencillamente la dejamos a un lado y tratamos de no pensar en ella. Pero lo cierto es que, de un modo y otro, suele regresar en forma de sufrimiento y ansiedad.

El intento de escapar de la muerte es esencialmente el intento de escapar de la nada. Así es, precisamente, como experimentamos la muerte, como una zambullida en la nada. Pero la mente se mueve en el dominio de lo conocido y la nada no puede ser conocida. Y nosotros tememos aquello que desconocemos.



¿Lo que no entendemos?

Así es. Es lo mismo. Porque podemos controlar aquello que conocemos y entendemos. Pero la muerte nos expone a una dimensión que trasciende por completo nuestro control. La enfermedad y la muerte tienen una forma curiosa de abrirnos a un dominio que se encuentra más allá de nuestro control. Por ello nos pasamos la vida -sin admitirlo, obviamente- tratando de escapar de la comprensión de que no somos nada. Y esto es algo que, en algún nivel, todos sabemos. No en vano todos hemos sido recién nacidos, todos hemos experimentado esa inocencia, esa falta de solidez, esa abertura, esa sensación de no ser nada en particular.

Y esa inocencia, esa frescura y esa abertura no se han perdido y, de algún modo, siguen ahí. Lo único que ocurre es que se hallan eclipsadas por el juego de la búsqueda, por el juego de ser una persona separada, una persona separada del mundo. En esa ilusión y en esa creencia se origina todo el sufrimiento.


Jeff Foster
(Una Ausencia Muy Presente)


23 jul 2011

LA CONDICIÓN DE "ENTIDAD"


En cierta ocasión, durante el transcurso de una sesión, Maharaj explicaba por qué la muerte resulta tan terrible y traumática para las personas corrientes, mientras que para él era una experiencia esperada con interés, pues significaría la liberación de la limitación que el fenómeno del cuerpo impone naturalmente a la consciencia. Cuando el Cuerpo "muere", la consciencia manifestada se libera y se fusiona con la consciencia impersonal como una gota de agua se fusiona con el mar.

Maharaj percibió que un visitante tenía algo que preguntar sobre este punto. Lo miró y le dijo: "Me parece que quieres hacer una pregunta". El visitante se sobresaltó un poco, quizá porque no había llegado a dar forma a una pregunta adecuada para aclarar la duda que acababa de surgirle en la mente. En cualquier caso, tomó la palabra y dijo: "Maharaj ha dicho que lo que sucede realmente en la muerte es que el aliento, la fuerza vital, sale del cuerpo y se mezcla con el aire exterior; la consciencia también sale del cuerpo y se fusiona con la consciencia impersonal, y el cuerpo muerto se destruye de una manera u otra. No queda nada de esa forma física concreta que se creó y se destruyó a su tiempo. Si este proceso se aplica por igual al ignorante y al jñani,¿qué necesidad hay de convertirse en jñani?"

Maharaj respondió: "Cuando hablas del ignorante y del jñani, y de la necesidad de que el ignorante se convierta en jñani, ¿no estás asumiendo que existe un individuo independiente y autónomo, capaz de ejercer la volición personal en función de su libre albedrío? ¿Acaso hay lugar para este tipo de entidades independientes en el proceso por el cual se manifiesta el universo fenoménico?"
"¿Cuál es el marco conceptual básico sin el cual no sería posible la manifestación de los fenómenos? Si no existiera el concepto del 'espacio', que constituye el volumen, ¿podría hacerse aparente un objeto con las tres dimensiones? Y sin otro concepto, el del 'tiempo', ¿podría haberse percibido la aparición de un objeto sin la duración en la que podría conocerse el objeto? Así pues, si el marco que llamamos 'espacio-tiempo' es, de suyo, conceptual, ¿es posible que los objetos que aparecen en el marco conceptual del espacio-tiempo, como son todos los seres humanos, sean otra cosa que fantasmas conceptuales e imaginarios?
"Así pues, comprende firmemente y de una vez por todas que ningún objeto conceptual, aunque sea tomado erróneamente por una entidad separada, puede tener de ninguna manera existencia independiente o volición personal de ninguna clase. Nadie nace; nadie muere. Lo que nace no es más que un concepto. No hay ninguna entidad que liberar. La no comprensión de este hecho constituye la esclavitud de la ignorancia; su apercepción es la libertad de la verdad. Recuerda: la verdad es correspondencia absoluta con la realidad. Es el conocimiento inquebrantable de la naturaleza verdadera del hombre. Es la negación total de la condición de 'entidad' ".


Ramesh S. Balsekar
(El Buscador Es LO BUSCADO)


19 jun 2011

DESPUES DE MORIR


Dices que cuando muramos nos reuniremos con...

No, no, no. ¿Cómo podría haber reunificación cuando no hay nada desunido?

Pero nosotros no sentimos esa unidad.

Mientras nos limitamos a soñar que somos una parte de la unidad, eso es separación. Cuando se despierta del sueño, sólo hay unidad. No hay nada que sienta, conozca o sea consciente.

¿Y qué ocurre entonces?

No hay entonces y no hay ahora, ni antes de ahora. Todo lo que hay es la nada pareciendoocurrir dentro de otra cosa que aparece como tiempo.

