Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


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4 dic 2016

LA LIBERACIÓN DEL ALMA


Para alcanzar la meditación más profunda no solo debes tener la habilidad de enfocar completamente tu conciencia en un único objeto, sino que debes tener la habilidad de hacer que dicho objeto sea la conciencia misma. En el estado más elevado de meditación, el foco de la conciencia se dirige sobre sí misma, es decir, sobre Ti Mismo.

Cuando contemplas la naturaleza de Ti Mismo, estás meditando. Por eso la meditación es el estado más elevado, porque es el retorno a la raíz de tu ser, a la simple conciencia de darte cuenta de que te das cuenta. En cuanto te das cuenta de la conciencia misma, alcanzas un estado totalmente diferente: ahora te das cuenta de quién eres. Te has convertido en un ser despierto. En realidad, eso es la cosa más natural del mundo. ¡Heme aquí!

Aquí estoy y aquí he estado siempre. Es como si hubieras estado en el sofá viendo la televisión tan totalmente inmerso en el programa que te olvidaste de quién eras y dónde estabas. Alguien te ha dado una sacudida y súbitamente recuperas la conciencia de que estás sentado en el sofá viendo la televisión. No ha cambiado nada, solo la conciencia de ti mismo. Simplemente has dejado de proyectar tu sentido del yo sobre ese objeto de conciencia en particular que era la televisión. Entonces has despertado. Eso es la espiritualidad. Esa es la naturaleza de Ti Mismo. Eso es quien tú eres.


En cuanto recuperas la conciencia de Ti Mismo, este mundo deja de ser un problema. Simplemente es algo que estás observando. El mundo cambia sin cesar, pero eso no representa ningún problema para ti. Cuanto más dispuesto estés a dejar que el mundo sea algo de lo que simplemente de das cuenta, más te permitirá el mundo que seas tú quien eres: la conciencia, el Sí Mismo, El Atman, el Alma.

Entonces te das cuenta de que no eres quien pensabas. Ni siquiera eres un ser humano. Lo que sucede es que simplemente estás observando a un ser humano. Instalado en tu propio centro de conciencia, empezarás a tener experiencias profundas. Serán experiencias profundas e intuitivas de la verdadera naturaleza de Ti Mismo. Descubrirás que eres inmensamente amplio. Cuando empieces a explorar la conciencia en vez de quedarte atrapado meramente en la forma, te darás cuenta de que tu conciencia parece pequeña y limitada, debido solamente a que la enfocas en objetos pequeños y limitados. Eso es exactamente lo que sucede cuando te enfocas exclusivamente en la televisión: no hay nada más en tu mundo que lo que aparece en la televisión. Pero si tomas distancia y retornas a la conciencia de Ti Mismo, además del aparato de televisión y el programa que emite, puedes verte a ti mismo y también toda la habitación. De igual modo, en lugar de enfocarte tan concentrada y limitadamente en los pensamientos, las emociones y el mundo sensorial de este ser humano particular que encarnas, puedes dar un paso atrás y verlo todo a la vez. Puedes pasar de lo finito a lo infinito. ¿No es acaso esto lo que han estado tratando de decirnos Cristo, Buda y todos los grandes santos y sabios de todos los tiempos y de todas las religiones?


Una de esos grandes santos, Ramana Maharshi, solía preguntar: "¿Quién soy yo?" Ahora nos damos cuenta de que esta es una pregunta muy profunda en realidad. Plantéatela sin cesar, constantemente. Pregúntatela y te darás cuenta de que tú eres la respuesta. No hay respuesta intelectual posible: la respuesta eres tú. Sé la respuesta y todo cambiará.

La liberación del alma
(Michael A. Singer)

26 ene 2013

EL SENDERO DE LA ELIMINACIÓN


 Antes de descubrir qué somos realmente, debemos empezar por descubrir lo que no somos. Si no, nuestras suposiciones seguirán contaminando toda la investigación. A esto podríamos llamarlo el sendero de la eliminación. En la tradición cristiana lo llaman la Vía Negativa, el sendero negativo. La tradición hindú del Vedanta lo llama Neti-neti , que significa «esto no, eso no». Todos ellos son senderos de eliminación, formas de descubrir lo que somos a través de lo que no somos.

Empezamos por observar nuestras ideas acerca de lo que somos. Todos tenemos muchísimas ideas de las que ni siguiera somos conscientes, así que empezamos por observas las cosas más sencillas sobre nosotros. Por ejemplo, observamos nuestra mente y nos damos cuenta de que en ella hay pensamientos. Claramente, existe algo o alguien que se da cuenta de los pensamientos. Aunque no sepas qué es, sabes que está ahí. Los pensamientos vienen y van, pero el testigo de los pensamientos permanece.

Si los pensamientos vienen y van, entonces tú no eres los pensamientos. El hecho de darse cuenta de que tú no eres los pensamientos tiene mucha importancia , pues la mayoría de la gente presume que ellos son lo que piensan. La gente se identifica con lo que piensa. Sin embargo, hasta un simple vistazo a tu propia experiencia para demostrarte que tú eres el testigo de tus pensamientos. Tú no eres lo que piensas que eres. Hay algo más primordial que observa los pensamientos.

También existen las sensaciones. Todos tenemos sensaciones emocionales. Felicidad, tristeza ansiedad, alegría, paz. Tenemos sensaciones en el cuerpo, ya sean de energía (una contracción por aquí, una apertura por allá) o el simple picor en el dedo de un pie. Existen diversas sensaciones y también existe un testigo de esas sensaciones. Existe algo que es el testigo y que toma nota de todas tus sensaciones. Así que tienes sensaciones y tienes conciencia de esas sensaciones. Las sensaciones vienen y van, pero la conciencia de las sensaciones permanece. Y aunque no tengamos que negar ninguna de las sensaciones que experimentamos, debemos saber que nuestra identidad más verdadera y profunda no es una sensación. No puede serlo, pues hay algo más primario, anterior a la aparición de las sensaciones: la conciencia de esas sensaciones.


Esto mismo se lo podemos aplicar a las creencias. Tenemos muchas creencias y tenemos la conciencia de esas creencias. Las creencias podrán ser espirituales, creencias sobre tu vecino sobre tus padres, sobre ti mismo (éstas suelen ser las más dañinas),  y sobre una gran variedad de cosas. Las creencias son pensamientos que asumimos como verdad. Todos podemos ver que nuestras creencias han ido cambiando según hemos ido creciendo, según hemos ido avanzando por la vida. Las creencias vienen y van, pero la conciencia de las creencias es anterior a las creencias; es más primaria. Entonces podemos ver fácilmente que nosotros no podemos ser nuestras creencias. Las creencias son algo de lo que somos testigos, algo que vemos, algo que percibimos. Pero las creencias no nos dicen quién es el observador; no nos dicen quién es el que las percibe. El observador o el que las percibe, el testigo, es anterior a las creencias.

