Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


25 jun. 2012

ILUMINACIÓN Y CUERPO-MENTE


La iluminación repentina sí produce cierto cambio en la perspectiva del organismo cuerpo-mente "individual" particularmente en el período entre lo que un sabio taoísta denomina "iluminación" y la "liberación". Incluso después de que ocurre la iluminación el individuo debe forzosamente continuar funcionando, durante el resto de su vida, como un organismo cuerpo-mente separado. Por supuesto que no puede haber una regla absoluta con respecto a los cambios que ocasionará el hecho de que la iluminación haya ocurrido. Por lo general, el individuo en cuestión continuará viviendo como vivía antes, pero no es totalmente improbable que su gusto por el placer sufra una sutil transformación. Puede que la gente halle que este individuo ya no es tan "buena compañía" como solía ser. Puede que él ahora disfrute más de su soledad.


Este tipo de cambios están destinados a suceder ya que, aunque la identidad con el cuerpo individual debe continuar necesariamente para que el cuerpo cumpla sus funciones en la vida, el sentido de ser el hacedor, el sentido de ser una entidad separada está ausente. En otras palabras, aunque el individuo continúa viviendo su vida más o menos como antes, ya no se involucra personalmente con nada de lo que pasa. Sea lo que sea que pase puede que tenga una reacción inmediata, pero es totalmente superficial, como una suave ola en la superficie de un lago. Sea lo que sea que pase será presenciado, sin ningún sentimiento personal de participación o de estarse involucrando.


Ramesh S. Balsekar
(Un Dueto De Uno)


1 comentario:

  1. Hola Saludos cordiales.Me permito seguidamente manifestar que el anterior mensaje me parece motivante porque sus palabras apuntan a ciertos conceptos que pueden a los novicios iniciarlos en estos estudios sobre el conocimiento de si mismo.Si profundisaran un poco mejor sería. De todas formas es una buena labor. Hasta otra oportunidad. NAMASTÉ.

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