Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


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23 ago 2010

CONCIENCIA Y PERCEPCIÓN


Nota: El idioma español dispone de una sola palabra -conciencia- para traducir lo que en inglés son tres términos distintos -awareness, consciousness, concience-. Awareness y consciousnesstienen un significado parecido y conscience se refiere más a la conciencia moral. El autor elige aquí darle un sentido mucho más amplio a la palabra awarness que a la palabra consciousness.Para mantener esta diferencia, awareness ha sido traducido como Conciencia y consciousnesscomo conciencia.


Oímos a muchos maestros espirituales referirse a la iluminación como el despertar al hecho de que todos somos la conciencia misma. Pero todo depende de cómo estén utilizando la palabra "conciencia". Cuando leo lo que la mayoría de estos maestros tiene que decir, me parece evidente que se refieren al uso normal de la palabra. Si éste es el caso, no están indicando correctamente lo que es la iluminación.

Hay una gran diferencia entre conciencia y Conciencia, entre tomar conciencia y ser Consciente. Ala mayoría de vosotros os parecerá que hay poca o ninguna diferencia. Para tomar conciencia, uno debe tener una imagen, una idea, un concepto, un recuerdo o una historia en relación con aquello de lo que está tomando conciencia.
Cuando contemplas un árbol, sabes que es un árbol con unas ciertas características, de un cierto tipo, tamaño y color. Pero para ser Consciente de tu realidad, necesitas verla directamente, con todo tu ser, sin ninguna idea abstracta acerca de lo que es.

La mente ha construido su propia realidad, o lo que ella llama realidad, a partir de abstracciones de la realidad. Pero ésa no es la Realidad. De modo que decir que todos somos conciencia es no comprender esta Realidad. Ver que somos la Conciencia Misma es mucho más exacto.

Podría parecer que estoy siendo quisquilloso con el uso y el significado de las palabras. Pero es algo mucho más profundo que eso. Si no empezamos a ver cómo funcionan la mente y sus ideas, no captaremos el verdadero significado de lo que está más allá de este proceso conceptual.


Todo el problema de la humanidad está en el hecho de vivir en la niebla de las ideas. Las ideas no son reales. No importa cuán cerca parezcan estar de aquello que estamos intentando comprender describir o explicar, las ideas no son más que imágenes de alguna cosa y nunca la cosa misma.

Estamos tan perdidos en ese proceso, que nos hemos convertido en el proceso, en el ego. Cuando dices que has tomado conciencia de algo, la que lo ha hecho es la máquina de ideas llamada "yo". Y ésta no es consciente en absoluto. En dicho estado, que aceptamos como normal, siempre estamos fuera de la vida, intentando mirar hacia dentro.

Cuando despertamos, cuando nos iluminamos, esa niebla desaparece y uno ve la Realidad directamente, en cuanto pura Conciencia. Cuando somos totalmente conscientes de algo, salimos del mundo de los sueños y entramos en la Realidad, en cuanto la Realidad. Un o ve (no piensa ni cree) con la totalidad de su ser, con el Corazón, que no hay "fuera" ni "dentro", que sólo hay una Vida en Su Plenitud, Despertamos al hecho de que estamos soñando y que toda la humanidad está soñando. Esto representa una profunda transformación de nuestro Ser. Ya no vemos una cosa o a una persona como algo que está fuera de nosotros. Nosotros somos la Vida y no tenemos fin.

No aceptes eso de que somos conciencia; nosotros estamos más allá, y antes de la conciencia. Sin embargo, seguimos utilizando la conciencia, porque es una herramienta útil, sin la cual no podríamos estar. Pero la herramienta no es el Ser. Cuando despiertes, verás claramente la diferencia.

