Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


15 dic. 2010

AUSENCIA DE VOLICIÓN PERSONAL


El gurú intenta generar en su discípulo la convicción de que lo que él es en realidad es la Consciencia subjetiva y sin forma. Esto sólo puede lograrse, como buen sabe el gurú, eliminando la falsa identidad. El seudo-sujeto de los seudo-objetos, el único factor que obstruye la realización de su identidad real por parte del discípulo, debe ser eliminado. Ashtavakra le repite a su discípulo que todo lo que hay es Consciencia en la cual aparece espontáneamente este universo. El universo es sólo una aparición, una ilusión como la ilusión de la cuerda que se toma erróneamente por una serpiente. Una vez que se ha eliminado la falsa identidad no hay nada que impida al discípulo ser su verdadera identidad y, lo que es más importante aun, vivir su vida desde el punto de vista de su verdadera identidad, en una "silenciosa identificación con el no-ser".


La convicción acerca de la verdadera identidad propia, que acontece cuando la falsa identidad es comprendida claramente, lleva al tipo de vida donde está ausente la volición personal. Entonces hay una consciencia plena de que el ser humano está "siendo vivido" como parte intrínseca de la totalidad del funcionamiento del universo. Esto es lo que Ashtavakra quiere decir cuando dice "sé feliz" o "vive feliz", ya que entonces ya no hay volición, no hay un sentido de ser el hacedor, no hay sentido de culpa o esclavitud. En otras palabras, vivir feliz quiere decir vivir de forma natural, espontáneamente, respondiendo a las situaciones externas sin ninguna planificación, sin ninguna noción preconcebida, en resumen, sin la interferencia de la mente. Una respuesta tal ocasionará actividad física, pero no habrá un sentido de ser el hacedor, no habrá la ilusión de volición, porque la actividad física no implicará activación mental. En pocas palabras, la respuesta será espontánea, sin interferencia de la volición propia, y por lo tanto llevará al despertar, a la iluminación. En ausencia del involucramiento de la voluntad propia, todo lo que sucede es una parte integral del funcionamiento del Noúmeno, y la esencia del mismo es el ser testigo de todo hecho sin juicio de ningún tipo. El juzgar presupone dualidad, mientras que el ser testigo está más allá de la dualidad.


Ramesh S. Balsekar
(Un Dueto De Uno)


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