Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


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24 may 2012

SOMOS EL AMOR MISMO


Aquí termina la gran búsqueda, ahora, en este momento. Sólo hay amor y eso es lo que eres; eres el amor mismo, eres lo que siento ahora, eres los pensamientos que brotan de ninguna parte como burbujas y que se deshacen en la nada, eres ese petirrojo, el rocío del amanecer en la hierba, el sol en todo su esplendor. Así es como estamos unidos eternamente, intemporalmente, tú y yo,. junto con todas las cosas, aunque, en realidad, no exista ningún "yo", ningún "tú" ni ninguna cosa. Nunca nos separaremos. Somos incapaces de separarnos, ni ahora ni nunca. Así, esta mañana, estoy solo en el jardín y tú estás aquí, conmigo, para verlo todo.


Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)

28 feb 2012

AMAR


Para que el amor sea realizador y transformador ha de vivirse desde su origen, desde la Realidad misma de nuestro ser.

Eso exige que la persona se interiorice primero y comprenda que el impulso de todos sus instintos orgánicos procede del centro mismo de su ser donde está la fuente de energía y amor.


Pareciera que para amar no se necesita aprendizaje alguno. Pero sí: requiere ir madurando en un modo más consciente de amar, de adquirir las responsabilidades en el momento de expresar ese amor.

El nivel  de madurez de conciencia hace que el amor se exprese del modo más correcto y apropiado.

A veces, quien ama, no lo hace del modo más adecuado al momento y a la persona amada. Esa es la causa de muchos fracasos en el amor.


Darío Lostado
(Mensajes De Amor)


16 feb 2012

AMOR (parte 2)


No podemos enamorarnos o dejar de enamorarnos de este amor. Nos enamoramos o no de un amor que se extrae, de algún modo, de la esencia del amor. Esta otra clase de amor también forma parte de la experiencia vital de la mayoría de los seres humanos, pero yo estoy hablando del amor que se limita a ser. Cuando lo reconocemos por primera vez nos llevamos una gran sorpresa al descubrir que este amor que procede directamente de nosotros, aquí mismo, está enamorado de todas las cosas.
"¿Cómo puede ser eso? Se supone que yo no amo a aquellas personas cuya filosofía difiere de la mía."
"¿Qué hace aquí ese amor? Estamos en polos totalmente opuestos del espectro político."
"¿Por qué te amo? ¿Cómo entró en mí ese amor? ¿Qué clase de amor es éste?"
Es un amor profundo. Un amor sinónimo de la Verdad. Cuando este amor está presente, la Verdad está presente. Cuando la Verdad está presente, esta conexión, este amor profundo, está presente.
Muchas de las historias en torno a Jesús describen esta clase de amor. La gente que le rodeaba le decía constantemente lo que no podía amar: "Lapidaremos a esta prostituta. Dios no ama a este tipo de personas". Pero Jesús, completamente conectado, sabía que este amor es indiscriminado. No lo recibe alguien porque sea simpático o noble. Simplemente es. Ama a todo el mundo indiscriminadamente. La mayor parte de las enseñanzas de Jesús se basaban en esta clase de amor. Incluso lo expresó ante los responsables de su muerte, cuando dijo: "Perdónalos, Padre, porque no saben lo que hacen". Eso procede de un amor que no tiene fin, ni siquiera cuando se está enfrentando a la muerte. Ésa es la voz del amor. La mente podría decir: "Eh, van a matarme. Tengo derecho a dejar de mostrar amor". Pero la verdad no se rige por esa ley; no sigue las reglas del juego fabricado por la mente. Ama de todas formas. No comete errores: este amor no tiene nada que ver con volverse noble, valioso o santo. Es un amor que existe desde antes. Ha estado aquí desde siempre y siempre estará aquí. Este amor simplemente es.
Te viste obligado a obviar este amor para poder seguir siendo un yo separado, pero no dejó de existir. En realidad, ése es nuestro mayor temor: descubrir que amamos todas las cosas y todas las personas que nuestra mente preferiría no amar. El miedo al amor, al amor verdadero, es posiblemente el único miedo que supera el miedo a la muerte. El descubrimiento del amor como componente de tu naturaleza es el comienzo del fin de todo lo que creías separado. Te enfadas con los demás porque el amor está ahí y tú no quieres que esté. Por eso los que se divorcian suelen atacarse mutuamente. Como están divorciándose creen que no deberían seguir enamorados. Pero el amor sigue ahí. Tal vez no te guste, tal vez no quieras vivir con alguien, pero el amor sigue ahí, porque no podemos amar una cosa para dejar de amarla después. Si la gente es capaz de admitir que el cariño o la conexión siguen ahí, aunque la parte romántica del amor haya desaparecido, su energía podrá liberarse. Y es preferible acostumbrarse a esto con una persona, pues terminarás descubriendo que ese amor está en todos los seres. Simplemente está ahí. Es un acuerdo sellado. No importa quién sea. Si aceptas el amor sabrás cuándo es preferible quedarse con alguien y cuándo es mejor dejarlo.
El amor verdadero no tiene nada que ver con querer a alguien, con estar de acuerdo con esa persona o con ser compatible con ella. Es un amor hacia la unidad, un amor que ve a Dios en todas las máscaras, y se reconoce en todas ellas. Sin él, la Verdad se convierte en una abstracción fría y analítica y deja de ser la Verdad auténtica. La Verdad se expone para abrirse a esta conexión íntima con todo el mundo. Aunque a la personalidad no le guste, existe una íntima conexión. Unas veces saldrá al frente y se mostrará con obviedad. Otras veces se quemará en el fondo, como las brasas, para todo. Cuando reconozcas una conexión profunda sentirás que, gracias a ese amor, las paredes de la oposición se caerán naturalmente. No se caerán sólo estas paredes,también sentirás amor por todos los seres humanos, y por la vida como tal.
Es como el amor de un padre hacia su hijo: aunque a veces te sientas frustrado, este amor es constante. Es como la vida, que unas veces te vuelve loco y otras es realmente agradable. Este amor va más allá de los momentos buenos o difíciles, que siguen aconteciendo. Cuando despiertes a este amor que trasciende todos los momentos, buenos o malos, tu relación con la vida experimentará una revolución radical. Este amor no tiene opuestos, como el odio, pues está presente en todo, en todos los momentos. Cuando lo entiendes es como una revolución, pues cuando ves que este amor que eres ama lo que no se puede amar, lo que aparentemente no debes amar o lo que la cultura no te permitía amar, y ves que no le presta ninguna atención a las normas del ego, te das cuenta de que es otro tipo de amor.
Tienes que hacerme el favor de comprender que el amor del que estoy hablando no es excluyente y, por tanto, no excluye otras expresiones de amor. El amor de la amistad, el amor del matrimonio y otros muchos tipos de amor tienen su propia forma de ser y de moverse por el mundo. Pero yo me estoy refiriendo a la esencia que forma parte de todos los sabores del amor. El verdadero amor espiritual, una conexión que no podemos describir con palabras. Este amor es el único que tiene el poder de transformar nuestra relación con la vida, con los demás y con el mundo. Este amor es atemporal. Es incontenible.
Cuando la gente despierta a este amor, con frecuencia escucho: "Adya, es demasiado para mí: me va a destrozar". ¡Es ridículo! ¿Demasiado para ti? Eres transparente. Estás vacío. Simplemente te atraviesa y te trasciende. ¡A través de ti y más allá! Si intentas aferrarte a él, será demasiado para ti. Evidentemente, si te aferras a la idea de tus fronteras personales, de tus límites, no podrás contenerlo. No podemos limitar el amor, pues nunca tuvo ese destino.


