Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


12 oct 2013

EL ARTE DE LA MEDITACIÓN


Simplemente siéntate sin hacer nada.
Al principio será muy difícil, la cosa MÁS difícil del mundo al empezar. Al final, la más sencilla.
Es tan fácil que por eso es tan difícil.


Si le dices a alguien que simplemente se siente y no haga nada, se pondrá nervioso; empezará a sentir hormigas subiéndole por las piernas o que le está pasando algo en el cuerpo.
Se inquieta mucho, porque siempre se ha mantenido ocupado. Es como un coche con el contacto encendido y el motor sonando, a pesar de que no va a ir a ninguna parte. El motor ruge y se calienta más y más.
Se te ha olvidado cómo desconectar la ignición.
En eso consiste la meditación: el arte de quitar el encendido.


Osho
(Meditación)


15 sept 2013

CÓMO CAMBIAR EL MUNDO




"Sé el cambio que quieres ver..."
Mahatma Gandhi 


Es muy fácil quedar atrapado en las historias mentales acerca de qué es lo que está mal con el mundo. Una vez que te metes en ese camino, te das cuenta que hay millones de cuentos que contar. La mente es genial a la hora de reunir cualquier evidencia que indique que la vida es una mierda y que mañana estará peor.

Nos han enseñado a creer que el cambio vendrá como resultado de enfocarnos en, y resistir lo "malo", lo "injusto", lo "incorrecto" que hay en el mundo. Imaginamos que, con el fin de que se dé una sanación primero debemos ver un gran problema. Y que si no vemos ningún problema, es porque nos estamos engañando y entonces debemos crear uno. Necesitamos algo en qué ocuparnos, ¿o no? Necesitamos imaginar un futuro. O al menos eso es lo que nos dicen. 

¿Qué pasaría si en realidad no hay ningún problema? ¿Qué pasaría si no hay errores en este momento? ¿Qué pasaría si ninguna escena de alguna película, sin importar lo dolorosa o fuerte o "problemática" que fuera tuviera la capacidad de estropear o descomponer la película? ¿Qué pasaría si dejáramos de quejarnos o de pelear en contra o de resistir lo que está "mal" en los demás, en la economía, en el ambiente, en nuestros gobiernos, y así sucesivamente? ¿Qué pasaría si, en lugar de tratar de cambiar a los demás y al mundo, en lugar de estar peleando en contra de lo que creemos que está "mal", esperando a que otros nos hagan felices e íntegros, trascendemos ese juego del "bien vs. el mal" y realmente empezáramos a vivir nuestro propio cambio, de manera alegre y sin tener que mirar atrás? 

¿Qué pasaría si, antes de intentar cambiar el mundo primero honramos la perfección inherente de la vida tal y como realmente es? ¿Qué tal si, en lugar de estar comparando qué tan horrenda es la vida ahora con cómo debería ser "algún día" nos diéramos cuenta que todo está en su justo lugar, incluyendo la injusticia, el dolor, la pena, la crueldad y la percepción de los "problemas"? 

¿Qué tal si, tan sólo por un momento, dejáramos de jugar a ser Dios, renunciando a controlar lo incontrolable y honráramos la apariencia actual de la vida, la manifestación de este momento, exactamente como es? ¿Qué pasaría si, tan sólo por un instante, confiáramos en el movimiento de la vida, no en las imágenes ni tampoco en los ideales? ¿Qué pasaría si decimos SÍ a la forma en como las cosas están ahora? 

¿Acaso eso sería renunciar al cambio? ¿O sería más bien el inicio de una verdadera transformación? 

¿En realidad tenemos la necesidad de venir desde un lugar de ira, de resentimiento, de amargura y frustración para lograr cambios saludables? ¿Realmente necesitamos decir NO a la vida? ¿No es de ahí precisamente de donde vino la miseria, en primer lugar? 


