Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


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5 ago 2012

DESPERTAR


El propósito de mi enseñanza es la iluminación, despertar de la ilusión del estado de separación para alcanzar la realidad del Uno. En pocas palabras, lo que pretendo es que comprendas lo que eres. Es posible que también descubras otros elementos en esta enseñanza, los cuales surgen simplemente como respuesta a las necesidades concretas de los demás en un determinado momento, pero básicamente lo único que me interesa es que te despiertes.

La iluminación significa despertar a lo que en verdad eres y vivir en consecuencia. Realízate y sé, realízate y sé. La realización en sí misma no basta. La plenitud de la realización consiste en ser, y esto implica actuar, hacer y expresar lo que hayas comprendido. Es muy complejo, una forma de vivir completamente nueva: vivir en la realidad desde la realidad, y no desde las ideas programadas, los impulsos o las creencias de tu mente soñadora.

La verdad es que tú ya eres lo que buscas. Estás buscando a Dios con sus propios ojos. Esta verdad es tan simple y tan chocante, tan radical y tan tabú, que te la pierdes fácilmente en la tormenta de tu búsqueda. Tal vez hayas oído ya lo que te estoy diciendo y es posible que incluso te lo creas, pero lo que te pregunto es si lo has comprendido con todo tu ser. ¿Lo estás viviendo?


Mi discurso pretende despertarte, no darte un método para soñar mejor. Esto último lo sabes hacer muy bien. Podré parecerte amable y muy suave, en función de tu estado mental y emocional, pues en otras ocasiones tal vez no te parezca tan amable ni tan suave. Posiblemente te sientas mejor después de hablar conmigo, pero eso es secundario al despertar. ¡Despierta! Tú eres todos los Budas vivientes. Eres el vacío divino, la nada infinita. Lo sé porque yo soy lo que tú eres y tú eres lo que yo soy. Deshazte de todas las ideas e imágenes de la mente; aparecen y desaparecen, y ni siquiera las generas tú. ¿Por qué prestas tanta atención a tu imaginación, cuando la realidad existe para que te realices en este preciso instante?

Pero no creas que la iluminación es el final. La iluminación es el final de la búsqueda, el final del buscador, pero también es el comienzo de una vida protagonizada por tu verdadera naturaleza. Descubrirás algo totalmente nuevo: la vida desde la unidad, encarnando lo que eres, una expresión humana de esta unicidad. Indefectiblermente te conviertes en el Uno;  eres el Uno. La pregunta es si eres o no una expresión consciente del Uno. ¿Está despierto ese Uno? ¿Has recordado lo que en verdad eres? Y si lo has hecho, ¿lo estás viviendo? ¡Estás viviendo desde el Uno, de un modo realmente consciente?

Todas mis charlas versan sobre el despertar o la vida tras el despertar. Independientemente de cuál  parezca  ser el tema de mi charla, en realidad sólo estoy hablando de estas dos cuestiones.


Adyashanti
(La Danza Del Vacío)

27 abr 2012

LO QUE SIEMPRE EXISTE AQUÍ


No hay mundo ahí afuera. El mundo entero está aquí: tecleando. Esto es el mundo. No hay mundo ahí afuera.

Respiración, respiración. Silencio. Es maravilloso cómo se va desarrollando, momento a momento.

Ningún control: el cuerpo respira al ritmo perfecto; los ojos parpadean al ritmo perfecto. Los dedos teclean, cada uno pulsa la tecla correspondiente en el momento perfecto. No hay nadie en mí que los controle.

¡Hola! ¿Hay alguien ahí?

¿Quien pregunta? ¿Quién teclea?

¿Qué es el yo?


Pero ¿quién pregunta? ¡La respuesta es la pregunta! ¡La respuesta que se da por sentado! La pregunta debe morir en el momento en que se plantea. Es algo falso, se funda en una mentira, en una falacia. Da por sentado una respuesta. La pregunta y la búsqueda de respuesta surgen al mismo tiempo. Hay una pregunta porque se da por sentado que hay una respuesta, y hay una respuesta, una contracción de esto.

¿Qué es el yo?

¡Cuatro palabras y unos signos de interrogación! Eso es todo. No hay respuesta alguna. No hay ninguna respuesta y, por ende, ninguna pregunta ni ninguna respuesta, lo cual te hace regresar a esto, a lo que nunca ha dejado de existir aquí, a lo que siempre existe aquí. ¿Por qué intentas encontrar una respuesta a la pregunta cuando la pregunta queda sencillamente aclarada en el momento?


Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)


11 abr 2012

ERRORES Y DEFECTOS


Es difícil aceptar los defectos ajenos y más todavía los propios.

Muchos tratan de ocultar o ignorar sus propios defectos lo cual significa ya un rechazo o negación de los mismos. No hay peor ciego que quien no quiere ver.

Una plausible aunque rara y escasa virtud es reconocer los propios defectos descarnadamente, sin atenuantes, sin tapujos.

Pero ¡cuidado! Un sutil y disimulado orgullo se esconde tras algunas sinceras confesiones públicas o privadas, de los propios errores.


La humildad es la verdad. Pero no siempre la verdad se dice con humildad. Y la verdad que no se reconoce y expresa humilde y sencillamente, no es verdad auténtica sino disminuida o distorsionada.

¿Por qué será tan difícil ser humildemente veraz y verazmente humilde?

Quienes se enojan consigo mismos por sus propios defectos y debilidades, deberían saber que todos nuestros errores son las piedras y abrojos del camino, que nos enseñan a caminar siempre con los ojos abiertos y a  no creer que estamos libres de tropiezos y caídas.

Es mejor caer o haber caído, que considerarse inmune a errores y dislates.


Darío Lostado
(Tu Vida Tiene Sentido)


1 mar 2012

LA VERDAD FINAL


No hay ni creación ni destrucción,
ni destino ni albedrío,
ni senda ni logro.


Esta es la verdad final.


Ramana Maharshi



16 feb 2012

AMOR (parte 2)