La Percepción Directa es nuestra auténtica forma de ver. Cuando la mente, que no es otra cosa que un conjunto de ideas y creencias, está quieta, tenemos una percepción directa de lo que es. Cuando somos totalmente conscientes no ignoramos lo que hay en nuestro entorno. Percibimos con inteligencia y actuamos con claridad. Únicamente las mentes así pueden ver con claridad lo que debe hacerse en el mundo para producir una transformación. Realmente, depende de ti. El hecho de que estés leyendo esto indica que estás preparado para examinar todo el proceso del ego y para liberarte de él. Iremos despertando, uno a uno, y los que despertemos crearemos la energía para ayudar a otros a despertar. No hay nada en nuestro pasado que pueda salvar al mundo. Únicamente en la transformación total hay esperanza.


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución E Iluminación)




15 mar 2010

ESTADO NOUMÉNICO


Janaka describe la transformación gradual que ha ocurrido en el transcurso de la aniquilación de lo que había sido condicionado a creer que era su identidad. Ha desaparecido la identificación con el objeto fenoménico, el aparato psicosomático que, vacío de cualquier sustancia o autonomía, jamás fue una entidad sino sólo una mera aparición en la Consciencia. En efecto, Janaka ha comprendido que todo el duro trabajo que efectúan los "buscadores" al seguir las técnicas y los métodos prescritos no sirven para nada, porque siguen aferrándose a la ilusión de que ellos son entidades con independencia para trabajar y alcanzar algo. Janaka ha comprendido claramente que lo que sea que el buscador intente hacer se verá frustrado mientras considere que "él" mismo lo está "haciendo" como entidad independiente y autónoma, no importa cuán "sagrada" y desinteresada sea la acción o la falta de acción. Esto es así porque, aunque el buscador haya reconocido la naturaleza ilusoria del universo y de todo lo que hay en él, aún no ha comprendido que, como parte intrínseca del universo fenoménico, ¡él mismo también es una ilusión!. El hacedor individual es una ilusión, por lo que el "hacer" necesariamente también está dentro del transcurso temporal y es igualmente ilusorio.

En otras palabras, Janaka le dice a su gurú que él, habiendo apercibido la naturaleza ilusoria de lo que aparenta ser en la manifestación fenoménica, permanece en su estado natural. Esto, por supuesto, es el estado nouménico del cual ha surgido toda la manifestación como una aparición soñada dentro de la Consciencia. Janaka pone muy claro que ha tenido la percepción intuitiva directa de la Verdad, de que él es el infinito inconcebible. El objeto fenoménico cuerpo-mente con el que se había identificado por ignorancia es meramente una aparición en la Consciencia, una sombra insustancial.

Para comenzar, Janaka indica que ha comprendido que el cuerpo (el sistema respiratorio, el digestivo, el nervioso y los demás) funciona casi completamente por su cuenta, sin necesidad de dirigirlo conscientemente par que lo haga. También se ha dado cuenta de que la corriente de los pensamientos fluye por sí misma si una no se involucra. Por lo tanto, no es absolutamente necesario involucrarse personalmente en nada.

Este diálogo entre Ashtavakra como gurú y Janaka como excelente discípulo no es un debate entre dos individuos sino una especie de unión entre Consciencia y Consciencia, una especie de compartir del estado de plenitud.

Sin apego al sonido (a la palabra), dice Janaka, él ha comprendido que las palabras, con sus significados e implicaciones, son todas movimientos dentro de la Consciencia, modificaciones mentales que no tienen repercusiones en el Ser, el Yo. Por lo tanto, él ha trascendido las reacciones mentales que son usuales hacia las palabras. Las palabras son simplemente sonidos y cuando se ven bajo esta luz no hay necesidad de reaccionar a nada de lo que sea dicho. Y cuando esto es comprendido, no hay necesidad de huir de la sociedad hacia un bosque y convertirse en eremita. En realidad tomar ese curso, el escaparse de la sociedad, es un enfoque negativo con consecuencias totalmente opuestas a las esperadas. Los peligros que supuesta mente tiene que confrontar un buscador viviendo en la sociedad representan, en realidad, un reto a su comprensión. Hasta que no haya dentro del buscador la convicción de que todos los objetos fenoménicos son simples apariencias insustanciales, no puede haber una verdadera comprensión como tal. Y cuando el buscador comienza a ver todos los objetos como objetos, sin asumir así la subjetividad del Noúmeno, deja de haber el conflicto sujeto-objeto. Esta relación no-objetiva es la verdadera percepción que lleva al despertar.

