Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


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15 dic 2011

UNA BÚSQUEDA SIN FIN


El reino de los cielos se extiende por toda la tierra, pero los hombres y las mujeres no se dan cuenta porque están tan perdidos en su sueño de individualidad que no lo ven.

Creemos que somos personas, individuos nacidos en un mundo indiferente -y en ocasiones cruel- en el que debemos encontrar un significado, un propósito y la felicidad. Y esta creencia está muy extendida, no hay más que pensar en los últimos dos mil años de historia de la humanidad para darse cuenta de que puede que sea un sueño, ¡pero qué convincente resulta!

Perdidos en este sueño, a menudo deseamos poder despertar de él, por ello muchos nos interesamos por la espiritualidad -oriental u occidental-, porque nos promete mucho más que todo eso: una cierta dimensión de la existencia que tenga más sentido, algo divino, puro y maravilloso, algo lleno de paz y desprovisto de sufrimientos. En cualquier caso, ¡algo mejor que este caos terrestre!

A veces oímos hablar de individuos que han alcanzado la iluminación, que han encontrado a Dios o que han experimentado una pérdida total del yo, y hacemos de ellos nuestros maestros, nuestros gurus, porque queremos lo que ellos tienen, porque anhelamos experimentar lo mismo que ellos: parecen ser tan felices, sentir tanta paz, estar tan libres de todo el sufrimiento humano. Hasta puede que dediquemos nuestra vida a seguirlos, a venerarlos, a escuchar sus charlas y a leer sus libros veinticuatro horas al día.

Puede incluso que vendamos nuestra casa, abandonemos a nuestra familia y nos vayamos a meditar a una montaña de India. También es posible que nos cambiemos de nombre, que nos vistamos con ropajes espirituales y que comamos comida espiritual. O que renunciemos al cuerpo, rechacemos todos los deseos y ayunemos hasta quedarnos en los huesos. Ni que decir tiene que todo esto tiene su razón de ser. No hay nada que objetar, todo esto es maravilloso y completamente adecuado, pero no servirá para ponerle fin a la búsqueda: porque mientras sigas haciendo algo para llegar a algún sitio, estarás atrapado en la búsqueda. Mientras te pongas a meditar para alcanzar un estado de paz interior, seguirás atrapado en la búsqueda. Mientras intentes ver que todo es una Unidad, que todo está conectado, que todo es una manifestación de Dios, seguirás atrapado en la búsqueda. Mientras sigas queriendo despojarte del ego, seguirás atrapado en la búsqueda. Mientras sigas intentando estar presente en el momento, seguirás atrapado en la búsqueda. Mientras sigas intentando convertirte en algo distinto de lo que eres, o incluso mientras intentes ser lo que eres, seguirás atrapado en la búsqueda. Incluso seguirás atrapado en la búsqueda si intentas ponerle fin.



¡Tanto intento, tanto esfuerzo! ¡Acaso no es más esfuerzo aún esforzarse tanto por poner fin al esfuerzo? En realidad, esto es lo que se conoce como una situación de "doble vínculo" [Es un doble mensaje, un dilema o una paradoja que los expertos en comunicación denominan "doble vínculo" (en inglés, double bind)]: mal si haces algo y mal si no haces nada.

Entonces, ¡qué hacer cuando no se puede hacer nada? ¡Buena pregunta! Cualquier sugerencia sería una simple forma de mantener viva esa búsqueda. Mientras la mente (y al decir "mente" quiero decir pensamiento) pueda seguir haciendo algo, su continuidad está asegurada. La mente incluso conseguirá mantenerse en pie diciendo: "¡Pues si no hay nada que yo pueda hacer, dejará de buscar!", y hará intentos desesperados por abandonar la búsqueda pero, al mismo tiempo, tendrá asegurada su existencia: una persona aislada que intenta abandonar la búsqueda se siente incluso más desesperada, lo cual la incita a seguir buscando, como el pez que se muerde la cola.

Por tanto, si no hay nada que puedas hacer ni dejar de hacer, ¿qué puedes hacer?

No, no te voy a dar ninguna respuesta. La búsqueda de respuestas a tus preguntas es sólo una búsqueda más.


¿No te das cuenta de que a la mente le encanta hacer preguntas? Porque mientras pueda hacer preguntas tiene asegurada su continuidad: porque existe un concepto de pasado, de futuro, de individualidad, porque hay una persona que es la que hace las preguntas y que acabará encontrando las respuestas.

¿No crees que si realmente hubiera respuestas ya las habrías encontrado? ¿Acaso no te han dado ya bastantes respuestas? ¿Acaso no tienes las estanterías repletas de libros con respuestas, repletos de ellas?

¿Sabes qué ocurre? Que este hacerse más y más preguntas debe continuar porque la mente debe continuar, no quiere tirar la toalla, no quiere morir. Las respuestas a tus preguntas surgen una y otra vez, pero la mente no puede aceptar que sean reales porque eso aniquilaría las preguntas y con ellas, a quien se la plantea. El sujeto que se plantea las preguntas nace y muere con ellas. Ambos son interdependientes.

