Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


30 abr 2011

¡SALVEMOS LA MEDICINA NATURAL!


En dos días, una nueva directiva de la UE prohibirá gran parte de la medicina natural, negándonos el acceso a remedios sanos, a la vez que sigue alimentando las enormes ganancias de las grandes farmaceúticas. Levantemos una protesta masiva para presionar a la Comisión para que modifique la Directiva, y para que nuestros gobiernos rechacen su implementación. Juntemos un millón de voces para salvar la medicina natural. Agrega tú nombre aquí:





Nota: Gracias a Megui por enviar el mensaje.


25 abr 2011

BUSCADORES


En un satsang le preguntaron a Ramesh cómo explicaba él el incremento en el número de buscadores espirituales en el mundo entero, el aparente aceleramiento en el incremento de organismos cuerpo-mente que logran la realización y el número siempre creciente de libros y revistas dedicadas al tema, y que sin embargo él siempre citara a Lord Krishna en el Bhagavad Gita diciendo cuán pocos buscadores existen el el mundo. La respuesta de Ramesh fue:




"Eso significa sencillamente que hay más personas y por eso hay más buscadores. ' Entre miles hay un buscador, y entre miles de buscadores no hay nadie que Me conozca en principio'. Eso es lo que dice Lord Krishna. Así que hay más personas y hay más buscadores. Si hay más buscadores hay más Gurús, y si hay más Gurús hay más libros".


Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa)


23 abr 2011

ATENCIÓN E INTENCIÓN


Así como la atención genera energía, la intención permite la transformación de esa energía. La atención y la intención son las herramientas más poderosas del experto en espiritualidad. Son ellas las que atraen una determinada clase de energía, y una determinada clase de información.

Así pues, mientras más atención prestes a las coincidencias, más atraerás otras coincidencias que te ayudarán a aclarar su significado. La atención prestada a las coincidencias atrae la energía y la pregunta "¿qué significa?" atrae la información. La respuesta puede llegarte como una cierta idea, un sentimiento intuitivo, un encuentro o una nueva relación. Puedes experimentar cuatro coincidencias aparentemente inconexas y comprender todo de repente, al ver el noticiero de la noche: "Ah, ¡eso es lo que significaban!". Mientras más atención prestes a las coincidencias y más te preguntes por su significado, más frecuentemente ocurrirán y más evidente será su significado. En el momento en que eres capaz de percibir e interpretar las coincidencias, tu camino hacia la realización salta a la vista.


Deepak Chopra
(Sincrodestino)


18 abr 2011

LA PSEUDOIDENTIDAD


Sin embargo, con el fin de ver claramente cómo surge la pseudoidentidad o el ego (que se supone que es la causa y el objeto de la supuesta esclavitud), es necesario comprender el proceso conceptual de la manifestación. Lo que somos nosotros en términos absolutos, nouménicamente, es unidad, subjetividad absoluta sin el más leve rastro de objetividad. La única manera en que se puede manifestar esto-que-somos es por un proceso de dualidad, cuyo comienzo es la agitación de la consciencia, el sentido de "Yo soy". Este proceso de manifestación-objetivación, que faltaba por completo hasta ese momento, implica una dicotomía entre un sujeto que percibe y un objeto que se percibe, entre el conocedor y lo conocido.

El noúmeno (la subjetividad pura) debe permanecer siempre como sujeto único. Por tanto, el supuesto conocedor y lo supuesto conocido son ambos objetos en la consciencia. Éste es el factor esencial que hay que tener en cuenta. Este proceso sólo puede producirse en la consciencia. Toda cosa imaginable, todo tipo de fenómeno que perciben nuestros sentidos y que interpreta nuestra mente es una apariencia en nuestra consciencia. Cada uno de nosotros existe únicamente como objeto y como apariencia en la consciencia de otro. El conocedor y lo conocido son objetos en la consciencia, ambos, pero (y he aquí el punto importante en lo que respecta a la pseudoidentidad) el que conoce al objeto se asume como sujeto del conocimiento de otros objetos en un mundo externo a sí mismo, ¡y este sujeto conocedor considera que su pseudosubjetividad constituye una entidad independiente, autónoma; un "yo" dotado de libre albedrío para obrar!

El principio de la dualidad, que comienza con el sentido de "Yo soy" y en el que se basa toda la manifestación fenoménica, da un paso más cuando la pseudoidentidad, en su papel de pseudobjeto, da inicio al proceso de razonamiento comparando las contrapartes interdependientes y opuestas (tales como lo bueno y lo malo, lo puro y lo impuro, el mérito y el pecado, la presencia y la ausencia, lo grande y lo pequeño, etcétera) y, después de la comparación, discrimina entre ellas. Esto constituye el proceso de conceptualización.




