Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


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14 may 2013

LA NATURALEZA DEL ALMA (1)


En la vastedad del océano no existe el ego. Visto a distancia, desde la Luna o desde un satélite, el océano parece quieto e inanimado, una enorme franja azul que circunda la Tierra. Sin embargo, conforme nos acercamos, comprobamos que está en movimiento constante, agitado por corrientes y mareas, remolinos y olas. Nosotros vemos estos patrones como entidades distintas. Cuando una ola se levanta podemos ver su cresta, su rompimiento y su movimiento hacia la orilla. Sin embargo, es imposible separar la ola del océano. Es imposible sacar una ola con un balde y llevarla a casa. Si tomas una fotografía de una ola y regresas al día siguiente, ninguna será exactamente igual.

El océano es una analogía maravillosa para comprender el alma. Imagina que el océano es la realidad no circunscrita, el campo de posibilidades infinitas, el nivel virtual de existencia que sincroniza todo. Cada uno de nosotros es como una ola de ese océano. Somos creados a partir de él y constituye la esencia misma de lo que somos. Así como las olas tienen una forma específica, nosotros adoptamos intrincados patrones de realidad no circunscrita. Este océano vasto e infinito de posibilidades es la esencia del mundo físico. El océano representa lo no circunscrito y la ola, lo circunscrito. Ambos están íntimamente vinculados.


Una vez que sabemos que el alma deriva del reino no circunscrito o virtual, nuestro lugar en el Universo se hace evidente: somos tanto circunscritos como no circunscritos, patrones individuales que emergen de la inteligencia no circunscrita, la cual es parte de todo y de todos los demás. Podemos pensar entonces que el alma tiene dos partes. El alma vasta, no circunscrita, existe en el nivel virtual o espiritual. Es poderosa, pura y capaz de cualquier cosa. La parte personal, circunscrita, existe en el nivel cuántico. Ésta es la que se manifiesta en nuestra vida cotidiana y que mantiene la esencia de lo que somos. También es poderosa, pura y capaz de cualquier cosa. El mismo potencial ilimitado del espíritu infinito también reside en cada uno. Nuestra alma personal, aquélla en la que pensamos cuando pensamos en nosotros, es una floración del alma eterna.

Si aprendiéramos a vivir desde el nivel del alma, veríamos que la parte más valiosa y luminosa de nuestro ser está conectada con todos los ritmos del Universo. Seríamos conscientes de nuestra capacidad de hacer milagros. Dejaríamos de sentir temor, añoranza, odio, ansiedad y duda. Vivir desde el nivel del alma, significa dejar atrás el ego y las limitaciones de la mente que nos atan a los sucesos y consecuencias del mundo físico.

En la vastedad del océano, nada reclama atención individual. Hay olas, remolinos y mareas, pero en última instancia, todo es océano. Nosotros somos patrones del ámbito cuántico que aparentan ser personas; en última instancia, todo es espíritu.


No obstante, todos nos sentimos plenamente individuales, ¿no es así? Nuestros sentidos nos confirman que estos cuerpos son reales y tenemos pensamientos personales e individuales. Aprendemos, nos enamoramos, tenemos hijos y trabajamos en nuestras carreras. ¿Cómo es que no sentimos este vasto océano arremolinándose en nuestro interior? ¿Por qué sentimos que nuestras vidas están tan circunscritas? Todo se debe a los tres niveles de existencia.

En el nivel físico, en lo que llamamos mundo real, el alma es el observador que participa en la observación. Siempre que observamos, hay tres elementos involucrados. El primero, que ocurre en el mundo físico, es el objeto observado. El segundo, que ocurre en el nivel de la mente, es el proceso de observación. El tercer elemento es el observador mismo, el que llamamos alma.

Veamos un sencillo ejemplo. Primero, un animal cuadrúpedo y peludo se convierte en objeto de tu observación, En seguida, tus ojos reciben la imagen del objeto y transmiten la señal a la mente, que interpreta ese objeto como un perro. Pero ¿quién está observando al perro? Dirige la conciencia hacia adentro y percibirás una presencia en tu interior Esa presencia es tu alma, la extensión de la inteligencia no circunscrita que florece en ti. Así pues, el alma está involucrada en el proceso de conocimiento, pero también es la que conoce. Esta presencia, esta conciencia, esto que conoce, es inmutable. Es un punto de referencia fijo en medio del cambiante paisaje del mundo físico.


Deepak Chopra
(Sincrodestino)



28 abr 2013

REALIDAD

Mientras no seas consciente de la realidad, no la controlas,
por tanto la realidad sólo «ocurre» contigo.


Vadim Zeland
(Reality Transurfing II)

16 dic 2012

ILUMINACIÓN ES VIVIR EL PRESENTE


Es más fácil de lo que crees.
Se le ha inculcado al ser humano vivir con la mente puesta en el pasado o en el futuro y de esa forma se pierde el presente.
El presente, como la palabra lo indica, es el regalo, el obsequio, la iluminación del eterno ahora, la captación de la realidad última, el origen de la vida. Los místicos lo han llamado de distintas formas.


El cerebro no esta plenamente en el presente, sino una milésima de segundo detrás de la realidad. Se necesita esa pequeña fracción de tiempo para procesar la información.
Y la iluminación no sería otra cosa que el cerebro activado completamente y recolocado en la realidad.


Guillermo Ferrara
(El Secreto De Adán)

11 jul 2012

LA VIDA ES UN MISTERIO


Pregunta: Has dicho que lo más importante es saber quién y qué soy, y luego avanzar hasta lo que es Real. ¿Acaso no es lo mismo conocer lo Real que conocerme a mí mismo?

MW: Depende de a quién te refieras como «tú». El «tú» que crees ser no puede ver lo que es Real, porque ése es el proceso del ego. Cuando uno ve la falsedad del ego y la nada que es, se da cuenta de que uno es lo Real.



Pregunta: Entonces, ¿lo que es un misterio para la persona despierta es un misterio para la Vida también? Quiero decir, ¿el "muro de misterio" es un misterio para la Vida también?



MW: La Vida es un misterio incluso para Sí Misma. Esto suena mal, pero cuando te das cuenta de que todo está en un continuo fluir y de que la Vida es siempre creativa, comprendes que siempre será un misterio maravilloso e insondable. No hay una Vida y un misterio: son lo mismo, y nosotros somos Uno con Todo ello.


