Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


13 abr. 2013

CREAR TU DESTINO



Del modelo de las variantes se sigue que el hombre crea personalmente su destino. Sin embargo, en el Transurfing de idea del destino se distingue de otras ideas conocidas. ¿En qué se diferencian? En que puedes elegir tu propia felicidad, en vez de luchar por ella. No te apresures en aceptar o rechazar enseguida el modelo de las variantes. Simplemente, hazte una pregunta: ¿has podido conseguir mucho al luchar contra el mundo por tu felicidad? Cada uno debe decidir por sí: seguir actuando del mismo modo o, a pesar de todo, probar otra manera. Y que se puede malgastar toda la vida luchando sin conseguir nada al final, ¿no será más fácil hacerlo de manera tal que sea el mundo que salga a tu encuentro? Pues él no hace otra cosa que realizar tu elección.


Vadim Zeland
(Reality Transurfing)

2 comentarios:

  1. Buen post, gracias! :-) Dejaremos, pues, que la felicidad nos encuentre, en vez de ir a buscarla.

    Namasté

    http://frasesdedios.blogspot.com.es/

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  2. Así es, Ana. Si se pone demasiada energía en encontrar la felicidad, ese exceso de energía impide que nos encontremos con ella. :)

    Un abrazo.

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