Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


29 dic. 2011

DOLOR


Resulta sorprendente que esta sensación de dolor también sea esto. Cuando era un buscador espiritual quería liberarme del dolor y el sufrimiento y alcanzar un estado imaginario y elusivo, del que había oído hablar a maestros y gurúes, llamado "iluminación". ¡Yo no quería el dolor, yo quería liberarme del dolor!

Pero ahora me doy cuenta de que lo que está generando dolor es precisamente mi intento de liberarme del dolor. El dolor y la "liberación del dolor", como blanco y negro, arriba y abajo, ausencia y presencia y sujeto y objeto, siempre van de la mano. Los opuestos se crean y sostienen mutuamente. Mi búsqueda de una forma de escapar del dolor no era sino un rechazo del dolor, disfrazado de una búsqueda noble, respetable y "espiritual". Y lo mismo sucedía con la búsqueda de una iluminación "fuera de aquí", que no era más que el simple rechazo de lo que aquí está sucediendo.

El dolor se había convertido en enemigo. Lo que es se había convertido en el enemigo.

En ausencia de búsqueda, cualquier sensación es bienvenida. Hasta el dolor... aunque no creo que pueda seguir llamándosele "dolor". No tengo la menor idea de lo que es. Sensaciones pasajeras, instante tras instante, pero nada estable a lo que pueda denominar dolor. Y todo emerge y acaba disolviéndose, sin dejar rastro alguno, en la más absoluta vacuidad. ¿Dónde está ahora el dolor que hace tan solo unos instantes me asediaba? Ha desaparecido. El dolor es siempre una historia del dolor, es siempre una historia pasada.

Si tuviese que describirlo diría que es como si hubiera dolor, pero nadie a quien le doliese. Lo único que hay es dolor. Dolor que sucede o no sucede. Eso es todo. Así de sencillo.



¡Pero no nos equivoquemos, el dolor es doloroso! Y cuando, en ocasiones, es muy intenso, Jeff puede llegar a quejarse y hasta maldecir. Pero esas quejas y maldiciones son superficiales y finalmente, tras un período de rechazo, se permite que el dolor sea.

La liberación es muy burda. No hay nadie que pueda impedir nada, nadie que pueda rechazar ningún aspecto de la experiencia. De modo que el dolor es muy burdo y muy intenso. Y, cuando desaparecen todas las defensas, sólo queda la presencia aparente de todo, en sus formas más burdas e inmediatas.

El dolor se despliega ante nadie. Y esto, cuando lo mencionamos, parece una paradoja. ¿No es como se el dolor debiese suceder para alguien? ¿Quién podría, sino una persona, llamarlo dolor? Las palabras jamás podrán llegar a capturarlo. Hay dolor pero, como no hay nadie, no hay dolor. El dolor está ahí pero, simultáneamente, no está.

Y todo desemboca de nuevo en el misterio. Todo concluye en el no-conocimiento. Lo único que queda es esa misteriosa sensación de que el mundo llama "dolor" y rechaza.

"Dolo". En el momento en que lo mencionamos parece como si estuviera ahí, como si fuese algo sólido, como si fuese real. Pero la palabra "dolor" no puede rozar siquiera la vitalidad de lo que está sucediendo. Lo que está sucediendo siempre estará completamente liberado y las palabras nunca dejarán de ser más que meros recordatorios.

¿Dónde guardaré, pues, todos estos analgésicos?



Jeff Foster
(Una Ausencia Muy Presente)


27 dic. 2011

GRACIA






Te sientes fuera de la Gracia,

dices no sentirla.

¿Por qué?

Porque sólo ves tus circunstancias,

estás mirándolas con los ojos del cuerpo.


Mooji
(Palabras Surgidas Del Silencio)

25 dic. 2011

ACEPTAR EL EGO


Un buscador, cuando escucha la enseñanza por primera vez, a menudo se queda atónito, incluso aunque lleve en la búsqueda más de veinte años.

Los Maestros le dicen a la gente que debe luchar contra el ego, matar al ego; pero lo que yo digo es aceptar el ego. ¿Acaso no es el ego algo único? No luches contra el ego. Acepta al ego. ¿Por qué? Porque "tú" no creaste el ego. La Fuente ha creado el ego, y la Fuente está en proceso de destruir el ego en algunos casos. Por esta razón tu cabeza ya se encuentra dentro de las fauces del tigre. No hay escapatoria. No hay escapatoria si luchas contra el ego. Ése es mi punto. Si sigues luchando contra el ego, el tigre tendrá sus fauces abiertas por los siglos de los siglos. Acepta el ego, y el tigre cerrará sus fauces rápidamente.


Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa!)

23 dic. 2011

MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR

El mensaje de este libro es tan sencillo, tan evidente y tan presente que nuestra mente jamás podrá alcanzarlo. Ese mensaje afirma simplemente que no hay nada que "alcanzar"... ¡y que la misma idea de que hay algo que alcanzar es la que moviliza todos nuestros esfuerzos! Observa cómo la mente trata de entender este punto, observa cómo da vueltas en círculo, comparando y contrastando este mensaje con miles de millones de otros mensajes, y entonces te darás cuenta de los mil millones de formas en que alienta la búsqueda.


Pero la buena noticia es que esa búsqueda es una mera creencia, un simple pensamiento... y que, al no tener más realidad que una apariencia, no es preciso ponerle fin. Cualquier intento, dicho de otro modo, de acabar con la búsqueda no hace sino perpetuarla.

Sencillo y evidente: el despertar es precisamente esto, aquí y ahora; la vida tal y como realmente es.

Por más paradójico que pueda parecerle a la persona atrapada en el autoperfeccionamiento, no hay, ni nunca hubo nada que alcanzar. La búsqueda ya ha concluido.

Este libro tiene que ver con lo absolutamente obvio, y con nada más que eso.


Jeff Foster
(Más Allá Del Despertar)




Recomiendo este autor y concretamente este libro a todo aquel que ya esté madurito en esto de la "búsqueda" a esos buscadores que empiezan a estar artos de no encontrar.
Guillem.


21 dic. 2011

TODO FORMA PARTE DEL GUION



Ahora que se ha mitigado mucho mi búsqueda, me he dado cuenta de que suelo pensar que tengo que centrar la atención en darme cuenta de que soy consciente, y me da la sensación de que eso es "hacer" algo. Es como si hubiera que ser consciente de la consciencia para que haya consciencia. No sí si me explico...

La consciencia ya existe, tanto si uno la reconoce como si no: todo se constata en el presente. Por lo general, este hecho tan sencillo pasa desapercibido a causa de la exclusiva identificación con el contenido. En la película, cuando se comienza a reconocer esto, puede que el personaje crea que se trata de una lucha en la que tiene que hacer algo para mantenerse consciente. En eso consiste el argumento: en que la vida del personaje aparente se impregna cada vez más de la "visión" de lo ilusoria que es la vida individual.

¿Y no hace falta que uno se dé cuenta para que eso suceda?

No, en absoluto: si no se diera ese constatar, esa consciencia, no aparecería ningún contenido. Por tanto, es algo que ya existe: no es algo que se pueda descubrir o provocar. Es algo que está sucediendo ahora mismo. Ahora mismo, ya hay constatación. Después, está el embelesamiento por el cual surge un cuento en el que el "yo" necesita ser consciente de la consciencia. Sin embargo, cuando ese embelesamiento se desenmascara, desaparece la lucha por ser consciente desde el punto de vista del "yo".

Entonces, lo único que se ve es la película, con todas sus vicisitudes, pero resulta imposible ver lo que la ve.

Claro, lo que ve es lo que está realizando la acción de ver ahora mismo. Ahora mismo, ¿qué es lo que está viendo a este cuerpo, a la pared? ¿Qué es lo que es consciente de estos pensamientos, de estas sensaciones?

Por tanto, cuando desaparece el pensamiento del "yo", no se puede experimentar la consciencia porque no hay nada para experimentarla.

No. La consciencia no es una experiencia.

Simplemente es: de acuerdo. Entonces, ¿no hay absolutamente nada, ya sea sutil o no tan sutil, que surja y que no sea parte del guión?, ¿nada?

Todo lo que aparece, todo lo que brota, es el contenido que se constata en el presente. Eso es lo único que sucede... y cualquier intento por librarse de la identificación o cualquier idea sobre cómo librarse de ella, sobre cómo ser consciente de la consciencia, es la película.



Nathan Gill
(Ya Estás Despierto)



19 dic. 2011

YO SOY ESO, PERO...