Por tanto, la mente debe continuar para poder hacer preguntas y esperar respuestas. ¡Su propia existencia está en juego! Y así es como continúa la gran búsqueda: "¡Algún día me liberaré! ¡Algún día me habrá liberado!"

¡Y por qué no hoy? ¡Y por qué no ahora? Y si ahora no ¿cuándo?

¿Qué respuestas estás esperando?

¡Qué preguntas te estás planteando?


Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)

1 dic 2011

EL BUSCADOR ES LO BUSCADO


Una pareja de europeos vinieron a visitar a Maharaj durante cerca de una semana. Tanto el marido como la mujer llevaban muchos años interesados por la metafísica Vedanta, y habían estudiado el tema a fondo. Sin embargo, en su visión y en su conducta general se apreciaba un aire de cansancio, casi de frustración, que indicaba claramente lo mismo que se confirmó después: no tenían una aprehensión clara de la verdad, a pesar de su búsqueda asidua a lo largo de mucho tiempo, en el transcurso de la cual habían viajado mucho y habían solicitado la orientación de muchos gurúes, aunque sin éxito. ¡Ahora se preguntaban, quizá, si aquél iba a ser un nuevo ejercicio inútil y frustrante!

Después de hablar de sus antecedentes, en respuesta a las preguntas habituales de Maharaj, se sentaron como desmadejados. Maharaj los miró unos instantes y les dijo: "Os ruego que comprendáis que no tengo nada en absoluto que daros. Lo único que haré será poner ante vosotros un espejo espiritual para mostraros vuestra naturaleza verdadera. Si entendéis el significado de lo que digo, con claridad, de manera intuitiva (no simplemente verbal) y lo aceptáis con la convicción más profunda y con la inmediatez más directa, no os harán falta más conocimientos. Este entendimiento no es una cuestión de tiempo (de hecho, es anterior al concepto del tiempo), y cuando tiene lugar, se produce de manera repentina, casi como una descarga de aprehensión intemporal. Constituye, en la práctica, una cesación repentina del proceso de la duración, una fracción de segundo en la que se suspende el funcionamiento del proceso del tiempo mismo (mientras tiene lugar la integración con lo que es previo a la relatividad) y se produce la aprehensión absoluta. Cuando esta semilla de aprehensión ha echado raíces, el proceso de la liberación relativa de la esclavitud imaginada puede seguir su propio curso, pero la aprehensión misma siempre es instantánea.

"La clave del proceso de comprensión de lo que digo es la 'espontaneidad'. La manifestación de todo el universo es como un sueño, el sueño cósmico, exactamente igual que el sueño microcósmico de un individuo. Todos los objetos son objetos soñados, todos son apariencias en la consciencia, ya se trate del sueño que surge espontáneamente como sueño individual personal durante el reposo, o el sueño viviente de la vida en el que todos somos soñados y vividos. Todos los objetos, todas las apariencias, son soñados por seres sensibles en la consciencia.
Los seres sensibles son, por tanto, tanto soñadores como figuras soñadas; no hay un sonador único como tal. Cada sueño del universo se encuentra en la consciencia que está dentro de un aparato psicosomático particular, que es el medio a través del cual ocurre la percepción y la interpretación y que se toma erróneamente por una entidad individual. En el sueño profundo no hay ensueños y, por tanto, no hay universo. Sólo cuando utilizas la mente dividida existes aparte de los 'otros' y el mundo.
Tú no tienes ningún control de los objetos en tu sueño personal, siendo uno entre ellas el objeto que eres 'tú' en tu sueño. Todo es espontáneo; y, sin embargo, todo objeto de tu sueño personal no es otra cosa que tú. En el sueño de la vida asimismo, todos los objetos (todos los 'individuos', aunque se opongan el uno al otro en el sueño) sólo pueden ser lo-que-tú-eres. Todo funcionamiento, toda acción en la vida, por tanto, no puede ser más que acción espontánea, porque no hay entidad que realice ninguna acción. ¡Tú eres (Yo soy) el funcionamiento, el sueño, la danza cósmica de Shiva!
Recuerda, por último, que todo sueño de cualquier tipo debe ser necesariamente fenoménico, una apariencia en la consciencia cuando la consciencia está 'despierta', es decir, cuando la consciencia es consciente de sí misma. Cuando la consciencia no es consciente de sí misma no puede haber ensueños, como sucede en el sueño profundo."


Llegados a este punto, el varón de la pareja hizo una pregunta. Lo que quería saber era. "Si todos nosotros no somos más que figuras soñadas, sin ningún libre albedrío para elegir ni para obrar, ¿por qué debemos preocuparnos por la esclavitud o por la liberación? ¿Por qué hemos de vinir siquiera a ver a Maharaj?"

