Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


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4 dic 2016

LA LIBERACIÓN DEL ALMA


Para alcanzar la meditación más profunda no solo debes tener la habilidad de enfocar completamente tu conciencia en un único objeto, sino que debes tener la habilidad de hacer que dicho objeto sea la conciencia misma. En el estado más elevado de meditación, el foco de la conciencia se dirige sobre sí misma, es decir, sobre Ti Mismo.

Cuando contemplas la naturaleza de Ti Mismo, estás meditando. Por eso la meditación es el estado más elevado, porque es el retorno a la raíz de tu ser, a la simple conciencia de darte cuenta de que te das cuenta. En cuanto te das cuenta de la conciencia misma, alcanzas un estado totalmente diferente: ahora te das cuenta de quién eres. Te has convertido en un ser despierto. En realidad, eso es la cosa más natural del mundo. ¡Heme aquí!

Aquí estoy y aquí he estado siempre. Es como si hubieras estado en el sofá viendo la televisión tan totalmente inmerso en el programa que te olvidaste de quién eras y dónde estabas. Alguien te ha dado una sacudida y súbitamente recuperas la conciencia de que estás sentado en el sofá viendo la televisión. No ha cambiado nada, solo la conciencia de ti mismo. Simplemente has dejado de proyectar tu sentido del yo sobre ese objeto de conciencia en particular que era la televisión. Entonces has despertado. Eso es la espiritualidad. Esa es la naturaleza de Ti Mismo. Eso es quien tú eres.


En cuanto recuperas la conciencia de Ti Mismo, este mundo deja de ser un problema. Simplemente es algo que estás observando. El mundo cambia sin cesar, pero eso no representa ningún problema para ti. Cuanto más dispuesto estés a dejar que el mundo sea algo de lo que simplemente de das cuenta, más te permitirá el mundo que seas tú quien eres: la conciencia, el Sí Mismo, El Atman, el Alma.

Entonces te das cuenta de que no eres quien pensabas. Ni siquiera eres un ser humano. Lo que sucede es que simplemente estás observando a un ser humano. Instalado en tu propio centro de conciencia, empezarás a tener experiencias profundas. Serán experiencias profundas e intuitivas de la verdadera naturaleza de Ti Mismo. Descubrirás que eres inmensamente amplio. Cuando empieces a explorar la conciencia en vez de quedarte atrapado meramente en la forma, te darás cuenta de que tu conciencia parece pequeña y limitada, debido solamente a que la enfocas en objetos pequeños y limitados. Eso es exactamente lo que sucede cuando te enfocas exclusivamente en la televisión: no hay nada más en tu mundo que lo que aparece en la televisión. Pero si tomas distancia y retornas a la conciencia de Ti Mismo, además del aparato de televisión y el programa que emite, puedes verte a ti mismo y también toda la habitación. De igual modo, en lugar de enfocarte tan concentrada y limitadamente en los pensamientos, las emociones y el mundo sensorial de este ser humano particular que encarnas, puedes dar un paso atrás y verlo todo a la vez. Puedes pasar de lo finito a lo infinito. ¿No es acaso esto lo que han estado tratando de decirnos Cristo, Buda y todos los grandes santos y sabios de todos los tiempos y de todas las religiones?


Una de esos grandes santos, Ramana Maharshi, solía preguntar: "¿Quién soy yo?" Ahora nos damos cuenta de que esta es una pregunta muy profunda en realidad. Plantéatela sin cesar, constantemente. Pregúntatela y te darás cuenta de que tú eres la respuesta. No hay respuesta intelectual posible: la respuesta eres tú. Sé la respuesta y todo cambiará.

La liberación del alma
(Michael A. Singer)

7 ago 2013

EL DESPERTAR DEL CUERPO/MENTE


La verdad, la Realización, la Comprensión, el Sí mismo, son todos Uno, a-dvaita, no-dos. Pero la expresión que adopta la enseñanza (consistente en indicadores que apuntan hacia la Comprensión) puede variar mucho en función del «maestro» o «sabio» a través del cual aquella se manifiesta. Tal expresión estará determinada en un grado significativo por la programación y el condicionamiento del organismo cuerpo/mente en el cual la enseñanza se manifiesta. En concreto, el corazón de la enseñanza -su «fundamento» o núcleo irreductible- Hallará una expresión única en cada cual donde haya sucedido la apercepción. Y tal expresión única es, en gran medida, configurada por la vía, la manera, el contexto, las circunstancias bajo la cuales haya ocurrido el evento del Despertar en cada caso.

Quizá sea más sencillo ilustrar esto que explicarlo.

A Ramana Maharshi el Despertar le sucedió cuando era un muchacho. Teniendo la abrumadora sensación de que iba a morir, se tumbó en el suelo y dejó que le sucediera una experiencia de muerte, la cual le llevó a sentir vívidamente lo que ocurre cuando cesan las funciones corporales y mentales al morir. Tras este suceso, tuvo la percatación de que el «yo» que uno piensa que es muere con el cuerpo y la mente; y sin embargo, a pesar de que desapareció tanto este falso «yo» como todo lo demás, aún permaneciá un sentido de pura existencia: la conciencia «Yo Soy». Comprendió entonces que Eso es lo que verdaderamente es el «yo»; no el cuerpo o la mente o la personalidad o el sentido de ser un yo separado, todo lo cual muere, sino el «Yo-Yo» que es eterno. En el caso de Ramana Maharsin, esta fue la comprensión central; y su enseñanza reflejaba esta comprensión central, de modo que Ramana decía a sus oyentes: «simplemente sean», «busquen el Yo soy» o «permanezcan en el Yo»

Muy distinto es el relato que hace Nisargadatta Maharaj acerca de cómo sucedió la Realización. Cuanta que su gurú le dijo que él (Nisargadatta) no era quien pensaba que era, que él no era el cuerpo, sino que en verdad era nada menos que lo Absoluto. Nisargadatta cuenta que él creyó a su gurú, llevó estas palabras a su corazón y, tras meditar y concentrarse en ellas durante tres días, la Comprensión se completó. Así que este es el punto en el que se centraban todas las enseñanzas de Maharaj, y por tanto se dirigía a sus alumnos hablándoles, siempre y sin excepción, en primera persona como lo Absoluto, «Yo soy Eso», y no como un individuo separado; e insistía en que no se hiciera ninguna pregunta que estuviera basada en la identificación con el cuerpo.

