Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


10 oct. 2011

LA VERDADERA LIBERTAD


Creemos que la libertad consiste en tener lo que queremos.

Pero lo cierto es que, en el mismo instante en que poseemos algo, aflora la inseguridad, porque tememos perderlo.


La verdadera libertad consiste en perderlo todo.

Porque, cuando carecemos de todo, no tenemos nada que perder.

Ése es el auténtico final del miedo.

Cuando nada es tuyo, todo es tuyo.

Ése es el final de la guerra.

Y, cuando no eres nada, lo eres todo.

Ése es el final de toda búsqueda.


Jeff Foster
(Una Ausencia Muy Presente)

4 comentarios:

  1. Me encantó leerlo, cuando nos apegamos a algo, aparece el miedo de perderlo y justo ese miedo es el que puede provocar perderlo... la libertad es eso, dejar que todo fluya, sin aferrarnos a nada, será entonces cuando el miedo desaparezca y podremos ser libres... Gracias por compartirlo, un abrazo!

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  2. Que bonito escrito de Jeff...ayer precisamente leía de Carse esto: "cuando abandonas lo que no eres, lo que queda no es algo que debas llegar a ser, sino lo que eres desde siempre"
    Un abrazo Guillem!!

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