Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


31 ago. 2011

UN SOLO CORAZÓN

Photo by Guillem



Que todos se regocijen sabiendo que somos

una familia de seres con un corazón común,

un corazón de inimaginable perfección.



Mooji
(Palabras Surgidas Del Silencio)

29 ago. 2011

CONSCIENTES DE LA CONCIENCIA



Tienes toda la razón al decir que "al menos durante las primeras fases la paradoja es que, para que el ego desaparezca, el mismo ego tiene primeramente que llegar a comprenderse a sí mismo". Durante las primeras fases se tiene que utilizar necesariamente la mente-intelecto para comprender Lo-Que-Es. Entonces el intelecto llega a darse cuenta de sus propias limitaciones, y con esta entrega el intelecto eventualmente se funde con la intuición.

Ramesh S. Balsekar
(Conciousness To Consciousness)

27 ago. 2011

LA CESACIÓN DE LAS PREGUNTAS


* Cuando se llega a comprender esto, parece ridículo seguir planteando preguntas. Como dijiste, todo lo que hay es Conciencia; Conciencia es todo lo que hay. Y parece que planteando todas estas preguntas lo único que hago es entretener la mente.

Cuando la Comprensión es total, deja de haber preguntas. No es que el sabio tenga todas las respuestas; simplemente, el sabio deja de tener preguntas.

* ¿Cómo es que mi temperatura corporal sube tanto cuando me siento aquí y te escucho hablar?

¿Importa?

* Supongo que no. Simplemente ocurre; uno puede mirarlo así y aceptarlo como parte de Lo Que Es, de igual modo que todo lo demás puede ser aceptado como parte de Lo Que Es.

Incluyendo la pregunta "¿por qué?", que también forma parte de Lo Que Es.

* Entonces, ¿nada tiene un porqué?

¡Hay miles de porqués para todas las cosas! ¡Ése es el problema! ¡Elige! (Risas) En cuanto obtienes la respuesta a una pregunta, se generan nuevas preguntas; lo que me recuerda una historia...
Hace años había una isla rodeada por un arrecife, y éste estaba siendo atacado y comido lentamente por las estrellas de mar. De modo que los isleños (que dependían totalmente del arrecife para alimentarse) se reunieron y salieron a resolver el problema. Se sumergieron, arrancaron las estrellas de mar y las echaron dentro de sus barcas. En las barcas había un hombre con un machete que cortaba las estrellas de mar en dos y luego tiraba los trozos por la borda. (Risas) La gente que se ríe sabe que las estrellas de mar se regeneran. Cada una de las mitades de la estrella de mar crecía hasta convertirse en una estrella de mar completa. Pronto hubo el doble de estrellas de mar. Las preguntas también son así. Y aveces hago el ridículo papel de hombre del machete.




* Creo que ésa es la belleza de vivir el momento. Las preguntas ni siquiera surgen.

Eso es. Ahora bien, armados con esta información, la reacción lógica y habitual sería: "De acuerdo, me quedará callado. No quiero parecer un "ignorante". Cuanto más pregunte, más se verá que no entiendo nada. Por lo tanto, simplemente dejaré de plantear preguntas". Entonces vas caminando por ahí, con una insípida sonrisa Nueva Era en la cara y diciendo: "Ya no me quedan preguntas". (Risas) Pero en el momento en que las preguntas se detienen -algo sobre lo que no tienes el menor control- viene la paz. Si las preguntas surgen y te limitas a taparlas, en lugar de plantearlas, eso no te llevará a ninguna parte.

* A mí me surgen las preguntas mientras estoy viniendo hacia aquí, o el día anterior, pero parecen responderse sin necesidad de que te las plantees.

Te lo agradezco; eso me ahorra mucho trabajo. (Risas)

* De hecho, a veces las respuestas son tan evidentes que me digo: "¿Por qué surge esa pregunta?". Pero después pienso que por qué preguntarse el porqué; simplemente es algo que surge.

Quizá otra persona necesite escuchar la respuesta a esa pregunta, y no tenga el coraje de preguntar.

* Ésa es una buena consideración, sí.