De alguien que haya estudiado con un maestro o un gurú antes de sucederle el despertar, lo más probable es que surja la enseñanza de que la vía para por tener un maestro o un gurú, A quien le haya sucedido el despertar de manera espontánea, sin maestro alguno, puede que le surja la idea de que no es necesario ningún gurú. Aquel cuyo despertar se encuentre inextricablemente vinculado con una poderosa experiencia mística que haya sucedido inmediatamente después de un intenso período de meditación, puede muy bien centrar su enseñanza en el misticismo y la meditación.


Se puede hallar más ejemplos leyendo a maestros de antaño, como Huang Po, Hui-Neng y otros, o a instructores modernos tales como Tony Parsons o Adyashanti. Puede que parezca que estas expresiones de la enseñanza nuclear, aquello que se reitera constantemente por tratarse de su fundamento, varían mucho o, al menos, poseen énfasis muy diversos. Y esa diferencia se debe en su mayor parte a los diversos antecedentes, culturas, tendencias, circunstancias y experiencias de cada uno de los instrumentos cuerpo/mente, y particularmente a la peculiaridad del propio evento del despertar en cada uno.

En el caso de lo que he venido en llamar, con algún afecto, «la cosa david», el núcleo irreductible de la Comprensión cobró expresión en el primer pensamiento que se formó cuando sucedió ese súbito cambio de percepción ya referido y se vio claramente que «¡no hay nadie en casa!». Hay Presencia, Ser, Conciencia. Hay este aparente cuerpo/mente en el cual, y como el cual, la Presencia fluye, funciona, experimenta. Y eso es todo; no hay un yo individual o entidad o persona separada, excepto como un mero constructo mental.

Por tanto, la expresión aquí gira necesariamente en torno a este fundamento y se regresa siempre a esto mismo, a saber: que es el sentido de ser un yo individual lo que constituye la ilusión, el «cautiverio», el «oscurecimiento» esencial. Cuando este sentido de yo individual se ve como ilusorio, se desvanece, y entonces sucede el despertar del sueño de ser una mismidad individual y separada y queda simplemente Lo Que Es.

Eso a lo que se despierta, eso que es Comprendido, es solo Uno. Pero la expresión en cada instrumento cuerpo/mente es diversa debido a las infinitas variables existentes en la programación y en el condicionamiento de cada instrumento, así como en el guión o la parte o el «destino» que cada cuerpo/mente juega en el infinito despliegue que acaece en la Conciencia. Así, cada personaje posee un diferente sabor y pone un énfasis diferente.


David Carse
(Perfecta Brillante Quietud)


1 feb 2013

¿HAY DIFERENCIAS ENTRE LOS GURÚS?


Si tomamos al gurú de gurús, por así decirlo, Ramana Maharshi, de quien todo el mundo parece pensar que es el gurú supremo, uno de los grandes gurús, ¿dirías que el nivel de comprensión que has alcanzado es el mismo que el suyo, o es algo que va profundizando? ¿Hay distintos niveles de comprensión?


Hay una Comprensión. Es la misma comprensión la que se expresa en los distintos Grandes Seres. A los que tienen la fama... les suele llegar la fama después de muertos, porque la deificación del gurú requiere distancia, y la muerte es la distancia última. Cuando estás cerca de su mecanismo cuerpo-mente, se revela rápidamente que es un mecanismo cuerpo-mente, y que tiene sus características, cualidades, como cualquier otro mecanismo cuerpo-mente; algunas de ellas te gustarán, otras te resultarán atractivas, y otras te resultarán irritantes. Una de las mejores cosas que me ocurrieron es que pasé mucho tiempo con Ramesh, personalmente, como compañeros de ruta. Yo le llevaba en coche de aquí para allá, preparaba el equipo; en fin, pasamos muchísimo tiempo juntos. Y lo que se reveló es que allí había un mecanismo cuerpo-mente con una personalidad. Características, rasgos, ¡cualidades que no eran divinas! (Risas) Y, sin embargo, eso no disminuía lo que sabía que había allí. De modo que mi definición de lo que es un gurú se amplió. Se amplió más allá de las nociones limitadas del gurú como superhombre, como encarnación exclusiva de las características humanas que admiramos.


Wayne Liquorman
(Aceptación De Lo Que Es)

1 mar 2012

LA VERDAD FINAL


No hay ni creación ni destrucción,
ni destino ni albedrío,
ni senda ni logro.


Esta es la verdad final.


Ramana Maharshi



25 feb 2012

¿HAY DIFERENCIAS ENTRE LOS GURÚS?


Entonces, ¿hay diferencias entre los Gurús? Si tomamos al gurú de gurús, por así decirlo, Ramana Maharshi, de quien todo el mundo parece pensar que es el gurú supremo, uno de los grandes gurús, ¿dirías que el nivel de comprensión que has alcanzado es el mismo que el suyo, o es algo que va profundizando? ¿Hay distintos niveles de comprensión?


Hay una Comprensión. Es la misma comprensión la que se expresa en los distintos Grandes Seres. A los que tienen la fama... les suele llegar la fama después de muertos, porque la deificación del gurú requiere distancia, y la muerte es la distancia última. Cuando estás cerca de su mecanismo cuerpo-mente, se revela rápidamente que es un mecanismo cuerpo-mente, y que tiene sus características, cualidades, como cualquier otro mecanismo cuerpo-mente; algunas de ellas te gustarán, otras te resultarán atractivas, y otras te resultarán irritantes. Una de las mejores cosas que me ocurrieron es que pasé mucho tiempo con Ramesh Balsekar, personalmente, como compañeros de ruta. Yo le llevaba en coche de aquí para allá, preparaba el equipo; en fin, pasamos muchísimo tiempo juntos. Y lo que se reveló es que allí había un mecanismo cuerpo-mente con una personalidad. Características, rasgos, ¡cualidades que no eran divinas! (risas) Y, sin embargo, eso no disminuía lo que sabía que había allí. De modo que mi definición de lo que es un gurú se amplió. Se amplió más allá de las nociones limitadas del gurú como superhombre, como encarnación exclusiva de las características humanas que admiramos.


Wayne Liquorman
(Aceptación De Lo Que Es)


21 ene 2012

REALMENTE NADA IMPORTA


Ramesh: Yo digo: "Hágase Tu voluntad", lo cual significa que el ser humano no tiene libre albedrío. y sin embargo les digo: "hagan lo que quieran". ¿Qué más libertad quieren? ¿Tienen problemas con estas afirmaciones aparentemente contradictorias? Nazneen, ¿puedes explicar por qué no hay problema para ti? Si no hay problema significa que en realidad no son afirmaciones contradictorias. ¿Puedes explicar esto? Algunas personas podrían decir que son obviamente contradictorias.

