Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


2 abr. 2010

IGUAL QUE OLAS


SIN COMPARAR NI JUZGAR





Para el melómano, cada interpretación saca a relucir algo único, algo que nunca antes había sentido.

No hay necesidad de comparar ni juzgar.

Si te sientas al lado del océano y observas las olas cómo chocan una y otra vez con la orilla, te darás cuenta de que, aunque todas ellas son olas, cada una tiene una personalidad distinta. Igualmente dentro de la unicidad se halla lo fenoménico con toda su hermosa diversidad, lo cual es algo maravilloso de observar.

Ramesh S. Balsekar (Un Dueto de Uno)


Nota: Muchas gracias a Joy por prestar este precioso óleo que ilustra este post. Mucho Amor.

5 comentarios:

  1. Gracias Guillem, cariño, por publicar uno de mis pocos óleos en este lindo espacio.

    Me siento muy honrada de se encuentre aquí, entre tanta Verdad, Observación y Silencio...

    Mi amor...

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  2. Buenas noches

    Muchas gracias Amelia y Joy por la visita.

    Abrazos.

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  3. Solo hay que saber disfrutar intensamente de cada instante, sin buscar referencias.
    El aquí y ahora ...
    Un abrazo luminoso, Sina

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  4. Exactamente Yamuna.

    Solo el gozo de experimentar a través de la presencia en el aquí/ahora.

    Un fuerte abrazo.

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