Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


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7 ago 2013

EL DESPERTAR DEL CUERPO/MENTE


La verdad, la Realización, la Comprensión, el Sí mismo, son todos Uno, a-dvaita, no-dos. Pero la expresión que adopta la enseñanza (consistente en indicadores que apuntan hacia la Comprensión) puede variar mucho en función del «maestro» o «sabio» a través del cual aquella se manifiesta. Tal expresión estará determinada en un grado significativo por la programación y el condicionamiento del organismo cuerpo/mente en el cual la enseñanza se manifiesta. En concreto, el corazón de la enseñanza -su «fundamento» o núcleo irreductible- Hallará una expresión única en cada cual donde haya sucedido la apercepción. Y tal expresión única es, en gran medida, configurada por la vía, la manera, el contexto, las circunstancias bajo la cuales haya ocurrido el evento del Despertar en cada caso.

Quizá sea más sencillo ilustrar esto que explicarlo.

A Ramana Maharshi el Despertar le sucedió cuando era un muchacho. Teniendo la abrumadora sensación de que iba a morir, se tumbó en el suelo y dejó que le sucediera una experiencia de muerte, la cual le llevó a sentir vívidamente lo que ocurre cuando cesan las funciones corporales y mentales al morir. Tras este suceso, tuvo la percatación de que el «yo» que uno piensa que es muere con el cuerpo y la mente; y sin embargo, a pesar de que desapareció tanto este falso «yo» como todo lo demás, aún permaneciá un sentido de pura existencia: la conciencia «Yo Soy». Comprendió entonces que Eso es lo que verdaderamente es el «yo»; no el cuerpo o la mente o la personalidad o el sentido de ser un yo separado, todo lo cual muere, sino el «Yo-Yo» que es eterno. En el caso de Ramana Maharsin, esta fue la comprensión central; y su enseñanza reflejaba esta comprensión central, de modo que Ramana decía a sus oyentes: «simplemente sean», «busquen el Yo soy» o «permanezcan en el Yo»

Muy distinto es el relato que hace Nisargadatta Maharaj acerca de cómo sucedió la Realización. Cuanta que su gurú le dijo que él (Nisargadatta) no era quien pensaba que era, que él no era el cuerpo, sino que en verdad era nada menos que lo Absoluto. Nisargadatta cuenta que él creyó a su gurú, llevó estas palabras a su corazón y, tras meditar y concentrarse en ellas durante tres días, la Comprensión se completó. Así que este es el punto en el que se centraban todas las enseñanzas de Maharaj, y por tanto se dirigía a sus alumnos hablándoles, siempre y sin excepción, en primera persona como lo Absoluto, «Yo soy Eso», y no como un individuo separado; e insistía en que no se hiciera ninguna pregunta que estuviera basada en la identificación con el cuerpo.

De alguien que haya estudiado con un maestro o un gurú antes de sucederle el despertar, lo más probable es que surja la enseñanza de que la vía para por tener un maestro o un gurú, A quien le haya sucedido el despertar de manera espontánea, sin maestro alguno, puede que le surja la idea de que no es necesario ningún gurú. Aquel cuyo despertar se encuentre inextricablemente vinculado con una poderosa experiencia mística que haya sucedido inmediatamente después de un intenso período de meditación, puede muy bien centrar su enseñanza en el misticismo y la meditación.


Se puede hallar más ejemplos leyendo a maestros de antaño, como Huang Po, Hui-Neng y otros, o a instructores modernos tales como Tony Parsons o Adyashanti. Puede que parezca que estas expresiones de la enseñanza nuclear, aquello que se reitera constantemente por tratarse de su fundamento, varían mucho o, al menos, poseen énfasis muy diversos. Y esa diferencia se debe en su mayor parte a los diversos antecedentes, culturas, tendencias, circunstancias y experiencias de cada uno de los instrumentos cuerpo/mente, y particularmente a la peculiaridad del propio evento del despertar en cada uno.

En el caso de lo que he venido en llamar, con algún afecto, «la cosa david», el núcleo irreductible de la Comprensión cobró expresión en el primer pensamiento que se formó cuando sucedió ese súbito cambio de percepción ya referido y se vio claramente que «¡no hay nadie en casa!». Hay Presencia, Ser, Conciencia. Hay este aparente cuerpo/mente en el cual, y como el cual, la Presencia fluye, funciona, experimenta. Y eso es todo; no hay un yo individual o entidad o persona separada, excepto como un mero constructo mental.