¿No hay diferencia? ¿No hay diferencia entre ahora y el momento de mi muerte?

¿Quién va a morir? No hay nadie que nazca o muera. No hay diferencia entre esto y el momento de tu muerte, pero tú piensas que hay una diferencia. Piensas que estás sentado ahí. Piensas que eres lo que ha ocurrido y lo que ocurrirá...; ésta es la naturaleza del sueño hipnótico de la separación.

Sí, claro. ¿De modo que esta nada absoluta es una energía que podríamos llamar "amor"?

Bueno, esta nada absoluta es nada y lo es todo. Esta nada absoluta es vacío y plenitud.



(Photo by Guillem)



¿Es amor?

Podrías decir que la naturaleza de no ser nada y ser todas las cosas es quietud, silencio, lo sin causa, lo no-relacionado, el amor impersonal incondicional; pero sólo son palabras tratando de describir lo indescriptible.

Hum..., la nada que somos -bueno, esa nada que es- ahora parece tener conciencia.

Conciencia, conocimiento, visión, audición son la nada surgiendo como esos aparentes fenómenos dentro de la totalidad.

¿Y esa conciencia que es una parte de la nada seguirá estando allí al morir?

Ves, aún sigues aplicando el tiempo a la seidad eterna. El darse cuenta, como la conciencia del tiempo o de estar separado, simplemente es una experiencia personal. Simplemente es lo que está ocurriendo aparentemente en la manifestación..., en la historia.

¿De modo que simplemente es parte de la conciencia?

Sí, el darse cuenta simplemente es otra cosa que ocurre, aparentemente. Ése es el sentido que le doy a la palabra "conciencia". Algunas personas creen que la conciencia es seidad, pero yo pienso que eso es muy engañoso, porque en sí misma la conciencia requiere algo de lo que ser consciente. De modo que si hay un "darse cuenta", hace falta otra cosa de la que darse cuenta. Sigue habiendo una actividad que requiere de esta y de eso.

Bien, en mi caso, la energía se está expresando a sí misma...

No se está expresando a sí misma; volvemos al profundo misterio. Sólo está la nada, y el darse cuenta es la nada emergiendo como darse cuenta.

¿Pero no habías dicho que todo es energía?

Sí, pero al responder a tu pregunta digo que todo no es más que pura energía, y el darse cuanta parece ocurrir dentro de ello.

Y la energía inteligente, ¿no sería darse cuenta?

El darse cuenta surgiría en eso, pero el ser no necesita darse cuanta porque ya lo es todo.


Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)


18 feb 2011

EL FINAL DEL SUFRIMIENTO.



Todo lo que hay es esto es decir, esta apariencia presente.

Y en esta apariencia presente también puede haber dolor físico.

Pero el dolor físico sencillamente no es un problema. No lo es, al menos, hasta que el "yo" entra en escena y le llama "dolor". Y con esa etiqueta llega también la implicación de que la experiencia presente es desagradable y la necesidad de desembarazarnos de ella.

Nosotros somos los que creamos el mismo sufrimiento del que tanto nos esforzamos en desembarazarnos. Pero éste no es un nuevo mensaje porque, hace ya miles de años, el Buda se refirió claramente a él.


Decir que hemos creado nuestro propio sufrimiento implica que después de haberlo "comprendido" podemos, si nos esforzamos, acabar con él. Pero tal cosa es imposible, porque esa misma idea es la responsable del sufrimiento.

¿Existiría acaso el sufrimiento si no hubiera alguien que lo conociera como tal? ¿habría sufrimiento si no hubiera nadie que quisiera desembarazarse de él?

¿Existe acaso el sufrimiento separado del deseo de liberarse del sufrimiento?

Y eso, precisamente, es el sufrimiento. Resistencia es sufrimiento. De modo que resistirnos a la resistencia (el objetivo de la mayoría de las llamadas prácticas espirituales) no hace más que alentar e intensificar el problema.

No, el camino para salir del sufrimiento no pasa por la resistencia, ni tampoco por la aceptación.

La resistencia y la aceptación requieren de una persona separada de su sufrimiento, y lo cierto es que, en este mismo instante, la persona separada del sufrimiento no es más que un relato.

No, la forma de salir del sufrimiento no pasa por ningún movimiento con respecto al sufrimiento. Cualquier movimiento con respecto al sufrimiento no hace más que consolidarlo, cualquier movimiento con respecto al sufrimiento no hace más que perpetuar la misma enfermedad que pretende curar.

El único camino para salir del sufrimiento pasa por la muerte, por la muerte del que sufre.

Pero no estoy hablando de la muerte física, porque eso sería demasiado sencillo.

El verdadero camino para salir del sufrimiento pasa por una muerte más radical que la muerte
física. La muerte física ocurre en el tiempo, pero el camino para salir del sufrimiento está fuera del tiempo, porque el tiempo es el que, para empezar, ha creado el sufrimiento ("Pronto me liberaré del sufrimiento...").

El camino para salir del sufrimiento pasa por el mismo sufrimiento.

Recordemos a Jesús en la cruz.


¿Quién es el que está molesto con la situación presente?

¿Quién quiere ahora liberarse de sus problemas presentes?