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución E Iluminación)

15 ago 2011

MÁS ALLÁ DE LO EXPRESABLE


Míralo de este modo: supón por un momento, aunque sea solo en aras de esclarecer la cuestión, que es posible que alguien haya visto, haya llegado a saber o se haya persuadido más allá de toda duda de que todo lo que consideramos "real" es, de hecho, una fantasía generada por la mente; y supón que esta ilusión incluye todas las ideas y palabras y experiencias y percepciones, así como las cosas que consideramos "seres humanos" y que son las que tienen tales ideas o percepciones; y suponiendo, también solo en aras de argumento, que tal persona no está simplemente loca, sino que puede estar de algún modo, aunque solo sea una remota posibilidad, viendo algo que los demás no ven; entonces, y en tal caso, ¿cómo podría tal persona comunicar a otros lo que ve, siendo que sabe que tanto ella misma como todos los demás, así como cualesquiera ideas o palabras que pudiera emplear para comunicarse, es todo parte de la ilusión y, por tanto, todo resulta absolutamente inefectivo?

¿Qué analogías, qué metáforas o juegos de palabras podrían utilizarse para intentar expresar lo que está más allá de lo expresable? En tal caso podrían quizá decirse cosas tales como "Se parece a la luz, pero no es luz; es algo tan completamente más allá de la luz que no puede verse", o "Está en todas partes y en ninguna al mismo tiempo", o "Es la plenitud de todo cuanto es, lo cual es completo vacío; es lo que ya eres aunque no puedes verlo", o, simplemente, "Yo-Soy-Eso".

Y, desde luego, si has echado un vistazo a las tradiciones místicas o esotéricas de las religiones mundiales, reconocerás que este es exactamente el tipo de cosas que, según recogen las crónicas, dijeron Gautama el Buda, Jesús de Nazaret, Rabbi Bal Shem Tov, Jalaluddin Rumi, Adi Shankara, Meister Eckhart, Seng-Ts'an, Ramana Maharshi y los diversos maestros zen, cristianos, jasídicos, sufíes, taoístas, advaitines y cualesquiera otros "maestros espirituales".

Por favor, escucha muy atentamente; esta información que sigue es muy importante. Es lo contrario a lo que te han dicho siempre; y lo que te han dicho siempre no es verdad. Aquello de lo que aquí estamos hablando es algo extremadamente simple. No es su complejidad o su dificultad lo que hace que sea tan complicado de comunicar o de entender, no. Por el contrario, es algo muy simple y muy sencillo. Lo que sucede es que está tan completamente reñido con lo que suele creerse y con la manera en que comúnmente se interpreta la experiencia, que la mente no puede comprenderlo.

Hay una realidad consensuada y concordada que casi toda la raza humana comparte. El mundo ha estado dando vueltas desde hace mucho tiempo; es muy antiguo. Tú naces como un individuo dentro de este mundo; creces, aprendes, experimentas la vida y mueres. Hay algún desacuerdo acerca de lo que sucede tras eso, excepto que la vida proseguirá para todos los demás hasta que también ellos mueran. Todo el mundo cree que sabe esto o algunas variaciones locales de esto mismo. Pero lo cierto es que cuando "naciste" no lo sabías. Lo aprendiste. Todos los demás lo aprendieron igualmente, y de este modo se convirtió en una idea compartida casi universalmente. Pero el hecho de que todo el mundo crea algo no lo convierte en verdad.


Por toda la eternidad, sin tiempo, Yo Soy el nonato. De igual modo que un sueño comienza en un determinado punto mientras dormimos, así mismo Eso que Yo Soy aparece "en un determinado punto" como Conciencia aquí, y este mundo deviene existente. Abro los ojos: hay experimentación de la vida en este aparente mente/cuerpo. Tras un cierto periodo de experimentación, cierro los ojos: el mundo cesa de existir, y por toda la eternidad Yo Soy el nonato.

¿Qué podría ser más simple, o más obvio?

De vez en cuando aparece alguien que intenta contarle esto a la gente, pero la realidad consensuada es dura de pelar. Se autorrefuerza a sí misma y lleva incorporados diversos modos de hacer frente a la disonancias cognitivas. Una manera de hacerlo es calificar de locos a los transgresores. Otra, igual de efectiva, es llamarlos "místicos". Ya sea de un modo o de otro, se preservan tanto la ilusión de separación como el consenso sobre la realidad.

Así que el maestro trabaja con extrañas historias, parábolas, metáforas, acciones; con afirmaciones pronunciadas un día y directamente contradichas al siguiente, intentando sortear las defensas. Si tomas con literalidad cualquiera de la declaraciones del maestro, estarás pasando por alto aquello hacia donde la declaración apunta y, en cambio, te hallarás mirando dentro de la realidad consensuada, lo cual no era lo que se buscaba. De ahí que la manera (avalada por el tiempo) de aprender de estos peculiares personajes del sueño, si es que uno tiene tal inclinación, consiste en sentarse con ellos por algún tiempo, ya sean meses o años, resistiendo sus contradicciones y sus revocaciones y sus non sequiturs y su aparente locura, hasta que uno absorbe la cantidad suficiente de estos vectores divergentes como para lograr trazar una especie de promedio entre todos ellos y así alcanzar a dirigir la mirada más allá de ellos, hacia el punto donde previsiblemente podrían converger, un punto más allá de cualquier cosa que pueda ser comprendido o imaginada.


David Carse
(Perfecta Brillante Quietud)


20 jul 2011

SIEMPRE HEMOS ESTADO ALLÍ


P: Esta frase, "Desde lo más profundo de tu ser fluirán ríos de agua viva", sigue surgiendo en mi mente, y la Realidad a la que alude...

MW: Nosotros somos el fluir del agua viva, la Vida. El ego es como una rama ilusoria en el barro, que provoca lo que parece ser una turbulencia en ese fluir. Deja que la rama se disuelva en su nada y que el río siga fluyendo.

Photo by Guillem.



P: Creo que la niebla se está empezando a disipar... Seguiré en contacto contigo.

MW: Bien no dejes de hacerlo.

P: Gracias otra vez; muchas gracias.
Por favor, no dejes de decirme cualquier otra cosa que te sientas impulsado a decir. Todavía no he "llegado", en absoluto.

MW: Has "llegado", pero todavía no eres plenamente consciente de ello. ¿Donde más podrías estar?


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución E Iluminación)


3 abr 2011

¡¡APÚNTATE YA!!



