Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


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1 dic 2012

REALITY TRANSURFING


«Cada uno es libre de elegir para sí cualquier destino.
La única libertad que poseemos es la libertad de elección.
Cada uno puede elegir todo lo que le apetezca»


Vadim Zeland
(Reality Transurfing)

29 mar 2012

SIMPLEMENTE EXISTENCIA


· Por una parte, es como si yo hubiera escogido venir aquí hoy pero, al mismo tiempo, es como si supiera que eso ha sucedido por sí solo.

Todo sucede, simplemente: la película se proyecta sobre la pantalla, incluido el relato mental. Por eso, da la sensación de que existe un "yo" que escoge venir hoy aquí aunque, en realidad, no existe más que el suceso automático de llegar aquí hoy y el relato mental que se va produciendo también de forma automática. No hay un individuo ahí que esté pensando esos pensamientos: esos pensamientos simplemente surgen en la consciencia. Todo se constata en este momento: la consciencia está constatando el contenido de la consciencia. Si nos centramos en el relato mental, da la sensación de que se toman decisiones aunque, en realidad, todo eso es algo completamente espontáneo todas estas cosas que aparecen en este momento no son nada.

· Entonces, ¿no hay un proceso de elección?

En la película hay una elección aparente. Cuando alguien te pregunta: "¿Quieres un té?" y tú respondes: "Sí"... Si fuésemos capaces de desconectar un solo minuto la banda sonora de esta película, veríamos que ahí delante hay una persona y que, un minuto después, llega una taza de té y que, más tarde, se produce el acto de bebérselo. Lo que pasa es que a todo eso se le añade una banda sonora en la que se incluyen los pensamientos de si escojo tal o cual cosa, etc. Todo funciona con el piloto automático pero, aparentemente, existe un proceso de elección... que es la gracia de este asunto.

Estando sencillamente presente, toda esa preocupación por las opciones desaparece. Cuando se produce la identificación con el personaje, todo este filosofar nos "distrae" del presente. Surgen pensamientos sobre qué hay que escoger, pensamientos que implican cierta distracción. Todo lo que surja dentro del contenido -ya sea una conversación acerca de las distintas opciones, pensamientos sobre esas opciones o cualquier otra cosa- es lo que tiene de entretenido esta película, desaparece por completo cualquier deseo de que algo de esto cambie. En ese momento, lo que hay es lo que es.

· Simplemente existencia.

Sí, sin ninguna preocupación por nada de todo esto. Mientras exista ese identificarse y ese dejarse de identificar con el personaje, este tipo de conversaciones seguirá teniendo validez pero, cuando todo eso empieza a desaparecer -toda esa escenificación de la búsqueda- y se va "recordando" que nuestra verdadera naturaleza es Unidad, sencillamente, sólo existe "vivir en el presente".

· Entre otros personajes aparentes.

Sí, uno ya no se preocupa de plantear hipótesis, ni de si hoy o no elección y todas esas cosas. En este "saber" innato, se vive una vida corriente. Por tanto, no es que se tenga que sentir necesariamente una dicha suprema aunque hay un "desahogo", una "facilidad". La búsqueda desaparece; desaparece la agitación que conlleva la búsqueda.

· Entonces, ¿qué sentido tiene la vida?

La vida no tiene un sentido determinado: esta película de la vida es el pasatiempo cósmico. Esa pregunta surge desde el punto de vista del "yo", de la identificación con el personaje de la película. Al mantener la identificación con el personaje, también se mantiene una búsqueda constante de una razón de su existencia, de un sentido; parece que el sentido "supremo" de la vida es lo que suele denominarse el "Despertar": volver a despertar en la Unidad.

Pero la Unidad ya existe. Ese "estar despierto" ya existe plenamente y, cuando se deja de tomar en serio el relato mental, lo que hay en el presente es lo que es. No hay nada fuera del presente. Este personaje no tiene ni pasado ni futuro. Puede que el cuento se mantenga pero se deja de tomar en serio.


· ¿Es correcto decir entonces que los pensamientos siempre se refieren al pasado y al futuro?

También puede haber pensamientos sobre el presente.

