Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


31 oct. 2009

PALABRAS SURGIDAS DEL SILENCIO

Algunos dicen: "Ver para creer"; pero el auténtico ver hace el creer innecesario.
Si ves verdaderamente, ¿qué necesidad hay de creer?
Ver es suficiente.
Mooji

26 oct. 2009

CRISIS Y TRANSFORMACIÓN

ESTE ESTADO DE CRISIS ¿SERÁ SUFICIENTE PARA PROVOCAR UNA TRANSFORMACIÓN?


Hace un tiempo, leí algo acerca de Ilya Prigonine, químico y físico belga nacido en Rusia que ganó el Premio Nobel de química por descubrir que cuando los sistemas se hacen más complejos y alcanzan un cierto estado de tensión se transforman en un sistema de un orden superior.
¡Sí!, pensé cuando leí eso por primera vez. Había visto en mi propia vida que las revelaciones más significativas llegaban después de algún tipo de crisis. Normalmente, tras haber estado pensando en algo que no coseguía comprender, por mucho que lo intentara. Entonces, cuando menos lo esperaba, la revelación/respuesta me llegaba en un instante.
Nosotros, todos los que nos encontramos en la Tierra, estamos en crisis en estos momentos. El proceso del ego nos ha llevado a un punto de absoluta locura. No tienes más que observar lo que está ocurriendo en nuestro gobierno, y en todos los demás, y verás crisis. En el mundo de los negocios, hay demasiadas empresas que han puesto la obtención de beneficios por encima de todas las demás consideraciones y están destruyendo nuestro medio ambiente. Únicamente un ego puede ser tan inconsciente. Estamos echando millones de toneladas de sustancias tóxicas al aire que respiramos, al agua que bebemos y a la tierra en la que sembramos nuestros alimentos. Todos nuestros cuerpos llevan sustancias tóxicas, incluso los de nuestros bebés. Ningún rincón de la Tierra está libre de los derivados de nuestra codicia. Nuestro gobierno protege a quienes contaminan y, a su vez, contaminan tanto, o más, que las empresas.
Hemos estado usando residuos empobrecidos para fabricar las cabezas nucleares que se han utilizado en Irak y Afganistán, residuos que tienen una vida media de cuatro mil quinientos millones de años. Hemos usado esas mismas armas en pruebas realizadas frente a las costas de California y del estado de Washington. Luego nos comemos los mariscos de esas mismas aguas. Si esto no es locura, ¿qué es?
También hemos perdido contacto con la realidad en nuestro entorno social. Hemos permitido que las religiones creadas por el ego nos convirtieran en máquinas de matar, llenas de odio, para defender nuestras creencias frente a las creencias religiosas, igualmente insensatas, de otras personas. Tenemos una raza odiando a otra sin ninguna razón, excepto la inseguridad y las imágenes del ego. Vivimos en medio de mentiras, hasta tal punto que tenemos una idea muy vaga, o ninguna, de cuál es la verdad. Nuestros supuestos líderes nos mienten todo el tiempo. Incluso sabemos que lo hacen; sin embargo no hacemos nada al respecto. La mayoría de nosotros nos hemos convertido en mentirosos. Nuestros hijos ven a los adultos mentir y hacen lo mismo. No estamos educando a nuestros hijos para que piensen libremente y sean veraces. ¿Cómo podríamos enseñarles lo que no sabemos y tampoco honramos? Les estamos enseñando a ser robots indiferentes para que formen parte de las masas de máquinas económicas que están matando la vida en este planeta. La religión está enseñando a nuestros hijos a confiar en DIOS, pues ÉL nos salvará. Eso no va a ocurrir. Nosotros somos los únicos que podemos salvar este planeta. Mientras mantengamos esta apatía y acudamos a otros en busca de ayuda, estaremos permitiendo que la destrucción continúe, hasta que sea demasiado tarde, si no lo es ya.