Yo soy Eso, pero... Tengo que ocuparme de mi mismo, sanear mi vida, profundizar, ser más consciente, estar aquí ahora, sumirme en el silencio, salvar el planeta, exteriorizar mis emociones, pensar en positivo, establecerme en el estado del "testigo", sentirme lleno de dicha, encontrar un gurú, ser útil, encontrarle sentido a la vida, tranquilizar la mente, realizar buenas obras, deshacerme del ego, alcanzar la madurez, ser más práctico, iluminarme, encontrar a mi alma gemela, organizar una ceremonia, recibir iniciación, permitirme sentir...



A fin de cuentas, ¿quién soy yo para llevarte la contraria? Si no te importa, mientras te ocupas de todo eso, voy a tomarme un té y a leer el periódico.


NATHAN GILL
(Ya Estás Despierto)

17 dic. 2011

EL JUEGO DEL SER


Quería preguntarte por el despertar, porque nosotros lo experimentamos.

Bien, nadie experimenta el despertar, porque nadie despierta. El despertar conlleva darse cuenta de que no hay nadie.

¿Y entonces se vuelve a ir?

Bueno, no; el despertar no se va, tú vuelves. Sólo hay esto, y después hay algo que vuelve y dice: "Bueno, ¿esto es todo?" Todas las enseñanzas tradicionales son una negación de que esto es todo porque lo que en realidad te están diciendo es: "Para encontrar la iluminación tienes que convertirte en algo." La idea misma de que tienes que convertirte en algo es una negación directa de que ya esto es todo lo que hay.

De modo que cuando la iluminación parece ocurrirle a nadie, el buscador vuelve por algún tiempo, el buscador sutil vuelve y dice: "Bien, ¿qué ha sido eso? No sé muy bien lo que ha sido pero lo quiero." De modo que vuelves, y parece que lo ocurrido ya no está allí. Pero, de hecho, es todo y todas las cosas. Y en cierto sentido, más adelante, se ve que quien vuelve y quiere adueñarse de eso, también es eso, y entonces se acaba todo este proceso.


¿Por qué lo negamos o por qué volvemos?

Lo negamos porque hay algo fascinante en buscarlo. Es fascinante. La unidad se gasta una broma a sí misma llamada "convertirse en un individuo separado buscando algo llamado "no ser un individuo separado." Pero {ello} está totalmente fascinado por la búsqueda. Es el juego del ser. Y cuando se ve el todo, todas las cosas, ya no surge la pregunta por qué. Siempre que hay un buscador, el buscador está diciendo básicamente: "¿Por qué ha perdido el paraíso? ¿Dónde está el paraíso?" Pero esto es el paraíso. Incluso el buscarlo, incluso la confusión, la búsqueda es total e inmaculadamente la expresión del infinito. No hay ningún lugar donde ir. No hay nada que esté bien o mal. No hay arriba ni abajo. No hay antes o después. Todo lo que hay es esto. Es asombroso.


Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)



15 dic. 2011

UNA BÚSQUEDA SIN FIN


El reino de los cielos se extiende por toda la tierra, pero los hombres y las mujeres no se dan cuenta porque están tan perdidos en su sueño de individualidad que no lo ven.

Creemos que somos personas, individuos nacidos en un mundo indiferente -y en ocasiones cruel- en el que debemos encontrar un significado, un propósito y la felicidad. Y esta creencia está muy extendida, no hay más que pensar en los últimos dos mil años de historia de la humanidad para darse cuenta de que puede que sea un sueño, ¡pero qué convincente resulta!

Perdidos en este sueño, a menudo deseamos poder despertar de él, por ello muchos nos interesamos por la espiritualidad -oriental u occidental-, porque nos promete mucho más que todo eso: una cierta dimensión de la existencia que tenga más sentido, algo divino, puro y maravilloso, algo lleno de paz y desprovisto de sufrimientos. En cualquier caso, ¡algo mejor que este caos terrestre!

A veces oímos hablar de individuos que han alcanzado la iluminación, que han encontrado a Dios o que han experimentado una pérdida total del yo, y hacemos de ellos nuestros maestros, nuestros gurus, porque queremos lo que ellos tienen, porque anhelamos experimentar lo mismo que ellos: parecen ser tan felices, sentir tanta paz, estar tan libres de todo el sufrimiento humano. Hasta puede que dediquemos nuestra vida a seguirlos, a venerarlos, a escuchar sus charlas y a leer sus libros veinticuatro horas al día.

Puede incluso que vendamos nuestra casa, abandonemos a nuestra familia y nos vayamos a meditar a una montaña de India. También es posible que nos cambiemos de nombre, que nos vistamos con ropajes espirituales y que comamos comida espiritual. O que renunciemos al cuerpo, rechacemos todos los deseos y ayunemos hasta quedarnos en los huesos. Ni que decir tiene que todo esto tiene su razón de ser. No hay nada que objetar, todo esto es maravilloso y completamente adecuado, pero no servirá para ponerle fin a la búsqueda: porque mientras sigas haciendo algo para llegar a algún sitio, estarás atrapado en la búsqueda. Mientras te pongas a meditar para alcanzar un estado de paz interior, seguirás atrapado en la búsqueda. Mientras intentes ver que todo es una Unidad, que todo está conectado, que todo es una manifestación de Dios, seguirás atrapado en la búsqueda. Mientras sigas queriendo despojarte del ego, seguirás atrapado en la búsqueda. Mientras sigas intentando estar presente en el momento, seguirás atrapado en la búsqueda. Mientras sigas intentando convertirte en algo distinto de lo que eres, o incluso mientras intentes ser lo que eres, seguirás atrapado en la búsqueda. Incluso seguirás atrapado en la búsqueda si intentas ponerle fin.



¡Tanto intento, tanto esfuerzo! ¡Acaso no es más esfuerzo aún esforzarse tanto por poner fin al esfuerzo? En realidad, esto es lo que se conoce como una situación de "doble vínculo" [Es un doble mensaje, un dilema o una paradoja que los expertos en comunicación denominan "doble vínculo" (en inglés, double bind)]: mal si haces algo y mal si no haces nada.

Entonces, ¡qué hacer cuando no se puede hacer nada? ¡Buena pregunta! Cualquier sugerencia sería una simple forma de mantener viva esa búsqueda. Mientras la mente (y al decir "mente" quiero decir pensamiento) pueda seguir haciendo algo, su continuidad está asegurada. La mente incluso conseguirá mantenerse en pie diciendo: "¡Pues si no hay nada que yo pueda hacer, dejará de buscar!", y hará intentos desesperados por abandonar la búsqueda pero, al mismo tiempo, tendrá asegurada su existencia: una persona aislada que intenta abandonar la búsqueda se siente incluso más desesperada, lo cual la incita a seguir buscando, como el pez que se muerde la cola.

Por tanto, si no hay nada que puedas hacer ni dejar de hacer, ¿qué puedes hacer?

No, no te voy a dar ninguna respuesta. La búsqueda de respuestas a tus preguntas es sólo una búsqueda más.


¿No te das cuenta de que a la mente le encanta hacer preguntas? Porque mientras pueda hacer preguntas tiene asegurada su continuidad: porque existe un concepto de pasado, de futuro, de individualidad, porque hay una persona que es la que hace las preguntas y que acabará encontrando las respuestas.

¿No crees que si realmente hubiera respuestas ya las habrías encontrado? ¿Acaso no te han dado ya bastantes respuestas? ¿Acaso no tienes las estanterías repletas de libros con respuestas, repletos de ellas?

¿Sabes qué ocurre? Que este hacerse más y más preguntas debe continuar porque la mente debe continuar, no quiere tirar la toalla, no quiere morir. Las respuestas a tus preguntas surgen una y otra vez, pero la mente no puede aceptar que sean reales porque eso aniquilaría las preguntas y con ellas, a quien se la plantea. El sujeto que se plantea las preguntas nace y muere con ellas. Ambos son interdependientes.

Por tanto, la mente debe continuar para poder hacer preguntas y esperar respuestas. ¡Su propia existencia está en juego! Y así es como continúa la gran búsqueda: "¡Algún día me liberaré! ¡Algún día me habrá liberado!"

¡Y por qué no hoy? ¡Y por qué no ahora? Y si ahora no ¿cuándo?

¿Qué respuestas estás esperando?

¡Qué preguntas te estás planteando?


Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)

13 dic. 2011

CONSCIENCIA Y CONTENIDO DE LA CONSCIENCIA


Nathan, aunque estamos hablando de nuestra verdadera naturaleza, en realidad no existe nada que no lo sea. Todo es nuestra verdadera naturaleza porque todo es Conciencia, incluido ese "yo" que dice que no lo es o que hay algo que no puede conseguir...