Todo el mundo tiene un ego y una personalidad. Normalmente creemos que somos nuestro ego, que somos nuestra personalidad. Y, sin embargo, al igual que con los pensamientos, con las sensaciones y con las creencias, vemos que también existe un testigo de esa personalidad. Existe un ego-personalidad, llamado «tú» y también existe una observación del ego-personalidad, una conciencia del ego-personalidad. La conciencia del ego-personalidad. Por consiguiente, tu personalidad no puede ser tu naturaleza esencial más profunda. Hay algo más primario que observa tu ego-personalidad: la conciencia.

Así llegamos a nuestra conciencia. Nos damos cuenta de que existe una conciencia. Todo el mundo tiene conciencia. Si estás leyendo estas palabras ahora mismo, la conciencia es lo que las está asimilando. Eres consciente de lo que piensas. Eres consciente de lo que sientes. Así que la conciencia está claramente presente. No es algo que tengas que desarrollar. La conciencia no es algo que tengas que fabricar. La conciencia simplemente es. Es lo que nos permite saber y experimentar lo que sucede.


Adyashanti
(Meditación Auténtica)

20 sept 2012

CONCIENCIA


Eres Conciencia, Unidad, lo único que es, la fuente y la aparición de todo: todo lo que aparece, surge y desaparece en la consciencia*, Eso es lo único que sucede siempre. La gente pasa, las nubes pasan, las conversaciones continúan, los pensamientos surgen y desaparecen: todo se desarrolla en este momento en la consciencia.

Esta aparición en forma de personaje es, de por sí, la perfecta expresión de Unidad. No se necesita que nada cambie para nada: no se necesita ningún «Despertar» ni ninguna «Iluminación» -Todo eso no es más que el guión de una obra de teatro-, Ya, de por sí, no hay más que «estar despierto» en Unidad, tanto si uno está embelesado por el juego de las imágenes como si descansa en el reconocimiento de su propia naturaleza.


Todo lo que aparece en el presente, ya sea corriente o extraordinario, constituye el contenido de la consciencia. La consciencia y el contenido son lo mismo: Conciencia.  eres Conciencia: despierta, consciente y , en este momento, adopta la apariencia de todas las cosas.


Nathan Gill
(Ya Estás Despierto)



* : Ante la ausencia, en castellano, de dos términos tan distintos como son "conscienciousness" y "awareness" en inglés, se ha optado por traducir el primero como «Conciencia» en el sentido de «existencia despierta pero carente de identificación con forma individual alguna», y el segundo como «consciencia», en el sentido de «percepción consciente» (N. del T.) 

27 jun 2012

LO QUE VE LA CONCIENCIA







Pregunta:

¿Es el cuerpo quien ve?  ¿O es la mente, el yo o la conciencia?
Si la respuesta es la conciencia  ¿qué es lo que ve exactamente?


Francis Lucille:

El que ve es el Yo y la conciencia. Son uno y lo mismo. Ve el cuerpo como sensaciones corporales  (dolor,  placer,  sed,  frío,  etc.),  el mundo como percepciones sensoriales  (sonidos, olores, etc.),  el intelecto como pensamientos e imaginaciones.



Francis Lucille
(Preguntas Y Respuestas)

5 may 2012

DESPERTAR: DESCUBRIR QUIÉN ERES


Antes de experimentar mi despertar final hace unos años, me había vuelto loco por la iluminación. Para estudiar zen hay que estar un poco loco. Mi maestra solía decir que "los locos son los únicos que permanecen". Una de mis locuras consistía en levantarme temprano todos los domingos(a eso de las cinco o las cinco y media de la mañana) para sentarme a meditar durante un tiempo extra antes de ir a la meditación de dos horas en grupo con mi maestra. Me sentaba a meditar en una habitación pequeña y me quedaba helado hasta los huesos.

Una de esas mañanas en las que estaba ahí sentado me sucedieron dos cosas, una después de la otra, y eran aparentemente muy paradójicas. En primer lugar obtuve la visión espontánea de que todo era uno. Lo sentí al oír el canto de un pájaro en el jardín; al oír el gorjeo, la siguiente pregunta surgió de mi interior: "¿Qué es lo que oye el sonido?". Nunca me había hecho esa pregunta antes. De pronto me di cuenta de que yo era el sonido del pájaro, y también el que oía al pájaro; comprendí que el oído, el sonido y el pájaro eran manifestaciones de la misma cosa. No puedo decir de qué, pero sí puedo decir que sólo es una cosa. Pensé que todo era muy extraño y me di cuenta de que quien pensaba era otra manifestación más de lo mismo. Me levanté y empecé a deambular por la casa buscando algo que no formase parte del Uno. Pero todo era un reflejo de ese Uno. Todo era divino. Entré en el cuarto de estar. De repente, a mitad del movimiento de un paso, la conciencia (o atención) se separó de todo, ya fuese físico, corporal o exterior.

En el espacio de un solo paso desapareció todo. Luego surgió la imagen de un número infinito de encarnaciones pasadas al menos eso parecía, en la que las cabezas formaban un fila tan larga como abarcaba mi vista. La conciencia comprendió algo así como "Dios mío, he estado identificándome con diversas formas desde hace tropecientas vidas". En ese momento, la conciencia (el espíritu) comprendió que había estado tan identificada con todas esas formas que hasta ese mismo momento se había creído que realmente era una forma.

De repente, la conciencia estaba libre de la forma y existía de manera independiente. Ya no se definía por ninguna forma, fuese ésta la forma de un cuerpo, de una mente, de una vida, de un pensamiento o de un recuerdo. Podía ver todas estas cosas pero apenas podía creerlo. Era como si alguien me hubiese metido un millón de dólares en el bolsillo y yo me lo estuviese sacando continuamente sin creérmelo del todo. Pero tampoco podía negarlo. Aunque esté utilizando la palabra "yo", ahí no había ningún "yo", sólo el Uno.

Estas dos experiencias sucedieron juntas, separadas tan sólo por unos instantes. En la primera me convertí en la Unicidad de todo y en la segunda me convertí en la conciencia (o espíritu), que se despertó completamente y salió de cualquier identificación, incluso de la Unicidad. Al ir más allá de la Unicidad, seguía habiendo uno conciencia básica, pero tenía dos aspectos diferentes: yo soy todas las cosas, y yo no soy absolutamente nada. Esto era el despertar, la realización del Ser.


Lo que sucedió después se que di un paso, un paso normal y corriente. Y me sentí como un bebé cuando da su primer buen paso y mira después a su alrededor como para preguntar si lo has visto, exhibiendo abiertamente su alegría. Así que di otro paso más y sentí algo así como "¡vaya, el primer paso!", y después di otro paso más, y luego otro, y seguí moviéndome en círculos, pues cada paso era como si hubiese dado el primer paso. Era un milagro.

En cada "primer" paso, la conciencia sin forma y la Unicidad se fundían de tal manera que la conciencia, que se había identificado siempre con una forma, estaba entonces en el interior de la forma, exenta de cualquier identificación. No veía a través de ningún pensamiento ni de ningún recuerdo de lo que hubiese sido antes, sino a través de los cinco sentidos, nada más. Libre de cualquier historia o memoria, sentía cada paso como si fuese el primero.