Pero, cuando se trata del presente, en realidad lo experimentamos, más que pensar en él...

El relato mental puede aparecer -o no- simultáneamente con otras imágenes, y puede haber pensamientos sobre esas imágenes, en lugar de sobre otras cosas que nos distraigan de ellas. Todos y cada una de los pensamientos surgen en el presente, y muchos de ellos nos distraen del presente. Algunos de esos pensamientos sobre el presente constituyen lo que se denomina "comprensión intelectual", que es el reflejo del "saber" innato que surge en forma de pensamiento. Se nos recuerda nuestra verdadera naturaleza a base de pensamientos pero, como los pensamientos (como parte del contenido de la consciencia) son fugaces -siempre aparecen y se van-, cuando surge un recordatorio -que denominamos "comprensión intelectual"- se puede volver a "olvidar", es decir, ese recuerdo puede desaparecer; sin embargo, cuando se quita la más cara de los pensamientos, se percibe que ese "saber" innato es nuestra verdadera naturaleza, y ya no se necesitan pensamientos: el acto de comprender queda obsoleto.

· Lo que resulta realmente extraño es que a veces siento muy claramente que, simplemente, existo en un espacio sin pensamientos; sencillamente, "sé" que esto es Lo-Que-Es, que esto es el presente. Sin embargo, se mantiene una expectativa muy sutil de que tiene que haber algo más.

Sí, pero eso sigue siendo el fenómeno del embelesamiento aunque, como bien dices, sea algo sutil: la idea de que la Unidad se puede encontrar como parte del contenido de la consciencia o si uno se desliga de él. El recuerdo de nuestra verdadera naturaleza -o el surgimiento del "saber" innato- interrumpe inmediatamente la búsqueda dentro del contenido o neutraliza el motivo para escapar de él. Nuestra verdadera naturaleza es Unidad -no es ni exclusivamente contenido de consciencia ni exclusivamente consciencia- pero puede seguir produciéndose el juego de identificarse y dejarse de identificar con el personaje una y otra vez, por sutil que sea.

A menudo, se reconoce que nuestra naturaleza es Unidad pero el juego de la "espera", que consiste en esperar a que se produzca el acontecimiento final, el evento final, se mantiene muy sutilmente. Cuando el "saber" innato se introduce en el guión, se revela ese "desahogo", esa "facilidad". Es entonces cuando la búsqueda desaparece progresivamente y ese "esperar" tan sutil queda cada vez más socavado.

· Por eso, da la sensación de que se trata de algo progresivo...

Por supuesto. La Conciencia mantiene en funcionamiento una infinita cantidad de posibilidades. Esa idea tradicional de que se limita al juego del "acontecimiento final" resulta algo anticuada. Como en el presente sólo existe lo que es, todo lo que suceda -incluida esa sensación de que se trata de algo progresivo- y es eso de por sí.


Nathan Gill
(Ya Estás Despierto)


26 feb 2012

LA APARIENCIA DE ELECCIÓN


La idea de elección es la raíz misma de violencia, de la separación, del narcisismo y, por tanto, del sufrimiento. La idea de elección implica la existencia de un individuo que es´ta separado de la vida y que, de algún modo, al elegirla, crea su propia vida, ¡Qué violencia! ¿Cómo podría haberme separado de esto? ¿Quién soy yo para afirmar que tengo ese poder? ¡Qué egoísta es pensar siquiera en que puedo hacerlo!

¡Pero qué maravilloso y excitante es creer en la elección creer en que soy un individuo que puede cambiar el mundo y hacer que las cosas sucedan, tanto para mí como para los demás!


¡No neguemos, pues, la aparente elección! ¡Qué divertido parecer elegir ir al cine, leer cierto libro o dar un paseo por el parque! ¡El mundo no es sino un juego de aparentes elecciones!