Por tanto, la expresión aquí gira necesariamente en torno a este fundamento y se regresa siempre a esto mismo, a saber: que es el sentido de ser un yo individual lo que constituye la ilusión, el «cautiverio», el «oscurecimiento» esencial. Cuando este sentido de yo individual se ve como ilusorio, se desvanece, y entonces sucede el despertar del sueño de ser una mismidad individual y separada y queda simplemente Lo Que Es.

Eso a lo que se despierta, eso que es Comprendido, es solo Uno. Pero la expresión en cada instrumento cuerpo/mente es diversa debido a las infinitas variables existentes en la programación y en el condicionamiento de cada instrumento, así como en el guión o la parte o el «destino» que cada cuerpo/mente juega en el infinito despliegue que acaece en la Conciencia. Así, cada personaje posee un diferente sabor y pone un énfasis diferente.


David Carse
(Perfecta Brillante Quietud)


7 may 2012

NI SENTIDOS NI PROPÓSITOS


Así pues, ¿Qué queda por decir? Muy poco. La comunidad buscadora está embobada con los instructores y las enseñanzas y la búsqueda y el despertar, pero desde aquí es muy obvio que no hay nada que buscar y nada que enseñar. La gran función continúa, y aunque este cuerpo/mente es totalmente parte de la función también él, ahora todo se ve desde una perspectiva muy distinta: está claro que no son los cuerpos/mente los que ven.

No hay ningún "sentido" ni ningún "propósito". Los personajes soñados, meros personajes de película en esta telenovela que es la vida, pasan sus vidas angustiados intentando descubrir su propósito. ¡Se toman tan en serio a sí mismos! Desde aquí se atestigua y se sabe que todo sufrimiento, toda angustia, todo anhelo, pérdida, dolor, confusión, daño, todo intentar con todas las malditas fuerzas, forma todo ello parte de la sustancia del sueño, es todo ello creación nuestra en nuestros intentos de salir de donde no estamos.


Autosuperación personal, práctica espiritual, búsqueda, intentos de recorrer la senda, de seguir la vía; todo ello son intentos de extraernos del agujero que creamos precisamente con nuestros intentos. Es como estar en arenas movedizas; luchamos instintivamente y creemos que eso sirve de ayuda, cuando en realidad es esa lucha, en sí misma, lo que constituye el problema. La lucha, la búsqueda, no es más que el sentido de yo individual intentando perpetuar su historia. No hay nada que buscar. La ilusión es la apariencia de separación; no hay nada que está separado, nada. Solo hay Uno, no-dos, y Eso Es. Y todo lo demás, no es. Y Ese "no-dos" que es Lo Que Es, es lo que es "Yo", aquí. Todo cuanto Es, es no-algo, es Esto-Mismo-idad, es Esta Yo-idad, es lo que "Yo" es, que es Todo Lo Que Es.


David Carse
(Perfecta Brillante Quietud)

15 ago 2011

MÁS ALLÁ DE LO EXPRESABLE


Míralo de este modo: supón por un momento, aunque sea solo en aras de esclarecer la cuestión, que es posible que alguien haya visto, haya llegado a saber o se haya persuadido más allá de toda duda de que todo lo que consideramos "real" es, de hecho, una fantasía generada por la mente; y supón que esta ilusión incluye todas las ideas y palabras y experiencias y percepciones, así como las cosas que consideramos "seres humanos" y que son las que tienen tales ideas o percepciones; y suponiendo, también solo en aras de argumento, que tal persona no está simplemente loca, sino que puede estar de algún modo, aunque solo sea una remota posibilidad, viendo algo que los demás no ven; entonces, y en tal caso, ¿cómo podría tal persona comunicar a otros lo que ve, siendo que sabe que tanto ella misma como todos los demás, así como cualesquiera ideas o palabras que pudiera emplear para comunicarse, es todo parte de la ilusión y, por tanto, todo resulta absolutamente inefectivo?

¿Qué analogías, qué metáforas o juegos de palabras podrían utilizarse para intentar expresar lo que está más allá de lo expresable? En tal caso podrían quizá decirse cosas tales como "Se parece a la luz, pero no es luz; es algo tan completamente más allá de la luz que no puede verse", o "Está en todas partes y en ninguna al mismo tiempo", o "Es la plenitud de todo cuanto es, lo cual es completo vacío; es lo que ya eres aunque no puedes verlo", o, simplemente, "Yo-Soy-Eso".