Cuando, en esos días, trataba de encontrar respuesta a todas estas cuestiones, cuando trataba de ver si existe alguien que sufre, es decir, alguien que pudiera liberarse de su sufrimiento, no encontré nada más que la búsqueda; es decir, no "encontré" absolutamente nada.

"La vida que estoy tratando de entender es el yo que se empeña en comprenderla."

Sí. Y el sufrimiento del que trato de escapar es el mismo yo que está intentando huir.


Jeff Foster
(Más Allá Del Despertar)


10 sept 2010

EXPERIMENTAR EL GRAN MISTERIO


En el fondo de nosotros mismos, todos sabemos que caminamos entre espejismos pues a aquello de allí lo llamo "pájaro", pero, en realidad, no tengo ni idea de qué es, a aquello otro lo llamo "árbol" pero, en realidad, es un misterio divino que me deja boquiabierto y mudo cuando lo contemplo, a aquello de allí lo llamo "gato" pero ¿qué es eso? Todo esto es un misterio y cualquier explicación que yo pueda dar acerca de esto sólo es una interpretación de los hechos, una teoría, un cuento superpuesto a una realidad que existe con anterioridad a la interpretación, que existe sin necesidad de que interfiera la mente humana.

No obstante, esa cosa que señalo y que llamo "gato" ¿es acaso un cuento?, y esa otra cosa que señalo y que llamo "árbol", ¿es acaso un cuento? "¡Por supuesto que no !", exclamarás. Pero ¿has conocido alguna vez algo que no sea un cuento?

¿De verdad quieres saber qué es esa cosa de allí? Pues entonces deja que se calle la mente. Ve, camina hacia allí. Toca esa cosa que llamamos "árbol". Siente sus formas, su textura. Escúchalo, huélelo, pruébalo incluso. Fíjate en todas las criaturas que viven en él. Obsérvalo detalladamente: esas formas increíbles, repartidas por la corteza, esos líquenes que crecen en el tronco. Míralo con atención con más atención.

¿De verdad es un "árbol"? ¿De verdad sirve esa palabra para reflejar lo que es?

Lo cierto es que no tiene nombre, ¿no crees? No es un árbol, ¿a que no? Es una experiencia, una experiencia que cambia a cada momento que pasa, una experiencia que por tanto, no se puede nombrar. La palabra "árbol", el concepto, los conocimientos al respecto... todo eso son cosas del pasado, cosas muertas. Sin embargo, esto, sea lo que sea, está vivo. Un instante nunca es igual al siguiente, y una cosa que está viva nunca puede ser captada por algo que está muerto. Sólo un pensamiento podría decirte lo contrario.


Y este "árbol" no es un ente ajeno a las pequeñas criaturas que viven en él, a los nutrientes y los microorganismos del suelo de los que se alimente, a los líquenes que aparecen por uno de sus lados, a las gotas de lluvia sin las que moriría, a la ardilla que acaba de trepar a lo alto de su copa, a mí mismo cuando apoyo la mano en la corteza, cuando respiro el aire del que él también depende. Todo depende de todo. Este "árbol" no es un ente aislado de todo lo demás. "Árbol " no está aislado del resto de la realidad, de todo lo que llamamos "no-árbol". ¿Dónde se puede ubicar entonces el límite entre "árbol" y "no-árbol"? ¿Cómo se puede limitar la realidad? ¿Cómo iba yo a saber dónde poner el límite?

La realidad es una totalidad única que el pensamiento mata, corta en pedazos, convierte en conocimientos anquilosados, procesa en términos de pasado, porque la mente es incapaz de abarcar la enormidad del todo, es incapaz de comprender ese gran misterio que llamamos vida, es incapaz de tolerar el hecho de que la vida no tenga centro. Por tanto, lo que hace es reducir la realidad, fragmentarla, llamar a esto "árbol", agruparlo junto con todas las cosas que se le parecen - que también reciben el nombre de "árbol"-, y hacer todo esto en nombre del conocimiento, en nombre de la ciencia.

Sin embargo, eso es mentira, es una mentira que la mayoría de nosotros llevamos creyendo toda la vida. No es un árbol. Es lo que es y nosotros lo señalamos y lo llamamos árbol, y nos olvidamos de que no es un árbol sino un misterio divino, y de que el nombre "árbol" es un cuento, un objeto mental, un espejismo.

No obstante, a la mente le satisface la palabra "árbol", ¿no? Una vez que dispone del concepto "árbol", puede dedicarse a crear todo tipo de teorías sobre los árboles y su funcionamiento. Y, sin embargo, los árboles del conocimiento, los árboles de la ciencia, son árboles de la mente. Come del árbol del conocimiento y morirás. Te quedarás atrapado en el pasado, en un pasado que te tortura.

Pero ven aquí. Toca esta corteza. Siéntela mientras contemplas tu "árbol". ¿Qué es lo real?


Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)



6 sept 2010

MUERTE





"La muerte no es un acontecimiento de la vida;
no vivimos para experimentar la muerte.
Si consideramos que por eternidad se entiende
no una duración temporal infinita
sino una ausencia total de tiempo,
entonces la vida eterna es de aquéllos
que viven el presente."


