Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


30 abr. 2011

¡SALVEMOS LA MEDICINA NATURAL!


En dos días, una nueva directiva de la UE prohibirá gran parte de la medicina natural, negándonos el acceso a remedios sanos, a la vez que sigue alimentando las enormes ganancias de las grandes farmaceúticas. Levantemos una protesta masiva para presionar a la Comisión para que modifique la Directiva, y para que nuestros gobiernos rechacen su implementación. Juntemos un millón de voces para salvar la medicina natural. Agrega tú nombre aquí:





Nota: Gracias a Megui por enviar el mensaje.


25 abr. 2011

BUSCADORES


En un satsang le preguntaron a Ramesh cómo explicaba él el incremento en el número de buscadores espirituales en el mundo entero, el aparente aceleramiento en el incremento de organismos cuerpo-mente que logran la realización y el número siempre creciente de libros y revistas dedicadas al tema, y que sin embargo él siempre citara a Lord Krishna en el Bhagavad Gita diciendo cuán pocos buscadores existen el el mundo. La respuesta de Ramesh fue:




"Eso significa sencillamente que hay más personas y por eso hay más buscadores. ' Entre miles hay un buscador, y entre miles de buscadores no hay nadie que Me conozca en principio'. Eso es lo que dice Lord Krishna. Así que hay más personas y hay más buscadores. Si hay más buscadores hay más Gurús, y si hay más Gurús hay más libros".


Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa)


23 abr. 2011

ATENCIÓN E INTENCIÓN


Así como la atención genera energía, la intención permite la transformación de esa energía. La atención y la intención son las herramientas más poderosas del experto en espiritualidad. Son ellas las que atraen una determinada clase de energía, y una determinada clase de información.

Así pues, mientras más atención prestes a las coincidencias, más atraerás otras coincidencias que te ayudarán a aclarar su significado. La atención prestada a las coincidencias atrae la energía y la pregunta "¿qué significa?" atrae la información. La respuesta puede llegarte como una cierta idea, un sentimiento intuitivo, un encuentro o una nueva relación. Puedes experimentar cuatro coincidencias aparentemente inconexas y comprender todo de repente, al ver el noticiero de la noche: "Ah, ¡eso es lo que significaban!". Mientras más atención prestes a las coincidencias y más te preguntes por su significado, más frecuentemente ocurrirán y más evidente será su significado. En el momento en que eres capaz de percibir e interpretar las coincidencias, tu camino hacia la realización salta a la vista.


Deepak Chopra
(Sincrodestino)


18 abr. 2011

LA PSEUDOIDENTIDAD


Sin embargo, con el fin de ver claramente cómo surge la pseudoidentidad o el ego (que se supone que es la causa y el objeto de la supuesta esclavitud), es necesario comprender el proceso conceptual de la manifestación. Lo que somos nosotros en términos absolutos, nouménicamente, es unidad, subjetividad absoluta sin el más leve rastro de objetividad. La única manera en que se puede manifestar esto-que-somos es por un proceso de dualidad, cuyo comienzo es la agitación de la consciencia, el sentido de "Yo soy". Este proceso de manifestación-objetivación, que faltaba por completo hasta ese momento, implica una dicotomía entre un sujeto que percibe y un objeto que se percibe, entre el conocedor y lo conocido.

El noúmeno (la subjetividad pura) debe permanecer siempre como sujeto único. Por tanto, el supuesto conocedor y lo supuesto conocido son ambos objetos en la consciencia. Éste es el factor esencial que hay que tener en cuenta. Este proceso sólo puede producirse en la consciencia. Toda cosa imaginable, todo tipo de fenómeno que perciben nuestros sentidos y que interpreta nuestra mente es una apariencia en nuestra consciencia. Cada uno de nosotros existe únicamente como objeto y como apariencia en la consciencia de otro. El conocedor y lo conocido son objetos en la consciencia, ambos, pero (y he aquí el punto importante en lo que respecta a la pseudoidentidad) el que conoce al objeto se asume como sujeto del conocimiento de otros objetos en un mundo externo a sí mismo, ¡y este sujeto conocedor considera que su pseudosubjetividad constituye una entidad independiente, autónoma; un "yo" dotado de libre albedrío para obrar!