No podemos enamorarnos o dejar de enamorarnos de este amor. Nos enamoramos o no de un amor que se extrae, de algún modo, de la esencia del amor. Esta otra clase de amor también forma parte de la experiencia vital de la mayoría de los seres humanos, pero yo estoy hablando del amor que se limita a ser. Cuando lo reconocemos por primera vez nos llevamos una gran sorpresa al descubrir que este amor que procede directamente de nosotros, aquí mismo, está enamorado de todas las cosas.
"¿Cómo puede ser eso? Se supone que yo no amo a aquellas personas cuya filosofía difiere de la mía."
"¿Qué hace aquí ese amor? Estamos en polos totalmente opuestos del espectro político."
"¿Por qué te amo? ¿Cómo entró en mí ese amor? ¿Qué clase de amor es éste?"
Es un amor profundo. Un amor sinónimo de la Verdad. Cuando este amor está presente, la Verdad está presente. Cuando la Verdad está presente, esta conexión, este amor profundo, está presente.
Muchas de las historias en torno a Jesús describen esta clase de amor. La gente que le rodeaba le decía constantemente lo que no podía amar: "Lapidaremos a esta prostituta. Dios no ama a este tipo de personas". Pero Jesús, completamente conectado, sabía que este amor es indiscriminado. No lo recibe alguien porque sea simpático o noble. Simplemente es. Ama a todo el mundo indiscriminadamente. La mayor parte de las enseñanzas de Jesús se basaban en esta clase de amor. Incluso lo expresó ante los responsables de su muerte, cuando dijo: "Perdónalos, Padre, porque no saben lo que hacen". Eso procede de un amor que no tiene fin, ni siquiera cuando se está enfrentando a la muerte. Ésa es la voz del amor. La mente podría decir: "Eh, van a matarme. Tengo derecho a dejar de mostrar amor". Pero la verdad no se rige por esa ley; no sigue las reglas del juego fabricado por la mente. Ama de todas formas. No comete errores: este amor no tiene nada que ver con volverse noble, valioso o santo. Es un amor que existe desde antes. Ha estado aquí desde siempre y siempre estará aquí. Este amor simplemente es.
Te viste obligado a obviar este amor para poder seguir siendo un yo separado, pero no dejó de existir. En realidad, ése es nuestro mayor temor: descubrir que amamos todas las cosas y todas las personas que nuestra mente preferiría no amar. El miedo al amor, al amor verdadero, es posiblemente el único miedo que supera el miedo a la muerte. El descubrimiento del amor como componente de tu naturaleza es el comienzo del fin de todo lo que creías separado. Te enfadas con los demás porque el amor está ahí y tú no quieres que esté. Por eso los que se divorcian suelen atacarse mutuamente. Como están divorciándose creen que no deberían seguir enamorados. Pero el amor sigue ahí. Tal vez no te guste, tal vez no quieras vivir con alguien, pero el amor sigue ahí, porque no podemos amar una cosa para dejar de amarla después. Si la gente es capaz de admitir que el cariño o la conexión siguen ahí, aunque la parte romántica del amor haya desaparecido, su energía podrá liberarse. Y es preferible acostumbrarse a esto con una persona, pues terminarás descubriendo que ese amor está en todos los seres. Simplemente está ahí. Es un acuerdo sellado. No importa quién sea. Si aceptas el amor sabrás cuándo es preferible quedarse con alguien y cuándo es mejor dejarlo.
El amor verdadero no tiene nada que ver con querer a alguien, con estar de acuerdo con esa persona o con ser compatible con ella. Es un amor hacia la unidad, un amor que ve a Dios en todas las máscaras, y se reconoce en todas ellas. Sin él, la Verdad se convierte en una abstracción fría y analítica y deja de ser la Verdad auténtica. La Verdad se expone para abrirse a esta conexión íntima con todo el mundo. Aunque a la personalidad no le guste, existe una íntima conexión. Unas veces saldrá al frente y se mostrará con obviedad. Otras veces se quemará en el fondo, como las brasas, para todo. Cuando reconozcas una conexión profunda sentirás que, gracias a ese amor, las paredes de la oposición se caerán naturalmente. No se caerán sólo estas paredes,también sentirás amor por todos los seres humanos, y por la vida como tal.
Es como el amor de un padre hacia su hijo: aunque a veces te sientas frustrado, este amor es constante. Es como la vida, que unas veces te vuelve loco y otras es realmente agradable. Este amor va más allá de los momentos buenos o difíciles, que siguen aconteciendo. Cuando despiertes a este amor que trasciende todos los momentos, buenos o malos, tu relación con la vida experimentará una revolución radical. Este amor no tiene opuestos, como el odio, pues está presente en todo, en todos los momentos. Cuando lo entiendes es como una revolución, pues cuando ves que este amor que eres ama lo que no se puede amar, lo que aparentemente no debes amar o lo que la cultura no te permitía amar, y ves que no le presta ninguna atención a las normas del ego, te das cuenta de que es otro tipo de amor.
Tienes que hacerme el favor de comprender que el amor del que estoy hablando no es excluyente y, por tanto, no excluye otras expresiones de amor. El amor de la amistad, el amor del matrimonio y otros muchos tipos de amor tienen su propia forma de ser y de moverse por el mundo. Pero yo me estoy refiriendo a la esencia que forma parte de todos los sabores del amor. El verdadero amor espiritual, una conexión que no podemos describir con palabras. Este amor es el único que tiene el poder de transformar nuestra relación con la vida, con los demás y con el mundo. Este amor es atemporal. Es incontenible.
Cuando la gente despierta a este amor, con frecuencia escucho: "Adya, es demasiado para mí: me va a destrozar". ¡Es ridículo! ¿Demasiado para ti? Eres transparente. Estás vacío. Simplemente te atraviesa y te trasciende. ¡A través de ti y más allá! Si intentas aferrarte a él, será demasiado para ti. Evidentemente, si te aferras a la idea de tus fronteras personales, de tus límites, no podrás contenerlo. No podemos limitar el amor, pues nunca tuvo ese destino.


Adyashanti
(La Danza Del Vacío)


13 feb 2012

AMOR (parte 1)

Todos estamos familiarizados con el amor al que hacen referencia los poemas, las canciones, los anuncios y los romances de instituto. Ese amor es hermoso, pero yo quiero hablar de la esencia del amor en su sentido más profundo. El amor es un aspecto muy importante de la Verdad. Sin amor no hay Verdad. Sin Verdad no hay amor.
Cualquiera que haya tenido la suerte de experimentar un amor profundo y encarnado sabrá que el amor trasciende todas las experiencias y todas las emociones. Si has experimentado este amor, sabrás que está presente aunque no tengas la sensación de ese estado al que llamamos amor. Si no es amor verdadero, en cuanto dejes de tener esa sensación asociada al estado, te darás cuenta de que únicamente tenías una sensación, como cuando un coche se queda sin gasolina. Ése no es el amor verdadero, el más profundo, ésos no son los cimiento del amor. Cuando amas de verdad, sabes que el amor trasciende todas las experiencias. Por ejemplo, una madre ama a su hijo aun cuando éste le haga perder los papeles. Si has amado a un amigo alguna vez, sabrás que el amor sigue ahí aunque no lo sientas, incluso en los momentos difíciles, El cariño más profundo trasciende todas las experiencias.
Evidentemente, el amor se expresa de muchas formas. Pero cuando te refieres a una experiencia de amor verdadero, sabes que el amor existe incluso en la ausencia de esa experiencia. Cada vez que lo nombras o dices "el amor es así" o "el amor se siente así, te das cuanta de que sigue existiendo aun en la ausencia de esa definición. En realidad no puedes echarle el guante y decir "esto es el amor verdadero", pues lo trasciende. Es una especie de yo. No puedes descubrirlo. Podrías decir: "No puedo encontrar al yo, así que creo que no existe ninguno". Y, sin embargo, hay algo que está despierto, brillante y consciente, aunque ese algo sea la nada radiante.
Del mismo modo, cuando la Verdad está presente, el aspecto amoroso de la Verdad también está presente. Este amor trasciende los altibajos de la emoción, es un amor que está abierto permanentemente. Si cierras su apertura, entonces el amor se queda sin vida, la Verdad se muere. Este amor nos hace estar profundamente conectados de un modo no explicito y surge cuando estamos verdaderamente disponibles, realmente abiertos. Las palabras ni le añaden ni le quitan nada. Cuando dirigimos nuestra atención a lo que es indescriptible mediante palabras, ahí está. Ahí está la conexión: ocurre algo bello, profundo. Cuando nos abrimos de este modo indescriptible, es como si la apertura se encontrase consigo misma.
Todos experimentasteis un tiempo en el que sabíais esto y, por alguna razón, sacrificasteis esta apertura por algún otro plan. Surgió alguna otra cosa, dijisteis "¡vaya!", y la conexión desapareció; entonces surgió la mentira. Cuando te desconectas de este nivel tácito es como si dijeses: "Estoy a punto de mentir, de decir lo que no es verdad". Cuando te apartas del núcleo del amor mentir es fácil. Si sigues conectado, de corazón, mentir o decir una verdad a medias te resultará muy difícil. Si te niegas a desconectarte del amor, todas tus relaciones se transformarán por completo; incluso la relación que tengas contigo mismo.
Quizá esto te resulte un poco extraño, pues has aprendido que la conexión del amor está reservada para momentos especiales, para personas especiales, en circunstancias especiales. Que esta conexión sea indiscriminada es tabú. Tal vez hayas pensado: "Mantendré esta conexión para ti, para ti y para ti, pero los demás me dais bastante miedo". Pero al conocerlo como una profunda conexión y una profunda unidad, esto que está despierto este amor que trasciende todas la descripciones, es indiscriminado. No sabe encenderse y apagarse. Ese interruptor está, únicamente, en la mente. Este amor siempre está encendido. Ama por igual a santos y pecadores. Es el amor verdadero. Una imitación del diría: "Te amo más que a nadie porque encajas en mi visión encogida del mundo mejor que ninguna otra persona".
El amor verdadero es sinónimo de Verdad. No difiere de ésta. No es el amor que sentimos cuando asistimos al baile de graduación con la persona ideal. No hay nada malo en ello, por supuesto, pero esto es otra cosa. La esencia más profunda del amor no está entrando y saliendo. El amor es, punto final. Este amor ama por encima de tus gustos de personalidad respecto a la gente; no surge porque lo desarrollemos o porque nos volvamos santos, nobles o angelicales. Eso no tiene nada que ver con el amor del que estoy hablando. Este amor es un reconocimiento profundo y sencillo, algo que sabemos intuitivamente y que descubrimos en cada experiencia, en cada ser y en cada mirada. Se encuentra en todo lo que ocurre. Es amor por el mero hecho de que esté aconteciendo algo, pues ahí está el verdadero milagro. Sería muy fácil que no existiese nada, mucho más fácil que lo contrario. El hecho de que ocurra algo y de que vivamos en esta abundancia llamada vida es un milagro.


