Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


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30 mar 2010

LA DICHA


TODA DICHA SURGE DE LA CREATIVIDAD






"Toda dicha surge de la creatividad. Si no logras crear algo, no puedes sentir dicha. ¡Imposible! Sólo la existencia puede ser dichosa. Y al crear algo te tornas un poco divino.

Cuando creas algo, estás participando con la existencia. Cuando creas algo, permites que la existencia fluya a través de ti. De hecho, siempre que se crea algo, siempre lo crea la existencia; tú sólo eres el instrumento, el medio. Estás poseído por la existencia...

Llega a tu ser interior. Llega a eso que no es el cuerpo, ni la mente, y empieza a fluir. Empieza a fluir de la manera en que le resulte fácil a tu ser interior. Cualquiera cosa pequeña servirá. Puedes hacerte jardinero, pintor, poeta, zapatero o lo que sea, porque no es cuestión de utilidad; es cuestión de creatividad. Crea algo, de manera que se exprese, que se manifieste, tu ser íntimo".

Osho (Nirvana, la última pesadilla. Charlas sobre el zen)