Nazneen: Para mí no representan una contradicción porque lo que ha estado sucediendo ha estado sucediendo de todas formas. "yo" no he estado haciendo nada. Así que en realidad no hay un hacedor individual y nunca ha habido un hacedor individual. Así que cuando usted dice: "Hagan lo que quieran", significa que todo lo que ha de suceder ha de suceder.

Ramesh: Espera un minuto, ¿a "quién" le digo "hagan lo que quieran"?

Nazneen: Se lo está diciendo al ego.


Ramesh: Todavía se lo estoy diciendo al ego, que existe. Lo que acabas de decir es que si hay la comprensión de que verdaderamente no hay ego, entonces no hay pregunta. Eso es correcto. Pero ése no es mi punto.
Mi pregunta es: ¿Tiene el ego un problema cuando digo: "Haz lo que quieras -¿qué más libertad quieres?-, y sin embargo, al mismo ego le estoy diciendo: "Hágase Tu voluntad", queriendo decir que no hay libre albedrío? ¿Hay alguna contradicción? El ego hace la pregunta: "¿Cómo vivo dentro de la sociedad si no tengo control sobre mis actos?". Y mi respuesta al ego es: "Haz lo que quieras. ¿Qué más libertad puedes querer?.

Nazneen: Sí, pero su respuesta es que lo que tú quieres y lo que a ti te gusta es lo que Dios quiere y lo que le gusta a Dios.

Ramesh: ¡Ésa es la cuestión! Pero, ¿por qué eso representa un problema? Ése es el tema en cuestión. Y el problema es siempre, siempre, para el intelecto. Todo problema es siempre para el intelecto. El intelecto dice: "Usted me dice que nada sucede, a menos que sea la voluntad de Dios. Por consiguiente, no tengo libre albedrío. Y, sin embargo, me dice que haga lo que quiera y que, además, ¿qué mayor libertad puedo yo querer?". Así que el intelecto dice que estos dos conceptos son contradictorios. ¡Cómo le explicas tú al intelecto -que es el ego, la mente pensante- que no son contradictorios?
La respuesta es que puedes hacer lo que quieras, lo que te venga en gana, pero lo que te viene en gana es exactamente lo que Dios quiere que te venga en gana en ese momento y bajo las circunstancias dadas. Por consiguiente, no hay contradicción. Haz lo que piensas que quieres hacer. ¿Y cómo maneja Dios eso? A través de la programación, Lo que crees querer hacer está basado en la programación: genes más condicionamiento. Dios actúa a través de la programación.
¿Para qué sirve la libertad total de hacer lo que quieres, lo que te viene en gana, si lo que sucede no está bajo tu control? Hasta tal punto no tienes libre albedrío

James: Y, por consiguiente, la libertad es inútil.


Ramesh: ¡Ah! Ésa es la cuestión. Ésa es la conclusión a la que tiene que llegar el ego: la impresión de libertad bajo la cual ha estado durante tantos años es inútil.

Reina: Pero entonces, nada importa realmente.

Ramesh: ¡Ésa es la conclusión final a la que llegas! Nada importa realmente. ¿Cuál es el efecto final de la autorrealización, de la iluminación? Pase lo que pase, no importa. El intelecto dirá: "Cómo me puede decir que nada importa? Por supuesto que importa". Al intelecto todo le importa. Así que "nada importa" es la conclusión, la respuesta, el sentimiento que viene del corazón. Lo que el sabio siente a cada momento es -pase lo que pase- que nada importa. Pero el ego dice: "Por supuesto que importa".
Cuando finalmente la respuesta llega desde el corazón -nada de lo que sucede realmente importa-, ¿qué es lo que esto significa? ¿Cuál es la importancia de que el corazón llegue a esta conclusión? La importancia es que sea lo que sea que el ego perciba que está sucediendo -y que es importante- es realmente una ilusión.
Así que es únicamente después del entendimiento final, total, que nada sucede. Y si nada sucede, ¿qué puede importar? ¿A "quién"? Así  que vuelves a la primera línea del dicho de Ramana Maharshi acerca de la verdad final: "No hay creación, no hay disolución". Si no hay creación, ¿a "quién" le puede importar nada? ¿Lo ves? Así que no es el ego el que dice: "¿Qué importa?". Por supuesto que al ego le importa. Pero cuando el ego es destruido y sucede la comprensión total, final, entonces surge el verdadero sentimiento: ¿ qué importa todo lo que aparece? Porque todo lo que aparece es únicamente eso, ¡una aparición! ¿Y qué importa la aparición? ¿Qué importa eso? ¿Qué es "eso"? El "eso" es una aparición. Nada sucede realmente. Nada es creado. El entendimiento último es que realmente nada importa.


Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa!)


29 sept 2011

SER


Ramana dice "Cuando Yo desplaza a yo, permanece siendo YO" y se refiere a esto como la paradoja del verdadero SER.

El Yo, el yo-Ser, aparta la identificación del yo-me-mi-conmigo, retira su creencia de este yo y se queda con Yo soy.

Yo ya significa Ser; el resto llega debido a la distracción.





Mooji
(Palabras surgidas del Silencio)

10 sept 2011

YA ERES LO QUE ESTÁS BUSCANDO


* Llevo años intentando acabar con los pensamientos pero, aunque pase algún tiempo sin pensamientos, siempre acaban regresando. Es difícil estar en un cuerpo lleno de dolores, que se va deteriorando. Este mundo es difícil. ¡Yo no estoy hecho para este mundo!

En la iluminación -puesto que carecemos de una palabra mejor- no se acaban los pensamientos. Sigue habiendo pensamientos sólo que, quizás, lo que se ve es que los pensamientos no son algo personal sino que simplemente surgen en la conciencia y se deshacen en ella. Como las nubes que pasan por el cielo, surgen y se deshacen en el espacio que tú eres.

El error que comete la gente es intentar acabar con los pensamientos. Acabar con los pensamientos está destinado al fracaso y conduce a la frustración, porque intentar eliminar los pensamientos no es más que pensar aún más. Cuando intentamos acabar con los pensamientos, lo que estamos haciendo es añadir aún más capas de pensamiento. ¡Es una batalla perdida!

El motivo por el que digo que tú ya eres libre -que ya estás liberado- es porque, de por sí, el pensamiento no es personal, de por sí, el yo es un espejismo en el sentido de que sólo es algo que aparece en la conciencia.