Adyashanti
(La Danza Del Vacío)

2 jun 2011

HACIA LA FELICIDAD


La felicidad es como la sombra que proyecta tu cuerpo.
Cuando la persigues, huye.
Cuando miras y caminas hacia el sol, tu sombra te sigue siempre.
Sólo cuando caminamos en busca de la luz de la verdad la felicidad nos acompaña siempre.



Darío Lostado
(Ama Y Haz Lo Que Quieras)



3 abr 2011

¡¡APÚNTATE YA!!



AMANTES DE LA VERDAD Y LA VIDA


Hay una tendencia en nuestro mundo a reunirse en grupos las personas con unas mismas ideas, gustos, aficiones, intereses de toda índole, profesiones, ideales... Y viendo esta realidad de nuestro mundo, he pensado que sería muy útil crear un grupo sin estructura alguna, de todas aquellas personas que están unidas por un mismo objetivo en sus vidas como es Amar La Verdad y La Vida como lo más importante de nuestra existencia. Casi diría que debe ser un enamoramiento de La Verdad y La Vida. Aunque usamos dos palabras, en el fondo, La Verdad es igual a La Vida. Pero en la percepción de nuestras mentes hay una diferencia conceptual.

Amar La Verdad, sin diferencias de religión, raza, ideología, sexo, nacionalidad, cultura edad, nivel social, intelectual...

Invitamos a quienes admitan estos doce principios básicos, como una orientación fundamental, a formar un grupo humano que tan sólo nos exige vivir de acuerdo con estos principios como orientación de nuestra vida.

Queremos contribuir a que La Luz de La Verdad se vaya expandiendo día a día sobre nuestro planeta. Es muy recomendable que usemos todos los medios tecnológicos y personales a nuestro alcance para difundir esta idea, abierta y comprometidamente.

Ojalá que algunos se animen a difundir por Internet estos principios y sean muchos los que se adhieran a ellos para que la luz de La Verdad se vaya expandiendo por nuestro mundo.

Para cualquier comentario o sugerencia, pueden recurrir al e-mail o curreo electrónico: dariolostado@hotmail.com

Para pertenecer a este grupo no es necesario inscribirse ni pagar absolutamente nada. Es un compromiso moral de querer amar La Verdad y La Vida por sobre todo.

Photo by Guillem.



PRINCIPIOS BÁSICOS PARA "LOS AMANTES DE LA VERDAD Y LA VIDA"

1. Ama La Vida en todas las formas de cada ser vivo, sintiendo la unidad básica de todo cuanto existe. Todo existe y existimos en el Ser que nos hace ser.

2. Descubre tu verdadero YO y vive Eso que eres. Lo conseguirás en la constante meditación del Silencio Interior.

3. Que tu Yo verdadero sea el dueño de tu vida y no tu pequeño yo personal, egocentrado en sus raquíticos intereses.

4. Comprende que es bueno todo aquello que ayuda y favorece el desarrollo de tu ser verdadero y malo lo que impide dicho desarrollo.

5. Comprende que tus errores son fruto de la ignorancia. Con observación atenta, verás que debes ser indulgente y consciente de ti para no caer en sentimientos de culpa.

6. Comprende que los defectos ajenos son también efecto de la ignorancia. Acepta que la personalidad es siempre limitada y defectuosa. Por lo cual acepta a los demás tal cual son.

7. ¡Despierta! Trasciende el conocimiento sensorial y racional, expandiendo tu conciencia para que la intuición y el discernimiento interno te muestren el camino correcto. La intuición y el discernimiento son fruto directo de la meditación silenciosa.

8. Cuando te centres en tu verdadero ser, tendrás serenidad y paz. Comprende que lo que llamamos ofensas, solamente son reacciones de tu falso ego personal.

9. ¡¡Atréverte a ser libre!! Comprende que tu libertad consiste sólo en expresar tu verdadero Ser y no los impulsos del yo ilusorio y falso que está siempre condicionado por los instintos y sus caprichos.

10. Actúa a partir de la Verdad y no sigas a nada y a nadie sino a tu voz interior, que es la voz de tu ser auténtico.

11. No busques fuera la plenitud que tú eres. Esa plenitud es tu auténtica felicidad.

12. Tu vida sólo es vida si la vives con amor verdadero, desinteresado e incondicional. Amar es sentirse unidos el amante y el amado en el Ser Uno del que ambos son expresión.


El amor es el protagonista de toda la historia de la Humanidad.

Amar La Verdad es el objetivo más noble de la existencia humana.

Todos los desórdenes humanos son desviaciones de La Verdad y efecto de la ignorancia.

El ansia por conocer La Verdad ha atormentado siempre al hombre y lo sigue atormentando a pesar de estar inmerso en un mar de hipocresía, mentiras y falsedades.

Pero ¿qué es la Verdad? ¡qué significa amar la Verdad?.

La Verdad es la Realidad. La verdad de cada cosa es la realidad de esa cosa. Pero la mente humana no puede nunca conocer la verdad total de ninguna cosa porque la Realidad tan sólo puede ser abarcada por El Ser Real, el ser que es Uno con la Realidad. Y nuestra mente es cambiante e ilusoria. La mente tan sólo puede conocer apariencias parciales de lo que percibe.

La verdad de algo, tan sólo puede residir en el Ser que hace que ese algo exista. Ese ser suele llamarse Ser Absoluto, Inteligencia Infinita, Conciencia Absoluta... Dios o como se lo quiera llamar porque el nombre es irrelevante.

Ese Ser Absoluto hace que todo cuanto existe sea lo que es. Y nada hay fuera de Él. e lo contrario, ya no sería absoluto.