AMANTES DE LA VERDAD Y LA VIDA


Hay una tendencia en nuestro mundo a reunirse en grupos las personas con unas mismas ideas, gustos, aficiones, intereses de toda índole, profesiones, ideales... Y viendo esta realidad de nuestro mundo, he pensado que sería muy útil crear un grupo sin estructura alguna, de todas aquellas personas que están unidas por un mismo objetivo en sus vidas como es Amar La Verdad y La Vida como lo más importante de nuestra existencia. Casi diría que debe ser un enamoramiento de La Verdad y La Vida. Aunque usamos dos palabras, en el fondo, La Verdad es igual a La Vida. Pero en la percepción de nuestras mentes hay una diferencia conceptual.

Amar La Verdad, sin diferencias de religión, raza, ideología, sexo, nacionalidad, cultura edad, nivel social, intelectual...

Invitamos a quienes admitan estos doce principios básicos, como una orientación fundamental, a formar un grupo humano que tan sólo nos exige vivir de acuerdo con estos principios como orientación de nuestra vida.

Queremos contribuir a que La Luz de La Verdad se vaya expandiendo día a día sobre nuestro planeta. Es muy recomendable que usemos todos los medios tecnológicos y personales a nuestro alcance para difundir esta idea, abierta y comprometidamente.

Ojalá que algunos se animen a difundir por Internet estos principios y sean muchos los que se adhieran a ellos para que la luz de La Verdad se vaya expandiendo por nuestro mundo.

Para cualquier comentario o sugerencia, pueden recurrir al e-mail o curreo electrónico: dariolostado@hotmail.com

Para pertenecer a este grupo no es necesario inscribirse ni pagar absolutamente nada. Es un compromiso moral de querer amar La Verdad y La Vida por sobre todo.

Photo by Guillem.



PRINCIPIOS BÁSICOS PARA "LOS AMANTES DE LA VERDAD Y LA VIDA"

1. Ama La Vida en todas las formas de cada ser vivo, sintiendo la unidad básica de todo cuanto existe. Todo existe y existimos en el Ser que nos hace ser.

2. Descubre tu verdadero YO y vive Eso que eres. Lo conseguirás en la constante meditación del Silencio Interior.

3. Que tu Yo verdadero sea el dueño de tu vida y no tu pequeño yo personal, egocentrado en sus raquíticos intereses.

4. Comprende que es bueno todo aquello que ayuda y favorece el desarrollo de tu ser verdadero y malo lo que impide dicho desarrollo.

5. Comprende que tus errores son fruto de la ignorancia. Con observación atenta, verás que debes ser indulgente y consciente de ti para no caer en sentimientos de culpa.

6. Comprende que los defectos ajenos son también efecto de la ignorancia. Acepta que la personalidad es siempre limitada y defectuosa. Por lo cual acepta a los demás tal cual son.

7. ¡Despierta! Trasciende el conocimiento sensorial y racional, expandiendo tu conciencia para que la intuición y el discernimiento interno te muestren el camino correcto. La intuición y el discernimiento son fruto directo de la meditación silenciosa.

8. Cuando te centres en tu verdadero ser, tendrás serenidad y paz. Comprende que lo que llamamos ofensas, solamente son reacciones de tu falso ego personal.

9. ¡¡Atréverte a ser libre!! Comprende que tu libertad consiste sólo en expresar tu verdadero Ser y no los impulsos del yo ilusorio y falso que está siempre condicionado por los instintos y sus caprichos.

10. Actúa a partir de la Verdad y no sigas a nada y a nadie sino a tu voz interior, que es la voz de tu ser auténtico.

11. No busques fuera la plenitud que tú eres. Esa plenitud es tu auténtica felicidad.

12. Tu vida sólo es vida si la vives con amor verdadero, desinteresado e incondicional. Amar es sentirse unidos el amante y el amado en el Ser Uno del que ambos son expresión.


El amor es el protagonista de toda la historia de la Humanidad.

Amar La Verdad es el objetivo más noble de la existencia humana.

Todos los desórdenes humanos son desviaciones de La Verdad y efecto de la ignorancia.

El ansia por conocer La Verdad ha atormentado siempre al hombre y lo sigue atormentando a pesar de estar inmerso en un mar de hipocresía, mentiras y falsedades.

Pero ¿qué es la Verdad? ¡qué significa amar la Verdad?.

La Verdad es la Realidad. La verdad de cada cosa es la realidad de esa cosa. Pero la mente humana no puede nunca conocer la verdad total de ninguna cosa porque la Realidad tan sólo puede ser abarcada por El Ser Real, el ser que es Uno con la Realidad. Y nuestra mente es cambiante e ilusoria. La mente tan sólo puede conocer apariencias parciales de lo que percibe.

La verdad de algo, tan sólo puede residir en el Ser que hace que ese algo exista. Ese ser suele llamarse Ser Absoluto, Inteligencia Infinita, Conciencia Absoluta... Dios o como se lo quiera llamar porque el nombre es irrelevante.

Ese Ser Absoluto hace que todo cuanto existe sea lo que es. Y nada hay fuera de Él. e lo contrario, ya no sería absoluto.

La limitada mente humana conoce parcialidades de lo perceptible. El ser humano tiene hambre y sed permanente de conocer más y más el mundo que lo rodea.

La Conciencia humana es de la misma naturaleza de la Conciencia Absoluta, pero la limitación de sus instrumentos (sentidos, cerebro, mente...) impiden que el hombre conozca la Verdad Absoluta.

Cuando nuestro ser psico-físico se desintegre por la muerte, seremos lo que siempre fuimos, Uno con la Conciencia Absoluta, con El Ser... con Dios.

Pero ¿qué hacer ahora mientras vivimos con este cuerpo y mente limitados?, ¿hay alguna posibilidad de conocer la Verdad Absoluta?

Algunos místicos hablan de tres maneras de ver. Con el ojo carnal vemos la cosas exteriores. Con el ojo de la razón, la cosas mentales y racionales. Con el ojo de la contemplación, las cosas divinas.

Desde hace miles de años, los Upanishad tratan de conducir a los buscadores de la Verdad al Absoluta, destruyendo la ignorancia.

Para conocer la Verdad se requiere un intenso y permanente amor a la Verdad. Que la Verdad sea lo más importante en nuestra existencia.

Amar la Verdad es sentirse Uno con ella. Como La Verdad es La Realidad es aquello que está libre de cambios, fuera del tiempo y el espacio.

En el sentido más estricto, ya somos La Verdad y La Realidad. Nuestro ser profundo es La Realidad. Nuestro cuerpo y mente están en el espacio y tiempo, por lo que pertenecen al mundo ilusorio.


Photo by Guillem.


Mi ser es real, mi apariencia ilusoria.

Todo lo que tengo (cuerpo, pensamientos, sentimientos, deseos, proyectos...) es cambiante, no tiene realidad estable.