Nos encontramos claramente, en un estado de crisis. Si no sientes que es así, o estás mal informado, o estás en un estado de negación total. La pregunta es: este estado de crisis ¿será suficiente para provocar una transformación en el mundo capaz de hacernos despertar a tiempo para detener la locura y hacer lo posible por poner fin a la destrucción de nuestro hogar? El despertar espiritual es un despertar total. No tiene nada que ver con dioses, salvadores, danzas cósmicas, ni con ninguna otra cosa. Es ver la realidad de la vida de una forma clara y honesta, y descubrir que somos, verdaderamente, un solo Ser. ¿Tendremos que ver morir en vano a millones de personas más antes de llegar a una crisis lo bastante profunda para producir un verdadero cambio? ¿Es necesario que veamos cómo mueren los océanos? ¿Es necesario que veamos cómo desaparecen las aves? ¿O que nuestros recién nacidos sean tan deformes que ni siguiera parezcan humanos? ¿O que todo el mundo tenga cáncer? Todo esto está ocurriendo en estos momentos, en mayor o menor grado. Y sin embargo, nos sentamos a ver nuestros deportes y nuestras series en la tele, y a beber una cerveza más, mientras cada día mueren de desnutrición más de cuarenta mil niños. Hay millones de personas en este país que no reciben atención médica, mientras nosotros gastamos miles de millones de dólares en guerras contra otros países en busca de beneficios económicos. ¿Qué podra sacudirnos lo suficiente para que actuemos?
¿Qué puedes hacer tú? ¡Observa! Observa cómo funcionas, en qué piensas durante todo el día. Intenta comprender y ver directamente cómo funciona el ego dentro de ti. Fíjate por qué no sientes realmente amor, aunque dices amar. Mira qué es lo que te hace sentir tan inseguro mientras construyes una fachada para aparentar ser fuerte y poderoso. Averigua por qué sientes odio. Por qué sientes que tienes que controlarlo todo y a todos los que participan en tu vida. Observa todo eso. No te limites a pensar en ello; observa directamente tus actos, tus pensamientos y tus miedos. Si realmente empiezas a ver lo que está ocurriendo, puede producirse una transformación. Cuando te hayas transformado, habla con cualquier persona que quiera escuchar e indícale el camino para que ella también pueda ver. Habla con todos los miembros de tu familia y, sobre todo, ¿sé veraz!
La crisis está aquí. ¿Cambiaremos las cosas o permaneceremos echados como tontos apáticos viendo cómo se desmorona todo a nuestro alrededor? ¿Buscaremos juegos mentales religiosos o espirituales, o veremos las realidades de la vida con claridad? El estado más iluminado espiritualmente que puedes lograr es el de ver la realidad. Está a tu alcance, porque eso es lo que en verdad eres. Tienes integridad, quieres entender (de lo contrario, no estarías leyendo esto) y conoces el amor. Aplica ese amor y esa integridad, y deja que esta crisis te haga descubrir el siguiente paso en la evolución de la humanidad.
Melvyn Wartella ( Ego, Evolución e Iluminación)