La limitada mente humana conoce parcialidades de lo perceptible. El ser humano tiene hambre y sed permanente de conocer más y más el mundo que lo rodea.

La Conciencia humana es de la misma naturaleza de la Conciencia Absoluta, pero la limitación de sus instrumentos (sentidos, cerebro, mente...) impiden que el hombre conozca la Verdad Absoluta.

Cuando nuestro ser psico-físico se desintegre por la muerte, seremos lo que siempre fuimos, Uno con la Conciencia Absoluta, con El Ser... con Dios.

Pero ¿qué hacer ahora mientras vivimos con este cuerpo y mente limitados?, ¿hay alguna posibilidad de conocer la Verdad Absoluta?

Algunos místicos hablan de tres maneras de ver. Con el ojo carnal vemos la cosas exteriores. Con el ojo de la razón, la cosas mentales y racionales. Con el ojo de la contemplación, las cosas divinas.

Desde hace miles de años, los Upanishad tratan de conducir a los buscadores de la Verdad al Absoluta, destruyendo la ignorancia.

Para conocer la Verdad se requiere un intenso y permanente amor a la Verdad. Que la Verdad sea lo más importante en nuestra existencia.

Amar la Verdad es sentirse Uno con ella. Como La Verdad es La Realidad es aquello que está libre de cambios, fuera del tiempo y el espacio.

En el sentido más estricto, ya somos La Verdad y La Realidad. Nuestro ser profundo es La Realidad. Nuestro cuerpo y mente están en el espacio y tiempo, por lo que pertenecen al mundo ilusorio.


Photo by Guillem.


Mi ser es real, mi apariencia ilusoria.

Todo lo que tengo (cuerpo, pensamientos, sentimientos, deseos, proyectos...) es cambiante, no tiene realidad estable.

Los modos de ser o existir están en permanente cambio.

Lo Real está fuera del mundo espacio-temporal.

Hemos sido instruidos en la creencia de que lo real es lo que se ve, se toca, se palpa, se percibe por los sentidos. Esa ha sido y sigue siendo nuestra creencia. Nuestra vida se ha desenvuelto siempre entre valoras visibles, físicos, materiales. Por eso hemos hecho consistir nuestra felicidad en esa clase de valores.

La meta y objetivo humano no es ni puede ser algo tan inestable como el simple bienestar de la personalidad. La meta humana es conocer y vivir las potencialidades que el ser humano es, en el fondo de su verdadero ser. Y es la plenitud de gozo y felicidad.

Quedarse prendado del bienestar personal, material o incluso psicológico es la trampa en que suelen quedar atrapadas muchas personas que creen tener aspiraciones espirituales.

Cuando se vive desde La Verdad de uno mismo, tan bienvenido es el placer y bienestar físico y psíquico como el displacer y el sufrimiento.

Desde la luz de la Verdad de uno mismo se desprende el discernimiento por el que se valora cada cosa en su justa grado. El discernimiento se produce por la luz de nuestro ser real.

Mientras depositamos nuestra felicidad en el impermanente y fugaz bienestar físico y en el cambiante bienestar mental y afectivo, viviremos en la dramática falsedad que en algún momento habremos de constatar y aceptar lo queramos o no.

No se trata de rechazar nada. Se trata de vivir todo lo que La Vida nos va ofreciendo en el aquí y ahora con la conciencia despierta. Desde ahí, todo lo que la Vida nos ofrece, lo vivimos como un regalo. Desde la mente se vive como regalo lo grato y como castigo lo ingrato y desagradable.

La libertad verdadera hace que no nos quedemos pegados ni a lo agradable ni a lo doloroso.

Todo es un regalo de La Vida. Y todo es para nuestro bien. Pero hay que tener los ojos de la conciencia bien abiertos para entenderlo. Con la mente egoísta y limitada no podremos entenderlo.


Darío Lostado
(Atrévete A Ser Libre)









15 feb 2011

REVELAR LA VERDAD


Ashtavakra hace todo lo posible para poner en palabras lo que realmente no se puede poner en palabras. Y hace esto por una sola razón: la esperanza de que quizá una palabra específica o una frase específica que pueda revelar la Verdad y eliminar la confusión que ha aparecido y que recubre la naturaleza real del discípulo. Afirma repetidamente que todo lo que hay es la Consciencia y que por lo tanto el discípulo, al igual que el gurú, no puede ser otra cosa que la Consciencia; aun más, todos los objetos fenoménicos, incluyendo el gurú y el discípulo, son únicamente el Noúmeno subjetivo en su expresión objetiva como manifestación.




Pero la comprensión de esa verdad en un nivel intelectual sencillamente no es suficiente porque en la raíz de la comprensión intelectual todavía está el culpable, ¡el "comprendedor" individual! La costra individual externa tiene que ser hecha añicos antes de que la comprensión intelectual se convierta en percepción intuitiva o apercepción. Y esta costra individual sólo puede ser hecha añicos desidentificándose de la seudo-subjetividad a través de la experiencia subjetiva de la ausencia total de una entidad individual separada.



Ramesh S. Balsekar
(Un Dueto de Uno)




9 ene 2011

LA PAZ DE DIOS



¡Dios mío, todo está vacío! No le encuentro base a nada, nada sobre lo que nada pueda sustentarse. La totalidad del mundo gira en el vacío y yo, sea lo que quiera Dios que sea, no consigo separarme de toda esa nada.

Nos pasamos la vida resistiéndonos a esa nada que está en el centro de todo. Pero lo que somos realmente es la nada, la verdad. ¡Por tanto, lo que hacemos realmente es resistirnos a nosotros mismos! ¡Nos resistimos a la vida y negamos la base de la existencia, esa base que nos sustenta! Y esto es lo que se considera normal.

En cambio, a quien percibe esta nada e intenta expresarla mediante el lenguaje se le tacha de loco, de tonto, de esquizofrénico, de psicótico, de místico.

¿Cómo expresar la nada? ¿Qué nombre ponerle a lo innombrable? ¿Si intentas hablar de ello es que asumes que hay un "Ello" del que hablar! Si hablas de ello, lo estropeas todo y, si no, también.

El silencio parece ser la única opción. Hablar de algo implica que hay algo de que hablar; implica que alguien habla y que se dice algo. Implica conocimiento. Implica un pasado y un futuro. Implica la división de la conciencia: la causa primordial del autoengaño de la humanidad.

¡Ah, liberarse de ese autoengaño! Sin embargo, el que quiere liberarse de ese autoengaño ya forma parte del autoengaño -es el autoengaño mismo-. La verdad es que no existe escapatoria.




Sin embargo, no hace falta escapatoria alguna. ¡Acéptalo, acéptalo todo, caramba! Autoengaño, yo, pensamientos, pasado, futuro, escapatoria, aprisionamiento: ¡acéptalo, acéptalo todo! Y aceptarlo todo es la muerte. Y morir para ser este momento es vivir de verdad: despojarse de todo pensamiento, de toda idea preconcebida, de toda interpretación y ver, ver con los ojos de un recién nacido, ver con los ojos de un santo. Ver lo que se tiene delante. Desaparecer para dejar paso a esto. Hundirse en lo desconocido, el divino manantial de todo. Relajarse hasta convertirse en el momento presente, que es lo único que existe.

Ahí es donde se encuentra nuestra salvación. Ahí es donde se encuentra la paz de Dios.


Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)


31 dic 2010

LA DISOLUCIÓN DEL BUSCADOR



El Buscador necesita quedarse en esa desorientación y en esa sensación de no saber qué hacer; cuando se queda ahí, sin resistirse ni alejarse, en ese momento nace algo nuevo. Observa tu experiencia para vez qué nace cuando te das la oportunidad de experimentar la desorientación del buscador espiritual que deja de buscar una experiencia distinta de la que ocurre en este precisa instante. Tal vez sientas que el buscador se disuelve y que surge la paz, esa paz que estaba persiguiendo el buscador. Cuando el buscador se disuelve, nace la paz y surge la calma. No es una calma que dependa de ningún estado emocional. Cuando el buscador empiece a disolverse y surja la paz ésta perdurará con independencia de cualquier estado, independientemente de que el péndulo se encamina hacia un estado espiritual de subidón, hacia un estado muy ordinario o, incluso, hacia un estado desagradable. Esto conforma el paso inicial necesario para comprender que la libertad sólo puede surgir cuando el buscador se disuelve, pues entonces deja de existir cualquier movimiento hacia la experiencia o en dirección contraria a la misma.

La naturaleza de la experiencia consiste en cambiar o agitarse como las olas del mar. Se supone que eso es lo que debe hacer. La identidad empieza a salir del "yo", del buscador, para perseguir alguna experiencia en particular, hasta que llega, precisamente, a esto. Precisamente a esto. El centro está siempre aquí mismo. El centro ha estado aquí desde siempre. El buscador era el único que insistía en intentar llegar al centro de la experiencia espiritual del subidón. Pero cuando el buscador se disuelve podemos encontrar el centro aquí mismo, en todo momento. Aquí no hay movimiento. Aunque tu experiencia emocional y psicológica sea muy ordinaria, infeliz o extraordinaria, el centro seguirá estando aquí mismo. Y sólo desde aquí podrás empezar a asimilar que todo es una expresión del centro. Todo. Ninguna expresión es más auténtica que otra. Ninguna experiencia es más auténtica que otra, pues en su centro no existe buscador alguno. Aquí mismo no hay nada. Todo es Uno.


Descubrirás que en ese centro no hay ningún yo. Sin ese yo en el centro, nadie puede juzgar si una experiencia determinada es la adecuada o si es espiritual. ¿Lo entiendes? ¡Es esto mismo! Al golpear el bastón contra el suelo mi maestro estaba demostrando que todo surge del centro que no contiene nada. Todo es una expresión de ese centro y no hay nada separado de él. Si no lo puedes ver aquí, no lo verás en ningún otro sitio. Ésta es la Gran Liberación, el alivio de no tener que cambiar nada para llegar a la Tierra Prometida ni para descubrir la experiencia de la iluminación. La experiencia de la iluminación no implica cambio alguno. De hecho, esto te permitirá entender que la iluminación en sí no es una experiencia. Y no es el subidón de ningún estado espiritual.

Las experiencias, por tanto, no son más que expresiones de lo que no es una experiencia. Todo es eso, no existe nada más que eso y nunca hubo ninguna otra cosa. Esto es lo que conlleva saber que todo es Uno. Por esta razón, los sabios de todos los tiempos han dicho siempre que "la Tierra Prometida está aquí". Esta Unicidad de Dios. Esto es el Uno. Es esto. No está en ninguna otra parte. Cuando veas que el centro está vacío y que no contiene a nadie intentando ser otra cosa, te darás cuenta de que es mucho mejor que el mayor subidón espiritual. La Verdad es igual de agradable, pero infinitamente más libre.


Adyashanti
(La Danza Del Vacío)


6 dic 2010

LA VERDAD Y LA MENTIRA



¡Cuánto nos cuesta ver la Verdad, admitir la Verdad, decir la Verdad, pensar la Verdad, amar la Verdad, buscar sinceramente la Verdad, vivir la Verdad...!!!
Porque estamos acostumbrados a la mentira.
Mentira sobre nosotros y mentira sobre los demás.
Es como si hubiésemos nacido en la mentira y lo natural fuese vivir esa mentira o error.
Desde que nacemos se nos va "educando", para acomodarnos a la mentira del mundo y la sociedad en que vivimos. Se nos "educa" para acomodarnos a esa sociedad de falsedades, de apariencias, lejos de la Verdad.
Se nos enseña a vivir mintiendo, reprimiendo, ocultando todo aquello que puede ser ingrato o desagradable a los que conviven con nosotros. Porque de esa manera somos complacientes con los demás al mismo tiempo que somos complacidos y gratificados con la misma complacencia por parte de ellos.
En realidad sólo buscamos sentirnos aceptados y gratificados por los demás.
Para ello, creemos que es necesario tapar, disimular, ocultar, atenuar y hasta negar la Verdad.
Así llegamos a creer que ese vivir diario lejos de la verdad, sumergidos en ese mar de mentira, es lo normal. Y la verdad llega a ser un objeto de lujo, una excepción extraordinaria, una anormalidad, una extravagancia o una locura.
Nuestra vida se fragua en la niñez y adolescencia, en el disimulo y ocultamiento, en la defensa de la apariencia y el quedar bien a costa de la Verdad.
Pero sentimos que cuando vivimos así y obramos así estamos traicionando a lo más íntimo de nosotros, a la Verdad más profunda de nosotros, a la luz y a la verdad que somos.
Esa mentira, esa apariencia falsa con que nos cubrimos es un ropaje que recibimos de fuera para no expresar la verdad sencilla, llana y creadora que somos por naturaleza.
Pero para sentirnos acogidos y aceptados por la sociedad, hemos de vestirnos con sus propios ropajes. El ropaje del disimulo, de la apariencia falsa.