Jeff Foster
(Más Allá Del Despertar)

21 ene 2012

REALMENTE NADA IMPORTA


Ramesh: Yo digo: "Hágase Tu voluntad", lo cual significa que el ser humano no tiene libre albedrío. y sin embargo les digo: "hagan lo que quieran". ¿Qué más libertad quieren? ¿Tienen problemas con estas afirmaciones aparentemente contradictorias? Nazneen, ¿puedes explicar por qué no hay problema para ti? Si no hay problema significa que en realidad no son afirmaciones contradictorias. ¿Puedes explicar esto? Algunas personas podrían decir que son obviamente contradictorias.

Nazneen: Para mí no representan una contradicción porque lo que ha estado sucediendo ha estado sucediendo de todas formas. "yo" no he estado haciendo nada. Así que en realidad no hay un hacedor individual y nunca ha habido un hacedor individual. Así que cuando usted dice: "Hagan lo que quieran", significa que todo lo que ha de suceder ha de suceder.

Ramesh: Espera un minuto, ¿a "quién" le digo "hagan lo que quieran"?

Nazneen: Se lo está diciendo al ego.


Ramesh: Todavía se lo estoy diciendo al ego, que existe. Lo que acabas de decir es que si hay la comprensión de que verdaderamente no hay ego, entonces no hay pregunta. Eso es correcto. Pero ése no es mi punto.
Mi pregunta es: ¿Tiene el ego un problema cuando digo: "Haz lo que quieras -¿qué más libertad quieres?-, y sin embargo, al mismo ego le estoy diciendo: "Hágase Tu voluntad", queriendo decir que no hay libre albedrío? ¿Hay alguna contradicción? El ego hace la pregunta: "¿Cómo vivo dentro de la sociedad si no tengo control sobre mis actos?". Y mi respuesta al ego es: "Haz lo que quieras. ¿Qué más libertad puedes querer?.

Nazneen: Sí, pero su respuesta es que lo que tú quieres y lo que a ti te gusta es lo que Dios quiere y lo que le gusta a Dios.

Ramesh: ¡Ésa es la cuestión! Pero, ¿por qué eso representa un problema? Ése es el tema en cuestión. Y el problema es siempre, siempre, para el intelecto. Todo problema es siempre para el intelecto. El intelecto dice: "Usted me dice que nada sucede, a menos que sea la voluntad de Dios. Por consiguiente, no tengo libre albedrío. Y, sin embargo, me dice que haga lo que quiera y que, además, ¿qué mayor libertad puedo yo querer?". Así que el intelecto dice que estos dos conceptos son contradictorios. ¡Cómo le explicas tú al intelecto -que es el ego, la mente pensante- que no son contradictorios?
La respuesta es que puedes hacer lo que quieras, lo que te venga en gana, pero lo que te viene en gana es exactamente lo que Dios quiere que te venga en gana en ese momento y bajo las circunstancias dadas. Por consiguiente, no hay contradicción. Haz lo que piensas que quieres hacer. ¿Y cómo maneja Dios eso? A través de la programación, Lo que crees querer hacer está basado en la programación: genes más condicionamiento. Dios actúa a través de la programación.
¿Para qué sirve la libertad total de hacer lo que quieres, lo que te viene en gana, si lo que sucede no está bajo tu control? Hasta tal punto no tienes libre albedrío

James: Y, por consiguiente, la libertad es inútil.


Ramesh: ¡Ah! Ésa es la cuestión. Ésa es la conclusión a la que tiene que llegar el ego: la impresión de libertad bajo la cual ha estado durante tantos años es inútil.

Reina: Pero entonces, nada importa realmente.