Maharaj se rió y dijo: "¡Parece que has llegado a una conclusión correcta por un camino equivocado! Si lo que quieres decir es que ya estás convencido, sin la menor sombra de duda, de que el objeto con el que te has identificado no es, en realidad, más que un fenómeno completamente desprovisto de sustancia, de independencia y de autonomía (una mera apariencia soñada en la consciencia de otro), y de que, por tanto, esa mera sombra no puede plantearse nunca la cuestión de la esclavitud ni de la liberación, y de que, en consecuencia, no tienes la menor necesidad de venir a escucharme, entonces tienes toda la razón. ¡Siendo así, no sólo tienes la razón, sino que ya estás liberado! Pero si lo que quieres decir es que debes seguir visitándome simplemente porque no eres capaz de aceptar que eres una simple figura soñada, sin ninguna independencia ni autonomía, entonces me temo que no has dado siquiera el primer paso. Y, de hecho, mientras exista una entidad que busca la liberación, no podrá encontrarla nunca.
Míralo de esta manera sencilla: ¿Cuál es la base de cualquier acción? La necesidad. Comes porque existe esa necesidad; tu cuerpo evacua porque tiene esa necesidad. Me visitas por la necesidad de visitarme y de escuchar lo que digo. Cuando existe una necesidad, la acción se sigue de manera espontánea, sin intervención alguna por parte de ningún actor. ¿Quién siente la necesidad? La consciencia, por supuesto siente la necesidad por medio del aparato psicosomático. Si tú crees que eres ese aparato, ¿acaso no se trata de un error de identidad por el cual se asume la carga de la esclavitud y se busca la liberación? Pero ¡en realidad, el indagante, el buscador, es lo buscado!"

Se hizo un silencio absoluto en la sala mientras todos reflexionaban sobre lo que había dicho Maharaj. La pareja de visitantes se quedó sentada con los ojos cerrados, sin atender en absoluto a lo que ocurría a su alrededor, mientras el resto de los visitantes iban saliendo de la sala uno tras otro.



Ramesh S. Balsekar
(El Buscador Es Lo Buscado)

10 nov 2011

TU ÚLTIMA RESPIRACIÓN


Siempre estamos viendo esto por última vez. Nunca podemos estar seguros de contar con otro instante. Esto es precioso y frágil. Siempre es la última vez que verás la silla, la última vez que verás el techo y la última vez que verás la alfombra. Siempre es la última vez que verás tus manos. Y ésta siempre será tu última respiración. Pensar que mañana seguiremos aquí es una muestra de arrogancia extraordinaria. ¿Quién puede dar por sentado que mañana seguirá aquí? ¿Acaso nos lo merecemos? Pero lo más hermoso es que, aun sin merecérnoslo, disfrutamos de ello. Ésa es la gracia. Aunque no nos lo merecemos, disfrutamos de ello... hasta que dejamos de disfrutar.

¡Qué malos, Dios mío, hemos sido! ¡Qué cosas tan feas hemos hecho en nuestra vida! ¡Cómo nos hemos enfadado con los demás! ¡Cuánto les hemos juzgado! ¡Pero la gracia es que, aunque no nos lo merezcamos, esto está, no obstante, aquí! ¡Un auténtico regalo!


No nos merecemos esto. Esto es un regalo que se nos da independientemente de lo que hayamos hecho, independientemente de lo que hayamos logrado o dejado de lograr e independientemente de lo que creamos o dejemos de creer. No somos nada pero, en este mismo instante, se nos ofrece todo. Todo lo que necesitamos. ¡Qué arrogancia pensar que merecemos más! En la raíz de toda búsqueda espiritual está la arrogancia, el narcisismo y el ego. ¡En la raíz está el yo! ¡En la raíz siempre está el yo! ¡Yo me merezco esto! ¡Yo me merezco aquello!

Ahí es donde empieza todo, en el yo. Yo quiero. Yo necesito. Ese "yo", esa persona, que tan sólida y real parece, no está presente en el sueño profundo sin sueños. Ahí sencillamente no hay persona, deseos, objetivos ni necesidades. Es por esto por lo que toda búsqueda se asienta en el vacío, toda búsqueda carece de fundamento, es un mero castillo en el aire.


Jeff Foster
(Una Ausencia Muy Presente)

10 dic 2010

TEORÍA DEL DESDOBLAMIENTO DEL TIEMPO.


PUBLICADO EN EL PERIÓDICO "LA VANGUARDIA"

Jean-Pierre Garnier Malet, padre de la teoría del desdoblamiento del tiempo


"Nosotros, como el tiempo, también nos desdoblamos"


Tengo 70 años. Vivo en París. Casado, 2 hijos y 3 nietos. Soy doctor en Física, mi especialidad es la mecánica de los fluidos. La política debe sustentarse en la tolerancia. Tengo la certeza de que hay que pensar en los demás como nos gustaría que los demás pensaran en nosotros





Su teoría ¿está avalada por la ciencia?


La respetada revista American Institute of Physics de Nueva York y su comité científico la han validado publicándola en el 2006 porque es una teoría que ha permitido, primero, prever, y luego, explicar la llegada de planetoides al sistema solar. ¿Quiere que le explique para qué sirve la ley del desdoblamiento del tiempo?