Y cada día vamos perfeccionando esa vestimenta falsa para vernos mejor y que nos vean mejor cada día. Es una carrera sin fin del disimulo, de la falta de espontaneidad, de hipocresías, de exageraciones en lo que nos conviene e interesa y minimizaciones cuando lo creemos conveniente y útil.
Vivir en la Verdad es alimentarse con agua limpia y transparente.
Vivir en el disimulo y la mentira es beber y vivir sumergido en las aguas sucias y oscuras.
Siempre encontraremos razones y excusas para vivir en la mentira, en la apariencia y el fingimiento. Todos sabemos que esas razones sólo sirven para adormecernos momentáneamente. Pero nunca llegan a satisfacernos profundamente. Porque en lo profundo de cada uno de nosotros está la Verdad tratando, pujando por expresarse. Y no puede hacer migar y armonizarse jamás con la mentira, el disimulo y el falso ropaje con que queremos presentarnos.
Sólo cuando estamos asolas en el silencio de la Verdad desnuda es cuando oímos esas voces que gritan en nosotros queriendo expresar la Verdad, sólo la Verdad.
Pero una y otra vez tratamos de ahogar esas voces de la Verdad con excusas y argumentos rebuscados: "Todos son así... uno no puede ser una excepción... no quiero ofender a nadie... son mentiras piadosas...
Pero esas excusas y argumentos no sirven en el fondo. Sólo son otras mentiras nuevas que nos damos a nosotros mismos. Y como siempre el fruto de la mentira es la vanidad, el desasosiego, la inquietud, el vacío... y desprecio profundo de nosotros mismo, la depresión y la muerte del gozo y alegría profunda.
Nos mentimos sobre nosotros. Nos mentimos sobre los demás.
Nos mentimos sobre la vida y adulteramos la realidad.
Tomamos el sueño como realidad.
Tomamos lo ideal como real.
Tomamos lo transitorio como permanente y
Tomamos lo permanente como una bella ilusión utópica.
Vivimos con un ropaje falso. El ropaje de las ideas que hemos recibido de fuera, de la sociedad.
Vivimos de las ideas que hemos ido aceptando como si fueran nuestras, pero que no tienen de nosotros nada. Sólo la idea de que son nuestras.
Pero esta idea es idea.
No es la realidad.
Toda idea es idea y sólo la realidad es real.
Preferimos seguir viviendo de ideas e ideales lindos y agradables, aunque sean falsos. Y tratamos de convencernos a nosotros mismo y a los demás de que son verdaderos.
¡Sería tan fácil reconocer la Verdad llana y simple!!
¡La verdadera Verdad de nosotros mismos supera en colorido, gracia, belleza y gozo a cualquier falsa verdad con que tratamos de ensuciarnos tanto en la vida!!!
Los sinceros buscadores de la verdad siempre la encuentran.
Pero hay muchos falsos o disfrazados buscadores de la verdad y mimetizan e imitan a la búsqueda de la verdad con palabras, gestos, técnicas, métodos, ideologías, sectas, reuniones, trabajos, prácticas psicológicas o religiosas... esperando encontrar en esas mimetizaciones e imitaciones, la alegría, la paz, la luz y armonía que de la Verdad. Pero nunca la encuentran ni encontrarán con tales engaños.
Los frutos gozosos y armoniosos de la Verdad viva y palpitante están encerrados en los que con sincero corazón la buscan sin intereses espúreos y egoístas, sin disimulos y cobardías, sin fáciles e interesadas complacencias, sin esclavitudes a las modas de turno, sin hipocresías, ni cómodas cesiones a la vulgar mediocridad.
El buscador sincero de la verdad, sabe que se expone muchas veces a ser proscrito de la sociedad y ser ridiculizado y apartado como perro sarnoso para no contagiar a los demás con su amarga, rara y desconocida, pero también clara, liberalizadora y gozosa verdad.
Se necesitan muchos sinceros buscadores y amantes de la desnuda y pura verdad, para ser la levadura en la masa de la mentira.
LA TRANSFORMACIÓN DE LA MASA INFORME, RUTINARIA Y MECÁNICA APARECE COMO DIFÍCIL Y CASI UTÓPICA. PERO ES POSIBLE.
Sólo es necesaria la levadura de los buenos buscadores de la verdad que la vivan con todas sus consecuencias. Sabiendo que sólo la Verdad nos hará libres.
Y al final sólo permanecerá lo único que puede permanecer, lo que es, la Verdad, la Realidad.
El triunfo y la victoria de la mentira es momentánea y transitoria.



En este gran teatro del mundo, donde se representan los sueños e ilusiones, la mentira y la falsedad, la hipocresía y el disimulo son la estrella protagonista. Es la momentánea triunfadora.
Pero al caer el telón y encontrarnos con la claridad de la Verdad permanente, luminosa y gozosa, sólo quedará lo que siempre ha Sido, lo que siempre Es y Será, siempre idéntico a sí mismo: la profunda realidad de mí y de los demás.
La única realidad y la única Verdad.


Darío Lostado.
(Ama Y Haz Lo Que Quieras)




1 oct 2010

ADVAITA SEGÚN MOOJI



Interlocutor: Su propio Maestro, Papaji, es a menudo llamado maestro Advaita. A Sri Ramana, que es el Guru de Papaji, muchos le han atribuido el hecho de que se haya reavivado esta antigua filosofía no-dual en los tiempos modernos. ¿Puedo preguntarle de qué trata todo esto del Advaita?

Mooji: Advaita trata de Ti; de quién o qué eres. La gran ventaja del Advaita radica en que no necesitas ninguna base religiosa. No necesitas creer en nada en absoluto. Gente que sigue todo tipo de tradiciones vienen al Advaita y son bien recibidos. Sólo un anhelo en el corazón por conocerte a ti mismo, o de estar libre de sufrimiento, debe estar ahí para que se realice la Verdad de lo que esta antigua y práctica filosofía señala.

El Advaita es directo, señala hacia la Verdad inmediatamente, desde el primer instante. Primero, señala que tú eres completo tal como eres; luego comienza a guiarte fuera del sufrimiento.

No hay camino. Esta es la Verdad absoluta. A medida que este entendimiento se hace más profundo, se produce un gran alivio. Aquí no se te dice cómo debes prepararte para este viaje: que debes meditar diariamente, estar comprometido o ser fuerte. Lo que hacen este tipo de consejos es ponerte en frente una serie de tareas antes incluso de que hayas comenzado tu indagación. La ausencia de toda práctica espiritual en Advaita es la principal diferencia cuando lo comparamos con muchas otras vías que empiezan con la asunción de que tú eres tu mente, que estás limitado y que tienes que hacer algo para liberarte. Advaita te enseña desde el principio que quien eres realmente, siempre ha sido libre. Se te señala directamente hacia la siempre perfecta y no cambiante realidad del Ser, tu Ser. Primero, descubre la Verdad, luego haz lo que plazca a tu corazón.


Interlocutor: Entonces, en esa Libertad, ¿cómo se ven y se manejan las emociones?

Mooji: Las emociones son sólo la expresión de un Ser universal. Todo, no sólo las emociones sino toda acción, cada pensamiento, cada movimiento; todo se incluye en esta maravillosa expresión de la Eseidad. Advaita no interpreta ni se enfoca sobre ningún movimiento en particular. La poca o la mucha atención se pone en este “juego de olas”. A las emociones se les da espacio para que se expresen, para agotar su expresión y encontrar de nuevo la paz en el Ser.

La presencia y el juego de las emociones no son una medida de la pura Consciencia que eres. Quien ha despertado a la Verdad, ya no se identifica con ningún objeto, pensamiento, persona o emoción. No sufren decepciones porque están libres de expectativas. Son uno con el flujo natural de la manifestación, con la danza natural de la energía cósmica que aparece en estos cuerpos. Aunque el condicionamiento pueda manifestarse todavía, no hay una asociación interna con eso. Así, permanecen naturalmente libres. Sin identificarse con la memoria personal, todo este ruido del condicionamiento se disuelve. El mismo concepto de condicionamiento, reconocido como mero pensamiento, se desvanece en el tiempo gradualmente.

Interlocutor: Mi experiencia es la del yoga y la meditación. Estar en satsang y leer sobre Advaita, de alguna forma me confunde.

Mooji: Eso es natural. La mente está confusa porque la mente siempre está intentando conseguir algo, entender, tener la sensación “yo sé esto”, “yo entiendo esto”, “yo sé a dónde voy”. La mente está muy enfocada en una proyección lineal y progresiva. Por eso, inicialmente, cuando choca con algo tan simple como la no dualidad, donde no hay ningún sitio al que “ir”, nada que atrapar, la mente condicionada se vuelve muy confusa, realmente muy confusa.

Interlocutor: Entonces, es realmente muy sencillo.

Mooji: Es incluso más sencillo que sencillo. Sencillo implica que hay algo que necesitas hacer que no es difícil, pero Esto existe incluso antes de que se piense que es sencillo. Se experimenta como difícil porque no puedes deshacerte en tu mente de la noción de que eres limitado.

La mente recoge incontables conceptos, y al aferrarnos a los que no son verdaderos, sofocamos nuestra espontaneidad, el reconocimiento de nuestro Ser inherente. Así es que, la mente que dice “¡no entiendo!” ¿cómo puede entender la total simplicidad cuando su naturaleza es volver complejo lo que es natural?

Interlocutor: ¿Qué es la auto indagación?

