SIN COMPARAR NI JUZGAR

Para el melómano, cada interpretación saca a relucir algo único, algo que nunca antes había sentido.
No hay necesidad de comparar ni juzgar.
Si te sientas al lado del océano y observas las olas cómo chocan una y otra vez con la orilla, te darás cuenta de que, aunque todas ellas son olas, cada una tiene una personalidad distinta. Igualmente dentro de la unicidad se halla lo fenoménico con toda su hermosa diversidad, lo cual es algo maravilloso de observar.
Ramesh S. Balsekar (Un Dueto de Uno)
Nota: Muchas gracias a Joy por prestar este precioso óleo que ilustra este post. Mucho Amor.