Sí, aquí, estamos utilizando esta terminología porque esta pequeña escena de la película de la vida -la aparición de esta habitación llena de personajes- parece tratar sobre el hecho de reconocer que ya se está despierto al cien por cien. Durante casi todo el tiempo, la mayoría de los personajes de la película asumen que son "alguien": por eso, el hecho de reconocer que nuestra verdadera naturaleza es Unidad no puede constituir una escena especial o importante dado que, si contamos el número de personajes que están escuchando este mensaje en esta habitación, nos daremos cuenta de que existen muchos más -otros muchos "alguien"- en muchos otros lugares viendo un partido de fútbol ahora mismo.

En relación con esa analogía tan utilizada de la película proyectada sobre una pantalla, ¿no hay algún ente divino que lo controle todo entre bambalinas, encendiendo y apagando las imágenes?, ¿o es que la película sencillamente sucede?

Esta película sigue su curso por sí sola. Lo "divino" es la película en sí. Tras la película no se esconde ningún ente que la esté proyectando. La película es la apariencia inmanente de la Unidad.

Entonces, en la película -en la representación teatral-, se puede diferenciar el punto de vista de la identificación con el pensamiento del "yo" del de después de haberlo desenmascarado, en el sentido de que, en el segundo caso, ya no es presa del espejismo de estar limitado por el contenido de la consciencia.

Sí, pero la cuestión no es que haga falta eliminar los pensamientos: los pensamientos forman parte del decorado y cuando se los ve como tal, surge ese desahogo natural.

Yo siempre me había imaginado que se producía un gran cambio al desenmascarar al "yo".

No necesariamente... En el caso de algunos personajes puede producirse un reconocimiento repentino de que la Unidad es su verdadera naturaleza y, entonces -puede suceder, aunque no invariablemente-, ese hecho puede implicar una intensa sensación de dicha suprema, una especia de alivio exagerado al desaparecer la tensión. Sin embargo, dado que lo más usual es que al "personaje" de la película se le vaya cayendo la máscara de forma progresiva, ese alivio de la tensión asociada al hecho de creerse "alguien" también aflora de forma progresiva. Como no queda demasiada tensión acumulada, no es necesario que se produzca una "explosión" de dicha suprema.

Nathan, me gusta mucho tu forma de referirte a la Unidad en términos de "consciencia" y de "contenido de la consciencia". Desde entonces, me doy cuenta de que o hay una consciencia que no se despista con nada o, de repente, me quedo sorprendida al darme cuenta de que he estado sumida en un torrente de pensamientos. ¿Podrías hablar un poco más de ese momento de "darse cuenta"?

Ese "darse cuenta", aunque parezca formar parte de esta película y ser algo que realiza el personaje, en realidad sucede por sí solo. Sencillamente, en cada momento presente surge el reconocimiento de tu verdadera naturaleza. Puede que el "yo" venga y se vaya, o puede que no suceda nada.

Y lo único que hacemos es seguir percatándonos de la consciencia y de su contenido.

No es que "tú" sigas percatándote de eso. Como acabamos de decir, es algo que sucede de forma espontánea.

Es constatado pero sin un "alguien" que lo constate.

Sí. Lo que, inicialmente, aparece en la película en forma de comprensión intelectual se disuelve en el "saber" innato y, entonces, ya no se necesitan ni analogías ni entender nada: sólo se "reconoce" nuestra verdadera naturaleza de forma directa, inmediata y sin pensamientos.

Llega un punto en que uno deja atrás sus viejas "herramientas".

Sí, y es cuando se reconoce que lo único que ha existido desde siempre es la Plenitud o la Unidad.


Nathan Gill
(Ya Estás Despierto)

11 dic. 2011

AUTORIDAD


Jamás le preguntéis a alguien qué está bien y qué está mal.
La vida es un experimento para averiguarlo.

Cada individuo ha de estar consciente, alerta, vigilante, experimentar con la vida y averiguar qué es bueno para él. Sea lo que fuere lo que os aporta paz, lo que os hace felices, lo que os brinda serenidad, lo que os acerca más a la existen y a su inmensa armonía, es bueno. Y aquello que os crea conflicto, desdicha, dolor, está mal. Nadie más puede decidir por vosotros, porque cada individuo tiene su propio mundo, su propia sensibilidad. Es único. De modo que las fórmulas no van a funcionar no han funcionado. Todo el mundo es prueba de ello.


Jamás le preguntéis a alguien qué está bien y qué está mal. La vida es un experimento para averiguarlo. A veces podéis comprometeros con lo que está mal pero eso os aportará su experiencia, os hará conscientes de lo que hay que evitar. A veces quizá hagáis algo bueno y os beneficiaréis inmensamente de ello. Las recompensas no están más allá de la vida, en el cielo y el infierno. Son aquí y ahora.

Cada acción provoca su resultado de forma inmediata. Solo tenéis que estar alertas y vigilar. Llamo maduro al hombre que ha vigilado y averiguado por sí mismo qué está bien, qué está mal, qué es bueno, qué es malo. Y al hacerlo, adquiere una tremenda autoridad. Lo conoce de manera absoluto. Todo el mundo puede decir otra cosa, para él es lo mismo. Posee su propia experiencia y eso es decisivo.


Osho
(Día A Día)

9 dic. 2011

POCAS COSAS SON TUYAS


¿Cuando naciste? ¿Cómo apareciste?
¿Qué eres? ¿Qué es el mundo?
¿Qué relación tienes con el mundo?
¿Qué debes hacer? ¿Qué debes evitar?...
Son preguntas que están en el aire.
Las ideas que tú tienes para responder estas preguntas ¿de quién son?, ¿de dónde han salido?Probablemente, son todas ideas que has recibido de otros. Son creencias de lo que otros te han dicho. Crees y piensas lo que otros pensaron y creyeron.


Pareciera que los pensamientos son algo muy nuestro. Pero realmente ¿tus pensamientos son tuyos?
El único verdaderamente tuyo es este: Yo soy.
Más que un pensamiento, es una experiencia insoslayablemente tuya. El "yo soy" es eterno.
Las experiencias aparecen y desaparecen. Vivimos demasiado pendientes de las experiencias temporales y alejados de la experiencia del "yo soy" eterno.
Tenemos la propensión a identificarnos con nuestras experiencias de cada momento. Eso nos aleja de nuestra realidad permanente.
Aférrate a lo que es más tuyo: la experiencia de tu ser.
Lo demás apenas es tuyo.
¿Vale la pena estar pendiente de lo que ni es tuyo ni es permanente sino que va y viene?


Darío Lostado
(Tu Vida Tiene Sentido)

5 dic. 2011

LA BÚSQUEDA ES SEPARACIÓN


De modo que esto es la nada siendo todas las cosas. Esto es ser. Todo lo que hay es el ser. Y en ese ser, en esa totalidad, surge la separación.
En esta apariencia, los seres humanos son la única cosa que es autoconsciente. La autoconciencia es exclusivamente humana. Es el sueño. El ser surge y sueña que está separado de sí mismo, y después pasa mucho tiempo buscando por doquier eso que está por todas partes.
De modo que ser es todo lo que hay; la autoconciencia es lo que surge, y el descubrimiento de que sólo hay ser no tiene nada que ver con el buscador. De modo que esto -lo que estamos comunicando aquí- no tiene nada que ver contigo ni conmigo. Yo no tengo algo que tú no tengas. El ser no puede ser conocido.
Cuando eres un niño muy pequeño, sólo hay puro ser. Sólo ser. Y aunque el niño llora y parece hambriento, es el ser; es la expresión del ser llorando, diciendo que hay hambre. Y después viene un momento en la vida de ese niño en el que se produce la separación, cuando la madre le dice al niño: "Tú eres Bill o Mary", y en alguna parte, energéticamente, surge la sensación de ser una persona separada. De repente, por primera vez hay una energía que se contrae hacia esa sensación de separación, y en el cuerpo se produce la sensación de que la piel es tu límite, de que vives dentro de esa frontera, y de que todo lo demás que ocurre, ocurre fuera de ti.
De modo que la vida te está ocurriendo a ti, y en el momento en que comienza la separación, en el momento en que comienza, también comienza la búsqueda, porque la sensación de separación conlleva una sensación de miedo, inadecuación y pérdida. "Lo he perdido todo. ¿Qué es? ¿Qué he perdido? ¿Por qué lo he perdido? ¿Por qué me ha ocurrido esto?" De modo que la búsqueda se produce a partir de ese momento, y el buscador sólo puede vivir en la búsqueda. Durante todo el tiempo en que hay separación, sólo puede haber búsqueda de la no-separación..., por necesidad de volver a casa. Hasta que tu vida está perdida, siempre te preguntarás por qué.
Crecemos en este mundo de separación y nos encontramos con otras personas que están viviendo en este mundo de separación, y todos están de acuerdo en que éste es un mundo separado. Eres un individuo, y o bien tienes que hacer que tu vida funcione, o no. Ésta es la lección simple y básica que se aprende cuando se está separado. Y esa idea de hacer que tu vida funcione; la idea de conseguir cosas -de conseguir amor, de conseguir dinero, de conseguir poder, de conseguir lo que sea- en realidad es el anhelo de volver a casa. Todo deseo refleja el anhelo de volver a casa.


