Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


27 jul. 2011

EGO


¿Cuál es la esclavitud? La esclavitud es: "yo" soy una persona separada con libre albedrío y responsable de mis actos, por lo cual "yo" debo hacer buenas acciones, ¡Cuál es la esclavitud? El ego es la esclavitud. ¿"Quién es feliz o "quién" es infeliz? El ego, el sentido personal de ser el hacedor. El cuerpo no puede ser feliz o infeliz. Así que el que es feliz o infeliz es el ego. ¿Y qué es la liberación? La liberación es el liberarse del sentido alternante de felicidad e infelicidad. La liberación es la comprensión final, total, dentro del corazón, de que no existe un hacedor, no existe el que vivencia.

Cada religión te dice que te deshagas del ego, pero "aquel" a quien las religiones le dicen que se deshaga del ego, ¡es el ego! ¡Le dicen al ego que se deshaga del ego! Que hay que deshacerse del ego, de acuerdo. Pero. ¿quién creó el ego? Tú no creaste el ego. ¿De dónde pudo haber provenido el ego? ¿?De dónde más sino de la Fuente! Llámalo Fuente, Consciencia, Energía Primaria o Dios, no hay diferencia alguna, mientras comprendas que es la Fuente, el Uno-Sin-Segundo.

Así que el ego también ha prevenido de la Fuente. Por eso denomino al ego hipnosis Divina. La hipnosis es que "yo" me considero un ser separado con el sentido de ser el hacedor. ¿Por qué he creado la Fuente la hipnosis de la separación? Porque sin separación no sucederían las interrelaciones humanas. Es únicamente debido a esta separación que tenemos la amistad y la enemistad, el amor y el odio. Todo eso surge únicamente porque cada individuo se considera a sí mismo como un ente separado. Y sin las relaciones entre humanos la vida tal como la conocemos no sucedería.

Recuerda, la Fuente, habiendo creado este ego a través de la hipnosis Divina, está en el proceso de eliminar la hipnosis en algunos casos, no en todos. Así que el ego -el sentido de separación, la hipnosis Divina, el sentido personal de ser el hacedor- básicamente ha sido destruido por la fuente, en el caso de algunos organismos cuerpo-mente denominados "sabios".

¿Qué es lo que permanece en el caso del organismo cuerpo-mente que llamamos "sabio"? Permanece la programación. Por eso puedes tener a diez sabios, en cada uno de los cuales ha sido eliminado el sentido de ser hacedor, que sin embargo llevan vidas distintas. ¿Por qué? Porque la programación es diferente. En otras palabras, a pesar de que el ego ha sido destruido, la Fuente continúa utilizando los organismos cuerpo-mente de los sabios de la misma forma en que utiliza otros organismos cuerpo-mente: introduciendo información y obteniendo un resultado. Así que los organismos cuerpo-mente de los sabios continúan funcionando exactamente igual que antes, pero sin el sentido de separación y el sentido de ser el ente activo, el hacedor.

Si el organismo cuerpo-mente del sabio está programado para que se enoje con facilidad entonces, antes de que ocurriera la liberación, ese sabio se enfurecía con rapidez. Y después de la iluminación, ese sabio continúa enfureciéndose con rapidez. La programación consiste en que surja el enojo. La única diferencia es que antes el aún no-sabio solía decir: "No debería enfurecerme con mis amigos. A mis amigos no les gusta. Y me dicen que no debo enfurecerme porque me sube la tensión arterial. Por eso controlo mi enojo". Todo eso era el involucrarse por parte del ego, lo cual solía suceder antes de que el ego fuera destruido. ¿Qué sucede después de que el ego ha sido destruido? Cuando surge el enojo, la ira, el sabio no dice: "Estoy enojado. No debería enojarme". Él no dice eso. El enojo que surge y su efecto sin simplemente presenciados, incluidas las consecuencias. Por otro lado, si algo está sucediendo y surge la compasión, anteriormente el ego habría dicho: "Yo soy una persona compasiva y la gente debería respetarme". Pero después de la destrucción del ego ya no ocurren estos pensamientos. El sabio no piensa de esta manera. Todo lo que ve es el surgimiento de la compasión y cómo ésta toma su curso.

