Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


1 jun. 2012

UNO CON EL UNIVERSO




«Cuando hacemos la voluntad de nuestro Ser verdadero, inevitablemente estamos haciendo 


la voluntad del universo. En la magia esto es visto de manera indistinta: 


que cada alma humana es de hecho el alma del universo en sí mismo. Y siempre y cuando 


estés haciendo lo que el universo quiere, entonces será imposible hacer algo mal».




Alan Moore



Gracias, Maribel.

3 comentarios:

  1. Precioso texto y foto.

    Gracias Guille

    Un beso

    ResponderEliminar
  2. Pero sigue sin haber libre albedrio; no hacemos nada. ¿Solo se podria intuir lo que hara el universo y sentirnos bien con ello, en vez de tener objetivos o deseos?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se me ocurre otra pregunta:

      ¿Intuye mi dedo meñique la intención de mi cerebro al moverlo a él o a mi cuerpo?

      Saludos.

      Eliminar