Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


27 ene. 2012

EL PROPÓSITO ESENCIAL DE PARAMARTHA


Maharaj nos insta constantemente a que no omitamos, olvidemos, pasemos por alto ni despreciemos el propósito esencial de todo paramartha, es decir, de la comprensión última, que es que conozcamos nuestro svarupa, es decir, nuestra identidad verdadera. ¿Cuál es nuestra identidad verdadera? Maharaj diría: inmanifestada e inmóvil, nuestra identidad es Unidad Absoluta: la Conciencia Pura que no se da cuenta de sí misma; cuando se halla manifestada, funcionando en la dualidad, nuestra identidad es la consciencia que se busca a sí misma como lo "otro", porque "no puede tolerar su propia presencia". En otras palabras, dice Maharaj, en nuestro estado original intemporal, inmutable, de Absoluta Noumenalidad, el cuerpo-y-consciencia ha aparecido como una enfermedad pasajera, sin causa ni motivo, dentro del "funcionamiento" total de la Consciencia Impersonal en su papel de prajna. Cada una de la formas fenoménicas persiste durante el período que tiene asignado y, al cabo de su plazo de vida, desaparece de manera tan espontánea como su aparición; y la consciencia, aliviada de su limitación física, sin ser ya consciente de sí misma, se disuelve en la Conciencia: nadie nace ni muere. La consciencia, para manifestarse, necesita formas físicas para funcionar, y está creando constantemente formas nuevas y destruyendo formas viejas.


Si éste es el proceso natural del funcionamiento total de la consciencia, surge la pregunta: ¿Cómo cobran existencia la entidad individual y su esclavitud? Una respuesta breve, dice Maharaj, sería decir que la consciencia, circunscrita por los límites de la forma física y sin encontrar ningún otro apoyo, se engaña a sí misma identificándose con el cuerpo determinado y crea así una pseudoidentidad; y esta pseudoidentidad, que se toma a sí misma equivocadamente como hacedora de los actos (que, en realidad, forman parte del funcionamiento espontáneo total del prajna), debe aceptar las consecuencias y someterse a la esclavitud de la idea del karma y su proceso de causa y efecto.


Ramesh S.Balsekar
(El Buscador Es Lo Buscado)

1 comentario:

  1. Cuantos conceptos y cuantas ideas subyacentes sobrevuelan estas palabras, incluso sentimientos enfrentados.

    No se, "Yo" prefiero resumirlo con un...

    Nada ni nadie puede escapar de la unidad, por la propia inexistencia de algo u alguien, como concepto que señala la única realidad.

    Inspiradillo de comprensión que me siento hoy.

    Con perdón.

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