La compasión del sabio puede tomar cualquier forma. Si encuentra a alguien herido quizá le ponga una venda, o si ve a algún necesitado le dé algún dinero. De esa forma la compasión surge y toma su propio curso, pero el sabio nunca se involucra en esa acción como "su" acción. De acuerdo con mi concepto , ésa es la única diferencia. El sentido personal de considerarse el hacedor ha sido borrado para siempre. Él sólo presencia las cosas en el momento en que suceden, no las toma como "mi" acción o la acción de otro. Si una acción de otro organismo cuerpo-mente le hace daño al sabio, el dolor estará allí. Pero al saber que nadie hace nada, que todo lo que hay es la Consciencia, el sabio no puede odiar a nadie. ¿A quién va a odiar? Todas las acciones son acciones de Dios. O, si prefieres decirlo de otra manera, todas las acciones son el funcionamiento personal de la Consciencia. Así que, ¿a quién va a odiar el sabio? ¿A la Consciencia? ¿A Dios?

Con la destrucción del ego, el sabio ya no siente orgullo; el sabio ya no siente culpa; el sabio no siente envidia, ni odio por nadie. Así que la ausencia de culpa, orgullo, odio, envidia, hace que la vida sea más pacífica. Y ése ha sido el propósito de la búsqueda: la misma paz que existe en el estado de sueño profundo, pero en el estado de vigilia. Mi concepto de búsqueda espiritual es tener aquella paz que prevalece en el estado de sueño profundo incluso en el estado de vigilia, durante la vida diaria. Y esa paz prevalece en tu vida diaria cuando sucede esto: cuando no hay ego que sienta culpa, orgullo, odio o envidia.


Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa)


23 jul. 2011

LA CONDICIÓN DE "ENTIDAD"


En cierta ocasión, durante el transcurso de una sesión, Maharaj explicaba por qué la muerte resulta tan terrible y traumática para las personas corrientes, mientras que para él era una experiencia esperada con interés, pues significaría la liberación de la limitación que el fenómeno del cuerpo impone naturalmente a la consciencia. Cuando el Cuerpo "muere", la consciencia manifestada se libera y se fusiona con la consciencia impersonal como una gota de agua se fusiona con el mar.

Maharaj percibió que un visitante tenía algo que preguntar sobre este punto. Lo miró y le dijo: "Me parece que quieres hacer una pregunta". El visitante se sobresaltó un poco, quizá porque no había llegado a dar forma a una pregunta adecuada para aclarar la duda que acababa de surgirle en la mente. En cualquier caso, tomó la palabra y dijo: "Maharaj ha dicho que lo que sucede realmente en la muerte es que el aliento, la fuerza vital, sale del cuerpo y se mezcla con el aire exterior; la consciencia también sale del cuerpo y se fusiona con la consciencia impersonal, y el cuerpo muerto se destruye de una manera u otra. No queda nada de esa forma física concreta que se creó y se destruyó a su tiempo. Si este proceso se aplica por igual al ignorante y al jñani,¿qué necesidad hay de convertirse en jñani?"