Adyashanti
(La Danza Del Vacío)


13 feb 2012

AMOR (parte 1)

Todos estamos familiarizados con el amor al que hacen referencia los poemas, las canciones, los anuncios y los romances de instituto. Ese amor es hermoso, pero yo quiero hablar de la esencia del amor en su sentido más profundo. El amor es un aspecto muy importante de la Verdad. Sin amor no hay Verdad. Sin Verdad no hay amor.
Cualquiera que haya tenido la suerte de experimentar un amor profundo y encarnado sabrá que el amor trasciende todas las experiencias y todas las emociones. Si has experimentado este amor, sabrás que está presente aunque no tengas la sensación de ese estado al que llamamos amor. Si no es amor verdadero, en cuanto dejes de tener esa sensación asociada al estado, te darás cuenta de que únicamente tenías una sensación, como cuando un coche se queda sin gasolina. Ése no es el amor verdadero, el más profundo, ésos no son los cimiento del amor. Cuando amas de verdad, sabes que el amor trasciende todas las experiencias. Por ejemplo, una madre ama a su hijo aun cuando éste le haga perder los papeles. Si has amado a un amigo alguna vez, sabrás que el amor sigue ahí aunque no lo sientas, incluso en los momentos difíciles, El cariño más profundo trasciende todas las experiencias.
Evidentemente, el amor se expresa de muchas formas. Pero cuando te refieres a una experiencia de amor verdadero, sabes que el amor existe incluso en la ausencia de esa experiencia. Cada vez que lo nombras o dices "el amor es así" o "el amor se siente así, te das cuanta de que sigue existiendo aun en la ausencia de esa definición. En realidad no puedes echarle el guante y decir "esto es el amor verdadero", pues lo trasciende. Es una especie de yo. No puedes descubrirlo. Podrías decir: "No puedo encontrar al yo, así que creo que no existe ninguno". Y, sin embargo, hay algo que está despierto, brillante y consciente, aunque ese algo sea la nada radiante.
Del mismo modo, cuando la Verdad está presente, el aspecto amoroso de la Verdad también está presente. Este amor trasciende los altibajos de la emoción, es un amor que está abierto permanentemente. Si cierras su apertura, entonces el amor se queda sin vida, la Verdad se muere. Este amor nos hace estar profundamente conectados de un modo no explicito y surge cuando estamos verdaderamente disponibles, realmente abiertos. Las palabras ni le añaden ni le quitan nada. Cuando dirigimos nuestra atención a lo que es indescriptible mediante palabras, ahí está. Ahí está la conexión: ocurre algo bello, profundo. Cuando nos abrimos de este modo indescriptible, es como si la apertura se encontrase consigo misma.
Todos experimentasteis un tiempo en el que sabíais esto y, por alguna razón, sacrificasteis esta apertura por algún otro plan. Surgió alguna otra cosa, dijisteis "¡vaya!", y la conexión desapareció; entonces surgió la mentira. Cuando te desconectas de este nivel tácito es como si dijeses: "Estoy a punto de mentir, de decir lo que no es verdad". Cuando te apartas del núcleo del amor mentir es fácil. Si sigues conectado, de corazón, mentir o decir una verdad a medias te resultará muy difícil. Si te niegas a desconectarte del amor, todas tus relaciones se transformarán por completo; incluso la relación que tengas contigo mismo.
Quizá esto te resulte un poco extraño, pues has aprendido que la conexión del amor está reservada para momentos especiales, para personas especiales, en circunstancias especiales. Que esta conexión sea indiscriminada es tabú. Tal vez hayas pensado: "Mantendré esta conexión para ti, para ti y para ti, pero los demás me dais bastante miedo". Pero al conocerlo como una profunda conexión y una profunda unidad, esto que está despierto este amor que trasciende todas la descripciones, es indiscriminado. No sabe encenderse y apagarse. Ese interruptor está, únicamente, en la mente. Este amor siempre está encendido. Ama por igual a santos y pecadores. Es el amor verdadero. Una imitación del diría: "Te amo más que a nadie porque encajas en mi visión encogida del mundo mejor que ninguna otra persona".
El amor verdadero es sinónimo de Verdad. No difiere de ésta. No es el amor que sentimos cuando asistimos al baile de graduación con la persona ideal. No hay nada malo en ello, por supuesto, pero esto es otra cosa. La esencia más profunda del amor no está entrando y saliendo. El amor es, punto final. Este amor ama por encima de tus gustos de personalidad respecto a la gente; no surge porque lo desarrollemos o porque nos volvamos santos, nobles o angelicales. Eso no tiene nada que ver con el amor del que estoy hablando. Este amor es un reconocimiento profundo y sencillo, algo que sabemos intuitivamente y que descubrimos en cada experiencia, en cada ser y en cada mirada. Se encuentra en todo lo que ocurre. Es amor por el mero hecho de que esté aconteciendo algo, pues ahí está el verdadero milagro. Sería muy fácil que no existiese nada, mucho más fácil que lo contrario. El hecho de que ocurra algo y de que vivamos en esta abundancia llamada vida es un milagro.


