Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


23 jul. 2011

LA CONDICIÓN DE "ENTIDAD"


En cierta ocasión, durante el transcurso de una sesión, Maharaj explicaba por qué la muerte resulta tan terrible y traumática para las personas corrientes, mientras que para él era una experiencia esperada con interés, pues significaría la liberación de la limitación que el fenómeno del cuerpo impone naturalmente a la consciencia. Cuando el Cuerpo "muere", la consciencia manifestada se libera y se fusiona con la consciencia impersonal como una gota de agua se fusiona con el mar.

Maharaj percibió que un visitante tenía algo que preguntar sobre este punto. Lo miró y le dijo: "Me parece que quieres hacer una pregunta". El visitante se sobresaltó un poco, quizá porque no había llegado a dar forma a una pregunta adecuada para aclarar la duda que acababa de surgirle en la mente. En cualquier caso, tomó la palabra y dijo: "Maharaj ha dicho que lo que sucede realmente en la muerte es que el aliento, la fuerza vital, sale del cuerpo y se mezcla con el aire exterior; la consciencia también sale del cuerpo y se fusiona con la consciencia impersonal, y el cuerpo muerto se destruye de una manera u otra. No queda nada de esa forma física concreta que se creó y se destruyó a su tiempo. Si este proceso se aplica por igual al ignorante y al jñani,¿qué necesidad hay de convertirse en jñani?"

Maharaj respondió: "Cuando hablas del ignorante y del jñani, y de la necesidad de que el ignorante se convierta en jñani, ¿no estás asumiendo que existe un individuo independiente y autónomo, capaz de ejercer la volición personal en función de su libre albedrío? ¿Acaso hay lugar para este tipo de entidades independientes en el proceso por el cual se manifiesta el universo fenoménico?"
"¿Cuál es el marco conceptual básico sin el cual no sería posible la manifestación de los fenómenos? Si no existiera el concepto del 'espacio', que constituye el volumen, ¿podría hacerse aparente un objeto con las tres dimensiones? Y sin otro concepto, el del 'tiempo', ¿podría haberse percibido la aparición de un objeto sin la duración en la que podría conocerse el objeto? Así pues, si el marco que llamamos 'espacio-tiempo' es, de suyo, conceptual, ¿es posible que los objetos que aparecen en el marco conceptual del espacio-tiempo, como son todos los seres humanos, sean otra cosa que fantasmas conceptuales e imaginarios?
"Así pues, comprende firmemente y de una vez por todas que ningún objeto conceptual, aunque sea tomado erróneamente por una entidad separada, puede tener de ninguna manera existencia independiente o volición personal de ninguna clase. Nadie nace; nadie muere. Lo que nace no es más que un concepto. No hay ninguna entidad que liberar. La no comprensión de este hecho constituye la esclavitud de la ignorancia; su apercepción es la libertad de la verdad. Recuerda: la verdad es correspondencia absoluta con la realidad. Es el conocimiento inquebrantable de la naturaleza verdadera del hombre. Es la negación total de la condición de 'entidad' ".


Ramesh S. Balsekar
(El Buscador Es LO BUSCADO)


2 comentarios:

  1. Por lo que observo debe haber algo personal entre "Maya" - El que pregunta y la "Conciencia" - El que responde, no parecen ponerse de acuerdo.

    Y yo que no se......me tienen aquí en medio..., de publico.

    Para ser una ilusión,,,carajo con los matices.

    Juan Ma_tices

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  2. "No existe volición personal de ninguna clase"

    Para mi esa es la clave, ¡muy interesante!

    He llegado aquí paseando y aprovecho para saludarles.

    Voy a seguir leyendo este blog..

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