Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


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13 abr 2014

NIDO VACÍO




Cuando realmente entendemos, comenzamos a utilizar nuestro propio lenguaje, nuestra propia expresión, ya no nos atenemos a fórmulas ni a frases que nuestros maestros utilizaron.


Roy Whenary

7 ago 2013

EL DESPERTAR DEL CUERPO/MENTE


La verdad, la Realización, la Comprensión, el Sí mismo, son todos Uno, a-dvaita, no-dos. Pero la expresión que adopta la enseñanza (consistente en indicadores que apuntan hacia la Comprensión) puede variar mucho en función del «maestro» o «sabio» a través del cual aquella se manifiesta. Tal expresión estará determinada en un grado significativo por la programación y el condicionamiento del organismo cuerpo/mente en el cual la enseñanza se manifiesta. En concreto, el corazón de la enseñanza -su «fundamento» o núcleo irreductible- Hallará una expresión única en cada cual donde haya sucedido la apercepción. Y tal expresión única es, en gran medida, configurada por la vía, la manera, el contexto, las circunstancias bajo la cuales haya ocurrido el evento del Despertar en cada caso.

Quizá sea más sencillo ilustrar esto que explicarlo.

A Ramana Maharshi el Despertar le sucedió cuando era un muchacho. Teniendo la abrumadora sensación de que iba a morir, se tumbó en el suelo y dejó que le sucediera una experiencia de muerte, la cual le llevó a sentir vívidamente lo que ocurre cuando cesan las funciones corporales y mentales al morir. Tras este suceso, tuvo la percatación de que el «yo» que uno piensa que es muere con el cuerpo y la mente; y sin embargo, a pesar de que desapareció tanto este falso «yo» como todo lo demás, aún permaneciá un sentido de pura existencia: la conciencia «Yo Soy». Comprendió entonces que Eso es lo que verdaderamente es el «yo»; no el cuerpo o la mente o la personalidad o el sentido de ser un yo separado, todo lo cual muere, sino el «Yo-Yo» que es eterno. En el caso de Ramana Maharsin, esta fue la comprensión central; y su enseñanza reflejaba esta comprensión central, de modo que Ramana decía a sus oyentes: «simplemente sean», «busquen el Yo soy» o «permanezcan en el Yo»

Muy distinto es el relato que hace Nisargadatta Maharaj acerca de cómo sucedió la Realización. Cuanta que su gurú le dijo que él (Nisargadatta) no era quien pensaba que era, que él no era el cuerpo, sino que en verdad era nada menos que lo Absoluto. Nisargadatta cuenta que él creyó a su gurú, llevó estas palabras a su corazón y, tras meditar y concentrarse en ellas durante tres días, la Comprensión se completó. Así que este es el punto en el que se centraban todas las enseñanzas de Maharaj, y por tanto se dirigía a sus alumnos hablándoles, siempre y sin excepción, en primera persona como lo Absoluto, «Yo soy Eso», y no como un individuo separado; e insistía en que no se hiciera ninguna pregunta que estuviera basada en la identificación con el cuerpo.

De alguien que haya estudiado con un maestro o un gurú antes de sucederle el despertar, lo más probable es que surja la enseñanza de que la vía para por tener un maestro o un gurú, A quien le haya sucedido el despertar de manera espontánea, sin maestro alguno, puede que le surja la idea de que no es necesario ningún gurú. Aquel cuyo despertar se encuentre inextricablemente vinculado con una poderosa experiencia mística que haya sucedido inmediatamente después de un intenso período de meditación, puede muy bien centrar su enseñanza en el misticismo y la meditación.


Se puede hallar más ejemplos leyendo a maestros de antaño, como Huang Po, Hui-Neng y otros, o a instructores modernos tales como Tony Parsons o Adyashanti. Puede que parezca que estas expresiones de la enseñanza nuclear, aquello que se reitera constantemente por tratarse de su fundamento, varían mucho o, al menos, poseen énfasis muy diversos. Y esa diferencia se debe en su mayor parte a los diversos antecedentes, culturas, tendencias, circunstancias y experiencias de cada uno de los instrumentos cuerpo/mente, y particularmente a la peculiaridad del propio evento del despertar en cada uno.

En el caso de lo que he venido en llamar, con algún afecto, «la cosa david», el núcleo irreductible de la Comprensión cobró expresión en el primer pensamiento que se formó cuando sucedió ese súbito cambio de percepción ya referido y se vio claramente que «¡no hay nadie en casa!». Hay Presencia, Ser, Conciencia. Hay este aparente cuerpo/mente en el cual, y como el cual, la Presencia fluye, funciona, experimenta. Y eso es todo; no hay un yo individual o entidad o persona separada, excepto como un mero constructo mental.

Por tanto, la expresión aquí gira necesariamente en torno a este fundamento y se regresa siempre a esto mismo, a saber: que es el sentido de ser un yo individual lo que constituye la ilusión, el «cautiverio», el «oscurecimiento» esencial. Cuando este sentido de yo individual se ve como ilusorio, se desvanece, y entonces sucede el despertar del sueño de ser una mismidad individual y separada y queda simplemente Lo Que Es.

Eso a lo que se despierta, eso que es Comprendido, es solo Uno. Pero la expresión en cada instrumento cuerpo/mente es diversa debido a las infinitas variables existentes en la programación y en el condicionamiento de cada instrumento, así como en el guión o la parte o el «destino» que cada cuerpo/mente juega en el infinito despliegue que acaece en la Conciencia. Así, cada personaje posee un diferente sabor y pone un énfasis diferente.