Wittgenstein


2 jun 2010

¿QUIÉN ES QUÉ? (segunda parte)


LA NATURALEZA DE LA CONSCIENCIA Y DE LA MANIFESTACIÓN

Cuando Maharaj nos pide que consideremos a la consciencia como el Dios más elevado y que le recemos pidiéndole orientación, da por supuesto, naturalmente, que seguimos identificándonos con nuestros cuerpos y considerándonos a nosotros mismos como entidades separadas con libertad de acción independiente. Pero el universo manifestado no puede entregar su secreto sobre esta base de la individualidad y de la libertad de acción. Por eso, dice Maharaj, rezad con sinceridad y con fervor a la consciencia, fuente de toda sensibilidad, para que se vayan soltando poco a poco estas ataduras de la entificación, permitiendo a la psique purificada recibir de la consciencia, del sadgurú, el secreto de su naturaleza verdadera.
El apego del ser humano al cuerpo como entidad separada se debe por completo al condicionamiento que recibe de sus padres, de sus mayores y de otros, desde los primeros instantes de su entendimiento, en el sentido de que él es el cuerpo concreto con un nombre concreto. Al cabo de muy poco, queda convencido sin ninguna duda de que él es el cuerpo que está dotado de la fuerza vital del aliento, inspirando y espirando continuamente, y de una consciencia o sensibilidad que aparece y desaparece según se alternan los estados de vigilia y reposo. En realidad, lo único que ha sucedido es que el noúmeno se ha objetivado en millones de formas (entre ellas la forma humana) como fenómenos que constituyen la manifestación total y su funcionamiento, y estos objetos fenoménicos se crean y se destruyen constantemente en el proceso de la manifestación, y ninguno tiene libertad alguna de acción. De hecho, por tanto, no se trata de que los diversos seres humanos posean cada uno una consciencia, sino que es la Consciencia la que posee los millones de formas a través de las cuales se puede objetivar el noúmeno. Si hay una comprensión clara y una convicción profunda del proceso de la aparición y desaparición continua de la manifestación, como ocurre en el caso del jñáni, entonces la consciencia se ve bajo una luz completamente distinta. ENTONCES, la consciencia en acción, es decir, los fenómenos, se ven como los instrumentos perecederos por medio de los cuales tiene lugar la manifestación; aunque, naturalmente, la manifestación no es distinta del noúmeno, sino que sólo el aspecto objetivo del noúmeno, el único sujeto.
Esto no lleva a la cuestión de por qué dice Maharaj que la consciencia está "limitada en el tiempo". La respuesta es que la Consciencia necesita una forma física para manifestarse, y la consciencia manifestada en esa forma sólo puede perdurar mientras perdure la forma física. La forma física está compuesta, sustentada y nutrida por los alimentos, que no son más que la esencia de los cinco elementos(la combinación de los fluidos vitales de los padres que provoca la concepción en el vientre femenino es, de suyo, la esencia de los alimentos consumidos por los padres). Cuando "muere" la forma física, el aliento sale del cuerpo y se disuelve en la conciencia inmanifestada. La consciencia dentro del cuerpo se halla, pues, limitada en su manifestación, en cada caso por el plazo de vida que se ha asignado a cada forma física y por tanto, está limitada en el tiempo.


Todo lo anterior se puede recapitular de la manera siguiente:

a) El ser humano individual considera la consciencia (con minúscula, adviértase) como parte de la dotación interior de su cuerpo que posee desde que nació. Por eso, en esta etapa Maharaj le dice que su existencia misma depende de su consciencia dentro del cuerpo. Su hubiera nacido sin esta consciencia, "él" habría sido arrojado y destruido como un troza de basura. Por eso, dice Maharaj, comprended que esta consciencia es el único "recurso" que puede servirle para comprender su naturaleza verdadera.

b) A continuación, Maharaj lo saca de la complacencia con que considera que la consciencia es su propiedad personal, diciéndole que él no es un individuo propietario de la consciencia, sino que, por el contrario, la Consciencia (con mayúscula, adviértase) es el aspecto objetivo manifestado de lo Absoluto inmanifestado, y es en ella donde aparece todo el universo, incluyendo los millones de seres humanos; y que, por tanto, él no es más que una parte minúscula de la manifestación total, y todo el espectáculo no es más que una ilusión.

c) Si se ha comprendido claramente esta situación también se percibirá que, mientras exista el cuerpo, nosotros no somos el cuerpo perecedero, el aparato psicosomático que sirve para que tenga lugar la manifestación, sino que somos la consciencia animadora que da sensibilidad al aparato físico. Sin embargo, cuando "muere" el cuerpo y la consciencia manifestada lo abandona y se funde con la consciencia inmanifestada, nosotros somo la Consciencia en reposo, la Conciencia Absoluta.


Ramesh S. Balsekar
(El Buscador Es Lo Buscado)


8 abr 2010

MEDITACIÓN SIN BUDAS NI INCIENSO


LA MEDITACIÓN TRANSFORMA EL CEREBRO A LARGO PLAZO


Are Holen, experto en estrés postraumático y creador de un método de meditación


54 años. Soy noruego. Casado y con dos hijos. Licenciado en Psicología, doctor en medicina y especialista en Psiquiatría. Profesor de Neurociencia en la Universidad de Trondheim. La educación es la herramienta para la prosperidad de un país. Creo en un Dios no punitivo.