Y, desde luego, si has echado un vistazo a las tradiciones místicas o esotéricas de las religiones mundiales, reconocerás que este es exactamente el tipo de cosas que, según recogen las crónicas, dijeron Gautama el Buda, Jesús de Nazaret, Rabbi Bal Shem Tov, Jalaluddin Rumi, Adi Shankara, Meister Eckhart, Seng-Ts'an, Ramana Maharshi y los diversos maestros zen, cristianos, jasídicos, sufíes, taoístas, advaitines y cualesquiera otros "maestros espirituales".

Por favor, escucha muy atentamente; esta información que sigue es muy importante. Es lo contrario a lo que te han dicho siempre; y lo que te han dicho siempre no es verdad. Aquello de lo que aquí estamos hablando es algo extremadamente simple. No es su complejidad o su dificultad lo que hace que sea tan complicado de comunicar o de entender, no. Por el contrario, es algo muy simple y muy sencillo. Lo que sucede es que está tan completamente reñido con lo que suele creerse y con la manera en que comúnmente se interpreta la experiencia, que la mente no puede comprenderlo.

Hay una realidad consensuada y concordada que casi toda la raza humana comparte. El mundo ha estado dando vueltas desde hace mucho tiempo; es muy antiguo. Tú naces como un individuo dentro de este mundo; creces, aprendes, experimentas la vida y mueres. Hay algún desacuerdo acerca de lo que sucede tras eso, excepto que la vida proseguirá para todos los demás hasta que también ellos mueran. Todo el mundo cree que sabe esto o algunas variaciones locales de esto mismo. Pero lo cierto es que cuando "naciste" no lo sabías. Lo aprendiste. Todos los demás lo aprendieron igualmente, y de este modo se convirtió en una idea compartida casi universalmente. Pero el hecho de que todo el mundo crea algo no lo convierte en verdad.


Por toda la eternidad, sin tiempo, Yo Soy el nonato. De igual modo que un sueño comienza en un determinado punto mientras dormimos, así mismo Eso que Yo Soy aparece "en un determinado punto" como Conciencia aquí, y este mundo deviene existente. Abro los ojos: hay experimentación de la vida en este aparente mente/cuerpo. Tras un cierto periodo de experimentación, cierro los ojos: el mundo cesa de existir, y por toda la eternidad Yo Soy el nonato.

¿Qué podría ser más simple, o más obvio?

De vez en cuando aparece alguien que intenta contarle esto a la gente, pero la realidad consensuada es dura de pelar. Se autorrefuerza a sí misma y lleva incorporados diversos modos de hacer frente a la disonancias cognitivas. Una manera de hacerlo es calificar de locos a los transgresores. Otra, igual de efectiva, es llamarlos "místicos". Ya sea de un modo o de otro, se preservan tanto la ilusión de separación como el consenso sobre la realidad.

Así que el maestro trabaja con extrañas historias, parábolas, metáforas, acciones; con afirmaciones pronunciadas un día y directamente contradichas al siguiente, intentando sortear las defensas. Si tomas con literalidad cualquiera de la declaraciones del maestro, estarás pasando por alto aquello hacia donde la declaración apunta y, en cambio, te hallarás mirando dentro de la realidad consensuada, lo cual no era lo que se buscaba. De ahí que la manera (avalada por el tiempo) de aprender de estos peculiares personajes del sueño, si es que uno tiene tal inclinación, consiste en sentarse con ellos por algún tiempo, ya sean meses o años, resistiendo sus contradicciones y sus revocaciones y sus non sequiturs y su aparente locura, hasta que uno absorbe la cantidad suficiente de estos vectores divergentes como para lograr trazar una especie de promedio entre todos ellos y así alcanzar a dirigir la mirada más allá de ellos, hacia el punto donde previsiblemente podrían converger, un punto más allá de cualquier cosa que pueda ser comprendido o imaginada.


David Carse
(Perfecta Brillante Quietud)


2 ago 2011

TODO LO QUE ES


Bien, comencemos por el principio. Esto ya se ha dicho aquí muchas veces, pero estamos en las trincheras; así que, de vuelta al tajo. Todo lo que hay es Presencia, Conciencia. Esta pura Presencia, la pura Conciencia, Todo Lo Que Es, aparece como todo este mundo de personas y cosas e ideas. No hay personas o entidades separadas de ninguna clase en ninguna parte. Toda separación y distinción entre personas o entidades individuales separadas es parte de la ilusión global compartida, bajo la cual labora eso que se considera a sí mismo como raza humana. ¿A quién puedo explicarle esto?