¿Podríamos, en cambio, venir desde un lugar de total alineación con cómo son las cosas? ¿Podría nuestra voluntad de cambiar al mundo provenir desde el SÍ a todas las cosas, un SÍ al actual ritmo del cambio, un SÍ a todo eso que parece meterse en nuestro camino (¿el camino de quién?), un SÍ a cualquier frustración e incluso a la decepción que podría llegar a visitarnos dentro de la escena presente, y un alegre y juguetón SÍ en constante expansión hacia cualquier posibilidad? 

¿Podrías vivir tu verdad, en lugar de esperar a que los demás la vivan? ¿Podrías forjarte tu propio camino, sin tener la expectativa, ni demandarle a otros que te sigan? ¿Podrías "buscar tu felicidad" (no en el camino de alguien más, sino dentro de tu propia alegría, en aquello que te hace sentir vivo) como Joseph Campbell dijo, sin esperar a que los demás estén de acuerdo contigo, o que te aprueben o incluso te tomen en cuenta? Y tal vez lleguen a hacerlo, o no, cuando vean cómo tu propia realidad trabaja para ti, cómo la estás viviendo, cómo es que te llenas de vida y que no estás sólo hablando o predicando sobre la "verdad" desde un lugar completamente falso. Quizás tu alegre transformación será lo más atractivo para ellos. Mucho más atractiva que cualquier discurso, mucho más atractiva que el simple hecho de decirle a alguien cómo debe vivir, cómo debe pensar y cómo debe sentir. Tal vez puedas enseñar a través de tu vivo entusiasmo y no desde tus palabras.

Vive tu verdad sin caer en la tentación de disculparte y ¡deja de intentar cambiar al mundo! Salte del camino, déjate llevar por la profunda aceptación de este momento completamente vivo, y el mundo cambiará por completo para ti, a veces lo hará con formas muy sutiles, que apenas se notan y otras en formas grandiosas. A nivel relativo celebras cualquier cambio o la falta de cambio y te deleitas jugando y descubriendo, y en un nivel más profundo, eres cósmicamente intocable por todo esto, ya que eres la vida misma y porque siempre has sabido que todo ha sido perfecto. 

La mente nunca ha estado a cargo del cambio. 

Jeff Foster
(Traducido por Tarsila Murguía)

8 sept 2013

EL SER ES ETERNAMENTE UNO


IMÁGENES EN LA IMAGINACIÓN


Sea cual sea el tema que se debate en una sesión, parece como si Maharaj procurara que el debate se ciñiera a la línea correcta de argumentación. Y cada vez que alguien formula una pregunta irrelevante, Maharaj la desecha, con firmeza pero con delicadeza, para volver a llevar la discusión al tema original.

Pero a veces Maharaj tiene que salir de la sala brevemente para algún asunto, y en uno de esos breves intervalos alguien se puso a hablar de cierto político que había aparecido de manera destacada aquella mañana en la prensa. La persona dijo que conocía en persona al político y que éste era un déspota engreído. Otra persona intervino al momento, contradiciendo al que acababa de hablar y afirmando que el hombre en cuestión era un perfecto caballero y que hablar mal de él era una calumnia. Cuando estaba a punto de entablarse una discusión entre los dos, regresó Maharaj y los dos guardaron silencio.

Sin embargo, Maharaj advirtió el silencio repentino y preguntó qué había pasado. Cuando le refirienron las opiniones contrapuestas, aquello le pareció muy divertido. Se quedó sentado en silencio durante unos momentos y después empezó a hablar. «¿Por qué esta diferencia de opiniones?» preguntó. Se debía a que la formación de la opinión se realizaba desde un punto de vista individual, y no desde una percepción integral. Ambas imágenes de una misma persona habían surgido en la imaginación de los espectadores; ambas eran por entero creaciones mentales suyas, sin relación esencial con el objeto, es decir, con la persona a la cual se suponía que se referían. Maharaj dijo que la creación de estas imágenes se debía al funcionamiento de la discriminación dualista: el «yo» y el «otro». Esto es, en efecto, lo que puede llamarse pecado original; esta dualidad (el «yo» y el «otro») es la esclavitud. Y si existe algo semejante a la liberación (en esencia no existe ningún individuo que esté esclavizado), se trata, en efecto, de la liberación de este concepto del «yo» y del «otro». Lo que es necesario -dijo Maharaj- es dejar de hacer juicios conceptuales precipitados de las cosas comno objetos, y volver nuestra atención hacia la fuente subjetiva. Nos pidió que «revirtiéramos» nuestra atención, que volviésemos al estado de la primera infancia, que pensásemos incluso en lo que éramos antes de que naciera este complejo cuerpo-mente, para que dejásemos de conceptualizar constantemente sobre los demás y de enredarnos en simples imágenes mentales..