A parte de esta dicotomía del sujeto y el objeto, el proceso de la manifestación fenoménica depende del concepto básico del espacio y el tiempo. A falta del concepto de "espacio", ningún objeto podría hacerse aparente con su volumen tridimensional; del mismo modo, a falta del concepto afín de "tiempo", no podría percibirse el objeto tridimensional ni medirse ningún movimiento, porque no existiría la duración necesaria para que el objeto fuera perceptible. Por tanto, el proceso de la manifestación fenoménica tiene lugar en el espacio-tiempo coceptual, en el que los objetos se convierten en apariencias en la consciencia, que son percibidas y conocidas por la consciencia por medio de un proceso de conceptualización cuya base es una división entre el pseudosujeto que percibe y el objeto percibido. El resultado de identificarse con el elemento conocedor en el proceso de la manifestación produce la concepción de la pseudopersonalidad dotada de libre albedrío personal. Y ésta es toda la base de la "esclavitud" ilusoria.

No comprendáis por pastes todo el proceso de la manifestación fenoménica, dice Maharaj, sino vedlo globalmente en un solo destello de apercepción. Lo Absoluto o lo nouménico es el aspecto inmanifestado de lo que semos, y el fenómeno es el aspecto manifestado. Ambos son no-diferentes. Podría establecerse una analogía burda con la sustancia y su sombra, ¡sólo que lo manifestado sería la sombra de lo inmanifestado sin forma! Lo Absoluto nouménico es intemporal, inespacial, imperceptible por los sentidos; los fenómenos están limitados en el tiempo, tienen una forma limitada y son perceptibles por los sentidos. El noúmeno es lo que somos; los fenómenos son lo que parecemos ser como objetos separados en la consciencia. La identificación de la unicidad (o sujeto) que somos con el estado de separación en la dualidad (u objeto) que parecemos ser constituye la "esclavitud", y la des-identificación (de esta identificación) constituye la "liberación" son ilusorias, porque no hay ninguna identidad que está esclavizada, deseando la liberación; ¡la entidad no es mas que un concepto que surge de la identificación de la consciencia con un objeto aparente, que no es más que una apariencia en la consciencia!.


Ramesh S. Balsekar
(El Buscador Es Lo Buscado)


14 abr 2011

TURIYA



Como respuesta a una pregunta acerca de si era un hecho que aquel que ha comprendido el Sí no experimenta los tres estados de vigilia, sueño y sueño profundo [sin ensueños], Ramana Maharshi aclaró que los tres estados seguirán existiendo y tienen que seguir existiendo durante el resto de la vida del organismo cuerpo-mente. Pero el ser autorrealizado no está identificado con el cuerpo y permanece en el Ser en cada uno de los tres estados. Si permaneces como estás ahora, estás en el estado de vigilia. El estado de vigilia se esconde en el estado de sueño con ensueños, de estar dormido. El estado de sueño con ensueños desaparece cuando estás en el sueño profundo (sin ensueños). Los tres estados van y vienen, pero tú siempre estás ahí.

Maharshi explicó también que en realidad sólo existe un estado, el de la Consciencia o existencia. Los tres estados de vigilia, sueño y sueño profundo son transitorios, pero el estado real continúa existiendo todo el tiempo. Lo que está presente siempre es el sentido impersonal de presencia. Lo que está ausente en el estado del sueño profundo sin ensueños es el sentido personal de presencia. Ramana Maharshi lo explicó de esta manera.




"La Existencia o Consciencia es la única realidad. A la Consciencia más el estar despierto la llamamos vigilia. A la Consciencia más el estar dormido la llamamos sueño. A la Consciencia más el ensueño la llamamos ensueño. La Consciencia es la pantalla sobre la que todas las imágenes van y vienen. La pantalla es real, las imágenes son simples sombras en su superficie... Debido a que el estado de vigilia es largo, imaginamos que es nuestro estado real, pero, en efecto, nuestra naturaleza real es turiya, el cuarto estado que siempre es como es y no sabe nada de los tres estados de vigilia, ensueño o sueño. Ya que denominamos a éstos avasthas (estados), también denominamos al cuarto estado turiya avastha. Pero no es un avastha sino el estado real y natural del Sí (Yo). Cuando esto es comprendido, sabemos que no es un turiya o cuarto estado (un cuarto estado sigue siendo sólo algo relativo) sino que es turiyateeta, el estado trascendente"


Ramesh S. Balsekar
(Un Dueto De Uno)

6 abr 2011

LA PLENITUD


Tengo la sensación de que me falta algo y no consigo desprenderme de esa sensación. En parte, creo que me libraré de ella si encuentro las respuestas a mis preguntas. Pero, quizás, si sigo haciéndome estas preguntas, sólo prolongaré la búsqueda...


Tus preguntas forman parte del juego de la búsqueda pero no pasa nada, eso es maravilloso. No hay por qué rechazar las preguntas. Puede que surjan o puede que no. Sólo debes saber que tú, ahí, no puedes hacer otra cosa porque es la mente la que se revela exactamente tal y como debe hacerlo, planteándose las preguntas que necesita para mantenerse viva.

No obstante, plantearse una pregunta implica una respuesta que tú aún no conoces. Hacerse esas preguntas es fruto de la sensación que comentas, de que te falta algo. Fíjate. La mente dice: "Para que desaparezca esta sensación de que me falta algo, tengo que encontrar respuestas". ¿Te das cuenta entonces de cómo este mecanismo promueve el mantenimiento de esa sensación? En realidad, no te falta nada, eso no es más que un cuento, una creencia. ¡Esa sensación de que te falta algo es tu búsqueda de respuestas! ¿Entiendes qué quiero decir?