Todo el mundo está buscando. Y la dificultad es que crecemos y creemos que somos individuos, y probablemente creemos que tenemos una mente que comprende, y entonces pensamos que el modo de llenar esta sensación de pérdida es intentar entender por qué hay una sensación de pérdida y hacer algo al respecto, y eso es la ignorancia. Ésa es la dificultad. El problema de la búsqueda es que la búsqueda alimenta la separación. La búsqueda da energía a la separación. De modo que cada vez que intentamos encontrar la plenitud, seguimos siendo el individuo separado intentando encontrar la plenitud. Creemos que podemos conseguir la plenitud. Creemos que nos va a ocurrir. "Me voy a iluminar" o "podría iluminarme. He oído que puedo iluminarme porque he conocido a personas que diven que están iluminadas y que hicieron A, B y C. Ellos meditaron, o autoindagaron, o hicieron algo. De modo que puedo conseguir la iluminación". Pero no existe tal cosa como una persona iluminada. Ninguna persona de esta habitación se iluminará jamás. La idea de la iluminación personal es la ignorancia fundamental que lleva a la gente a seguir adelante con la búsqueda.
La sensación de separación está en la raíz de la búsqueda. Y aunque nuestra vida pueda funcionar durante algún tiempo, por debajo hay una desesperación callada y un impulso de volver a encontrar la unidad. De modo que intentamos iluminarnos con más y más ahínco, pero nunca nos iluminaremos, porque estamos basándonos en un error fundamental.
El despertar -lo que yo llamo el despertar- es despertar del sueño, y el sueño es el sueño de ser un individuo separado. Es un sueño hipnótico y muy poderoso. Si caminas por la calle Hampstead y preguntas a la gente, te dirán: "Sí, yo soy un individuo. Tengo elección y puedo hacer cosas." Eso es el sueño. Y durante todo el tiempo en que se está produciendo el sueño, en cierto sentido estás en una rueda de molino. Eres como un perro persiguiendo su propia cola. Y una de las principales dificultades es que el buscador no tiene ni idea de cómo es la unidad, y por eso está en un estado de anticipación constante.
El despertar es un acontecimiento energético. Es un cambio energético por el que se sale de la contracción y se va a lo ilimitado. La liberación trae consigo la comprensión de que lo único que hay es todas las cosas. Todo lo que hay es el ser. Todo lo que hay es vivacidad. La vivacidad es ser, y todo lo que hay en esta habitación ahora mismo es vivacidad. Las cosas están ocurriendo. La puerta suena cuando entra alguien. Estar sentado en una silla está ocurriendo... Oír una voz, ver a este hombre mover sus brazos..., eso es lo que está ocurriendo. Es la vida ocurriendo. Esto es ser. Esto es el ser "siendo un micrófono" (microfoneando), esto es el ser "siendo una silla", esto es el ser estando vivo.


Cualquier cosa que creas que te está ocurriendo ahora mismo no te está ocurriendo a ti, simplemente está ocurriendo. La vida simplemente ocurre.
Todo lo que hay es ser. Nadie puede enseñarte esto. Esto no es una enseñanza. Yo no puedo enseñarte a sentarte en una silla. No puedo enseñarte a respirar. No puedo enseñar a nadie a ser, porque ser ya es lo único que hay. Simplemente se trata de salir de la percepción "estoy separado de lo que está ocurriendo" y pasar a sólo hay lo que está ocurriendo. Absolutamente simple.
Cuando esto parece ocurrir, la gente viene y dice: "El amante perfectamente constante siempre estuvo allí. La vida, el ser. Y lo extraño es que no puedo contar cómo es esto a nadie más, porque no puede ser conocido. Lo que esto es ni siquiera te lo puedo contar a ti, Tony."
De modo que podemos hablar y compartir ideas, y en cierta medida eso es la parte superficial de esto. Pero energéticamente, hay una sensación de algo que está más allá de la palabras. Tal vez podría describirlo como la sensación de que hay vacío. Sólo vacío. Sólo hay espacio ahí fuera. Ahí no hay nadie. No hay nadie. Sólo hay espacio en el que ocurren cosas. Y toda la idea de que tenías una vida, y de que tienes una vida, y de que tendrás una vida, simplemente se cae. Toda la idea del karma, de causa y efecto, de acción, de hacer, de caminos, simplemente colapsa. Este mensaje lo pone todo "cabeza abajo".



Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)

2 dic. 2011

¡EL MUNDO ESTÁ DESPERTANDO!


Os dejo aquí un gran documental (un poco larguito) que abrirá los ojos y las mentes de muchos, y confirmará las sospechas e intuiciones de otros.
Os ruego que lo veáis y lo difundáis. ¡A cuanta más personas llegue mejor!



1 dic. 2011

EL BUSCADOR ES LO BUSCADO


Una pareja de europeos vinieron a visitar a Maharaj durante cerca de una semana. Tanto el marido como la mujer llevaban muchos años interesados por la metafísica Vedanta, y habían estudiado el tema a fondo. Sin embargo, en su visión y en su conducta general se apreciaba un aire de cansancio, casi de frustración, que indicaba claramente lo mismo que se confirmó después: no tenían una aprehensión clara de la verdad, a pesar de su búsqueda asidua a lo largo de mucho tiempo, en el transcurso de la cual habían viajado mucho y habían solicitado la orientación de muchos gurúes, aunque sin éxito. ¡Ahora se preguntaban, quizá, si aquél iba a ser un nuevo ejercicio inútil y frustrante!

Después de hablar de sus antecedentes, en respuesta a las preguntas habituales de Maharaj, se sentaron como desmadejados. Maharaj los miró unos instantes y les dijo: "Os ruego que comprendáis que no tengo nada en absoluto que daros. Lo único que haré será poner ante vosotros un espejo espiritual para mostraros vuestra naturaleza verdadera. Si entendéis el significado de lo que digo, con claridad, de manera intuitiva (no simplemente verbal) y lo aceptáis con la convicción más profunda y con la inmediatez más directa, no os harán falta más conocimientos. Este entendimiento no es una cuestión de tiempo (de hecho, es anterior al concepto del tiempo), y cuando tiene lugar, se produce de manera repentina, casi como una descarga de aprehensión intemporal. Constituye, en la práctica, una cesación repentina del proceso de la duración, una fracción de segundo en la que se suspende el funcionamiento del proceso del tiempo mismo (mientras tiene lugar la integración con lo que es previo a la relatividad) y se produce la aprehensión absoluta. Cuando esta semilla de aprehensión ha echado raíces, el proceso de la liberación relativa de la esclavitud imaginada puede seguir su propio curso, pero la aprehensión misma siempre es instantánea.

"La clave del proceso de comprensión de lo que digo es la 'espontaneidad'. La manifestación de todo el universo es como un sueño, el sueño cósmico, exactamente igual que el sueño microcósmico de un individuo. Todos los objetos son objetos soñados, todos son apariencias en la consciencia, ya se trate del sueño que surge espontáneamente como sueño individual personal durante el reposo, o el sueño viviente de la vida en el que todos somos soñados y vividos. Todos los objetos, todas las apariencias, son soñados por seres sensibles en la consciencia.
Los seres sensibles son, por tanto, tanto soñadores como figuras soñadas; no hay un sonador único como tal. Cada sueño del universo se encuentra en la consciencia que está dentro de un aparato psicosomático particular, que es el medio a través del cual ocurre la percepción y la interpretación y que se toma erróneamente por una entidad individual. En el sueño profundo no hay ensueños y, por tanto, no hay universo. Sólo cuando utilizas la mente dividida existes aparte de los 'otros' y el mundo.
Tú no tienes ningún control de los objetos en tu sueño personal, siendo uno entre ellas el objeto que eres 'tú' en tu sueño. Todo es espontáneo; y, sin embargo, todo objeto de tu sueño personal no es otra cosa que tú. En el sueño de la vida asimismo, todos los objetos (todos los 'individuos', aunque se opongan el uno al otro en el sueño) sólo pueden ser lo-que-tú-eres. Todo funcionamiento, toda acción en la vida, por tanto, no puede ser más que acción espontánea, porque no hay entidad que realice ninguna acción. ¡Tú eres (Yo soy) el funcionamiento, el sueño, la danza cósmica de Shiva!
Recuerda, por último, que todo sueño de cualquier tipo debe ser necesariamente fenoménico, una apariencia en la consciencia cuando la consciencia está 'despierta', es decir, cuando la consciencia es consciente de sí misma. Cuando la consciencia no es consciente de sí misma no puede haber ensueños, como sucede en el sueño profundo."


