Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


17 oct. 2010

NO HAY NADIE


Quiero elegir.

Bueno, sueñas que eres alguien que puede hacer eso.

Tengo que hacer una elección.

¿Por qué tendrías que hacer una elección?

No lo sé. Simplemente ocurre.

¡Ah! Absolutamente, simplemente ocurre, Pero lo que le añades es la idea de que tú lo estás haciendo.

Pensaba que era el ser simplemente planteando una pregunta.

Sí, sólo es el ser planteando una pregunta.

Pero yo tuve que hacer una elección.

No, tú no tuviste. No hay nadie. La pregunta simplemente ocurrió.

¿Qué hice yo?

No hay un tú.

Pensaba que elegía entre hablar o no hablar.

No, simplemente ocurre. El soñador no piensa, el pensamiento ocurre...; el pensamiento llega y pensamos que nosotros estamos pensando. El pensamiento ocurre y soñamos que elegimos actuar a partir de nuestro pensamiento.






Si tomo mi ego y lo disuelvo completamente en la conciencia, ¿qué haría a continuación?

[Risas] Me encanta. Siempre se trata de tu ego, de tu conciencia...; eres un hombre muy rico. No hay nadie. ¿Quién ha sido dueño de un ego alguna vez?

Bueno, yo tengo un ego.

Oh, ¿lo tienes? De modo que eres su propietario. ¿Tienes una casa? ¿Un piso? Tal vez un piso. ¿De modo que eres dueño de un pequeño ego o es un ego semiadosado? No hay nadie. Nadie tiene un ego. Aquí estamos tratando de liberarnos de la idea de poseer. ¿No sería maravilloso dejar caer todas estas pequeñas bolsas llamadas "ego", "libre albedrío" y "deseo", y abandonar también a la persona que las posee? Simplemente deja que estén ahí. Deja que simplemente sean lo que ocurre. Disfruta la desnudez total de la seidad.

¿Y entonces qué te queda?

No te quedará nada; pero lo extraño es que, de todos modos nunca has tenido nada. Sólo sueñas que lo tienes. Surge la idea de que eres una persona separada y entonces crees que posees algo. Es un sueño. Es un sueño denominado "estar separado y poseer cosas". Poseer cosas hace que te sientas real. Cuando no queda nada, esa nada se llena de todas las cosas. La liberación es absoluta pobreza y absoluta abundancia.


Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)


2 comentarios: