Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


31 oct. 2011

EVOLUCIÓN


Rumi Jalaluddin es un poeta persa sufí. Nos da este mensaje evolutivo:


Morí como mineral y llegué a ser planta.
Morí como planta y me alcé como animal.
Morí como animal y fui humano.
¿Por qué debo temer? ¿Cuando fui menos por morir?
Aún, moriré una vez más, como humano
y subiré a las alturas como ángeles benditos.
Y, cuando sacrifique mi alma angelical,
llegaré a ser lo que mente alguna jamás concibió.


La ley de la evolución siempre busca crear un ser más complejo y superior.
Jamás podemos pensar, con nuestra mente humana, lo que seremos al morir, en esta condición humana.


Sí sabemos que seremos UNO con el Ser Absoluto.
Pero esta intuición nos permite disfrutar de ese estado.
Con seguridad será un estado más perfecto que el de ahora, porque lo viviremos sin las limitaciones de nuestro cuerpo y mente humanos.
¿Por qué habríamos de temer morir como humanos cuando vamos a nacer a un Ser Superior?


Darío Lostado
(Despertar A La Conciencia Día A Día)

29 oct. 2011

GRACIA


Vivimos la respuesta a nuestras plegarias,
pero no estamos conscientes ni agradecidos.

Comienza a confiar en el Universo, confía en ti,
pero no de forma personal.

El universo ni te reconoce ni te declara
separado de Sí mismo.

Estás dentro de la Gracia y Ella está dentro de ti,
nunca fuera. ¿Tal vez es por eso que no la encuentras?



Mooji
(Palabras Surgidas Del Silencio)

27 oct. 2011

DESENVOLVIENDO CARAMELOS

Entonces, si seguimos con la analogía de la pantalla de cine, podríamos decir que puedes contemplar todos los problemas en esa pantalla pero ya no son tuyos.

Exacto.

Lo que pasa es que, aunque se esté viendo una película, uno puede seguir empatizando e identificándose con lo que ve.

Te puedes involucrar completamente y, por esa razón, parecer que son "tus" problemas.

O sea que es como si, cuando estás en el cine, te metes tanto en la película que te olvidas de ti mismo.

Si.

Te "metes" completamente en la película pero, a veces, puedes "salirte" mentalmente y pensar: "Acuérdate de que estás viendo una película", como cuando alguien desenvuelve un caramelo o lo que sea, y el ruido del papel te saca de la película.

Así es, exactamente. ¡Eso es lo que está pasando hoy aquí, que has ido al cine y hay alguien que no para de hacer ruido desenvolviendo caramelos! (Todos ríen.)

Entonces, ¿cómo podemos acordarnos de hacer ruido desenvolviendo los caramelos?

"Tú" no te puedes acordar. Ese "tú" es el embelesamiento que desaparece cuando se produce el ruido al desenvolver el caramelo y eso se introduce en la película del reconocimiento de tu verdadera naturaleza; en otras ocasiones, estás inmersa en ella. El hecho de desenvolver los caramelos sucede cuando sucede: no se puede escoger cuándo.


Supongo que la pregunta, en cierto modo, es: "¿Qué es lo que lo convierte en permanente?".

Nada lo convierte en permanente.
Dentro de la película, la búsqueda de la "permanencia" se traduce en una agitación que parece impedir dicha permanencia. Ni tú ni nadie hace nada ahí: todo sucede espontáneamente.

¿podemos reconocer nuestra propia naturaleza leyendo este mensaje en un libro o escuchándolo en una grabación a tres mil kilómetros de aquí?