Mientras exista este proceso de "plantearse preguntas y esperar respuestas", permanecerá esa sensación de falta de plenitud. Sin embargo, esa sensación surge ahora. Pues siéntela ahora. No es más que energía: es una expresión más de que estás vivo, y no tiene nombre. Antes de ponerle la etiqueta de "me falta algo", ¿cómo es esa sensación? No es más que una sensación que brota ahora, que brota en la inmensidad que eres tú, pero no eres quien lo hace. Fíjate cómo la mente lo clasifica como "falta de plenitud" y establece una división entre "tú" y "me falta algo". Entonces, busca cómo acabar con esa sensación. Todo esto es un espejismo maravilloso, un juego de la mente para mantener esa sensación de no sentirse plena, porque la mente no quiere que eso se termine -sería el fin de la mente-. Si se terminara esa sensación de falta de plenitud, la mente no tendría nada que hacer, lo cual, para ella, equivale a la muerte. Sin embargo, para lo que tú eres, equivale a libertad.

Aun así, esa sensación de que te falta algo no supone ningún problema, la búsqueda no supone ningún problema, hacerse preguntas no supone ningún problema, esperar encontrar las respuestas no supone ningún problema. Todo eso ya mismo brota en la liberación. La respiración, el latido del corazón, el sonido de los pasos en la calle, el ruido sordo del tráfico es todo lo que hay, y eso ya está sucediendo para nadie. Surge de la nada y , simplemente, existe. Cualquier pregunta que plantees implica que hay algo más además de esto, que falta algo. Sin embargo, no hay más que esto y a esto no la falta nada de por sí. Esa plenitud ya incluye la falta de plenitud. ¿Te das cuenta?

Fíjate cómo la mente sigue diciendo: "¡Pero tiene que haber algo más que esto! ¿Tiene que haber una plenitud superior a esto!". Y eso tampoco supone ningún problema porque no es más que otro pensamiento, otro pensamiento inofensivo que brota en la inocencia que tú eres.


Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)

3 abr 2011

¡¡APÚNTATE YA!!



AMANTES DE LA VERDAD Y LA VIDA


Hay una tendencia en nuestro mundo a reunirse en grupos las personas con unas mismas ideas, gustos, aficiones, intereses de toda índole, profesiones, ideales... Y viendo esta realidad de nuestro mundo, he pensado que sería muy útil crear un grupo sin estructura alguna, de todas aquellas personas que están unidas por un mismo objetivo en sus vidas como es Amar La Verdad y La Vida como lo más importante de nuestra existencia. Casi diría que debe ser un enamoramiento de La Verdad y La Vida. Aunque usamos dos palabras, en el fondo, La Verdad es igual a La Vida. Pero en la percepción de nuestras mentes hay una diferencia conceptual.

Amar La Verdad, sin diferencias de religión, raza, ideología, sexo, nacionalidad, cultura edad, nivel social, intelectual...

Invitamos a quienes admitan estos doce principios básicos, como una orientación fundamental, a formar un grupo humano que tan sólo nos exige vivir de acuerdo con estos principios como orientación de nuestra vida.

Queremos contribuir a que La Luz de La Verdad se vaya expandiendo día a día sobre nuestro planeta. Es muy recomendable que usemos todos los medios tecnológicos y personales a nuestro alcance para difundir esta idea, abierta y comprometidamente.

Ojalá que algunos se animen a difundir por Internet estos principios y sean muchos los que se adhieran a ellos para que la luz de La Verdad se vaya expandiendo por nuestro mundo.

Para cualquier comentario o sugerencia, pueden recurrir al e-mail o curreo electrónico: dariolostado@hotmail.com

Para pertenecer a este grupo no es necesario inscribirse ni pagar absolutamente nada. Es un compromiso moral de querer amar La Verdad y La Vida por sobre todo.

Photo by Guillem.



PRINCIPIOS BÁSICOS PARA "LOS AMANTES DE LA VERDAD Y LA VIDA"

1. Ama La Vida en todas las formas de cada ser vivo, sintiendo la unidad básica de todo cuanto existe. Todo existe y existimos en el Ser que nos hace ser.

2. Descubre tu verdadero YO y vive Eso que eres. Lo conseguirás en la constante meditación del Silencio Interior.

3. Que tu Yo verdadero sea el dueño de tu vida y no tu pequeño yo personal, egocentrado en sus raquíticos intereses.

4. Comprende que es bueno todo aquello que ayuda y favorece el desarrollo de tu ser verdadero y malo lo que impide dicho desarrollo.

5. Comprende que tus errores son fruto de la ignorancia. Con observación atenta, verás que debes ser indulgente y consciente de ti para no caer en sentimientos de culpa.

6. Comprende que los defectos ajenos son también efecto de la ignorancia. Acepta que la personalidad es siempre limitada y defectuosa. Por lo cual acepta a los demás tal cual son.

7. ¡Despierta! Trasciende el conocimiento sensorial y racional, expandiendo tu conciencia para que la intuición y el discernimiento interno te muestren el camino correcto. La intuición y el discernimiento son fruto directo de la meditación silenciosa.