Mooji: La auto indagación es el espejo en el que lo Eterno se reconoce a Sí mismo. Al mirar con la ayuda de este espejo, llegas a saber instantáneamente quién eres realmente; no quién es tu cuerpo, no quien piensas tú que eres o quien otros dicen que eres; no, a través de este mirar, una percepción directa no-dual de tu Ser, se revela.

Tu Ser no es un objeto, ¿cómo puede la mente encontrar o alcanzar lo que no es un objeto? No me refiero sólo a objetos físicos. Un pensamiento es un objeto de percepción tanto como lo pueda ser cualquier cosa material, y también lo son los sentimientos, imágenes, recuerdos y sensaciones. Brevemente, todos los fenómenos son objetos. La mente está acostumbrada a interpretar y medir los fenómenos. Entonces, ¿cómo puede descubrir la mente eso que es consciente de los fenómenos, que es tu propio Ser, la única Realidad?

Eres consciente de todo lo que aparece frente a ti en la pantalla de la Consciencia. ¿Dónde está el mundo sin ti? ¿Dónde y qué son los pensamientos sin ti, el que los percibe? ¿Dónde están las experiencias sin ti, el único que las percibe? Tú eres la raíz y la fuente de toda experiencia. No puede haber ninguna experiencia sin ti.

Interlocutor: Me han dicho que Advaita Vedanta es la enseñanza espiritual más elevada.

Mooji: Real y verdaderamente, Advaita no es una enseñanza. Yo no lo llamaría una enseñanza. Una enseñanza requiere de alguien que va a estudiar y a aprender. Advaita va directo y dice: “¿Quién es ese que va a aprender? ¿Puedes aprender a ser tú?”

Interlocutor: Más y más gente, creo, está buscando libertad.

Mooji: Para ser honesto, una vez creí lo mismo, pero entonces vi que la mayoría de la gente está buscando satisfacer sus proyecciones. Que realmente viven en sus mentes y la mente sólo pretende querer libertad. De hecho, la mente no quiere Libertad en absoluto. Es lo último que quiere porque la Libertad mata a la mente condicionada. Pero sí, hay una atracción creciente hacia el descubrimiento espiritual. Esto es bueno, aunque inicialmente uno empieza de una forma indirecta. Tú estás navegando. Podrías cambiar de una balsa a un aerodeslizador y luego pasarte a un barco, pero aún sigue siendo algo bueno, aunque no estás en el agua, al menos estás sobre el agua. Pero no me preocupo demasiado por todos estos movimientos que se dan en la Consciencia universal, porque hay muchos malentendidos sobre lo que realmente significa y Es la Verdad. Por la Verdad tienes que dejar todo a un lado y desnudarte de todas tus proyecciones, condicionamientos y conceptos, y entonces, cuando estás totalmente desnudo, no coges otros nuevos, permaneces desnudo.

Interlocutor: ¿El Advaita puede ayudar a hacer un mundo mejor?

Mooji: Cuando estás libre de la influencia hipnótica de tus propios conceptos, tu condicionamiento mental y proyecciones vanas, eres verdaderamente accesible para tu propio Ser. No habrá ninguna energía interna restrictiva o ninguna necesidad de manipular a otros para satisfacer tus proyecciones. De alguna forma, tu entorno mejora automáticamente con tu presencia. De la misma forma que los árboles nos proveen de oxígeno para respirar, lo que nadie les agradece, los seres humanos que han despertado a la Verdad irradian una gran paz, comunión y amor sin hacer ningún esfuerzo consciente para ello. La paz es su verdadera naturaleza. Hay un dicho, “Si tengo un trozo de pan y te doy la mitad, me he quedado sin la mitad, pero si te doy todo mi conocimiento y amor, todavía tengo todo el conocimiento y el amor que he dado.” Y esto es lo que es compartir la Verdad. No estás compartiendo objetos, es compartir un Sujeto, y el Sujeto no puede ser dividido. Tú eres Eso.

Así es que, para responder a tu pregunta, ¿puede el Advaita, que significa la verdadera comprensión y experiencia de la Verdad, ayudar al mundo? ¡Por supuesto que puede! Incluso con tu misma búsqueda de la Verdad, no estás ayudándote sólo a ti mismo sino que se está ayudando a otros seres automáticamente también. Cuando tu mente se vuelve hacia la Justicia, la Paz, simultáneamente habrá una búsqueda para eliminar el odio, el miedo y el deseo, que son todos formas de ignorancia. Tu búsqueda es sagrada porque vuelves tu rostro hacia la Verdad y la gente es atraída a esta Verdad, que es otro nombre para quienes somos.


Traducido de "Breath of the Absolute" (El Hálito del Absoluto) por Asun Aparicio.


Muchísimas gracias a mi amigo José Manuel de: moojispanish.blogspot.com



22 sept 2010

VIVIR CON REALISMO


Hablábamos de las noticias del día.
Mi amigo me decía: -¿No ves? el mundo es un asco. Todo es egoísmo. Todo es maldad.

-No todo -le dije-, hay muchas cosas buenas y bellas.

-Tú eres un iluso -contestó-. La realidad de la vida es que cada uno va a lo suyo y la maldad domina todo. Esa es la realidad.

El amor que tienes a tu esposa, a tus hijos, a tus amigos. La generosidad de muchas personas, el servicio desinteresado de otros por los que sufren, el amor de las madres, la sonrisa de los niños, el canto de los pájaros, el colorido y aroma de las flores, la belleza de las montañas nevadas...
Todo eso ¿no es real?
También es verdad que es real la guerra, las torturas, las enfermedades, la miseria de muchas gentes frente a la injusticia lacerante de otras.
Pero los que quieren ver solamente esta parte de la realidad se parecerían a los que en un rosal lleno de rosas sólo se fijasen en el cieno que está en sus raíces y no en la belleza de la flor.
Tanto el cieno como la rosa son reales.
Pero el sabiamente optimista sabe ver y gozar de la belleza de las flores a pesar de la podredumbre y muchas veces precisamente a causa de ella.
¿Apreciaríamos bien el día y el sol, si no hubiera noches y días grises?
¿Apreciaríamos la tranquilidad de las calles desiertas de las ciudades los domingos, si no sufriéramos los molestos atascos de los días de trabajo?
¿Por qué nos empeñamos en querer ver sólo las realidades más negras?
¿Acaso los que comentan tanto y tan insistentemente esas realidades oscuras y tétricas de la vida las destruyen o las disminuyen con sus comentarios y lamentaciones?
La gente es egoísta, la gente es interesada e hipócrita, repiten constantemente.
Y naturalmente si todos lo son, piensan que ellas también deben serlo.
Si me odian, yo también odiaré.
Si me pisan, también yo pisaré.
Si me roban, también yo debo robar.
Frente a los que odian, pisan y roban también hay quienes aman, ayudan y respetan.
Son diversas partes de la realidad.
Fijarse solamente en la peor, no es ser realista