Entonces me vino a la mente algo muy divertido (al menos así lo sentía yo, después de trece años de práctica zen): "¡Vaya acabo de despertarme del zen!". Cuando te despiertas, te das cuenta de que despiertas de todas las cosas, incluso de las que te han ayudado a llegar ahí. A continuación le escribí a mi esposa esta extraña nota: "Feliz cumpleaños. Hoy es mi cumpleaños. Acabo de nacer". Le dejé la nota, y cuando pasé con el coche por delante de nuestra casa de camino a mi grupo de meditación, vi a mi esposa agitando la nota en la mano. No sé cómo pero supo exactamente lo que quería decir.

No le mencioné esta experiencia a mi maestro hasta pasados tres meses, pues me parecía que contárselo no tenía ningún sentido. ¿Qué necesidad tenía de que alguien lo supiese? No sentía necesidad de contárselo a nadie ni de que me felicitasen. Para mí, la experiencia era completa en sí misma. Más adelante descubrí que mi experiencia se correspondía con lo que mi maestro llevaba contándome toda la vida. Entonces comprendí que sus enseñanzas hacían referencia a este despertar. De un modo muy real, esa experiencia, que aún perdura y que todavía hoy sigue siendo la misma, es la base de todo lo que digo.

Cuando realmente empezamos a observar lo que creemos ser, nos volvemos propensos a la gracia. Comenzamos a ver que aunque tengamos diversos pensamientos, creencias e identidades, no nos dicen quiénes somos, ni a nivel individual ni colectivo. Un misterio se hace presente: nos damos cuanta de que cuando nos observamos con atención y cuidado, lo verdaderamente sorprendente es que nos definimos totalmente a partir del contenido de nuestra mente, de nuestros sentimientos y de nuestra historia. Hay muchas formas de espiritualidad que intentan librarse de los pensamientos, de los sentimientos y de los recuerdos para poner la mente en blanco, como se eso fuese un estado espiritual, o un estado deseable. Pero tener la mente en blanco no es necesariamente sabio. En cambio, lo más útil es ver a través de los pensamientos y reconocer que un pensamiento no es más que un pensamiento, una creencia o un recuerdo. Entonces podremos dejar de vincular la conciencia o el espíritu a nuestros pensamiento y a a nuestros estados mentales.

Después de ese primer paso, cuando comprendí que lo que veía a través de mis ojos y de mis sentidos era la conciencia o el espíritu, en vez de los condicionamientos o la memoria, vi que ese mismo espíritu era el que miraba a través de todos los otros ojos. Si miraba desde otro condicionamiento, daba lo mismo; era exactamente igual. Se estaba viendo en todas las cosas, no sólo en los ojos, sino también en los árboles, en las piedras y en las flores.

Lo paradójico es que cuanto más se saborea el espíritu o conciencia a sí mismo, no como pensamiento, idea o creencia, sino como mera presencia o conciencia, más se refleja en todo ese espíritu. Cuanto más despertamos nuestros cuerpos, mentes e identidades, mejor vemos que no son más que meras manifestaciones del mismo espíritu, de la misma presencia. Cuanto más comprendemos que lo que somos es totalmente atemporal, que está fuera del mundo y de todo lo que sucede, mejor comprendemos que esa misma presencia es el mundo, todo lo que sucede y todo lo que existe. Son como las dos caras de una misma moneda.

La mayor barrera para el despertar es pensar que es algo raro. Cuando se cae esta barrera, o al menos empiezas a decirte: "Realmente no estoy seguro de que sea cierta mi creencia de que el despertar es difícil", todo se vuelve accesible de forma instantánea. Como esto es lo único que existe, no puede ser raro ni difícil, a no ser que insistamos en que así sea. La base de todo esto no es teórica, sino experimental. A mí no me lo enseñó nadie, y nadie podrá enseñártelo a ti.

Lo más bonito del despertar es que cuando dejas de reaccionar a tus condicionamiento, la sensación del "yo" que estaba viviendo esta vida deja de existir. La mayoría de la gente está familiarizada con la sensación de un yo que vive esta vida. Pero cuando vamos más allá, la experiencia nos muestra que el amor es lo que hace que esta vida funcione realmente, y ese amor está en todo el mundo, todo el tiempo. Cuando intenta abrirse camino entre tus cosas personales, este amor se disipa, pero sigue ahí. Nadie es dueño de este amor. Todo el mundo es, en esencia, la manifestación de este amor.


A lo largo de tu vida habrás experimentado ocasiones, conscientemente o no, en las que te hayas olvidado momentáneamente del "yo" con el que te habías identificado. Esto puede ocurrir espontáneamente ante una hermosa vista, o cuando olvidas el ego. La gente normalmente pasa por alto estos momentos. Después de experimentar el "momento agradable", volvemos a construir nuestra sensación habitual de identidad. Pero estas oportunidades son, de hecho, pequeñas mirillas a través de las cuales puedes experimentar la verdad. Si te pones a buscarlas, las detectarás. De repente, la mente dejará de pensar en su historia. Tal vez percibas que tu identidad o tu sensación del yo separado se toma un descanso, y lo que tú eres de verdad no desaparece. Entonces te preguntas: "¿Quién soy realmente?. Si mi identidad puede tomarse un descanso y yo no desaparezco, ¿Entonces quién soy?", o mejor: "¿Qué soy cuando desaparezco?".

La mente suele activarse ante la pregunta de "¿quién soy?". Se pone a darle vueltas hasta que surge la verdadera inteligencia y dice: "Espera un momento, eso no es más que pensamiento". Quizá percibas entonces un espacio de tranquilidad entre los pensamientos y, si estás muy presente en ese espacio, dejarás de funcionar con tu identidad habitual. En cuanto la identidad entre en ese espacio, dejarás de sentirte presente. No ser nadie suele ser tan desconcertante para la mente que enseguida se pone a llenar ese espacio. "¿Cómo puedo no ser nadie?" Pero llenarlo con alguien no tiene ningún sentido. Si quieres saber quién eres realmente, experimenta simplemente el espacio, experimenta la apertura y deja que florezca en tu interior. Es la mejor manera de descubrir quién eres.

De este modo, la espiritualidad no sólo se vuelve real, sino también aventurera y divertida. Te preguntarás: "¿Esta apertura, esta presente -como quiera que la llames- es lo que soy?. Empezarás a sentir que estás llegando a algo que no es fruto de la creación de ningún pensamiento, idea o fe. Y cuando comiences a asimilarlo y percibas esta mera conciencia que está libre de toda identidad, te parecerá alucinante. El zen lo denomina lo no creado; es la única cosa de tu alrededor que no ha sido creada por tu mente.

En la Biblia hay una parábola maravillosa que dice que es mucho más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que entre un rico en el reino de los cielos. Si intentas aferrarte a tus identidades, por muy espirituales y santas que sean, es como si intentases pasar un camello por el ojo de una aguja. Tus identidades son demasiado vastas, demasiado grandes, demasiado falsas, demasiado elaboradas como para entrar en la verdad. Pero existe algo que puede pasar por el ojo de la aguja más pequeña. El espacio, tu propia nada, podrá pasar directamente al cielo. Nadie podrá llevarse consigo la más mínima pizca de identidad.