El principio de la dualidad, que comienza con el sentido de "Yo soy" y en el que se basa toda la manifestación fenoménica, da un paso más cuando la pseudoidentidad, en su papel de pseudobjeto, da inicio al proceso de razonamiento comparando las contrapartes interdependientes y opuestas (tales como lo bueno y lo malo, lo puro y lo impuro, el mérito y el pecado, la presencia y la ausencia, lo grande y lo pequeño, etcétera) y, después de la comparación, discrimina entre ellas. Esto constituye el proceso de conceptualización.




A parte de esta dicotomía del sujeto y el objeto, el proceso de la manifestación fenoménica depende del concepto básico del espacio y el tiempo. A falta del concepto de "espacio", ningún objeto podría hacerse aparente con su volumen tridimensional; del mismo modo, a falta del concepto afín de "tiempo", no podría percibirse el objeto tridimensional ni medirse ningún movimiento, porque no existiría la duración necesaria para que el objeto fuera perceptible. Por tanto, el proceso de la manifestación fenoménica tiene lugar en el espacio-tiempo coceptual, en el que los objetos se convierten en apariencias en la consciencia, que son percibidas y conocidas por la consciencia por medio de un proceso de conceptualización cuya base es una división entre el pseudosujeto que percibe y el objeto percibido. El resultado de identificarse con el elemento conocedor en el proceso de la manifestación produce la concepción de la pseudopersonalidad dotada de libre albedrío personal. Y ésta es toda la base de la "esclavitud" ilusoria.

No comprendáis por pastes todo el proceso de la manifestación fenoménica, dice Maharaj, sino vedlo globalmente en un solo destello de apercepción. Lo Absoluto o lo nouménico es el aspecto inmanifestado de lo que semos, y el fenómeno es el aspecto manifestado. Ambos son no-diferentes. Podría establecerse una analogía burda con la sustancia y su sombra, ¡sólo que lo manifestado sería la sombra de lo inmanifestado sin forma! Lo Absoluto nouménico es intemporal, inespacial, imperceptible por los sentidos; los fenómenos están limitados en el tiempo, tienen una forma limitada y son perceptibles por los sentidos. El noúmeno es lo que somos; los fenómenos son lo que parecemos ser como objetos separados en la consciencia. La identificación de la unicidad (o sujeto) que somos con el estado de separación en la dualidad (u objeto) que parecemos ser constituye la "esclavitud", y la des-identificación (de esta identificación) constituye la "liberación" son ilusorias, porque no hay ninguna identidad que está esclavizada, deseando la liberación; ¡la entidad no es mas que un concepto que surge de la identificación de la consciencia con un objeto aparente, que no es más que una apariencia en la consciencia!.


Ramesh S. Balsekar
(El Buscador Es Lo Buscado)


14 abr. 2011

TURIYA



Como respuesta a una pregunta acerca de si era un hecho que aquel que ha comprendido el Sí no experimenta los tres estados de vigilia, sueño y sueño profundo [sin ensueños], Ramana Maharshi aclaró que los tres estados seguirán existiendo y tienen que seguir existiendo durante el resto de la vida del organismo cuerpo-mente. Pero el ser autorrealizado no está identificado con el cuerpo y permanece en el Ser en cada uno de los tres estados. Si permaneces como estás ahora, estás en el estado de vigilia. El estado de vigilia se esconde en el estado de sueño con ensueños, de estar dormido. El estado de sueño con ensueños desaparece cuando estás en el sueño profundo (sin ensueños). Los tres estados van y vienen, pero tú siempre estás ahí.

Maharshi explicó también que en realidad sólo existe un estado, el de la Consciencia o existencia. Los tres estados de vigilia, sueño y sueño profundo son transitorios, pero el estado real continúa existiendo todo el tiempo. Lo que está presente siempre es el sentido impersonal de presencia. Lo que está ausente en el estado del sueño profundo sin ensueños es el sentido personal de presencia. Ramana Maharshi lo explicó de esta manera.