Por supuesto, no hay ninguna necesidad de estar en la habitación en la que un personaje está diciendo todo esto, aunque puede dar la sensación de que eso constituye una ayuda. Con respecto a la película, no parece que la lectura de todos esos libros sobre la no dualidad, el advaita y demás, ofrezca tantas "ventajas" como el hecho de interactuar directamente con alguien. Desde el punto de vista del que está identificado con el personaje, el libro puede pasar a ser, perfectamente, un elemento más del relato del "yo" hasta el punto de pensar: "Me he iluminado" o "He despertado".
Sin embargo, cuando estamos en una habitación, en ese cien en el que se escucha el ruido de los envoltorios de los caramelos, no resulta fácil que pase a constituir un elemento más del relato como en el caso del libro porque, aquí, siempre se te recuerda tu verdadera naturaleza de forma directa. Se da la vuelta a todas las preguntas para apuntar hacia la Unidad, hacia el presente: las preguntas suelen incluir un componente del "yo" pero las respuestas que se obtienen no provienen de ese punto de vista. El hecho de apuntar hacia algo de forma directa e inmediata siempre consigue socavar al "yo".


Nathan Gill
(Ya estás despierto)


25 oct. 2011

LOS EGOS


P: ¿Cómo de desconcertante es ver que finalmente has despertado y que nadie más lo ha hecho? ¿Es cierto que la vida es realmente simple, pero los egos de la gente la complican?

MW: Me resultó duro ver tan claramente cuál es la causa original de los problemas de la humanidad y descubrir que a muy pocas personas les interesa siguiera hablar de ello, y mucho menos buscarlo en su interior. Al principio creí que sería fácil limitarme a señalar lo evidente y que ellas comprenderían, pero fui muy ingenuo.

Sí, la vida es simple cuando el ego no se interpone en tu camino, y es el ego de los demás lo que les impide ver con auténtica simplicidad.


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución E Iluminación)


23 oct. 2011

TU PROPIA BÚSQUEDA


Cuando un maestro ha empleado una escala para ascender a lo alto de un muro, esa escala es desechada para siempre y jamás se vuelve a emplear.

Encuentra tu propia maldita escala. O mejor aún, sabe que ella te encontrará a ti; que ya lo ha hecho; ¡que tus pies están ya sobre sus travesaños!


Proverbio Zen

20 oct. 2011

LA VIDA SE VUELVE MÁS SIMPLE, NO MÁS FÁCIL


RAMESH: ¿Crees que la vida va a volverse más fácil gracias a esta comprensión, más fácil en el sentido de que habrá menos dificultades?

MICHAEL: Puede que así suceda. Realmente no importa.

RAMESH: Sí, pero si se volviera más fácil, no sería gracias a la enseñanza. ¿Entiendes eso?

MICHAEL. Sí.

RAMESH: Tú no sabes si se va a volver más fácil. Pero si lo hiciera, y tanto tú como yo esperamos que así sea, no tendría nada que ver con la enseñanza.

MICHAEL: Correcto.

RAMESH: Había ocurrido tanto si vinieras aquí como si no vinieras. Sin embargo, la vida sí se vuelve más simple. La vida no va a volverse más fácil, la vida va a ser tan dura como solía ser o tan fácil como solía ser, pero sí se vuelve más simple. ¿No es así? ¿Dirías tú eso?

MICHAEL: Absolutamente.

RAMESH: ¿Y por qué la vida sería más simple, Michael? ¿De qué manera se simplificaría la vida? Porque uno se involucra menos.

MICHAEL: Exacto.

RAMESH: ¿No es así?

MICHAEL: Hubo un momento en que comprendí claramente que era imposible para mí tener una perspectiva general de toda la creación. Sólo el creador puede tener esa perspectiva.

RAMESH: Eso es correcto.


Photo by Guillem.



MICHAEL: Así que mejor le dejo el timón a Él.

RAMESH: Nuevamente, eso es correcto. Lo que significa que Michael se involucra cada vez menos en lo que está sucediendo. ¿No es así?

MICHAEL: Absolutamente.

RAMESH: Lo que quiere decir que Michael acepta la vida tal como sucede. Michael acepta Lo-Que-Es en cada momento tal y como es, sin querer cambiarlo. Eso es correcto, ¿no es así?

MICHAEL: Eso es correcto.

RAMESH: Así que la vida se simplifica porque uno se involucra menos. Uno se involucra menos porque hay una aceptación mayor de Lo-Que-Es. Realmente simple. ¿no es así? Entonces, ¿por qué crees que la gente lo encuentra tan complicado? Si esto es tan simple, ¿por qué crees que...?