¡Tú estás haciendo todo esto! Literalmente. Todo es la proyección de la mente en la Conciencia. Es la mente contando historias. Todo el castillo de naipes está siendo constantemente edificado y reforzado a base de contarse la mente a sí misma historias de separación. ¿Puedes verlo? ¡Para! ¡Retrocede! ¡Despierta!

Cuando esto se comprende, cuando se ve, cuando se apercibe, desaparece todo problema o asunto que haya sido conocido jamás o que jamás pudiera llegar a conocerse. Porque todos los problemas o asuntos están basados en distinciones, están basados en una creencia de separación.


Photo by Guillem


Es inevitable que sucedan en la existencia toda la variedad y todo el abanico de eventos y comportamientos y pensamientos y vidas posibles; y es igualmente inevitable que haya partes de esta variedad que no te "gusten". Es solo la ignorancia, a menudo una ignorancia muy soberbia, lo que juzga la infinita variedad y encuentra en ella partes que son "apropiadas" y partes que no lo son.

Todo es el perfecto despliegue de la totalidad en la Conciencia. Aquel que denominamos sabio lo sabe, y sabe que el cuerpo y la mente que otros llamarían "él" o "ella" está incluido en esta comprensión.

Esto no tiene nada de políticamente correcto; pero ¿puedes darte cuenta de que dirigir la rabia y la ponzoña y la indignación contra "alg-uno" a quien erróneamente percibes como separado de ti mismo, y a quien erróneamente percibes como separado de ti mismo, y a quien instalas en un pedestal como si fuera especial y al cual vinculas con un determinado conjunto de reglas arbitrariamente erigidas que prevalecen en una determinada cultura en un determinado momento, solo para que al final te des-ilusione..., es todo ello un completo absurdo?


David Carse
(Perfecta Brillante Quietud)


11 jul 2011

TODO CUANTO EXISTE ES "LO QUE ES"


Hay una bellísima frase en la Llamada a la oración islámica que lo resume y lo expresa de la mejor manera posible: La 'illaha il' Allah. Dado que la raíz del nombre de Dios, Allah, es la misma que el término que designa "Lo Que Es", la frase puede traducirse de innumerables maneras, todas ellas correctas. "No hay más Dios que Dios". "No hay más realidad que Dios". "No hay más Dios que Dios". "No hay más realidad que Dios". "No hay nada que no sea Dios". "Lo Que Es, es Dios". "Todo cuanto existe es Lo Que Es". Está bien, ¿pero hay alguien que lo entienda de veras?

Dado que no hay ningún "sentido" ni "propósito", es igualmente obvio que "tú", "yo" y todos "nosotros" no estamos "haciendo" nada. No obstante, la sensación es que de algún modo es "adecuado" que parezca que "nosotros" estamos aquí... A fin de cuentas, si la Conciencia está soñando esto con toda su belleza y dolor y maravilla, ¿cómo podría no ser ello adecuado y hermoso? ¡Qué gracioso!; y sin embargo, nadie lo pilla. Cuando digo que la vida "no tiene importancia" o que " no tiene ningún propósito", algunas personas se enfadan: "Bien, pero entonces ¿qué sentido tiene estar aquí?, ¿por qué levantarse por las mañanas?". Cuando lo cierto es que la experiencia evidente es que, aunque nada tiene importancia, ahora todo es más bello y más claro y más simple y disfrutable, incluso las partes difíciles, de lo que jamás lo fue antes de que sucediera el ver. Sí, incluso el caos y la violencia y la locura de la vida. Tanto el amor, como la compasión o la tristeza o la rabia o la aversión se sienten con más claridad y se experimentan más profundamente cuando uno no se enreda con los posibles sentidos o propósitos o las consecuencias que pudieran acarrear. Y sin embargo, las emociones pasan más rápidamente, sin que haya sensación de importancia ni apego manifiesto. Este despertar...

... no implica que no puedas sentir deseo, daño, dolor, dicha, felicidad, sufrimiento o pena. Todavía puedes sentir todo eso, solo que ahora ya no te convence. (Ken Wilber)



David Carse
(Perfecta Brillante Quietud)