Hablábamos de las noticias del día.
Mi amigo me decía: -¿No ves? el mundo es un asco. Todo es egoísmo. Todo es maldad.
-No todo -le dije-, hay muchas cosas buenas y bellas.
-Tú eres un iluso -contestó-. La realidad de la vida es que cada uno va a lo suyo y la maldad domina todo. Esa es la realidad.
El amor que tienes a tu esposa, a tus hijos, a tus amigos. La generosidad de muchas personas, el servicio desinteresado de otros por los que sufren, el amor de las madres, la sonrisa de los niños, el canto de los pájaros, el colorido y aroma de las flores, la belleza de las montañas nevadas...
Todo eso ¿no es real?
También es verdad que es real la guerra, las torturas, las enfermedades, la miseria de muchas gentes frente a la injusticia lacerante de otras.
Pero los que quieren ver solamente esta parte de la realidad se parecerían a los que en un rosal lleno de rosas sólo se fijasen en el cieno que está en sus raíces y no en la belleza de la flor.
Tanto el cieno como la rosa son reales.
Pero el sabiamente optimista sabe ver y gozar de la belleza de las flores a pesar de la podredumbre y muchas veces precisamente a causa de ella.
¿Apreciaríamos bien el día y el sol, si no hubiera noches y días grises?
¿Apreciaríamos la tranquilidad de las calles desiertas de las ciudades los domingos, si no sufriéramos los molestos atascos de los días de trabajo?
¿Por qué nos empeñamos en querer ver sólo las realidades más negras?
¿Acaso los que comentan tanto y tan insistentemente esas realidades oscuras y tétricas de la vida las destruyen o las disminuyen con sus comentarios y lamentaciones?
La gente es egoísta, la gente es interesada e hipócrita, repiten constantemente.
Y naturalmente si todos lo son, piensan que ellas también deben serlo.
Si me odian, yo también odiaré.
Si me pisan, también yo pisaré.
Si me roban, también yo debo robar.
Frente a los que odian, pisan y roban también hay quienes aman, ayudan y respetan.
Son diversas partes de la realidad.
Fijarse solamente en la peor, no es ser realista

Y es muy frecuente ver cómo los cantores de desgracias, injusticias, calamidades y muerte se arrogan el derecho de llamarse realistas y llaman ilusos e idealistas a los que ven , hablan y gozan de esa otra parte de la realidad positiva reconfortante y aleccionadora.
Yo pienso a veces si ellos creerán que todos los que presenciamos ese hipócrita espectáculo somos oligofrénicos.
Hay gente amorosa, desinteresado y generosa.
Y hay tristezas y calamidades que podemos solucionar en lugar de aumentarlas con nuestro cacareado realismo.
Cuando tengas una actitud positiva incluso con los aspectos negativos de la realidad harás que la realidad negra de la vida sea mañana menor.
Tú puedes hacer con tu actitud que justicia, amor, generosidad y deseo de vivir crezcan en muchas personas que desesperaban hacerlo cuando oían hablar a su derredor de imposibilidades de amar y vivir y que el mundo y la vida sólo es un asco.
La vida, a pesar de las noches oscuras, de los inviernos frios, de las injusticias y egoísmos a nivel de naciones, familias, individuos..., a pesar de las guerras y muertes, a pesar de las ingratitudes de los seres más queridos, a pesar de todos los pesares, es bella y digna de vivirse con ilusión.
Quizás tú no puedas cambiar toda esa parte de la realidad negra, negativa y deprimente.
Pero sí puedes cambiar tu modo de verla.
Cuando mires más el día que la noche.
Cuando mires más la generosidad que hay en el mundo.
Cuando veas que el sol sigue brillando para todos.
Tú te sentirás estimulado para cooperar en que la realidad de este mundo, no sea sólo lo que leemos en los periódicos sensacionalistas y morbosos sino que sea una realidad más creativa y bella, positiva y feliz.
Cierra tus ojos y tus oídos al sensacionalismo derrotista.
Y ábrelos a esta otra parte del mundo que también es real y te estimula a ser mejor y más feliz.
He oído decir estos días a un humorista muy conocido que lo único que de verdad se respira en nuestro planeta, en todas las naciones, es envidia y odio; y que él, si pudiera marcharía a otro planeta a vivir.
Yo me quedé pensando qué fácil es querer resolver los problemas dándoles la espalda.
También es relativamente fácil hacer humor negro con las calamidades de la vida.
Quizás sea menos sensacional pero es más positivo estimular para que cunda el ejemplo del bien.

Sí. Existen muchos males en el mundo y son muy reales.
Pero también son reales, muy reales, muchos actos heroicos innominados y desconocidos que no dejan de ser reales por eso. Pero no son sensacionalistas.
¿Por qué el mal hace tanto ruido?
Sigue siendo verdad que el bien no hace ruido y el ruido no hace bien.
Darío Lostado
(La Alegría De Ser Tú Mismo)