El cielo es la experiencia de entrar en nuestra propia nada. Comprendemos nuestra propia conciencia pura y vemos que somos espíritu puro, sin forma. Reconocemos que el espíritu sin forma es la esencia, la presencia  animada de todas las cosas. Esto es el cielo, pues el espíritu y la esencia están ocupando nuestro cuerpo a cada paso. Éste es el verdadero significado de volver a nacer. Volver a nacer no es sólo una gran experiencia emocional de conversión religiosa. Aunque sea agradable, eso no sería más que cambiarse de ropa. Volver a nacer es nacer otra vez, no ponerse ropa espiritual nueva. Para ser más precisos, antes de nacer comprendemos que la nada eterna es lo que está viviendo esta vida a la que llamamos "mi vida".

Pero comprender esta verdad y despertar espiritualmente no significa que la buena fortuna crezca sin fin en tu vida. Ésa no sería la paz que supera todo entendimiento. Cuando nos sentimos bien en la vida, tener paz es fácil. Pero la vida sigue su ritmo, como un océano en movimiento. Las olas serán altas o pequeñas, pero el océano será igual de sagrado y, como tú no eres nadie, nada te puede hacer daño. La paz que supera el entendimiento reside en esta conciencia, pero tu vida no irá necesariamente mejor. Tal vez se limite a seguir su ritmo, fluyendo simplemente, sin más. A ti te dará igual.


Adyashanti
(La Danza Del Vacío)



16 abr 2012

LA CONCIENCIA ES SUFICIENTE


No discutas los defectos de los demás, no discutas tus defectos. Toma nota y nada más. Atisha dice que la conciencia es suficiente, no se necesita nada más. Si eres totalmente consciente de algo el fuego de la conciencia lo quema. No se necesita ningún otro remedio.


Osho
(El Libro De La Sabiduría)

29 mar 2012

SIMPLEMENTE EXISTENCIA


· Por una parte, es como si yo hubiera escogido venir aquí hoy pero, al mismo tiempo, es como si supiera que eso ha sucedido por sí solo.

Todo sucede, simplemente: la película se proyecta sobre la pantalla, incluido el relato mental. Por eso, da la sensación de que existe un "yo" que escoge venir hoy aquí aunque, en realidad, no existe más que el suceso automático de llegar aquí hoy y el relato mental que se va produciendo también de forma automática. No hay un individuo ahí que esté pensando esos pensamientos: esos pensamientos simplemente surgen en la consciencia. Todo se constata en este momento: la consciencia está constatando el contenido de la consciencia. Si nos centramos en el relato mental, da la sensación de que se toman decisiones aunque, en realidad, todo eso es algo completamente espontáneo todas estas cosas que aparecen en este momento no son nada.

· Entonces, ¿no hay un proceso de elección?

En la película hay una elección aparente. Cuando alguien te pregunta: "¿Quieres un té?" y tú respondes: "Sí"... Si fuésemos capaces de desconectar un solo minuto la banda sonora de esta película, veríamos que ahí delante hay una persona y que, un minuto después, llega una taza de té y que, más tarde, se produce el acto de bebérselo. Lo que pasa es que a todo eso se le añade una banda sonora en la que se incluyen los pensamientos de si escojo tal o cual cosa, etc. Todo funciona con el piloto automático pero, aparentemente, existe un proceso de elección... que es la gracia de este asunto.

Estando sencillamente presente, toda esa preocupación por las opciones desaparece. Cuando se produce la identificación con el personaje, todo este filosofar nos "distrae" del presente. Surgen pensamientos sobre qué hay que escoger, pensamientos que implican cierta distracción. Todo lo que surja dentro del contenido -ya sea una conversación acerca de las distintas opciones, pensamientos sobre esas opciones o cualquier otra cosa- es lo que tiene de entretenido esta película, desaparece por completo cualquier deseo de que algo de esto cambie. En ese momento, lo que hay es lo que es.

· Simplemente existencia.

Sí, sin ninguna preocupación por nada de todo esto. Mientras exista ese identificarse y ese dejarse de identificar con el personaje, este tipo de conversaciones seguirá teniendo validez pero, cuando todo eso empieza a desaparecer -toda esa escenificación de la búsqueda- y se va "recordando" que nuestra verdadera naturaleza es Unidad, sencillamente, sólo existe "vivir en el presente".

· Entre otros personajes aparentes.

Sí, uno ya no se preocupa de plantear hipótesis, ni de si hoy o no elección y todas esas cosas. En este "saber" innato, se vive una vida corriente. Por tanto, no es que se tenga que sentir necesariamente una dicha suprema aunque hay un "desahogo", una "facilidad". La búsqueda desaparece; desaparece la agitación que conlleva la búsqueda.

· Entonces, ¿qué sentido tiene la vida?

La vida no tiene un sentido determinado: esta película de la vida es el pasatiempo cósmico. Esa pregunta surge desde el punto de vista del "yo", de la identificación con el personaje de la película. Al mantener la identificación con el personaje, también se mantiene una búsqueda constante de una razón de su existencia, de un sentido; parece que el sentido "supremo" de la vida es lo que suele denominarse el "Despertar": volver a despertar en la Unidad.

Pero la Unidad ya existe. Ese "estar despierto" ya existe plenamente y, cuando se deja de tomar en serio el relato mental, lo que hay en el presente es lo que es. No hay nada fuera del presente. Este personaje no tiene ni pasado ni futuro. Puede que el cuento se mantenga pero se deja de tomar en serio.


· ¿Es correcto decir entonces que los pensamientos siempre se refieren al pasado y al futuro?

También puede haber pensamientos sobre el presente.

Pero, cuando se trata del presente, en realidad lo experimentamos, más que pensar en él...

El relato mental puede aparecer -o no- simultáneamente con otras imágenes, y puede haber pensamientos sobre esas imágenes, en lugar de sobre otras cosas que nos distraigan de ellas. Todos y cada una de los pensamientos surgen en el presente, y muchos de ellos nos distraen del presente. Algunos de esos pensamientos sobre el presente constituyen lo que se denomina "comprensión intelectual", que es el reflejo del "saber" innato que surge en forma de pensamiento. Se nos recuerda nuestra verdadera naturaleza a base de pensamientos pero, como los pensamientos (como parte del contenido de la consciencia) son fugaces -siempre aparecen y se van-, cuando surge un recordatorio -que denominamos "comprensión intelectual"- se puede volver a "olvidar", es decir, ese recuerdo puede desaparecer; sin embargo, cuando se quita la más cara de los pensamientos, se percibe que ese "saber" innato es nuestra verdadera naturaleza, y ya no se necesitan pensamientos: el acto de comprender queda obsoleto.

· Lo que resulta realmente extraño es que a veces siento muy claramente que, simplemente, existo en un espacio sin pensamientos; sencillamente, "sé" que esto es Lo-Que-Es, que esto es el presente. Sin embargo, se mantiene una expectativa muy sutil de que tiene que haber algo más.