Adyashanti
(La Danza Del Vacío)

2 dic 2011

¡EL MUNDO ESTÁ DESPERTANDO!


Os dejo aquí un gran documental (un poco larguito) que abrirá los ojos y las mentes de muchos, y confirmará las sospechas e intuiciones de otros.
Os ruego que lo veáis y lo difundáis. ¡A cuanta más personas llegue mejor!



14 oct 2011

EL ÚLTIMO DÍA


Cada día es como si fuera el último día de mi vida.

Cuando no sólo se comprende intelectualmente sino que se ve, con absoluta claridad, que el pasado y el futuro sólo resultan "reales" porque son unos constructos de la mente que surgen en este momento, la vida adopta una dimensión completamente nueva. La vida, vivir, se convierte en tu máxima prioridad; es decir, el momento que se está viviendo lo constituye todo, sin dejar nada afuera.

Dejas de vivir en el pasado y en el presente, por decirlo de algún modo, para regresar inmediatamente al lugar del que nunca te marchaste, al lugar en el que todo sucede, al lugar que constituye tu verdadero hogar. Y todo resulta nuevo, fresco, vivo, espontáneo, en perpetuo cambio. Es como un renacer constante.

Como el momento presente siempre es nuevo, lo que se va, se va para siempre. Todo se esfuma en ese espacio abierto que eres tú y nunca queda rastro. El mero concepto de "bagaje psicológico" resulta completamente superfluo. Por tanto, la atención se enfoca totalmente en lo que se está haciendo -la acción total, involucrarse completamente- porque ya no existe una persona física que se resista a lo que está sucediendo. En ese espacio abierto a la desaparición de toda resistencia, cualquier cosa es posible. Esto es la fuente de todas las posibilidades.

Photo by Guillem.



Está tan claro que sólo existe el Ahora eterno... sólo existe el Espacio en que todo sucede: de hecho, ya no importa qué es lo que realmente está sucediendo Ahora, porque el Ahora siempre essuficiente y acoge igualmente a todas las formas, con cariño, sin discriminación ni prejuicios. Por tanto, siempre se permite que todo suceda tal y como está sucediendo, porque nunca hay nada fuera de lugar. Es la libertad absoluta en el corazón mismo de la vida, el amor incondicional que lo liga todo, y eso es lo que tú eres en esencia.

Esto es el final del sufrimiento porque es el final del pasado; cada momento es sentido como si fuera el primero y el último de la vida, cada día es sentido como si fuera el primero y el último. Para la mente condicionada, esto resulta muy extraño pero, para ti, es la libertad absoluta. Es lo que todo el mundo busca pero nadie encuentra. Es la iluminación. Es la liberación. Y eso ya lo tienes, sólo que no te has dado cuenta. Sin duda alguna tú eres eso.

Cuando desaparece el individuo aislado, cada día es el último día de tu vida. En el mejor de los sentidos.


Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)


8 oct 2011

UNIDAD


El reconocimiento de la unidad de La Vida es el fundamento del amor humano.

Cada persona es vida consciente reflexiva, aunque frecuentemente viva irreflexiva e inconscientemente.

Photo by Guillem


Si somos conscientes de nuestra vida, nos daremos cuenta de que todos los humanos somos hermanos en la conciencia reflexiva, pero somos también hermanos en La Vida de todos los seres vivos del Planeta y del Universo.

Nuestro mundo parece un campo de batalla donde cada uno es rival de su vecino y prójimo. Todo ello es por inconsciencia, por desconocer que únicamente vivir El Amor que somos, nos hará felices.


Darío Lostado
(Mensajes de amor)


24 sept 2011

¡NO HAY NADA QUE COMPRENDER!


Tratar de expresar todo esto con palabras resulta imposible y fútil... ¿No, mejor dicho, resulta ridículo! ¿Cómo señalar el milagro absoluto de la existencia, el don sorprendente de todos y cada uno de los momentos? El mundo, aparente o no, es indescriptible y a veces dolorosamente hermoso. El simple hecho de que todo esté sucediendo me deja, en ocasiones, sin palabras o con meros monosílabos. Quizás entonces te parezca, si tratas de hablarme, que soy demasiado burdo, pero lo cierto es que no puedo encontrar palabras que describan de forma adecuada este milagro al que llamo "vida". Sencillamente no puedo resignarme a reducirlo a palabras...

Ya no puedo seguir jugando este juego, el juego en el que imaginamos ser "personas", "individuos", algo separado de los demás, algo abstraído de este momento, de este suceso presente, de éste, de éste y también de éste. ¿Cómo diablos podría, aunque quisiera, hablar de mí mismo? ¿Cómo podría hablar de algo que no está aquí, de algo que ni siquiera existe? Y en el caso de que consiguiera hablar, ¿quién diablos estaría hablando? ¿Y de qué hablaría?

Hay veces en las que el silencio es la única alternativa.

Pero ¿porqué necesitamos hablar? ¿Por qué necesitamos referirnos a un pasado que ya ha muerto y desaparecido o a un futuro que todavía no ha llegado? ¿Por qué no nos sentamos como amigos o como amantes y contemplamos juntos el majestuoso espectáculo que literalmente se despliega a nuestro alrededor? ¿Cómo ocurre todo esto? ¿De dónde proviene? ¿Cómo es posible que todo eso emerja de la nada?



Contemplar el mundo que se despliega ante nosotros es quedarse anonadado. No es de extrañar que nos aprestemos a llenar el vacío con nuestras historias, porque entregarse a esto es morir y eso es, de hecho, lo último que "nosotros" queremos. ¡Pero qué extraordinario es morir en esto! ¡Qué extraordinario anonadarse y disolverse en la nada, en la nada que ya somos!