Si tú ya eres lo que buscas, entonces, ¿por qué da la sensación de que no lo eres? Porque sigues buscando. Ése fue el mensaje esencial de Ramana Maharshi. Sin embargo, a las personas que "no lo acababan de entender" también les enseñó a buscar la raíz del "yo" (autoindagación) porque, al final, se acaba viendo que esa raíz también es un espejismo y, por tanto, que toda búsqueda de esa raíz cae por sí sola. Ésa es la paradoja. Ya eres lo que andas buscando, eres Dios en persona, eres Espíritu, pero como estás convencido de que tú no lo eres, lo buscas en el futuro. Sin embargo, lo que tú seas tiene que estar presente ahora mismo, en este mismo momento. Lo que realmente seas tiene que estar presente ahora mismo al cien por cien y resplandecer más que mil soles juntos.

¿Te das cuenta de que el ego es lo único a lo que se le puede ocurrir buscar la iluminación como si se tratara de un acontecimiento futuro? El ego es lo que desea liberarse del ego. Cuesta creérselo, ya lo sé.

No hay nadie que "no esté hecho para esto". Eso no es ni siguiera posible. La libertad es absolutamente libre. No tiene ningún requisito. Por eso se llama libertad.

* Este mensaje me resulta muy complejo, muy vertiginoso...

Puede que dé esa sensación pero, realmente, es el mensaje más sencillo de todos. Esto es lo único que existe. No obstante, la mente lo interpreta -porque lo único que sabe hacer es interpretar- y dice: "Tengo que hacer algo para conseguirlo". No: todo lo que hagas no será más que añadir pensamientos. Sencillamente, siente cómo se mueven los pensamientos y te trasladan a un momento futuro en el que estarás iluminado. Regresa al momento presente. ¿Quién es ése que quiere iluminarse? Ese ego tiene que estar presente ahora. Ese ego es pensamiento. ¿Quién es consciente del pensamiento? ¿Quién es consciente de ese yo pequeño e individual?


Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)


14 abr 2011

TURIYA



Como respuesta a una pregunta acerca de si era un hecho que aquel que ha comprendido el Sí no experimenta los tres estados de vigilia, sueño y sueño profundo [sin ensueños], Ramana Maharshi aclaró que los tres estados seguirán existiendo y tienen que seguir existiendo durante el resto de la vida del organismo cuerpo-mente. Pero el ser autorrealizado no está identificado con el cuerpo y permanece en el Ser en cada uno de los tres estados. Si permaneces como estás ahora, estás en el estado de vigilia. El estado de vigilia se esconde en el estado de sueño con ensueños, de estar dormido. El estado de sueño con ensueños desaparece cuando estás en el sueño profundo (sin ensueños). Los tres estados van y vienen, pero tú siempre estás ahí.

Maharshi explicó también que en realidad sólo existe un estado, el de la Consciencia o existencia. Los tres estados de vigilia, sueño y sueño profundo son transitorios, pero el estado real continúa existiendo todo el tiempo. Lo que está presente siempre es el sentido impersonal de presencia. Lo que está ausente en el estado del sueño profundo sin ensueños es el sentido personal de presencia. Ramana Maharshi lo explicó de esta manera.




"La Existencia o Consciencia es la única realidad. A la Consciencia más el estar despierto la llamamos vigilia. A la Consciencia más el estar dormido la llamamos sueño. A la Consciencia más el ensueño la llamamos ensueño. La Consciencia es la pantalla sobre la que todas las imágenes van y vienen. La pantalla es real, las imágenes son simples sombras en su superficie... Debido a que el estado de vigilia es largo, imaginamos que es nuestro estado real, pero, en efecto, nuestra naturaleza real es turiya, el cuarto estado que siempre es como es y no sabe nada de los tres estados de vigilia, ensueño o sueño. Ya que denominamos a éstos avasthas (estados), también denominamos al cuarto estado turiya avastha. Pero no es un avastha sino el estado real y natural del Sí (Yo). Cuando esto es comprendido, sabemos que no es un turiya o cuarto estado (un cuarto estado sigue siendo sólo algo relativo) sino que es turiyateeta, el estado trascendente"


Ramesh S. Balsekar
(Un Dueto De Uno)

14 oct 2010

VOLVER LA MENTE HACIA ADENTRO



Pregunta: He estado haciendo sadhana durante casi veinte años y no puedo ver ningún progreso. ¿Qué debo hacer? Desde alrededor de las cinco de la mañana me concentro sobre el pensamiento de que sólo el Sí mismo es real y todo lo demás irreal. Aunque he estado haciendo esto durante veinte años no puedo concentrarme más de dos o tres minutos sin que mis pensamientos se pongan a errar.

Respuesta: No hay ninguna otra vía para realizar que tirar de la mente hacia atrás cada vez que se vuelve hacia afuera y fijarla en el Sí mismo. No hay ninguna necesidad de meditación ni de mantra ni de japa ni de nada parecido, debido a que éstos son nuestra naturaleza real. Todo lo que se necesita es abandonar el pensamiento de objetos otro que el Sí mismo. La meditación no es tanto pensar en el Sí mismo como abandonar el pensamiento del no-Sí mismo. Cuando usted abandona pensar en los objetos exteriores e impide a su mente ir hacia afuera volviéndola hacia adentro y fijándola en el Sí mismo, sólo el Sí mismo permanece.






SRI RAMANA MAHARSHI


12 oct 2010

TÚ ERES LA PRESENCIA CONSCIENTE



Uno de los primeros visitantes que se presentaron en cierta sesión era representante de una asociación vedanta europea. Maharaj entró en materia inmediatamente y le preguntó si tenía que hacer alguna pregunta o si quería aclarar algún punto. Cuando el visitante dijo que, antes de hacer ninguna pregunta, prefería escuchar durante un rato lo que decía Maharaj, éste propuso que, ya que era representante de una de las asociaciones vedanta más activas, con un número bastante notable de afiliados, podría abrir él el diálogo refiriéndonos cómo explican este tema, más bien sutil, a un nuevo miembro de la sociedad que se interese por ello.

Visitante: Pues bien, empezamos por hablarle de los ejercicios físicos de yoga, dado que lo que más interesa al occidental es, principalmente, el bienestar de su cuerpo. El yoga le ofrece la posibilidad de realizar proezas de resistencia física, así como alcanzar un grado elevado de concentración mental. Después de un curso sobre los äsanas del yoga, le decimos que "él" no es el cuerpo, sino que es algo aparte del cuerpo.

Maharaj: Esto suscita dos preguntas. En primer lugar, ¿cuál es el punto de partida para conocer siquiera el cuerpo? Dicho de otro modo, ¿acaso no hay algo dentro del cuerpo, a falta de lo cual no serías capaz de conocer ni tu propio cuerpo ni el de otra persona? En segundo lugar, ¿tiene el propio maestro una idea bien clara de su propia "Identidad", en lo que a él concierne? Si él no es el cuerpo, ¿quién o qué es él?

