Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


18 jul. 2011

AUTORÍA PERSONAL


En lo que atañe a la búsqueda y al sentido de ser personalmente el autor de la acción, has dicho hace poco que hay mucha gente con un sentido de autoría personal que no busca. Pero, cuando ya te has convertido en buscador, ¿es cierto, en general, que mientras exista un sentido de autoría personal habrá búsqueda?

Sí, pero la cosa no es necesariamente así. Está claro que en ausencia del sentido de autoría personal no hay búsqueda. Pero la búsqueda también podría concluir antes de que se elimine el sentido de autoría personal. La búsqueda puede surgir y detenerse repentinamente. Y puede detenerse, y, de hecho, frecuentemente se detiene antes de que desaparezca el sentido de autoría personal.


En esencia, eso es lo que ocurrió en mi caso. Estaba cerca de Ramesh, publiqué sus libros, los corregí, entendí su enseñanza. Quiero decir que esto no es física nuclear. Son enseñanzas muy básicas, fundamentalmente fáciles de entender. "Todo lo que hay es Conciencia, Conciencia es todo lo que hay." No parece muy difícil, ¿verdad? De modo que lo entendí. En realidad, compré todo el paquete y dije: "Si eso es verdad, entonces todo se está desplegando tal como corresponde, y yo estoy haciendo lo que me corresponde. Y si me corresponde buscar, buscaré, y si no me corresponde buscar, no buscaré. Simplemente está ocurriendo". Y me relajé en eso. En eso hubo una relajación. Y eso ocurrió antes de que desapareciera el sentido de autoría personal. Yo seguía haciendo lo mismo, seguía yendo detrás de Ramesh, haciendo funcionar mi negocio, etc. Pero la búsqueda, la sensación de que había algo allí que yo iba a conseguir si hacía esto, aquello o lo de más allá, desapareció. Y eso fue agradable para mí personalmente. Eso me gustó. Me quité de encima una gran carga; buena parte de la presión por hacer las cosas desapareció.


Wayne Liquorman
(Aceptación De Lo Que Es)


1 comentario:

  1. Esta frase es para enmarcar.

    " La sensación de que había algo allí que yo iba a conseguir si hacía esto, aquello o lo de más allá, desapareció."

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