Janaka prodece entonces al asunto de la meditación. Manifiesta que no encuentra la necesidad de ninguna acción, incluyendo la meditación, ya que eso presupondría la adquisición de algo, aunque ese algo sea el objetivo sagrado de alcanzar la liberación. Janaka hace la atrevida afirmación de que él encuentra que todos esos métodos y esfuerzos son distracciones y que él en su lugar sencillamente permanece en su estado natural. Cuando él permanece en eses estado natural todos los opuestos interdependientes se niegan entre sí y desaparecen completamente, con lo que ya no queda nada que se pueda aceptar o rechazar. Incluso pensar en lo impensable es completamente fútil. Todo lo que es necesario, dice Janaka, es permanecer en la auténtica naturaleza propia.

Ramesh S. Balsekar (Un Dueto de Uno)

26 oct 2009

CRISIS Y TRANSFORMACIÓN

ESTE ESTADO DE CRISIS ¿SERÁ SUFICIENTE PARA PROVOCAR UNA TRANSFORMACIÓN?


Hace un tiempo, leí algo acerca de Ilya Prigonine, químico y físico belga nacido en Rusia que ganó el Premio Nobel de química por descubrir que cuando los sistemas se hacen más complejos y alcanzan un cierto estado de tensión se transforman en un sistema de un orden superior.
¡Sí!, pensé cuando leí eso por primera vez. Había visto en mi propia vida que las revelaciones más significativas llegaban después de algún tipo de crisis. Normalmente, tras haber estado pensando en algo que no coseguía comprender, por mucho que lo intentara. Entonces, cuando menos lo esperaba, la revelación/respuesta me llegaba en un instante.
Nosotros, todos los que nos encontramos en la Tierra, estamos en crisis en estos momentos. El proceso del ego nos ha llevado a un punto de absoluta locura. No tienes más que observar lo que está ocurriendo en nuestro gobierno, y en todos los demás, y verás crisis. En el mundo de los negocios, hay demasiadas empresas que han puesto la obtención de beneficios por encima de todas las demás consideraciones y están destruyendo nuestro medio ambiente. Únicamente un ego puede ser tan inconsciente. Estamos echando millones de toneladas de sustancias tóxicas al aire que respiramos, al agua que bebemos y a la tierra en la que sembramos nuestros alimentos. Todos nuestros cuerpos llevan sustancias tóxicas, incluso los de nuestros bebés. Ningún rincón de la Tierra está libre de los derivados de nuestra codicia. Nuestro gobierno protege a quienes contaminan y, a su vez, contaminan tanto, o más, que las empresas.
Hemos estado usando residuos empobrecidos para fabricar las cabezas nucleares que se han utilizado en Irak y Afganistán, residuos que tienen una vida media de cuatro mil quinientos millones de años. Hemos usado esas mismas armas en pruebas realizadas frente a las costas de California y del estado de Washington. Luego nos comemos los mariscos de esas mismas aguas. Si esto no es locura, ¿qué es?
También hemos perdido contacto con la realidad en nuestro entorno social. Hemos permitido que las religiones creadas por el ego nos convirtieran en máquinas de matar, llenas de odio, para defender nuestras creencias frente a las creencias religiosas, igualmente insensatas, de otras personas. Tenemos una raza odiando a otra sin ninguna razón, excepto la inseguridad y las imágenes del ego. Vivimos en medio de mentiras, hasta tal punto que tenemos una idea muy vaga, o ninguna, de cuál es la verdad. Nuestros supuestos líderes nos mienten todo el tiempo. Incluso sabemos que lo hacen; sin embargo no hacemos nada al respecto. La mayoría de nosotros nos hemos convertido en mentirosos. Nuestros hijos ven a los adultos mentir y hacen lo mismo. No estamos educando