¿Por qué malgastamos nuestra vida resistiéndonos a lo inevitable? ¿Por qué convertimos nuestra vida en un problema y en una preocupación? ¿Por qué tenemos miedo a convertirnos en la nada, la verdad absoluta que hay detrás de todas las cosas? La verdad absoluta es que no hay ninguna verdad, sólo hay esto; la verdad es que flotamos en un océano de nada, en un vacío despojado de todo significado, de todo valor y de toda verdad. Y esto, para el individuo que pretende ser alguien y llegar a alguna parte, resulta literalmente aterrador. ¡El individuo no es más que una ilusión, una condenada mentira, una mera historia que emerge ahora, ahora y también ahora! ¿A quién podría interesarle?

¿Las palabras distorsionan lo absolutamente simple! Las palabras tratan de hacer comprensible el misterio y se esfuerzan, en un intento de hacerla más comprensible, en reducir a conceptos, ideas y abstracciones esta cosa maravillosa llamada vida. ¡Pero la vida trasciende toda abstracción! ¿Si miras a tu alrededor verás que la vida ya está sucediendo! ¡La vida ya está emergiendo y no hay palabra que pueda llegar siquiera a tocarla! ¿Cómo podríamos "comprender" lo que es absolutamente obvio, lo que está completamente presente? ¿Cualquier comprensión implicaría que hay algo que comprender! ¿Pero lo cierto es que no hay nada que comprender absolutamente nada! ¡Lo único que hay es esto!

El juego de la vida sigue su curso y aparecen colores, formas, luces, sonidos e individuos aparentes que aparentemente viven y actúan en un mundo aparente. Pero todo esto no es más que un doloroso -de tan hermoso- despliegue de apariencias. Y esta belleza es una belleza vacía, no es una belleza conocida, vista, querida ni recordada por nadie. Es una belleza dolorosa, sin nadie que experimente dolor ni belleza, pero no obstante es una belleza dolorosa.

Sin embargo, esto jamás será comprendido y jamás será comunicado a nadie. Realmente no sé por qué me preocupo de seguir escribiendo.

Pero las palabras, como siempre, llegan. Y quizá estas palabras, desfortunadas abstracciones, sirvan para "apuntar hacia algo más allá de sí mismas.

No sé. No tendría que preocuparme de nada.

Lo único que existe es el amor. Sólo eso tiene algún significado. Todo lo demás es ilusorio.



Jeff Foster
(Más Allá Del Despertar)

19 jun 2011

DESPUES DE MORIR


Dices que cuando muramos nos reuniremos con...

No, no, no. ¿Cómo podría haber reunificación cuando no hay nada desunido?

Pero nosotros no sentimos esa unidad.

Mientras nos limitamos a soñar que somos una parte de la unidad, eso es separación. Cuando se despierta del sueño, sólo hay unidad. No hay nada que sienta, conozca o sea consciente.

¿Y qué ocurre entonces?

No hay entonces y no hay ahora, ni antes de ahora. Todo lo que hay es la nada pareciendoocurrir dentro de otra cosa que aparece como tiempo.

¿No hay diferencia? ¿No hay diferencia entre ahora y el momento de mi muerte?

¿Quién va a morir? No hay nadie que nazca o muera. No hay diferencia entre esto y el momento de tu muerte, pero tú piensas que hay una diferencia. Piensas que estás sentado ahí. Piensas que eres lo que ha ocurrido y lo que ocurrirá...; ésta es la naturaleza del sueño hipnótico de la separación.

Sí, claro. ¿De modo que esta nada absoluta es una energía que podríamos llamar "amor"?

Bueno, esta nada absoluta es nada y lo es todo. Esta nada absoluta es vacío y plenitud.



(Photo by Guillem)



¿Es amor?

Podrías decir que la naturaleza de no ser nada y ser todas las cosas es quietud, silencio, lo sin causa, lo no-relacionado, el amor impersonal incondicional; pero sólo son palabras tratando de describir lo indescriptible.

Hum..., la nada que somos -bueno, esa nada que es- ahora parece tener conciencia.

Conciencia, conocimiento, visión, audición son la nada surgiendo como esos aparentes fenómenos dentro de la totalidad.

¿Y esa conciencia que es una parte de la nada seguirá estando allí al morir?

Ves, aún sigues aplicando el tiempo a la seidad eterna. El darse cuenta, como la conciencia del tiempo o de estar separado, simplemente es una experiencia personal. Simplemente es lo que está ocurriendo aparentemente en la manifestación..., en la historia.

¿De modo que simplemente es parte de la conciencia?

Sí, el darse cuenta simplemente es otra cosa que ocurre, aparentemente. Ése es el sentido que le doy a la palabra "conciencia". Algunas personas creen que la conciencia es seidad, pero yo pienso que eso es muy engañoso, porque en sí misma la conciencia requiere algo de lo que ser consciente. De modo que si hay un "darse cuenta", hace falta otra cosa de la que darse cuenta. Sigue habiendo una actividad que requiere de esta y de eso.

Bien, en mi caso, la energía se está expresando a sí misma...

No se está expresando a sí misma; volvemos al profundo misterio. Sólo está la nada, y el darse cuenta es la nada emergiendo como darse cuenta.

¿Pero no habías dicho que todo es energía?

Sí, pero al responder a tu pregunta digo que todo no es más que pura energía, y el darse cuanta parece ocurrir dentro de ello.

Y la energía inteligente, ¿no sería darse cuenta?

El darse cuenta surgiría en eso, pero el ser no necesita darse cuanta porque ya lo es todo.


Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)


29 dic 2010

FACHADAS



El hecho de que los padres hagan que sus hijos le digan a alguien que lo quieren es un indicio de cómo se nos condiciona a no responder desde nuestros propios sentimientos y de cómo aprendemos a convertirnos en simples fachadas. Desde el inicio de nuestras vidas nos han dicho lo que debíamos y lo que no debíamos sentir. Los niños aprenden muy pronto que se espera de ellos que mientan, que muestren una fachada falsa. Todos aprendimos que, si decíamos ciertas cosas a los demás, recibíamos una respuesta previsible. Le decíamos a este o a aquel pariente que lo queríamos y él o ella expresaba felicidad y hacía algo agradable por nosotros. No teníamos ni idea de lo que era el amor, pero sabíamos que la palabra tenía poder. No es que los niños no sepan que el amor es real, pero la forma en que se les enseña a utilizar esa palabra los confunde.