Maharaj respondió: "Cuando hablas del ignorante y del jñani, y de la necesidad de que el ignorante se convierta en jñani, ¿no estás asumiendo que existe un individuo independiente y autónomo, capaz de ejercer la volición personal en función de su libre albedrío? ¿Acaso hay lugar para este tipo de entidades independientes en el proceso por el cual se manifiesta el universo fenoménico?"
"¿Cuál es el marco conceptual básico sin el cual no sería posible la manifestación de los fenómenos? Si no existiera el concepto del 'espacio', que constituye el volumen, ¿podría hacerse aparente un objeto con las tres dimensiones? Y sin otro concepto, el del 'tiempo', ¿podría haberse percibido la aparición de un objeto sin la duración en la que podría conocerse el objeto? Así pues, si el marco que llamamos 'espacio-tiempo' es, de suyo, conceptual, ¿es posible que los objetos que aparecen en el marco conceptual del espacio-tiempo, como son todos los seres humanos, sean otra cosa que fantasmas conceptuales e imaginarios?
"Así pues, comprende firmemente y de una vez por todas que ningún objeto conceptual, aunque sea tomado erróneamente por una entidad separada, puede tener de ninguna manera existencia independiente o volición personal de ninguna clase. Nadie nace; nadie muere. Lo que nace no es más que un concepto. No hay ninguna entidad que liberar. La no comprensión de este hecho constituye la esclavitud de la ignorancia; su apercepción es la libertad de la verdad. Recuerda: la verdad es correspondencia absoluta con la realidad. Es el conocimiento inquebrantable de la naturaleza verdadera del hombre. Es la negación total de la condición de 'entidad' ".


Ramesh S. Balsekar
(El Buscador Es LO BUSCADO)


20 jul. 2011

SIEMPRE HEMOS ESTADO ALLÍ


P: Esta frase, "Desde lo más profundo de tu ser fluirán ríos de agua viva", sigue surgiendo en mi mente, y la Realidad a la que alude...

MW: Nosotros somos el fluir del agua viva, la Vida. El ego es como una rama ilusoria en el barro, que provoca lo que parece ser una turbulencia en ese fluir. Deja que la rama se disuelva en su nada y que el río siga fluyendo.

Photo by Guillem.



P: Creo que la niebla se está empezando a disipar... Seguiré en contacto contigo.

MW: Bien no dejes de hacerlo.

P: Gracias otra vez; muchas gracias.
Por favor, no dejes de decirme cualquier otra cosa que te sientas impulsado a decir. Todavía no he "llegado", en absoluto.

MW: Has "llegado", pero todavía no eres plenamente consciente de ello. ¿Donde más podrías estar?


Melvyn Wartella
(Ego, Evolución E Iluminación)


18 jul. 2011

AUTORÍA PERSONAL


En lo que atañe a la búsqueda y al sentido de ser personalmente el autor de la acción, has dicho hace poco que hay mucha gente con un sentido de autoría personal que no busca. Pero, cuando ya te has convertido en buscador, ¿es cierto, en general, que mientras exista un sentido de autoría personal habrá búsqueda?

Sí, pero la cosa no es necesariamente así. Está claro que en ausencia del sentido de autoría personal no hay búsqueda. Pero la búsqueda también podría concluir antes de que se elimine el sentido de autoría personal. La búsqueda puede surgir y detenerse repentinamente. Y puede detenerse, y, de hecho, frecuentemente se detiene antes de que desaparezca el sentido de autoría personal.


En esencia, eso es lo que ocurrió en mi caso. Estaba cerca de Ramesh, publiqué sus libros, los corregí, entendí su enseñanza. Quiero decir que esto no es física nuclear. Son enseñanzas muy básicas, fundamentalmente fáciles de entender. "Todo lo que hay es Conciencia, Conciencia es todo lo que hay." No parece muy difícil, ¿verdad? De modo que lo entendí. En realidad, compré todo el paquete y dije: "Si eso es verdad, entonces todo se está desplegando tal como corresponde, y yo estoy haciendo lo que me corresponde. Y si me corresponde buscar, buscaré, y si no me corresponde buscar, no buscaré. Simplemente está ocurriendo". Y me relajé en eso. En eso hubo una relajación. Y eso ocurrió antes de que desapareciera el sentido de autoría personal. Yo seguía haciendo lo mismo, seguía yendo detrás de Ramesh, haciendo funcionar mi negocio, etc. Pero la búsqueda, la sensación de que había algo allí que yo iba a conseguir si hacía esto, aquello o lo de más allá, desapareció. Y eso fue agradable para mí personalmente. Eso me gustó. Me quité de encima una gran carga; buena parte de la presión por hacer las cosas desapareció.


