Para entender lo que sigue, el lector debe permitirse -ahora y en cada lectura posterior- alcanzar un estado mental adecuado. Se os pide -transitoriamente, por supuesto- que dejéis de lado todas vuestras opiniones filosóficas, religiosas y políticas, y que seáis casi como los niños, que no saben nada. Nada, eso es, excepto que realmente oís, veis, sentís y oléis. Suponed que no estáis yendo a ningún lado salvo aquí, y que nunca hubo, hay ni habrá otro tiempo salvo el presente. Simplemente sed conscientes de lo que en realidad es, sin atribuirle nombres y sin juzgarlo, puesto que estáis palpando la realidad misma y no las opiniones sobre ella. No tiene sentido tratar de suprimir los borbotones de palabras e ideas que transitan por la mayoría de los cerebros adultos, de modo que si no se detienen, dejadlas seguir como quieran y escuchadlas como si fuera el sonido de tráfico o el cloqueo de las gallinas.

Dejad que vuestros oídos oigan lo que quieren oír, dejad que vuestros ojos vean lo que quieran ver; dejad que vuestra mente piense lo que quiera pensar; dejad a vuestros pulmones respirar a su propio ritmo. No esperéis ningún resultado especial, puesto que en este estado desprovisto de palabras e ideas, ¿dónde puede existir pasado o futuro, y dónde alguna noción de propósito? Deteneos, mirad y escuchad... y permaneced aquí un momento antes de proseguir la lectura. Alan Watts (El camino del Tao)


8 mar. 2011

PONTE SERIO


La espiritualidad es importante, pero vivimos en un mundo que se está desmoronando y tenemos que hacer algo al respecto si queremos tener tiempo para evolucionar más allá del ego. El despertar no es sólo para ti; es para toda la vida que hay en el planeta. Si no producimos una verdadera transformación en nuestra especie, pronto ya no tendremos especie, y es posible que nos llevemos con nosotros a todas las demás.

Todos tenemos una gran responsabilidad en lo que ocurre en la vida de este planeta, No desde el sueño del ego, que siente que está haciendo algo bueno por alguna causa, sino comprendiendo que somos uno con toda la vida. Al comprenderlo, hacemos lo que es mejor para todas las formas de vida de una manera natural.

Una oye a muchos maestros espirituales decir que no somos responsables, y es cierto que no hay nadie a quien hacer responsable, pero la Sabiduría tiene su propia acción. Cuando uno despierta conserva tanto la capacidad de ver a través del ojo de la Sabiduría como algunos restos de vida condicionada. Dejamos de estar perdidos en ese condicionamiento, pero éste sigue estando ahí en una gran parte de nuestra relación cotidiana con la vida. El simple hecho de utilizar las palabras que utilizamos ya es un condicionamiento.


Algunos maestros hablan de que nada existe, de que todo es un sueño; sin embargo, se preocupan por cuentas que hay que pagar, conducen un coche, hacen al menos tres comidas al día y disfrutan del sexo. Nada existe que sea como las ideas que tenemos en la mente. Ése es un proceso ilusorio en el que el ego tiene un dominio imaginario sobre lo que aparentemente somos. Sin embargo, aquello que percibimos sigue existiendo, incluso si lo vemos como una imagen holográfica ilusoria. No podemos simplemente ignorar lo que está ocurriendo en nuestro planeta. Una gran parte del despertar de la mente es ver la realidad tal cual es ahora. Meter la cabeza en un agujero espiritual o religioso y seguir ciegos a lo que está ocurriendo nos llevará a todos a la tumba.
La codicia de nuestro gobierno y de las grandes empresas está destruyendo el medio ambiente. Con una absoluta despreocupación por la vida futura, continúan contaminando y destruyendo todo lo que se interpone en su camino. Ambos son un ejemplo perfecto del proceso del ego. Funcionan desde un continuo estado de inseguridad. Ese estado de inseguridad les permite justificar cualquier cosa que deseen hacer. Lo que el ego quiere es el control y esto se aplica igualmente a gobiernos y corporaciones. Ciertamente, las religiones organizadas son otro gran negocio con los mismos problemas de control que tienen los gobiernos.
En la mayoría de los casos, al gobierno le resulta fácil controlar a la gente. Utiliza con nosotros los mismos viejos juegos del ego. Crea temor en las masas, promételes seguridad y dales la esperanza de que algún día serán tan ricas como los propios gobernantes, y las personas pasarán por cualquier aro que pongas delante de ellas. Utiliza el patriotismo, agita la bandera y la gente estará dispuesta a matar en nombre de su país. Las empresas utilizan este método tanto como los gobiernos. No hay un punto donde acaben éstos y empiecen los grandes negocios. Son lo mismo. Los negocios controlan al gobierno y éste controla a la gente. (...)


Esto debe acabar y eso sólo puede ocurrir cuando la gente despierte de verdad. No sólo ecológica y políticamente, sino también espiritualmente. No podemos luchar contra los gobiernos y mejorar las cosas. Hacerlo sería caer en los mismos juegos de guerra que ellos han utilizado con todos los demás. Tenemos que ver la verdad y compartir lo que vemos con todo aquel que quiera escuchar. Sin embargo, lo más importante que debemos ver es la ignorancia que existe en nosotros mismos y ser conscientes de que nosotros también intentamos controlarlo todo en nuestras vidas para sentirnos seguros. Los gobiernos son meramente una expresión mayor de lo que todos, como egos, llevamos en nuestro interior. Cuando despertemos, ya no podrán seguir mintiéndonos, ya no buscaremos seguridad fuera de nosotros mismos y actuaremos impulsados por el amor. Sólo entonces veremos cuál es nuestra verdadera relación con toda la Vida.

Éste es un asunto muy serio, más que cualquier otro. Significa la vida o la muerte para nosotros. Si piensas que estoy siendo excesivamente dramático, no tienes más que echar una mirada a lo que ha estado ocurriendo en el mundo en los últimos cien años y cómo se ha estado intensificando últimamente. Todos sabéis que lo que estoy diciendo es verdad y que no va a cambiar por sí solo. Cada uno de nosotros tiene que ver esto claramente y, a partir de esa visión, tendrá lugar la acción. Es posible que te sientas incapaz de realizar cualquier cambio en el mundo exterior, pero puedes hacer algo más importante en el interior de tu propio ser. Es ahí donde reside el núcleo del problema. Puedes realizar un cambio revolucionario en tu interior. No tú en cuanto ego, pero al ir más allá de tu propio sueño podrás ver claramente la pesadilla que el ego ha creado en el mundo. La solución está en manos de cada uno de nosotros. En este mismo momento.


Melvyn Wartella.
(Ego, Evolución E Iluminación)

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