En 1980 una plataforma petrolífera entre Inglaterra y Noruega se hundió. De 212 personas sobrevivieron 89, a las que veo cada año.

Pues lleva 30 años tratándolas. ¿Alguna conclusión?

Me he pasado años investigando el estrés postraumático tras situaciones de desastre y he comprendido que hay que atender a las personas en el momento inmediato a la catástrofe, porque con el estudio inicial puedes saber cual será la evolución y que tratamiento deberá seguir cada cual.

¿Cómo afecta enfrentarse a la muerte?

Por lo general, las personas, aprecian más la vida, los amigos y las actividades de ocio, y se preocupan más por la familia.

¿Incrementa su fe en Dios?

Eso es algo que me llamó mucho la atención: en general, la gente deja de creer tras un desastre.

También investiga usted los efectos de la meditación en el cerebro.

Empecé a hacer yoga y meditación a los 16 años, un año después de que mi padre, también médico, enfermara. La meditación me conectó con mi interior, con la comprensión de las emociones. Resultaba fascinante desde el punto de vista existencial.

¿Y decidió compartir la experiencia?

Siendo todavía estudiante, creé la escuela internacional ACEM, dos años antes del 68, así que había muchísima gente que quería aprender y crecimos muy deprisa. Mi método no se basa en ninguna fe religiosa ni filosófica; se explica en términos científicos y siempre en el contexto de psicología moderna.

Cuénteme.

Hemos realizado una serie de investigaciones, todas publicadas en revistas científicas, que intentan averiguar qué hace que la técnica de la meditación funcione.

¿Y?

En principio, en los años 60 se investigaron y reconocieron los cambios fisiológicos que provoca la meditación: descenso de los latidos cardíacos, de la frecuencia respiratoria, de la tensión muscular y arterial y disminución del consumo de oxigeno.

Pero lo suyo es el cerebro.

Sí, el año pasado publicamos una serie de artículos en los que se demuestra que las hondas cerebrales durante la meditación ACEM muestran relajación pero también procesamiento psicológico.

¿Qué significa eso?

Cuando meditas, partes concretas del cerebro emiten hondas theta, que alivian el estrés y a largo plazo producen una sustancial reducción de la ansiedad; aumentan la habilidad mental, impulsan la imaginación y la creatividad; reducen el dolor, producen un estado de euforia y estimula la secreción de endorfinas.

Son estupendas.

Nos ponen en contacto con recuerdos que habíamos rechazado y que estaban en el fondo de nosotros mismos, emociones fuertes, traumas olvidados, de manera que nos permiten limpiar o unificar esa memoria.

¿La meditación modifica el cerebro a largo plazo?

Sí lo transforma. Comó te ves, comó ves a los demás, cómo te relacionas, todo eso cambia con la meditación. Investigaciones recientes demuestran que las personas que meditan tienen más gruesa la capa de la corteza cerebral. Otros estudios demuestran que los meditadores viven más años.

Meditar eleva las defensas.

Cuando baja el estrés, baja el cortisol y se eleva el sistema inmune, Sí, y afecta también a una serie de sustancias que controlan las células tumorales. Afecta al sistema inmuna, anticancerígeno y al corazón.


...Y todo eso sin inciensos y sin estatuillas de Buda.

El método ACEM se enfoca en un sonido que repites internamente, y que no tiene ningún significado y no concentras la atención en ningún punto, sino que dejas pasar los pensamientos. Se trata de no intentar conseguir relajarse: el cerebro lo hace sin pretenderlo, como un reflejo, no como una meta.

Si no te concentras y dejas pasar las ideas, ¿Cómo resuelves?

La relajación permite que temas personales no resueltos afloren a la conciencia; entonces puedes resolverlos, pero no de una forma intelectual, sino a través de la actitud, que te hace ver las cosas de forma diferente. La meditación permite que cierta cantidad de creatividad se manifieste.

¿Qué más cambios produce?

Es posible que se manifiesten partes de ti que nunca antes has utilizado, que has descartado por las elecciones de la vida.

Se parece al psicoanálisis.

Sí, existen muchas similitudes entre el psicoanálisis y la meditación; la diferencia es que en el psicoanálisis hablas.

Dicen que la palabra cura, pero en el caso de la meditación...

La meditación actúa en niveles más profundos, en lo preconceptual. En el psicoanálisis puedes hablar durante horas y no cambiar nada, pero cuando consigue adentrarse en las capas profundas conecta con la meditación y llega al mismo punto.

¿Me está diciendo que la meditación es el psicoanálisis de los pobres?

Está más disponible para todo el mundo, incluso para quien está muy ocupado.

¿Con qué frecuencia se debe practicar?

Con treinta minutos dos veces al día consigues cambios de personalidad.


Ima Sanchís. 8/04/2010
(La Contra de la Vanguardia)

Nota: Gracias Ana Bosch





5 abr 2010

LA MUERTE


¿QUIÉN VA A MORIR?


Dices que cuando muramos nos reuniremos con...

No, no, no. ¿Cómo podría haber reunificación cuando no hay nada desunido?

Pero nosotros no sentimos esa unidad.