Sí, pero sencillito.

Tenemos dos tiempos diferentes al mismo tiempo: un segundo en un tiempo consciente y miles de millones de segundos en otro tiempo imperceptible en el que podemos hacer cosas cuya experiencia pasamos luego al tiempo consciente.

¿Y todo eso sin enterarnos?

Exacto. Tengo una síntesis instantánea de un análisis que he realizado en otro tiempo aunque no tenga la memoria de ello.

¿Así funciona el tiempo?

Sí, en cada instante presente tengo un tiempo imperceptible en el cual fabrico un futuro potencial, lo memorizo y en mi tiempo real lo realizo.

¿?

Tenemos la sensación de percibir un tiempo continuo. Sin embargo, tal como demuestran los diagnósticos por imágenes, en nuestro cerebro se imprimen solamente imágenes intermitentes. Entre dos instantes perceptibles siempre hay un instante imperceptible.

¿Como en el cine, que sólo vemos 24 imágenes por segundo?

Sí, la número 25 no la vemos, es subliminal. En publicidad se ha utilizado ese tipo de imágenes para influir con éxito en nuestro comportamiento, lo que ha mostrado que lo subliminal es accesible a nuestra memoria. El desdoblamiento del tiempo ha sido probado científicamente y la teoría ha dado justificaciones a escala de partículas y a escala de sistema solar.

Tenía entendido que las leyes de la cuántica no se aplicaban a las cosas grandes.

El fenómeno del desdoblamiento del tiempo nos da como resultado el hombre que vive en el tiempo real y en el cuántico, un tiempo imperceptible con varios estados potenciales: memoriza el mejor y se lo transmite al que vive en el tiempo real.

¿Nuestro otro yo cuántico crea nuestra realidad?

Podríamos decir que entre el yo consciente y el yo cuántico se da un intercambio de información que nos permite anticipar el presente a través de la memoria del futuro. En física se llama hiperincursión y está perfectamente demostrada.

¿Estoy desdoblada como la partícula?

Sí. Y sabemos que, si tenemos dos partículas desdobladas, ambas tienen la misma información al mismo tiempo, porque los intercambios de energía de información utilizan velocidades superiores a la velocidad de la luz. ¿Conoce el principio de los gemelos de Langevin?

No.

En los años 20, Paul Langevin demostró que si un gemelo viajaba a la velocidad de la luz, envejecía menos que el que se quedaba quieto. A Langevin no le creyeron. Hubo que esperar 50 años: en 1970, gracias a los relojes atómicos, se comprobó esa ley.

Entonces, en ese tiempo imperceptible pasó mucho tiempo.

Exacto: si puedo viajar a velocidades prodigiosas, un microsegundo se convierte en un día entero. Cuando regreso, no sé si me he ido, puesto que he estado ausente un microsegundo.

Estupenda propiedad, ¿pero quién es el que viaja?, ¿yo?

Existe otra propiedad conocida en física: la dualidad de la materia; es decir, una partícula es a la vez corpuscular (cuerpo) y ondulatoria (energía). Somos a la vez cuerpo y energía, capaces de ir a buscar informaciones a velocidades ondulatorias.

¿Y cómo asimilamos esa información?

En el sueño paradoxal, cuando estamos más profundamente dormidos y tenemos nuestra máxima actividad cerebral, se da el intercambio entre el cuerpo energético y el corpuscular. Y es ese intercambio el que le permite arreglar el futuro que ha creado durante el día, lo que hace que al día siguiente su memoria esté transformada.

Vaya.

El intercambio se realiza a través del agua del cuerpo. Ese intercambio de información permanente es el que crea el instinto de supervivencia y la intuición.

¿Fabricamos potenciales por medio de nuestro pensamiento?

Así es. Si por ejemplo pienso en una catástrofe, ese potencial ya se inscribe en el futuro y puede sufrirla usted u otro. De manera que la conclusión es: "No pienses en hacer a los demás lo que no quisieras que los demás pensaran en hacerte a ti". No es una ley moral ni filosófica, es una ley física.

Es difícil controlar el pensamiento.

De día, mucho; pero justo antes de quedarnos dormidos tenemos un minuto, y basta con que durante ese minuto controlemos: esa es la manera de conectar con esa parte energética, llamémosla el doble, para pedirle que solucione los problemas.

¿Es como una oración?

No: es una relación, y hay que dejar totalmente las riendas al otro; las noches están para eso. La noche no sólo permite borrar potenciales no deseados, sino que también nos guía los pensamientos del día siguiente.


IMA SANCHÍS - 09/11/2010

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Si os interesa el tema, este es su libro y pronto saldrá un segundo en español.




27 nov 2010

ESO QUE YA ES


Tony, en mi experiencia noto que hay algo que es consciente de todas estas cosas; soy consciente de que los pensamientos vienen a mi cabeza: diferentes tipos de causas, diferentes efectos, diferentes sentimientos, y sin embargo cuando busco para ver "quién es este yo", no hay nada. Y sin embargo hay algo que es consciente de lo que ocurre.