a nuestros hijos para que piensen libremente y sean veraces. ¿Cómo podríamos enseñarles lo que no sabemos y tampoco honramos? Les estamos enseñando a ser robots indiferentes para que formen parte de las masas de máquinas económicas que están matando la vida en este planeta. La religión está enseñando a nuestros hijos a confiar en DIOS, pues ÉL nos salvará. Eso no va a ocurrir. Nosotros somos los únicos que podemos salvar este planeta. Mientras mantengamos esta apatía y acudamos a otros en busca de ayuda, estaremos permitiendo que la destrucción continúe, hasta que sea demasiado tarde, si no lo es ya.
Nos encontramos claramente, en un estado de crisis. Si no sientes que es así, o estás mal informado, o estás en un estado de negación total. La pregunta es: este estado de crisis ¿será suficiente para provocar una transformación en el mundo capaz de hacernos despertar a tiempo para detener la locura y hacer lo posible por poner fin a la destrucción de nuestro hogar? El despertar espiritual es un despertar total. No tiene nada que ver con dioses, salvadores, danzas cósmicas, ni con ninguna otra cosa. Es ver la realidad de la vida de una forma clara y honesta, y descubrir que somos, verdaderamente, un solo Ser. ¿Tendremos que ver morir en vano a millones de personas más antes de llegar a una crisis lo bastante profunda para producir un verdadero cambio? ¿Es necesario que veamos cómo mueren los océanos? ¿Es necesario que veamos cómo desaparecen las aves? ¿O que nuestros recién nacidos sean tan deformes que ni siguiera parezcan humanos? ¿O que todo el mundo tenga cáncer? Todo esto está ocurriendo en estos momentos, en mayor o menor grado. Y sin embargo, nos sentamos a ver nuestros deportes y nuestras series en la tele, y a beber una cerveza más, mientras cada día mueren de desnutrición más de cuarenta mil niños. Hay millones de personas en este país que no reciben atención médica, mientras nosotros gastamos miles de millones de dólares en guerras contra otros países en busca de beneficios económicos. ¿Qué podra sacudirnos lo suficiente para que actuemos?
¿Qué puedes hacer tú? ¡Observa! Observa cómo funcionas, en qué piensas durante todo el día. Intenta comprender y ver directamente cómo funciona el ego dentro de ti. Fíjate por qué no sientes realmente amor, aunque dices amar. Mira qué es lo que te hace sentir tan inseguro mientras construyes una fachada para aparentar ser fuerte y poderoso. Averigua por qué sientes odio. Por qué sientes que tienes que controlarlo todo y a todos los que participan en tu vida. Observa todo eso. No te limites a pensar en ello; observa directamente tus actos, tus pensamientos y tus miedos. Si realmente empiezas a ver lo que está ocurriendo, puede producirse una transformación. Cuando te hayas transformado, habla con cualquier persona que quiera escuchar e indícale el camino para que ella también pueda ver. Habla con todos los miembros de tu familia y, sobre todo, ¿sé veraz!
La crisis está aquí. ¿Cambiaremos las cosas o permaneceremos echados como tontos apáticos viendo cómo se desmorona todo a nuestro alrededor? ¿Buscaremos juegos mentales religiosos o espirituales, o veremos las realidades de la vida con claridad? El estado más iluminado espiritualmente que puedes lograr es el de ver la realidad. Está a tu alcance, porque eso es lo que en verdad eres. Tienes integridad, quieres entender (de lo contrario, no estarías leyendo esto) y conoces el amor. Aplica ese amor y esa integridad, y deja que esta crisis te haga descubrir el siguiente paso en la evolución de la humanidad.
Melvyn Wartella ( Ego, Evolución e Iluminación)