8. Cuando te centres en tu verdadero ser, tendrás serenidad y paz. Comprende que lo que llamamos ofensas, solamente son reacciones de tu falso ego personal.

9. ¡¡Atréverte a ser libre!! Comprende que tu libertad consiste sólo en expresar tu verdadero Ser y no los impulsos del yo ilusorio y falso que está siempre condicionado por los instintos y sus caprichos.

10. Actúa a partir de la Verdad y no sigas a nada y a nadie sino a tu voz interior, que es la voz de tu ser auténtico.

11. No busques fuera la plenitud que tú eres. Esa plenitud es tu auténtica felicidad.

12. Tu vida sólo es vida si la vives con amor verdadero, desinteresado e incondicional. Amar es sentirse unidos el amante y el amado en el Ser Uno del que ambos son expresión.


El amor es el protagonista de toda la historia de la Humanidad.

Amar La Verdad es el objetivo más noble de la existencia humana.

Todos los desórdenes humanos son desviaciones de La Verdad y efecto de la ignorancia.

El ansia por conocer La Verdad ha atormentado siempre al hombre y lo sigue atormentando a pesar de estar inmerso en un mar de hipocresía, mentiras y falsedades.

Pero ¿qué es la Verdad? ¡qué significa amar la Verdad?.

La Verdad es la Realidad. La verdad de cada cosa es la realidad de esa cosa. Pero la mente humana no puede nunca conocer la verdad total de ninguna cosa porque la Realidad tan sólo puede ser abarcada por El Ser Real, el ser que es Uno con la Realidad. Y nuestra mente es cambiante e ilusoria. La mente tan sólo puede conocer apariencias parciales de lo que percibe.

La verdad de algo, tan sólo puede residir en el Ser que hace que ese algo exista. Ese ser suele llamarse Ser Absoluto, Inteligencia Infinita, Conciencia Absoluta... Dios o como se lo quiera llamar porque el nombre es irrelevante.

Ese Ser Absoluto hace que todo cuanto existe sea lo que es. Y nada hay fuera de Él. e lo contrario, ya no sería absoluto.

La limitada mente humana conoce parcialidades de lo perceptible. El ser humano tiene hambre y sed permanente de conocer más y más el mundo que lo rodea.

La Conciencia humana es de la misma naturaleza de la Conciencia Absoluta, pero la limitación de sus instrumentos (sentidos, cerebro, mente...) impiden que el hombre conozca la Verdad Absoluta.

Cuando nuestro ser psico-físico se desintegre por la muerte, seremos lo que siempre fuimos, Uno con la Conciencia Absoluta, con El Ser... con Dios.

Pero ¿qué hacer ahora mientras vivimos con este cuerpo y mente limitados?, ¿hay alguna posibilidad de conocer la Verdad Absoluta?

Algunos místicos hablan de tres maneras de ver. Con el ojo carnal vemos la cosas exteriores. Con el ojo de la razón, la cosas mentales y racionales. Con el ojo de la contemplación, las cosas divinas.

Desde hace miles de años, los Upanishad tratan de conducir a los buscadores de la Verdad al Absoluta, destruyendo la ignorancia.

Para conocer la Verdad se requiere un intenso y permanente amor a la Verdad. Que la Verdad sea lo más importante en nuestra existencia.

Amar la Verdad es sentirse Uno con ella. Como La Verdad es La Realidad es aquello que está libre de cambios, fuera del tiempo y el espacio.

En el sentido más estricto, ya somos La Verdad y La Realidad. Nuestro ser profundo es La Realidad. Nuestro cuerpo y mente están en el espacio y tiempo, por lo que pertenecen al mundo ilusorio.


Photo by Guillem.


Mi ser es real, mi apariencia ilusoria.

Todo lo que tengo (cuerpo, pensamientos, sentimientos, deseos, proyectos...) es cambiante, no tiene realidad estable.

Los modos de ser o existir están en permanente cambio.

Lo Real está fuera del mundo espacio-temporal.

Hemos sido instruidos en la creencia de que lo real es lo que se ve, se toca, se palpa, se percibe por los sentidos. Esa ha sido y sigue siendo nuestra creencia. Nuestra vida se ha desenvuelto siempre entre valoras visibles, físicos, materiales. Por eso hemos hecho consistir nuestra felicidad en esa clase de valores.

La meta y objetivo humano no es ni puede ser algo tan inestable como el simple bienestar de la personalidad. La meta humana es conocer y vivir las potencialidades que el ser humano es, en el fondo de su verdadero ser. Y es la plenitud de gozo y felicidad.

Quedarse prendado del bienestar personal, material o incluso psicológico es la trampa en que suelen quedar atrapadas muchas personas que creen tener aspiraciones espirituales.

Cuando se vive desde La Verdad de uno mismo, tan bienvenido es el placer y bienestar físico y psíquico como el displacer y el sufrimiento.

Desde la luz de la Verdad de uno mismo se desprende el discernimiento por el que se valora cada cosa en su justa grado. El discernimiento se produce por la luz de nuestro ser real.

Mientras depositamos nuestra felicidad en el impermanente y fugaz bienestar físico y en el cambiante bienestar mental y afectivo, viviremos en la dramática falsedad que en algún momento habremos de constatar y aceptar lo queramos o no.