24 oct. 2009

EL LADO LUMINOSO DE LA VIDA

LA LIBERACIÓN ES AUSENCIA

ES LA PÉRDIDA DE LA SEPARACIÓN.
Y EN ESA PÉRDIDA, EL VACIO SE LLENA


La palabra Sánscrita Advaita señala hacia algo de lo que no puede hablar. Aunque hablaremos mucho, nunca podemos llegar a describir aquello de lo que estamos hablando. Y tampoco puede ser comprendido o conocido.
La palabra Advaita también apunta hacia la futilidad de la idea de que hay algo separado de otra cosa llamada unidad. De modo que no hablaremos de alcanzar un estado; no estamos aquí para intentar alcanzar estados de dicha, ni quietud ni silencio, ni siquiera de conciencia. Ninguna cantidad de autoindagación llevará al buscador a eso que ya es. De modo que aquí no buscaremos nada, porque no hay nada que encontrar ni nada que conseguir.
Aquello de lo que hablaremos es tan evidente que es completamente oscuro, y es tan abierto que es absolutamente secreto. Cada vez que alguien trata de conseguirlo, se mantiene oculto. Cada vez que lo buscamos, no lo vemos. No puede ser alcanzado, no puede perderse, no puede enseñarse, no puede darse y no puede quitarse.
No puede hablarse de ello ni entenderse, porque ya es nada y todo. No sólo es la mayor cosa en esta habitación, es la única cosa que hay en esta habitación: es lo único que surge en esta habitación. Es todo lo que está ocurriendo en esta habitación. Y dentro de ello, dentro de lo que buscamos, estamos nosotros buscándolo. Y por tanto la búsqueda del ser también es el ser buscando. Y siempre que pensamos que estamos separados de ello, o experimentamos que estamos separados de ello, inevitablemente estamos buscándolo.
El buscador sólo existe en el movimiento por encontrar lo que sueña haber perdido. Y se está moviendo para encontrar algo que está totalmente inmóvil. El paso del tiempo y la búsqueda son movimientos para intentar encontrar algo que es intemporal e inmóvil.
Aquello de lo que estamos hablando no tiene nada que ver contigo ni conmigo, no tiene absolutamente nada que ver contigo ni conmigo. No tiene nada que ver con la experiencia personal. Tú no vas a entender esto, nadie va a entender esto, porque se trata de que ahí no hay nadie. Yo no lo he entendido. Yo no sé nada que tú no sepas, y no tengo nada que tú no tengas, pero algo se ha perdido.
Esto tiene que ver con la pérdida, con la pérdida total. Es la pérdida de algo en lo que creemos -hemos llegado a creer que somos individuos-, que somos individuos separados con libre albedrío y capacidad de elección, y que podemos hacer algo para que nuestra vidas funcionen en el mundo, y de algún modo la mente trata de ayudarnos en este cometido. Pero algunos de nosotros somos más sensibles a la idea de que la vida no consiste únicamente en tener éxito, ni en ser rico y todo eso.
Y entonces buscamos en la religión, o buscamos en la terapia o en la meditación, o nos dedicamos a la autoindagación: buscamos en la escuela de iluminación aquello que nos lleve a sentirnos completos. Sabemos que hay algo que no está completo. Esto no es, no del todo. Algo está ligeramente desviado; hay algo más. ¿Se trata de la iluminación?
Y entonces la mente pinta un cuadro de cómo es la iluminación. La iluminación es dicha, omnipresencia, poder absoluto, todo el mundo te quiere, tú quieres a todos y vas caminando por ahí rodeado de una preciosa neblina rosa. (Risas) La gente viene a ti y te dice: <<He oído que estás iluminado>>, y tú les respondes: <<Sí. (Risas) Bueno, ¿quieres dar una charla a algunos amigos míos?>>, y tú dices: <<Sí, de acuerdo...>> Y vas y hay unos cuantos amigos y tú les cuentas cómo te iluminaste y eso les encanta - eso suena bien-, y ellos te miran y estás muy sereno; es evidente que estás completamente de una pieza y en estado de dicha. Pero ellos quieren ser como tú, y sus amigos también quieren ser como tú, de modo que vienen más amigos y tú tienes más gente en la sala, y al final tienes que ir a una sala más grande, pues el público aumenta. Y entonces le dices a tu amigo: <<Bueno, sabes, estoy aquí abajo, a este nivel; quizá debería estar sobre una plataforma, tal vez debería tener un asiento más grande para que la gente pueda verme.>>
Sabes, tenemos esta idea..., la mente tiene una idea de cómo es la iluminación; es la lotería, la lotería espiritual. Es la mayor lotería que puedas ganar. Es mejor que ganar cien millones de euros porque lo tienes todo; simplemente estás ahí, estás totalmente seguro, te sientes dichoso y todo es maravilloso.
Y ahí reside la dificultad porque, por supuesto, en realidad la iluminación no es así en absoluto. La iluminación, la liberación, es total y absolutamente ordinaria. No es maravillosa. No es dichosa, no es la respuesta a todas las cosas. La vida sigue. Sigue tal como seguía antes. Y lo que se abandona en la liberación es el sentido de que haya alguien a quien le está ocurriendo la vida. La liberación es ausencia, la liberación es pérdida, la pérdida de la separación. Y en esa pérdida, el vacío se llena.
Ese vacío también es plenitud. En la nada -cuando no hay nada- el todo llena la nada.
Plantea cualquier pregunta, no importa qué pregunta plantees. Si surge una pregunta, está ahí para surgir y encontrarse con la nada, y ser respondida por la nada. La mente nunca puede llegar a ninguna parte con esto.
Esto es totalmente simple porque es totalmente evidente, y es difícil porque el individuo tiene miedo de ello: la idea de perder la individualidad le atemoriza.
Toni Parsons. (La Nada que lo es Todo)