La consciencia toma distancia. Sigue siendo sutilmente dual. Hay conciencia de ti sentado en un asiento. De modo que hay dos cosas: estar sentado en una silla y la conciencia de ello. La liberación está totalmente más allá del observador, de la conciencia, de todo eso. La conciencia sigue siendo una experiencia. Y la dificultad de algunas cosas como la autoindagación es que la gente entra en esa conciencia, pero evidentemente no pueden permanecer en ella porque sigue estado en la historia espacio-tiempo. Aún está en un sueño. Aún es transitoria. Viene y va. No puedes permanecer en ella. Intentas permanecer en ella y no puedes.

Photo by Guillem.


Sólo hay una constante, el ser. Nunca se va. No viene ni va. Y nosotros damos vueltas por ahí buscándolo. "¿Dónde está? ¿Dónde está?" No puedes hacer el ser. ¿Hay alguien que está haciendo la respiración? ¿Hay alguien que está haciendo el estar sentado en una silla? No puedes alcanzar el ser. El ser es todo lo que es, y habla a través de los sentidos.

Los sentidos te están gritando: "Mira, ya estoy aquí." Los cinco sentidos, los sentimientos y los pensamientos son la seidad simplemente siendo, y los buscadores están buscando eso que ya es, que grita absolutamente al buscador, y sin embargo no puede ser conocido.

Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)


11 nov 2010

DIOS


Dios. Cuánto poder le hemos dado a esa palabra. Hemos matado por ella, hemos sentido una gran culpa por ella, hemos sufrido enormemente por ella y demasiadas personas han muerto por ella. El significado de la misma palabra puede cambiar bastante de una cultura a otra y de una persona a otra. Pero ¿qué es en realidad? No la palabra, sino la cosa en sí misma.

La mayoría de las personas que viven en el mundo afirma creer en eso llamado Dios. Si no durante sus vidas, al menos al final de ellas, cuando luchan por seguir respirando. ¿Realmente existe ese Dios en el que tanto confiamos? ¿O es una creación de la mente humana provocada por nuestro estado de inseguridad?

Esta idea de Dios tiene una historia, un comienzo. Me dirás que Dios siempre ha existido y existirá eternamente. Pero mira la realidad y te mostrará una imagen muy distinta. No hace tantos años, los seres humanos creían en varios dioses. En la actualidad decimos que eran sólo ideas, creencias y conceptos de seres ignorantes, supersticiosos y primitivos. ¿Somos distintos nosotros? Luego llegó un puñado de personas y dijeron: "No, sólo hay un Dios y su nombre es Jehová". Pero ¿acaso es esto más real que las versiones anteriores de ese mismo concepto?

Decimos amar a Dios, pero Dios es insondable. Entonces, ¿a quién, o qué, amas? ¿Amas la idea de Dios? No has visto a Dios, de modo que ¿cómo sabes que está ahí? Ah, claro, ves señales de Dios por todas partes, pero ¿se trata de Dios o es simplemente la vida? En realidad no conoces a Dios, ¿no es verdad? Sólo crees en la idea de Dios. Es más una esperanza que una realidad. Sin embargo, esa esperanza nos ha mantenido ciegos y bajo el control de quienes afirman conocer a Dios mejor que nosotros. Ellos no saben nada. Están tan perdidos como tú respecto a qué es en realidad esta idea de Dios.

Entonces, ¿qué es lo que conoces realmente? ¿Te conoces a ti mismo, o a ti misma? ¿Sabes algo con certeza? ¿Cuál es el proceso de conocer? ¿Conocer es lo mismo que creer? ¿Una creencia es alguna vez real? ¿O es sólo algo que nos hace sentir cómodos en un mundo que está, claramente, desquiciado? ¿Piensas profundamente en las cosas? Si es así, ¿qué es lo que realiza el acto de pensar? O, mejor dicho, ¿quién es el que realiza el acto de pensar?

La mayoría de nosotros, en realidad, no pensamos. Aceptamos algo de acuerdo con nuestro condicionamiento y luego decimos creer. Naces, tus padres te dicen quién eres y lo que eres. Vas a la escuela y te cuentan la historia de acuerdo con las creencias culturales de tu sociedad. Asistes a la escuale dominical, te hablan de Dios y te cuentan toda la historia de tu sistema de creencias. La mayoría de vosotros nunca se ha parado a pensar realmente si todo eso es verdad. El mero hecho de que la gente haya estado creyendo en algo durante mucho tiempo no lo convierte en verdad. Sin embargo, nos pasamos la vida pensando que esas cosas deben ser ciertas. "¡¡Está escrito!!" ¿Y qué? Averigua con certeza quiénes escribieron todo aquello en lo que crees y si realmente sabían algo más que tú. ¡Piensa! Deja libre a tu mente y reflexiona profundamente sobre todo esto. No te preocupes, Dios no te hará nada por cuestionarte las cosas.