Llegados a este punto, el varón de la pareja hizo una pregunta. Lo que quería saber era. "Si todos nosotros no somos más que figuras soñadas, sin ningún libre albedrío para elegir ni para obrar, ¿por qué debemos preocuparnos por la esclavitud o por la liberación? ¿Por qué hemos de vinir siquiera a ver a Maharaj?"

Maharaj se rió y dijo: "¡Parece que has llegado a una conclusión correcta por un camino equivocado! Si lo que quieres decir es que ya estás convencido, sin la menor sombra de duda, de que el objeto con el que te has identificado no es, en realidad, más que un fenómeno completamente desprovisto de sustancia, de independencia y de autonomía (una mera apariencia soñada en la consciencia de otro), y de que, por tanto, esa mera sombra no puede plantearse nunca la cuestión de la esclavitud ni de la liberación, y de que, en consecuencia, no tienes la menor necesidad de venir a escucharme, entonces tienes toda la razón. ¡Siendo así, no sólo tienes la razón, sino que ya estás liberado! Pero si lo que quieres decir es que debes seguir visitándome simplemente porque no eres capaz de aceptar que eres una simple figura soñada, sin ninguna independencia ni autonomía, entonces me temo que no has dado siquiera el primer paso. Y, de hecho, mientras exista una entidad que busca la liberación, no podrá encontrarla nunca.
Míralo de esta manera sencilla: ¿Cuál es la base de cualquier acción? La necesidad. Comes porque existe esa necesidad; tu cuerpo evacua porque tiene esa necesidad. Me visitas por la necesidad de visitarme y de escuchar lo que digo. Cuando existe una necesidad, la acción se sigue de manera espontánea, sin intervención alguna por parte de ningún actor. ¿Quién siente la necesidad? La consciencia, por supuesto siente la necesidad por medio del aparato psicosomático. Si tú crees que eres ese aparato, ¿acaso no se trata de un error de identidad por el cual se asume la carga de la esclavitud y se busca la liberación? Pero ¡en realidad, el indagante, el buscador, es lo buscado!"

Se hizo un silencio absoluto en la sala mientras todos reflexionaban sobre lo que había dicho Maharaj. La pareja de visitantes se quedó sentada con los ojos cerrados, sin atender en absoluto a lo que ocurría a su alrededor, mientras el resto de los visitantes iban saliendo de la sala uno tras otro.



Ramesh S. Balsekar
(El Buscador Es Lo Buscado)

28 nov. 2011

ENGANCHADO A LA ILUMINACIÓN


Hice mi primera aparición en el escenario de la vida hace veintisiete años y representé muchos papeles: el de un niño tímido e introvertido, el de un adolescente penosamente acomplejado y, finalmente, en una actuación digna de un Óscar, el de un veinteañero terriblemente confuso y deprimido que sufría una crisis existencial tras otra. Durante gran parte de mi infancia y al principio de mi edad adulta, viví exclusivamente "en mi cabeza", perdido en mis problemas y sumido en el tormento del odio a mí mismo.

Un día, rondaba yo los veinticinco años, después de una profunda depresión que casi me dujo al suicidio, me entró el gusanillo de la espiritualidad. ¡Me harté por fin de mis miserias, me harté de mi tremenda timidez, me harté de mí mismo! Lo que quería era escaparme de todo eso. Deseaba la iluminación espiritual, la liberación, librarme de todo mi sufrimiento. Quería trascender el ego, despojarme de mi yo, fundirme con Dios y dejar atrás esta miserable existencia. Las opciones eran evidentes: o la iluminación espiritual o el suicidio -y en el suicidio no quería ni pensar-.

Entonces me esforcé por leer cientos de libros religiosos y espirituales pesadísimos, escritos por sabios, gurus, maestros y filósofos de largas barbas. Y seguí leyendo y leyendo, y empecé a practicar la meditación. Me hice vegetariano y me dediqué a escuchar esas grabaciones caseras de indios llenos de paz que me hablaban de lo maravilloso que es que la mente está en silencio. Pero aun así, por que hiciera o dejara de hacer, no dejaba de abrasarme por dentro un vehemente deseo de ser libre. Por mucho que lo intentara, no había forma de quitármelo de encima.

Me inquietaba cómo alcanzar ese estado de perfecta quietud y paz del que la gente hablaba desde hacía tantos siglos. Yo tenía momentos de paz, de quietud y de claridad, pero necesitaba desesperadamente que se convirtieran en algo permanente. No es que estuviera encaprichado con la paz: quería la paz por los cuatro costados.

¿Cómo podría estar siempre flotando? ¿Cómo podría evadirme de una vez por todas de esta vida tan corriente? ¿Cómo podría liberarme de mí mismo y de eso que llaman mi "bagaje psicológico"?

Estaba enganchado a la iluminación.



Apretamos el botón de avance rápido hasta hoy y la búsqueda ha terminado o, más exactamente, ya está desenmascarada. O, más exactamente, se está desenmascarando ahora, ahora, ahora.

Eso de la iluminación no existe. Sé que eso es una bofetada en plena cara cuando llevas tanto tiempo buscándola con toda tu alma, con todo tu corazón. La búsqueda espiritual concluye con esta demoledora toma de conciencia: para empezar, nunca ha habido nada que descubrir.

¡Lo vi con tal claridad! No había nada que encontrar porque nunca se había perdido nada. La libertad absoluto había estado en mí desde el principio y, de hecho, era la auténtica naturaleza, que siempre había estado oculta por la búsqueda de objetivos por parte de esa mente tan inagotable como un mono que salta de rama en rama. Mi desesperada búsqueda de la iluminación espritual no había sido más que una prolongación de esa búsqueda permanente de algo más, de algo distinto de lo que existe.

Pero, aun así, todo encajaba y se había desarrollado a la perfección. Eso también quedó claro.

Todas aquellas depresiones y toda aquella timidez se esfumaron para siempre, y la desolación y la frustración se vieron reemplazadas -y así continúan- por espaciosidad, por transparencia, por amor incondicional: un amor que permite que todo sea exactamente tal y como es, un amor que abarca la vida entera con todas sus imperfecciones.



Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)


26 nov. 2011

YO NO SOY.


Recuerda: nosotros estamos satisfaciendo a nuestros egos de todas las maneras posibles: abiertas o sutiles, directas o indirectas. Y una persona realmente religiosa es la que sabe esto, la que toma conciencia de esto, y en este estado de conciencia el ego desaparece.


Una persona verdaderamente religiosa no tiene idea de quién es superior. Una persona religiosa no puede decir: "soy superior a un árbol, soy superior a un animal, soy superior a un pájaro". Una persona religiosa no puede decir: "Soy superior". Una persona religiosa tiene que saber que "yo no soy", y en esa experiencia de "yo no soy" fluye la alegría. Se ha removido la roca.


Osho
(El Sendero Del Tao)

23 nov. 2011

¿SIGUE LA ILUMINACIÓN ALGÚN PATRÓN?


· Una persona de la que he oído que está iluminada dijo que había pasado un período en el que simplemente se había relajado y había disfrutado de la vida, lo que fue seguido por otro período de sentir mucho miedo. Recuerdo que hace algún tiempo dijiste que habías pasado por ciertas alteraciones emocionales justo antes de que se produjera el evento impersonal del Despertar. ¿Sentiste miedo? ¿Puedes hablar de eso?


Bien, prefiero no hacer hincapié en el "evento" porque no viene al caso... Es una historia que coincide con la de la persona que menciones, pero la mía no tiene nada de instructiva.


· Simplemente me preguntaba si hay algún patrón.