22 oct. 2009

LO REAL


"¿Qué es real?... ¿Cómo defines lo real?.... Si estás hablando de lo que puedes sentir, lo que puedes oler, lo que puedes saborear y ver, entonces lo real son simplemente señales eléctricas interpretadas por tu cerebro". MATRIX

13 oct. 2009

FLUYENDO SIN ESFUERZO



*
¿Qué es fluir sin esfuerzo? Es lo que sucede constantemente, nos demos cuenta o no. La Vida es la que actúa, a través de todos los seres, que son expresiones de la Única Vida. Es la Vida la que lo armoniza todo y desde esta Unidad Vital -que es lo Único que existe- fluyen todas las situaciones. Vista así, la vida es fácil: fluye sola.

Nadie puede ir a contracorriente de la Vida porque no hay nadie que no sea la Vida. Y la Vida sabe siempre lo que hace. Fluye. Sin embargo en la humanidad ha venido sucediendo durante siglos que la mente intelectual limitada, creyéndose separada del resto del Cosmos, interpretó que era responsabilidad suya "dirigir la vida", encaminar sus pasos en una dirección u otra. Con su limitada visión, esta mente limitada ha estado haciendo enormes esfuerzos para tratar de llegar a alguna parte, ponerse a salvo, o simplemente "sobrevivir". No se da cuenta de que todo lo que sucede, es la Vida-Unidad quien lo hace.

Lo comparo a alguien que se pasara horas durante la noche mirando al este, esforzándose con todas sus fuerzas y toda su intención en hacer que amanezca, que se haga de día. Por muchos esfuerzos que haga, el día fluye espontáneamente en armonía con la Vida, pero la mente limitada tiende a atribuirse los méritos o deméritos, o bien a atribuirlos a otros (interpretándolos como otras mentes separadas). Por ejemplo, cuando amanece:
"¡Por fin mis esfuerzos han tenido éxito!". O a mitad de la noche, cuando por mucho que se esforzaba no amanecía: "Algo debo de estar haciendo mal... no se hace de día, esto va demasiado despacio". O sea: la mente limitada tiende a atribuirse responsabilidades que no son suyas. Porque todo lo que sucede en el Cosmos, es obra de la UNIDAD (la VIDA).

Es un tema éste, el de fluir sin esfuerzo, que fácilmente es malinterpretado. Fluir sin esfuerzo no implica pasividad ninguna. Cuando hay que moverse o hacer algo, se hace. Cuando hay que relajarse o tumbarse, se relaja. No se trata de por ejemplo ver a alguien caído en el suelo y en vez de ayudarle a levantarse decirle:
"perdona, te ayudaría pero es que mi filosofía es fluir sin esfuerzo"jejeje... No, la idea a captar más bien va por esta otra onda: uno hace lo que hace (seguir el impulso de ayudar a quien se ha caído) pero sabiendo que es la Vida la que lo hace a través nuestro. La Vida hace todo, a través de todos los seres. Saber esto, ser más y más conscientes de esto, eleva la frecuencia vibratoria. La Verdad resuena hacia la Libertad.

Esto que digo no es nuevo, se viene explicando desde diversos tipos de "ondas", por ejemplo en la filosofía advaita. La acción plenamente desinteresada, libre de egoísmo, es aquella que hacemos conscientes de que no lo hacemos como un ser separado de lo demás, sino que es una acción de la Vida a través de nosotros y a través de todos los seres.