Cuando son pequeños, los niños están indefensos y para ellos es natural intentar hallar maneras de controlar su entorno y de protegerse, tanto física como emocionalmente. Sus padres fueron educados de la misma forma, de modo que es absolutamente normal que permitan que estos juegos mentales se perpetúen.

Cuando empezamos a hablar, ya hemos sido condicionados por este proceso de mentiras. Estamos condicionados para ser falsos. Hemos construido una fachada de mentiras e intentamos reaccionar ante la vida desde ese condicionamiento. Hemos establecido una separación entre el mundo real y nuestro "yo" imaginario y nos preguntamos por qué nos sentimos tan desconectados, por qué no podemos sentir lo que se supone que debemos sentir.

Con el uso inapropiado de la palabra "amor", hemos construido una idea compleja de lo que es. La mayoría de la gente no lo siente realmente, aunque todos utilizamos esa palabra con una gran expresión de sentimiento. Ciertamente, en algún momento de nuestras vidas, la mayoría de nosotros siente en alguna medida lo que es el amor hacia determinadas personas, cosas o lugares.

Un indicio de que la mayoría no sabe realmente lo que es el amor lo tenemos cuando dicen que desearían que alguien l@s amara de verdad. No es que no podamos ser amados y que no haya personas a las que les importemos; el problema está en creer que, para experimentar el amor, éste deba provenir de fuera de nosotros. No es necesario que otra persona exprese amor por nosotros.

Desde luego, el problema no es sólo con el amor. Cuando decimos que queremos que alguien nos quiera, lo que estamos sintiendo es que somos inadecuados y nos sentimos inseguros y necesitamos una validación externa para sentir que somos realmente valiosos y queridos. Ése es el ego. Es esa imagen falsa de lo que creemos ser. Es la inseguridad misma. Ninguna cantidad de amor proveniente del exterior puede llenar ese vacío del ser.


La mayoría de nosotros hy crecido en familias cuya existencia está basada en mentiras. Como somos imágenes, parece legítimo intentar controlar nuestras vidas con otras imágenes. Rara vez somos conscientes de hasta qué punto nos estamos mintiendo unos a otros. Semos mentiras andantes. Decimos una cosa cuando queremos decir algo muy distinto. Pero, en algún nivel, sabemos que estamos mintiendo, y entonces llega la culpa, que es otra expresión del ego.

Durante mi infancia, mi familia siempre mentía. Pero ninguno de ellos admitiría ser un mentiroso. Para ellos era demasiado doloroso enfrentarse a la realidad y ser sinceros. Yo fui la oveja negra de la familia. No porque fuese malo, sino porque decía la verdad. Conocí todas las maneras de conseguir que mi familia hiciera lo que yo quería y me hubiese resultado muy fácil tener un control absoluto. En esta sociedad, me he visto perjudicado por negarme a formar parte del juego. Durante la mayor parte del tiempo la familia estaba enfadada conmigo pero aprendí a vivir así, e incluso a disfrutarlo.

No estoy diciendo que yo no estuviera condicionado también y que no reaccionara de acuerdo a eses condicionamiento, pues podemos ver ciertas mentiras en los demás pero nos cegamos a ver las nuestras. De hecho el ego estaba ahí y hacía que mi vida fuese un infierno.

Pero al menos me protegió de que me metiera en asuntos como la religión. Desde muy pequeño me quedó claro que la gente siempre estaba intentando encontrar algo en lo que creer, sin importar cuán disparatado fuese. También tuve la suerte de que mi familia no fuera religiosa, a excepción de mis abuelas. Ambas habían visto demasiado dolor para seguir adelante sin creer que había algo más allá de su sufrimiento.

La mayoría de las personas pasan por la vida sin cuestionarse jamás qué está ocurriendo en su interior. No pueden soportar enfrentarse a sí mismas con absoluta honestidad. Sin embargo cuando somos realmente sinceros respecto a nosotros mismos podemos empezar a liberarnos de esta niebla que nos impide tener un contacto directo con la vida.

Es cierto que alguna vez la mayoría de nosotros hemos sentido un contacto directo con la vida. En ocasiones, cuando paseamos a solas por la naturaleza podemos abrirnos a esa totalidad. O Cuando oímos las risas de los niños, o vemos a un recién nacido. Cuando nos abandonamos al escuchar algo de música podemos también sentir la vida de una forma profundo y directa. O cuando miramos a los ojos a alguien que nos importa profundamente. En esos momentos no estamos perdidos, en absoluto. Sin embargo, con demasiada frecuencia, al tener estos sentimientos interviene la mente y entonces se rompe el contacto y una vez más nos encontramos en el punto de partida. El ego quiere repartir una determinada experiencia y, cuando lo consigue, crea tiempo, que es separación. La vida es un ahora siempre cambiante y ése es el único espacio en el que podemos encontrarla, en cuanto Eso. No es fácil alejarse de innumerables generaciones de condicionamientos e ir más allá de la sensación de separación que la mayoría de la gente siente, pero se puede hacer.

La parte más dolorosa de esa sensación de separación es que realmente no estamos en contacto con la vida. Pasamos por los movimientos del vivir pero, en un sentido muy real, ya estamos muertos. La mayoría de nosotros ha estado muerto desde su niñez. El muro de mentiras al que llamamos nuestra vida nos insensibiliza. Todo se convierte en una fachada formada por nuestras ideas acerca de lo que es real. Si no viviésemos de ese modo no podríamos hacer las cosas que hacemos y que causan tanto sufrimiento a las demás personas y a las criaturas con las que compartimos nuestra vida. No podrían enviarnos a la guerra, convenciéndonos con engaños, para matar por algo que no tiene nada que ver con la vida de la persona corriente. A lo largo de la historia, la gente sin poder ha tenido que entregar su vida y la vidas de sus hijos a quienes estaban en el poder, para luchar por alguna creencia nacionalista, o bien por la mera codicia de quienes detentan el poder. Somos tan fáciles de controlas... Y si te manifiestas en contra de los que están en el poder te llaman traidor y pones en riesgo tu propia vida. Si estuviésemos despiertos, ningún poder podría controlarnos.


