Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


21 jul. 2013

NUNCA HAY NADIE


Se dice que no hay mente, sólo un montón de pensamientos en el éter... Lo que quiero decir es que los pensamientos que flotan alrededor de este cuerpo-mente a veces son muy extraños. ¿Por qué flotan estos pensamientos a nuestro alrededor?

Bueno, en realidad lo que estás preguntando es, ¿Por qué  hay algo? Los pensamientos no son diferentes de las emociones, los sonidos o cualquier otra cosa. Pensar simplemente forma parte de lo que está ocurriendo. De modo que los pensamientos llegan, y en cierta medida tienen poder durante el tiempo en que alguien toma posesión de ellos.

Crecemos respetando lo que denominamos la mente, aunque tal cosa no existe. Respetamos la mayoría de nuestros pensamientos porque creemos que nos van a llevar a alguna parte. «Ella me ama.» «Mañana estaré iluminado.» Todo esto es anticipación. En cierto sentido, todo ello tiene que ver con promover la paradoja de que hay alguien tratando de llegar a alguna parte. Pero es simplemente el ser surgiendo como pensamientos en el sueño.


Pero ¿no los generamos nosotros?

No. Todo surge de la nada. Simplemente es lo que aparentemente ocurre... a nadie. Nadie ha pensado nunca nada... porque no hay nadie.


Tony Parsons
(La Nada Que Lo Es Todo)

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