Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


9 mar. 2012

TAO: ORIGEN SUTIL DEL UNIVERSO


La energía original del universo es insondable e incomprensible. Está más allá del tiempo y del espacio. Contiene tanto la existencia como la no-existencia. Sin embargo, no es ni una ni otra. Los sabios antiguos de una región del mundo la denominaron el Tao. El Tao, como el Origen Sutil del universo, crea todas las cosas, las nutre y sustenta, para hacerlas volver a su sutil fuente. Los seres realizados de la antigüedad revelaron la verdad sutil según la cual el universo tiene aparentemente dos aspectos. El primero es lo no-manifiesto -la unidad no dividida o vacío último-; se dice que ya existía antes "del nacimiento del Cielo y de la Tierra". En este aspecto la energía primordial del universo es indiferenciable, absolutamente plena y completa. El otro aspecto es lo manifiesto, el mundo perceptible de la multiplicidad que surgió "después del nacimiento del Cielo y de la Tierra". Aunque parezcan dos aspectos diferentes, lo manifiesto y lo no-manifiesto constituyen en realidad una unidad.


El Tao se manifiesta a través del proceso activo de expresarse a sí mismo. La creación puede considerarse como el proceso que crea la organización de la energía primordial indiferenciable, y en la cual ésta es polarizada en dos categorías distintas denominadas yin y yang. Aunque el aspecto activo (yang) se origine primero, su presencia implica la posibilidad de una perspectiva relativamente estática (yin), gracias a cual la acción puede ser percibida. Es imposible experimentar directamente o definir de forma absoluta la cualidad de una acción (yang) en el espacio. Sólo puede percibirse en relación a una perspectiva (yin) solidificada que coincida y se corresponda con aquélla.


Hua-Ching Ni
(El Tao De La Vida Cotidiana)


2 comentarios:

  1. Bueno, toda explicaciòn siempre depende de la perspectiva, por ejemplo un beso entre dos enamorados "Ying" and "Yang", puede ser expresado como un intercambio de babas con los ojos cerrados.

    No seria una mentira ni mucho menos, se aproximaria mas a una Tao_verdad, para quien guste de las cosas vacias.

    En fi Bon cap de setmana a tothom

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  2. Reflejado en http://unbosqueinterior.blogspot.com/2012/04/expresion.html

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