Si realmente queremos cambiar este mundo de locura necesitamos descubrir cuán dormidos estamos y por qué. Y luego debemos intentar educar a nuestros hijos para que sean veraces y no tengan miedo. Debemos honrar la verdad y ver más allá del mundo imaginario del ego. Si queremos experimentar directamente la vida, debemos ir más allá de la niebla del ego que nos ciega. Ver directamente parece muy sencillo. Todos creemos que podemos hacerlo, pero al examinar este proceso con mayor profundidad empezamos a darnos cuenta de cuán poco vemos en realidad.

Parece que el mundo está empezando a abrirse a algo nuevo. A lo largo de mi vida, he visto muchos cambios que no hubiesen sido posibles en un pasado lejano. La gente ha comenzado a hacerse preguntas y realmente quiere entender por qué el mundo está como está. Hay esperanza. Durante los veinticinco años que llevo hablando de esto, muy pocos han querido comprender verdaderamente. Sin embargo, en los últimos años esto ha cambiado. Miles de personas visitan mi página web cada mes y muchas de ellas me escriben. Cada vez es más evidente que nos acercamos a un cambio importante en la forma en que la gente ve la vida. Éste podría ser el principio de una nueva era para la humanidad. Sin embargo, es posible que se dé una reacción violenta del ego, que podría empeorar la vida en este planeta durante un tiempo. Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de esforzarse por llagar a entender lo que está ocurriendo y ver la cosas con cordura. No debemos continuar siendo fachadas andantes. Podemos ser la Vida Misma. Esperemos que la transición sea suave y compasiva.


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución E Iluminación)


14 nov 2010

ILUMINACIÓN ESPONTÁNEA


-Asocias la iluminación con la espontaneidad, con vivir intensamente nuestra humanidad, con la caída de nuestras máscaras e incluso con la vulnerabilidad. ¿Puedes explicar esta iluminación tan humana diría yo, tan alejada de esoterismos?

-Los seres humanos creen que la divinidad es algo que está separado de la humanidad, y no lo está. Para poder ser divin@, tengo que abrazar mi humanidad y lo únic@ que soy. Todo lo que soy es justamente esa verdad absoluta de ese amor absoluto en cada momento. Pero estoy teniendo una experiencia humana, y los seres humanos tienen emociones. Cuando nos estamos amando a nosotros mismos incondicionalmente, elevamos la frecuencia de vibración hasta tal punto que experimentamos la unidad con todo y podemos ver la perfección. Es una experiencia progresiva de expansión que culmina en un instante en que la ilusión cae, y eso es iluminación.
Yo estaba desesperada; quería ser libre y escuchaba a todos y estaba muy abierta, pero lo más importante era que escuchaba internamente desde un lugar de vulnerabilidad. Escuché mi voz y tomé unos pasos. Esos pasos son los mismos que han seguido todos los iluminados: Jesús, Buda, Osho... Son los mismos pasos en realidad, solo que en cada caso tienen una expresión diferente. El resultado, la experiencia, es la misma: saber el amor en todo.





-Dices que Jesús o Buda hicieron lo mismo, ¿Qué es "lo mismo" que hicieron todos ellos?

-Cuando leo a quien sea que está iluminado, todos atravesaron los mismos pasos: soltar sus apegos, sus adicciones, entrar en lo desconocido y transformar su despertar en lo más importante. Hay que conocerse a sí mismo. Tengo que abrazar mi divinidad para poder unificarme con esa Consciencia permanentemente.
En realidad, leí a los Maestros después de haber tenido la experiencia, y pude entenderles. Pero si uno trata de percibir al Maestro a través de la ventana de percepción sucia que tiene, a través de la dualidad, no puede. Para poder entender al Maestro tienes que serlo, tienes que tener tu experiencia y la experiencia en sí es muy inocente; este es el gran chiste cósmico. Cuando despiertas, te das cuente de que es el amor y que tú eres inmortalmente y eternamente eso. Y que en realidad nada importa, porque es un juego; pero antes todo importaba mucho, todo era muy serio.
Ojo que iluminarse no quiere decir que no vayamos a seguir evolucionando. Porque sí que evolucionamos, y empujamos todos para evolucionar más, porque el juego va de eso.


Isha
(Entrevista de Francesc Prims)
(ATHANOR, nº 84)


11 nov 2010

DIOS


Dios. Cuánto poder le hemos dado a esa palabra. Hemos matado por ella, hemos sentido una gran culpa por ella, hemos sufrido enormemente por ella y demasiadas personas han muerto por ella. El significado de la misma palabra puede cambiar bastante de una cultura a otra y de una persona a otra. Pero ¿qué es en realidad? No la palabra, sino la cosa en sí misma.

La mayoría de las personas que viven en el mundo afirma creer en eso llamado Dios. Si no durante sus vidas, al menos al final de ellas, cuando luchan por seguir respirando. ¿Realmente existe ese Dios en el que tanto confiamos? ¿O es una creación de la mente humana provocada por nuestro estado de inseguridad?

Esta idea de Dios tiene una historia, un comienzo. Me dirás que Dios siempre ha existido y existirá eternamente. Pero mira la realidad y te mostrará una imagen muy distinta. No hace tantos años, los seres humanos creían en varios dioses. En la actualidad decimos que eran sólo ideas, creencias y conceptos de seres ignorantes, supersticiosos y primitivos. ¿Somos distintos nosotros? Luego llegó un puñado de personas y dijeron: "No, sólo hay un Dios y su nombre es Jehová". Pero ¿acaso es esto más real que las versiones anteriores de ese mismo concepto?

Decimos amar a Dios, pero Dios es insondable. Entonces, ¿a quién, o qué, amas? ¿Amas la idea de Dios? No has visto a Dios, de modo que ¿cómo sabes que está ahí? Ah, claro, ves señales de Dios por todas partes, pero ¿se trata de Dios o es simplemente la vida? En realidad no conoces a Dios, ¿no es verdad? Sólo crees en la idea de Dios. Es más una esperanza que una realidad. Sin embargo, esa esperanza nos ha mantenido ciegos y bajo el control de quienes afirman conocer a Dios mejor que nosotros. Ellos no saben nada. Están tan perdidos como tú respecto a qué es en realidad esta idea de Dios.

