Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


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12 mar 2011

LA VERDADERA COMPRENSIÓN


La verdadera felicidad, la verdadera tranquilidad consiste no en un esfuerzo volitivo para lograr la felicidad sino solamente en comprender lo que es permanecer en el Ser, en el Yo, y permanecer en el Ser no es algo que pueda adquirirse sino algo que surge espontáneamente cuando la mente está libre de conceptos acerca de lo que está bien o lo que está mal, acerca de lo que es aceptable o inaceptable, acerca de todos esos pares de opuestos. El sabio nos dice que la iluminación o la permanencia en el Ser es nuestro estado natural. No necesita ser adquirido. Cualquier esfuerzo personal, volitivo, significa únicamente el fortalecimiento del ego, del "yo", que es en sí mismo el obstáculo que cubre y esconde nuestro estado original. Es más, ¡el sabio nos asegura que la verdadera comprensión de este hecho es todo lo que necesita el buscador! Cuando la comprensión es real y profunda no surge la pregunta: "He entendido lo que me está diciendo, su teoría, pero, ¿qué hago exactamente en mi vida cotidiana?". Esa pregunta no puede surgir. Si surge es porque la comprensión no ha sido verdadera o lo suficientemente profunda.

Específicamente, ¿qué es la verdadera comprensión? ¿Qué es lo que significa exactamente? Sería difícil dar una respuesta más sucinta que la aseveración del sabio chino Shen Hui: "Sólo evitando las intenciones puede la mente deshacerse de los objetos". En otras palabras, la verdadera comprensión sería entender que no existe una entidad individual separada que pueda tener intenciones y por lo tanto no existe nadie que pueda tener libre elección en sus decisiones o acciones. La verdadera comprensión es que la aparente entidad individual no vive, sino que es vivida como instrumento a través del cual funciona la Consciencia. Esta comprensión, o sea que la entidad individual no puede ser el sujeto de ningún objeto, debe significar, forzosamente, que ningún individuo puede ser el comprendedor de ningún conocimiento. Cuando no existe ningún individuo, lo que queda es la apercepción, la iluminación, la comprensión.

Photo by Guillem


La verdadera comprensión es la de que únicamente la noción del "yo", el ego, puede tener alguna intención o volición o voluntad. En efecto, son todos sinónimos. Existe la idea falsa de que la ausencia de intenciones o de voluntad o de motivación implica la inacción a nivel fenoménico. Lo que quiere decir es que, en ausencia de la intención, el accionar no se puede detener, el accionar debe ocurrir y ocurrirá, pero no será un accionar volitivo sino espontáneo, nacido del Noúmeno.

La verdadera comprensión también incluye la realización de que, en ausencia de un comprendedor individual, la comprensión no puede ser resultado o la consecuencia de un esfuerzo llevado a cabo por un hacedor, por demás inexistente. Sólo puede surgir espontáneamente como resultado de la tendencia natural de la Consciencia identificada a manifestarse como un impulso interior hacia la des-identificación.


Ramesh S. Balsekar
(Un Dueto De Uno)




15 feb 2011

REVELAR LA VERDAD


Ashtavakra hace todo lo posible para poner en palabras lo que realmente no se puede poner en palabras. Y hace esto por una sola razón: la esperanza de que quizá una palabra específica o una frase específica que pueda revelar la Verdad y eliminar la confusión que ha aparecido y que recubre la naturaleza real del discípulo. Afirma repetidamente que todo lo que hay es la Consciencia y que por lo tanto el discípulo, al igual que el gurú, no puede ser otra cosa que la Consciencia; aun más, todos los objetos fenoménicos, incluyendo el gurú y el discípulo, son únicamente el Noúmeno subjetivo en su expresión objetiva como manifestación.




Pero la comprensión de esa verdad en un nivel intelectual sencillamente no es suficiente porque en la raíz de la comprensión intelectual todavía está el culpable, ¡el "comprendedor" individual! La costra individual externa tiene que ser hecha añicos antes de que la comprensión intelectual se convierta en percepción intuitiva o apercepción. Y esta costra individual sólo puede ser hecha añicos desidentificándose de la seudo-subjetividad a través de la experiencia subjetiva de la ausencia total de una entidad individual separada.