No es cuestión de decir a nadie: "fluye". O decirle:
"intenta fluir sin esfuerzo". Porque, ¿a quién le estaríamos diciendo esto? ¿A la mente separada? ¿A su Esencia que ya lo sabe? Ojo, en realidad sí puede ser útil decir a veces eso: "fluid", "no os esforcéis, sabed la Verdad", pues son guiños a ciertos niveles vibratorios, guiños que muchas veces serán malinterpretados pero que ocasionalmente sirven de vislumbre a quien la Vida haya "agraciado" con el vislumbre, o sirve como semilla que madurará en su momento. Pero la clave no es tanto decir "fluye", sino saber que es eso lo que está sucediendo constantemente.

"Intenta fluir sin esfuerzo", aunque puede ser útil decir eso a algunas personas, significa casi lo mismo que esto:
"esfuérzate en no esforzarte"... jejeje... Resulta un poco paradójico, ¿no? Esto es así porque la mente separada suele interpretar la idea de "fluir sin esfuerzo" como un logro a alcanzar por ella, por su propio esfuerzo y responsabilidad, lo cual resulta imposible porque para empezar, esa mente "separada" ni siquiera está separada. Está unida al Cosmos. Y es el Cosmos, la Vida, la que realiza las acciones o inacciones. La mente sólo puede "soñar" (interpretar) que en realidad las acciones son fruto de sus propios supuestos esfuerzos.

Para fluir sin esfuerzo no hay que hacer nada, porque es lo que está sucediendo siempre. Por lo tanto se trata más bien de darse cuenta de esto. Incluso ese "darse cuenta" no depende de lo que haga o deje de hacer la mente limitada, sino de la "gracia" de la Vida, que es la Única Fuerza Actuante.

Estar tumbado al Sol puede ser relajante, sin esfuerzo. Estar corriendo, jugando, aunque requiere energía es algo que muchos lo viven alegremente como algo sin esfuerzo, pues sienten ese impulso de correr y jugar y lo disfrutan. La idea de "sin esfuerzo" es algo a darnos cuenta, tanto cuando externamente parece que hacemos esfuerzos ("sudando la gota gorda") como cuando parece que estamos relajados. No se trata de "esfuerzo" en el sentido físico (ni mental), sino que se trata de un darse cuenta de Quién es el que hace o deja de hacer. Cuando sabemos que la Vida lo hace todo, entonces estamos en Casa. Todo lo que hagamos viene bendecido por la Vida. Sabemos que no podemos hacer nada que no sea bendecido por la Vida. Estamos a salvo. Se disuelven las tensiones.

Incluso sentirse triste, depresivo, lo que sea, es un fluir de la Vida. Pasará. La mente puede interpretar que es responsabilidad suya, ir a un psicólogo o buscar ayuda. Pero no se da cuenta de que todo lo que sucede viene impulsado por la Vida. La mente, de hecho, viene influida por tantas programaciones... Si de hecho acaba acudiendo al psicólogo, entonces es la Vida la que previó y produjo ese acontecer. Lo que pasa es que si la terapia sale bien, la mente podría decir: "lo hice yo, fue mi idea de acudir a este psicólogo, acerté". O si sale mal, la mente a veces diría: "qué torpe soy, no debí haber venido a este psicólogo". Pero es la Vida la que produjo toda la secuencia, tanto la acción de acudir por ayuda como los resultados posteriores. Incluso la interpretación posterior de la mente sigue siendo el fluir de la Vida. La cual juega, con un plan juguetón y bondadoso. Un Juego en el que esa mente limitada va madurando y descubriendo que no existen los límites. Sólo la Vida, el Amor, la Unidad.

Volviendo a la frase "intenta fluir sin esfuerzo", o "fluye sin esfuerzo". El significado profundo de la frase es éste: "
todo está fluyendo sin esfuerzo". Por lo tanto, en el fondo decir "fluye sin esfuerzo" no es una petición, sino una descripción de lo que siempre sucede. Quizás queda más claro quitando el final: "todo está fluyendo". Lo de añadir "sin esfuerzo" es para dar la pista de que no hay oposición, no hay fuerzas contrarias al fluir. Y esto así debido a que todo lo que existe, es la UNIDAD.

Estáis fluyendo. ¿Pero quién? El Único que fluye, el Único Ser: La VIDA.

Más allá de las palabras sólo la "UNIDAD" es real, e incluso esta frase sobra.

