Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


27 nov. 2010

ESO QUE YA ES


Tony, en mi experiencia noto que hay algo que es consciente de todas estas cosas; soy consciente de que los pensamientos vienen a mi cabeza: diferentes tipos de causas, diferentes efectos, diferentes sentimientos, y sin embargo cuando busco para ver "quién es este yo", no hay nada. Y sin embargo hay algo que es consciente de lo que ocurre.

La consciencia toma distancia. Sigue siendo sutilmente dual. Hay conciencia de ti sentado en un asiento. De modo que hay dos cosas: estar sentado en una silla y la conciencia de ello. La liberación está totalmente más allá del observador, de la conciencia, de todo eso. La conciencia sigue siendo una experiencia. Y la dificultad de algunas cosas como la autoindagación es que la gente entra en esa conciencia, pero evidentemente no pueden permanecer en ella porque sigue estado en la historia espacio-tiempo. Aún está en un sueño. Aún es transitoria. Viene y va. No puedes permanecer en ella. Intentas permanecer en ella y no puedes.

Photo by Guillem.


Sólo hay una constante, el ser. Nunca se va. No viene ni va. Y nosotros damos vueltas por ahí buscándolo. "¿Dónde está? ¿Dónde está?" No puedes hacer el ser. ¿Hay alguien que está haciendo la respiración? ¿Hay alguien que está haciendo el estar sentado en una silla? No puedes alcanzar el ser. El ser es todo lo que es, y habla a través de los sentidos.

Los sentidos te están gritando: "Mira, ya estoy aquí." Los cinco sentidos, los sentimientos y los pensamientos son la seidad simplemente siendo, y los buscadores están buscando eso que ya es, que grita absolutamente al buscador, y sin embargo no puede ser conocido.

Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)


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