David Carse
(Perfecta Brillante Quietud)


12 ene 2013

SIN CIELOS NI INFIERNOS


Antes del "yo", antes del "yo quiero" y antes del "yo necesito" no hay nada. Antes del "yo" no hay deseos ni necesidades. Todo es completo. No hay aquí carencia alguna. Antes de que la búsqueda emerja de la nada no hay aquí carencia alguna.

En el momento en que aparece la búsqueda aparece la carencia. Y entonces, para acabar con esa sensación de carencia, nos orientamos hacia el mundo y aparecen los maestros. Los maestros son una proyección de nuestra sensación de carencia.

Y los maestros nos prometen algo en el futuro. Algo que ellos tienen y que nosotros -si nos esforzamos lo suficiente y si somos lo suficientemente afortunados- también podremos tener. Pero todo eso no hace sino alentar la sensación de incompletud, la sensación de ser una persona separada que "todavía no está aquí". Y eso es algo que gusta mucho a los maestros porque, cuando tú estás perdido, pueden mostrarte el camino, lo que consolida su sensación de identidad y evita que se sientan amenazados por el vacío.

Nosotros no podemos renunciar a nuestros maestros, permanecer en pie sin seguir a ninguna autoridad y enfrentarnos a la vida sin red que nos proteja. Porque renunciar al maestro significa renunciar también al discípulo. ¿Y quiénes seríamos si dejásemos de ser discípulos? También deberíamos, si renunciásemos al maestro, renunciar a nuestro propio yo. Y eso es la muerte. Nos hemos pasado la vida definiéndonos según nuestro camino espiritual, nuestras prácticas y nuestros maestros. No hemos definido como buscadores. ¿Quiénes seríamos sin la búsqueda? ¿Quiénes seríamos si desapareciese el buscador? La cuestión puede resultar aterradora.


Éste es el motivo por el cual la gente no suele interesarse por este mensaje. Quieren seguir considerándose buscadores. Quieren vivir. No quieren morir. Y eso está muy bien, porque también forma parte del juego. Pero, para quienes están en condiciones de escuchar, aquí hablamos de la posibilidad de renunciar al maestro, de renunciar al camino, de renunciar al buscador y de permanecer de pie, sin muletas ni puntos de referencia. Estamos hablando de la posibilidad vivir sin mapas ni guias. Estamos hablando de la posibilidad de vivir en caída libre y de enfrentarnos a la crudeza de la experiencia sin nadie que nos diga lo que tenemos que sentir, lo que tenemos que pensar y cómo tenemos que cambiar. Estamos hablando de la posibilidad de permanecer de pie sin mamá y sin papá. Sin idea preconcebida alguna de Dios. Sin cielos y sin infiernos. Sin palabras.

La libertad consiste en ser sin pasado y sin futuro. Consiste en estar completamente solo, pero nadie está, ni un momento, a solas. La libertad consiste en enfrentarnos cara a cara a la vida. Admitir que sencillamente estamos cansados de una vida de búsqueda, de una vida de pretensiones, de una vida tratando de esquivar la crudeza de la experiencia. La libertad consiste en ver la vida con absoluta claridad y saber que siempre es un milagro. Y ver también, para empezar, que la vida nunca ha sido tuya.

A eso le llamamos "muerte". Y le tenemos miedo. Así de loca se ha vuelto nuestra mente.


Jeff Foster
(Una Ausencia Muy Presente)





26 jul 2012

¿QUIÉN SIGUE A QUIÉN?


Las historias sobre líderes religiosos y maestros iluminados son, por supuesto, muy populares. Porque cuando los buscadores leen sobre estados de dicha y perfección, los desean desesperadamente, creándose así una serie de expectativas. Al mismo tiempo, como ven que están lejos de la perfección, esos buscadores pueden sentirse muy frustrados al contemplar sus problemas y anhelos, y al suponer que los profesores iluminados han dejado de tener problemas. Cuando sentimos que nos falta algo en la vida, salimos a buscar una solución. Es posible que consultemos un libro o enseñanza, o a alguien que parece haber resuelto todos sus problemas, o a una organización que pretenda saber del tema. Si queremos tomar el papel de alumno, crearemos un profesor que nos guíe donde queremos ser guiados. Ésa es una posición en la que somos vulnerables y tendemos a creer sin cuestionar. Hacemos cualquier cosa que se nos dice porque tenemos fe implícita en nuestro líder. Asumimos que nosotros no sabemos, y que el líder espiritual que pretende saber resolverá nuestros problemas, responderá a nuestras preguntas y tal vez nos conduzca a la salvación.

Podemos decir que los profesores son cuestión de gusto: cada buscador encontrará aquel profesor que más le encaje. Algunos buscadores buscan un maestro iluminado a quien poder dedicar su vida. Creen que su maestro es importante y tiene poderes espirituales. En algunos casos, lo especial de su maestro se refleja en su propia necesidad de ser especiales. Algunos buscan la parafernalia familiar de los satsang: un profesor vestido completamente de blanco, miradas a los ojos, ocurrencias trascendentales, retratos de gurús, flores, liberaciones emocionales, incienso ardiendo. Todo esto es muy atrayente para el corazón y la mente. El buscador tiene muchas ganas de que el profesor le ofrezca soluciones a sus problemas, y parece haber muchos profesores que pretenden tener respuestas. Algunos de ellos trabajarán nuestros problemas emocionales, otros se enfocarán en nuestros miedos más profundos y sugerirán que pueden resolverlos. Aun hay otros profesores espirituales que usarán nuestra esperanza de iluminarnos para llevarnos a hacer lo que ellos quieren que hagamos. Entonces el buscador y el profesor juegan al juego en el que se cree que el profesor es perfecto y llevará a los discípulos a la perfección. Cualquier tipo de crítica es impensable, y el hecho de que los buscadores creen que no están iluminados y el profesor sí lo está, sólo confirma la distancia existente entre ellos. Vuelve a ser el juego de la separación, aunque no lo llamarán así y preferirán decir que es "el camino hacia la completa salvación" o "el compartir del amor divino" o "el camino único y supremo".