No se trata de rechazar nada. Se trata de vivir todo lo que La Vida nos va ofreciendo en el aquí y ahora con la conciencia despierta. Desde ahí, todo lo que la Vida nos ofrece, lo vivimos como un regalo. Desde la mente se vive como regalo lo grato y como castigo lo ingrato y desagradable.

La libertad verdadera hace que no nos quedemos pegados ni a lo agradable ni a lo doloroso.

Todo es un regalo de La Vida. Y todo es para nuestro bien. Pero hay que tener los ojos de la conciencia bien abiertos para entenderlo. Con la mente egoísta y limitada no podremos entenderlo.


Darío Lostado
(Atrévete A Ser Libre)









30 mar 2011

JAPÓN: MOVIMIENTOS EXTERNOS E INTERNOS


Catástrofes como éstas nos llevan a soltar apegos superfluos, a evaluar lo que es verdadero, lo que es válido, y descartar lo que no lo es. Se derrumban no solo estructuras externas que hay que reconstruir, sino las internas, con las que tal vez ya no podemos seguir viviendo.

Sentir tan cercanas este tipo de situaciones, e incluso haber vivido estas experiencias, nos lleva a compartir lo mejor de este aprendizaje. ¿Y qué es esto?: Es la acción más elevada, la que nos hace más humanos y que inspira a todos, es el saber que esto se puede hacer en forma solidaria, enfrentando lo devastador entre todos, como unidad.

La destrucción tocó a las puertas de Haití, de Chile y ahora de Japón, y con ello experimentamos también la grandeza y la valentía que emerge en estas situaciones y cómo todo se pone en movimiento para servir. No importa qué país ni qué cultura sea, somos humanos y estas circunstancias provocan una acción inmediata desde el corazón indestructible de cada uno, extendiendo las manos, alzando al otro en su necesidad, más allá de la propia pérdida. Muchas historias ejemplares florecen en estos tiempos, héroes inspirando al mundo, la grandeza palpita fuerte y siempre nos muestra que se puede más.

Aún así, el temor por la propia seguridad y la vida misma se han visto activados masivamente, no solo por los movimientos de la tierra y el mar, sino además por el invisible visitante radioactivo que amenaza silencioso con hacerse presente, sin saber hasta dónde llegará, y es en estas condiciones extremas donde cada persona tiene la posibilidad de elegir y ser más. El piso se nos mueve, no hay nada en el afuera donde aferrarse con seguridad, entonces vamos hacia adentro y encontramos un corazón que está amando, que está dando, en paz, en serenidad, más allá del caos.



Estamos encontrando este ancla interno que nos da seguridad, como un bastión, como una roca donde asentarse, y desde allí actuar, sabiendo que la vida misma está vibrando y amando en uno, y descubriendo que no hay nada más que ese amor. Es extremo, pero es. Solo podemos abrazar lo que es, en cada momento, en cada uno, y expandirlo.

Podemos permitir que la apreciación crezca, la apreciación de lo logrado más allá de las circunstancias, la apreciación de lo que sí tenemos y podemos compartir, la apreciación de lo simple, pues la vida es simple. ¡Los humanos la hacemos complicada! La apreciación de la naturaleza y su sabiduría, el ver cómo los animales fluyen con los cambios, cómo se dirigen a donde la naturaleza les indica ir, y confiar en ese saber natural que está en cada uno, que no es intelectual, que es la vibración misma del amor y la energía misma que no está separada de nada en la vida.

Es una situación que no podemos controlar con el intelecto, pues no sabemos, no estamos preparados y no estudiamos para eso. Pues entonces, a pararse en ese lugar interno de seguridad, que puede apreciar y cambiar, fluir y confiar.

Así descubriremos que, a pesar de las circunstancias, hay un millón de pequeñas cosas por las que podemos dar gracias, hasta que esta actitud se torna en un estado de nuestro ser. Y en ese tramado, como tejido colectivo, como telar compartido, el amor forma una manta sólida que nos abriga, nos cuida y se comparte en unidad.

Ustedes sienten, entonces ustedes saben. Yo les abrazo hoy y siempre en mi amor incondicional.


ISHA


28 mar 2011

EL SER QUE YA SOMOS


La mente está inquieta con la urgencia de conseguir algo de evolucionar. No es posible convertirse en ser o alcanzarlo, puesto que ya lo eres.
Permanece como Ser.



La pregunta "quién soy" es la más apremiante, la más poderosa para disipar la ignorancia y la hipnosis de la mente. Éstas últimas son las sales que se ponen bajo la nariz de la Yoidad que ha olvidado su verdadera naturaleza.
Redespierta el Ser a sí mismo.


Mooji
(Palabras Surgidas Del Silencio)


15 mar 2011

EVA ILLOUZ EN LA CONTRA DE LA VANGUARDIA


Eva Illouz, filosofa; decostructora de la autoayuda, la psicología y las nuevas religiones.