Llegado este punto, un visitante dijo: «si, Maharaj, veo claramente lo que quieres decir. Pero ¿cómo apartarnos de esta conceptualización continua, que parece ser la trama y la urdimbre misma de nuestra vida consciente?»

Maharaj miró fijamente al que había hecho la pregunta y, casi antes que hubieran terminado de traducírsela al marathi, comentó: «¡Tonterias! No es posible que me hayas entendido en absoluto. Si me hubieras entendido no te surgiría esa pregunta».

Explicó a continuación el proceso de la objetivación. Todo lo que perciben tus sentidos y los que interpreta tu mente en una apariencia en la consciencia, extendida en el espacio-tiempo y objetivada en un mundo que el objeto cognoscente (es decir, tú) considera separado de sí mismo. Y en esto estriba todo el error: en este proceso la percepción no es total.

Lo necesario es ver global e íntegramente, no ver con la mente individual, que es una mente dividida, sino ver desde dentro, ver desde la fuente; no ver desde la manifestación como fenómeno sino desde la fuente misma de toda visión. Entonces, y sólo entonces, habrá percepción total y visión y aprehensión correctas.

Maharaj concluyó diciendo que lo que había dicho tenía una importancia vital y que precisaba reflexión y meditación (manama), no un mero debate verbal.


Ramesh S. Balsekar
(El Buscador Es Lo Buscado)


28 ago 2013

SOLO VIVACIDAD


Lo único que se puede decir al respecto es que resulta muy fácil volver a los conceptos sobre esto, sobre «yo», sobre «el ser», sobre que ahí no hay nadie, sólo hay unidad, y todas esas ideas, y perder así la verdadera esencia del mensaje.

Te has descrito diciendo a alguien, cuando vuelvas a casa: «Conocí a ese hombre que dice que ahí no hay nadie, que yo no estoy ahí y que nada tiene sentido.» Todo eso es la parte del mensaje que deja al aparente buscador sin nada a lo que aferrarse. No obstante, la comunicación más vital y relevante es el secreto abierto, la vivacidad vibrante de lo que está ocurriendo..., ver, oír, respirar y pensar, y también los sentimientos que surgen.

Tienden a surgir sentimientos en nosotros y después los pinchamos con un palo. {Risas} La mente dice: «Bueno, ¿por qué siento ira o tristeza?» Y entonces tenemos que resolver por qué, o tenemos que hacer algo con la ira o la tristeza, como horarlas o compartirlas con otras personas. ¡No podemos simplemente dejarles estar ahí! Y este mensaje está absolutamente relacionado con la vivacidad, la vivacidad simple y presente que es la única constante.


Éste es el canto de amor. La canción de libertad está en nuestros cuerpos, en nuestros sentidos, constantemente siendo y hablándonos a través del cuerpo. Y toda la cuestión de no estar allí, y de que no hay significado, es secundaria con respecto a esa vivacidad absolutamente apasionada.


Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)


24 ago 2013

¿ALCOHOL Y DROGAS COMO SADHANA?

Me da la sensación de que el alcohol y las drogas permitirían una gran preparación para la Iluminación, porque cuando estás borracho o drogado renuncias al complejo cuerpo-mente. Lo dejas ir. Lo dejas ir una, y otra, y otra vez más. Finalmente, debe de ser más fácil hacerlo en estado meditativo.