V: No estoy muy seguro de lo que quieres decir exactamente.

M: El cuerpo no es más que un instrumento, un aparato que sería completamente inútil si no fuera por la energía que tiene dentro, el ánima, el sentido "Yo soy", el conocimiento de estar vivo, la consciencia que aporta el sentido de estar presente. De hecho, esta presencia consciente (no la presencia de Fulano ni la de Mengano, sino el sentido de presencia consciente como tal) es lo quees uno, y no la apariencia fenoménica que es el cuerpo. Cuando esta consciencia, sintiendo la necesidad de algún apoyo, se identifica erróneamente con el cuerpo y renuncia a su potencial ilimitado a favor de la limitación de un solo cuerpo concreto, entonces "nace" el individuo. Éste es el primer punto sobre el que el propio maestro debe tener una convicción firme e intuitiva.
El otro aspecto básico es que el maestro debe tener también una comprensión muy clara de cómo se produjo la unión entre el cuerpo y la consciencia. Dicho de otro modo, el maestro no debe tener la menor duda de su propia naturaleza verdadera. Para ello, debe comprender la naturaleza del cuerpo y de la consciencia (o de la seidad, o de la Yo-soy-dad), así como la naturaleza del mundo fenoménico. De lo contrario, todo lo que enseñe no será más que conocimiento prestado y de oídas, conceptos de otros.

V [Sonriendo]: Ése es, precisamente, el motivo por el que he venido. Pasaré aquí cerca de una semana y asistiré a las sesiones de mañana y de tarde.

M: ¿Estás seguro de que haces lo que debes? Has venido aquí con ciertos conocimientos. Si te empeñas en escucharme, puede que llegues a la conclusión de que todo conocimiento no es más que un fardo de conceptos inútiles y, lo que es más, de que tú mismo eres un concepto. Entonces serás como la persona que descubre de pronto que las riquezas que atesora se han convertido en cenizas de la noche a la mañana. ¿Qué pasará entonces? ¿No sería mejor, más seguro, que te volvieras a tu casa con tus "riquezas" a salvo?

V [Siguiendo la broma]: Correré el riesgo. Prefiero conocer el verdadero valor de las riquezas que creo poseer. Pero, sin embargo, tengo la sensación de que el tipo de riquezas que obtendré después de desechar las riquezas inútiles serán preciosas y estarán libres de todo riesgo de pérdida o de robo.

M: Sea así. Ahora, dime, ¿Quién crees que eres?


V: Dudo que en realidad se pueda expresar con palabras. Pero parece ser que no soy el cuerpo, sino el sentido de presencia consciente.

M: Permíteme que te lo resuma muy brevemente: tu cuerpo es el desarrollo de una emisión de la unión de tus padres, que se concibió en el vientre de tu madre. Esta emisión era esencia de los alimentos consumidos por tus padres. Tu cuerpo está hecho, por tanto, de la esencia de los alimentos, y también está sustentado por los alimentos. Y el sentido de presencia consciente que has citado es el sabor, "la naturaleza" de la esencia de los alimentos que constituye el cuerpo, del mismo modo que la dulzura es la naturaleza del azúcar, que es a su vez la esencia de la caña de azúcar. Pero comprende que tu cuerpo sólo puede existir durante un período de tiempo limitado, y cuando el material de que está hecho termina por deteriorarse hasta el extremo de que "muere", la fuerza vital (el aliento) y la consciencia desaparecen también del cuerpo. Entonces, ¿qué te pasará a "ti"?

V: Pero ¿desaparecería la consciencia? Debo decir que me sorprende bastante oír eso.

M: En ausencia del cuerpo, ¿Puede ser consciente de sí misma la consciencia? La consciencia, en ausencia del cuerpo, ya no estará manifiesta. Entonces, volvemos al punto de partida: ¿Quién eres tú?

V: Como dije antes, en realidad no se puede expresar con palabras.

M: Claro que no se puede expresar con palabras, pero ¿lo sabes? Una vez lo expresaras, se convertiría en un concepto. Pero, aunque concibes un concepto, ¿no eres tú mismo un concepto? ¿No has nacido, en realidad, el vientre mismo de la conceptualización? Pero ¿quién eres tú en realidad? O, si lo prefieres, como lo prefiero yo, ¿qué eres tú?

V: Creo que lo que soy es la presencia consciente.

M: ¡Has dicho que "crees"! ¿Quién es ése que cree esto? ¿Acaso no es tu consciencia misma, en la que aparecen los pensamientos? Y, como hemos visto, la consciencia, o la presencia, está limitada por el tiempo, junto con el cuerpo. Por eso te dije antes que es necesario aprehender la naturaleza de este cuerpo, provisto de fuerza vital (prana) y consciencia.
Tú eres "presencia" sólo en tanto que está allí el cuerpo, un fenómeno manifestado. ¿Qué eras tú antes de que tre vinieran espontáneamente el cuerpo y la consciencia? Digo "espontáneamente" porque ati no te consultaron la posibilidad de que se te diera un cuerpo, ni esperaban tus padres concretamente tenerte "a ti" como a hijo suyo. ¿No eras entonces relativamente "ausencia", más que "presencia", antes de que surgiera el estado de consciencia del cuerpo, o lo que fuera que eras "tú"?

V: No estoy seguro de entender esto.

M: Pues mira. Para que aparezca cualquier cosa, para que exista, tiene que haber un trasfondo de ausencia absoluta; de ausencia absoluta tanto de presencia como de ausencia. Ya sé que no es fácil captar esto. Pero ¡inténtalo! Toda presencia sólo puede "aparecer" a partir de la ausencia total. Si existe presencia, aunque sea presencia de la ausencia, no puede haber ni fenómeno ni conocimiento. Por tanto, la ausencia total, Absoluta, implica la ausencia total de conceptualización. Ése es tu verdadero estado original. Te repito: el "tú" nace en el vientre de la conceptualización. En el estado original de la ausencia total surge espontáneamente una mota de consciencia, el pensamiento "Yo soy", y de ahí surge la dualidad en el estado original de unicidad y plenitud; dualidad de sujeto-objeto, de lo correcto y lo incorrecto, de lo puro y lo impuro, del razonamiento, la comparación, los juicios, etc. Reflexiona sobre esto. Pero me temo que la sesión debe terminar ya.

V: Esto ha sido toda una revelación para mí, aunque llevo estudiando el vedanta bastante tiempo.