Dividir al Uno en elevado e inferior resulta muy atractivo: energías elevadas y energías inferiores, personas espirituales y personas comunes, libros sagrados y libros malignos, buenos líderes y malos líderes. Tal jerarquía es muy común en los grupos espirituales que rodean a un maestro. En otras palabras, se evita el no-dualismo de la naturaleza de la Liberación para continuar con el juego de la separación. Mientras el gurú siga siendo especial y los devotos sean gente común, éstos seguirán jugando el juego de negar su verdadera naturaleza. La mayoría de los buscadores prefieren seguir siendo buscadores: prefieren ser devotos a los pies de su maestro que reconocer su verdadera naturaleza. Todas estas situaciones muestran claramente que tanto el profesor como el devoto aún están en un juego sutil de separación(1) entre los niveles elevados e inferiores de la espiritualidad, en un partido entre los buenos y los malos, y así sucesivamente. Buena parte de esto se origina en la necesidad de hacer las cosas mejor, en la creencia en una jerarquía, en la creencia en un proceso, en el juego de tener que transitar un camino en busca de un objetivo espiritual. Muchas de estas enseñanzas espirituales se basan en tres conceptos: ignorancia, egocentrismo y negocio. Ignorancia, porque se divide a la Unidad en dos, o más: se la divide en bien contra mal, pasado frente a futuro, mientras que no se dedica atención a la naturaleza no-dualista del Ser. Egocentrismo, porque todo tiene que ver con logros personales: todo tiene que ver "conmigo" llegando a alguna parte. Y negocio, porque tiene que ver con que el profesor y los alumnos hacen un trato por el que a los alumnos se les anima a seguir las reglas del club. Como perros fieles, los devotos están dispuestos a hacer cualquier cosa por su maestro porque esperan una recompensa espiritual.

Algunos profesores no necesitan que los pongamos en un pedestal, no quieren que quienes les escuchan caigan en la idolatría, no les importa parecer imperfectos o tener fallos. Nos estimulan a enfocarnos en el Ser y no en su personalidad. Nos invitan a captar el mensaje sin prestar atención al mensajero. Nos fuerzan a la simplicidad total de lo que es, sin ninguna pretensión de ser espiritualmente especiales. No nos hablan continuamente de su propio maestro, no pretenden haber tenido la experiencia de iluminación más elevada posible, no pretenden haber trascendido el ego, no prometen traernos la salvación, no nos ofrecen ninguna esperanza de un futuro mejor. Lo único que hacen es desenmascarar todos estos juegos y decirnos que sólo podemos ser como somos, no como un líder o un texto sagrado sugiere que deberíamos ser. No nos animan a comparar nuestra historia "espiritual" con la suya o con las experiencias espirituales de otros. Nos dicen que el despertar no tiene nada que ver con que hay otros despertares mayores esperándonos. Nos explican que no es posible dividir a las personas en iluminadas y no iluminadas. Dicen que cuando termina la búsqueda, todo es divino. Todos los colores de la vida pueden aparecer en la Luz. Los colores oscuros y los colores brillantes la "expresan" igualmente, y no hay jerarquía entre unos y otros. En otras palabras: ¡Hasta los malos son divinos! Cuando el juego espiritual queda desenmascarado, todo el mundo es el Gurú. Todo el mundo. Incluso los mentirosos y asesinos aparecen en la Luz, ni más ni menos como los santos y los gurús. Hasta los aspectos sombríos de la vida son sagrados. Tanto los sentimientos de ira como los sentimientos de amor son expresiones de Unidad. Todo es Seidad, todo el mundo está iluminado. Es el final de todas las medidas prescriptivas, el final de intentar ser un buen fantasma, el final de intentar limpiar el espejo, el final de intentar entrar en el club de los maestros.

Cuando un profesor afirma ser "una encarnación de la verdad", cuando sugiere que deberías –como él mismo- sentir el perfume de la paz en todo momento, cuando dice que sólo deberías tener sentimientos positivos, cuando sugiere que esta enseñanza sólo es para almas maduras, cuando su ashram se llama "la Casa de Dios" o "la morada del Absoluto", o cuando dice que "su corazón está despierto a todo el océano de la realidad", todas estas declaraciones son muy atractivas para nuestros corazones y mentes buscadores(2). Especialmente cuando nos ofrecen la esperanza de poder ser como ellos. Y la situación puede ser todavía más confusa cuando realmente sentimos esta apertura y esta paz estando en su presencia. Es posible que nos hagamos adictos a las sensaciones que acompañan a dichos encuentros, y podríamos acabar concluyendo que deberíamos sentirnos así en todo momento.