MICHAEL: Mientras perdure la creencia de que hay que hacer las cosas, siempre tendrá que ser así.

RAMESH: Correcto.

MICHAEL: Y eso puede cambiarse, únicamente la gracia.

RAMESH: Otra vez, sí. Así que básicamente todo el problema es el sentido personal de ser el hacedor, que es lo que se quiere decir realmente con la palabra "ego", aunque a éste se le dan varias definiciones. Sin embargo, lo que se quiere decir realmente con "ego" es el sentido personal de ser el hacedor.
Alguien me llamó desde Madrás y me preguntó: "¿Estoy en lo correcto si digo que usted dice que todos somos marionetas?". Y yo le respondí: "Sí, y un hombre muy sabio llamado Rumi está de acuerdo con que todos somos marionetas". Entonces, me dijo: "¿Por qué es tan difícil para mí aceptar que todos somos marionetas?". ¿Qué opinas tú Michael?

MICHAEL: Nuevamente, se trata del sentido personal de ser el hacedor.

RAMESH: Sí. El posible pensar en términos de que todas las personas son marionetas, pero es difícil para "mí" imaginar que yo soy una de ellas. Y el sentido de ser hacedor viene con el sentido del libre albedrío. ¿no es así? A las personas les es difícil aceptar que son marionestas principalmente porque no están preparadas para aceptar que no hay libre albedrío.


Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa)

17 oct. 2011

EL PESCADO CON PATATAS FRITAS Y LA TAZA DE TÉ


Todo, en este mundo onírico, se mantiene en un estado de equilibrio perfecto. La persona deprimida encuentra, vaya adonde vaya, un mundo deprimente; la persona temerosa también encuentra, vaya adonde vaya, un mundo temible, y el buscador siempre encontrará maestros que nutran y alimenten su búsqueda.

De hecho, el maestro necesita tanto al discípulo como éste le necesita a él. El discípulo desempeña, en el mundo del maestro, una función semejante a la que el maestro cumple en el mundo del discípulo. Cumple con una necesidad. A fin de cuentas, el maestro no puede conocerse a sí mismo como tal a menos que, de algún modo, utilice al discípulo para crear y mantener esa identificación. Por ello se aferran uno a otro con tanta intensidad.



En el mundo onírico, en el esfuerzo por ser una persona, en el intento de ser alguien en lugar de nadie, en el intento de que nuestra vida funcione, siempre tropezamos con nuestro propio reflejo.



¡Son tantas las cosas que nos prometen los maestros! Nos prometen un evento futuro llamado iluminación, despertar o algún tipo de cambio o modificación de la percepción que jamás podemos obtener ni dejar de obtener.

No obstante, con la desaparición de la crispación sobre uno mismo -y de la correlativa contracción del espacio del mundo en que se mueven maestros y enseñanzas- se pone de manifiesto una gracia que no tiene nada que ver con acontecimientos futuros, con experiencias espirituales, con cambios perceptivos, con transformaciones de conciencia o con cualquier cosa que los maestros del sueño puedan ofrecernos. Y eso es sorprendentemente ordinario, tan ordinario como tomarse una taza de té y comer pescado con patatas fritas. Pero aquí no hay nadie tomándose una taza de té ni comiendo pescado con patatas fritas. Sencillamente se bebe una taza de té y se come pescado con patatas fritas. Es como si la taza de té se bebiera a sí misma y el pescado con patatas fritas se comiese a sí mismo. Esto es lo más próximo a la verdad que podemos decir con palabras.

Photo by Guillem.



Está completamente más allá de lo que podríamos esperar. Y no es algo que aparezca de nuevo, sino la revelación de algo que ya estaba ahí, de algo que, por más oculto que parezca, se hallaba siempre delante de nosotros. La vida ordinaria siempre ha estado revelándonos sus secretos. El pescado con patatas fritas y la taza de té -y también, por supuesto, la mierda de perro que acabamos de pisar- siempre han sido guiños del Amado invitándonos a volver a casa.