Sí, pero eso sigue siendo el fenómeno del embelesamiento aunque, como bien dices, sea algo sutil: la idea de que la Unidad se puede encontrar como parte del contenido de la consciencia o si uno se desliga de él. El recuerdo de nuestra verdadera naturaleza -o el surgimiento del "saber" innato- interrumpe inmediatamente la búsqueda dentro del contenido o neutraliza el motivo para escapar de él. Nuestra verdadera naturaleza es Unidad -no es ni exclusivamente contenido de consciencia ni exclusivamente consciencia- pero puede seguir produciéndose el juego de identificarse y dejarse de identificar con el personaje una y otra vez, por sutil que sea.

A menudo, se reconoce que nuestra naturaleza es Unidad pero el juego de la "espera", que consiste en esperar a que se produzca el acontecimiento final, el evento final, se mantiene muy sutilmente. Cuando el "saber" innato se introduce en el guión, se revela ese "desahogo", esa "facilidad". Es entonces cuando la búsqueda desaparece progresivamente y ese "esperar" tan sutil queda cada vez más socavado.

· Por eso, da la sensación de que se trata de algo progresivo...

Por supuesto. La Conciencia mantiene en funcionamiento una infinita cantidad de posibilidades. Esa idea tradicional de que se limita al juego del "acontecimiento final" resulta algo anticuada. Como en el presente sólo existe lo que es, todo lo que suceda -incluida esa sensación de que se trata de algo progresivo- y es eso de por sí.


Nathan Gill
(Ya Estás Despierto)


21 mar 2012

LA CONCIENCIA LO ABARCA TODO


Pregunta: ¿Cómo es que esta conciencia -en todo caso, la parte de ella que se ve desde aquí- va con este cuerpo en particular y no con cualquiera de los otros seis mil millones de cuerpos que caminan por el planeta? ¿Cómo es eso? En otras palabras, ¿cómo es que "yo" estoy aquí y no allí?


MW: La conciencia nunca "va con este cuerpo en particular...". La Conciencia lo abarca todo. No existe "mi" conciencia y "tu" conciencia. Existe una identidad separada llamada "yo" y "tú", que es sólo una información basada en la memoria, que es vista por la conciencia, pero que no es la conciencia en sí misma. Cuando una abandona toda sensación de "yo", descubre que la conciencia es fundamental y que está más allá de cualquier manifestación. La información que lleva el cerebro es importante para la seguridad y el bienestar del cuerpo, pero también es causante de la sensación de que somos un ser separado. Somos individuos, expresiones del todo, pero el ego no forma parte de esa realidad.


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución E Iluminación)

15 mar 2012

PREGUNTA ABIERTA


Este es un tema interesante. Y me gustaría saber vuestra opinión al respecto.
El tema es el siguiente:

¿Hubo algún momento en la historia del universo, que existiera la Conciencia Absoluta sin mundo, sin manifestación?

¿Puede existir la Conciencia Absoluta sola, sin manifestación, sin que no haya otra conciencia que observe a la Conciencia Absoluta?


Medítalo  bien.
Espero tu comentario.
Gracias

11 mar 2012

CONCIENCIA Y PERCEPCIÓN


Oímos a muchos maestros espirituales referirse a la iluminación como el despertar al hecho de que todos somos la conciencia misma. Pero todo depende de cómo estén utilizando la palabra "conciencia"*. Cuando leo lo que la mayoría de estos maestros tiene que decir, me parece evidente que se refieren al uso normal de la palabra. Si éste es el caso, no están indicando correctamente lo que es la iluminación.

Hay una gran diferencia entre conciencia y Conciencia, entre tomar conciencia y ser Consciente. A la mayoría de vosotros os parecerá que hay poca o ninguna diferencia. Para tomar conciencia, uno debe tener una imagen, una idea, un concepto, un recuerdo o una historia en relación con aquello de lo que está tomando conciencia. Cuando contemplas un árbol, sabes que es un árbol con unas ciertas características, de un cierto tipo, tamaño y color. Pero para ser Consciente de tu realidad, necesitas verla directamente, con todo tu ser, sin ninguna idea abstracta acerca de lo que es.

La mente ha construido su propia realidad, o lo que ella llama realidad, a partir de abstracciones de la realidad. Pero ésa no es la Realidad. De modo que decir que todos somos conciencia es no comprender esta Realidad. Ver que somos la Conciencia Misma es mucho más exacto.

Podría parecer que estoy siendo quisquilloso con el uso y el significado de las palabras. Pero es algo mucho más profundo que eso. Si no empezamos a ver cómo funcionan la mente y sus ideas no captaremos el verdadero significado de lo que está más allá de este proceso conceptual.

Todo el problema de la humanidad está en el hecho de vivir en la niebla de las ideas. Las ideas no son reales. No importa cuán cerca parezcan estar de aquello que estamos intentando comprender, describir o explicar, las ideas no son más que imágenes de alguna cosa  nunca la cosa misma.

Estamos tan perdidos en ese proceso, que nos hemos convertido en el proceso, en el ego. Cuando dices que has tomado conciencia de algo, la que lo ha hecho es la máquina de ideas llamada "yo". Y ésta no es consciente en absoluto. En dicho estado, que aceptamos como normal, siempre estamos fuera de la vida, intentando mirar hacia dentro.


Cuando despertamos, cuando nos iluminamos, esa niebla desaparece y uno ve la Realidad directamente, en cuanto pura Conciencia. Cuando somos totalmente conscientes de algo, salimos del mundo de los sueños y entramos en la Realidad, en cuanto la Realidad. Uno ve (no piensa ni cree) con la totalidad de su ser, con  el Corazón, que no hay "fuera" ni "dentro", que sólo hay una Vida en Su Plenitud. Despertamos al hecho de que estamos soñando y que toda la humanidad está soñando. Esto representa una profunda transformación de nuestro Ser. Ya no vemos una cosa o a una persona como algo que está fuera de nosotros. Nosotros somos la Vida y no tenemos fin.

No aceptes eso de que somos conciencia; nosotros estamos más allá, y antes, de la conciencia. Sin embargo, seguimos utilizando la conciencia, porque es una herramienta útil, sin la cual no podríamos estar. Pero la herramienta no es el Ser. Cuando despiertes, verás claramente la diferencia.

La Percepción Directa es nuestra auténtica forma de ver. Cuando la mente, que no es otra cosa que un conjunto de ideas y creencias, está quieta, tenemos una percepción directa de lo que es. Cuando somos totalmente conscientes no ignoramos lo que hay en nuestro entorno. Percibimos con inteligencia y actuamos con claridad. Únicamente las mentes así pueden ver con claridad lo que debe hacerse en el mundo para producir una transformación. Realmente, depende de ti. El hacho de que estés leyendo esto indica que estás preparado para examinar todo el proceso del ego y para liberarte de él. Iremos despertando, uno a uno, y los que despertemos crearemos la energía para ayudar a otros a despertar. No hay nada en nuestro pasado que pueda salvar al mundo. Únicamente en la transformación total hay esperanza.


* Nota: El idioma español dispone de una sola palabra -conciencia- para traducir lo que en inglés son tres términos distintos -awareness, consciousness, conscience-. Awareness y consciousness tiene un significado parecido y conscience se refiere más a la conciencia moral. El autor elige aquí darle un sentido mucho más amplio a la palabra awareness que a la palabra consciousness. Para mantener esta diferencia, awareness ha sido traducido como Conciencia y consciousness como conciencia.