Ramesh: ¡Ésa es la conclusión final a la que llegas! Nada importa realmente. ¿Cuál es el efecto final de la autorrealización, de la iluminación? Pase lo que pase, no importa. El intelecto dirá: "Cómo me puede decir que nada importa? Por supuesto que importa". Al intelecto todo le importa. Así que "nada importa" es la conclusión, la respuesta, el sentimiento que viene del corazón. Lo que el sabio siente a cada momento es -pase lo que pase- que nada importa. Pero el ego dice: "Por supuesto que importa".
Cuando finalmente la respuesta llega desde el corazón -nada de lo que sucede realmente importa-, ¿qué es lo que esto significa? ¿Cuál es la importancia de que el corazón llegue a esta conclusión? La importancia es que sea lo que sea que el ego perciba que está sucediendo -y que es importante- es realmente una ilusión.
Así que es únicamente después del entendimiento final, total, que nada sucede. Y si nada sucede, ¿qué puede importar? ¿A "quién"? Así  que vuelves a la primera línea del dicho de Ramana Maharshi acerca de la verdad final: "No hay creación, no hay disolución". Si no hay creación, ¿a "quién" le puede importar nada? ¿Lo ves? Así que no es el ego el que dice: "¿Qué importa?". Por supuesto que al ego le importa. Pero cuando el ego es destruido y sucede la comprensión total, final, entonces surge el verdadero sentimiento: ¿ qué importa todo lo que aparece? Porque todo lo que aparece es únicamente eso, ¡una aparición! ¿Y qué importa la aparición? ¿Qué importa eso? ¿Qué es "eso"? El "eso" es una aparición. Nada sucede realmente. Nada es creado. El entendimiento último es que realmente nada importa.


Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa!)


27 jul 2011

EGO


¿Cuál es la esclavitud? La esclavitud es: "yo" soy una persona separada con libre albedrío y responsable de mis actos, por lo cual "yo" debo hacer buenas acciones, ¡Cuál es la esclavitud? El ego es la esclavitud. ¿"Quién es feliz o "quién" es infeliz? El ego, el sentido personal de ser el hacedor. El cuerpo no puede ser feliz o infeliz. Así que el que es feliz o infeliz es el ego. ¿Y qué es la liberación? La liberación es el liberarse del sentido alternante de felicidad e infelicidad. La liberación es la comprensión final, total, dentro del corazón, de que no existe un hacedor, no existe el que vivencia.

Cada religión te dice que te deshagas del ego, pero "aquel" a quien las religiones le dicen que se deshaga del ego, ¡es el ego! ¡Le dicen al ego que se deshaga del ego! Que hay que deshacerse del ego, de acuerdo. Pero. ¿quién creó el ego? Tú no creaste el ego. ¿De dónde pudo haber provenido el ego? ¿?De dónde más sino de la Fuente! Llámalo Fuente, Consciencia, Energía Primaria o Dios, no hay diferencia alguna, mientras comprendas que es la Fuente, el Uno-Sin-Segundo.

Así que el ego también ha prevenido de la Fuente. Por eso denomino al ego hipnosis Divina. La hipnosis es que "yo" me considero un ser separado con el sentido de ser el hacedor. ¿Por qué he creado la Fuente la hipnosis de la separación? Porque sin separación no sucederían las interrelaciones humanas. Es únicamente debido a esta separación que tenemos la amistad y la enemistad, el amor y el odio. Todo eso surge únicamente porque cada individuo se considera a sí mismo como un ente separado. Y sin las relaciones entre humanos la vida tal como la conocemos no sucedería.

Recuerda, la Fuente, habiendo creado este ego a través de la hipnosis Divina, está en el proceso de eliminar la hipnosis en algunos casos, no en todos. Así que el ego -el sentido de separación, la hipnosis Divina, el sentido personal de ser el hacedor- básicamente ha sido destruido por la fuente, en el caso de algunos organismos cuerpo-mente denominados "sabios".

¿Qué es lo que permanece en el caso del organismo cuerpo-mente que llamamos "sabio"? Permanece la programación. Por eso puedes tener a diez sabios, en cada uno de los cuales ha sido eliminado el sentido de ser hacedor, que sin embargo llevan vidas distintas. ¿Por qué? Porque la programación es diferente. En otras palabras, a pesar de que el ego ha sido destruido, la Fuente continúa utilizando los organismos cuerpo-mente de los sabios de la misma forma en que utiliza otros organismos cuerpo-mente: introduciendo información y obteniendo un resultado. Así que los organismos cuerpo-mente de los sabios continúan funcionando exactamente igual que antes, pero sin el sentido de separación y el sentido de ser el ente activo, el hacedor.