Los modos de ser o existir están en permanente cambio.

Lo Real está fuera del mundo espacio-temporal.

Hemos sido instruidos en la creencia de que lo real es lo que se ve, se toca, se palpa, se percibe por los sentidos. Esa ha sido y sigue siendo nuestra creencia. Nuestra vida se ha desenvuelto siempre entre valoras visibles, físicos, materiales. Por eso hemos hecho consistir nuestra felicidad en esa clase de valores.

La meta y objetivo humano no es ni puede ser algo tan inestable como el simple bienestar de la personalidad. La meta humana es conocer y vivir las potencialidades que el ser humano es, en el fondo de su verdadero ser. Y es la plenitud de gozo y felicidad.

Quedarse prendado del bienestar personal, material o incluso psicológico es la trampa en que suelen quedar atrapadas muchas personas que creen tener aspiraciones espirituales.

Cuando se vive desde La Verdad de uno mismo, tan bienvenido es el placer y bienestar físico y psíquico como el displacer y el sufrimiento.

Desde la luz de la Verdad de uno mismo se desprende el discernimiento por el que se valora cada cosa en su justa grado. El discernimiento se produce por la luz de nuestro ser real.

Mientras depositamos nuestra felicidad en el impermanente y fugaz bienestar físico y en el cambiante bienestar mental y afectivo, viviremos en la dramática falsedad que en algún momento habremos de constatar y aceptar lo queramos o no.

No se trata de rechazar nada. Se trata de vivir todo lo que La Vida nos va ofreciendo en el aquí y ahora con la conciencia despierta. Desde ahí, todo lo que la Vida nos ofrece, lo vivimos como un regalo. Desde la mente se vive como regalo lo grato y como castigo lo ingrato y desagradable.

La libertad verdadera hace que no nos quedemos pegados ni a lo agradable ni a lo doloroso.

Todo es un regalo de La Vida. Y todo es para nuestro bien. Pero hay que tener los ojos de la conciencia bien abiertos para entenderlo. Con la mente egoísta y limitada no podremos entenderlo.


Darío Lostado
(Atrévete A Ser Libre)









13 ene 2011

EL OBSERVADOR ES LO OBSERVADO


Este aspecto de las enseñanzas del Advaita, que el observador es lo observado, que todos los objetos dentro de la totalidad de la manifestación son la expresión de la única Realidad subjetiva, es la base misma de la enseñanza y el aspecto más difícil de aceptar para la mente/intelecto. En mi experiencia la imagen que doy a continuación ha sido efectiva en muchos casos para ilustrarlo: supongamos que te hacen diez fotografías con diez disfraces distintos, cada uno de ellos acompañado por el maquillaje apropiado. El observador que no tanga conocimiento de esto creerá naturalmente que se trata de diez fotografías de diez personas distintas. Pero tú sabes que en todas las fotos la persona retratada eres realmente sólo tú mismo. Igualmente, todo lo que ha sucedido en este mundo viviente es que la Consciencia ha creado a los miles de millones de objetos (como representaciones de Sí misma) que constituyen la totalidad de la manifestación.



La Consciencia ha imbuido algunos de estos objetos (animales y seres humanos) con un aspecto de Sí misma llamado "sensibilidad" o "consciencia". Esto les da un sentido de presencia individual por medio del cual se consideran a sí mismos como entidades. En realidad todos los objetos son representaciones tridimensionales de la Consciencia, con diferentes formas y tamaños, cada uno con características inherentes distintas y en una variedad infinita.


Ramesh S. Balsekar
(Un Dueto De Uno)


29 dic 2010

FACHADAS



El hecho de que los padres hagan que sus hijos le digan a alguien que lo quieren es un indicio de cómo se nos condiciona a no responder desde nuestros propios sentimientos y de cómo aprendemos a convertirnos en simples fachadas. Desde el inicio de nuestras vidas nos han dicho lo que debíamos y lo que no debíamos sentir. Los niños aprenden muy pronto que se espera de ellos que mientan, que muestren una fachada falsa. Todos aprendimos que, si decíamos ciertas cosas a los demás, recibíamos una respuesta previsible. Le decíamos a este o a aquel pariente que lo queríamos y él o ella expresaba felicidad y hacía algo agradable por nosotros. No teníamos ni idea de lo que era el amor, pero sabíamos que la palabra tenía poder. No es que los niños no sepan que el amor es real, pero la forma en que se les enseña a utilizar esa palabra los confunde.

Cuando son pequeños, los niños están indefensos y para ellos es natural intentar hallar maneras de controlar su entorno y de protegerse, tanto física como emocionalmente. Sus padres fueron educados de la misma forma, de modo que es absolutamente normal que permitan que estos juegos mentales se perpetúen.

Cuando empezamos a hablar, ya hemos sido condicionados por este proceso de mentiras. Estamos condicionados para ser falsos. Hemos construido una fachada de mentiras e intentamos reaccionar ante la vida desde ese condicionamiento. Hemos establecido una separación entre el mundo real y nuestro "yo" imaginario y nos preguntamos por qué nos sentimos tan desconectados, por qué no podemos sentir lo que se supone que debemos sentir.

Con el uso inapropiado de la palabra "amor", hemos construido una idea compleja de lo que es. La mayoría de la gente no lo siente realmente, aunque todos utilizamos esa palabra con una gran expresión de sentimiento. Ciertamente, en algún momento de nuestras vidas, la mayoría de nosotros siente en alguna medida lo que es el amor hacia determinadas personas, cosas o lugares.

Un indicio de que la mayoría no sabe realmente lo que es el amor lo tenemos cuando dicen que desearían que alguien l@s amara de verdad. No es que no podamos ser amados y que no haya personas a las que les importemos; el problema está en creer que, para experimentar el amor, éste deba provenir de fuera de nosotros. No es necesario que otra persona exprese amor por nosotros.

Desde luego, el problema no es sólo con el amor. Cuando decimos que queremos que alguien nos quiera, lo que estamos sintiendo es que somos inadecuados y nos sentimos inseguros y necesitamos una validación externa para sentir que somos realmente valiosos y queridos. Ése es el ego. Es esa imagen falsa de lo que creemos ser. Es la inseguridad misma. Ninguna cantidad de amor proveniente del exterior puede llenar ese vacío del ser.


La mayoría de nosotros hy crecido en familias cuya existencia está basada en mentiras. Como somos imágenes, parece legítimo intentar controlar nuestras vidas con otras imágenes. Rara vez somos conscientes de hasta qué punto nos estamos mintiendo unos a otros. Semos mentiras andantes. Decimos una cosa cuando queremos decir algo muy distinto. Pero, en algún nivel, sabemos que estamos mintiendo, y entonces llega la culpa, que es otra expresión del ego.

