Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


10 ago. 2010

LA BÚSQUEDA





RAMESH: ¿De qué trata la búsqueda? La búsqueda no es la búsqueda de la Fuente, sino la búsqueda de eliminar aquello que oculta a la Fuente: el sentido personal de ser el hacedor, el ego. Te dicen que "tú" tienes que eliminar el ego. Yo pregunto: ¿"Quién" va a eliminar el ego de "quién"? Por consiguiente, llego a la conclusión de que el ego, que es quien oculta a la Fuente, sólo puede ser eliminado por el Poder, o la Fuente, que lo creó. ¿Quién creó el ego? ¿De dónde proviene el ego? El ego pudo provenir solamente de la Fuente única, y la Fuente está en proceso de destruir el ego, un ego entre miles. Y ése es el proceso que está ocurriendo.

GERRY: Entonces, ¿es un proceso?

RAMESH: ¡Oh, por supuesto que es un proceso! Hay un proceso. ¿Por supuesto! En otras palabras, la iluminación es un proceso. Generalmente utilizo este concepto, y cuando uno utiliza un concepto, tiene que utilizar objetos. ¿Qué es lo que está haciendo el buscador? De acuerdo con mi concepto, el buscador está subiendo unas escaleras. No sabe si hay 30 escalones o 300.000. ¡Todo lo que sabe es que no puede dejar de ascender! Él no comenzó la subida. La subida está ocurriendo y él sigue subiendo.
Así que, en cierto caso en particular, el escalón final puede ser el escalón número treinta. El pasar del escalón veintinueve al treinta siempre es súbito. Pero sí hay un proceso, y todo lo que estoy diciendo es que tú no comenzaste ese proceso. Por consiguiente, no hay un "tú" que llegue al escalón número treinta. Del veintinueve al treinta es repentino. Por eso dicen que el despertar es siempre repentino.


Ramesh S. Balsekar
(¡A Quién Le Importa!)


2 comentarios:

  1. Como siempre Guillen, un artículo genial...
    Saludos y muchas gracias...

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  2. Saludos, amigo Confuso.

    Un fuerte abrazo.

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