Entonces, ¿qué es lo que conoces realmente? ¿Te conoces a ti mismo, o a ti misma? ¿Sabes algo con certeza? ¿Cuál es el proceso de conocer? ¿Conocer es lo mismo que creer? ¿Una creencia es alguna vez real? ¿O es sólo algo que nos hace sentir cómodos en un mundo que está, claramente, desquiciado? ¿Piensas profundamente en las cosas? Si es así, ¿qué es lo que realiza el acto de pensar? O, mejor dicho, ¿quién es el que realiza el acto de pensar?

La mayoría de nosotros, en realidad, no pensamos. Aceptamos algo de acuerdo con nuestro condicionamiento y luego decimos creer. Naces, tus padres te dicen quién eres y lo que eres. Vas a la escuela y te cuentan la historia de acuerdo con las creencias culturales de tu sociedad. Asistes a la escuale dominical, te hablan de Dios y te cuentan toda la historia de tu sistema de creencias. La mayoría de vosotros nunca se ha parado a pensar realmente si todo eso es verdad. El mero hecho de que la gente haya estado creyendo en algo durante mucho tiempo no lo convierte en verdad. Sin embargo, nos pasamos la vida pensando que esas cosas deben ser ciertas. "¡¡Está escrito!!" ¿Y qué? Averigua con certeza quiénes escribieron todo aquello en lo que crees y si realmente sabían algo más que tú. ¡Piensa! Deja libre a tu mente y reflexiona profundamente sobre todo esto. No te preocupes, Dios no te hará nada por cuestionarte las cosas.

¡No se parece muchísimo este asunto al de Santa Claus? De niños, nos mentían acerca de ese tipo que nos traía regalos si nos portábamos bien y que sabía si eras bueno o no lo eras. Por lo tanto, más te valía ser bueno. ¿Dónde está la diferencia entre tu Dios y Santa Claus?

Dios es un concepto creado por el ego para sentirse más seguro. El ego es el concepto, la creencia de que , de algún modo, estás separado del resto de la vida. Esto provoca un estado de inseguridad profundamente arraigado. Por consiguiente, a partir de ese estado de inseguridad creamos a un ser superior que nos protegerá y nos amará. Un dios que tiene un hogar que nos está esperando después de la muerte, si creemos en él. Si no hay ningún ego, no hay ninguna necesidad de dios. Y no hay ningún ego. El ego también es un sueño, un concepto, una creencia. Sin embargo, es nuestro sentido de la identidad. Nos identificamos con nuestras creencias condicionadas y luego las protegemos, como si fuesen reales. Pero no son reales, como tampoco lo es tu dios.

Ahora bien, algunos de nosotros tenemos una idea más amplia de lo que es Dios. Vemos que Eso, Dios, es la totalidad de la creación, tanto manifestada como potencial. Esto es mucho más sutil y exacto. Proviene de un nivel de percepción mucho más libre. Si uno está más allá del ego ilusorio, las palabras utilizadas para expresar este estado superior pueden ser muy exactas. Pero si se trata sólo de un nivel más sutil de creencias, no es mucho mejor que el antiguo concepto de Dios. La realidad no necesita a ningún dios. No necesitamos a un dios que sea bueno. Si estamos despiertos, somos buenos por naturaleza, no por Dios.

Cuando uno entre profundamente en lo que es y llegue al abismo del no saber, y ya no se aferre a nada, entonces caerá en la Vida. No sólo no necesitará palabras para expresarlo, sino que verá claramente que Eso, la Vida, no puede ser expresado de ninguna forma. No hay ninguna necesidad de expresar lo que uno es. Simplemente con respecto a lo que te está ocurriendo en cuanto ser vivo llamado "tú". Ésta es la libertad. Ésta es la Vida. Éste es el Amor. Está aquí mismo, en este momento, ahí donde tú te encuentras. Eres tú.




Dios, la idea de dios, ha matado a millones de personas a lo largo de la historia. Si no fuera tan trágico, sería gracioso. Toda esa gente muriendo por una idea, por un sueño creado por otro sueño: el ego. ¿Durante cuánto tiempo seguiremos estando ciegos? ¿Cuantas personas más tendrán que morir antes de que despertemos? ¿Cuántas culturas serán destruidas en nombre de DIOS? ¿Cuánto más será destruido el medio ambiente por la gente que cree que realmente no importa, porque todos iremos al Cielo cuando todo esto acabe? ¿No es esto una locura? Solamente el ego-mente podría haber creado una distorsión tal de la realidad y después llamarla "El Amor de Dios".

Tienes lo que hace falta, sin la ayuda de Dios, para despertar. Más allá del ego ilusorio, está la sabiduría. Ése es tu verdadero ser. Puedes seguir soñando y evitando la realidad o puedes enfrentarte a ella y empezar a hacerte algunas preguntas. Si tu intención es encontrar la verdad, la encontrarás. Pero si lo único que buscas es un poco de consuelo de esa locura que hoy llamamos nuestras vidas sólo encontrarás más sueños.

Basta con mirar un poco a nuestro alrededor para ver que, verdaderamente, estamos locos. Esto sólo lo pueden cambiar las personas que se interesen profundamente por la vida y la verdad, y que hacen lo que pueden por despertar. Uno a uno, podemos ir despertando y podemos ayudar a otros a despertar. Si no lo hacemos, hay pocas esperanzas para la vida en este maravilloso planeta.


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución E Iluminación)

2 sept 2010

LA FELICIDAD Y EL AMOR NO SON UN OBJETO


Una y otra vez leemos y oímos frases como estas: " el hombre vive persiguiendo la felicidad cada día de su vida sin alcanzarle" o también "todo nuestra vida es una carrera permanente detrás de la felicidad y el amor"... etc...
Esas y otras frases semejantes nos resultan bellas y muchos las creen verdaderas.
Yo me imagino, al leerlas u oírlas, la carrera de un galgo en un canódromo, detrás de la liebre ficticia a la que indefectiblemente nunca acaba de atrapar.
Esas y otras frases semejantes tienen tanto más peso cuanto que suelen ser escritas o dichas por personas cultas y aparentemente sensatas.
Pero todas esas frases y expresiones sobre la felicidad resultan además de manoseadas, torpemente falsas y desorientadoras.
La felicidad, lo mismo que el amor, porque no puede existir la una sin el otro, no es "algo" que hay que conseguir, conquistar o alcanzar.
Todavía más. La felicidad no es tampoco un estado anímico mental o sentimental que haya que conseguirse por medio de ciertos artificios o técnicas.
SOMOS ya felicidad y amor.