Durante mi infancia, mi familia siempre mentía. Pero ninguno de ellos admitiría ser un mentiroso. Para ellos era demasiado doloroso enfrentarse a la realidad y ser sinceros. Yo fui la oveja negra de la familia. No porque fuese malo, sino porque decía la verdad. Conocí todas las maneras de conseguir que mi familia hiciera lo que yo quería y me hubiese resultado muy fácil tener un control absoluto. En esta sociedad, me he visto perjudicado por negarme a formar parte del juego. Durante la mayor parte del tiempo la familia estaba enfadada conmigo pero aprendí a vivir así, e incluso a disfrutarlo.

No estoy diciendo que yo no estuviera condicionado también y que no reaccionara de acuerdo a eses condicionamiento, pues podemos ver ciertas mentiras en los demás pero nos cegamos a ver las nuestras. De hecho el ego estaba ahí y hacía que mi vida fuese un infierno.

Pero al menos me protegió de que me metiera en asuntos como la religión. Desde muy pequeño me quedó claro que la gente siempre estaba intentando encontrar algo en lo que creer, sin importar cuán disparatado fuese. También tuve la suerte de que mi familia no fuera religiosa, a excepción de mis abuelas. Ambas habían visto demasiado dolor para seguir adelante sin creer que había algo más allá de su sufrimiento.

La mayoría de las personas pasan por la vida sin cuestionarse jamás qué está ocurriendo en su interior. No pueden soportar enfrentarse a sí mismas con absoluta honestidad. Sin embargo cuando somos realmente sinceros respecto a nosotros mismos podemos empezar a liberarnos de esta niebla que nos impide tener un contacto directo con la vida.

Es cierto que alguna vez la mayoría de nosotros hemos sentido un contacto directo con la vida. En ocasiones, cuando paseamos a solas por la naturaleza podemos abrirnos a esa totalidad. O Cuando oímos las risas de los niños, o vemos a un recién nacido. Cuando nos abandonamos al escuchar algo de música podemos también sentir la vida de una forma profundo y directa. O cuando miramos a los ojos a alguien que nos importa profundamente. En esos momentos no estamos perdidos, en absoluto. Sin embargo, con demasiada frecuencia, al tener estos sentimientos interviene la mente y entonces se rompe el contacto y una vez más nos encontramos en el punto de partida. El ego quiere repartir una determinada experiencia y, cuando lo consigue, crea tiempo, que es separación. La vida es un ahora siempre cambiante y ése es el único espacio en el que podemos encontrarla, en cuanto Eso. No es fácil alejarse de innumerables generaciones de condicionamientos e ir más allá de la sensación de separación que la mayoría de la gente siente, pero se puede hacer.

La parte más dolorosa de esa sensación de separación es que realmente no estamos en contacto con la vida. Pasamos por los movimientos del vivir pero, en un sentido muy real, ya estamos muertos. La mayoría de nosotros ha estado muerto desde su niñez. El muro de mentiras al que llamamos nuestra vida nos insensibiliza. Todo se convierte en una fachada formada por nuestras ideas acerca de lo que es real. Si no viviésemos de ese modo no podríamos hacer las cosas que hacemos y que causan tanto sufrimiento a las demás personas y a las criaturas con las que compartimos nuestra vida. No podrían enviarnos a la guerra, convenciéndonos con engaños, para matar por algo que no tiene nada que ver con la vida de la persona corriente. A lo largo de la historia, la gente sin poder ha tenido que entregar su vida y la vidas de sus hijos a quienes estaban en el poder, para luchar por alguna creencia nacionalista, o bien por la mera codicia de quienes detentan el poder. Somos tan fáciles de controlas... Y si te manifiestas en contra de los que están en el poder te llaman traidor y pones en riesgo tu propia vida. Si estuviésemos despiertos, ningún poder podría controlarnos.


Si realmente queremos cambiar este mundo de locura necesitamos descubrir cuán dormidos estamos y por qué. Y luego debemos intentar educar a nuestros hijos para que sean veraces y no tengan miedo. Debemos honrar la verdad y ver más allá del mundo imaginario del ego. Si queremos experimentar directamente la vida, debemos ir más allá de la niebla del ego que nos ciega. Ver directamente parece muy sencillo. Todos creemos que podemos hacerlo, pero al examinar este proceso con mayor profundidad empezamos a darnos cuenta de cuán poco vemos en realidad.

Parece que el mundo está empezando a abrirse a algo nuevo. A lo largo de mi vida, he visto muchos cambios que no hubiesen sido posibles en un pasado lejano. La gente ha comenzado a hacerse preguntas y realmente quiere entender por qué el mundo está como está. Hay esperanza. Durante los veinticinco años que llevo hablando de esto, muy pocos han querido comprender verdaderamente. Sin embargo, en los últimos años esto ha cambiado. Miles de personas visitan mi página web cada mes y muchas de ellas me escriben. Cada vez es más evidente que nos acercamos a un cambio importante en la forma en que la gente ve la vida. Éste podría ser el principio de una nueva era para la humanidad. Sin embargo, es posible que se dé una reacción violenta del ego, que podría empeorar la vida en este planeta durante un tiempo. Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de esforzarse por llagar a entender lo que está ocurriendo y ver la cosas con cordura. No debemos continuar siendo fachadas andantes. Podemos ser la Vida Misma. Esperemos que la transición sea suave y compasiva.


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución E Iluminación)


11 nov 2010

DIOS


Dios. Cuánto poder le hemos dado a esa palabra. Hemos matado por ella, hemos sentido una gran culpa por ella, hemos sufrido enormemente por ella y demasiadas personas han muerto por ella. El significado de la misma palabra puede cambiar bastante de una cultura a otra y de una persona a otra. Pero ¿qué es en realidad? No la palabra, sino la cosa en sí misma.

La mayoría de las personas que viven en el mundo afirma creer en eso llamado Dios. Si no durante sus vidas, al menos al final de ellas, cuando luchan por seguir respirando. ¿Realmente existe ese Dios en el que tanto confiamos? ¿O es una creación de la mente humana provocada por nuestro estado de inseguridad?