Si el organismo cuerpo-mente del sabio está programado para que se enoje con facilidad entonces, antes de que ocurriera la liberación, ese sabio se enfurecía con rapidez. Y después de la iluminación, ese sabio continúa enfureciéndose con rapidez. La programación consiste en que surja el enojo. La única diferencia es que antes el aún no-sabio solía decir: "No debería enfurecerme con mis amigos. A mis amigos no les gusta. Y me dicen que no debo enfurecerme porque me sube la tensión arterial. Por eso controlo mi enojo". Todo eso era el involucrarse por parte del ego, lo cual solía suceder antes de que el ego fuera destruido. ¿Qué sucede después de que el ego ha sido destruido? Cuando surge el enojo, la ira, el sabio no dice: "Estoy enojado. No debería enojarme". Él no dice eso. El enojo que surge y su efecto sin simplemente presenciados, incluidas las consecuencias. Por otro lado, si algo está sucediendo y surge la compasión, anteriormente el ego habría dicho: "Yo soy una persona compasiva y la gente debería respetarme". Pero después de la destrucción del ego ya no ocurren estos pensamientos. El sabio no piensa de esta manera. Todo lo que ve es el surgimiento de la compasión y cómo ésta toma su curso.

La compasión del sabio puede tomar cualquier forma. Si encuentra a alguien herido quizá le ponga una venda, o si ve a algún necesitado le dé algún dinero. De esa forma la compasión surge y toma su propio curso, pero el sabio nunca se involucra en esa acción como "su" acción. De acuerdo con mi concepto , ésa es la única diferencia. El sentido personal de considerarse el hacedor ha sido borrado para siempre. Él sólo presencia las cosas en el momento en que suceden, no las toma como "mi" acción o la acción de otro. Si una acción de otro organismo cuerpo-mente le hace daño al sabio, el dolor estará allí. Pero al saber que nadie hace nada, que todo lo que hay es la Consciencia, el sabio no puede odiar a nadie. ¿A quién va a odiar? Todas las acciones son acciones de Dios. O, si prefieres decirlo de otra manera, todas las acciones son el funcionamiento personal de la Consciencia. Así que, ¿a quién va a odiar el sabio? ¿A la Consciencia? ¿A Dios?

Con la destrucción del ego, el sabio ya no siente orgullo; el sabio ya no siente culpa; el sabio no siente envidia, ni odio por nadie. Así que la ausencia de culpa, orgullo, odio, envidia, hace que la vida sea más pacífica. Y ése ha sido el propósito de la búsqueda: la misma paz que existe en el estado de sueño profundo, pero en el estado de vigilia. Mi concepto de búsqueda espiritual es tener aquella paz que prevalece en el estado de sueño profundo incluso en el estado de vigilia, durante la vida diaria. Y esa paz prevalece en tu vida diaria cuando sucede esto: cuando no hay ego que sienta culpa, orgullo, odio o envidia.


Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa)


23 jul 2011

LA CONDICIÓN DE "ENTIDAD"


En cierta ocasión, durante el transcurso de una sesión, Maharaj explicaba por qué la muerte resulta tan terrible y traumática para las personas corrientes, mientras que para él era una experiencia esperada con interés, pues significaría la liberación de la limitación que el fenómeno del cuerpo impone naturalmente a la consciencia. Cuando el Cuerpo "muere", la consciencia manifestada se libera y se fusiona con la consciencia impersonal como una gota de agua se fusiona con el mar.

Maharaj percibió que un visitante tenía algo que preguntar sobre este punto. Lo miró y le dijo: "Me parece que quieres hacer una pregunta". El visitante se sobresaltó un poco, quizá porque no había llegado a dar forma a una pregunta adecuada para aclarar la duda que acababa de surgirle en la mente. En cualquier caso, tomó la palabra y dijo: "Maharaj ha dicho que lo que sucede realmente en la muerte es que el aliento, la fuerza vital, sale del cuerpo y se mezcla con el aire exterior; la consciencia también sale del cuerpo y se fusiona con la consciencia impersonal, y el cuerpo muerto se destruye de una manera u otra. No queda nada de esa forma física concreta que se creó y se destruyó a su tiempo. Si este proceso se aplica por igual al ignorante y al jñani,¿qué necesidad hay de convertirse en jñani?"