Mientras nos limitamos a soñar que somos una parte de la unidad, eso es separación. Cuando se despierta del sueño, sólo hay unidad. No hay nada que sienta, conozca o sea consciente.

¿Y qué ocurre entonces?

No hay entonces y no hay ahora, ni antes de ahora. Todo lo que hay es la nada pareciendo ocurrir dentro de otra cosa que aparece como tiempo.

¿No hay diferencia? ¿No hay diferencia entre ahora y el momento de mi muerte?

¿Quién va a morir? no hay nadie que nazca o muera. No hay diferencia entre esto y el momento de tu muerte, pero tú piensas que hay una diferencia. Piensas que estás sentado ahí. Piensas que eres lo que ha ocurrido y lo que ocurrirá...; ésta es la naturaleza del sueño hipnótico de la separación.

Sí, claro. ¿De modo que esta nada absoluta es una energía que podríamos llamar "amor"?

Bueno, esta nada absoluta es nada y lo es todo. Esta nada absoluta es vacío y plenitud.

¿Es amor?

Podrías decir que la naturaleza de no ser nada y ser todas las cosas es quietud, silencio, lo sin causa, lo no-relacionado, el amor impersonal incondicional; pero sólo son palabras tratando de describir lo indescriptible.

Hum..., la nada que somos -bueno, esa nada que es- ahora parece tener conciencia.

Conciencia, conocimiento, visión, audición son la nada surgiendo como esos aparentes fenómenos dentro de la totalidad.

¿Y esa conciencia que es una parte de la nada seguirá estando allí al morir?

Ves, aún sigues aplicando el tiempo a la seidad eterna. El darse cuenta, como la conciencia del tiempo o de estar separado, simplemente es una experiencia personal. Simplemente es lo que está ocurriendo aparentemente en la manifestación..., en la historia.

¿De modo que simplemente es parte de la conciencia?

Sí, el darse cuenta simplemente es otra cosa que ocurre, aparentemente. Ese es el sentido que le doy a la palabra "conciencia". Algunas personas creen que la conciencia es seidad, pero yo pienso que eso es muy engañoso, porque en sí misma la conciencia requiere algo de lo que ser consciente. De modo que si hay un "darse cuenta", hace falta otra cosa de la que darse cuenta. Sigue habiendo una actividad que requiere de esto y de eso.


Bien, en mi caso, la energía se está expresando a sí misma...

No se está expresando a sí misma; volvemos al profundo misterio. Sólo está la nada, y el darse cuenta es la nada emergiendo como darse cuenta.

¿Pero no habías dicho que todo es energía?

Sí, pero al responder a tu pregunta digo que todo no es más que pura energía, y el darse cuenta parece ocurrir dentro de ello.

Y la energía inteligente, ¿no sería darse cuenta?

El darse cuenta surgiría en eso, pero el ser no necesita darse cuenta porque ya lo es todo.


Toni Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)

27 sept 2009


LA MUERTE


Existen muchas ideas falsas acerca de la muerte y aquellos que saben discriminar entre lo permanente y lo transitorio no deberían estar bajo estas falsas impresiones. Tanto la vida como la muerte son conceptos, la una siendo la ausencia de la otra. La muerte es sólo la aparente ausencia de la vida y no es una cosa que exista en sí como tal. La vida misma es simplemente un concepto extendido en el espacio-tiempo y por lo tanto también la muerte. Hay una manifestación fenoménica de viv-ir
y
mor-ir, pero no puede haber una entidad objetiva como vivi-dor de la vida o mor-idor de la muerte. Lo-Que-Somos (la Consciencia) se manifiesta en el espacio-tiempo como una apariencia de viv-ir, y el funcionamiento de todas las apariciones aparentes constituye lo que llamamos "vida", que en sí misma es también un concepto. Esta apariencia de viv-ir desaparece en la apariencia de mor-ir, pero la comprensión de la diferencia básica entre permanencia y transitoriedad debe incluir el hecho de que Lo-Que-Somos no puede ni "vivir" ni "morir". El jñani ignora los conceptos transitorios tanto de vivir como de morir y habita en la presencia nouménica que somos todos. En resumen, ¿qué es lo que puede morir?. Únicamente la "materia. Sólo la materia puede nacer y morir. Ramesh S. Balsekar (Un dueto de uno)

19 ago 2009

Eckhart Tolle


Los pensamientos ya no me controlan


¿Es posible acallar la pesada voz que habla sin parar desde nuestra cabeza? ¿Quién es esa voz? ¿Es posible ir más allá del pensamiento?

Estas preguntas acecharon a Eckhart Tolle durante un tiempo. El ruido de sumente fue en aumento hasta que en medio de la angustia y la ansiedad su mentecolapsó. La voz mental se calló y sus pensamientos dejaron de hacerle sufrir. Losespacios de silencio entre pensamientos aumentaron y la paz y la quietud se instalaron en su vida.


De repente, como un fogonazo, alcanzó el estado que los monjes zen persiguen durante décadas en los monasterios y muy pocos alcanzan. A raíz de esta experiencia abandonó su puesto de investigador en la Universidad de Cambridge y se dedicó a dar seminarios por el mundo, hablando de la importancia de hacernos dueños de nuestros pensamientos, “que nos han poseído”, y de vivir el momentopresente, porque “es lo único que existe”.