¡No se parece muchísimo este asunto al de Santa Claus? De niños, nos mentían acerca de ese tipo que nos traía regalos si nos portábamos bien y que sabía si eras bueno o no lo eras. Por lo tanto, más te valía ser bueno. ¿Dónde está la diferencia entre tu Dios y Santa Claus?

Dios es un concepto creado por el ego para sentirse más seguro. El ego es el concepto, la creencia de que , de algún modo, estás separado del resto de la vida. Esto provoca un estado de inseguridad profundamente arraigado. Por consiguiente, a partir de ese estado de inseguridad creamos a un ser superior que nos protegerá y nos amará. Un dios que tiene un hogar que nos está esperando después de la muerte, si creemos en él. Si no hay ningún ego, no hay ninguna necesidad de dios. Y no hay ningún ego. El ego también es un sueño, un concepto, una creencia. Sin embargo, es nuestro sentido de la identidad. Nos identificamos con nuestras creencias condicionadas y luego las protegemos, como si fuesen reales. Pero no son reales, como tampoco lo es tu dios.

Ahora bien, algunos de nosotros tenemos una idea más amplia de lo que es Dios. Vemos que Eso, Dios, es la totalidad de la creación, tanto manifestada como potencial. Esto es mucho más sutil y exacto. Proviene de un nivel de percepción mucho más libre. Si uno está más allá del ego ilusorio, las palabras utilizadas para expresar este estado superior pueden ser muy exactas. Pero si se trata sólo de un nivel más sutil de creencias, no es mucho mejor que el antiguo concepto de Dios. La realidad no necesita a ningún dios. No necesitamos a un dios que sea bueno. Si estamos despiertos, somos buenos por naturaleza, no por Dios.

Cuando uno entre profundamente en lo que es y llegue al abismo del no saber, y ya no se aferre a nada, entonces caerá en la Vida. No sólo no necesitará palabras para expresarlo, sino que verá claramente que Eso, la Vida, no puede ser expresado de ninguna forma. No hay ninguna necesidad de expresar lo que uno es. Simplemente con respecto a lo que te está ocurriendo en cuanto ser vivo llamado "tú". Ésta es la libertad. Ésta es la Vida. Éste es el Amor. Está aquí mismo, en este momento, ahí donde tú te encuentras. Eres tú.




Dios, la idea de dios, ha matado a millones de personas a lo largo de la historia. Si no fuera tan trágico, sería gracioso. Toda esa gente muriendo por una idea, por un sueño creado por otro sueño: el ego. ¿Durante cuánto tiempo seguiremos estando ciegos? ¿Cuantas personas más tendrán que morir antes de que despertemos? ¿Cuántas culturas serán destruidas en nombre de DIOS? ¿Cuánto más será destruido el medio ambiente por la gente que cree que realmente no importa, porque todos iremos al Cielo cuando todo esto acabe? ¿No es esto una locura? Solamente el ego-mente podría haber creado una distorsión tal de la realidad y después llamarla "El Amor de Dios".

Tienes lo que hace falta, sin la ayuda de Dios, para despertar. Más allá del ego ilusorio, está la sabiduría. Ése es tu verdadero ser. Puedes seguir soñando y evitando la realidad o puedes enfrentarte a ella y empezar a hacerte algunas preguntas. Si tu intención es encontrar la verdad, la encontrarás. Pero si lo único que buscas es un poco de consuelo de esa locura que hoy llamamos nuestras vidas sólo encontrarás más sueños.

Basta con mirar un poco a nuestro alrededor para ver que, verdaderamente, estamos locos. Esto sólo lo pueden cambiar las personas que se interesen profundamente por la vida y la verdad, y que hacen lo que pueden por despertar. Uno a uno, podemos ir despertando y podemos ayudar a otros a despertar. Si no lo hacemos, hay pocas esperanzas para la vida en este maravilloso planeta.


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución E Iluminación)

8 jul 2010

ETERNAMENTE DESPIERTO


EL DESPERTAR


Estudiante: Deshacernos de nuestro ego para experimentar la conciencia... ¿nos deshacemos de él como si fuera la piel de una naranja?

Adyashanti: Deshacernos de la piel sería algo así como tener un sueño en el que acudieses a un terapeuta, empezaras a sentirte cada vez mejor y creyeras que te estabas encaminando. El despertar es como si estuvieras en el sofá contando tu historia, hecho un lío, sin avanzar mucho, y te dieras cuenta, de pronto, de que todo es un sueño, que no es real, que te lo estás inventando. Eso es el despertar. La diferencia es enorme.


Estudiante: ¿Me lo he inventado todo?

Adyashanti: Absolutamente todo. Pero la conciencia que está en ti no está soñando. Sólo sueña la mente. Se cuenta historias y quiere saber si estás progresando. Cuando te despiertas comprendes: "Vaya, es un sueño. La mente está creando un estado de realidad alterado, una realidad virtual, pero no es verdad, no es más que pensamiento". El pensamiento podrá contar un millón de historias dentro de la conciencia, pero ésta no cambiará ni un ápice. Lo único que cambia es la sensación del cuerpo. Si cuentas una historia triste, el cuerpo reacciona. Y si te cuentas una historia de exaltación, el cuerpo se siente engreído, confiado. Pero cundo te des cuenta de que sólo son historias, cuando salgas de la mente, del estado de sueño, experimentarás un gran despertar. no te despiertas, lo que está despierto desde siempre se hace consciente de sí mismo. Tú eres lo que está eternamente despierto.