Maharaj respondió: "Cuando hablas del ignorante y del jñani, y de la necesidad de que el ignorante se convierta en jñani, ¿no estás asumiendo que existe un individuo independiente y autónomo, capaz de ejercer la volición personal en función de su libre albedrío? ¿Acaso hay lugar para este tipo de entidades independientes en el proceso por el cual se manifiesta el universo fenoménico?"
"¿Cuál es el marco conceptual básico sin el cual no sería posible la manifestación de los fenómenos? Si no existiera el concepto del 'espacio', que constituye el volumen, ¿podría hacerse aparente un objeto con las tres dimensiones? Y sin otro concepto, el del 'tiempo', ¿podría haberse percibido la aparición de un objeto sin la duración en la que podría conocerse el objeto? Así pues, si el marco que llamamos 'espacio-tiempo' es, de suyo, conceptual, ¿es posible que los objetos que aparecen en el marco conceptual del espacio-tiempo, como son todos los seres humanos, sean otra cosa que fantasmas conceptuales e imaginarios?
"Así pues, comprende firmemente y de una vez por todas que ningún objeto conceptual, aunque sea tomado erróneamente por una entidad separada, puede tener de ninguna manera existencia independiente o volición personal de ninguna clase. Nadie nace; nadie muere. Lo que nace no es más que un concepto. No hay ninguna entidad que liberar. La no comprensión de este hecho constituye la esclavitud de la ignorancia; su apercepción es la libertad de la verdad. Recuerda: la verdad es correspondencia absoluta con la realidad. Es el conocimiento inquebrantable de la naturaleza verdadera del hombre. Es la negación total de la condición de 'entidad' ".


Ramesh S. Balsekar
(El Buscador Es LO BUSCADO)


12 mar 2011

LA VERDADERA COMPRENSIÓN


La verdadera felicidad, la verdadera tranquilidad consiste no en un esfuerzo volitivo para lograr la felicidad sino solamente en comprender lo que es permanecer en el Ser, en el Yo, y permanecer en el Ser no es algo que pueda adquirirse sino algo que surge espontáneamente cuando la mente está libre de conceptos acerca de lo que está bien o lo que está mal, acerca de lo que es aceptable o inaceptable, acerca de todos esos pares de opuestos. El sabio nos dice que la iluminación o la permanencia en el Ser es nuestro estado natural. No necesita ser adquirido. Cualquier esfuerzo personal, volitivo, significa únicamente el fortalecimiento del ego, del "yo", que es en sí mismo el obstáculo que cubre y esconde nuestro estado original. Es más, ¡el sabio nos asegura que la verdadera comprensión de este hecho es todo lo que necesita el buscador! Cuando la comprensión es real y profunda no surge la pregunta: "He entendido lo que me está diciendo, su teoría, pero, ¿qué hago exactamente en mi vida cotidiana?". Esa pregunta no puede surgir. Si surge es porque la comprensión no ha sido verdadera o lo suficientemente profunda.

Específicamente, ¿qué es la verdadera comprensión? ¿Qué es lo que significa exactamente? Sería difícil dar una respuesta más sucinta que la aseveración del sabio chino Shen Hui: "Sólo evitando las intenciones puede la mente deshacerse de los objetos". En otras palabras, la verdadera comprensión sería entender que no existe una entidad individual separada que pueda tener intenciones y por lo tanto no existe nadie que pueda tener libre elección en sus decisiones o acciones. La verdadera comprensión es que la aparente entidad individual no vive, sino que es vivida como instrumento a través del cual funciona la Consciencia. Esta comprensión, o sea que la entidad individual no puede ser el sujeto de ningún objeto, debe significar, forzosamente, que ningún individuo puede ser el comprendedor de ningún conocimiento. Cuando no existe ningún individuo, lo que queda es la apercepción, la iluminación, la comprensión.