Wayne Liquorman
(Aceptación De Lo Que Es)


16 jul. 2011

¿QUIÉN ES CONSCIENTE?


Normalmente pensamos inconscientemente que "¡yo soy consciente!", que yo soy quien es consciente, que la conciencia es algo que me pertenece. Presumimos que existe una entidad llamada "yo" que es consciente. Sin embargo, cuando empezamos a investigar esto meditativamente, silenciosamente, sencillamente, emezamos a ver que, aunque haya conciencia, en realidad somos incapaces de descubrir el "yo" que es consciente. Empezamos a ver que ese "yo" consciente es un supuesto que la mente ha aprendido a hacer. Cuando vas hacia dentro y buscas quién es consciente, qué es consciente, no encuentras ningún "ello". Sólo encuentras más conciencia. No existe ningún "yo" que sea consciente.

De esta forma, seguimos extrayendo nuestra identidad mediante esta profunda investigación. Al ver lo que no somos, en realidad alejamos nuestra identidad del pensamiento, de la sensación, de la persona, del ego, del cuerpo, de la mente. Alejamos nuestra identidad de los elementos externos de nuestra experiencia y la devolvemos a su naturaleza esencial. Mientras no volvamos a la conciencia, no nos encontraremos con el supuesto primario de "yo soy el que es consciente". En ese momento, empezaremos a investigar ese supuesto. La investigación mediante la experiencia nos hace ver, una y otra vez, que somos incapaces de descubrir quién es consciente. ¿Dónde está este "yo que es consciente? En ese preciso instante (cuando nos damos cuanta de que no podemos descubrir ninguna entidad llamada "yo" que posea la conciencia, que sea su dueña) empezamos a vislumbrar que nosotros tal vez seamos la conciencia. La conciencia no es algo que nos pertenezca; la conciencia no es algo que poseamos. La conciencia realmente es lo que somos.


Pero a algunas personas (a la mayoría) esto les parecerá radical, pues estamos muy acostumbrados a identificarnos con nuestra mente, con nuestros pensamientos, con nuestras sensaciones, con nuestras creencias, con nuestro ego y con nuestro cuerpo. En realidad nos enseñan a identificarnos con estas cosas. No obstante, la investigación nos permite empezar a vislumbrar que existe algo anterior al pensamiento, anterior a la personalidad, a las creencias, algo que denominamos conciencia. Esta investigación nos permite vislumbrar que somos esa conciencia.

Esto no implica que los pensamientos dejen de existir. No significa que el cuerpo deje de existir. No se trata de negar el ego, ni la personalidad, ni las creencias ni nada de nada. No se trata de negar todos estos elementos externos de nuestro yo humano. Sólo descubrimos nuestra naturaleza esencial. Los cuerpos, las mentes, las creencias y las sensaciones son como la ropa que se pone la conciencia y nosotros empezamos a descubrir qué tiene por debajo. Si te das cuenta de que no eres lo que pensabas, de que no eres tus creencias ni tu ego ni tu personalidad, la transformación puede ser profunda. Eres otra cosa, algo que reside en el interior, en el núcleo más interno de tu ser. Por ahora lo estamos llamando "conciencia". La naturaleza radical de esta visión reside en que la conciencia no es algo que poseas, que tengas que aprender a poseer, o algo para lo que necesites disciplina: en realidad la conciencia es lo que eres; es la esencia de tu ser. Y la conciencia no sólo es lo que eres, sino también lo que todo el mundo es.