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución E Iluminación)


28 feb 2012

AMAR


Para que el amor sea realizador y transformador ha de vivirse desde su origen, desde la Realidad misma de nuestro ser.

Eso exige que la persona se interiorice primero y comprenda que el impulso de todos sus instintos orgánicos procede del centro mismo de su ser donde está la fuente de energía y amor.


Pareciera que para amar no se necesita aprendizaje alguno. Pero sí: requiere ir madurando en un modo más consciente de amar, de adquirir las responsabilidades en el momento de expresar ese amor.

El nivel  de madurez de conciencia hace que el amor se exprese del modo más correcto y apropiado.

A veces, quien ama, no lo hace del modo más adecuado al momento y a la persona amada. Esa es la causa de muchos fracasos en el amor.


Darío Lostado
(Mensajes De Amor)


4 feb 2012

TORMENTAS SOLARES



Las tormentas solares del 2012 tienen un lado positivo, y de alguna manera, esperanzador. El científico alemán Dieter Broers sostiene que las alteraciones en el campo magnético de la Tierra, provocadas por las tormentas solares, alterarán nuestra percepción del tiempo y de la realidad y, dependiendo de nuestra preparación, producirán en nosotros experiencias de tipo místico, cambios de conciencia, alucinaciones y quizás, poderes mentales.

¿En qué basa Dieter Broers sus teorías sobre las tormentas solares?

Algunos experimentos realizados por Broers lo llevaron a descubrir que el estado de conciencia de una persona puede ser alterado exponiendo el cerebro a campos electromagnéticos de cierta intensidad. De acuerdo con sus investigaciones, un campo magnético normal nos permite mantener un estado de conciencia normal y una percepción del tiempo normal. Por otro lado, un campo magnético severamente anormal o la ausencia del mismo, provoca estados mentales alterados y una distorsión en nuestra percepción del tiempo.

Para Broers, quien tiene treinta años investigando este campo de la ciencia, el efecto de las perturbaciones geomagnéticas creadas por las tormentas solares es similar a los efectos de las drogas alucinógenas. Cuando somos expuestos a este tipo de campos magnéticos, nuestro cerebro produce una serie de sustancias que son las que generan esas alucinaciones o distorsiones de la realidad y el tiempo.

“Los estados mentados alterados son provocados por procesos neuroquímicos y por la producción de sustancias psicoactivas o alucinógenas. Bajo ciertas condiciones, el cerebro es capaz de producir lo que podríamos llamar sustancias ilegales. “

Las tormentas solares de los próximos años podrían hacer que nuestros cerebros generen sustancias capaces de producirnos fuertes alucinaciones. Estas alucinaciones serán totalmente reales para la persona que las experimente y afectarán nuestros sentidos de diferentes formas: el tiempo parecerá moverse más lentamente, veremos presencias extrañas, escucharemos voces, percibiremos fuerzas invisibles y sentiremos una poderosa unión con el universo que nos rodea.



Ilustración de la carátula del libro y el documental "Revolución 2012" de Dieter Broers.

Dieter Broers sostiene que las tormentas solares del 2012 y el 2013 provocarán no sólo estados alterados desconcertantes sino estados extremadamente placenteros que algunos podrían denominar de “iluminación”, como el que experimentaron Moisés, Juana de Arco, y Pablo de Tarso.

No todos sentiremos lo mismo, o reaccionaremos de la misma manera. Algunas personas experimentarán paz y euforia mientras que otros pasarán por momentos de agresividad y depresión. El factor determinante para tener una experiencia negativa o positiva será el miedo. Mientras que una persona podría escapar aterrorizada ante una presencia extraña, otra podría darse cuenta que esa presencia es parte de su conciencia, y otra podría entablar un dialogo con la misteriosa presencia sobre los orígenes de la vida. Por esto, Broers aconseja que preparemos nuestras mentes meditando.

“Inclusive si usted tiene dudas sobre que tipo de “iluminación” podría experimentar, debería, no obstante, empezar a meditar tan pronto como pueda para que pueda experimentar estos estados alterados de conciencia en un estado receptivo”

Si estamos predispuestos no habrá miedo, y si nos encontramos en un estado receptivo podremos aprovechar la experiencia. Dependerá de nosotros que esas alucinaciones se conviertan en momentos de “iluminación espiritual”.

¿De qué sirven todas estas alucinaciones? ¿qué tiene de positivo todo esto?

Según Broers, muchos pacientes han sido tratados exitosamente usando los efectos de los campos electromagnéticos en el cerebro. La terapia, también llamada “terapia de mega-ondas”, consiste en administrar campos electromagnéticos, idénticos a los que encontramos en la naturaleza, a través de dispositivos colocados en la cabeza de los pacientes. Esta terapia ha tenido un altísimo porcentaje de curaciones exitosas gracias al hecho de que por primera vez, los pacientes son capaces de entender la causa de su problema.

La misma terapia aplicada a pacientes sanos o sin problemas, ha provocado que estos pacientes experimenten un estado de conciencia alterado que les permite ver la realidad y las cosas de este mundo, en un contexto mucho más grande.




Según Broers, una tormenta solar de elevada magnitud afectaria colectivamente a nuestros cerebros y podría ayudar a que tomemos conciencia del daño que le estamos haciendo al planeta, y que tomemos acciones para revertirlo.

“Estos descubrimientos también se pueden aplicar a la situación actual del mundo. Si vemos la crisis global como el síntoma de una enfermedad y miramos profundamente dentro de nosotros, seremos capaces de identificar la causa actual de esta enfermedad. Mientras nuestros esfuerzos para salvarnos se centren en los síntomas de nuestra condición, no encontraremos una cura verdadera. Sólo podremos salvar el planeta si reconocemos, primero, la verdadera causa de la enfermedad. Este tipo de reconocimiento puede ser obtenido a través de la influencia de campos electromagnéticos. Si, por ejemplo, cada ser humano en la Tierra fuera expuesto a estos campos electromagnéticos, una conciencia colectiva nacería en los seres humanos.”

Esta exposición colectiva de la humanidad a campos electromagnéticos de la que habla Broeck, podría ser provocada por una fuerte tormenta solar en los próximos años. El científico alemán cree que una serie de tormentas solares de alta magnitud no sólo provocará experiencias místicas o alucinaciones y cambios de conciencia sobre el daño que le hacemos al planeta, sino que también podría poner en funcionamiento partes del cerebro que nunca hemos utilizado.

“Estoy convencido que actualmente nos encontramos en el medio de un proceso que comprende la restructuración de nuestras redes neuronales, y que el catalizador de este proceso es la elevada actividad solar-geomagnética cuyas consecuencias son temidas por tanta gente. Sin embargo, todos los hechos y descubrimientos, apuntan a la innegable conclusión que la evolución nos permitirá, por primera vez en la historia humana, usar el enorme potencial de nuestros cerebros.”

Para Broers, los humanos usamos una ínfima parte de nuestro cerebro, él sostiene que es como si usáramos el área de una partícula de polvo cuando disponemos de una mansión de quinientos cuartos.