Esta idea de Dios tiene una historia, un comienzo. Me dirás que Dios siempre ha existido y existirá eternamente. Pero mira la realidad y te mostrará una imagen muy distinta. No hace tantos años, los seres humanos creían en varios dioses. En la actualidad decimos que eran sólo ideas, creencias y conceptos de seres ignorantes, supersticiosos y primitivos. ¿Somos distintos nosotros? Luego llegó un puñado de personas y dijeron: "No, sólo hay un Dios y su nombre es Jehová". Pero ¿acaso es esto más real que las versiones anteriores de ese mismo concepto?

Decimos amar a Dios, pero Dios es insondable. Entonces, ¿a quién, o qué, amas? ¿Amas la idea de Dios? No has visto a Dios, de modo que ¿cómo sabes que está ahí? Ah, claro, ves señales de Dios por todas partes, pero ¿se trata de Dios o es simplemente la vida? En realidad no conoces a Dios, ¿no es verdad? Sólo crees en la idea de Dios. Es más una esperanza que una realidad. Sin embargo, esa esperanza nos ha mantenido ciegos y bajo el control de quienes afirman conocer a Dios mejor que nosotros. Ellos no saben nada. Están tan perdidos como tú respecto a qué es en realidad esta idea de Dios.

Entonces, ¿qué es lo que conoces realmente? ¿Te conoces a ti mismo, o a ti misma? ¿Sabes algo con certeza? ¿Cuál es el proceso de conocer? ¿Conocer es lo mismo que creer? ¿Una creencia es alguna vez real? ¿O es sólo algo que nos hace sentir cómodos en un mundo que está, claramente, desquiciado? ¿Piensas profundamente en las cosas? Si es así, ¿qué es lo que realiza el acto de pensar? O, mejor dicho, ¿quién es el que realiza el acto de pensar?

La mayoría de nosotros, en realidad, no pensamos. Aceptamos algo de acuerdo con nuestro condicionamiento y luego decimos creer. Naces, tus padres te dicen quién eres y lo que eres. Vas a la escuela y te cuentan la historia de acuerdo con las creencias culturales de tu sociedad. Asistes a la escuale dominical, te hablan de Dios y te cuentan toda la historia de tu sistema de creencias. La mayoría de vosotros nunca se ha parado a pensar realmente si todo eso es verdad. El mero hecho de que la gente haya estado creyendo en algo durante mucho tiempo no lo convierte en verdad. Sin embargo, nos pasamos la vida pensando que esas cosas deben ser ciertas. "¡¡Está escrito!!" ¿Y qué? Averigua con certeza quiénes escribieron todo aquello en lo que crees y si realmente sabían algo más que tú. ¡Piensa! Deja libre a tu mente y reflexiona profundamente sobre todo esto. No te preocupes, Dios no te hará nada por cuestionarte las cosas.

¡No se parece muchísimo este asunto al de Santa Claus? De niños, nos mentían acerca de ese tipo que nos traía regalos si nos portábamos bien y que sabía si eras bueno o no lo eras. Por lo tanto, más te valía ser bueno. ¿Dónde está la diferencia entre tu Dios y Santa Claus?

Dios es un concepto creado por el ego para sentirse más seguro. El ego es el concepto, la creencia de que , de algún modo, estás separado del resto de la vida. Esto provoca un estado de inseguridad profundamente arraigado. Por consiguiente, a partir de ese estado de inseguridad creamos a un ser superior que nos protegerá y nos amará. Un dios que tiene un hogar que nos está esperando después de la muerte, si creemos en él. Si no hay ningún ego, no hay ninguna necesidad de dios. Y no hay ningún ego. El ego también es un sueño, un concepto, una creencia. Sin embargo, es nuestro sentido de la identidad. Nos identificamos con nuestras creencias condicionadas y luego las protegemos, como si fuesen reales. Pero no son reales, como tampoco lo es tu dios.

Ahora bien, algunos de nosotros tenemos una idea más amplia de lo que es Dios. Vemos que Eso, Dios, es la totalidad de la creación, tanto manifestada como potencial. Esto es mucho más sutil y exacto. Proviene de un nivel de percepción mucho más libre. Si uno está más allá del ego ilusorio, las palabras utilizadas para expresar este estado superior pueden ser muy exactas. Pero si se trata sólo de un nivel más sutil de creencias, no es mucho mejor que el antiguo concepto de Dios. La realidad no necesita a ningún dios. No necesitamos a un dios que sea bueno. Si estamos despiertos, somos buenos por naturaleza, no por Dios.

Cuando uno entre profundamente en lo que es y llegue al abismo del no saber, y ya no se aferre a nada, entonces caerá en la Vida. No sólo no necesitará palabras para expresarlo, sino que verá claramente que Eso, la Vida, no puede ser expresado de ninguna forma. No hay ninguna necesidad de expresar lo que uno es. Simplemente con respecto a lo que te está ocurriendo en cuanto ser vivo llamado "tú". Ésta es la libertad. Ésta es la Vida. Éste es el Amor. Está aquí mismo, en este momento, ahí donde tú te encuentras. Eres tú.




Dios, la idea de dios, ha matado a millones de personas a lo largo de la historia. Si no fuera tan trágico, sería gracioso. Toda esa gente muriendo por una idea, por un sueño creado por otro sueño: el ego. ¿Durante cuánto tiempo seguiremos estando ciegos? ¿Cuantas personas más tendrán que morir antes de que despertemos? ¿Cuántas culturas serán destruidas en nombre de DIOS? ¿Cuánto más será destruido el medio ambiente por la gente que cree que realmente no importa, porque todos iremos al Cielo cuando todo esto acabe? ¿No es esto una locura? Solamente el ego-mente podría haber creado una distorsión tal de la realidad y después llamarla "El Amor de Dios".

Tienes lo que hace falta, sin la ayuda de Dios, para despertar. Más allá del ego ilusorio, está la sabiduría. Ése es tu verdadero ser. Puedes seguir soñando y evitando la realidad o puedes enfrentarte a ella y empezar a hacerte algunas preguntas. Si tu intención es encontrar la verdad, la encontrarás. Pero si lo único que buscas es un poco de consuelo de esa locura que hoy llamamos nuestras vidas sólo encontrarás más sueños.

Basta con mirar un poco a nuestro alrededor para ver que, verdaderamente, estamos locos. Esto sólo lo pueden cambiar las personas que se interesen profundamente por la vida y la verdad, y que hacen lo que pueden por despertar. Uno a uno, podemos ir despertando y podemos ayudar a otros a despertar. Si no lo hacemos, hay pocas esperanzas para la vida en este maravilloso planeta.