Pero todo eso no se limita a ser una comprensión meramente intelectual. Bastaría, si tal fuera el caso, con que cambiásemos nuestros pensamientos de "no es esto" a "es esto" o de "no estoy despierto" a "estoy despierto". Dentro del mundo onírico, sin embargo, puede resultar extraordinario cambiar de pensamientos. ¡Es mucho mejor, si vamos a dormir, tener un sueño feliz! ¿Y también es mucho mejor, si vamos a soñar, pensar positivamente que pensar negativamente! ¿Por qué no piensas que estás despierto, en lugar de pensar que estás dormido? Dentro del mundo onírico el individuo puede hacer un millón de cosas diferentes con sus pensamientos y éstos, a su vez, pueden generar un millón de experiencias diferentes. Pero aquí vamos a hablar de algo que trasciende por completo todo eso, de algo que no puede ser capturado por ninguna fórmula creada por el pensamiento. "No hay nadie" y "hay alguien" son, de hecho, afirmaciones igualmente equivocadas. Y lo mismo podríamos decir con respecto a "hay elección" y "no hay elección". Dentro del mundo del sueño, esos pares de opuestos emergen y se desvanecen simultáneamente. Pero ninguno de ellos puede llevarnos a donde realmente queremos ir, es decir, a nuestra propia ausencia.


Jeff Foster
(Una Ausencia Muy Presente)





14 oct. 2011

EL ÚLTIMO DÍA


Cada día es como si fuera el último día de mi vida.

Cuando no sólo se comprende intelectualmente sino que se ve, con absoluta claridad, que el pasado y el futuro sólo resultan "reales" porque son unos constructos de la mente que surgen en este momento, la vida adopta una dimensión completamente nueva. La vida, vivir, se convierte en tu máxima prioridad; es decir, el momento que se está viviendo lo constituye todo, sin dejar nada afuera.

Dejas de vivir en el pasado y en el presente, por decirlo de algún modo, para regresar inmediatamente al lugar del que nunca te marchaste, al lugar en el que todo sucede, al lugar que constituye tu verdadero hogar. Y todo resulta nuevo, fresco, vivo, espontáneo, en perpetuo cambio. Es como un renacer constante.

Como el momento presente siempre es nuevo, lo que se va, se va para siempre. Todo se esfuma en ese espacio abierto que eres tú y nunca queda rastro. El mero concepto de "bagaje psicológico" resulta completamente superfluo. Por tanto, la atención se enfoca totalmente en lo que se está haciendo -la acción total, involucrarse completamente- porque ya no existe una persona física que se resista a lo que está sucediendo. En ese espacio abierto a la desaparición de toda resistencia, cualquier cosa es posible. Esto es la fuente de todas las posibilidades.

Photo by Guillem.



Está tan claro que sólo existe el Ahora eterno... sólo existe el Espacio en que todo sucede: de hecho, ya no importa qué es lo que realmente está sucediendo Ahora, porque el Ahora siempre essuficiente y acoge igualmente a todas las formas, con cariño, sin discriminación ni prejuicios. Por tanto, siempre se permite que todo suceda tal y como está sucediendo, porque nunca hay nada fuera de lugar. Es la libertad absoluta en el corazón mismo de la vida, el amor incondicional que lo liga todo, y eso es lo que tú eres en esencia.

Esto es el final del sufrimiento porque es el final del pasado; cada momento es sentido como si fuera el primero y el último de la vida, cada día es sentido como si fuera el primero y el último. Para la mente condicionada, esto resulta muy extraño pero, para ti, es la libertad absoluta. Es lo que todo el mundo busca pero nadie encuentra. Es la iluminación. Es la liberación. Y eso ya lo tienes, sólo que no te has dado cuenta. Sin duda alguna tú eres eso.

Cuando desaparece el individuo aislado, cada día es el último día de tu vida. En el mejor de los sentidos.


Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)


12 oct. 2011

EL MÉTODO ADVAITA


*Buena parte del tiempo siento que me aferro a este sueño porque tengo miedo de las consecuencias que tendría soltarlo. De modo que hay una especie de proceso de pensamiento, los pensamientos que parecen ocurrir constantemente. Da la sensación de que es algo que está resolviendo algo; ya sabes, el parloteo constante.