"La Existencia o Consciencia es la única realidad. A la Consciencia más el estar despierto la llamamos vigilia. A la Consciencia más el estar dormido la llamamos sueño. A la Consciencia más el ensueño la llamamos ensueño. La Consciencia es la pantalla sobre la que todas las imágenes van y vienen. La pantalla es real, las imágenes son simples sombras en su superficie... Debido a que el estado de vigilia es largo, imaginamos que es nuestro estado real, pero, en efecto, nuestra naturaleza real es turiya, el cuarto estado que siempre es como es y no sabe nada de los tres estados de vigilia, ensueño o sueño. Ya que denominamos a éstos avasthas (estados), también denominamos al cuarto estado turiya avastha. Pero no es un avastha sino el estado real y natural del Sí (Yo). Cuando esto es comprendido, sabemos que no es un turiya o cuarto estado (un cuarto estado sigue siendo sólo algo relativo) sino que es turiyateeta, el estado trascendente"


Ramesh S. Balsekar
(Un Dueto De Uno)

6 abr. 2011

LA PLENITUD


Tengo la sensación de que me falta algo y no consigo desprenderme de esa sensación. En parte, creo que me libraré de ella si encuentro las respuestas a mis preguntas. Pero, quizás, si sigo haciéndome estas preguntas, sólo prolongaré la búsqueda...


Tus preguntas forman parte del juego de la búsqueda pero no pasa nada, eso es maravilloso. No hay por qué rechazar las preguntas. Puede que surjan o puede que no. Sólo debes saber que tú, ahí, no puedes hacer otra cosa porque es la mente la que se revela exactamente tal y como debe hacerlo, planteándose las preguntas que necesita para mantenerse viva.

No obstante, plantearse una pregunta implica una respuesta que tú aún no conoces. Hacerse esas preguntas es fruto de la sensación que comentas, de que te falta algo. Fíjate. La mente dice: "Para que desaparezca esta sensación de que me falta algo, tengo que encontrar respuestas". ¿Te das cuenta entonces de cómo este mecanismo promueve el mantenimiento de esa sensación? En realidad, no te falta nada, eso no es más que un cuento, una creencia. ¡Esa sensación de que te falta algo es tu búsqueda de respuestas! ¿Entiendes qué quiero decir?



Mientras exista este proceso de "plantearse preguntas y esperar respuestas", permanecerá esa sensación de falta de plenitud. Sin embargo, esa sensación surge ahora. Pues siéntela ahora. No es más que energía: es una expresión más de que estás vivo, y no tiene nombre. Antes de ponerle la etiqueta de "me falta algo", ¿cómo es esa sensación? No es más que una sensación que brota ahora, que brota en la inmensidad que eres tú, pero no eres quien lo hace. Fíjate cómo la mente lo clasifica como "falta de plenitud" y establece una división entre "tú" y "me falta algo". Entonces, busca cómo acabar con esa sensación. Todo esto es un espejismo maravilloso, un juego de la mente para mantener esa sensación de no sentirse plena, porque la mente no quiere que eso se termine -sería el fin de la mente-. Si se terminara esa sensación de falta de plenitud, la mente no tendría nada que hacer, lo cual, para ella, equivale a la muerte. Sin embargo, para lo que tú eres, equivale a libertad.

Aun así, esa sensación de que te falta algo no supone ningún problema, la búsqueda no supone ningún problema, hacerse preguntas no supone ningún problema, esperar encontrar las respuestas no supone ningún problema. Todo eso ya mismo brota en la liberación. La respiración, el latido del corazón, el sonido de los pasos en la calle, el ruido sordo del tráfico es todo lo que hay, y eso ya está sucediendo para nadie. Surge de la nada y , simplemente, existe. Cualquier pregunta que plantees implica que hay algo más además de esto, que falta algo. Sin embargo, no hay más que esto y a esto no la falta nada de por sí. Esa plenitud ya incluye la falta de plenitud. ¿Te das cuenta?

Fíjate cómo la mente sigue diciendo: "¡Pero tiene que haber algo más que esto! ¿Tiene que haber una plenitud superior a esto!". Y eso tampoco supone ningún problema porque no es más que otro pensamiento, otro pensamiento inofensivo que brota en la inocencia que tú eres.


Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)

3 abr. 2011

¡¡APÚNTATE YA!!



AMANTES DE LA VERDAD Y LA VIDA


Hay una tendencia en nuestro mundo a reunirse en grupos las personas con unas mismas ideas, gustos, aficiones, intereses de toda índole, profesiones, ideales... Y viendo esta realidad de nuestro mundo, he pensado que sería muy útil crear un grupo sin estructura alguna, de todas aquellas personas que están unidas por un mismo objetivo en sus vidas como es Amar La Verdad y La Vida como lo más importante de nuestra existencia. Casi diría que debe ser un enamoramiento de La Verdad y La Vida. Aunque usamos dos palabras, en el fondo, La Verdad es igual a La Vida. Pero en la percepción de nuestras mentes hay una diferencia conceptual.