M: ¿Tienes clara una cosa: que tú eres anterior a toda conceptualización? Lo que pareces ser como fenómeno no es más que conceptual. ¡Lo que eres en realidad no puede ser comprendido, Por la sencilla razón de que en el estado de conceptualidad no puede haber nadie que comprenda lo que es uno!

V: Maestro, quiero volver esta tarde para recibir más iluminación, y me sentaré a tus pues todos los días mientras esté en Bombay.

M: Serás bienvenido.


Ramesh S. Balsekar
(El Buscador Es Lo Buscado)


1 oct 2010

ADVAITA SEGÚN MOOJI



Interlocutor: Su propio Maestro, Papaji, es a menudo llamado maestro Advaita. A Sri Ramana, que es el Guru de Papaji, muchos le han atribuido el hecho de que se haya reavivado esta antigua filosofía no-dual en los tiempos modernos. ¿Puedo preguntarle de qué trata todo esto del Advaita?

Mooji: Advaita trata de Ti; de quién o qué eres. La gran ventaja del Advaita radica en que no necesitas ninguna base religiosa. No necesitas creer en nada en absoluto. Gente que sigue todo tipo de tradiciones vienen al Advaita y son bien recibidos. Sólo un anhelo en el corazón por conocerte a ti mismo, o de estar libre de sufrimiento, debe estar ahí para que se realice la Verdad de lo que esta antigua y práctica filosofía señala.

El Advaita es directo, señala hacia la Verdad inmediatamente, desde el primer instante. Primero, señala que tú eres completo tal como eres; luego comienza a guiarte fuera del sufrimiento.

No hay camino. Esta es la Verdad absoluta. A medida que este entendimiento se hace más profundo, se produce un gran alivio. Aquí no se te dice cómo debes prepararte para este viaje: que debes meditar diariamente, estar comprometido o ser fuerte. Lo que hacen este tipo de consejos es ponerte en frente una serie de tareas antes incluso de que hayas comenzado tu indagación. La ausencia de toda práctica espiritual en Advaita es la principal diferencia cuando lo comparamos con muchas otras vías que empiezan con la asunción de que tú eres tu mente, que estás limitado y que tienes que hacer algo para liberarte. Advaita te enseña desde el principio que quien eres realmente, siempre ha sido libre. Se te señala directamente hacia la siempre perfecta y no cambiante realidad del Ser, tu Ser. Primero, descubre la Verdad, luego haz lo que plazca a tu corazón.


Interlocutor: Entonces, en esa Libertad, ¿cómo se ven y se manejan las emociones?

Mooji: Las emociones son sólo la expresión de un Ser universal. Todo, no sólo las emociones sino toda acción, cada pensamiento, cada movimiento; todo se incluye en esta maravillosa expresión de la Eseidad. Advaita no interpreta ni se enfoca sobre ningún movimiento en particular. La poca o la mucha atención se pone en este “juego de olas”. A las emociones se les da espacio para que se expresen, para agotar su expresión y encontrar de nuevo la paz en el Ser.

La presencia y el juego de las emociones no son una medida de la pura Consciencia que eres. Quien ha despertado a la Verdad, ya no se identifica con ningún objeto, pensamiento, persona o emoción. No sufren decepciones porque están libres de expectativas. Son uno con el flujo natural de la manifestación, con la danza natural de la energía cósmica que aparece en estos cuerpos. Aunque el condicionamiento pueda manifestarse todavía, no hay una asociación interna con eso. Así, permanecen naturalmente libres. Sin identificarse con la memoria personal, todo este ruido del condicionamiento se disuelve. El mismo concepto de condicionamiento, reconocido como mero pensamiento, se desvanece en el tiempo gradualmente.

Interlocutor: Mi experiencia es la del yoga y la meditación. Estar en satsang y leer sobre Advaita, de alguna forma me confunde.

Mooji: Eso es natural. La mente está confusa porque la mente siempre está intentando conseguir algo, entender, tener la sensación “yo sé esto”, “yo entiendo esto”, “yo sé a dónde voy”. La mente está muy enfocada en una proyección lineal y progresiva. Por eso, inicialmente, cuando choca con algo tan simple como la no dualidad, donde no hay ningún sitio al que “ir”, nada que atrapar, la mente condicionada se vuelve muy confusa, realmente muy confusa.

Interlocutor: Entonces, es realmente muy sencillo.

Mooji: Es incluso más sencillo que sencillo. Sencillo implica que hay algo que necesitas hacer que no es difícil, pero Esto existe incluso antes de que se piense que es sencillo. Se experimenta como difícil porque no puedes deshacerte en tu mente de la noción de que eres limitado.

La mente recoge incontables conceptos, y al aferrarnos a los que no son verdaderos, sofocamos nuestra espontaneidad, el reconocimiento de nuestro Ser inherente. Así es que, la mente que dice “¡no entiendo!” ¿cómo puede entender la total simplicidad cuando su naturaleza es volver complejo lo que es natural?

Interlocutor: ¿Qué es la auto indagación?

Mooji: La auto indagación es el espejo en el que lo Eterno se reconoce a Sí mismo. Al mirar con la ayuda de este espejo, llegas a saber instantáneamente quién eres realmente; no quién es tu cuerpo, no quien piensas tú que eres o quien otros dicen que eres; no, a través de este mirar, una percepción directa no-dual de tu Ser, se revela.

Tu Ser no es un objeto, ¿cómo puede la mente encontrar o alcanzar lo que no es un objeto? No me refiero sólo a objetos físicos. Un pensamiento es un objeto de percepción tanto como lo pueda ser cualquier cosa material, y también lo son los sentimientos, imágenes, recuerdos y sensaciones. Brevemente, todos los fenómenos son objetos. La mente está acostumbrada a interpretar y medir los fenómenos. Entonces, ¿cómo puede descubrir la mente eso que es consciente de los fenómenos, que es tu propio Ser, la única Realidad?

Eres consciente de todo lo que aparece frente a ti en la pantalla de la Consciencia. ¿Dónde está el mundo sin ti? ¿Dónde y qué son los pensamientos sin ti, el que los percibe? ¿Dónde están las experiencias sin ti, el único que las percibe? Tú eres la raíz y la fuente de toda experiencia. No puede haber ninguna experiencia sin ti.

Interlocutor: Me han dicho que Advaita Vedanta es la enseñanza espiritual más elevada.

Mooji: Real y verdaderamente, Advaita no es una enseñanza. Yo no lo llamaría una enseñanza. Una enseñanza requiere de alguien que va a estudiar y a aprender. Advaita va directo y dice: “¿Quién es ese que va a aprender? ¿Puedes aprender a ser tú?”