Photo by Guillem


La verdadera comprensión es la de que únicamente la noción del "yo", el ego, puede tener alguna intención o volición o voluntad. En efecto, son todos sinónimos. Existe la idea falsa de que la ausencia de intenciones o de voluntad o de motivación implica la inacción a nivel fenoménico. Lo que quiere decir es que, en ausencia de la intención, el accionar no se puede detener, el accionar debe ocurrir y ocurrirá, pero no será un accionar volitivo sino espontáneo, nacido del Noúmeno.

La verdadera comprensión también incluye la realización de que, en ausencia de un comprendedor individual, la comprensión no puede ser resultado o la consecuencia de un esfuerzo llevado a cabo por un hacedor, por demás inexistente. Sólo puede surgir espontáneamente como resultado de la tendencia natural de la Consciencia identificada a manifestarse como un impulso interior hacia la des-identificación.


Ramesh S. Balsekar
(Un Dueto De Uno)




2 nov 2010

ESFUERZO Y AUTOSUPERACIÓN


Esta pregunta acerca de la volición individual y el esfuerzo personal es extremadamente sutil y difícil de comprender. Y, sin embargo, es absolutamente necesario no sólo comprenderla intelectualmente, sino absorberla dentro de lo más profundo de nuestro ser. La dificultad surge porque la mayoría de los Maestros parecen haber enseñado la predestinación en teoría, ¡pero el libre albedrío en la práctica! Jesucristo afirmó que sin la voluntad de Dios ni siguiera un gorrión puede caer, y que los mismos pelos en nuestra cabeza están contados. Y el Corán afirma muy definitivamente que todo el conocimiento y el poder están con Dios, y que Él lleva por el buen camino a quien Él desea y que lleva por el mal camino a quien Él desea. Y, sin embargo, tanto Cristo como el Corán exhortan a los hombres a dar lo mejor de sí, y ambos condenan el pecado. La aparente contradicción se resolvería fácilmente si uno guardara en mente el concepto de la evolución espiritual mencionado anteriormente. La absoluta irrealidad del ser humano individual -y de su así llamado esfuerzo- la comprenderá rápidamente aquel que está al borde mismo de la iluminación, mientras que alguien que se encuentra mucho más abajo en la escala aceptará con más facilidad el concepto de esfuerzo, determinación y concentración... El tipo de ser humano que confía en su esfuerzo personal en cierta fase puede, en una fase posterior, llegar a darse cuenta de que cualquier esfuerzo que se haga es verdaderamente el esfuerzo de la totalidad del funcionamiento de lo manifestado y no es esfuerzo de un hacedor individual ilusorio.




Mientras una persona considere el esfuerzo como su esfuerzo personal con el propósito de lograr algo, estará rechazando la "todopoderosidad" del Todopoderoso. Mientras que una persona desee algo del Todopoderoso, estará rechazando el "Hágase Tu voluntad". El verdadero amor a Dios significa el entregarse a Él sin desear nada, ni siquiera la salvación. (FT 216-217)


Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa!)

17 oct 2010

NO HAY NADIE


Quiero elegir.

Bueno, sueñas que eres alguien que puede hacer eso.

Tengo que hacer una elección.

¿Por qué tendrías que hacer una elección?

No lo sé. Simplemente ocurre.

¡Ah! Absolutamente, simplemente ocurre, Pero lo que le añades es la idea de que tú lo estás haciendo.

Pensaba que era el ser simplemente planteando una pregunta.

Sí, sólo es el ser planteando una pregunta.

Pero yo tuve que hacer una elección.

No, tú no tuviste. No hay nadie. La pregunta simplemente ocurrió.

¿Qué hice yo?

No hay un tú.

Pensaba que elegía entre hablar o no hablar.

No, simplemente ocurre. El soñador no piensa, el pensamiento ocurre...; el pensamiento llega y pensamos que nosotros estamos pensando. El pensamiento ocurre y soñamos que elegimos actuar a partir de nuestro pensamiento.






Si tomo mi ego y lo disuelvo completamente en la conciencia, ¿qué haría a continuación?

[Risas] Me encanta. Siempre se trata de tu ego, de tu conciencia...; eres un hombre muy rico. No hay nadie. ¿Quién ha sido dueño de un ego alguna vez?

Bueno, yo tengo un ego.