Deberíamos darnos cuenta de que la Seidad no tiene que ver conmigo y con los demás. La Seidad no tiene que ver con experimentar dicha y paz a los pies del maestro. Algunos, evidentemente, abrirán nuestro corazón, limpiarán nuestra mente, y nos permitirán sentir la sensación que produce esta clara presencia. Todo esto puede ser muy dichoso y sensacional, pero algunas de estas experiencias sólo generan más complicaciones y dificultades. Aunque tales experiencias pueden ser ventanas a la apertura impersonal, pueden fácilmente estimular el juego de la separación entre devoto y profesor, entre las experiencias cumbre y la vida de cada día. En este sentido, las experiencias extraordinarias pueden ser muy engañosas(3).

Si el profesor declara poseer y expresar pura Seidad, es probable que el devoto La proyecte en esa persona concreta. Como he dicho antes, resulta muy atractivo para la mente, especialmente cuando el gurú es inteligente, hermoso y carismático, pero tales situaciones reflejan un proceso sutil de personalización de la iluminación. Esta conciencia infinita no puede estar encerrada en un gurú. No hay manera de localizar la Unidad. Eso también significa que no puede estar limitada a un texto religioso, a una montaña sagrada en Israel o en el sur de India, a un templo budista en San Francisco, a un lugar espiritual en el Tíbet o a un templo de Shiva en Texas, porque se refleja  igualmente por todas partes. Algunos profesores dicen que sus ashrams ofrecen un entorno protector para aquellos que quieren tomar conciencia del infinito dentro de sí. Cada vez que se sugiere que la Unidad está más cerca en cierta persona o lugar específico, se evita la naturaleza ilimitada de la Seidad para jugar el juego de la separación. Podemos olvidarnos del río sagrado, del incienso, de la montaña sagrada, del altar y de las velas, del texto sagrado, de las estatuas de Buda, de los Shiva lingams, de los mantras sagrados y de todos los rituales religiosos. Por atractivos que nos resulten todos ellos, pues pretenden señalar hacia la Unidad, más bien apuntan a la división entre elevado e inferior, entre lo espiritual y lo no espiritual. Confirman nuestro interés en las jerarquías y alimentan la necesidad que tiene nuestra mente de división y de dualismo.

(1)Véase también: Tony Parsons, Lo que es, Gaia Ediciones, Madrid, 2002.
(2)Véase también: Paula Marvelly, The Teachers of One, Watkins, 2002.
(3)La palabra "engañoso(a)" no significa que haya algo malo en ellos. Ni siquiera un profesor engañoso puede apartar la Seidad. Cualquier cosa que "nosotros" hagamos o creamos es una expresión de la Luz.

Jan Kersschot
Esto es Ello 

23 oct 2011

TU PROPIA BÚSQUEDA


Cuando un maestro ha empleado una escala para ascender a lo alto de un muro, esa escala es desechada para siempre y jamás se vuelve a emplear.

Encuentra tu propia maldita escala. O mejor aún, sabe que ella te encontrará a ti; que ya lo ha hecho; ¡que tus pies están ya sobre sus travesaños!


Proverbio Zen

17 oct 2011

EL PESCADO CON PATATAS FRITAS Y LA TAZA DE TÉ


Todo, en este mundo onírico, se mantiene en un estado de equilibrio perfecto. La persona deprimida encuentra, vaya adonde vaya, un mundo deprimente; la persona temerosa también encuentra, vaya adonde vaya, un mundo temible, y el buscador siempre encontrará maestros que nutran y alimenten su búsqueda.

De hecho, el maestro necesita tanto al discípulo como éste le necesita a él. El discípulo desempeña, en el mundo del maestro, una función semejante a la que el maestro cumple en el mundo del discípulo. Cumple con una necesidad. A fin de cuentas, el maestro no puede conocerse a sí mismo como tal a menos que, de algún modo, utilice al discípulo para crear y mantener esa identificación. Por ello se aferran uno a otro con tanta intensidad.



En el mundo onírico, en el esfuerzo por ser una persona, en el intento de ser alguien en lugar de nadie, en el intento de que nuestra vida funcione, siempre tropezamos con nuestro propio reflejo.



¡Son tantas las cosas que nos prometen los maestros! Nos prometen un evento futuro llamado iluminación, despertar o algún tipo de cambio o modificación de la percepción que jamás podemos obtener ni dejar de obtener.

No obstante, con la desaparición de la crispación sobre uno mismo -y de la correlativa contracción del espacio del mundo en que se mueven maestros y enseñanzas- se pone de manifiesto una gracia que no tiene nada que ver con acontecimientos futuros, con experiencias espirituales, con cambios perceptivos, con transformaciones de conciencia o con cualquier cosa que los maestros del sueño puedan ofrecernos. Y eso es sorprendentemente ordinario, tan ordinario como tomarse una taza de té y comer pescado con patatas fritas. Pero aquí no hay nadie tomándose una taza de té ni comiendo pescado con patatas fritas. Sencillamente se bebe una taza de té y se come pescado con patatas fritas. Es como si la taza de té se bebiera a sí misma y el pescado con patatas fritas se comiese a sí mismo. Esto es lo más próximo a la verdad que podemos decir con palabras.

Photo by Guillem.



Está completamente más allá de lo que podríamos esperar. Y no es algo que aparezca de nuevo, sino la revelación de algo que ya estaba ahí, de algo que, por más oculto que parezca, se hallaba siempre delante de nosotros. La vida ordinaria siempre ha estado revelándonos sus secretos. El pescado con patatas fritas y la taza de té -y también, por supuesto, la mierda de perro que acabamos de pisar- siempre han sido guiños del Amado invitándonos a volver a casa.