Unas cuantas tormentas solares de elevada magnitud podrían ser suficientes para alterar nuestra realidad. Las alucinaciones serían la primera señal de que estamos usando nuevas áreas de nuestro cerebro. Lo que viene después es terreno desconocido, ¿poderes mentales? ¿telepatía? ¿propiedades cuánticas?, ¿realidades paralelas? ¿otras dimensiones?…



Dieter Broers sostiene que las alteraciones en el campo magnético de la Tierra producirán no sólo un cambio de conciencia sino que nos ayudará a utilizar el verdadero potencial del cerebro humano.

“En vista del hecho que los campos electromagnéticos pueden ayudar a un paciente a identificar la causa de una enfermedad, es muy posible que las fuerzas electromagnéticas del cosmos puedan hacer que la raza humana se de cuenta de la enfermedad que ataca a nuestro planeta. Las condiciones para una expansión de conciencia están dadas.”

Ojalá que no necesitemos ser golpeados por una tormenta solar gigantesca para empezar a revertir la crisis del planeta. Aunque a estas alturas del partido, parece que solo algo así de radical nos hará cambiar de rumbo.


Fuente: Los divulgadores.com

27 ene 2012

EL PROPÓSITO ESENCIAL DE PARAMARTHA


Maharaj nos insta constantemente a que no omitamos, olvidemos, pasemos por alto ni despreciemos el propósito esencial de todo paramartha, es decir, de la comprensión última, que es que conozcamos nuestro svarupa, es decir, nuestra identidad verdadera. ¿Cuál es nuestra identidad verdadera? Maharaj diría: inmanifestada e inmóvil, nuestra identidad es Unidad Absoluta: la Conciencia Pura que no se da cuenta de sí misma; cuando se halla manifestada, funcionando en la dualidad, nuestra identidad es la consciencia que se busca a sí misma como lo "otro", porque "no puede tolerar su propia presencia". En otras palabras, dice Maharaj, en nuestro estado original intemporal, inmutable, de Absoluta Noumenalidad, el cuerpo-y-consciencia ha aparecido como una enfermedad pasajera, sin causa ni motivo, dentro del "funcionamiento" total de la Consciencia Impersonal en su papel de prajna. Cada una de la formas fenoménicas persiste durante el período que tiene asignado y, al cabo de su plazo de vida, desaparece de manera tan espontánea como su aparición; y la consciencia, aliviada de su limitación física, sin ser ya consciente de sí misma, se disuelve en la Conciencia: nadie nace ni muere. La consciencia, para manifestarse, necesita formas físicas para funcionar, y está creando constantemente formas nuevas y destruyendo formas viejas.


Si éste es el proceso natural del funcionamiento total de la consciencia, surge la pregunta: ¿Cómo cobran existencia la entidad individual y su esclavitud? Una respuesta breve, dice Maharaj, sería decir que la consciencia, circunscrita por los límites de la forma física y sin encontrar ningún otro apoyo, se engaña a sí misma identificándose con el cuerpo determinado y crea así una pseudoidentidad; y esta pseudoidentidad, que se toma a sí misma equivocadamente como hacedora de los actos (que, en realidad, forman parte del funcionamiento espontáneo total del prajna), debe aceptar las consecuencias y someterse a la esclavitud de la idea del karma y su proceso de causa y efecto.


Ramesh S.Balsekar
(El Buscador Es Lo Buscado)

23 ene 2012

ETERNAMENTE DESPIERTO


Est.: Deshacernos de nuestro ego para experimentar la conciencia... ¿nos deshacemos de él como si fuera la piel de una naranja?

Adyashanti: Deshacernos de la piel sería algo así como tener un sueño en el que acudieses a un terapeuta, empezaras a sentirte cada vez mejor y creyeras que te estabas encaminando. El despertar es como si estuvieras en el sofá contando tu historia, hecho un lío, sin avanzar mucho, y te dieras cuenta, de pronto, de que todo es un sueño, que no es real, que te lo estás inventando. Eso es el despertar. La diferencia es enorme.


Est.: ¿Me lo he inventado todo?

Adyashanti: Absolutamente todo. Pero la conciencia que está en ti no está soñando. Sólo sueña la mente. Se cuenta historias y quiere saber si estás progresando. Cuando te despiertas comprendes: "Vaya, es un sueño. La mente está creando un estado de realidad alterado, una realidad virtual, pero no es verdad, no es más que pensamiento". El pensamiento podrá contar un millón de historias dentro de la conciencia, pero ésta no cambiará ni un ápice. Lo único que cambia es la sensación de cuerpo. Si cuentas una historia triste, el cuerpo reacciona. Y si te cuentas una historia de exaltación, el cuerpo reacciona. Y si te cuentas una historia de exaltación, el cuerpo se siente engreído, confiado. Pero cuando te des cuenta de que sólo son historias, cuando salgas de la mente, del estado de sueño, experimentarás un gran despertar.  no te despiertas, lo que está despierto desde siempre se hace consciente de sí mismo. Tú eres lo que está eternamente despierto.


Adyashanti
(La Danza Del Vacío)

13 dic 2011

CONSCIENCIA Y CONTENIDO DE LA CONSCIENCIA


Nathan, aunque estamos hablando de nuestra verdadera naturaleza, en realidad no existe nada que no lo sea. Todo es nuestra verdadera naturaleza porque todo es Conciencia, incluido ese "yo" que dice que no lo es o que hay algo que no puede conseguir...

Sí, aquí, estamos utilizando esta terminología porque esta pequeña escena de la película de la vida -la aparición de esta habitación llena de personajes- parece tratar sobre el hecho de reconocer que ya se está despierto al cien por cien. Durante casi todo el tiempo, la mayoría de los personajes de la película asumen que son "alguien": por eso, el hecho de reconocer que nuestra verdadera naturaleza es Unidad no puede constituir una escena especial o importante dado que, si contamos el número de personajes que están escuchando este mensaje en esta habitación, nos daremos cuenta de que existen muchos más -otros muchos "alguien"- en muchos otros lugares viendo un partido de fútbol ahora mismo.

En relación con esa analogía tan utilizada de la película proyectada sobre una pantalla, ¿no hay algún ente divino que lo controle todo entre bambalinas, encendiendo y apagando las imágenes?, ¿o es que la película sencillamente sucede?

Esta película sigue su curso por sí sola. Lo "divino" es la película en sí. Tras la película no se esconde ningún ente que la esté proyectando. La película es la apariencia inmanente de la Unidad.

Entonces, en la película -en la representación teatral-, se puede diferenciar el punto de vista de la identificación con el pensamiento del "yo" del de después de haberlo desenmascarado, en el sentido de que, en el segundo caso, ya no es presa del espejismo de estar limitado por el contenido de la consciencia.

Sí, pero la cuestión no es que haga falta eliminar los pensamientos: los pensamientos forman parte del decorado y cuando se los ve como tal, surge ese desahogo natural.

Yo siempre me había imaginado que se producía un gran cambio al desenmascarar al "yo".

