Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


18 dic. 2010

CAUSA Y EFECTO


¿Puedo preguntarte algo sobre la comprensión? Dices que la comprensión está "aquí". Todos los que están sentados aquí tienen cierto nivel de comprensión. Tengo la imagen de un puchero de comprensión que se va llenando de agua hasta rebosar. Pero ¿cómo fue para ti? ¿Qué ocurrió en aquel momento para cambiar la comprensión que tenías?

Lo que comprendería, desapareció.

¿El buscador?

Lo que entendería. Lo que entendería. Aquello que tenía diversos grados de entendimiento. Aquello que subía por la barra del péndulo hasta tener un sentido de ser un agente impersonal. Y después bajaba con el péndulo con un sentido de mayor actuación personal; ¡eso desapareció! Y lo que se reveló fue la Comprensión con "C" mayúscula. (¡Sólo es una palabra!) Lo que se reveló no era, de ningún modo, relativo, ni condicionado, y no tenía ninguna conexión con la relación sujeto-objeto, con el tipo de comprensión caracterizada por la relación sujeto-objeto.

¿Y esto no se produce como resultado de ninguna actividad? ¿No hay nada que pueda producirlo?

Bien, ahora estamos entrando en el reino de causa y efecto. Básicamente, estás preguntando: "¿Es algo causado? ¿Hubo algo que causara esa comprensión, hubo algo -aunque fuera impersonal- que causara ese evento?". Y desde el punto de vista de la megacomprensión, el Universo carece de causa. Todo está aquí. Todo ES. El guión está escrito. Toda la película está en la lata. Está siendoexperimentada en el tiempo y espacio, a través de los sentidos, a través de los instrumentos de dualidad, que son la mente y los sentidos que la asisten. Pero la Comprensión con "C" mayúscula subyace a eso; es tanto la fuente como la sustancia de eso. No está causada, porque no está dentro del campo de la relación sujeto-objeto. No está dentro del reino de la causalidad. La causalidad es una noción, es un modo de ordenar Lo Que Es. Y es muy arbitrario. Ramesh usa este ejemplo: un hombre va a las carreras de caballos de Bombay y apuesta por un caballo; el caballo gana y él gana dinero. Tú dices que el dinero ha llegado a sus manos porque el caballo ha ganado la carrera. El caballo que ganó la carrera ha hecho que el dinero llegue a manos de este hombre. Ahora bien, otro modo igualmente razonable de comtemplarlo es que, para que el dinero llegara a sus manos, a fin de que pudiera ocurrir alguna otra cosa -para que su hijo pudiera obtener la atención médica que necesitaba y así dar los pasos que le llevarían a convertirse en primer ministro de la India-, para que ocurriera ese suceso, el hombre tenía que tener ese dinero. Por lo tanto, la necesidad de que todos estos eventos posteriores se dieran causó que el caballo ganara la carrera. Éste no es nuestro modo habitual de ver los sucesos. Pero, tomando toda la cadena de eventos, éste es otro modo de ordenarlos, de percibirlos, de darles sentido.


¿Dar sentido a...?

¡Si! La mente ordena Lo Que Es tomando unos pocos de los eventos disponibles y creando una realidad con ellos. Si tratara de absorber todos los eventos a la vez, se colapsaría, ¡se quedaría frita! La cantidad de datos es demasiado grande para poder absorberlos y procesarlos ordenadamente.

La ocurrencia de la iluminación parece ser algo parecido a una lotería, en el sentido de que desde este nivel indica que se trata de un proceso aleatorio, o al menos parcialmente aleatorio.

Desde el punto de vista personal, es aleatorio. Puedo asegurarte que no está regido por un concurso de méritos. (Risas) Esto se hace muy evidente en mi caso.

Creo que lo digo porque parece tan aleatorio.

Claro, siempre que entiendas que la aleatoriedad es una noción que surge desde el punto de vista del individuo. Desde el punto de vista de la Comprensión, ¿dónde está la aleatoriedad? No hay aleatoriedad. Todo Es. Los sucesos sólo son aleatorios desde el punto de vista del individuo.


Wayne Liquorman
(Aceptación De Lo Que Es)


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