Oh, ¿lo tienes? De modo que eres su propietario. ¿Tienes una casa? ¿Un piso? Tal vez un piso. ¿De modo que eres dueño de un pequeño ego o es un ego semiadosado? No hay nadie. Nadie tiene un ego. Aquí estamos tratando de liberarnos de la idea de poseer. ¿No sería maravilloso dejar caer todas estas pequeñas bolsas llamadas "ego", "libre albedrío" y "deseo", y abandonar también a la persona que las posee? Simplemente deja que estén ahí. Deja que simplemente sean lo que ocurre. Disfruta la desnudez total de la seidad.

¿Y entonces qué te queda?

No te quedará nada; pero lo extraño es que, de todos modos nunca has tenido nada. Sólo sueñas que lo tienes. Surge la idea de que eres una persona separada y entonces crees que posees algo. Es un sueño. Es un sueño denominado "estar separado y poseer cosas". Poseer cosas hace que te sientas real. Cuando no queda nada, esa nada se llena de todas las cosas. La liberación es absoluta pobreza y absoluta abundancia.


Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)


14 jul 2010

LIBRE ALBEDRÍO


¿TÚ ELIGES, O SUCEDE?



RAMESH: Primero, ¿dime qué quieres decir con "libre albedrío"?

MARK: La noción de que "yo" puedo escoger entre una cosa y otra.

RAMESH: Sí pero, ¿incluye eso las consecuencias de aquello que escoges? Tu libre albedrío es escoger entre una cosa y otra. ¿Incluye tu libre albedrío el hecho de que suceda realmente aquello que decides?

MARK: No.

RAMESH: ¿De qué sirve tu aparente libre albedrío, Mark? ¡Así que tienes ese libre albedrío que no te sirve de nada! Entonces, ¿qué es el libre albedrío? La libertad de escoger. Por supuesto que puedes decidir escoger, pero el que suceda o no aquello que decida, no está bajo tu control. Por esa razón, cuando uno persona utiliza estas palabras, normalmente la detengo y le indico que me explique lo que quiere decir con "libre albedrío".

MARK: La lógica que usted ha expuesto, que tiene sentido para mí, es que hay un despliegue natural de la creación y que una vez que se pone en movimiento, se despliega en un patrón muy complejo y determinado. Y entonces está este ego que piensa que puede decidir entre una cosa y otra.

RAMESH: Entonces, ¡en qué se basa tu decisión, tu elección? ¿Cómo haces tu elección?

MARK: Ésa sería mi pregunta, porque yo preguntaría: "¿Quién elige?"

RAMESH: ¿"Quién" elige? El ego elige. Pero la elección del ego, ¿en qué se basa? Mi punto es que el ego hace su "elección" basándose en la programación que ha recibido.

MARK: O el ADN, o lo que sea.

RAMESH: Eso es correcto, así que está el ADN, o los genes, sobre los cuales tú no tuviste elección, además del condicionamiento del entorno sobre el cual no tuviste elección. Por medio de estas dos cosas, que yo denomino la programación o el programa, vas a hacer "tu" elección. Harás tu elección basándote en lo que tú has sido condicionado a pensar que es lo correcto y lo incorrecto. Así que si tu libre albedrío está basado en la programación sobre la cual tú no has tenido ningún control, entonces, ¿de "quién es el libre albedrío al cual nos estamos refiriendo?

MARK: Entonces, ¿incluso el libre albedrío es una función del Sujeto absoluto, de la Fuente?

RAMESH: Eso es lo correcto, o más bien, el libre albedrío que tanto valoras está basado en algo sobre lo cual no tienes ningún control.

MARK: Eso es bueno. ¡Muy bueno!

RAMESH: Vuelvo a la pregunta, muy válida, acerca del ego. El ego tiene una pregunta válida: Al vivir dentro de la sociedad, se asume que debo tomar decisiones; ¿Acaso no tomo decisiones? Yo digo: "Por supuesto que sí". Pero lo que estoy diciendo es que respecto a la decisión que tomas, la elección que haces, consideres si realmente es tu decisión, tu elección, o si la elección sucede.


Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa!)