Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


2 jun. 2013

ENERGÍA SEXUAL


El sexo es lo más divino en este mundo. Pero ¿por qué lo llamas pecado? Porque desde un principio te han enseñado que es un pecado. Te has olvidado completamente de que saliste de él. Y has disimulado el hecho de que cuando la energía sexual se acabe en ti, morirás. La vida es la energía sexual latiendo dentro de ti.


Por eso un joven está más vivo, y un viejo está menos vivo. ¿Qué diferencia hay entre un joven y un viejo? En los jóvenes, la energía sexual está crecida. En el viejo, el aprovisionamiento ha desaparecido, la corriente está bajando. Se ha convertido en un chorrito. En cuanto la energía sexual desaparece, estás muerto.

El sexo es vida, y hemos hecho de él el mayor pecado.


Osho
(Ni Agua, Ni Luna)

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