Por eso he dicho que no hay nada instructivo en la historia. No vas a establecer una relación causa-efecto entre los distintos elementos. El evento del Despertar es un acontecimiento impersonal. Ocurre a través de un mecanismo cuerpo-mente, puede suceder de cualquier manera, y probablemente hay tantas historias como mecanismos cuerpo-mente en los que ha ocurrido. Pero siempre existe el impulso de enfocarse en la experiencia con secreta esperanza: "Bien, si podemos identificar qué es lo que causó el despertar, dedicándonos diligentemente a duplicar ese hecho, podemos conseguir lo que queremos".


· No es eso...


Es exactamente eso.




· Simplemente me preguntaba si el hecho de haber experimentado ese torbellino emocional pudiera haber actuado como precursor...


Y lo que yo te digo es que eso no es la causa.


· ¿No lo es? ¿Es diferente en cada caso?


Si


· De acuerdo.
Si la Iluminación es una Gracia, ¿para qué habríamos de buscar? ¿Por qué no renunciar simplemente a la búsqueda?


¿Trata de renunciar a ello! (Risas) Tú no pediste convertirte en buscador. La búsqueda comenzó. De modo que no puedes renunciar a ella. ¿Tú no la empezaste, de modo que no puedes renunciar a ella! Es como tener una relación sexual con un gorila de trescientos kilos...: no puedes darlo por acabado mientras el gorila no la da por acabado. (Risas)




Wayne Liquorman
(Aceptación De Lo Que Es)

21 nov. 2011

EL DESEO


El deseo está en la raíz de la ignorancia (y de la desdicha). El deseo crea los opuestos de aceptable e inaceptable. La adquisición de lo que parece aceptable lleva dentro de sí misma la semilla de lo inaceptable debido al miedo que hay a perder lo que ha sido adquirido.

Incluso en el caso de una enfermedad física, el conocer la causa de la enfermedad es la mitad de la solución. Pero en el caso de una enfermedad psicológica -la desdicha- el conocer la causa es lo único que se necesita, no se necesita ninguna acción directa, porque el enfermedad psicológica no tiene una base concreta. Es un hecho curioso que el ser humano visite a un gurú y busque alguna solución directa, activa por ejemplo una meditación de algún tipo, para deshacerse de la enfermedad psicológica de la desdicha. Lo gracioso es que esa enfermedad psicológica es el resultado de la búsqueda de lo aceptable y ahora se lleva a cabo una nueva búsqueda para eliuminar el resultado de la primera búsqueda. Con la búsqueda de la felicidad llega la nueva búsqueda de una meta espiritual llamada iluminación. La búsqueda continúa perpetuamente hasta que se convierte en frustración. Ésta es la razón por la cual el sabio hace la simple afirmación que la causa básica de la desdicha en el samsara es el "deseo", deseo que lleva ala búsqueda de lo que es considerado aceptable en el momento. En otras palabras, el sabio dice: "abandona el deseo de lo que es considerado aceptable. Estate satisfecho con Lo-Que-Es, sin desear transformarlo en algo mejor. Lo mejor nunca llegará y la búsqueda y la frustración nunca cesarán".


El deseo significa descontento, no estar satisfecho con Lo-Que-Es. La base del deseo es el tiempo y el transcurso del mismo, su duración. El dolor psicológico significa sencillamente el desear algo que no está allí en el momento presente o el rechazar algo que existe en el momento presente. Lo que dice el sabio es muy simple. Él dice que el pasado está muerto y que el futuro es inexistente. Lo que existe es el momento presente, el eterno momento presente desde el cual puede ser presenciado el movimiento ilusorio del futuro hacia el pasado. sino que es la constante dimensión atemporal que está fuera del transcurso y la duración [del tiempo]. Esto tiene que ser así porque el flujo del tiempo no puede ser presenciado excepto desde una posición fuera del transcurso y la duración [del tiempo]. No vivas en las frustraciones o en los éxitos del pasado, no vivas en las proyecciones de los miedos y esperanzas del futura. Mantente en el momento presente y no tendrás que preocuparte ni por la felicidad ni por la desdicha. El "adentro" es el Reino del Cielo, que no tiene que ser "buscado" como un objeto por ningún objeto humano.


Ramesh S. Balsekar.
(Un Dueto De Uno)

19 nov. 2011

¿QUÉ SENTIDO TIENE TODO ESTO?


· Nathan, cada vez me parece menos importante toda esta cuestión del Despertar y, en cambio, me empiezo a plantear: "¿Qué sentido tiene todo esto?". Tengo la sensación de que no tiene ninguna importancia. No sé cómo explicarme...

No hay nada que explicar. Esta película -esta obra teatral de la vida- aparece y, cuando la realidad de los pensamientos se percibe y se acaba el juego en el que uno se identifica con el personaje, se ve que ya se está despierto de por sí y que todo surge de forma espontánea. Todo funciona con el "piloto automático" y, hoy, la escena consiste en que hay una habitación llena de personajes, donde se hacen preguntas y se dan respuestas, pero no hay nadie en el timón.

· Esa imagen del piloto automático me parece muy esclarecedora.

Sí, si utilizamos la analogía de una película que se proyecta en una pantalla, veremos que ahí no hay más que imágenes: que la pantalla y las imágenes son inseparables. Las imágenes aparecen en la pantalla y ya está. Esa idea de que se puede hacer algo al respecto, de que todo esto tiene un significado, sólo surge cuando los pensamientos nos embelesan. Pero es que eso es lo que pone en el guión.

· Pero ¿esas imágenes no tienen consistencia? Son tridimensionales.

Sí, se trata de una película multidimensional que se ve desde dentro y no como un espectador, desde fuera. Esto es la película. Si nos servimos de la analogía de que los personajes humanos son como las células del "cuerpo" de la Conciencia -es decir, que son distintos puntos de vista-, entonces podemos entender mejor que la Conciencia misma es la que está viendo esta película desde todos esos puntos de vista dentro de sí misma. La Conciencia es la película y se está viendo y experimentando a sí misma desde la posición de cada uno de los personajes.

· Hace años, estrenaron una película de Woody Allen en la que uno de los personajes se salía de la película. No recuerdo el título pero puede que nosotros, en tanto que buscadores, estemos intentando hacer lo mismo.

Sí, sólo que fuera de la película no hay nada. No hay más que la película y el hecho actual de constatarla "desde dentro": el hecho de constatarla y lo que se está constatando, es decir, Plenitud, Conciencia.


· Sin ninguna necesidad de escaparse de ella.

No, ése es el objetivo de la espiritualidad tradicional: escaparse del hecho de autoidentificarse como el contenido de la consciencia.

· Pero tampoco consiste en eso...

No, nuestra verdadera naturaleza es Plenitud con los aspectos simultáneos de consciencia y de contenido de la consciencia.

· Aunque siento que el conocimiento se va desarrollando, sigo teniendo con frecuencia una sensación de separación.

No es muy frecuente que, al principio, haya una sensación de Unidad pero, a medida que se produce ese dejarse caer en el "saber" innato, esa sensación de estar confinado al cuerpo físico puede parecer difuminarse, de forma que sigue existiendo un cuerpo aquí pero ya no es "mío". Así la sensación de ser "yo" -este cuerpo- puede resultar más difusa.

· Y ese proceso aparente de evolución puede resultar tan sutil que apenas se nota...

No obstante, "ahí afuera", "en el mundo", este mensaje sobre nuestra verdadera naturaleza no suele propagarse: no forma parte de la "vida cotidiana" en el guión de la película. Por tanto, en la representación teatral de la vida, tendemos a olvidarnos de nuestra verdadera naturaleza. Todos los personajes se comportan como individuos completamente inconscientes de que todos compartimos la mima identidad. Cuando se produce el recuerdo de nuestra verdadera naturaleza, no es difícil ver que todo -todas y cada una de las formas- son mismo. Sin embargo, se mantiene cierta apariencia de separación, de distanciamiento, de perspectiva, como un aspecto funcional para la representación teatral.


Nathan Gill
(Ya Estás Despierto)

14 nov. 2011

LOS PENSAMIENTOS


· ¿Podemos hablar de la memoria? Los pensamientos surgen una y otra vez, y parecen no interrumpirse nunca... por ejemplo: "Voy a ir a casa a preparar la cena para mi familia". Dan la sensación de ser un derivado de la memoria.

Los pensamientos de la "memoria" surgen en el presente y su contenido constituye el cuento de "mi" familia.

· Entonces, ¿en el presente no existe la familia a menos que estén los miembros físicamente presentes?

En el presente existe todo lo que aparece en el presente: lo que es. Todo lo demás es relato.