Interlocutor: Más y más gente, creo, está buscando libertad.

Mooji: Para ser honesto, una vez creí lo mismo, pero entonces vi que la mayoría de la gente está buscando satisfacer sus proyecciones. Que realmente viven en sus mentes y la mente sólo pretende querer libertad. De hecho, la mente no quiere Libertad en absoluto. Es lo último que quiere porque la Libertad mata a la mente condicionada. Pero sí, hay una atracción creciente hacia el descubrimiento espiritual. Esto es bueno, aunque inicialmente uno empieza de una forma indirecta. Tú estás navegando. Podrías cambiar de una balsa a un aerodeslizador y luego pasarte a un barco, pero aún sigue siendo algo bueno, aunque no estás en el agua, al menos estás sobre el agua. Pero no me preocupo demasiado por todos estos movimientos que se dan en la Consciencia universal, porque hay muchos malentendidos sobre lo que realmente significa y Es la Verdad. Por la Verdad tienes que dejar todo a un lado y desnudarte de todas tus proyecciones, condicionamientos y conceptos, y entonces, cuando estás totalmente desnudo, no coges otros nuevos, permaneces desnudo.

Interlocutor: ¿El Advaita puede ayudar a hacer un mundo mejor?

Mooji: Cuando estás libre de la influencia hipnótica de tus propios conceptos, tu condicionamiento mental y proyecciones vanas, eres verdaderamente accesible para tu propio Ser. No habrá ninguna energía interna restrictiva o ninguna necesidad de manipular a otros para satisfacer tus proyecciones. De alguna forma, tu entorno mejora automáticamente con tu presencia. De la misma forma que los árboles nos proveen de oxígeno para respirar, lo que nadie les agradece, los seres humanos que han despertado a la Verdad irradian una gran paz, comunión y amor sin hacer ningún esfuerzo consciente para ello. La paz es su verdadera naturaleza. Hay un dicho, “Si tengo un trozo de pan y te doy la mitad, me he quedado sin la mitad, pero si te doy todo mi conocimiento y amor, todavía tengo todo el conocimiento y el amor que he dado.” Y esto es lo que es compartir la Verdad. No estás compartiendo objetos, es compartir un Sujeto, y el Sujeto no puede ser dividido. Tú eres Eso.

Así es que, para responder a tu pregunta, ¿puede el Advaita, que significa la verdadera comprensión y experiencia de la Verdad, ayudar al mundo? ¡Por supuesto que puede! Incluso con tu misma búsqueda de la Verdad, no estás ayudándote sólo a ti mismo sino que se está ayudando a otros seres automáticamente también. Cuando tu mente se vuelve hacia la Justicia, la Paz, simultáneamente habrá una búsqueda para eliminar el odio, el miedo y el deseo, que son todos formas de ignorancia. Tu búsqueda es sagrada porque vuelves tu rostro hacia la Verdad y la gente es atraída a esta Verdad, que es otro nombre para quienes somos.


Traducido de "Breath of the Absolute" (El Hálito del Absoluto) por Asun Aparicio.


Muchísimas gracias a mi amigo José Manuel de: moojispanish.blogspot.com



9 jun 2010

¿QUIÉN ES QUÉ? (tercera parte y última)


EL JUEGO DE LA UNICIDAD EN LA DUALIDAD

Si el noúmeno quiere mirarse a sí mismo (ahora estamos conceptualizando, por supuesto), no puede hacerlo sin objetivarse en forma de fenómenos. El noúmeno, al ser subjetividad pura, no puede verse a sí mismo como noúmeno. La manifestación fenoménica, por tanto, no es algo que está fuera, "proyectado" por el noúmeno, sino que es una objetivación como manifestación de él mismo en sí mismo.


Cuando en el noúmeno se agita la consciencia adquiriendo ser, y surge allí el sentido de presencia (Yo soy), aparece al mismo tiempo el sentido de dualidad, el conocedor y lo conocido, el que experimenta y lo experimentado. Pero la dualidad es sólo aparente y no real, porque la unicidad esencial no se puede dicotomizar. Los dos aspectos (la Consciencia en reposo -nouménicamente- y la consciencia en acción -fenoménicamente) no se disgregan ni se unen mutuamente, porque el aspecto dual surge únicamente como concepto. Shiva (el noúmeno) existe en la agitación de la Consciencia porque tal actividad no tiene más fuente que Shiva; y la actividad misma, la manifestación y el funcionamiento (Shakti) tiene lugar en y dentro de Shiva (el noúmeno). La dualidad no es más que una ilusión, un concepto que no afecta ni puede afectar a la unicidad de lo absoluto. ¡No se ha de olvidar que la creación conceptual del universo no es más que "el hijo de una mujer estéril"! Si la dualidad fuera real, cada una de las dos partes tendría una naturaleza propia distinta de la de la otra. Por tanto, la aparición y la desaparición de la dualidad aparente son, ambas, una ilusión que se prolonga ilimitadamente, momento tras momento, sin interrupción. La identidad esencial es innata.
El noúmeno y los fenómenos (o cualesquiera otras palabras que denoten estas condiciones relativas) no son más que nombres que debemos usar para comunicarnos en el estado dual, después de tener lugar la manifestación. Sólo son dos palabras que se usan para describir los dos estados concebidos en el concepto, pero que no pueden alterar la unicidad básica a la que no afectan en absoluto. Pueden levantarse o caer las olas, pero la extensión de agua, como tal , no resulta afectada. La aparición y la desaparición de los fenómenos manifestados en loa Consciencia representa el juego de Shiva (lílá), según el punto de vista tradicional hinduista. Si bien, a efectos de un estudio analítico, se pueden tratar como distintos, el jñána y el bhakti son, en realidad, dos aspectos dfe una misma unidad fundamental. Por eso, al principio de su célebre tratado de filosofía advaita titulado Amritánubhava (la experiencia inmortal), el santo y poeta de Maharashtra, Jnanesvara Maharaj, rinde pleitesía "con la máxima humildad" a esta dualidad aparente de Shiva- Shakti, para que puedan divulgar su naturaleza verdadera (es evidente que aquí "humildad" no significa lo contrario de "orgullo", sino la negación misma de una entidad separada que no puede ser orgullosa ni humilde, por la sencilla razón de que el verdadero conocimiento sólo puede aparecer cuando existe un vacío total).
Podemos entender ahora por qué Maharaj dice que la "consciencia" es el Dios supremo, al que es preciso propiciar con bhakti y con oraciones para que ello divulgue su naturaleza verdadera: limitada en el tiempo en su aspecto conceptual relativo, en lo que concierne al individuo, pero intemporal e inespacial y, por tanto, infinita y eterna, cuando no hay concepción. Una comprensión completa de su naturaleza verdadera aniquilaría al buscador mismo y lo disolvería en la paz eterna de la Consciencia en reposo, en la subjetividad pura, en ello. Toda la manifestación y su funcionamiento en la consciencia (lo que somos en la dualidad) es una simple apariencia, un lílá, como el reflejo del sol en una gota de rocío. La destrucción del reflejo no afecta al sol. La consciencia en acción es el lílá limitado en el tiempo que, al final del período que le corresponde, se funde con la Consciencia en reposo: la Conciencia infinita e incondicionada que no sabe de sí misma.