Amar La Verdad, sin diferencias de religión, raza, ideología, sexo, nacionalidad, cultura edad, nivel social, intelectual...

Invitamos a quienes admitan estos doce principios básicos, como una orientación fundamental, a formar un grupo humano que tan sólo nos exige vivir de acuerdo con estos principios como orientación de nuestra vida.

Queremos contribuir a que La Luz de La Verdad se vaya expandiendo día a día sobre nuestro planeta. Es muy recomendable que usemos todos los medios tecnológicos y personales a nuestro alcance para difundir esta idea, abierta y comprometidamente.

Ojalá que algunos se animen a difundir por Internet estos principios y sean muchos los que se adhieran a ellos para que la luz de La Verdad se vaya expandiendo por nuestro mundo.

Para cualquier comentario o sugerencia, pueden recurrir al e-mail o curreo electrónico: dariolostado@hotmail.com

Para pertenecer a este grupo no es necesario inscribirse ni pagar absolutamente nada. Es un compromiso moral de querer amar La Verdad y La Vida por sobre todo.

Photo by Guillem.



PRINCIPIOS BÁSICOS PARA "LOS AMANTES DE LA VERDAD Y LA VIDA"

1. Ama La Vida en todas las formas de cada ser vivo, sintiendo la unidad básica de todo cuanto existe. Todo existe y existimos en el Ser que nos hace ser.

2. Descubre tu verdadero YO y vive Eso que eres. Lo conseguirás en la constante meditación del Silencio Interior.

3. Que tu Yo verdadero sea el dueño de tu vida y no tu pequeño yo personal, egocentrado en sus raquíticos intereses.

4. Comprende que es bueno todo aquello que ayuda y favorece el desarrollo de tu ser verdadero y malo lo que impide dicho desarrollo.

5. Comprende que tus errores son fruto de la ignorancia. Con observación atenta, verás que debes ser indulgente y consciente de ti para no caer en sentimientos de culpa.

6. Comprende que los defectos ajenos son también efecto de la ignorancia. Acepta que la personalidad es siempre limitada y defectuosa. Por lo cual acepta a los demás tal cual son.

7. ¡Despierta! Trasciende el conocimiento sensorial y racional, expandiendo tu conciencia para que la intuición y el discernimiento interno te muestren el camino correcto. La intuición y el discernimiento son fruto directo de la meditación silenciosa.

8. Cuando te centres en tu verdadero ser, tendrás serenidad y paz. Comprende que lo que llamamos ofensas, solamente son reacciones de tu falso ego personal.

9. ¡¡Atréverte a ser libre!! Comprende que tu libertad consiste sólo en expresar tu verdadero Ser y no los impulsos del yo ilusorio y falso que está siempre condicionado por los instintos y sus caprichos.

10. Actúa a partir de la Verdad y no sigas a nada y a nadie sino a tu voz interior, que es la voz de tu ser auténtico.

11. No busques fuera la plenitud que tú eres. Esa plenitud es tu auténtica felicidad.

12. Tu vida sólo es vida si la vives con amor verdadero, desinteresado e incondicional. Amar es sentirse unidos el amante y el amado en el Ser Uno del que ambos son expresión.


El amor es el protagonista de toda la historia de la Humanidad.

Amar La Verdad es el objetivo más noble de la existencia humana.

Todos los desórdenes humanos son desviaciones de La Verdad y efecto de la ignorancia.

El ansia por conocer La Verdad ha atormentado siempre al hombre y lo sigue atormentando a pesar de estar inmerso en un mar de hipocresía, mentiras y falsedades.

Pero ¿qué es la Verdad? ¡qué significa amar la Verdad?.

La Verdad es la Realidad. La verdad de cada cosa es la realidad de esa cosa. Pero la mente humana no puede nunca conocer la verdad total de ninguna cosa porque la Realidad tan sólo puede ser abarcada por El Ser Real, el ser que es Uno con la Realidad. Y nuestra mente es cambiante e ilusoria. La mente tan sólo puede conocer apariencias parciales de lo que percibe.