· De acuerdo. Por tanto, cuando la familia está físicamente presente, ¿por qué las imágenes de esas personas me resultan familiares mientras que otras imágenes -de personas extrañas, pongamos por caso- no? No consigo quitarme la idea de que la gente, los personajes que aparecen una y otra vez en nuestro relato, tienen una continuidad aparente.

Las imágenes de los familiares, cuando aparecen, conllevan un sensación de familiaridad, un "recuerdo" simultáneo de la vida que "yo" he pasado con "mi" familia. No hay continuidad: sólo hay un presente. Toda esa historia de "mi" familia surge en el presente en forma de relato.

· Lo que me cuesta entender en ese ejemplo es que... de acuerdo, todo esto es aparente y los pensamientos y las sensaciones simplemente nos hacen creer que la vida es así. Pero ¿qué sucede con la otra persona? ¿Cómo es que ella sincroniza sus sentimientos para sentir exactamente lo mismo; por ejemplo: "¡Qué alegría verte!" o "¡Qué horror! ¡Otra vez esta pesada!"? Su experiencia no es distinta de la nuestra.

No es que haya una serie de personajes individuales que estén sincronizados: todo es una totalidad plena de por sí... la Unidad. Lo que surge dentro y en forma de unidad es una separación aparente. En este momento presente, lo que aparece son todas estas imágenes -los pensamientos, las sensaciones, etc.-, que dan la sensación de aparecer para validarse mutuamente dentro de la película. Ése es el pasatiempo cósmico.

· ¡Pues, entonces, es que a Dios se le da muy bien hacerse el listo!

No hay ningún Dios aparte de esto que aparece en el presente. "Dios" no está por ahí, entre bambalinas, organizándolo todo sino que está aquí, en el presente, apareciendo en forma de todo esto.

· Sin embargo, en el guión, parece que haya una sincronía, ¿no?

Sí, lo parece.

· Lo que quiero decir es que la otra persona también piensa lo mismo. Por tanto, hay dos personas que piensan: "¡Qué ilusión volverte a ver después de veinte años!". ¿Cómo es posible que las dos personas tengan el mismo pensamiento?

En referencia a la analogía del cuerpo humano, al igual que en el cuerpo humano, todo está sincronizado y surge simultáneamente. Desde el punto de vista de cada una de las células o desde el punto de vista de los personajes individuales, lo que existe es esta película en la que parece haber "otros" personajes distintos de nosotros mismos. Al igual que en una película, un personaje aparece por la izquierda y otro por la derecha, pero ambos aparecen en una única película. Quizás el sincronismo de la película resulte desconcertante desde el punto de vista de la identificación con el personaje pero, en realidad, lo único que existe es una sincronización total.



Nathan Gill
(Ya Estás Despierto)

10 nov. 2011

TU ÚLTIMA RESPIRACIÓN


Siempre estamos viendo esto por última vez. Nunca podemos estar seguros de contar con otro instante. Esto es precioso y frágil. Siempre es la última vez que verás la silla, la última vez que verás el techo y la última vez que verás la alfombra. Siempre es la última vez que verás tus manos. Y ésta siempre será tu última respiración. Pensar que mañana seguiremos aquí es una muestra de arrogancia extraordinaria. ¿Quién puede dar por sentado que mañana seguirá aquí? ¿Acaso nos lo merecemos? Pero lo más hermoso es que, aun sin merecérnoslo, disfrutamos de ello. Ésa es la gracia. Aunque no nos lo merecemos, disfrutamos de ello... hasta que dejamos de disfrutar.

¡Qué malos, Dios mío, hemos sido! ¡Qué cosas tan feas hemos hecho en nuestra vida! ¡Cómo nos hemos enfadado con los demás! ¡Cuánto les hemos juzgado! ¡Pero la gracia es que, aunque no nos lo merezcamos, esto está, no obstante, aquí! ¡Un auténtico regalo!


No nos merecemos esto. Esto es un regalo que se nos da independientemente de lo que hayamos hecho, independientemente de lo que hayamos logrado o dejado de lograr e independientemente de lo que creamos o dejemos de creer. No somos nada pero, en este mismo instante, se nos ofrece todo. Todo lo que necesitamos. ¡Qué arrogancia pensar que merecemos más! En la raíz de toda búsqueda espiritual está la arrogancia, el narcisismo y el ego. ¡En la raíz está el yo! ¡En la raíz siempre está el yo! ¡Yo me merezco esto! ¡Yo me merezco aquello!

Ahí es donde empieza todo, en el yo. Yo quiero. Yo necesito. Ese "yo", esa persona, que tan sólida y real parece, no está presente en el sueño profundo sin sueños. Ahí sencillamente no hay persona, deseos, objetivos ni necesidades. Es por esto por lo que toda búsqueda se asienta en el vacío, toda búsqueda carece de fundamento, es un mero castillo en el aire.


Jeff Foster
(Una Ausencia Muy Presente)

9 nov. 2011

8 nov. 2011

FLEXIBILIDAD

Un hombre es joven en proporción a su flexibilidad. Observad a un niño pequeño. Es tan suave, tierno y flexible. A medida que se envejece, todo se vuelve tenso, duro, inflexible. Pero un hombre puede permanecer absolutamente joven hasta el momento mismo de su muerte si no pierde la flexibilidad.


Cuando sois felices, os expandís. Cuando tenéis miedo, os encogéis, os escondéis en vuestro caparazón, porque si salís puede haber peligro. Os encogéis en todos los aspectos: en el amor, en las relaciones, en la meditación, en todo. Os convertís en una tortuga y os encogéis por dentro. Si continuamente se permanece en el temor, tal como viven muchas personas, con el tiempo se pierde la elasticidad de la energía. Entonces os convertís en una charca de agua estancada. Dejáis de fluir, dejáis de ser un río. Os sentís cada vez más muertos.


Pero el miedo tiene un uso natural. Cuando la casa está en llamas tenéis que escapar. No intentéis no sentir miedo o seréis unos tontos. Deberíais mantener asimismo la capacidad de encogimiento, porque hay momentos en que es necesario detener el flujo. Deberíais ser capaces de salir y de entrar, de salir y de entrar. Eso es flexibilidad: expansión, encogimiento, expansión, encogimiento. Es como respirar. La gente que tiene mucho miedo no respira profundamente, porque incluso esa expansión proporciona miedo. Su pecho se encoge; tendrá un pecho hundido.

Intentad encontrar maneras de hacer que vuestra energía se mueva. A veces incluso la ira es buena. Al menos hace que vuestra energía se mueva. Si tenéis que elegir entre el miedo y la ira, elegid esta última. Pero no paséis al otro extremo. La expansión es buena, pero no deberíais volveros adictos a ella. Lo que de verdad debéis recordar es la flexibilidad la capacidad de moveros de un extremo al otro.



Osho
(Día A Día)

6 nov. 2011

EL INICIO DEL VERDADERO VIAJE ESPIRITUAL


El inicio del viaje espiritual es lo que yo denomino "vida después del despertar". En lugar de ser una vida vivida desde un ego separado, desde ilusión o desde la personalidad del ego, se trata de una vida vivida desde la comprensión consciente de nuestra verdadera naturaleza, que es la conciencia. Y eso es, de hecho, una vida nueva. Es un comienzo. Es el final de la identificación con los pensamientos, con las sensaciones y con la personalidad del ego; no obstante, en contra de lo que mucha gente cree, eso no es la meta de la espiritualidad. En realidad es el inicio del verdadero viaje espiritual, el comienzo de una nueva forma de vida. Es el inicio de un descubrimiento constante de la vida, pues comprendes que tú eres espíritu en forma de ser humano.


La espiritualidad reside en esto: en despertar a quien eres, a lo que eres. A lo largo de los años, mi trabajo con la gente me ha permitido descubrir dos elementos que, en mi opinión, son los más útiles y poderosos para el despertar. El primero consiste en desarrollar una actitud meditativa desde la que podemos deshacernos del control a un nivel muy profundo y en la que permitamos que todo sea lo que es. El segundo elemento consiste en comprometernos seriamente con nuestra inteligencia y con nuestra curiosidad innata a través de la indagación meditativa. Por separado, cualquiera de estos dos elementos podría quedar incompleto: la indagación separada de la meditación podría volverse intelectual y abstracta; la meditación separada de la indagación podría perdernos por diversos estados espirituales. Los dos elementos combinados proporcionan la energía necesaria, el ímpetu necesario para obtener un vislumbre de comprensión acerca de tu verdadera naturaleza. Y, al fin y al cabo, de eso trata la espiritualidad.