¿Cómo alcanzaste tal claridad?


Todo empezó una noche cuando experimenté una especie de transformación de laconciencia. Al día siguiente me encontré de repente en un estado de paz interior que después ya nunca me ha dejado.

Desde entonces siempre he tenido en el fondo un estado de paz. Antes había vivido en estados de depresión y de ansiedad, y cuando me pasó aquella transformación, no lo entendía, no tenía ni idea de lo que me había pasado, solo sabía que yo estaba en estado de paz. Tardé algunos años en comprender gradualmente lo que me había sucedido. Empecé a leer libros espirituales, textos antiguos y algunos textos nuevos, estaba buscando comparar lo que me había pasado a mí con lo que decían estos libros. Una cosa extraña me pasaba cada vez que abría un libro espiritual hindú o cristiano, inmediatamente entendía la esencia.

Los textos y conversaciones con los maestros espirituales, monjes budistas, yoguis… me explicaron lo que me había pasado. Dos años después de la transformación estaba en un monasterio hablando con un monje budista zen y me dijo que lo esencial del zen consiste en ir más allá del pensamiento. Entonces me di cuenta de que eso me había pasado a mi porque después de aquella noche, mis procesos mentales se habían reducido aproximadamente un 80% de lo que habían sido antes. Había muchos espacios sin pensamientos en mi mente, no inconscientes sino muy conscientes, pero sin proceso mental.

El estado de paz ya había estado allí siempre pero estaba cubierto con el ruidomental continuo y gradualmente empecé a entender cual es la esencia de la transformación espiritual. Todos los maestros hablan de la misma cosa; utilizan palabras diferentes pero en el fondo todos apuntan hacía el mismo estado. Después lo reconocí también en los evangelios de Jesús en algunas cosas que él dijo.

Ahora que vendes millones de libros y das conferencias ante grandes audiencias supongo que mucha gente te idealizará ¿Cómo llevas eso?


Son proyecciones porque ellos piensan que yo soy especial. Pero todo el poder de la enseñanza espiritual viene a través de esta forma que soy por la simple razón de que yo sé que yo no soy nadie especial. Mucha gente identifica el poder del espíritu que viene a través de la forma con la forma, y es muy importante no aceptar esas proyecciones. Yo soy muy consciente de esas proyecciones y no las acepto, pienso que son ilusiones.

En el momento que yo piense que yo soy muy especial, me identificaría otra vez con un pensamiento condicionado. Yo sé que les ha pasado a algunos maestros espirituales, el peligro es mayor si vives en un ‘ashram’ rodeado de discípulos y nunca tienes contacto con otras personas. Después de algunos años empiezas a creer que eres lo que ellos creen que eres, lo he visto en algunas personas, y vuelve el ego.

Hablas de ir más allá del pensamiento. Para personas que estamos acostumbrados a estar casi siempre identificados con el pensamiento, ¿cómo podemos imaginar ese otro escenario que propones?


No hace falta imaginarlo; casi todos son capaces de experimentar aunque sea por un momento muy pequeño lo que significa estar sin pensamiento y al mismo tiemposer plenamente consciente. La mayoría de la gente no se da cuenta de que incluso en un día normal, siempre hay intervalos muy pequeños entre dos pensamientos en algunos momentos.

Las personas que no tienen esos intervalos están muy enfermas psicológicamente, pero si todavía en tu vida existe de vez en cuando la alegría del ser o el amor, la comprensión o la belleza, si respondes interiormente a algo que es bello, eso significa que hay esos intervalos porque es allí dónde surgen. Los pensamientos no pueden reconocer lo profundo que es algo bello.

El amor o la compasión no vienen a través de los pensamientos, vienen de una dimensión más profunda, y la gente que no tiene acceso a esa dimensión nunca experimenta la belleza, amor, compasión o una alegría más profunda del ser. En esta civilización loca (risas), hay personas que en su vida ya no tienen esa experiencia del amor, de la belleza, de una paz interior de vez en cuando, les falta todo eso y en aquellas personas el ruido mental sigue, sin interrupciones.

¿Cuál es el primer paso para acallar la mente?


Tomar conciencia de que esos espacios existen en un día normal. Estás mirando a un árbol o al cielo, a las nubes, y es un momento en el que no hay ningún pensamiento. Solamente la percepción y la conciencia a través de la cual la percepción sucede. Un espacio.

El primer paso consiste en darse cuenta de que, sin hacer nada, algunos espaciosexisten en mi vida. Después se pueden buscar esos espacios activamente. Yo recomiendo hacer cosas que uno hace normalmente como lavarse las manos, tomar un café, ir de aquí a allí, entrar en la escalera, subirse al ascensor… tomando conciencia de acto y del momento, sin hacer de ello un medio para un fin sino un fin en sí mismo. Lavarse las manos sintiendo el agua, el jabón, secarse las manos… Solamente la percepción y la conciencia.

Otra cosa que también recomiendo es cuando entras en tu coche, cierras la puerta y te quedas unos treinta segundos sin hacer nada, sentir el cuerpo, la vidadentro del cuerpo. No es mucho, 30 segundos, pero muchos de estos momentos en un día inician un cambio. Esos pequeños momentos en los que no pensamos sino que estamos conscientes sin pensar.