Photo by Guillem.


Y es feliz y amoroso el que se da cuenta que ya lo ES. Es decir, la vida de una persona es feliz en la medida que su conciencia ve y comprende con toda claridad práctica lo que es en su naturaleza como realidad viva.
El hecho de que constante y permanentemente esté urgiendo y expresándose en nosotros el hambre y anhelo de felicidad y amor es la señal más evidente de que esa felicidad y amor están ahí, dentro de nosotros. No sólo como una capacidad lejana y abstracta sino como una realidad presente. Si no, jamás sentiríamos el ansia de felicidad y amor.
¿Qué es entonces lo que nos impide ser felices y amorosos? ¿Cuál es la causa por la que nuestra vida se desarrolla tan huérfana de amor y felicidad?
La única causa de nuestra infelicidad y nuestro desamor en la existencia concreta de cada día es la ignorancia.
Esta ignorancia está compuesta de ideas falsas y programaciones mentales erróneas con las que convivimos en cada momento como si fueran verdad.
Cuando alguien descubre la falsedad de tantas ideas falsas sobre sí mismo, se da cuenta de que lo que toda la vida ha estado ansiando y deseando ya está allí, dentro de sí.
Entonces uno se da cuenta de que no hay que conseguir nada.
No hay que anhelar nada, porque se anhela lo que no se tiene.
Uno, entonces, escucha la sinfonía sin necesidad de la orquesta, sin necesidad de los instrumentos.
Entonces cada uno es amoroso y feliz sin necesidad de los estímulos externos que ahora tanto estamos deseando.
Entonces uno es feliz porque se da cuenta de que lo es.
La puerta, pues, de la felicidad es tomar conciencia, darse cuenta de la auténtica realidad.
El secreto es simple: consiste en quitar el velo que oculta la realidad. El velo es siempre ideal. Está hecho de ideas.
La idea de que mi cuerpo ha de estar de esta manera o la otra, que he de poseer esto o aquello, que he de vivir con tales o cuales personas, que he de estar aquí o allá... constituye el velo que te oculta la verdad de ti mismo.
Cuando quites el velo entrará la luz, el sol.
El sol está siempre ahí. Pero vives en tinieblas, en las tinieblas de la duda y el temor.
El sol está ahí. Pero lo tienes oculto por el velo de tus ilusiones e ignorancia.
El velo puede descorrerse en un instante. Y también puede ir rasgándose poco a poco, día a día.
Rásgalo ahora un poco para que entre un poco de luz.
Lo importante y lo primero es que estés convencido de que tienes el velo de la ignorancia. Porque si crees que estás en la verdad de que todo está bien, que tus ideas e imaginaciones son la realidad, entonces jamás podrás llegar a la verdad.
A medida que vayas rasgando el velo de tu ilusión, irás sintiendo paulatinamente algún rayo cálido de felicidad y amor que está tratando de aparecer en ti.


Darío Lostado
(Somos Amor)


28 ago 2010

EL AMOR


Confinar el amor a lo que queda dentro de las fronteras no es amar. Confinar el amor es poseer y poseer es destruir. Así es como, en nombre del amor, destruimos a los demás y dejamos insatisfecho nuestro corazón.

Poseemos a los demás porque tememos perderlos, pero en realidad no hay otros, sino meras imágenes a las que nos aferramos. Pero el amor es la muerte de la imagen y, con ella, tu muerte y también la mía.

Tú y yo nos disolvemos el uno en el otro y nos convertimos en lo que ya somos, es decir, todo.Sólo entonces vemos realmente a quien está frente a nosotros. Sólo entonces realmente te veo.

Amar de forma completa e incondicional es amar más allá de toda noción de correcto o equivocado, de bien o de mal, de esto o de aquello y de ti o de mí. Amar de verdad es amar sin restricciones, sin limitación temporal y, en última instancia, sin miedo.

Amar plenamente es morir.



Quizá entonces, en el amor, Dios me verá con sus ojos y todo desaparecerá. Entonces sus ojos serán los míos, su boca será la mía, y el cuerpo se disolverá en el espacio inmenso y abierto que nos engloba a todos. Sin ojos, sin orejas, sin lengua, sin nariz y sin garganta. Nada. Finalmente nada.

Quizás entonces nos atrevamos a llamarlo "amor".


Jeff Foster
(Más Allá Del Despertar)

10 may 2010

CANTO DE AMOR


Éste es el canto de amor.

La canción de libertad está en nuestros cuerpos, en nuestros sentidos, constantemente siendo y hablándonos a través del cuerpo.

Y toda la cuestión de no estar allí, y de que no hay significado, es secundaria con respecto a esa vivacidad absolutamente apasionada.


Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)

7 may 2010

RISA


LA VERDADERA RELIGIÓN


¿Por qué esperar motivos? La vida tal como es debería ser suficiente razón para vivir. Es tan absurda, es tan ridícula. Es tan hermosa...¡tan maravillosa!

Es todo tipo de cosas al mismo tiempo. Es una gran broma cósmica.

La risa es la cosa más fácil del mundo si la permitís, pero se ha convertido en algo difícil. La gente ríe muy rara vez, y aun cuando lo hace no es una risa verdadera. Las personas ríen como si le hicieran un favor a alguien, como si cumplieran un cierto deber. La risa es diversión. ¡No es un favor a nadie!. Igual que con el amor. También el amor es diversión. La risa es diversión. Pero, de algún modo, en la mente ha calado hondo que estáis cumpliendo con un deber.

No se debería reír para hacer feliz a otro, porque si vosotros no sois felices, no podéis hacer feliz a nadie. Simplemente deberíais reír por voluntad propia, y sin que exista un motivo en particular.

Si empezáis a analizar las cosas, no seréis capaces de dejar de reír. Sencillamente, todo es perfecto para la risa, no falta nada, pero no lo permitimos. Somos muy mezquinos con la risa, con el amor, con la vida. En cuanto sepáis que se puede dejar de ser mezquinos, pasaréis a una dimensión diferente.


La risa es la verdadera religión. Todo lo demás es metafísica.


Osho
(Día A Día)