Pero todo eso no se limita a ser una comprensión meramente intelectual. Bastaría, si tal fuera el caso, con que cambiásemos nuestros pensamientos de "no es esto" a "es esto" o de "no estoy despierto" a "estoy despierto". Dentro del mundo onírico, sin embargo, puede resultar extraordinario cambiar de pensamientos. ¡Es mucho mejor, si vamos a dormir, tener un sueño feliz! ¿Y también es mucho mejor, si vamos a soñar, pensar positivamente que pensar negativamente! ¿Por qué no piensas que estás despierto, en lugar de pensar que estás dormido? Dentro del mundo onírico el individuo puede hacer un millón de cosas diferentes con sus pensamientos y éstos, a su vez, pueden generar un millón de experiencias diferentes. Pero aquí vamos a hablar de algo que trasciende por completo todo eso, de algo que no puede ser capturado por ninguna fórmula creada por el pensamiento. "No hay nadie" y "hay alguien" son, de hecho, afirmaciones igualmente equivocadas. Y lo mismo podríamos decir con respecto a "hay elección" y "no hay elección". Dentro del mundo del sueño, esos pares de opuestos emergen y se desvanecen simultáneamente. Pero ninguno de ellos puede llevarnos a donde realmente queremos ir, es decir, a nuestra propia ausencia.


Jeff Foster
(Una Ausencia Muy Presente)





14 nov 2010

ILUMINACIÓN ESPONTÁNEA


-Asocias la iluminación con la espontaneidad, con vivir intensamente nuestra humanidad, con la caída de nuestras máscaras e incluso con la vulnerabilidad. ¿Puedes explicar esta iluminación tan humana diría yo, tan alejada de esoterismos?

-Los seres humanos creen que la divinidad es algo que está separado de la humanidad, y no lo está. Para poder ser divin@, tengo que abrazar mi humanidad y lo únic@ que soy. Todo lo que soy es justamente esa verdad absoluta de ese amor absoluto en cada momento. Pero estoy teniendo una experiencia humana, y los seres humanos tienen emociones. Cuando nos estamos amando a nosotros mismos incondicionalmente, elevamos la frecuencia de vibración hasta tal punto que experimentamos la unidad con todo y podemos ver la perfección. Es una experiencia progresiva de expansión que culmina en un instante en que la ilusión cae, y eso es iluminación.
Yo estaba desesperada; quería ser libre y escuchaba a todos y estaba muy abierta, pero lo más importante era que escuchaba internamente desde un lugar de vulnerabilidad. Escuché mi voz y tomé unos pasos. Esos pasos son los mismos que han seguido todos los iluminados: Jesús, Buda, Osho... Son los mismos pasos en realidad, solo que en cada caso tienen una expresión diferente. El resultado, la experiencia, es la misma: saber el amor en todo.





-Dices que Jesús o Buda hicieron lo mismo, ¿Qué es "lo mismo" que hicieron todos ellos?

-Cuando leo a quien sea que está iluminado, todos atravesaron los mismos pasos: soltar sus apegos, sus adicciones, entrar en lo desconocido y transformar su despertar en lo más importante. Hay que conocerse a sí mismo. Tengo que abrazar mi divinidad para poder unificarme con esa Consciencia permanentemente.
En realidad, leí a los Maestros después de haber tenido la experiencia, y pude entenderles. Pero si uno trata de percibir al Maestro a través de la ventana de percepción sucia que tiene, a través de la dualidad, no puede. Para poder entender al Maestro tienes que serlo, tienes que tener tu experiencia y la experiencia en sí es muy inocente; este es el gran chiste cósmico. Cuando despiertas, te das cuente de que es el amor y que tú eres inmortalmente y eternamente eso. Y que en realidad nada importa, porque es un juego; pero antes todo importaba mucho, todo era muy serio.
Ojo que iluminarse no quiere decir que no vayamos a seguir evolucionando. Porque sí que evolucionamos, y empujamos todos para evolucionar más, porque el juego va de eso.


Isha
(Entrevista de Francesc Prims)
(ATHANOR, nº 84)


2 nov 2010

ESFUERZO Y AUTOSUPERACIÓN


Esta pregunta acerca de la volición individual y el esfuerzo personal es extremadamente sutil y difícil de comprender. Y, sin embargo, es absolutamente necesario no sólo comprenderla intelectualmente, sino absorberla dentro de lo más profundo de nuestro ser. La dificultad surge porque la mayoría de los Maestros parecen haber enseñado la predestinación en teoría, ¡pero el libre albedrío en la práctica! Jesucristo afirmó que sin la voluntad de Dios ni siguiera un gorrión puede caer, y que los mismos pelos en nuestra cabeza están contados. Y el Corán afirma muy definitivamente que todo el conocimiento y el poder están con Dios, y que Él lleva por el buen camino a quien Él desea y que lleva por el mal camino a quien Él desea. Y, sin embargo, tanto Cristo como el Corán exhortan a los hombres a dar lo mejor de sí, y ambos condenan el pecado. La aparente contradicción se resolvería fácilmente si uno guardara en mente el concepto de la evolución espiritual mencionado anteriormente. La absoluta irrealidad del ser humano individual -y de su así llamado esfuerzo- la comprenderá rápidamente aquel que está al borde mismo de la iluminación, mientras que alguien que se encuentra mucho más abajo en la escala aceptará con más facilidad el concepto de esfuerzo, determinación y concentración... El tipo de ser humano que confía en su esfuerzo personal en cierta fase puede, en una fase posterior, llegar a darse cuenta de que cualquier esfuerzo que se haga es verdaderamente el esfuerzo de la totalidad del funcionamiento de lo manifestado y no es esfuerzo de un hacedor individual ilusorio.