Es más importante tener muchos momentos pequeños durante el día que estar en una meditación de media hora cada día y luego pasarse el día sin tener espacios. Entonces empieza un cambio, surge la conciencia no condicionada, la concienciapura. Lo demás, los pensamientos, son una forma de conciencia condicionada por el pasado. Casi toda la gente está atrapada en un sentido del ‘yo’ que depende de los pensamientos condicionados y una imagen mental que tiene de “quién soy”, o sea una identidad que depende de los pensamientos.

Eso significa moverse por la superficie de la vida sin nunca ir más profundamente. Una vida de ese modo se hace muy insatisfactoria, siempre hay sufrimiento. Si tuvida se desarrolla solamente en la superficie del ser, que es cuando te identificassiempre con los pensamientos, entonces le falta la profundidad y sufres.

Si no soy los pensamientos ¿Quién soy yo?


No eres los pensamientos, eres el espacio desde el cual surgen los pensamientos. ¿Y qué es ese espacio? Es la conciencia misma. La conciencia que no tiene forma. Todo lo demás en la vida tiene forma. En esencia somos esa conciencia sin forma que está detrás de los pensamientos. Pero para experimentarlo es necesaria una experiencia de quietud interior. Si yo tengo solamente un momento en el día de quietud alerta que me da un sabor de lo que es, ya entiendo lo que es laconciencia no condicionada, más allá del pensamiento. Una persona que no tiene ese momento, ni siquiera un momento, no puede entender nunca de qué estamos hablando ahora. No lo entendería.

¿Has llegado a alguna conclusión de lo que hay después de la muerte?


De algún modo, casi puedo decir que he muerto ya porque si no estás identificado con la forma, lo que queda es lo eterno que no tiene forma. Entrar en eso conscientemente es encontrar la muerte antes de que la muerte te encuentre a ti (risas) y si entras ya en la dimensión que no tiene forma y has entrado en la muerte, te das cuenta de que lo que llamamos muerte en realidad es la vida, es la vida sin forma. La muerte es solamente la disolución de la forma y queda la vida, o lo que Jesús llama “vida eterna”. Por eso la muerte, incluso la muerte que sucede cerca de ti cuando se muere alguien, es siempre una posibilidad de realización espiritual. Detrás de cada muerte se esconde la gracia.

Entonces, ¿para qué estamos aquí?


Estamos aquí para que la conciencia pueda florecer a través de esta forma y entrar en el mundo de las formas para transformarlo. El propósito de la vida, en lo profundo, es ser como una puerta para la dimensión sin forma, que entonces entra en el mundo de las formas y convierte el mundo en algo que ya no es hostil.
En el libro Un mundo nuevo ahora, estableces una relación entre lo que está sucediendo en el mundo a nivel de catástrofes climáticas, etc., con el estado de conciencia de los seres humanos.

¿Podrías desarrollar un poco esa idea?


Lo que uno experimenta como la vida exterior, las situaciones que uno encuentra, las cosas que pasan, las relaciones que tiene, es decir, el modo en que la persona experimenta la vida, es siempre un reflejo de su conciencia, de su estado interior, del estado de la mente. Si una persona, por ejemplo, siempre está rodeada de personas violentas, en cada situación encuentra violencia, significa que hay algo dentro que es una fuerza violenta, agresiva. Son inconscientes de esta situación, y una persona completamente inconsciente experimenta su propio estado como cosas que le pasan desde el mundo exterior. Si una persona así se hace conciente, de repente sería capaz de ver que dentro suyo existe violencia emocional o mental, entonces empieza la transformación.

¿Cómo es un día ordinario en tu vida?


Muy simple. Yo pienso relativamente poco. En la vida diaria, si estoy con una persona, la escucho hasta que las palabras surjan, o si estoy en la calle comprando también tengo pocos pensamientos y reacciones. Las situaciones son como son. La vida es muy simple. Muy pocas veces pienso en el pasado y la atención está en la simplicidad. El momento presente siempre es bastante simple porque es solamente eso. La consciencia está en la simplicidad del momento presente. Hay paz incluso si algo no va bien. No llevo encima una identidad.

Por ejemplo, en la enseñanza espiritual, la gente me llama maestro espiritual y ellos piensan que es mi identidad pero yo lo veo simplemente como una función. Cuando estoy con un grupo de personas y estoy hablando, entonces soy el maestro espiritual, pero en el momento en que salgo de la sala dejo de ser el maestro espiritual inmediatamente y solamente hay una consciencia abierta que no lleva una imagen de quien soy. Porque cada imagen que llevas te va a conducir al sufrimiento.

Voy por la calle sin ser nadie en particular, simplemente un espacio consciente. Das un paseo no como una persona sino como un espacio consciente, o estás tomando un café no como una persona, pensando en tu historia personal, simplemente como un espacio consciente, sin llevar las constantes definiciones de quien soy o hablándome de mi vida con esa voz interior que me cuenta cosas de mi vida: “no estoy contento con mi vida” o cosas así que son cuentos, pensamientos. ) Estas complicaciones, afortunadamente, no las tengo. Publicado en la Revista Namaste