Todo lo que ocurre no podría haber ocurrido de ninguna otra manera, y puede ser explicado de muchas maneras. O, como dice Ram Tzu: "Nada es inexplicable. Todo es un misterio".


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Wayne Liquorman
(Aceptación De Lo Que Es)


25 ago. 2011

MIEDO A MORIR


Sabemos que moriremos, pero pensamos: "¡A mí eso no me ocurrirá!". La muerte, para la mayoría de nosotros, es algo que queda lejos, muy lejos.

Sencillamente la dejamos a un lado y tratamos de no pensar en ella. Pero lo cierto es que, de un modo y otro, suele regresar en forma de sufrimiento y ansiedad.

El intento de escapar de la muerte es esencialmente el intento de escapar de la nada. Así es, precisamente, como experimentamos la muerte, como una zambullida en la nada. Pero la mente se mueve en el dominio de lo conocido y la nada no puede ser conocida. Y nosotros tememos aquello que desconocemos.



¿Lo que no entendemos?

Así es. Es lo mismo. Porque podemos controlar aquello que conocemos y entendemos. Pero la muerte nos expone a una dimensión que trasciende por completo nuestro control. La enfermedad y la muerte tienen una forma curiosa de abrirnos a un dominio que se encuentra más allá de nuestro control. Por ello nos pasamos la vida -sin admitirlo, obviamente- tratando de escapar de la comprensión de que no somos nada. Y esto es algo que, en algún nivel, todos sabemos. No en vano todos hemos sido recién nacidos, todos hemos experimentado esa inocencia, esa falta de solidez, esa abertura, esa sensación de no ser nada en particular.

Y esa inocencia, esa frescura y esa abertura no se han perdido y, de algún modo, siguen ahí. Lo único que ocurre es que se hallan eclipsadas por el juego de la búsqueda, por el juego de ser una persona separada, una persona separada del mundo. En esa ilusión y en esa creencia se origina todo el sufrimiento.


Jeff Foster
(Una Ausencia Muy Presente)


15 ago. 2011

MÁS ALLÁ DE LO EXPRESABLE


Míralo de este modo: supón por un momento, aunque sea solo en aras de esclarecer la cuestión, que es posible que alguien haya visto, haya llegado a saber o se haya persuadido más allá de toda duda de que todo lo que consideramos "real" es, de hecho, una fantasía generada por la mente; y supón que esta ilusión incluye todas las ideas y palabras y experiencias y percepciones, así como las cosas que consideramos "seres humanos" y que son las que tienen tales ideas o percepciones; y suponiendo, también solo en aras de argumento, que tal persona no está simplemente loca, sino que puede estar de algún modo, aunque solo sea una remota posibilidad, viendo algo que los demás no ven; entonces, y en tal caso, ¿cómo podría tal persona comunicar a otros lo que ve, siendo que sabe que tanto ella misma como todos los demás, así como cualesquiera ideas o palabras que pudiera emplear para comunicarse, es todo parte de la ilusión y, por tanto, todo resulta absolutamente inefectivo?

¿Qué analogías, qué metáforas o juegos de palabras podrían utilizarse para intentar expresar lo que está más allá de lo expresable? En tal caso podrían quizá decirse cosas tales como "Se parece a la luz, pero no es luz; es algo tan completamente más allá de la luz que no puede verse", o "Está en todas partes y en ninguna al mismo tiempo", o "Es la plenitud de todo cuanto es, lo cual es completo vacío; es lo que ya eres aunque no puedes verlo", o, simplemente, "Yo-Soy-Eso".

Y, desde luego, si has echado un vistazo a las tradiciones místicas o esotéricas de las religiones mundiales, reconocerás que este es exactamente el tipo de cosas que, según recogen las crónicas, dijeron Gautama el Buda, Jesús de Nazaret, Rabbi Bal Shem Tov, Jalaluddin Rumi, Adi Shankara, Meister Eckhart, Seng-Ts'an, Ramana Maharshi y los diversos maestros zen, cristianos, jasídicos, sufíes, taoístas, advaitines y cualesquiera otros "maestros espirituales".