Ramesh S. Balsekar
(Un Dueto de Uno)




10 feb 2011

VIVIR SIN VOLICIÓN



El "vivir sin volición" ha sido malinterpretado hasta un grado asombroso. Generalmente se ha interpretado que significa vivir la vida de un idiota, pero realmente esta interpretación no podría estar más alejada de la realidad. El sabio pone en claro que el iluminado vive de manera natural y espontánea y que sus acciones no son motivadas por el interés personal. Por esta razón, tales acciones no son las de un loco0. Es más, el sabio va más allá y dice: "Habiendo escuchado la Verdad, la persona estúpida se confunde aun más, mientras que una persona extremadamente inteligente se retrae dentro de sí misma a tal grado que a los otros les parece que es estúpida". Aparenta ser estúpido frente a otros porque vive sin volición. Actúa sin ningún motivo o fin específico. Viviendo sin volición, aceptando la vida tal cual se la presenta, generalmente se le ve sereno y tranquilo, lo cual para la persona ordinaria significa ser estúpido. A los ojos de la persona común el sabio parece ser estúpido porque parece ser (y es) indiferente tanto a las alabanzas como a la crítica.




El vivir sin volición no significa no tomar medicinas cuando uno está enfermo, ni significa deliberadamente evitar tomar acciones evasivas para evitar un peligro inminente. El no hacer algo deliberadamente o el denunciar a algo deliberadamente son básicamente acciones (Acciones negativas) de la volición. Eso no es distinto de la acción "positiva" [directa] de hacer algo. El sentido de la vida sin volición es el vivir sin un sentido personal que sucede a través de todos los organismos cuerpo-mente, incluyendo el "tuyo" propio, sin comparar y sin juzgar. El vivir sin volición no significa ni el sentarse deliberadamente a meditar (con un objetivo y un motivo consciente o inconsciente), ni el evitar deliberadamente la meditación (debido a una comprensión inadecuada). Ambas son acciones de la volición. Cuando la mente está callada y entra en meditación, cualquier intento de resistirse es un acto de volición, un acto de violencia, Si la meditación ocurre, dale la bienvenida, disfrútala. Si la meditación no ocurre, no sientas ansias de ella. Ésta es la actitud del sabio después de que ha ocurrido la apercepción.


Ramesh S. Balsekar
(Un Dueto De Uno)


20 nov 2010

CONOCIMIENTO


En otra sesión, Maharaj sacó a relucir otro aspecto más de este mismo tema, es decir, del hecho de que la gente acude a él deseosa de conocimientos. En esta ocasión preguntó:

<¿Qué es este "conocimiento" que deseáis, este conocimiento acerca del cual tomáis apuntes? ¿Qué uso daréis a esos apuntes? ¿Habéis pensado en este aspecto de la cuestión?




La verdadera cuestión es ésta -prosiguió-: ¿Teníais alguna necesidad de conocimiento hace cien años? Eso que no sabéis y no podéis conocer, eso es vuestro estado verdadero. Esto que tomáis por real porque se puede objetivizar, esto es lo que parecéis ser. Todo conocimiento que estéis buscando ahora acerca de vuestro estado verdadero es incongnoscible, porque vosotros sois lo que buscáis. Lo único que podéis obtener a modo de conocimiento se halla al nivel conceptual, es el conocimiento que obtendríais como apariencia externa. Tal "conocimiento" no difiere en nada de la "ignorancia", pues se trata de contrapartes interrelacionadas al nivel conceptual. Dicho de otro modeo, la comprensión al nivel de la mente no significa más que conceptualización, y por tanto es completamente ilusoria. Os ruego que comprendáis la diferencia entre este conocimiento conceptualizado y la apercepción intuitiva que no se encuentra a nivel conceptual. De hecho, apercibir es una visión total o interna que se diferencia de manera vital de la simple visión intelectual. Cuando hay apercepción, desaparece por completo la dualidad de las contrapartes, que es la base de la comprensión meramente intelectual. No hay lugar para que "alguien" piense que ha comprendido algo a base de razonamiento y de lógica. La comprensión verdadera es apercepción espontánea, intuitiva, libre de elección y completamente no dualista. Meditad sobre lo que he dicho.>


Ramesh S. Balsekar
(El Buscador Es Lo Buscado)