Mientras una persona considere el esfuerzo como su esfuerzo personal con el propósito de lograr algo, estará rechazando la "todopoderosidad" del Todopoderoso. Mientras que una persona desee algo del Todopoderoso, estará rechazando el "Hágase Tu voluntad". El verdadero amor a Dios significa el entregarse a Él sin desear nada, ni siquiera la salvación. (FT 216-217)


Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa!)

23 ago 2010

CONCIENCIA Y PERCEPCIÓN


Nota: El idioma español dispone de una sola palabra -conciencia- para traducir lo que en inglés son tres términos distintos -awareness, consciousness, concience-. Awareness y consciousnesstienen un significado parecido y conscience se refiere más a la conciencia moral. El autor elige aquí darle un sentido mucho más amplio a la palabra awarness que a la palabra consciousness.Para mantener esta diferencia, awareness ha sido traducido como Conciencia y consciousnesscomo conciencia.


Oímos a muchos maestros espirituales referirse a la iluminación como el despertar al hecho de que todos somos la conciencia misma. Pero todo depende de cómo estén utilizando la palabra "conciencia". Cuando leo lo que la mayoría de estos maestros tiene que decir, me parece evidente que se refieren al uso normal de la palabra. Si éste es el caso, no están indicando correctamente lo que es la iluminación.

Hay una gran diferencia entre conciencia y Conciencia, entre tomar conciencia y ser Consciente. Ala mayoría de vosotros os parecerá que hay poca o ninguna diferencia. Para tomar conciencia, uno debe tener una imagen, una idea, un concepto, un recuerdo o una historia en relación con aquello de lo que está tomando conciencia.
Cuando contemplas un árbol, sabes que es un árbol con unas ciertas características, de un cierto tipo, tamaño y color. Pero para ser Consciente de tu realidad, necesitas verla directamente, con todo tu ser, sin ninguna idea abstracta acerca de lo que es.

La mente ha construido su propia realidad, o lo que ella llama realidad, a partir de abstracciones de la realidad. Pero ésa no es la Realidad. De modo que decir que todos somos conciencia es no comprender esta Realidad. Ver que somos la Conciencia Misma es mucho más exacto.

Podría parecer que estoy siendo quisquilloso con el uso y el significado de las palabras. Pero es algo mucho más profundo que eso. Si no empezamos a ver cómo funcionan la mente y sus ideas, no captaremos el verdadero significado de lo que está más allá de este proceso conceptual.


Todo el problema de la humanidad está en el hecho de vivir en la niebla de las ideas. Las ideas no son reales. No importa cuán cerca parezcan estar de aquello que estamos intentando comprender describir o explicar, las ideas no son más que imágenes de alguna cosa y nunca la cosa misma.

Estamos tan perdidos en ese proceso, que nos hemos convertido en el proceso, en el ego. Cuando dices que has tomado conciencia de algo, la que lo ha hecho es la máquina de ideas llamada "yo". Y ésta no es consciente en absoluto. En dicho estado, que aceptamos como normal, siempre estamos fuera de la vida, intentando mirar hacia dentro.

Cuando despertamos, cuando nos iluminamos, esa niebla desaparece y uno ve la Realidad directamente, en cuanto pura Conciencia. Cuando somos totalmente conscientes de algo, salimos del mundo de los sueños y entramos en la Realidad, en cuanto la Realidad. Un o ve (no piensa ni cree) con la totalidad de su ser, con el Corazón, que no hay "fuera" ni "dentro", que sólo hay una Vida en Su Plenitud, Despertamos al hecho de que estamos soñando y que toda la humanidad está soñando. Esto representa una profunda transformación de nuestro Ser. Ya no vemos una cosa o a una persona como algo que está fuera de nosotros. Nosotros somos la Vida y no tenemos fin.

No aceptes eso de que somos conciencia; nosotros estamos más allá, y antes de la conciencia. Sin embargo, seguimos utilizando la conciencia, porque es una herramienta útil, sin la cual no podríamos estar. Pero la herramienta no es el Ser. Cuando despiertes, verás claramente la diferencia.

La Percepción Directa es nuestra auténtica forma de ver. Cuando la mente, que no es otra cosa que un conjunto de ideas y creencias, está quieta, tenemos una percepción directa de lo que es. Cuando somos totalmente conscientes no ignoramos lo que hay en nuestro entorno. Percibimos con inteligencia y actuamos con claridad. Únicamente las mentes así pueden ver con claridad lo que debe hacerse en el mundo para producir una transformación. Realmente, depende de ti. El hecho de que estés leyendo esto indica que estás preparado para examinar todo el proceso del ego y para liberarte de él. Iremos despertando, uno a uno, y los que despertemos crearemos la energía para ayudar a otros a despertar. No hay nada en nuestro pasado que pueda salvar al mundo. Únicamente en la transformación total hay esperanza.


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución E Iluminación)




24 jul 2010

SOBRE LA BÚSQUEDA


¿Por qué selecciona Dios a un organismo cuerpo-mente en particular para que ocurra la receptividad? No existe una respuesta al porqué. La única respuesta es que el objeto creado no puede nunca conocer la voluntad de la Subjetividad creadora. Pero yo siempre he sentido que la pregunta del cómo, respecto a la búsqueda espiritual, es justificada. El maestro debe en la medida de lo posible, ayudar con el cómo; el porqué es completamente imposible.



Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa!)