No estoy del todo seguro de que esto sea así. Quiero decir que el alcohol y las drogas podrían hacer el trabajo, pero eso no tiene nada que ver con que el alcohólico o drogadicto se deje ir, ni siquiera que tenga la intención de hacerlo. ¡Ninguno de lo bares o fumaderos a los que fui estaban llenos de jnanis («practicantes del jnana yoga o yoga del conocimiento»)!
La noción de rendir el mecanismo cuerpo-mente es interesante, porque uno lo hace con la expectativa de que va a conseguir algo..., libertad. Generalmente, los buscadores pretenden escapar del sufrimiento, y ése ciertamente es un deseo potente. Incluso puedo ir más lejos y afirmar que los buscadores pretenden el fin del sufrimiento, tanto psicológico como emocional y, si lo padecen, también del físico.


O, al menos el fin de tener que dirigir tu vida.

Sí, porque si dirigir tu vida fuera satisfactorio y agradable en todo momento, no estarías buscando liberarte de eso, ser libre de eso.


Yo no quiero ser el que hace. Me gustaría verme liberado de tener que ser el agente; al menos una liberación temporal.

Sí. Bien, alguien proponía lo bueno que sería poder subir por la barra del péndulo cuando las cosas fueran fatal y volver a bajar por el péndulo cuando las cosas fueran bien, de modo que uno disfrutara de todo el impulso del balanceo en las cosas buenas. Después, cuando las cosas se pusieran un poco incómodas, un poco infelices y un poco dolorosas, podrías volver a ascender y olvidarte, y así no tener que experimentar nada por esa parte.


Por eso la gente se pone a beber cuando reciben una carta en la que su novio o novia les deja plantados.

¡Bingo! O se sientan a meditar, o hacen mil y una cosas para aminorar el dolor.


¿Estar en lo alto de la borra del péndulo haría que los buenos tiempos fueran aún mejores, o lo que ocurre es que, como no estás apegado a ellos, no los sentirías tanto, no los experimentarías, no tomarías tanta posesión de ellos?

Exactamente, por eso se sugiere ese principio, por eso se sugiere ese modelo, porque la impersonalidad de la experiencia en lo algo de la barra del péndulo conlleva su propia cualidad, que no es la agitación y la diversión de cuando te lo pasas verdaderamente bien.


Como ganar un millón de pavos, o algo así.

Si, pero cualquier cosa que esté asociada a una subida de adrenalina contiene su opuesto condicionado, que es pasar un mal rato.


Me parece un buen plan esa idea de subir por la barra del péndulo.

Por supuesto. En general, eso es lo que tratas de hacer a lo largo de tu vida con tus actividades cotidianas...: maximizar lo que te gusta, minimizar lo que no te gusta.


Wayne Liquorman
(Aceptación De Lo Que Es)







7 ago 2013

EL DESPERTAR DEL CUERPO/MENTE


La verdad, la Realización, la Comprensión, el Sí mismo, son todos Uno, a-dvaita, no-dos. Pero la expresión que adopta la enseñanza (consistente en indicadores que apuntan hacia la Comprensión) puede variar mucho en función del «maestro» o «sabio» a través del cual aquella se manifiesta. Tal expresión estará determinada en un grado significativo por la programación y el condicionamiento del organismo cuerpo/mente en el cual la enseñanza se manifiesta. En concreto, el corazón de la enseñanza -su «fundamento» o núcleo irreductible- Hallará una expresión única en cada cual donde haya sucedido la apercepción. Y tal expresión única es, en gran medida, configurada por la vía, la manera, el contexto, las circunstancias bajo la cuales haya ocurrido el evento del Despertar en cada caso.

Quizá sea más sencillo ilustrar esto que explicarlo.