Adyashanti
(La Danza Del Vacío)


19 jun 2010

SUJETO Y OBJETO


Es sorprendente cómo todo esto de la relación sujeto-objeto está dando vueltas para mí: si puedo percibirlo, lo que pienso que es un sujeto es en realidad un objeto. Cualquier cosa que represente mi sentido del "yo" es en realidad un objeto de percepción, algo que está siendo observado. No obstante, nunca puedo atrapar del todo la cosa que está observándolo.

Claro, porque entonces también sería un objeto. En cuanto "lo atrapas", queda objetivado; y lo único que puedes conocer es un objeto. El sujeto no puede conocerse a sí mismo excepto como objeto. ¡y entonces deja de ser un sujeto!

Y todo esto del "hacer"...: ¿Cómo puede algo que sólo es un sueño pensar que está haciendo algo?

Creo que ahí estás mezclando metáforas, porque el objeto soñado no piensa que es un sueño; piensa que se algo sustancial. Aunque sea un objeto, al menos como objeto es sustancial.


Sí, pero como "objeto subjetivo" es el que hace. La sensación que tengo de ser el que hace es en realidad un objeto en la Conciencia. Por tanto, no hay manera de que pueda comprender esta cosa, no hay modo de que La pueda Ver, no hay modo de que La pueda encontrar... ¿Es esto lo más lejos que se puede llegar?

No. Lo puedes encontrar porque tú eres ello. El único modo que tendrías de encontrarlo es no siendo ello, observándolo..., pero no hay nada que no sea Ello.

Entonces ¿no hay solución, o es que finalmente este ser fenoménico se da cuenta de que no existe realmente...?, aunque, de algún modo, la existencia fenoménica continúa.

La realización no atañe al objeto fenoménico. Estás volviendo a pensar que la realización del sabio es la realización del mecanismo cuerpo-mente que está asociado con el Conocimiento.
Pero a lo que nos estamos refiriendo no es al conocimiento del mecanismo cuerpo-mente. El mecanismo cuerpo-mente del sabio es simplemente como cualquier otro mecanismo cuerpo-mente, es un objeto condicionado. El Conocimiento es pura Subjetividad.

Pero, en ese caso, no habría campo fenoménico en absoluto.

Bien, ahí es donde la cosa llega a ser muy paradójica.

Entonces ¿cómo es convierte uno en pura Subjetividad?

Tienes que intentarlo con mucho, mucho ahínco. (risas) Y si no alcanzas este elevado estado de pura Subjetividad, simplemente es porque no lo intentas con suficiente ahínco.

Volvemos al punto de partida.

Y si me compras eso, también tengo un puente que me gustaría venderte!


Wayne Liquorman
(Aceptación De Lo Que Es)


5 may 2010

TONY PARSONS


DESPUÉS DE LA LIBERACIÓN...



Me preguntaba si tus relaciones con la gente cambiaron profundamente cuando te ocurrió todo esto. ¿Perdiste relaciones o adquiriste otras nuevas?

No lo sé. Es posible. Pero eso no es verdaderamente relevante. No hay nadie. Antes de la liberación, y también después, es tan sólo lo que hay. La cosa ni mejora ni empeora. Simplemente es lo que es.

¿De modo que nada cambia de manera importante?

No en el sentido de que los valores o las cosas mejoran para el individuo, no. La liberación no es para el individuo, de modo que esto no tiene valor para la persona individual. De hecho, la liberación es lo peor para el individuo, porque es el final de la individualidad. De modo que no hay nada que ganar y todo que perder. Esto ha perdido todo, y tú aún te tienes a ti mismo.

Después de la liberación, ¿qué hace que te levantes, comas, vayas al trabajo, etcétera?

Antes de esto creías que tenías un motivo, porque tienes una vida y eres "tú" quien lo hace todo...; haces que todo ocurra.
"Tengo mi vida y voy a ir a trabajar cada día porque así ganaré un sueldo y podré pagar las facturas."
Después de la liberación, levantarse, trabajar y pagar las facturas son cosas que ocurren. Curiosamente, nunca han hecho otra cosa que ocurrir, pero tú les añades el "tú". Tú te añades a la historia de ti yendo a trabajar.

Pero si no hubiera nadie, entonces nadie necesitaría ir a trabajar; nadie necesitaría ganar dinero.

No cambia nada porque no hay nadie y no hay necesidad, excepto en el sueño de separación.

A mí me parece que podrías quedarte tumbado y simplemente ser.