Y es muy frecuente ver cómo los cantores de desgracias, injusticias, calamidades y muerte se arrogan el derecho de llamarse realistas y llaman ilusos e idealistas a los que ven , hablan y gozan de esa otra parte de la realidad positiva reconfortante y aleccionadora.
Yo pienso a veces si ellos creerán que todos los que presenciamos ese hipócrita espectáculo somos oligofrénicos.
Hay gente amorosa, desinteresado y generosa.
Y hay tristezas y calamidades que podemos solucionar en lugar de aumentarlas con nuestro cacareado realismo.
Cuando tengas una actitud positiva incluso con los aspectos negativos de la realidad harás que la realidad negra de la vida sea mañana menor.
Tú puedes hacer con tu actitud que justicia, amor, generosidad y deseo de vivir crezcan en muchas personas que desesperaban hacerlo cuando oían hablar a su derredor de imposibilidades de amar y vivir y que el mundo y la vida sólo es un asco.
La vida, a pesar de las noches oscuras, de los inviernos frios, de las injusticias y egoísmos a nivel de naciones, familias, individuos..., a pesar de las guerras y muertes, a pesar de las ingratitudes de los seres más queridos, a pesar de todos los pesares, es bella y digna de vivirse con ilusión.
Quizás tú no puedas cambiar toda esa parte de la realidad negra, negativa y deprimente.
Pero sí puedes cambiar tu modo de verla.
Cuando mires más el día que la noche.
Cuando mires más la generosidad que hay en el mundo.
Cuando veas que el sol sigue brillando para todos.
Tú te sentirás estimulado para cooperar en que la realidad de este mundo, no sea sólo lo que leemos en los periódicos sensacionalistas y morbosos sino que sea una realidad más creativa y bella, positiva y feliz.
Cierra tus ojos y tus oídos al sensacionalismo derrotista.
Y ábrelos a esta otra parte del mundo que también es real y te estimula a ser mejor y más feliz.
He oído decir estos días a un humorista muy conocido que lo único que de verdad se respira en nuestro planeta, en todas las naciones, es envidia y odio; y que él, si pudiera marcharía a otro planeta a vivir.
Yo me quedé pensando qué fácil es querer resolver los problemas dándoles la espalda.
También es relativamente fácil hacer humor negro con las calamidades de la vida.
Quizás sea menos sensacional pero es más positivo estimular para que cunda el ejemplo del bien.

Sí. Existen muchos males en el mundo y son muy reales.
Pero también son reales, muy reales, muchos actos heroicos innominados y desconocidos que no dejan de ser reales por eso. Pero no son sensacionalistas.
¿Por qué el mal hace tanto ruido?
Sigue siendo verdad que el bien no hace ruido y el ruido no hace bien.


Darío Lostado
(La Alegría De Ser Tú Mismo)


29 abr 2010

ASHTAVAKRA



PERCEPCIÓN INTUITIVA

Las palabras "Mantener relajado dentro de la Consciencia" conforman la verdadera base de la enseñanzas de Ashtavakra. Él no prescribe una serie de prácticas o disciplinas. Todo lo que es necesario para que ocurra la iluminación es una clara comprensión, aunque en una dimensión muy distinta a la comprensión intelectual. Lo que provoca la comprensión intelectual es la creencia en lo que es comprendido, pero una percepción intuitiva está basada en la fe. La comprensión intelectual -la creencia- está basada en la argumentación, la lógica, el esfuerzo y el conflicto. La percepción intuitiva -la fe- está basada en cierta inevitabilidad ineludible, una aceptación relajada de Lo-Que-Es, totalmente libre de cualquier duda u opinión. (...)

"Fe" no significa necesariamente un conflicto con la razón o un sustituto para la misma. Significa únicamente el no excluir la posibilidad de la existencia de ciertos niveles de realidad, más allá de las percepciones puramente sensoriales. La fe es el poder que es capaz de provocar la apercepción espontánea de la verdad. La fe reconoce intuitivamente el sonido de la verdad y abre el "ojo del corazón" para que pueda apercibir la Verdad.


Ramesh S. Balsekar
(Un Dueto de Uno)


21 abr 2010

DESPERTAR


SEGUIR DESPERTANDO.


Muchos maestros lo equiparan con los sueños. ¿Has despertado alguna vez de un sueño placentero y te has vuelto a dormir porque querías seguir soñando? Te das la vuelta, te duermes otra vez, te vuelves a despertar y te das cuenta de que estabas soñando, aunque estás grogui y ni siquiera sabes si te quieres despertar. Mas adelante, a lo largo del día, estás mucho más despierto y lo ves todo con más claridad. La mayoría de los maestros espirituales siguen groguis aun después de un gran despertar espiritual. Se mueven hacia delante y hacia atrás, sin saber si quieren despertarse o no, pues perciben que eso implica un mundo totalmente distinto. Quieren despertar de lo malo y seguir soñando con lo bueno. Quieren, literalmente, dormirse de nuevo en sus relaciones personales, pues saben que si se despiertan del todo las cosas tal vez cambien de un modo inesperado.

Cuando estás grogui sientes que tienes que dejar muchas cosas, y no sabes bien si quieres despertarte o no. Pero cuando estás realmente despierto, sabes que es un sueño, y no quieres regresar. Si deseas ser totalmente libre, tienes que hacer el esfuerzo de despertarte del todo. Entonces dejarás de interesarte por lo que no es verdad y te interesarás únicamente por la verdad. El estado de sueño que implica separación, con todos sus disfraces, dejará de interesarte.

¿Quién controla el sueño cuando sueñas por la noche? Tú eres el soñador, el que tira de todas las cuerdas. Todos los personajes del sueño están convencidos de que ellos son los que están haciendo que las cosas sucedan así. Pero el soñador es quien lo orquesta todo. Cuando sueñas lo olvidas. El soñador trascendental es el que genera el sueño del mundo. Si quieres que la gracia no te abandone en el funcionamiento del mundo, tendrás que tener esto presente constantemente. Para regresar al mundo no necesitas dejar de lado la trascendencia, eso es un mito.


Toda esta idea de la integración y la creencia de que no podemos permanecer en la trascendencia sólo tiene sentido hasta que nos ponemos a examinarla y nos preguntamos si es cierto. Cuando observes tu propia experiencia y te preguntes cómo funciona la realización, empezarás a darte cuenta de que muchas de las cosas que decimos son una mera ridiculez: es como si un ciego se pusiese a mirar a otro ciego.

Lo que estás viendo, y esto a lo que llamas maestro, es tu propia creación, es tu sueño, lo estás creando en este preciso instante. Si te das la oportunidad de hacerte consciente, te darás cuenta de que lo estás creando y de que la separación entre la persona que escucha y la que habla es una mera ilusión. Si estás despierto, lo habrás visto claramente. Pero los condicionantes pueden arrastrarte de nuevo al sueño. No importa. Debes seguir cuestionándote el sueño.

Algunas veces experimentamos un flechazo con alguna experiencia inusual, pero nos perdemos algo más profundo: comprender quién la origina. Tenemos que preguntarnos: "¿Por qué he recibido esa percepción?". Cuestiónatelo. La curiosidad y la búsqueda son importantes. Si tienes una experiencia trascendente es para que te aferres intuitivamente a la Verdad, que es lo que las cosas realmente son. En términos espirituales, la pregunta "¿qué soy? es lo que nos lleva al núcleo de las cosas.


Tú eres inteligencia infinita, pero debes ser lo suficientemente serio para descubrir lo que es verdad por ti mismo. Para hacerlo, tendrás que abrirte a la posibilidad de que todo lo que has estudiado sea un error. Si no, ¿cómo podrás descubrir lo que en verdad es? Cuando te abres del todo, la Verdad se vuelve totalmente obvia. La personas que son espirituales creen que la Verdad siempre está oculta. Pero no está escondida. Lo que se pone en medio es la idea de esta verdad. Descubre el lugar de lo que en verdad es. Lo único que existe es el Uno, que se manifiesta bajo la forma de todas las cosas. Reflexiona y medita sobre esto hasta que lo comprendas del todo. Despierta a lo que eres.


Adyashanti
(La Danza del Vacío)