La verdad de algo, tan sólo puede residir en el Ser que hace que ese algo exista. Ese ser suele llamarse Ser Absoluto, Inteligencia Infinita, Conciencia Absoluta... Dios o como se lo quiera llamar porque el nombre es irrelevante.

Ese Ser Absoluto hace que todo cuanto existe sea lo que es. Y nada hay fuera de Él. e lo contrario, ya no sería absoluto.

La limitada mente humana conoce parcialidades de lo perceptible. El ser humano tiene hambre y sed permanente de conocer más y más el mundo que lo rodea.

La Conciencia humana es de la misma naturaleza de la Conciencia Absoluta, pero la limitación de sus instrumentos (sentidos, cerebro, mente...) impiden que el hombre conozca la Verdad Absoluta.

Cuando nuestro ser psico-físico se desintegre por la muerte, seremos lo que siempre fuimos, Uno con la Conciencia Absoluta, con El Ser... con Dios.

Pero ¿qué hacer ahora mientras vivimos con este cuerpo y mente limitados?, ¿hay alguna posibilidad de conocer la Verdad Absoluta?

Algunos místicos hablan de tres maneras de ver. Con el ojo carnal vemos la cosas exteriores. Con el ojo de la razón, la cosas mentales y racionales. Con el ojo de la contemplación, las cosas divinas.

Desde hace miles de años, los Upanishad tratan de conducir a los buscadores de la Verdad al Absoluta, destruyendo la ignorancia.

Para conocer la Verdad se requiere un intenso y permanente amor a la Verdad. Que la Verdad sea lo más importante en nuestra existencia.

Amar la Verdad es sentirse Uno con ella. Como La Verdad es La Realidad es aquello que está libre de cambios, fuera del tiempo y el espacio.

En el sentido más estricto, ya somos La Verdad y La Realidad. Nuestro ser profundo es La Realidad. Nuestro cuerpo y mente están en el espacio y tiempo, por lo que pertenecen al mundo ilusorio.


Photo by Guillem.


Mi ser es real, mi apariencia ilusoria.

Todo lo que tengo (cuerpo, pensamientos, sentimientos, deseos, proyectos...) es cambiante, no tiene realidad estable.

Los modos de ser o existir están en permanente cambio.

Lo Real está fuera del mundo espacio-temporal.

Hemos sido instruidos en la creencia de que lo real es lo que se ve, se toca, se palpa, se percibe por los sentidos. Esa ha sido y sigue siendo nuestra creencia. Nuestra vida se ha desenvuelto siempre entre valoras visibles, físicos, materiales. Por eso hemos hecho consistir nuestra felicidad en esa clase de valores.

La meta y objetivo humano no es ni puede ser algo tan inestable como el simple bienestar de la personalidad. La meta humana es conocer y vivir las potencialidades que el ser humano es, en el fondo de su verdadero ser. Y es la plenitud de gozo y felicidad.

Quedarse prendado del bienestar personal, material o incluso psicológico es la trampa en que suelen quedar atrapadas muchas personas que creen tener aspiraciones espirituales.

Cuando se vive desde La Verdad de uno mismo, tan bienvenido es el placer y bienestar físico y psíquico como el displacer y el sufrimiento.

Desde la luz de la Verdad de uno mismo se desprende el discernimiento por el que se valora cada cosa en su justa grado. El discernimiento se produce por la luz de nuestro ser real.

Mientras depositamos nuestra felicidad en el impermanente y fugaz bienestar físico y en el cambiante bienestar mental y afectivo, viviremos en la dramática falsedad que en algún momento habremos de constatar y aceptar lo queramos o no.

No se trata de rechazar nada. Se trata de vivir todo lo que La Vida nos va ofreciendo en el aquí y ahora con la conciencia despierta. Desde ahí, todo lo que la Vida nos ofrece, lo vivimos como un regalo. Desde la mente se vive como regalo lo grato y como castigo lo ingrato y desagradable.

La libertad verdadera hace que no nos quedemos pegados ni a lo agradable ni a lo doloroso.

Todo es un regalo de La Vida. Y todo es para nuestro bien. Pero hay que tener los ojos de la conciencia bien abiertos para entenderlo. Con la mente egoísta y limitada no podremos entenderlo.


Darío Lostado
(Atrévete A Ser Libre)