Durante siglos, el ideal del hombre culto era el equilibrio.
¿En qué sentido?
Lograr la ausencia de emociones intrusas en la paz del alma. Si las dominabas, alcanzabas la ataraxia.
Y si no, eras un esclavo de tus pasiones.
El cristianismo transforma ese ideal de la paz interior en el de “la paz de Dios”; y las pasiones, en pecados. Y va un punto más allá en cuanto a reprimir el sexo. Ahora ya no se trata de no practicarlo: eso es fácil...
¡Qué me va a contar!
El cristiano debe conseguir no desearlo. Y eso requiere un cambio profundo en su conciencia, que es lo más importante de su vida.
Entonces el dinero era un pecado más.
Hasta el protestantismo, que da una vuelta de tuerca materialista a ese ideal; ya no se trata de dominarse y contemplar a Dios en la pobreza; para ser bueno y feliz debes trabajar duro y ser honesto y así llegarás a rico, que equivale a ser santo. Y, con esa moral victoriana, Inglaterra conquista el mundo.

La cultura del esfuerzo que hoy revive.
Siempre vuelve en las refundaciones del capitalismo como la que ahora vivimos. Esa moral victoriana niega la buena suerte, porque, para un buen hombre, la buena suerte sólo es el fruto del trabajo duro de cada día.
Y habría que tener algún talento...
El talento supone haber tenido la fortuna de nacer con él, y la moral victoriana sólo reconoce lo ganado con esfuerzo y honestidad.
Siempre recompensados... En el cine.
Se trataba de que aceptaras el orden establecido, y, a cambio, te brindaban la ilusión de que había una escalera social para que cualquiera –con o sin talento o apellidos– que sudara lo suficiente llegara a ser rico.
¿Y usted no cree en ese esfuerzo?
Yo creo en la historia, que muestra la cantidad de casualidad y a menudo desvergüenza requeridas para amasar fortunas. Después, el mito lo forjan los ganadores, que suelen preferir que se les admire por sus méritos personales que por su suerte, porque, como ellos, puede tenerla cualquiera.
¿Por qué vuelve esa moral victoriana?
Porque el colapso financiero ha puesto en evidencia que quienes manejan el sistema hacen trampas y aun así al fin acaban ganando. Y eso hace sentirse idiotas a quienes no las hacen y van a trabajar cada día.
También hay quien disfruta su trabajo.
Para controlar y regenerar el sistema deben volver a convencernos de que si trabajamos duro, tendremos recompensa. Por eso ahora resucitan la cultura del esfuerzo para neutralizar la de casino y la del favor político, que acaban de demostrar que sí son efectivas.
¿Y dónde está la felicidad?
En el XIX estaba en la honradez y en la riqueza, hasta que el psicoanálisis y la psiquiatría, que hasta entonces sólo se habían preocupado de los enfermos mentales, crean una categoría genial: los neuróticos. Y en los 70 democratizan la enfermedad mental.
Ya puedes ir al psicólogo sin estar loco.
Neurótico es cualquiera que sufra un conflicto interno. Es una gigantesca operación de marketing sanitario: si te enamoras de una chica, pero no te conviene, tienes un conflicto y tal vez una neurosis; o si te peleas con tu padre o los vecinos o con tu perro..., tienes conflictos y eres un neurótico.
Y tal vez necesites medicación...
Antes que las píldoras, los psicólogos conciben otro provechoso invento: la autorrealización. Ya ni siquiera necesitas un conflicto para ir a terapia. Ahora, basta con que no te "sientas realizado" para cobrarte la visita.
O al menos para venderte su librito.
Cualquiera puede pagarse ese libro que le ayude a realizarse. Y entonces aparece toda una narrativa –en su mayoría, banal– para ayudarte a realizar “todo tu potencial”.
Género en auge.
Si trabajas mucho, eres workahólico y necesitas ayuda, pero si trabajas poco y no eres ambicioso, también necesitas ayuda, porque te falta autoestima... Debes ir a terapia.
Y se titulan por miles los psicólogos.
Nuestra vida se ve invadida por su palabrería: si te gusta el sexo y lo practicas sin cesar, eres sexoadicta y tienes miedo al compromiso; pero si, en cambio, te enamoras perdidamente de alguien y le eres fiel, eres dependiente e insegura de ti misma.
¡Qué estrés!
El gran cambio respecto a san Agustín o la moral victoriana es que hoy tu objetivo es inalcanzable: está siempre en movimiento.
Y la cartera, tras él...
Te convencen de que debes estar toda tu vida “trabajándote” y para ello necesitas guías, terapia, libros, consultas, pastillas...
¿Y si vas a tu bola y punto?
Somos humanos y requerimos de marcos de referencia e instituciones, pero, como están en crisis, sólo nos queda la psicología para buscar algo de coherencia. Así que ellos siguen ganando. Y ahora, con pastillas: se muere un familiar, te las dan para superar el luto; te abandona la pareja, igual. Llorar, que era lo más natural del mundo, hoy es un trauma que debe tratarse a pastillazos.
Se han medicalizado los sentimientos.
Y las carreras. Un profesional ahora debe lograr lo imposible: ser cordial con sus compañeros, pero competitivo; buen jefe, pero también buen amigo; ser simpático, pero no demasiado, porque sería débil... Ni muy enérgico, porque sería autoritario. Por eso también necesita coaching psicológico.
¿Y si te aceptas como desastre?
Siempre habrá gurús dispuestos a ayudarle: esté tranquilo.


