Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


15 jul. 2012

NADA ES REAL


· Hace algún tiempo dijiste que no está ocurriendo nada.

· Sí, absolutamente.

· Entonces, ¿cómo puede estar ocurriendo todo al mismo tiempo?

· Ése es el misterio. Esto {da una palmada} es nada ocurriendo. Es nada. Es la nada dando una palmada con las manos. La dificultad para el buscador es que él cree que eso es algo real, que le está ocurriendo en el tiempo. Como el buscador cree ser algo, sólo puede ver todo lo demás como un montón de otros «algos». No se atreve a ver la nada..., le da demasiado miedo.

· ¿Cuál es la respuesta a eso?

· Es un misterio. No hay respuesta. Pero ver eso o no verlo no tiene importancia. Esto es ello. Esto ya es la obra de teatro, el juego del ser. Incluso la frustración de «no estoy viendo esto» es la obra de teatro del ser.

· De modo que no hay causa y efecto; ¿no tiene nada que ver con las condiciones adecuadas?

· No hay condiciones, o causa y efecto, excepto en el sueño del devenir.

· Pero si das un golpe con la mano en una pared...

· Te dolerá.

· El efecto es que te duele.

· Ciertamente parece ser así.


· Entonces, ¿por qué dices que ahí no funciona causa y efecto?

· Sólo parece ser causa y efecto. En la manifestación parece haber causa y efecto, y la dificultad para el soñador es que entonces asocia algún tipo de realidad y un significado fijo a eso. Y después dice: «Bueno, si medito me aquietaré. Eso es causa y efecto. Entonces alcanzaré el objetivo.» No hay yo, no hay objetivo y no hay tiempo para alcanzarlo.

· De modo que hay causa y efecto aparentes, pero no reales.

· No hay nada que sea real. Toda manifestación es tanto real como irreal. Simplemente es el ser. Los gatos son el ser. Los árboles son el ser. Las paredes son el ser. Los seres humanos son el ser y sueñan que están separados del ser.

· Por tanto, ¿no hay nada fuera del sueño?

· Oh sí, el sueño es el sueño de la autoconciencia. El sueño, o se lo prefieres la creencia y la experiencia de estar separado, es exclusivamente humana. Ningún gato se siente separado. Los árboles no se sienten separados. ¿te has encontrado alguna vez con un árbol autoconsciente? Vamos caminando por ahí como el ser buscándose a sí mismo, ése es el sueño del que podemos despertar..., aparentemente.

· Pero si no hubiera seres humanos, ¿seguiría habiendo árboles y gatos?

· No

· ¿No? ¿No los habría? Es como ese viejo dicho: si cae un árbol en el bosque, pero no hay nadie para oírlo...

· Sí. O si un hombre está en el desierto y no hay ninguna mujer en tres mil kilómetros a la redonda, ¿sigue estando equivocado?

{Risas}


Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)







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