Por favor, escucha muy atentamente; esta información que sigue es muy importante. Es lo contrario a lo que te han dicho siempre; y lo que te han dicho siempre no es verdad. Aquello de lo que aquí estamos hablando es algo extremadamente simple. No es su complejidad o su dificultad lo que hace que sea tan complicado de comunicar o de entender, no. Por el contrario, es algo muy simple y muy sencillo. Lo que sucede es que está tan completamente reñido con lo que suele creerse y con la manera en que comúnmente se interpreta la experiencia, que la mente no puede comprenderlo.

Hay una realidad consensuada y concordada que casi toda la raza humana comparte. El mundo ha estado dando vueltas desde hace mucho tiempo; es muy antiguo. Tú naces como un individuo dentro de este mundo; creces, aprendes, experimentas la vida y mueres. Hay algún desacuerdo acerca de lo que sucede tras eso, excepto que la vida proseguirá para todos los demás hasta que también ellos mueran. Todo el mundo cree que sabe esto o algunas variaciones locales de esto mismo. Pero lo cierto es que cuando "naciste" no lo sabías. Lo aprendiste. Todos los demás lo aprendieron igualmente, y de este modo se convirtió en una idea compartida casi universalmente. Pero el hecho de que todo el mundo crea algo no lo convierte en verdad.


Por toda la eternidad, sin tiempo, Yo Soy el nonato. De igual modo que un sueño comienza en un determinado punto mientras dormimos, así mismo Eso que Yo Soy aparece "en un determinado punto" como Conciencia aquí, y este mundo deviene existente. Abro los ojos: hay experimentación de la vida en este aparente mente/cuerpo. Tras un cierto periodo de experimentación, cierro los ojos: el mundo cesa de existir, y por toda la eternidad Yo Soy el nonato.

¿Qué podría ser más simple, o más obvio?

De vez en cuando aparece alguien que intenta contarle esto a la gente, pero la realidad consensuada es dura de pelar. Se autorrefuerza a sí misma y lleva incorporados diversos modos de hacer frente a la disonancias cognitivas. Una manera de hacerlo es calificar de locos a los transgresores. Otra, igual de efectiva, es llamarlos "místicos". Ya sea de un modo o de otro, se preservan tanto la ilusión de separación como el consenso sobre la realidad.

Así que el maestro trabaja con extrañas historias, parábolas, metáforas, acciones; con afirmaciones pronunciadas un día y directamente contradichas al siguiente, intentando sortear las defensas. Si tomas con literalidad cualquiera de la declaraciones del maestro, estarás pasando por alto aquello hacia donde la declaración apunta y, en cambio, te hallarás mirando dentro de la realidad consensuada, lo cual no era lo que se buscaba. De ahí que la manera (avalada por el tiempo) de aprender de estos peculiares personajes del sueño, si es que uno tiene tal inclinación, consiste en sentarse con ellos por algún tiempo, ya sean meses o años, resistiendo sus contradicciones y sus revocaciones y sus non sequiturs y su aparente locura, hasta que uno absorbe la cantidad suficiente de estos vectores divergentes como para lograr trazar una especie de promedio entre todos ellos y así alcanzar a dirigir la mirada más allá de ellos, hacia el punto donde previsiblemente podrían converger, un punto más allá de cualquier cosa que pueda ser comprendido o imaginada.


David Carse
(Perfecta Brillante Quietud)


9 ago. 2011

¿QUÉ SOY YO?


TS: En tus retiros a menudo propones a la gente la indagación a partir de la pregunta "¿qué soy yo?". Nunca había oído esa sugerencia antes. La mayoría de la gente que enseña indagación propone a los estudiantes la pregunta "¿quién soy yo?".

Adya: "¿Quién soy yo?" nunca me funcionó a mí. Aunque funcione para algunas personas, "¿quién soy yo?" implicaba, para mí, una entidad. "¿Qué soy yo?" me parece una pregunta más abierta.