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución E Iluminación)

10 sept 2010

EXPERIMENTAR EL GRAN MISTERIO


En el fondo de nosotros mismos, todos sabemos que caminamos entre espejismos pues a aquello de allí lo llamo "pájaro", pero, en realidad, no tengo ni idea de qué es, a aquello otro lo llamo "árbol" pero, en realidad, es un misterio divino que me deja boquiabierto y mudo cuando lo contemplo, a aquello de allí lo llamo "gato" pero ¿qué es eso? Todo esto es un misterio y cualquier explicación que yo pueda dar acerca de esto sólo es una interpretación de los hechos, una teoría, un cuento superpuesto a una realidad que existe con anterioridad a la interpretación, que existe sin necesidad de que interfiera la mente humana.

No obstante, esa cosa que señalo y que llamo "gato" ¿es acaso un cuento?, y esa otra cosa que señalo y que llamo "árbol", ¿es acaso un cuento? "¡Por supuesto que no !", exclamarás. Pero ¿has conocido alguna vez algo que no sea un cuento?

¿De verdad quieres saber qué es esa cosa de allí? Pues entonces deja que se calle la mente. Ve, camina hacia allí. Toca esa cosa que llamamos "árbol". Siente sus formas, su textura. Escúchalo, huélelo, pruébalo incluso. Fíjate en todas las criaturas que viven en él. Obsérvalo detalladamente: esas formas increíbles, repartidas por la corteza, esos líquenes que crecen en el tronco. Míralo con atención con más atención.

¿De verdad es un "árbol"? ¿De verdad sirve esa palabra para reflejar lo que es?

Lo cierto es que no tiene nombre, ¿no crees? No es un árbol, ¿a que no? Es una experiencia, una experiencia que cambia a cada momento que pasa, una experiencia que por tanto, no se puede nombrar. La palabra "árbol", el concepto, los conocimientos al respecto... todo eso son cosas del pasado, cosas muertas. Sin embargo, esto, sea lo que sea, está vivo. Un instante nunca es igual al siguiente, y una cosa que está viva nunca puede ser captada por algo que está muerto. Sólo un pensamiento podría decirte lo contrario.


Y este "árbol" no es un ente ajeno a las pequeñas criaturas que viven en él, a los nutrientes y los microorganismos del suelo de los que se alimente, a los líquenes que aparecen por uno de sus lados, a las gotas de lluvia sin las que moriría, a la ardilla que acaba de trepar a lo alto de su copa, a mí mismo cuando apoyo la mano en la corteza, cuando respiro el aire del que él también depende. Todo depende de todo. Este "árbol" no es un ente aislado de todo lo demás. "Árbol " no está aislado del resto de la realidad, de todo lo que llamamos "no-árbol". ¿Dónde se puede ubicar entonces el límite entre "árbol" y "no-árbol"? ¿Cómo se puede limitar la realidad? ¿Cómo iba yo a saber dónde poner el límite?

La realidad es una totalidad única que el pensamiento mata, corta en pedazos, convierte en conocimientos anquilosados, procesa en términos de pasado, porque la mente es incapaz de abarcar la enormidad del todo, es incapaz de comprender ese gran misterio que llamamos vida, es incapaz de tolerar el hecho de que la vida no tenga centro. Por tanto, lo que hace es reducir la realidad, fragmentarla, llamar a esto "árbol", agruparlo junto con todas las cosas que se le parecen - que también reciben el nombre de "árbol"-, y hacer todo esto en nombre del conocimiento, en nombre de la ciencia.

Sin embargo, eso es mentira, es una mentira que la mayoría de nosotros llevamos creyendo toda la vida. No es un árbol. Es lo que es y nosotros lo señalamos y lo llamamos árbol, y nos olvidamos de que no es un árbol sino un misterio divino, y de que el nombre "árbol" es un cuento, un objeto mental, un espejismo.

No obstante, a la mente le satisface la palabra "árbol", ¿no? Una vez que dispone del concepto "árbol", puede dedicarse a crear todo tipo de teorías sobre los árboles y su funcionamiento. Y, sin embargo, los árboles del conocimiento, los árboles de la ciencia, son árboles de la mente. Come del árbol del conocimiento y morirás. Te quedarás atrapado en el pasado, en un pasado que te tortura.

Pero ven aquí. Toca esta corteza. Siéntela mientras contemplas tu "árbol". ¿Qué es lo real?


Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)



23 ago 2010

CONCIENCIA Y PERCEPCIÓN


Nota: El idioma español dispone de una sola palabra -conciencia- para traducir lo que en inglés son tres términos distintos -awareness, consciousness, concience-. Awareness y consciousnesstienen un significado parecido y conscience se refiere más a la conciencia moral. El autor elige aquí darle un sentido mucho más amplio a la palabra awarness que a la palabra consciousness.Para mantener esta diferencia, awareness ha sido traducido como Conciencia y consciousnesscomo conciencia.


Oímos a muchos maestros espirituales referirse a la iluminación como el despertar al hecho de que todos somos la conciencia misma. Pero todo depende de cómo estén utilizando la palabra "conciencia". Cuando leo lo que la mayoría de estos maestros tiene que decir, me parece evidente que se refieren al uso normal de la palabra. Si éste es el caso, no están indicando correctamente lo que es la iluminación.

Hay una gran diferencia entre conciencia y Conciencia, entre tomar conciencia y ser Consciente. Ala mayoría de vosotros os parecerá que hay poca o ninguna diferencia. Para tomar conciencia, uno debe tener una imagen, una idea, un concepto, un recuerdo o una historia en relación con aquello de lo que está tomando conciencia.
Cuando contemplas un árbol, sabes que es un árbol con unas ciertas características, de un cierto tipo, tamaño y color. Pero para ser Consciente de tu realidad, necesitas verla directamente, con todo tu ser, sin ninguna idea abstracta acerca de lo que es.

La mente ha construido su propia realidad, o lo que ella llama realidad, a partir de abstracciones de la realidad. Pero ésa no es la Realidad. De modo que decir que todos somos conciencia es no comprender esta Realidad. Ver que somos la Conciencia Misma es mucho más exacto.

Podría parecer que estoy siendo quisquilloso con el uso y el significado de las palabras. Pero es algo mucho más profundo que eso. Si no empezamos a ver cómo funcionan la mente y sus ideas, no captaremos el verdadero significado de lo que está más allá de este proceso conceptual.


Todo el problema de la humanidad está en el hecho de vivir en la niebla de las ideas. Las ideas no son reales. No importa cuán cerca parezcan estar de aquello que estamos intentando comprender describir o explicar, las ideas no son más que imágenes de alguna cosa y nunca la cosa misma.