Adyashanti
(Meditación Auténtica)

2 nov. 2011

GIORDANO BRUNO


“Creo que el universo es infinito como obra del divino e infinito poder, porque hubiera sido indigno de la omnipotencia y de la bondad de Dios crear un solo mundo finito pudiendo crear, además de este mundo, infinitos otros. Por lo tanto, declaro que hay infinitos mundos parecidos al nuestro, el cual, de acuerdo con el sentir de Pitágoras, creo que una estrella de naturaleza análoga a la luna, a los otros planetas y demás astros, cuyo número es infinito, y que todos estos cuerpos celestes son mundos innumerables que constituyen el universo infinito en el espacio infinito, y esto es lo que llamo universo infinito con innumerables mundos; y así tenemos dos linajes de grandeza infinita en el universo y una multitud de mundos. Esto aparece a primera vista contrario a la verdad si se compulsa con la fe ortodoxa. Además, en este universo hay una providencia universal por cuya virtud todos los seres viven, se mueven y perseveran en su perfeccionamiento. Esto lo entiendo en dos sentidos: primero, a la manera como el alma está en todo el cuerpo y en cada una de sus partes, a lo que llamo la naturaleza, sombra o huella de la Divinidad; y segundo, a la manera como esta Dios en todo y sobre todo, por esencia, presencia y potencia, no como parte ni como alma, sino de modo inefable.”

“Además, creo que todos los atributos de Dios son uno solo y el mismo. De acuerdo con los más eminentes teólogos y filósofos concibo tres atributos principales: poder, sabiduría y bondad, o mejor dicho, voluntad, conocimiento y amor. La voluntad engendra todas las cosas; el conocimiento las ordena; y el amor las concierta y armoniza. Así comprendo la existencia de todas las cosas, pues nada hay que no participe de la existencia ni ésta es posible sin esencia, de la propia manera que nada es bello sin belleza, y por lo tanto nada puede escapar a la divina presencia. Así es que por raciocinio y no por verdad substancial la distinción de Dios”.

“Creo que el universo con todos sus seres procede de una Causa primera, por lo que no debe desecharse el nombre de creación a que, según colijo, se refiere Aristóteles al decir que Dios es aquello de que el universo y la naturaleza dependen. Así es que, según el sentir de Santo Tomás, sea o no eterno el universo, considerado en razón de sus seres, depende de una Causa primera y nada hay en él independiente”.

“Con respecto a la verdadera fe, prescindiendo de la filosofía, ha de creerse en la individualidad de las divinas personas, y que la sabiduría, el Hijo de la Mente, llamada por los filósofos inteligencia y por los teólogos Verbo, tomó carne humana. Pero a la luz de la filosofía, dudo de estas enseñanzas ortodoxas, aunque no recuerdo haberlo dado a entender explícitamente, ni de palabra ni por escrito, sino de un modo indirecto, al hablar de otras cosas que con toda sinceridad creo que pueden demostrarse por natural juicio. Así, en lo referente al Espíritu Santo o tercera persona, no lo comprendo de otra manera que como lo entendieron Salomón y Pitágoras, es decir, como Alma del universo compenetrado con el universo, pues según Salomón: “El Espíritu de Dios llena toda la tierra y contiene todas las cosas. Y esto concuerda asimismo con la doctrina pitagórica expuesta por Virgilio en el Texto de la Eneida: “De este espíritu, vida del universo, procede, a mi entender, la vida y el alma de todo cuanto tiene alma y vida. Además, creo en la inmortalidad del alma lo mismo que en el cuerpo, pues en lo que a sustancia se refiere también el cuerpo es inmortal, ya que no hay otra muerte que la disgregación, según parece inferirse de la sentencia del Eclesiastés, que dice: “Nada hay de nuevo bajo el sol. Lo que es será”.


Giordano Bruno
Nola, Nápoles 1548 - Roma, 17 de febrero de 1600
Astrónomo, filósofo, religioso y poeta italiano.



31 oct. 2011

EVOLUCIÓN


Rumi Jalaluddin es un poeta persa sufí. Nos da este mensaje evolutivo:


Morí como mineral y llegué a ser planta.
Morí como planta y me alcé como animal.
Morí como animal y fui humano.
¿Por qué debo temer? ¿Cuando fui menos por morir?
Aún, moriré una vez más, como humano
y subiré a las alturas como ángeles benditos.
Y, cuando sacrifique mi alma angelical,
llegaré a ser lo que mente alguna jamás concibió.


La ley de la evolución siempre busca crear un ser más complejo y superior.
Jamás podemos pensar, con nuestra mente humana, lo que seremos al morir, en esta condición humana.


Sí sabemos que seremos UNO con el Ser Absoluto.
Pero esta intuición nos permite disfrutar de ese estado.
Con seguridad será un estado más perfecto que el de ahora, porque lo viviremos sin las limitaciones de nuestro cuerpo y mente humanos.
¿Por qué habríamos de temer morir como humanos cuando vamos a nacer a un Ser Superior?


Darío Lostado
(Despertar A La Conciencia Día A Día)

29 oct. 2011

GRACIA


Vivimos la respuesta a nuestras plegarias,
pero no estamos conscientes ni agradecidos.

Comienza a confiar en el Universo, confía en ti,
pero no de forma personal.

El universo ni te reconoce ni te declara
separado de Sí mismo.

Estás dentro de la Gracia y Ella está dentro de ti,
nunca fuera. ¿Tal vez es por eso que no la encuentras?



Mooji
(Palabras Surgidas Del Silencio)

27 oct. 2011

DESENVOLVIENDO CARAMELOS

Entonces, si seguimos con la analogía de la pantalla de cine, podríamos decir que puedes contemplar todos los problemas en esa pantalla pero ya no son tuyos.

Exacto.

Lo que pasa es que, aunque se esté viendo una película, uno puede seguir empatizando e identificándose con lo que ve.

Te puedes involucrar completamente y, por esa razón, parecer que son "tus" problemas.

O sea que es como si, cuando estás en el cine, te metes tanto en la película que te olvidas de ti mismo.

Si.

Te "metes" completamente en la película pero, a veces, puedes "salirte" mentalmente y pensar: "Acuérdate de que estás viendo una película", como cuando alguien desenvuelve un caramelo o lo que sea, y el ruido del papel te saca de la película.

Así es, exactamente. ¡Eso es lo que está pasando hoy aquí, que has ido al cine y hay alguien que no para de hacer ruido desenvolviendo caramelos! (Todos ríen.)

Entonces, ¿cómo podemos acordarnos de hacer ruido desenvolviendo los caramelos?

"Tú" no te puedes acordar. Ese "tú" es el embelesamiento que desaparece cuando se produce el ruido al desenvolver el caramelo y eso se introduce en la película del reconocimiento de tu verdadera naturaleza; en otras ocasiones, estás inmersa en ella. El hecho de desenvolver los caramelos sucede cuando sucede: no se puede escoger cuándo.


Supongo que la pregunta, en cierto modo, es: "¿Qué es lo que lo convierte en permanente?".

Nada lo convierte en permanente.
Dentro de la película, la búsqueda de la "permanencia" se traduce en una agitación que parece impedir dicha permanencia. Ni tú ni nadie hace nada ahí: todo sucede espontáneamente.

¿podemos reconocer nuestra propia naturaleza leyendo este mensaje en un libro o escuchándolo en una grabación a tres mil kilómetros de aquí?

Por supuesto, no hay ninguna necesidad de estar en la habitación en la que un personaje está diciendo todo esto, aunque puede dar la sensación de que eso constituye una ayuda. Con respecto a la película, no parece que la lectura de todos esos libros sobre la no dualidad, el advaita y demás, ofrezca tantas "ventajas" como el hecho de interactuar directamente con alguien. Desde el punto de vista del que está identificado con el personaje, el libro puede pasar a ser, perfectamente, un elemento más del relato del "yo" hasta el punto de pensar: "Me he iluminado" o "He despertado".
Sin embargo, cuando estamos en una habitación, en ese cien en el que se escucha el ruido de los envoltorios de los caramelos, no resulta fácil que pase a constituir un elemento más del relato como en el caso del libro porque, aquí, siempre se te recuerda tu verdadera naturaleza de forma directa. Se da la vuelta a todas las preguntas para apuntar hacia la Unidad, hacia el presente: las preguntas suelen incluir un componente del "yo" pero las respuestas que se obtienen no provienen de ese punto de vista. El hecho de apuntar hacia algo de forma directa e inmediata siempre consigue socavar al "yo".


Nathan Gill
(Ya estás despierto)