A Ramana Maharshi el Despertar le sucedió cuando era un muchacho. Teniendo la abrumadora sensación de que iba a morir, se tumbó en el suelo y dejó que le sucediera una experiencia de muerte, la cual le llevó a sentir vívidamente lo que ocurre cuando cesan las funciones corporales y mentales al morir. Tras este suceso, tuvo la percatación de que el «yo» que uno piensa que es muere con el cuerpo y la mente; y sin embargo, a pesar de que desapareció tanto este falso «yo» como todo lo demás, aún permaneciá un sentido de pura existencia: la conciencia «Yo Soy». Comprendió entonces que Eso es lo que verdaderamente es el «yo»; no el cuerpo o la mente o la personalidad o el sentido de ser un yo separado, todo lo cual muere, sino el «Yo-Yo» que es eterno. En el caso de Ramana Maharsin, esta fue la comprensión central; y su enseñanza reflejaba esta comprensión central, de modo que Ramana decía a sus oyentes: «simplemente sean», «busquen el Yo soy» o «permanezcan en el Yo»

Muy distinto es el relato que hace Nisargadatta Maharaj acerca de cómo sucedió la Realización. Cuanta que su gurú le dijo que él (Nisargadatta) no era quien pensaba que era, que él no era el cuerpo, sino que en verdad era nada menos que lo Absoluto. Nisargadatta cuenta que él creyó a su gurú, llevó estas palabras a su corazón y, tras meditar y concentrarse en ellas durante tres días, la Comprensión se completó. Así que este es el punto en el que se centraban todas las enseñanzas de Maharaj, y por tanto se dirigía a sus alumnos hablándoles, siempre y sin excepción, en primera persona como lo Absoluto, «Yo soy Eso», y no como un individuo separado; e insistía en que no se hiciera ninguna pregunta que estuviera basada en la identificación con el cuerpo.

De alguien que haya estudiado con un maestro o un gurú antes de sucederle el despertar, lo más probable es que surja la enseñanza de que la vía para por tener un maestro o un gurú, A quien le haya sucedido el despertar de manera espontánea, sin maestro alguno, puede que le surja la idea de que no es necesario ningún gurú. Aquel cuyo despertar se encuentre inextricablemente vinculado con una poderosa experiencia mística que haya sucedido inmediatamente después de un intenso período de meditación, puede muy bien centrar su enseñanza en el misticismo y la meditación.


Se puede hallar más ejemplos leyendo a maestros de antaño, como Huang Po, Hui-Neng y otros, o a instructores modernos tales como Tony Parsons o Adyashanti. Puede que parezca que estas expresiones de la enseñanza nuclear, aquello que se reitera constantemente por tratarse de su fundamento, varían mucho o, al menos, poseen énfasis muy diversos. Y esa diferencia se debe en su mayor parte a los diversos antecedentes, culturas, tendencias, circunstancias y experiencias de cada uno de los instrumentos cuerpo/mente, y particularmente a la peculiaridad del propio evento del despertar en cada uno.

En el caso de lo que he venido en llamar, con algún afecto, «la cosa david», el núcleo irreductible de la Comprensión cobró expresión en el primer pensamiento que se formó cuando sucedió ese súbito cambio de percepción ya referido y se vio claramente que «¡no hay nadie en casa!». Hay Presencia, Ser, Conciencia. Hay este aparente cuerpo/mente en el cual, y como el cual, la Presencia fluye, funciona, experimenta. Y eso es todo; no hay un yo individual o entidad o persona separada, excepto como un mero constructo mental.

Por tanto, la expresión aquí gira necesariamente en torno a este fundamento y se regresa siempre a esto mismo, a saber: que es el sentido de ser un yo individual lo que constituye la ilusión, el «cautiverio», el «oscurecimiento» esencial. Cuando este sentido de yo individual se ve como ilusorio, se desvanece, y entonces sucede el despertar del sueño de ser una mismidad individual y separada y queda simplemente Lo Que Es.

Eso a lo que se despierta, eso que es Comprendido, es solo Uno. Pero la expresión en cada instrumento cuerpo/mente es diversa debido a las infinitas variables existentes en la programación y en el condicionamiento de cada instrumento, así como en el guión o la parte o el «destino» que cada cuerpo/mente juega en el infinito despliegue que acaece en la Conciencia. Así, cada personaje posee un diferente sabor y pone un énfasis diferente.