Ramesh S. Balsekar
(El Buscador Es Lo Buscado)


10 mar 2010

EL FINAL DE LA ESPIRITUALIDAD

ABSOLUTA VACUIDAD


Después de meses y meses de cuestionamiento intensivo, de meditación de muchas otras prácticas de la llamada "autorrealización " (como las enseñadas por Ramana Maharshi, J. Krishnamurti y Nisargadatta Maharaj, por nombrar sólo unas pocas), creí haber visto, de una vez por todas, a través del "yo". Hubo experiencias espirituales extraordinarias, una sensación de paz muy profunda, largos períodos sin pensamiento, lágrimas y cosas de lo más ordinario (como sillas, mesas, árboles, gatos...).

Entonces llegué a creer -aunque no lo considerase una creencia, sino la realidad misma- que estaba iluminado y que los demás no lo estaban. ¿Pero lo cierto es que eso no era más que otra creencia!

Y también llegué a creer que, de algún modo, yo era especial.

Pero esa creencia no pudo sostenerse durante mucho tiempo. Ninguna creencia puede hacerlo.

Al cabo de un tiempo, vi a través de esa idea de iluminación personal exclusiva y llegué a creer que alguien se había iluminado, pero que las demás personas todavía no lo habían "advertido". Y entonces me convencí de que tenía la obligación de informar a los demás de ese secreto para acabar, de ese modo, con su sufrimiento.

Sin embargo, la mente tampoco se salió entonces con la suya, porque no tardé en darme cuenta de que nadie puede "iluminarse" nunca, y de que ésa no era más que otra creencia. ¿No consiste acaso la iluminación en ver a través de todas las creencias?

Y ésa era también otra creencia.

¡Entonces me di cuenta de que todo era un pensamiento, una creencia, mente! ¿Cómo podemos saber algo? ¿Y cómo podemos, si tal cosa no es posible, saber eso?

¿Cómo podía, si estaba iluminado, saberlo? ¿Cómo pueden, quienes afirman haber alcanzado la "liberación" o "ver a través de todas las creencias", saberlo? ¿En qué se basan para fundamentar tales afirmaciones? ¿No son la "iluminación y la "liberación" meras palabras, creencias y conceptos?

No había modo alguno de escapar de eso. Estaba atrapado en el círculo cerrado de las creencias. Poco importaba lo que creyera que alguien o nadie había "visto", "observado" o "comprendido" (porque lo cierto es que había conectado con el lenguaje de la no dualidad), porque eso seguía siendo pensamiento, separación, lenguaje y búsqueda. Estaba atrapado en un círculo vicioso y violento del que no había modo de escapar.

Y también hubo una gran frustración, un agotamiento y una desesperación profunda y oscura sobre la naturaleza ridícula y absurda de la búsqueda espiritual.

Y, en medio de toda esa desesperación, algo se reveló.


Durante esos días, la búsqueda murió. No sé cómo ni por qué, pero así fue.

¿Qué es entonces lo que queda?

La respiración.

los latidos del corazón.

las sensaciones corporales.

La ensalada de atún.

El crujido de las hojas de lechuga.

El difuso olor de atún.

El tenedor subiendo... Arriba, más arriba, todavía más arriba... ¡Crunch!

Sin nadie que lo poseyera y sin nadie que lo entendiera. Sólo esto.

Flotando en la nada y bañado en la vacuidad, pero total y absolutamente pleno. ¡Y más allá de todas esas palabras y más allá de cualquier pensamiento que alguien pudiese tener, está ese tenedor que innegablemente vuelve a subir... y que ya llega a la boda! ¡Y el masticar de los dientes! ¡Crunch!

Y este ¡Crunch! pone punto y final a toda espiritualidad.

Antes de la iluminación, ¡Crunch!, ¡ensalada de atún!

Después de la iluminación, ¡crunch! ¡ensalada de atún!

Pero, obviamente, no hay antes ni después, como tampoco hay iluminación. Ésas no son más que meras historias.

Jeff Foster (Más allá del despertar)

22 nov 2009

MANIFESTACIÓN


LA CONSCIENCIA ES TODO LO QUE HAY.




La Consciencia es todo lo que hay. Ésa es la Fuente de la cual ha surgido toda la manifestación. El funcionamiento de la manifestación es la vida tal como la conocemos, y dentro del funcionamiento de la manifestación nada sucede porque sea la voluntad del individuo. Nada puede suceder, a menos que sea la voluntad de Dios, y con Dios me refiero a la Fuente.

Así que, para comenzar, todo lo que hay es la Fuente. Llámalo Consciencia, llámalo el "Yo" [con mayúscula], como decía Ramana Maharshi, llámalo como quieras, pero entiende que a lo que se hace referencia es a la Fuente Una: el Uno-sin-segundo. Todo lo que hay es la Fuente de la cual ha surgido esta manifestación, que es la totalidad de loa objetos. El ser humano es una especie de objeto con el dudoso don adicional del sentido personal de ser el hacedor, que es el ego. Repito, el ser humano no es más que un objeto, una especie de objeto junto con todos los demás objetos que conforman la totalidad de los objetos dentro de la manifestación.

En el funcionamiento de la manifestación hallamos el segundo concepto básico: nadie, ninguna "persona" hace nada. Nada sucede, a menos que sea la voluntad de la Fuente, la voluntad de Dios. Esto significa que el ego es una ilusión. El sentido de autoría personal, el sentido personal de ser el hacedor, es una ilusión. Ésta es la comprensión última.

La comprensión última es que el ego no existe como algo bien diferenciado de la Fuente y que se vuelve uno con Ésta. Mientras digas "yo soy Eso", el "yo" personal es algo separado de la Fuente, y lo que estoy diciendo es que no existe un "yo" personal. El ego no se vuelve uno con la Fuente. El ego desaparece dentro de la Fuente cuando hay una aceptación total e incondicional de que nunca hubo un ego.

RAMESH S. BALSEKAR (¡A quién le importa!)