No necesariamente... En el caso de algunos personajes puede producirse un reconocimiento repentino de que la Unidad es su verdadera naturaleza y, entonces -puede suceder, aunque no invariablemente-, ese hecho puede implicar una intensa sensación de dicha suprema, una especia de alivio exagerado al desaparecer la tensión. Sin embargo, dado que lo más usual es que al "personaje" de la película se le vaya cayendo la máscara de forma progresiva, ese alivio de la tensión asociada al hecho de creerse "alguien" también aflora de forma progresiva. Como no queda demasiada tensión acumulada, no es necesario que se produzca una "explosión" de dicha suprema.

Nathan, me gusta mucho tu forma de referirte a la Unidad en términos de "consciencia" y de "contenido de la consciencia". Desde entonces, me doy cuenta de que o hay una consciencia que no se despista con nada o, de repente, me quedo sorprendida al darme cuenta de que he estado sumida en un torrente de pensamientos. ¿Podrías hablar un poco más de ese momento de "darse cuenta"?

Ese "darse cuenta", aunque parezca formar parte de esta película y ser algo que realiza el personaje, en realidad sucede por sí solo. Sencillamente, en cada momento presente surge el reconocimiento de tu verdadera naturaleza. Puede que el "yo" venga y se vaya, o puede que no suceda nada.

Y lo único que hacemos es seguir percatándonos de la consciencia y de su contenido.

No es que "tú" sigas percatándote de eso. Como acabamos de decir, es algo que sucede de forma espontánea.

Es constatado pero sin un "alguien" que lo constate.

Sí. Lo que, inicialmente, aparece en la película en forma de comprensión intelectual se disuelve en el "saber" innato y, entonces, ya no se necesitan ni analogías ni entender nada: sólo se "reconoce" nuestra verdadera naturaleza de forma directa, inmediata y sin pensamientos.

Llega un punto en que uno deja atrás sus viejas "herramientas".

Sí, y es cuando se reconoce que lo único que ha existido desde siempre es la Plenitud o la Unidad.


Nathan Gill
(Ya Estás Despierto)

26 nov 2011

YO NO SOY.


Recuerda: nosotros estamos satisfaciendo a nuestros egos de todas las maneras posibles: abiertas o sutiles, directas o indirectas. Y una persona realmente religiosa es la que sabe esto, la que toma conciencia de esto, y en este estado de conciencia el ego desaparece.


Una persona verdaderamente religiosa no tiene idea de quién es superior. Una persona religiosa no puede decir: "soy superior a un árbol, soy superior a un animal, soy superior a un pájaro". Una persona religiosa no puede decir: "Soy superior". Una persona religiosa tiene que saber que "yo no soy", y en esa experiencia de "yo no soy" fluye la alegría. Se ha removido la roca.


Osho
(El Sendero Del Tao)

19 nov 2011

¿QUÉ SENTIDO TIENE TODO ESTO?


· Nathan, cada vez me parece menos importante toda esta cuestión del Despertar y, en cambio, me empiezo a plantear: "¿Qué sentido tiene todo esto?". Tengo la sensación de que no tiene ninguna importancia. No sé cómo explicarme...

No hay nada que explicar. Esta película -esta obra teatral de la vida- aparece y, cuando la realidad de los pensamientos se percibe y se acaba el juego en el que uno se identifica con el personaje, se ve que ya se está despierto de por sí y que todo surge de forma espontánea. Todo funciona con el "piloto automático" y, hoy, la escena consiste en que hay una habitación llena de personajes, donde se hacen preguntas y se dan respuestas, pero no hay nadie en el timón.

· Esa imagen del piloto automático me parece muy esclarecedora.

Sí, si utilizamos la analogía de una película que se proyecta en una pantalla, veremos que ahí no hay más que imágenes: que la pantalla y las imágenes son inseparables. Las imágenes aparecen en la pantalla y ya está. Esa idea de que se puede hacer algo al respecto, de que todo esto tiene un significado, sólo surge cuando los pensamientos nos embelesan. Pero es que eso es lo que pone en el guión.

· Pero ¿esas imágenes no tienen consistencia? Son tridimensionales.

Sí, se trata de una película multidimensional que se ve desde dentro y no como un espectador, desde fuera. Esto es la película. Si nos servimos de la analogía de que los personajes humanos son como las células del "cuerpo" de la Conciencia -es decir, que son distintos puntos de vista-, entonces podemos entender mejor que la Conciencia misma es la que está viendo esta película desde todos esos puntos de vista dentro de sí misma. La Conciencia es la película y se está viendo y experimentando a sí misma desde la posición de cada uno de los personajes.

· Hace años, estrenaron una película de Woody Allen en la que uno de los personajes se salía de la película. No recuerdo el título pero puede que nosotros, en tanto que buscadores, estemos intentando hacer lo mismo.

Sí, sólo que fuera de la película no hay nada. No hay más que la película y el hecho actual de constatarla "desde dentro": el hecho de constatarla y lo que se está constatando, es decir, Plenitud, Conciencia.


· Sin ninguna necesidad de escaparse de ella.

No, ése es el objetivo de la espiritualidad tradicional: escaparse del hecho de autoidentificarse como el contenido de la consciencia.

· Pero tampoco consiste en eso...

No, nuestra verdadera naturaleza es Plenitud con los aspectos simultáneos de consciencia y de contenido de la consciencia.

· Aunque siento que el conocimiento se va desarrollando, sigo teniendo con frecuencia una sensación de separación.

No es muy frecuente que, al principio, haya una sensación de Unidad pero, a medida que se produce ese dejarse caer en el "saber" innato, esa sensación de estar confinado al cuerpo físico puede parecer difuminarse, de forma que sigue existiendo un cuerpo aquí pero ya no es "mío". Así la sensación de ser "yo" -este cuerpo- puede resultar más difusa.

· Y ese proceso aparente de evolución puede resultar tan sutil que apenas se nota...

No obstante, "ahí afuera", "en el mundo", este mensaje sobre nuestra verdadera naturaleza no suele propagarse: no forma parte de la "vida cotidiana" en el guión de la película. Por tanto, en la representación teatral de la vida, tendemos a olvidarnos de nuestra verdadera naturaleza. Todos los personajes se comportan como individuos completamente inconscientes de que todos compartimos la mima identidad. Cuando se produce el recuerdo de nuestra verdadera naturaleza, no es difícil ver que todo -todas y cada una de las formas- son mismo. Sin embargo, se mantiene cierta apariencia de separación, de distanciamiento, de perspectiva, como un aspecto funcional para la representación teatral.


Nathan Gill
(Ya Estás Despierto)

8 oct 2011

UNIDAD


El reconocimiento de la unidad de La Vida es el fundamento del amor humano.

Cada persona es vida consciente reflexiva, aunque frecuentemente viva irreflexiva e inconscientemente.

Photo by Guillem


Si somos conscientes de nuestra vida, nos daremos cuenta de que todos los humanos somos hermanos en la conciencia reflexiva, pero somos también hermanos en La Vida de todos los seres vivos del Planeta y del Universo.

Nuestro mundo parece un campo de batalla donde cada uno es rival de su vecino y prójimo. Todo ello es por inconsciencia, por desconocer que únicamente vivir El Amor que somos, nos hará felices.


Darío Lostado
(Mensajes de amor)