27 may 2010

ADYASHANTI


UN MAESTRO EXTRAORDINARIO


El estilo de enseñanza de Adya (estilo también conocido como satsang) ha sido comparado al de algunos maestros chinos del primer Chan (zen) y al de los maestros indios del Vedanta Advaita (no dualismo). Él se siente muy afín al último sabio del Advaita, Nisargadatta Maharaj, así como a otros maestros iluminados de tradiciones orientales y occidentales. Aunque sus retiros son una mezcla de meditación silenciosa, enseñanzas del dharma y conversaciones con sus estudiantes, no se centra en el desarrollo de prácticas espirituales para llegar a despertar, sino en la disolución y deconstrucción de la identidad personal.

Al igual que muchos de sus estudiantes, yo también experimenté un poderoso despertar en la presencia de Adyashanti. A pesar de que había dejado de interesarme por la idea de un maestro años antes de conocernos, y aunque había dejado de buscarlo, ese despertar me hizo ver que él era mi maestro. Entonces descubrí que un maestro/guía puede indicar a la mente la puerta de salida y abrir el corazón al amor y al radiante vacío que subyace a la existencia.

Es una experiencia extraordinaria, profunda e indescriptible, que anula todo interés adicional en la búsqueda espiritual. Aquellos que tienen esta experiencia permanecen conectados a un lugar extraordinariamente sencillo, tranquilo y abierto de su interior. Yo había estudiado seriamente las enseñanzas espirituales orientales de varias tradiciones y había sido profesora y terapeuta de buscadores espirituales; sin embargo, hasta que no descubrí a este maestro, el maestro que me hacía vibrar, no vi con claridad el poder de la extraordinaria relación entre estudiante y maestro. Me siento profundamente agradecida por este afortunado encuentro.

Adya ejemplifica las infinitas posibilidades de una vida espiritual realizada, así como la sencillez de lo ordinario. A mi parecer, él vive en la plenitud del vacío y la libertad, demostrando la relación dinámica que existe entre la fuente y la espontaneidad, entre el corazón y el humor, apreciando los aspectos formales y no formales de la existencia.


Bonnie Greenwell (editora)
(La Danza Del Vacío)


2 may 2010

DESEO


EL DESEO Y EL DESPERTAR



Siempre estamos escuchando que para poder despertar debemos renunciar al deseo. Parece lógico. Después de todo, es lo que nos han estado enseñando desde hace miles de años, así que debe de ser verdad. ¿O no? Como ocurre con todo lo que encontrarás escrito en estos ensayos, sólo puedo hablar desde mi propia experiencia. Cuando tuvo lugar mi primer Satori, yo tenía deseos. No conocía ninguna enseñanza sobre el deseo; sin embargo, el Corazón/Mente se hizo patente y el estado de haber despertado era evidente.

Comprendo todas las enseñanzas sobre el deseo y puedo entender por qué se imparten. Sólo es el ego el que siente la necesidad del ser libre, de modo que si sigue estando en un estado de deseo es que continúa funcionando en cuanto ego. Sin embargo, si uno no deseara salir de ese estado mental que el ego crea, nadie intentaría comprender jamas.

El deseo también está en el tiempo. No me refiero a la necesidad directa de algo para vivir, alimentos, agua, etc., sino al deseo que crea una imagen en la mente. El ego sólo parece vivir en el tiempo, en el tiempo psicológico, y el despertar sólo puede producirse en el momento presente. Por lo tanto, parecería evidente que si no tenemos ningún deseo, tendremos una mejor oportunidad para despertar. Todo esto tiene sentido, y es lógico, y por ese motivo se ha enseñado de esta forma durante tanto tiempo.

Sin embargo, en mi caso no fue así por una razón: puesto que el deseo está en el tiempo, puede irse en un instante y regresar un instante después. Por un instante podemos estar tan conscientes que el tiempo no existe. En ese momento, uno puede despertar. Cuando ese despertar tiene lugar, ves y comprendes lo mismo que alguien que ha estado libere de deseos durante cien años. Si es que alguna vez ha existido alguien que no haya tenido ningún deseo.

Me parece que la idea de no tener ningún deseo no es más que otro ideal con el que algunos creen que debemos vivir. Los ideales son otra proyección mental del ego.

Cuando uno despierta, muchas de las cosas que antes deseaba simplemente se desvanecen. No se desvanecen gracias a un ideal. Sencillamente las vemos como lo que son y dejan ya de importarnos.

No permitas que el intento de acabar con tu deseo te absorba de tal forma que acabes estresado, pues ello sólo hará que el ego siga funcionando. Relájate, vive una vida normal. El ego es sólo una pequeña parte de la vida y, ciertamente, no tiene una existencia real en absoluto. Sin embargo, provoca todo tipo de problemas, no porque sea real, sino porque nos lo tomamos como si lo fuera y no somos capaces de ver más allá de él. Averigua qué es todo ese proceso y eso llevará la mente a un estado de madurez en el que podrá liberarse del ego y entonces verás y comprenderás la verdad. Claro que tú no puedes liberarte del ego; es la verdad la que te libera a ti en cuanto ego.

Por favor, ten en cuenta que lo que estoy diciendo no es una critica a otros maestros. Como antes mencioné, sólo puedo hablar desde mi propia experiencia. Si ellos llegaron al despertar poniendo fin al deseo, mis felicitaciones. Yo enseño lo que sé y les deseo lo mejor a todos ellos.

El Buda enseñó que la raíz de todo sufrimiento es el deseo, pero yo no estoy de acuerdo. Ciertamente, si tenemos deseos y éstos no son satisfechos, Hay sufrimiento. Pero se trata de un nivel de sufrimiento muy bajo. El verdadero sufrimiento no proviene del deseo, sino de la identificación errónea con una idea que no tiene realidad: el ego. El estado de inseguridad provocado por el ego es el verdadero sufrimiento y es la causa de la mayor parte del sufrimiento que existe en el mundo.

