Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


1 jul. 2013

PERMITIRSE TENER


El hombre percibe  erróneamente la multidividencia racional como una ley irrevocable. Sin embargo , esa ley es una farsa y se la puede «forzar». En nuestra vida frecuentemente ocurren «milagros» inexplicables. 


Entonces, ¿por qué no admitir que uno de éstos entre en tu vida? Sólo necesitas permitirte tener todo lo que tu alma quiere. Si te quitas la telaraña de los prejuicios y limitaciones en la que te enredaron los péndulos, creerás sinceramente que eres digno de tu sueño y te permitirás a ti mismo tener lo deseado: lo tendrás. Permitirse tener es la principal condición de la realización de un deseo.


Vadim Zeland
(Reality Transurfing II)


2 comentarios:

  1. Detrás de esta explicación (tal como esta planteada) hay un cierto engaño, una cierta trampa. Y es la siguiente: Esta bien! la idea de soltar, muchas cosas buenas vienen asi, por si mismas; el error esta en fomentar esa actitud de dejar ir con un trasfondo de querer conseguir algo; si! somos conciencia y si somos más amplios de lo que creemos ser, pero no accedemos a esa amplitud "ejerciendo" nada con una voluntad mental, por puro poder del pensamiento, y es facilisimo crear esa proyección imaginativa de que es asi; o ajustar la realidad mentalmente con una explicación a un suceso posteriormente diciendo: es que YO lo hice asi, me comporte de tal manera, tuve estos conocimientos y gracias a ello consegui tal o cual cosa; cuando en realidad eres hijo de pepito, te enchufo tal persona a la que le caistes bien, etc, etc, etc, muchos sucesos te han llevado a eso, ese supuesto yo que hace cosas se ha inventado por el camino (para el advaita, para el budismo, etc no hay ese yo). Por tanto nunca acabo de tener la sensación definitiva que por positivo que sea hablar en terminos de inteligencia emocional, de coach, de que uno favorece un camino en la vida, sea realmente asi, hoy todos te adoran y mañana te estan esperando para verte caer; hoy estas diciendo me va estupendo, mañana en 2 minutos el universo se te lo lleva todo en un abrir y cerrar de ojos, tu mujer, tus hijos, tu casa, tu empresa, tu perro,... con un simple fenómeno geologico, con un loco que aceleró por la calle atropellandolos, o con cualquier cosa... el éxito en la vida esta en la adaptación a todo, el éxito social a conseguir cosas.

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  2. Muy bien. Así es tu realidad.

    Gracias.

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