Absolutamente. Es la mente protegiéndose a sí misma e intentando llegar allí. Pero la ignorancia es que ella cree que hay un lugar al que llegar. Ésa es la función de la búsqueda..., algo separado, tú, y hay un lugar donde llegar. Hay un método, sabes, la gente lo llama "el método Advaita". ¿Cómo puede haber un método Advaita? Advaita significa unidad, o no-dos, o ser. ¿Cómo puede haber un método de acercamiento al ser? ¿Cómo puede haber un acercamiento a eso que ya es? El método de acercamiento es ser. No hay nadie que pueda aproximarse. Todo lo que hay es seidad.





*¿Incluyendo la sensación de que tienes que hacer algo al respecto?


Sí, incluso ese sentimiento es el ser sintiendo la necesidad de hacer algo para ser. El método de acercamiento es el ser haciendo el aparente acercamiento.



Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)


10 oct. 2011

LA VERDADERA LIBERTAD


Creemos que la libertad consiste en tener lo que queremos.

Pero lo cierto es que, en el mismo instante en que poseemos algo, aflora la inseguridad, porque tememos perderlo.


La verdadera libertad consiste en perderlo todo.

Porque, cuando carecemos de todo, no tenemos nada que perder.

Ése es el auténtico final del miedo.

Cuando nada es tuyo, todo es tuyo.

Ése es el final de la guerra.

Y, cuando no eres nada, lo eres todo.

Ése es el final de toda búsqueda.


Jeff Foster
(Una Ausencia Muy Presente)

8 oct. 2011

UNIDAD


El reconocimiento de la unidad de La Vida es el fundamento del amor humano.

Cada persona es vida consciente reflexiva, aunque frecuentemente viva irreflexiva e inconscientemente.

Photo by Guillem


Si somos conscientes de nuestra vida, nos daremos cuenta de que todos los humanos somos hermanos en la conciencia reflexiva, pero somos también hermanos en La Vida de todos los seres vivos del Planeta y del Universo.

Nuestro mundo parece un campo de batalla donde cada uno es rival de su vecino y prójimo. Todo ello es por inconsciencia, por desconocer que únicamente vivir El Amor que somos, nos hará felices.


Darío Lostado
(Mensajes de amor)


5 oct. 2011

SABIDURÍA RETROSPECTIVA


El otro nunca es responsable. Estad atentos. Si os volvéis sabios en el momento, no habrá problema. Pero todo el mundo se vuelve sabio cuando el momento ha pasado. La sabiduría retrospectiva no vale nada.


Cuando lo habéis hecho todo, cuando habéis luchado, sermoneado y os habéis quejado y luego os habéis vuelto sabios y visto que no tenía sentido, es demasiado tarde. No sirve para nada... porque ya habéis cometido el daño. Esta sabiduría es una sabiduría falsa. Os brinda la sensación de que habéis entendido. Ese es un truco del ego. Esa sabiduría no os va a ayudar. Cuando estabais haciendo lo que hacíais, en ese mismo momento, simultáneamente, es cuando ha de surgir la percepción y deberíais comprender que lo que hacéis es inútil.




Si sois capaces de verlo cuando está presente, entonces no podéis hacerlo. Jamás se puede ir contra la propia percepción, y si se va contra ella, esa percepción no lo es. Se la está confundiendo con otra cosa.

Así que recordad, el otro jamás es responsable de nada. Es algo que hierve en vuestro interior. Y por supuesto la persona a la que amáis es la que está más próxima a vosotros. No podéis arrojárselo a un desconocido que pasa por la calle, de modo que la persona que más próxima tenéis se convierte en el receptáculo en el que podéis continuar vertiendo todas vuestras tonterías. Pero hay que evitar eso, porque el amor es muy frágil. Si lo hacéis demasiado, si os excedéis, el amor puede desaparecer.

El otro nunca es responsable. Intentad que esto sea un estado tan permanente de percepción en vosotros que siempre que empecéis a ver algo malo en el otro, lo recordéis. Sorprendeos con las manos en la masa para poder parar en el acto. Y pedir que se os perdone.