Estamos tan perdidos en ese proceso, que nos hemos convertido en el proceso, en el ego. Cuando dices que has tomado conciencia de algo, la que lo ha hecho es la máquina de ideas llamada "yo". Y ésta no es consciente en absoluto. En dicho estado, que aceptamos como normal, siempre estamos fuera de la vida, intentando mirar hacia dentro.

Cuando despertamos, cuando nos iluminamos, esa niebla desaparece y uno ve la Realidad directamente, en cuanto pura Conciencia. Cuando somos totalmente conscientes de algo, salimos del mundo de los sueños y entramos en la Realidad, en cuanto la Realidad. Un o ve (no piensa ni cree) con la totalidad de su ser, con el Corazón, que no hay "fuera" ni "dentro", que sólo hay una Vida en Su Plenitud, Despertamos al hecho de que estamos soñando y que toda la humanidad está soñando. Esto representa una profunda transformación de nuestro Ser. Ya no vemos una cosa o a una persona como algo que está fuera de nosotros. Nosotros somos la Vida y no tenemos fin.

No aceptes eso de que somos conciencia; nosotros estamos más allá, y antes de la conciencia. Sin embargo, seguimos utilizando la conciencia, porque es una herramienta útil, sin la cual no podríamos estar. Pero la herramienta no es el Ser. Cuando despiertes, verás claramente la diferencia.

La Percepción Directa es nuestra auténtica forma de ver. Cuando la mente, que no es otra cosa que un conjunto de ideas y creencias, está quieta, tenemos una percepción directa de lo que es. Cuando somos totalmente conscientes no ignoramos lo que hay en nuestro entorno. Percibimos con inteligencia y actuamos con claridad. Únicamente las mentes así pueden ver con claridad lo que debe hacerse en el mundo para producir una transformación. Realmente, depende de ti. El hecho de que estés leyendo esto indica que estás preparado para examinar todo el proceso del ego y para liberarte de él. Iremos despertando, uno a uno, y los que despertemos crearemos la energía para ayudar a otros a despertar. No hay nada en nuestro pasado que pueda salvar al mundo. Únicamente en la transformación total hay esperanza.


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución E Iluminación)




24 jun 2010

HIPNOSIS DIVINA


¿QUÉ ES LA HIPNOSIS DIVINA?


La hipnosis que permite que todo este juego tenga el aspecto que tiene. Este sentido que lleva a considerarse autor de la acción es el que, en gran medida, conforma el desarrollo del "juego". El sentido de autoría personal es parte integral de estos mecanismos.


¿Cómo se produce?

Bien, ahora es cuando hago mi truco del kleenex. Pero yo no saco conejos de la chistera, (Risas) Sai Baba materializa joyas; yo trabajo los pañuelos de papel.
(En la mano de Wayne aparece una bola de papel.) Si pensamos que esto es la Conciencia, Todo Lo Que Es -no tiene cualidades, características, es pura Mismidad, pura Potencialidad- en algún punto, se debe a que está vivo. No está muerto, tiene vitalidad. Se expresa y manifiesta su vitalidad. Los físicos lo han llamado el Bing Bang, los clérigos lo llaman el Génesis, el punto en el que el universo fenoménico viene a ser. Y podemos describirlo diciendo que a partir de esa Conciencia indiferenciada se produce la manifestación física de los universos.
(Wayne saca tiras de la bola de papel.) Estos universos han sido "Expresados o "extraídos" de esa Potencialidad, y de este pequeño universo sale un sistema solar (hace tiras de las tiras) y de este sistema solar sale un planeta, y de este planeta sale un organismo humano individual. Ahora quiero llamar vuestra atención sobre el hecho de que todo esto está interconectado. Nada ha estado desconectado en ningún momento. Todo esto es Uno. Esto (rasgando una pequeña esquina del pañuelo de papel) no ocurre nunca, en ningún momento, porque Conciencia es todo lo que hay, es todo lo que ha habido y es todo lo que habrá. De modo que todas las cosas son una expresión -una extracción, si quieres llamarlo así- de esta Conciencia. Nada está separado. Así tienes un individuo que nace, vive cierta cantidad de años, o días, o semanas, o meses, y después vuelve a la Totalidad. No puede ir a ninguna otra parte, porque esto es todo lo que hay. Todos los individuos que se consideran separados no lo están en realidad. No hay separación, sólo hay Unidad. Pero, para que este universo sea, tiene que haber una apariencia de separación. Y ésta surge en el momento de la "concepción" del universo, formando parte del surgimiento del universo fenoménico.
Debe de haber ciertos agentes a través de los cuales este universo pueda ser percibido. La percepción es crucial. Sin ciertos medios de percepción, habría lo que siempre ha habido, Conciencia. Lo que da a la Conciencia sus características, lo que da a todas esas extracciones sus cualidades, es ese algo que las percibe. Y la naturaleza de dichas cualidades está en función de la naturaleza de lo que las percibe. Y para que esta manifestación sea lo que nos parece que es, es esencial que nos creamos agentes individuales, autores de nuestras acciones. Eso es lo que Ramesh llama la Hipnosis Divina. Y una de las cualidades de la hipnosis es que cambia tu "realidad" en virtud de tu manera de percibirla.
De modo que si te someten a la sugestión hipnótica de que se está quemando tu ropa, tendrás esa experiencia subjetiva. La "realidad" de la situación será que tus ropas se están quemando. Puede que vayas a un gurú y le pidas ayuda. Le pides que apague el fuego. Y él te dirá que allí no hay fuego. Pero eso no es lo que tú quieres oír. Y dices "Mira, me estoy quemando aquí, ayúdame. ¡No te limites a ofrecerme filosofías!". Ahora bien, en este punto pueden ocurrir todo tipo de cosas. Puede darte un mantra para distraerte, puede recetarte algunas otras prácticas o puede seguir indicándote que en realidad no hay fuego. Pero, te diga lo que diga, y hagas lo que hagas, tus ropas nunca han ardido. Entonces, cuando se retira la sugestión hipnótica, ¿qué lo pasa al fuego?
Piensas que eres el agente, y respondes de acuerdo con esa creencia. No puedes hacer otra cosa hasta que la creencia desaparezca. Así, todo es Dios, todo es la Totalidad, todo es Conciencia, todo es Uno. Sin embarco, parece haber muchos porque no vemos la conexión.
Pero o se debe a una limitación por tu parte. No es fallo que tenga que ser remediado, sino un aspecto de tu naturaleza básica. Y la misma Fuerza que lo puso allí, el mismo Hipnotizador, debe ser el responsable de retirarlo.


Wayne Liquorman
(Aceptación De Lo Que Es)