Adyashanti
(Meditación Auténtica)


6 ago. 2011

LOS PENSAMIENTOS





Como la nube que aparece en el cielo,
flota en este espacio vacío y vuelve
a desaparecer en su vacuidad;
así, los pensamientos aparecen como mente
en la extensa vastedad de la consciencia,
juegan en ella y desaparecen en ella.
Sin embargo la consciencia permanece inalterada


Mooji
(Palabras Surgidas Del Silencio)

3 ago. 2011

LA LIBERACIÓN


Si tuvieras algo que aconsejarme sobre cómo avanzar, ¿qué me dirías?

En realidad, no creo que sea cuestión de hacer algo más, pero si lo que quieres es hacer algo, ¿quién soy yo para decirte que no lo hagas? Quizás se trate más bien de darse cuenta, aquí mismo, ahora mismo y a cada instante, de cómo la mente siempre quiere algo más, alguna cosa además de esto. Puede que en este momento está esperando que yo le dé alguna respuesta sobre cómo avanzar y, entonces, al no recibir una respuesta, se dirija a la siguiente fuente de respuestas.


Para mí, la liberación, a falta de un término mejor, es simplemente esto: respiración, tengo un agujero en el estómago, pájaros cantando afuera, el pensamiento "tengo que comer algo" o "tengo que presentar esa solicitud antes de mañana", dolor en la rodilla izquierda. ¡Resulta tan maravillosamente sencillo, tan maravillosamente presente!

De acuerdo, esto es la liberación, pero hay veces que no lo parece.

Eso es quizás porque tienes una idea preconcebida de cómo tiene que ser.


Jeff Foster
(La Vida Sin Centro)


2 ago. 2011

TODO LO QUE ES


Bien, comencemos por el principio. Esto ya se ha dicho aquí muchas veces, pero estamos en las trincheras; así que, de vuelta al tajo. Todo lo que hay es Presencia, Conciencia. Esta pura Presencia, la pura Conciencia, Todo Lo Que Es, aparece como todo este mundo de personas y cosas e ideas. No hay personas o entidades separadas de ninguna clase en ninguna parte. Toda separación y distinción entre personas o entidades individuales separadas es parte de la ilusión global compartida, bajo la cual labora eso que se considera a sí mismo como raza humana. ¿A quién puedo explicarle esto?

¡Tú estás haciendo todo esto! Literalmente. Todo es la proyección de la mente en la Conciencia. Es la mente contando historias. Todo el castillo de naipes está siendo constantemente edificado y reforzado a base de contarse la mente a sí misma historias de separación. ¿Puedes verlo? ¡Para! ¡Retrocede! ¡Despierta!

Cuando esto se comprende, cuando se ve, cuando se apercibe, desaparece todo problema o asunto que haya sido conocido jamás o que jamás pudiera llegar a conocerse. Porque todos los problemas o asuntos están basados en distinciones, están basados en una creencia de separación.


Photo by Guillem


Es inevitable que sucedan en la existencia toda la variedad y todo el abanico de eventos y comportamientos y pensamientos y vidas posibles; y es igualmente inevitable que haya partes de esta variedad que no te "gusten". Es solo la ignorancia, a menudo una ignorancia muy soberbia, lo que juzga la infinita variedad y encuentra en ella partes que son "apropiadas" y partes que no lo son.

Todo es el perfecto despliegue de la totalidad en la Conciencia. Aquel que denominamos sabio lo sabe, y sabe que el cuerpo y la mente que otros llamarían "él" o "ella" está incluido en esta comprensión.

Esto no tiene nada de políticamente correcto; pero ¿puedes darte cuenta de que dirigir la rabia y la ponzoña y la indignación contra "alg-uno" a quien erróneamente percibes como separado de ti mismo, y a quien erróneamente percibes como separado de ti mismo, y a quien instalas en un pedestal como si fuera especial y al cual vinculas con un determinado conjunto de reglas arbitrariamente erigidas que prevalecen en una determinada cultura en un determinado momento, solo para que al final te des-ilusione..., es todo ello un completo absurdo?


David Carse
(Perfecta Brillante Quietud)


1 ago. 2011

ELEGIR LA FELICIDAD


Solo los seres humanos son infelices. Algo va mal en lo más profundo.

Os lo digo por experiencia propia: los seres humanos pueden ser felices, más felices que las aves, más felices que los árboles, más felices que las estrellas, porque los seres humanos tenemos algo que no tiene ninguna ave, ningún árbol, ninguna estrella. Tenemos consciencia.

Pero al tener consciencia, existen dos alternativas: llegar a la felicidad o a la infelicidad. Tú eliges. Los árboles son felices porque no pueden ser infelices. Su felicidad no es una cuestión de libertad; tienen que ser felices. No saben ser infelices; no tienen otra posibilidad. Los pájaros que trinan en los árboles no son felices por decisión propia; sencillamente son felices porque no conocen otra cosa. Su felicidad es inconsciente, natural.

Los humanos pueden ser tremendamente felices y tremendamente infelices, y son libres de elegir. Esa libertad es peligrosa, esa libertad es arriesgada, porque tú eres el único responsable. Y algo ha ocurrido con esa libertad, algo ha ido mal. El ser humano parece andar cabeza abajo.

La gente va en busca de la meditación. Necesitáis la meditación únicamente porque no habéis elegido ser felices. La meditación es una medicina; si estás enfermo, necesitas una medicina. En cuanto te decides por la felicidad, en cuanto decides que vas a ser feliz, no te hace falta la meditación. Entonces la meditación empieza a surgir por sí misma.

Si hay tantas religiones es porque hay muchas personas infelices. Una persona feliz no necesita ninguna religión; una persona feliz no necesita templos, ni iglesias, porque para una persona feliz el universo entero es un templo, la existencia entera es una iglesia. La persona feliz no se dedica a la religión porque su vida entera es religiosa. Cuanto se hace con felicidad es una oración: tu trabajo se transforma en culto, tu respiración misma es una maravilla, una gracia.


La felicidad se da cuando encajas en tu vida, cuando encajas tan armoniosamente que hagas lo que hagas te proporciona alegría. Entonces te das cuenta de que la meditación va tras de ti. Si amas el trabajo que haces, si amas tu modo de vida, eres una persona de meditación. Entonces nada te distrae. Cuando las cosas te distraen, eso simplemente demuestra que en realidad no te interesan esas cosas.

El maestro no para de decir a los niños: "¡Prestadme atención! ¡Estad atentos!". Los niños prestan atención, pero su atención se centra en otra cosa. Hay un pájaro cantando a todo cantar junto al edificio del colegio, y el niño está atento al pájaro. No se puede decir que no esté atento, que no sea meditativo, que no esté profundamente concentrado... ¡Claro que sí! Aún más: se ha olvidado por completo del maestro y del problema de aritmética que este escribe en la pizarra. El nió está totalmente ajeno a eso, completamente poseído por el pájaro y su canto. Pero el maestro dice: "¡Presta atención! ¿Qué haces? ¡ No te distraigas!".

En realidad, es el maestro quien está distrayendo al niño. El niño presta atención de una forma natural. Es feliz escuchando el canto del pájaro. El maestro lo distrae, le dice: "No estás prestando atención", y eso es mentira. El niño está prestando atención. Si el pájaro lo atrae más, ¿qué puede hacer? El maestro no lo atraía tanto, la aritmética no tenía tanto encanto.

No se nos pone en la tierra para ser matemáticos. Hay unos cuantos niños a los que no les interesará el pájaro; ya puede aumentar de volumen su canto que ellos seguirán prestando atención a la pizarra. La aritmética es para ellos. Tienen una meditación un estado meditativo natural, cuando se trata de las matemáticas.

Nos han hecho distraernos con preocupaciones nada naturales: el dinero, el prestigio, el poder. Escuchar a los pájaros no te proporcionará dinero. Escuchar a los pájaros no te va a proporcionar prestigio ni poder. Contemplar una mariposa no te va a ayudar ni económica, ni política ni socialmente. Esas cosas no son lucrativas, pero esas cosas te hacen feliz.

Un verdadero ser humano obtiene el valor para seguir delante de las cosas que le hacen feliz.


Osho
(Alegría)