Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


6 abr. 2012

TODO SALE DE LA NADA


· ¿Qué es lo que te motiva? ¿Qué es lo que te moviliza a dar charlas y escribir libros?

La verdad es que no lo sé. Si he de serte sincero, siento que todo ocurre sin mi intervención. Todo está más allá de mi control. Jeff jamás podría haber hecho esto. Estoy seguro de que, en el mismo instante en que lo hubiese intentado, habría fracasado miserablemente. Y, por más que parezca que, diciendo esto, estoy tratando de ser inteligente, eso es, de hecho, lo que siento. Se trata de algo que ocurre sin necesidad de realizar el menor esfuerzo. Todo se despliega y evoluciona y uno no sabe cómo ni por qué, pero lo cierto es que está ocurriendo. Y siempre resulta sorprendente que esta expresión de la no-dualidad salga de esta boca.


· Antes has dicho que eras muy vergonzoso. ¡Si no recuerdo mal, estudiaste astrofísica en la Cambridge University en parte para no tener que comunicarte con la gente! ¡Y ahora estás hablando sin el menor problema!

(risas) ¿Sí, ya lo sé! Me parece sorprendente. Y lo cierto es que tampoco sé por qué es así. Me siento, empiezo a hablar y es como si las palabras salieran solas. Si tuviese que expresarlo verbalmente, diría que me siento a observar el surgimiento de las palabras. Y a veces me sorprenden, de algún modo, me sorprende lo que sale. A veces tengo la sensación de que "yo no podía haber hecho esto o de que yo no podría haber dicho eso".


· Los genios de nuestro tiempo, los einsteins de este mundo, suelen decir que, en realidad, ellos no han sido los artífices de sus ideas, que brotaron simplemente de la nada.

Todo sale de la nada.


· Y uno no es más que una especie de vehículo.

Pero eso no tiene absolutamente nada que ver "conmigo". Es como si todo brotase sin necesidad de realizar el menor esfuerzo. ¡Es como hablar de uno mismo! ¡No es necesario hacer ningún esfuerzo para hablar de eso, porque no hay nada de lo que hablar! De lo que estamos hablando aquí es de la nada. Y, como no hay ahí ningún objeto, nada puede ser señalado. En el mismo momento en que pronunciamos una sola palabra al respecto, nos sumimos en el sueño. Pero, cuando vemos esto con claridad, cuando nos damos cuenta de que no es posible hablar de ello, las palabras brotan de nuevo libremente ¡No me preguntes cómo! Parecen salir solas. Y, si tuviera que decirlo con palabras, diría que me detengo, observo y siento cómo brotan las palabras sin saber siquiera cuál será la siguiente.
Mucho artistas dicen que, cuando entran en estado de "flujo", es decir, cuando están realmente sumidos en lo que hacen, el arte brota de la nada, se crea por sí mismo y sale de ningún lugar. Es como si, en  tal caso, se hallaran en el punto de la creación y al mismo tiempo de la destrucción desde el que todo sucede. Ésa es la creación y la destrucción, y no puede ser conocida.
Y ésa es también la belleza, Si pudiese ser comprendida, sería una cosa, sería un concepto. Pero éste es el puro no-conocimiento. En ausencia de buscador, el misterio se revela y no sólo en las palabras, sino en todo, absolutamente en todo, en esas flores, en este suelo, en esta silla y en esta mesa. Todo es el misterio.
Es algo que viene de la nada. El mismo hecho de que esto esté ocurriendo es todo un milagro.


Jeff Foster
(Una Ausencia Muy Presente)




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