Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


15 abr. 2010

ESTADO BÚDICO


SALUDO AL BUDA QUE HAY EN TI



Puede que no seas consciente de ello, puede que ni siquiera lo hayas soñado, que eres un Buda, que nadie puede ser otra cosa, que el estado de Buda es el centro esencial de tu ser, que no es algo que tiene que suceder en el futuro, que ya ha sucedido. Es la fuente de la que tú procedes; es la fuente y también la meta. Procedemos del estado de Buda y vamos hacia él.

Esta sola expresión, "estado de Buda", lo contiene todo, el círculo completo de la vida, del alfa al omega.

Pero estás profundamente dormido, no saber quién eres. No es que tengas que convertirte en un Buda, sino que únicamente tienes que reconocerlo, tienes que volver a tu propia fuente, tienes que mirar dentro de ti mismo.
Una confrontación contigo mismo revelará tu estado de Buda. El día que uno llega a verse a sí mismo, toda la existencia se ilumina. ¿Cómo puede una persona iluminarse? La idea misma de ser una persona forma parte de una mente no iluminada. No es que yo me haya iluminado; uno tiene que abandonar el yo antes de poder iluminarse, así que ¿cómo puedo yo iluminarme? Es absurdo.

El día que yo me iluminé toda la existencia se iluminó. Desde ese momento no he visto otra cosa que Budas de muchas formas, de muchos nombres, con mil y un problemas, pero Budas a pesar de todo.

Así que saludo al Buda que hay en ti.


Osho
(El Sutra del Corazón)


5 comentarios:

  1. Se trata de reconocer (literalmente) lo que ya somos.....Todo lo demas solo es parte del sueño, hasta este comentario.....Namaste

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  2. Hola Juan Marcos.
    Lo has dicho perfectamente. Solo hay que reconocer. Pero no es tan fácil (¿?).
    Y todo lo demás es parte del sueño. Inclusive tu comentario y el que yo ahora hago... Pero cuando se sueña, el sueño nos parece, rectifico, es lo real, para el que está soñando.

    Namasté

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  3. Hola Guillem.
    Saludo al Buda que hay en ti.

    Namaskar

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  4. Un gran abrazo, desde el buda que hay en mí, al buda que hay en vos!

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  5. Hola Sankara y Marina.

    Saludo a ese Ser que somos todos.

    Namasté

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