Artículo escrito por MAGO (jugandoalegremente.blogspot.com)

11 oct. 2009

LA BÚSQUEDA DE LA ILUMINACIÓN

La búsqueda se acaba cuando uno se da cuenta de que la iluminación no existe.
Al buscar; lo que quieres es liberarte del yo pero todo lo que hagas para liberarte del yo es el yo.
¿Cómo podría hacerte entender esto tan sencillo?
El "cómo" no existe. Pero decirte eso sólo servirá para darle más ímpetu a la búsqueda...

U. G. Krishnamurti


GRACIAS RAMESH

"La mente sólo es capaz de recibir lo que es eterno, imperecedero, cuando está tranquila, en calma, sin buscar solución ni respuesta, sin resistirse ni rechazar. No puedes ir a ello, ello viene a ti: lo que te libera es la verdad, no el esfuerzo de ser libre. Mantente en calma.
Deja que la vida fluya".

Ramesh S. Balsekar (Deja que la vida fluya)


8 oct. 2009

¿SIRVEN DE ALGO LAS TÉCNICAS DE MEDITACIÓN?



SEGÚN ADYASHANTI LA MEDITACIÓN ES UN MEDIO, NO UN FIN.

Mucha gente, yo mismo incluido, procedemos de diversas tradiciones en las que aprendemos a meditar a través de una técnica. Aprendemos diversas formas de control, como la de concentrarnos en la respiración o en diferentes partes del cuerpo. En la tradición zen generalmente nos concentramos en la zona que se encuentra justo debajo de las fosas nasales. A menudo aprendemos a sentarnos en una determinada postura, con la espalda derecha, y a respirar de una determinada forma. Estas técnicas y disciplinas se llevan enseñando cientos y miles de años, y yo no les resto valor o mérito. Lo tienen. Lo que digo, sin embargo, es que cuando nos deshagamos de esas técnicas, cuando empecemos a dejar de concentrarnos, nos podremos acercar al estado natural de nuestro ser. Estas técnicas suelen oscurecer nuestro estado natural de conciencia. Al principio de mis retiros suelo decir que sé que cada persona sigue un estilo para meditar o para concentrarse. Algunas personas repiten un mantra. Otras observan su respiración. Algunas realizan prácticas de visualización. Lo que le digo al grupo es que hacen bien en implicarse en estas prácticas al inicio de la sesión de meditación. Son medios perfectamente adecuados para traer la mente al momento presente. Te permiten reunir la energía y las fuentes físicas de la mente activa en el aquí y el ahora. No obstante, les propongo que en cualquier periodo de meditación, se den también un espacio para deshacerse de la técnica que estén usando. Si estoy observando mi respiración, también experimentaré lo que sucede cuando deje de observarla. ¿Qué pasa cuando dejo de observar la mente? ¿O de repetir un mantra? Estas prácticas nos pueden ayudar a traer nuestra atención al momento presente, ahí resido su valor principal. Pero cuando la atención ya esté en el presente, tendremos la oportunidad de deshacernos de estas técnicas para empezar a investigar el estado natural de nuestro ser.
He comprobado que, si no prestamos atención, estas antiguas tradiciones y técnicas ( yo aprendí muchas, y de hecho tienen un gran valor) se convierten a menudo en un fin en lugar de en un medio para alcanzar un fin. Pero, en último término, la espiritualidad no tiene nada que ver en la observación de la respiración. Tiene que ver con el despertar del sueño de la separación y con la comprensión de la verdad de la unidad. En eso consiste, y si nos vinculamos con fuerza a la técnica, podríamos llegar a olvidarlo. Por tanto, podemos comenzar con una pequeña técnica, con una pequeña observación de la respiración, con la recitación de una oración, con la repetición de un mantra o con una visualización; pero yo siempre propongo pasar relativamente rápido a preguntarnos qué sucede cuando permitimos que todo sea lo que es. En ese momento iniciamos el paso del control mental a la Meditación Auténtica. Es una transición revolucionaria. He conocido a muchas personas que la han olvidado. Han olvidado que el instante en el que pueden dejar de controlar (y deberían hacerlo) llega relativamente rápido. Adyashanti (Meditación Auténtica)