Lluís Amillet
(La Contra de la Vanguardia)
14/03/2011


12 mar 2011

LA VERDADERA COMPRENSIÓN


La verdadera felicidad, la verdadera tranquilidad consiste no en un esfuerzo volitivo para lograr la felicidad sino solamente en comprender lo que es permanecer en el Ser, en el Yo, y permanecer en el Ser no es algo que pueda adquirirse sino algo que surge espontáneamente cuando la mente está libre de conceptos acerca de lo que está bien o lo que está mal, acerca de lo que es aceptable o inaceptable, acerca de todos esos pares de opuestos. El sabio nos dice que la iluminación o la permanencia en el Ser es nuestro estado natural. No necesita ser adquirido. Cualquier esfuerzo personal, volitivo, significa únicamente el fortalecimiento del ego, del "yo", que es en sí mismo el obstáculo que cubre y esconde nuestro estado original. Es más, ¡el sabio nos asegura que la verdadera comprensión de este hecho es todo lo que necesita el buscador! Cuando la comprensión es real y profunda no surge la pregunta: "He entendido lo que me está diciendo, su teoría, pero, ¿qué hago exactamente en mi vida cotidiana?". Esa pregunta no puede surgir. Si surge es porque la comprensión no ha sido verdadera o lo suficientemente profunda.

Específicamente, ¿qué es la verdadera comprensión? ¿Qué es lo que significa exactamente? Sería difícil dar una respuesta más sucinta que la aseveración del sabio chino Shen Hui: "Sólo evitando las intenciones puede la mente deshacerse de los objetos". En otras palabras, la verdadera comprensión sería entender que no existe una entidad individual separada que pueda tener intenciones y por lo tanto no existe nadie que pueda tener libre elección en sus decisiones o acciones. La verdadera comprensión es que la aparente entidad individual no vive, sino que es vivida como instrumento a través del cual funciona la Consciencia. Esta comprensión, o sea que la entidad individual no puede ser el sujeto de ningún objeto, debe significar, forzosamente, que ningún individuo puede ser el comprendedor de ningún conocimiento. Cuando no existe ningún individuo, lo que queda es la apercepción, la iluminación, la comprensión.

Photo by Guillem


La verdadera comprensión es la de que únicamente la noción del "yo", el ego, puede tener alguna intención o volición o voluntad. En efecto, son todos sinónimos. Existe la idea falsa de que la ausencia de intenciones o de voluntad o de motivación implica la inacción a nivel fenoménico. Lo que quiere decir es que, en ausencia de la intención, el accionar no se puede detener, el accionar debe ocurrir y ocurrirá, pero no será un accionar volitivo sino espontáneo, nacido del Noúmeno.

La verdadera comprensión también incluye la realización de que, en ausencia de un comprendedor individual, la comprensión no puede ser resultado o la consecuencia de un esfuerzo llevado a cabo por un hacedor, por demás inexistente. Sólo puede surgir espontáneamente como resultado de la tendencia natural de la Consciencia identificada a manifestarse como un impulso interior hacia la des-identificación.


Ramesh S. Balsekar
(Un Dueto De Uno)




8 mar 2011

PONTE SERIO


La espiritualidad es importante, pero vivimos en un mundo que se está desmoronando y tenemos que hacer algo al respecto si queremos tener tiempo para evolucionar más allá del ego. El despertar no es sólo para ti; es para toda la vida que hay en el planeta. Si no producimos una verdadera transformación en nuestra especie, pronto ya no tendremos especie, y es posible que nos llevemos con nosotros a todas las demás.

Todos tenemos una gran responsabilidad en lo que ocurre en la vida de este planeta, No desde el sueño del ego, que siente que está haciendo algo bueno por alguna causa, sino comprendiendo que somos uno con toda la vida. Al comprenderlo, hacemos lo que es mejor para todas las formas de vida de una manera natural.

Una oye a muchos maestros espirituales decir que no somos responsables, y es cierto que no hay nadie a quien hacer responsable, pero la Sabiduría tiene su propia acción. Cuando uno despierta conserva tanto la capacidad de ver a través del ojo de la Sabiduría como algunos restos de vida condicionada. Dejamos de estar perdidos en ese condicionamiento, pero éste sigue estando ahí en una gran parte de nuestra relación cotidiana con la vida. El simple hecho de utilizar las palabras que utilizamos ya es un condicionamiento.