Pero ¿Quién está eligiendo tumbarse y simplemente ser?. No hay un alguien. Nadie ha hecho nunca nada. Nadie hará nunca nada. La gente sólo cree que está haciéndolo en el sueño. Tumbarse, ponerse de pie, tomar el desayuno, trabajar, es lo que parece ocurrir, pero tú aún crees que tienes que hacer algo para que ocurra... "Estoy haciéndolo." De modo que el ser añade un "yo" simulado. No hay hacedor, sólo hay eso que parece ocurrir.

Si dejas de alimentar el fuego y simplemente eres...

Pero ¿Quién va a hacer eso?

No lo he calculado.

Ése es el problema. Esto es lo que digo: no hay nadie que pueda elegir dejar de alimentar el fuego y simplemente ser. No hay nadie que tenga que hacer eso. Ser es simplemente ser, con o sin el sueño de la entidad separada. Tú, que buscar el ser, eres una expresión del ser. De modo que el ser no tiene ningún requisito. Lo que es, es ilimitado, totalidad inmaculada.


Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)


21 abr 2010

DESPERTAR


SEGUIR DESPERTANDO.


Muchos maestros lo equiparan con los sueños. ¿Has despertado alguna vez de un sueño placentero y te has vuelto a dormir porque querías seguir soñando? Te das la vuelta, te duermes otra vez, te vuelves a despertar y te das cuenta de que estabas soñando, aunque estás grogui y ni siquiera sabes si te quieres despertar. Mas adelante, a lo largo del día, estás mucho más despierto y lo ves todo con más claridad. La mayoría de los maestros espirituales siguen groguis aun después de un gran despertar espiritual. Se mueven hacia delante y hacia atrás, sin saber si quieren despertarse o no, pues perciben que eso implica un mundo totalmente distinto. Quieren despertar de lo malo y seguir soñando con lo bueno. Quieren, literalmente, dormirse de nuevo en sus relaciones personales, pues saben que si se despiertan del todo las cosas tal vez cambien de un modo inesperado.

Cuando estás grogui sientes que tienes que dejar muchas cosas, y no sabes bien si quieres despertarte o no. Pero cuando estás realmente despierto, sabes que es un sueño, y no quieres regresar. Si deseas ser totalmente libre, tienes que hacer el esfuerzo de despertarte del todo. Entonces dejarás de interesarte por lo que no es verdad y te interesarás únicamente por la verdad. El estado de sueño que implica separación, con todos sus disfraces, dejará de interesarte.

¿Quién controla el sueño cuando sueñas por la noche? Tú eres el soñador, el que tira de todas las cuerdas. Todos los personajes del sueño están convencidos de que ellos son los que están haciendo que las cosas sucedan así. Pero el soñador es quien lo orquesta todo. Cuando sueñas lo olvidas. El soñador trascendental es el que genera el sueño del mundo. Si quieres que la gracia no te abandone en el funcionamiento del mundo, tendrás que tener esto presente constantemente. Para regresar al mundo no necesitas dejar de lado la trascendencia, eso es un mito.


Toda esta idea de la integración y la creencia de que no podemos permanecer en la trascendencia sólo tiene sentido hasta que nos ponemos a examinarla y nos preguntamos si es cierto. Cuando observes tu propia experiencia y te preguntes cómo funciona la realización, empezarás a darte cuenta de que muchas de las cosas que decimos son una mera ridiculez: es como si un ciego se pusiese a mirar a otro ciego.

Lo que estás viendo, y esto a lo que llamas maestro, es tu propia creación, es tu sueño, lo estás creando en este preciso instante. Si te das la oportunidad de hacerte consciente, te darás cuenta de que lo estás creando y de que la separación entre la persona que escucha y la que habla es una mera ilusión. Si estás despierto, lo habrás visto claramente. Pero los condicionantes pueden arrastrarte de nuevo al sueño. No importa. Debes seguir cuestionándote el sueño.

Algunas veces experimentamos un flechazo con alguna experiencia inusual, pero nos perdemos algo más profundo: comprender quién la origina. Tenemos que preguntarnos: "¿Por qué he recibido esa percepción?". Cuestiónatelo. La curiosidad y la búsqueda son importantes. Si tienes una experiencia trascendente es para que te aferres intuitivamente a la Verdad, que es lo que las cosas realmente son. En términos espirituales, la pregunta "¿qué soy? es lo que nos lleva al núcleo de las cosas.


Tú eres inteligencia infinita, pero debes ser lo suficientemente serio para descubrir lo que es verdad por ti mismo. Para hacerlo, tendrás que abrirte a la posibilidad de que todo lo que has estudiado sea un error. Si no, ¿cómo podrás descubrir lo que en verdad es? Cuando te abres del todo, la Verdad se vuelve totalmente obvia. La personas que son espirituales creen que la Verdad siempre está oculta. Pero no está escondida. Lo que se pone en medio es la idea de esta verdad. Descubre el lugar de lo que en verdad es. Lo único que existe es el Uno, que se manifiesta bajo la forma de todas las cosas. Reflexiona y medita sobre esto hasta que lo comprendas del todo. Despierta a lo que eres.


Adyashanti
(La Danza del Vacío)