Duda de todos los maestros, incluido yo. Investiga por ti mismo. El mero hecho de que en el pasado alguien haya dicho que algo es de una forma u otra no lo convierte en verdad. Sólo puedes conocer la verdad cuando es tu verdad, y entonces te conviertes en la Verdad Misma. Demasiados supuestos maestros espirituales tienen la cabeza en las nubes y no comprenden el simple hecho de que el ego no es más que una consecuencia de la evolución del cerebro y que este mundo, tal como lo vemos, es la realidad. Es una conciencia plena, rica y alegre. Huélela, saboréala, baila en ella, cómela, juega en ella y disfruta intensamente de ella.


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución e Iluminación)

26 feb 2010

La Mente Racional.


UNA DIFERENCIA SUTIL



Todos utilizamos palabras similares para expresar lo que estamos intentando comunicar. A veces las palabras comparten un significado común y a veces no. La realidad, sin embargo, puede ser muy distinta a pesar de parecer la misma a aquellos que no están familiarizadas con el proceso del despertar espiritual.

La mente, obviamente, es el terreno en el que se desarrollan todos los enfoques relacionados con el despertar. Algunos niegan que la mente racional tenga alguna utilidad de cara al despertar. Pero para que entendamos cualquier cosa con claridad, la mente debe formar parte del proceso. Existen muchos niveles de comprensión que van más allá de la mente, son de una naturaleza más intuitiva. Aunque sigue siendo la mente la que se ve afectada por lo que la intuición percibe. El problema del ego está totalmente en la mente, de modo que es allí donde se debe producir una transformación y donde debe surgir una clara comprensión de su verdadera naturaleza.

Si uno proviene de una determinada tradición espiritual y ha tenido un maestro, la comprensión que ha obtenido puede estar distorsionada por dicho condicionamiento. Por otro lado, si uno intenta que lo que percibe encaje con lo que enseña su tradición la comprensión podría verse limitada. Para estar completamente libre de este tipo de condicionamientos, uno debe dejar atrás todo lo que le han enseñado. Duda de tus tradiciones, duda de tus maestros, duda de ti mismo y duda también de mí. Pero intenta abrirte para ver la realidad con la mayor claridad posible. Intenta ver dónde acaba el condicionamiento y dónde empieza la nueva comprensión. Esto no es difícil porque la nueva comprensión nos conmueve de una forma mucho más profunda.


Cuando se trata de ver con claridad, la idea misma de estar en una búsqueda espiritual puede ser un impedimento. Tu búsqueda no debería estar tan influenciada y limitada. Lo que buscas es la verdad y no hay nada sagrado en esa búsqueda.

He oído que este o aquel maestro o que una determinada tradición dice que la iluminación es como un estado de dicha eterna. No es así. Si uno tiene un problema de matemáticas, o de cualquier otro tipo, y después de estar mucho tiempo intentando encontrar una respuesta, la descubre, entonces hay una gran alegría. Si esta alegría continúa eternamente, la persona tiene un serio problema mental. Quienes hablan de una dicha interminable no han despertado realmente. Hay Alegría y esta no tiene causa. Está a un nivel tan simple que tendemos a no verla. Pero no tenemos que estar iluminados para experimentar esta alegría. No importa qué nivel de alegría se experimenta, uno la vive como algo que va y viene. Quienes no han despertado, cuando no la sienten en el momento, se entristecen, pero aquellos que están despiertos simplemente continúan con lo que estaban haciendo. No la buscan.

Otros maestros hablan de la mente racional como si fuese como si fuese una especie de monstruo. Sin embargo, todos usamos esa misma mente. Ellos señalan un estado en el que la mente se detiene. Sin duda, hay momentos en los que esto ocurre, y esto es importante. Pero la mente es un maravilloso instrumento que la evolución ha creado, aunque no la utilizamos como deberíamos y por ese motivo estamos hechos un lío. Sin embargo, es la mente la que reconoce que existe un problema y será ella la que encuentre las respuestas.

Cuando lleguen las respuestas, éstas no provendrán de la actividad de la mente sino de la revelación directa del hecho de existir. En ese nivel, sorteamos el proceso del ego. Pero si la revelación no es lo suficientemente clara y poderosa, el proceso del ego se adherirá a ella y volveremos a perdernos en el sueño. Pero con el tiempo empezaremos a ver otra vez con claridad y nos abriremos a más revelaciones que pueden muy bien llevarnos a un nivel más profundo.

Uno de los asuntos más importantes que debemos comprender es el de los pasos evolutivos que hicieron que el proceso del ego se activara. Es aquí donde lo que yo tengo que decir difiere de lo que dicen algunos. Todos estamos de acuerdo en que el ego es el problema principal pero, aparentemente, hay muy pocas personas que vean la evolución del proceso del ego y, sin esta comprensión, caeremos en la interpretación espiritual/tradicional de este asunto. Cuando la mente vea claramente este proceso, actuará de una forma muy distinta que llevará a una claridad aún mayor. La mayoría de la gente no capta las sutilezas de esta diferencia hasta que es capaz de verla por sí misma. Y finalmente cuando ves con claridad, los juegos del ego que antes regían tu vida ya no pueden atraparte. La libertad está al alcance de la mano. Así de simple es todo esto.

Melvyn Wartella (Ego, Evolución e Iluminación)