Algunos maestros hablan de que nada existe, de que todo es un sueño; sin embargo, se preocupan por cuentas que hay que pagar, conducen un coche, hacen al menos tres comidas al día y disfrutan del sexo. Nada existe que sea como las ideas que tenemos en la mente. Ése es un proceso ilusorio en el que el ego tiene un dominio imaginario sobre lo que aparentemente somos. Sin embargo, aquello que percibimos sigue existiendo, incluso si lo vemos como una imagen holográfica ilusoria. No podemos simplemente ignorar lo que está ocurriendo en nuestro planeta. Una gran parte del despertar de la mente es ver la realidad tal cual es ahora. Meter la cabeza en un agujero espiritual o religioso y seguir ciegos a lo que está ocurriendo nos llevará a todos a la tumba.
La codicia de nuestro gobierno y de las grandes empresas está destruyendo el medio ambiente. Con una absoluta despreocupación por la vida futura, continúan contaminando y destruyendo todo lo que se interpone en su camino. Ambos son un ejemplo perfecto del proceso del ego. Funcionan desde un continuo estado de inseguridad. Ese estado de inseguridad les permite justificar cualquier cosa que deseen hacer. Lo que el ego quiere es el control y esto se aplica igualmente a gobiernos y corporaciones. Ciertamente, las religiones organizadas son otro gran negocio con los mismos problemas de control que tienen los gobiernos.
En la mayoría de los casos, al gobierno le resulta fácil controlar a la gente. Utiliza con nosotros los mismos viejos juegos del ego. Crea temor en las masas, promételes seguridad y dales la esperanza de que algún día serán tan ricas como los propios gobernantes, y las personas pasarán por cualquier aro que pongas delante de ellas. Utiliza el patriotismo, agita la bandera y la gente estará dispuesta a matar en nombre de su país. Las empresas utilizan este método tanto como los gobiernos. No hay un punto donde acaben éstos y empiecen los grandes negocios. Son lo mismo. Los negocios controlan al gobierno y éste controla a la gente. (...)


Esto debe acabar y eso sólo puede ocurrir cuando la gente despierte de verdad. No sólo ecológica y políticamente, sino también espiritualmente. No podemos luchar contra los gobiernos y mejorar las cosas. Hacerlo sería caer en los mismos juegos de guerra que ellos han utilizado con todos los demás. Tenemos que ver la verdad y compartir lo que vemos con todo aquel que quiera escuchar. Sin embargo, lo más importante que debemos ver es la ignorancia que existe en nosotros mismos y ser conscientes de que nosotros también intentamos controlarlo todo en nuestras vidas para sentirnos seguros. Los gobiernos son meramente una expresión mayor de lo que todos, como egos, llevamos en nuestro interior. Cuando despertemos, ya no podrán seguir mintiéndonos, ya no buscaremos seguridad fuera de nosotros mismos y actuaremos impulsados por el amor. Sólo entonces veremos cuál es nuestra verdadera relación con toda la Vida.

Éste es un asunto muy serio, más que cualquier otro. Significa la vida o la muerte para nosotros. Si piensas que estoy siendo excesivamente dramático, no tienes más que echar una mirada a lo que ha estado ocurriendo en el mundo en los últimos cien años y cómo se ha estado intensificando últimamente. Todos sabéis que lo que estoy diciendo es verdad y que no va a cambiar por sí solo. Cada uno de nosotros tiene que ver esto claramente y, a partir de esa visión, tendrá lugar la acción. Es posible que te sientas incapaz de realizar cualquier cambio en el mundo exterior, pero puedes hacer algo más importante en el interior de tu propio ser. Es ahí donde reside el núcleo del problema. Puedes realizar un cambio revolucionario en tu interior. No tú en cuanto ego, pero al ir más allá de tu propio sueño podrás ver claramente la pesadilla que el ego ha creado en el mundo. La solución está en manos de cada uno de nosotros. En este mismo momento.


Melvyn Wartella.
(Ego, Evolución E Iluminación)

7 mar 2011

UN JUEGO DE INTELIGENCIA


Os quiero recomendar esta película alemana del año 2007 que nos pone al descubierto la manipulación que recibimos por parte de los "medios", sobre todo la televisión.





Rainer es un exitoso productor de televisión que lo tiene todo. Ha llegado a la cima creando programas de televisión, cada cual más estúpido y vulgar. Un día, Pegah, una misteriosa joven colisiona intencionadamente con su coche a toda velocidad.
Tras estar al borde de la muerte, Rainer se replantea su vida y decide producir un noticiario para el prime-time de su cadena que haga pensar al espectador. Hundido por la poca audiencia del programa, Rainer deja su trabajo y se embarca en una investigación sobre los sistemas de medición de audiencias que mantienen en los primer puesto a estos programas que insultan la inteligencia, aliándose para ello con la bella Pegah y un grupo de parados e inadaptados.





6 mar 2011

SINTOMAS DE LA PAZ INTERIOR


- Una tendencia a pensar y a actuar deliberadamente, en vez de reaccionar a miedos causados por experiencias pasadas.

- Una habilidad inconfundible para disfrutar cada momento.

- Perder el interés en juzgar a otros.

- Perder el interés en juzgarse a sí mismo.

- Perder el interés en el conflicto.

- Perder el interés por interpretar las acciones de otros.

- Perder la capacidad de preocuparse.

- Frecuentes y desbordantes ataques de agradecimiento.

- Sentimientos felices de conexión con los otros y con la Naturaleza.

- Ataques frecuentes de sonreir desde el Corazón.

- Sensibilidad creciente a la bondad que se nos ofrece y una urgencia incontrolable por responder a ella.

- Una tendencia creciente a dejar que las cosas fluyan, en vez de resistirse y manipular.

- Ser quien realmente eres sabiendo tu verdadera y santa identidad.