Adyashanti
(Meditación Auténtica)


11 jul. 2011

TODO CUANTO EXISTE ES "LO QUE ES"


Hay una bellísima frase en la Llamada a la oración islámica que lo resume y lo expresa de la mejor manera posible: La 'illaha il' Allah. Dado que la raíz del nombre de Dios, Allah, es la misma que el término que designa "Lo Que Es", la frase puede traducirse de innumerables maneras, todas ellas correctas. "No hay más Dios que Dios". "No hay más realidad que Dios". "No hay más Dios que Dios". "No hay más realidad que Dios". "No hay nada que no sea Dios". "Lo Que Es, es Dios". "Todo cuanto existe es Lo Que Es". Está bien, ¿pero hay alguien que lo entienda de veras?

Dado que no hay ningún "sentido" ni "propósito", es igualmente obvio que "tú", "yo" y todos "nosotros" no estamos "haciendo" nada. No obstante, la sensación es que de algún modo es "adecuado" que parezca que "nosotros" estamos aquí... A fin de cuentas, si la Conciencia está soñando esto con toda su belleza y dolor y maravilla, ¿cómo podría no ser ello adecuado y hermoso? ¡Qué gracioso!; y sin embargo, nadie lo pilla. Cuando digo que la vida "no tiene importancia" o que " no tiene ningún propósito", algunas personas se enfadan: "Bien, pero entonces ¿qué sentido tiene estar aquí?, ¿por qué levantarse por las mañanas?". Cuando lo cierto es que la experiencia evidente es que, aunque nada tiene importancia, ahora todo es más bello y más claro y más simple y disfrutable, incluso las partes difíciles, de lo que jamás lo fue antes de que sucediera el ver. Sí, incluso el caos y la violencia y la locura de la vida. Tanto el amor, como la compasión o la tristeza o la rabia o la aversión se sienten con más claridad y se experimentan más profundamente cuando uno no se enreda con los posibles sentidos o propósitos o las consecuencias que pudieran acarrear. Y sin embargo, las emociones pasan más rápidamente, sin que haya sensación de importancia ni apego manifiesto. Este despertar...

... no implica que no puedas sentir deseo, daño, dolor, dicha, felicidad, sufrimiento o pena. Todavía puedes sentir todo eso, solo que ahora ya no te convence. (Ken Wilber)



David Carse
(Perfecta Brillante Quietud)


4 jul. 2011

MÁS ALLÁ DEL MEDITADOR


El segundo aspecto de la Meditación Auténtica es la indagación meditativa. La indagación meditativa es la práctica de introducir una pregunta (una pregunta espiritual llena de poder y de significado) en el estado mental meditativo. No se trata de hacer una antigua pregunta, sin más; hacemos preguntas que tienen un valor real, preguntas que tienen el poder de atravesar las capas de los condicionamientos para alcanzar nuestra naturaleza esencial. La pregunta más poderosa que nos podemos hacer es "¿quién soy yo, quién es el meditador?". Esta pregunta termina con cualquier tipo de control de la experiencia por parte del ego. Nos preguntamos"¿quién está controlando la experiencia, quién está meditando?". Meditamos, sobre todo, para poder ir más allá del meditador, más allá del ego o de la mente. Mientras el meditador siga controlando, las posibilidades de ir más allá de la mente o del ego serán pocas. Por eso la práctica de la Meditación Auténtica consiste en liberarse del meditador. El comienzo de la meditación te invita a deshacerte del control y a dejar que todo sea tal y como es. Esta práctica desconecta al meditador. Si el meditador no hace nada, se libera sin más del control, deja de intentar cambiar algo.



Cuando decimos "meditador", debemos darnos cuenta de que el meditador es el que controla. El meditador es el que intenta, es el manipulador, el que hace el esfuerzo. Y el meditador tiene una gran implicación en casi todos los estilos de meditación. La mente tiene algo que hacer y algo que dominar, ¡y eso le encanta! A la mente le encanta tener que dominar algo, pues así sigue manteniendo el control. Pero para que un estilo de meditación sea relevante en términos de despertar espiritual (para despertar a la verdadera naturaleza de quien somos y de lo que somos), debemos ir más allá del meditador, más allá del controlador, más allá del manipulador.


Adyashanti
(Meditación Auténtica)