David Carse
(Perfecta Brillante Quietud)


1 ago 2013

NO HACER NADA (WU WEI)


No resistirse no significa necesariamente no hacer nada. Lo único que implica es que la «acción» no va a ser reactiva. Recuerda la profunda sabiduría que subyace en la práctica oriental de las artes marciales: no te resistas a la fuerza del oponente. Cede para vencer.

«No hacer nada» cuando estás en un estado de intensa presencia es un poderoso transformador que sana a las personas y las situaciones.

Es radicalmente diferente de la inactividad en el estado de conciencia ordinario -o más bien de inconsciencia- que surge del miedo, de la inercia o de la indecisión. El verdadero «no hacer nada» implica ausencia de resistencia interna e intensa alerta.

Por otra parte, si es necesario actuar, ya no reaccionarás desde tu mente condicionada, sino que responderás a la situación desde tu presencia consciente. En ese estado, tu mente está libre de conceptos, incluyendo el concepto de no-violencia. De modo que..., ¿quién puede predecir lo que harás?


El ego cree que la fuerza reside en resistirse, cuando en realidad la resistencia te separa del Ser, el único estado de verdadera poder. La resistencia es debilidad y miedo disfrazados de fuerza. Lo que el ego considera debilidad es tu Ser en toda su pureza, inocencia y poder. Lo que consideras fuerza es debilidad. Por tanto, el ego existe y se mantiene mediante la resistencia continua, y representa papeles falsos para encubrir tu «debilidad», que en realidad es tu poder.

Hasta que se produce la rendición, buena parte de la interacción humana se limita a cumplir papeles inconscientes. Cuando te rindes, ya no necesitas las máscaras del ego ni sus defensas. Te vuelves muy simple, muy real. «Eso es peligroso», dice el ego. «Te sentirás herido. Serás muy vulnerable.»

Lo que el ego no sabe, por supuesto, es que sólo abandonando la resistencia, haciéndote «vulnerable», puedes descubrir tu verdadera y esencial invulnerabilidad.


Eckhart Tolle
(Practicando El Poder Del Ahora)


29 jul 2013

TU OPORTUNIDAD

"Cambiar el mundo no es tu misión.
Cambiarte a ti mismo no es tu deber.
Despertar a tu verdadera naturaleza
es tu oportunidad."

Mooji.

27 jul 2013

REALITY TRANSURFING


No contemplar el resultado,
sino imaginar el nacimiento y crecimiento de la perfección.


Vadim Zeland
(Reality Transurfing II)

21 jul 2013

NUNCA HAY NADIE


Se dice que no hay mente, sólo un montón de pensamientos en el éter... Lo que quiero decir es que los pensamientos que flotan alrededor de este cuerpo-mente a veces son muy extraños. ¿Por qué flotan estos pensamientos a nuestro alrededor?

Bueno, en realidad lo que estás preguntando es, ¿Por qué  hay algo? Los pensamientos no son diferentes de las emociones, los sonidos o cualquier otra cosa. Pensar simplemente forma parte de lo que está ocurriendo. De modo que los pensamientos llegan, y en cierta medida tienen poder durante el tiempo en que alguien toma posesión de ellos.

Crecemos respetando lo que denominamos la mente, aunque tal cosa no existe. Respetamos la mayoría de nuestros pensamientos porque creemos que nos van a llevar a alguna parte. «Ella me ama.» «Mañana estaré iluminado.» Todo esto es anticipación. En cierto sentido, todo ello tiene que ver con promover la paradoja de que hay alguien tratando de llegar a alguna parte. Pero es simplemente el ser surgiendo como pensamientos en el sueño.


Pero ¿no los generamos nosotros?

No. Todo surge de la nada. Simplemente es lo que aparentemente ocurre... a nadie. Nadie ha pensado nunca nada... porque no hay nadie.


Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)