Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


3 may. 2012

LOS PENSAMIENTOS


Ramesh: Pensamiento y sentimiento, ¡no hay diferencia! Un pensamiento surge. Un sentimiento surge. No hay diferencia. Estudios científicos muestran que lo que tú consideras "tu" pensamiento surge medio segundo después de que digas que es "tu" pensamiento y, por consiguiente, no eres tú el que ha ocasionado ese pensamiento. El pensamiento ocurre y, a causa de ese pensamiento, el cerebro reacciona mecánicamente a él como una computadora a una entrada y ocasiona una salida (una acción) de acuerdo con la programación. Cuando digo "programación" quiero decir que no elegiste nacer de ciertos padres; por consiguiente, no tuviste elección acerca de tus genes, del ADN. Siguiendo esa fórmula, no elegiste nacer dentro de un entorno en particular, dentro del cual recibiste tu condicionamiento. Así que este ADN más el condicionamiento del entorno, sobre los cuales no has tenido control alguno, conforman lo que yo llamo la programación de esta computadora cuerpo-mente. Y lo que piensas que es "tu" acción es simplemente la Fuente, Dios o Ishwara, introduciendo información, la cual genera una salida (acción) de acuerdo con la programación. Entonces, ¿dónde está esa "Salomé" que piensa y ora?


Salomé: No. Eso es otra cosa, porque cuando rezo le agradezco a Él estos pensamientos. "estoy muy agradecida de que me des este sentimiento. Es por Tu gracia que puedo pensar de esta forma y sentir de esta forma. Nada es mía. Es sólo por Tu gracia que siento esto". Así que incluso esta oración es un agradecimiento por poder orar de esta forma.


Ramesh: Así que se trata de una oración hecha por un "yo" individual, ¿no es así? Y lo que estoy diciendo, Salomé, es que realmente no existe un "yo" individual. Sea lo que sea que Salomé piensa que "ella" hace, es simplemente una reacción mecánica del cerebro, de acuerdo con una programación sobre la cual ella no tuvo control alguno, con una entrada sobre la cual ella no tuvo ningún control. Pero tú piensas que "tú" estas haciendo una oración.


Salomé: No. En cuanto pienso eso, le agradezco a Él por darme ese pensamiento, porque no ha sido mi hacer.


Ramesh: ¡Así que aún es Salomé dándole gracias a Dios por haberle dado ese pensamiento y ese sentimiento?


Salomé: Entonces, ¿cómo se sobrepone uno a eso?


Ramesh: Observa, "¿cómo se sobrepone 'uno' a eso?". Sólo existe una manera: no hay acción alguna que sea una acción de Salomé, incluido el orar.¿Quién hizo la oración? Salomé piensa: "Yo hago la oración". Y lo que yo estoy diciendo es que la oración sucede como una reacción mecánica del cerebro a una entrada de información. ¿Y cuál es la entrada? Un pensamiento. El cerebro reacciona a ese pensamiento y ora. Así que la oración ocurre.



Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa!)



2 comentarios:

  1. Guille, no veo como contactarte de forma privada por el blog, espero que contactarte en público y aquí, sin venir a cuento, no sea considerado de mala educación, en todo caso te quería comentar, e igual es útil para otros, que he traducido un pequeño texto sobre auto-indagación de Ed. Muzika. Está aquí:

    http://petitcalfred.wordpress.com/2012/05/04/a-la-caza-del-yo-completo/

    Y me sentiría honrado si le echas un ojo y me comentas que te parece

    Salut!

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    1. He leido el texto y he dejado un comentario. Ha sido un placer.

      Recibe un fuerte abrazo.

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