Osho
(Día A Día)


3 oct. 2011

DEEPAK CHOPRA: COMO MEDITAR.


Nuestras mentes están constantemente activas, siempre saltan de un pensamiento a otro, de una emoción a otra. Para establecer contacto con la inteligencia no circunscrita -el alma universal que reside en nuestro interior y que es parte de todos nosotros- es necesario encontrar un camino que vaya más allá de la neblina de pensamientos distractores que normalmente la ocultan, Es imposible avanzar a través de esta barrera tanto como lo es hacerlo en una neblina real. Si quieres ver al otro lado de la calle en un día de niebla, nada físico que hagas podrá ayudarte. Debes esperar, paciente y tranquilo, hasta que la neblina se disipe y se vaya por sí sola. De vez en cuando se abren claros que te permiten ver qué hay del otro lado. Lo mismo ocurre con los pensamientos. Cuando estamos tranquilos podemos encontrar momentos de silencio puro a los que llamo "claros", y a través de ellos podemos dar un vistazo al nivel más profundo del alma. Cada vistazo incrementa la comprensión; finalmente, nuestra conciencia se expande.


El propósito de la meditación es dejar de pensar por un momento, esperar a que la neblina de pensamientos se disipe y dar un vistazo al espíritu interior. Para la mayoría es muy difícil controlar el torrente de pensamientos. Los principiantes pueden sentirse frustrados, pero la frustración es apenas otro pensamiento, otra emoción que se interpone en el camino. El objetivo es liberar todos los pensamientos con tranquilidad y mesura.


Deepak Chopra
(Sincrodestino)


1 oct. 2011

NO SABER = LIBERACIÓN


Estudiante: Has estado hablando de liberar la parte personal, pero me parece que esto también se podría aplicar a la meditación. Cuando medito llego a un lugar en el que estoy despierto, pero no percibo nada, y enseguida me digo: "¿Qué es lo que estoy dejando de detectar?". Entonces la mente se pone a dar vueltas. Así que me sirve de mucho saber que cuando no tengo pensamientos estoy donde debería permanecer el máximo tiempo posible.

Adyashanti: No necesitas intentar quedarte ahí, pues en realidad nunca has estado en otro sitio. Te des cuenta o no, ahora mismo estás despierto. Estás tan despierto como cuando meditas. Esa iluminación o atención es tan consciente de que mi voz está hablando ahora como de cualquier otra cosa. Es completa y plena, y nunca será más de lo que ya es. Ya está ahí. Por esa razón todos los maestros espirituales han dicho siempre que ya estamos iluminados, lo que ocurre es que no lo sabemos.

Así que la pregunta se convertiría en ¿cómo lo sé? Tienes que empezar a cuestionarte profundamente todo lo que crees sobre ti. Tenemos muchas ideas sobre quiénes somos y lo que somos, pero cuando las cuestionamos se desmoronan enseguida. Entonces llegamos a un punto en el que no sabemos quiénes somos. Y al final estamos seguros de que no lo sabemos en absoluto.

Te das cuenta de que todas las definiciones que tienes sobre ti no son más que un concepto y, por tanto, una mentira. La mente se detiene por la mera razón de que no tiene adónde ir. Evidentemente, esta parada no se puede practicar, porque cualquier práctica para detenerse no sería más que una farsa. La parada sucede como resultado de la visión, de la sabiduría, de la comprensión, y de nada más. No es una técnica. Por eso éste es el camino de la sabiduría. Cuando la mente comprende sus propias limitaciones, se detiene naturalmente. La mente sigue intentando encontrarse sólo cuando está bajo la ilusión de creerse que puede hacerlo. Cuando comprende que no lo puede hacer se detiene, pues entonces sabe que no hay nada que hacer.

Al decir que la mente se detiene, no quiero decir, literalmente, que todos los pensamientos desaparezcan. Ése no es el resultado de la mente que se detiene. Lo que hace es dejar de interpretar la realidad. Entonces te quedas con una realidad en bruto, sin deformaciones. Es la experiencia de la libertad profundo y liberadora. Te alivias de un gran peso. Tus pensamientos no tienen que dejar de pasar por tu mente. No necesitas cambiar nada. Tu mente sólo tiene que hacer una cosa: contemplar con mucha curiosidad la pregunta "¿qué soy yo realmente?". La contemplación de esta pregunta te llevará, precisamente, más allá del pensamiento.

Si te preguntases ahora mismo "¿quién soy yo?", ¿qué es lo primero que dirías?






Estudiante: ¿Lo primero que diría? Que soy la definición que me he dado siempre.

Adyashanti: ¿Eso significa que en realidad no lo sabes?

Estudiante: Si.

Adyashanti: Así que sabes que no lo sabes. Ésa es una revelación increíble en sí misma. Casi siempre dejamos de verla, pues todo el mundo está tremendamente seguro de quién es. Tal vez no lo estuvieses pensando hace cinco minutos, pero en realidad te sentías bastante seguro a nivel emocional y actuabas como si supieras quién eres. Cuando un ser humano se puede hacer esta pregunta seriamente y contesta la verdad, que no lo sabe, en vez de pretender que sí lo sabe, esto tiene una importancia increíble. La alfombra oculta una verdad inmensa que casi siempre permanece escondida. Cuando te haces consciente de que "no sé quién soy", la firmeza desaparece de los cimientos de tu vida.

Cuando llegas a lo desconocido, no has cometido ningún error. No tienes que saber nada, pues eso te llevaría precisamente a la mente y generaría un interminable circulo vicioso. La auténtica liberación está más allá de la mente. Cuando llagas a lo desconocido, en realidad estás a las puestas de la liberación. Lo único que tienes que hacer es sumergirte en el hecho de que no lo sabes. Nos pasamos la vida creyendo que lo sabemos, de forma consciente o inconsciente. y en eso radica toda nuestra experiencia. ¿Cuál es la experiencia del no saber? ¿Cómo te sientes realmente al no saber?

Estudiante: No lo sé, pero me siento genial pensando que no lo sé.

Adyashanti: Bien, acabas de contestarte. Te sientes genial, ¿no es así? Si no te pones a escuchar a la mente diciendo "oh no, necesito saber", y no te asustas; y si acudes directamente a tu sensación, verás que te sientes muy bien, que te sientes muy liberado, desde el principio. No saber es un alivio, pues lo que creías ser es lo que generaba todos los problemas. Es lo que cargaba con todo el peso. Ahora te cuestionas todo eso: ¿qué pasa si estabas equivocado? El mero hecho de pensarlo es estimulante, ¿no?

Estudiante: Tengo ganas de llorar, me siento tan bien.

Adyashanti: ¡Bien! Pues ve justo ahí. Pon tu atención precisamente ahí, eso es todo lo que tienes que hacer. "¿Cómo te sientes al no saber? ¡Oh, es tan maravilloso!" Limítate a descansar ahí. No llegarás al conocimiento sabiendo, sino no sabiendo. Estarás a un millón de kilómetros de todo lo que sabes, cada vez a más profundidad, lo que implica que estarás más allá de la mente. Entonces lo verás en un instante, y lo sabrás.

Estudiante: Podría quedarme atrapado en el placer del no saber.

Adyashanti: Alcanzarás sabiduría por el mero hecho de descansar en el no saber. Es una paradoja. Cuanto más descanses en el no saber, lo que implica no aferrarse nunca a la mente, más directa será tu experiencia de sabiduría. Surgirá en un instante.

No pasamos muchas vidas danzando junto a las mismísimas puestas de la libertad. Hacemos piruetas en el descansillo y nunca sabemos bien quiénes somos. Bastará un chasquido, una vuelta más de ese nudo, para obtener sabiduría, eso es todo. Es tan fácil. No es difícil. Lo que ocurre es que la gente no sabe adónde ir. En cuanto sabes adónde ir y tienes el coraje de ir ahí, es fácil. Dirígete hacia lo desconocido, experimenta lo desconocido, sé lo desconocido. Todo el conocimiento verdadero se despierta en lo desconocido.


Adyashanti
(La Danza Del Vacío)