Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


6 sept. 2011

SOMOS FELICIDAD. ¿POR QUÉ LA BUSCAMOS?


Nuestro ser estuvo sumergido desde la eternidad en la plenitud del SER y ahora al estar incorporado y reducido a los límites de nuestro cuerpo y nuestra mente, se siente encarcelado entre las rejas de las limitaciones físicas y mentales.

Mientras cada uno de nosotros no rompamos y superemos esas limitaciones, estaremos siempre añorando "ser nosotros mismos de verdad" en lo que realmente es nuestro ser interior.

Anhelamos la felicidad, porque nuestro ser, que es felicidad-amor, quiere expresarla en nuestra vida existencial. Pero estamos muy identificados con nuestro cuerpo y con las ideas falsas, limitantes, sobre nosotros mismos. Y en esa cárcel y con esa mordaza, jamás podremos ser felices.

Sí. Queremos ser felices porque la naturaleza de nuestro ser interno es inteligencia-amor-felicidad.



Y queremos serlo porque no logramos experimentarlo en nuestra vida existencial.
Y no lo logramos porque no salimos de nuestra cárcel.
Y no salimos de nuestra cárcel porque engañosamente creemos que esa es y debe ser nuestra condición.
Y creemos eso porque aún no nos hemos dado cuenta de que cada uno tiene la llave de su propia celda.
Y la llave consiste en la atención permanente y decidida de mirar hacia dentro. La llave es VER, COMPRENDER.
Nadie ve si no se dedica a mirar con intención decidida y sincera.
Quien se pasa su vida mirando solamente hacia fuera, jamás verá lo de dentro.
Si miras hacia dentro, verás que no tienes que buscar lo que ya eres. No tienes que buscar la felicidad que ya eres. Solamente necesitas verla, vivirla y disfrutarla.


Darío Lostado
(Tu Vida Tiene Sentido)

1 comentario:

  1. Realizar lo que uno ya es...


    Sempre genial, Guillem...!

    Una abraçada! i gràcies...

    Carme

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